lunes, 26 de octubre de 2009

Año uno

Año Uno - Cartel¡Sí! ¡Lo sabemos! Los del equipo andamos con un poco de retraso al cotillearos las cosas que hemos visto. La verdad es que tenemos algunas ideas (sin exagerar, que las ideas son caras y el 66’6% del equipo es catalán, así que…:P), pero, como aún están verdes y las críticas aún están por gestar, os dejamos con una de las películas que vimos el pasado mes de agosto: “Año uno”.

Para empezar podríamos decir varias cosas sobre “Año uno”, por ejemplo que: sus guionistas no se estrujaron demasiado las neuronas para inventar la trama de la película, o que, vista la trama, esta es más sencilla que el mecanismo de un botijo; o bien, podríamos decir que nos encontramos ante uno de los mayores despropósitos cinematográficos de los últimos tiempos, pero, eso sí, un despropósito que te hace divertirte un buen rato (Qué contradicción, ¿no?).

La historia empieza hace muchos, muchos años, (Aproximadamente unos 2009, en la época en la cual los calendarios actuales aún tenían todas las páginas), presentándonos a los dos protagonistas de esta historia: el cazador Zed (Jack Black) y su amigo el recolector Oh (Michael Cera). En verdad tenemos que deciros que lo de los oficios, es puramente testimonial. 
Bueno, no..., son la fuente de los mejores chistes de la película, porque la verdad Zed y Oh son, en cuatro palabras: “pa-té-ti-cos”.

A partir de una situación realmente divertida, nuestros dos amigos son expulsados de su poblado con lo que se ven obligados a vagar por parajes cercanos a su poblado, aunque poco a poco se van alejando más y más, descubriendo otras personas (se dan de bruces con Caín y Abel, Abraham, etc.), otras civilizaciones (la ciudad de Sodoma) en un mundo que ellos creían que acababa un poco más allá de sus terrenos de caza.

Lo curioso del caso es que a “Año uno” la crítica especializada (los del equipo preferimos decir presuntamente especializada, a raíz de lo manipulado que está todo) la deja por los suelos. Los del equipo no estamos de acuerdo con eso, a pesar de que si guión es muy flojo, de que técnicamente es muy mejorable y de que es totalmente prescindible. No obstante, esta película cuenta con una virtud esencial que, tal y como os comentábamos arriba, hace que esta película sea un despropósito divertido.

¿Que qué virtud es? Pues, sencillamente, cumple con su objetivo principal: entretener, que tal y como está el cine últimamente, no es poco. Entramos en la sala sin más aspiración que pasar un buen rato, y la verdad, lo conseguimos con creces (a veces los chistes fáciles de pipi, caca y sexo, funcionan y bien).

Por todo esto y a modo ecuánime, el equipo le otorga a “Año uno” la puntuación de: 5.







Título Original: "The year one" – 2009 – USA
Dirigida por: Harold Ramis
Género: Comedia
Duración: 100 minutos
viernes, 16 de octubre de 2009

Ágora

Agora - Cartel
En esta ocasión, debemos reconocer que no hubo un consenso aplastante entre los miembros del equipo en cuanto a la decisión de ver “ Ágora”. Por un lado, el “voy a verla, porqué es Amenábar y he visto todas sus películas”, y por otra: “no es mi director favorito, pero... si vemos también otro día, la última de Woody, puesss....”.

Al final y como es evidente, (sino ¿de qué estaríamos escribiendo esto?) nos fuimos al cine a ver la última apuesta del gran, por trayectoria, Alejandro Amenábar: “Ágora”, la primera superproducción de carácter histórico del realizador y un verdadero golpe de timón en lo que hasta el momento ha sido su carreras (“Tesis”, “Abre los ojos”, “Los Otros” y “Mar adentro”).

La verdad es que sabíamos poco de la película, solo que era su segundo película grabada íntegramente en inglés (la primera fue “Los Otros”) y que en ella se narraba la historia de Hipatia en la convulsa Alejandría del siglo IV dc. También conocíamos que, tras la producción de la misma, se encontraba Telecinco (la cadena de la telebasura por excelencia, lo cual, ciertamente nos provocó algún que otro retortijón).

Rachel Weisz da vida a Hipatia, filósofa, astrónoma y sobretodo, una mujer estudiosa que dedica su vida a la conservación de la biblioteca de Alejandría y a las clases que da a un reducido grupo de discípulos suyos, mientras en la calle, una sociedad cada vez más dividida entre: paganos, cristianos y judíos, vive convulsamente las decisiones de sus líderes y sus afanes de poder (vaya tal como ahora, pero 1600 años antes).

La historia se divide en tres partes:

Enseñanzas: La historia se centra en la actividad de los paganos y de Hipatia en la biblioteca de Alejandría, la presentación de sus discípulos, y la relación que con ellos mantiene, y sobretodo su filosofía de vida: “defender el estudio y enseñanza de astronomía, matemáticas y filosofía desde la racionalidad y respeto a todos”.

Lucha de poderes: La sociedad está convulsa y dividida en tres grupos claramente diferenciados: los cristianos, los judíos, y en medio, los paganos. En plena lucha, los peor parados resultan ser los paganos los cuales pierden su biblioteca (destruido su contenido en medio de una barbarie de odio y desconocimiento) y deben huir perseguidos por un incipiente (por esa época) brazo armado cristiano.

Dos luchan y el de siempre pierde: Los años han pasado para todos, pero siempre hay cosas que no cambian, por ejemplo la hipocresía o las ansias de poder y en la Alejandría que nos presenta “Ágora”, esto nos llega protagonizado por el constante enfrentamiento de las dos religiones mayoritarias (cristianos y judíos), y sus ganas de controlarlo todo. Lapidaciones traicioneras entre integrantes de ambos grupos, persecuciones, luchas callejeras y todo como ahora, para que los 4 de arriba se repartan el pastel. Una vez más, queda clara la hipocresía que, a día de hoy, continúa manteniéndose en ciertos aspectos.

La verdad es que los del equipo salimos de la sala algo contrariados. Por un lado J, totalmente defraudado por la falta de ritmo, sus constantes perdidas en la trama de la película, etc., el otro J, pues algo más optimista, pero constatando que “Ágora” no es, ni de trozo, la mejor película de Alejandro Amenábar. Bueno, mejor os contamos nuestro veredicto final:

Para nosotros, lo mejor de la película es, sin lugar a dudas, Rachel Weisz. Borda su papel dejándolo sin duda a la altura de su propio personaje. También queremos remarcar la ambientación, ya que se nota (y mucho), la cantidad de millones invertidos en esta película; Realmente los decorados son tan realistas que tienes la sensación de encontrarte en aquella época. Entre lo peor, una cosa que nos ha dejado totalmente perplejos, sobretodo viniendo del binomio Alejandro Amenábar / Mateo Gil, el guión de “Ágora”, es realmente flojo y discontinuo provocando constantes perdidas en el seguimiento de la trama por parte del espectador. Este hecho fue muy notorio para una parte J del equipo, la cual necesitó cierto tiempo para redituarse cada vez que había un cambio de trama.

Después de un buen rato de charla y negociación, los del equipo llegamos a la siguiente valoración: para J, un 7 después de un buen proceso de maduración (la verdad, la película mejora a medida que piensas en lo que has visto), y para el otro J, un 7 también tiritante. Total: un 7 para “Ágora”, y un modesto consejo para Amenábar y Gil: “No dejéis que la belleza estética eclipsen vuestros puntos de genialidad (vuestras tramas y guiones)”.





Título original: “Agora” – 2009 - España
Dirigida por: Alejandro Amenábar
Género: Histórico
Duración: 126 minutos