lunes, 21 de diciembre de 2009

Planet 51

Planet 51 - Cartel
Hacía mucho, mucho tiempo, que para una película de animación no estábamos sometidos a una campaña publicitaria de la envergadura de la de “Planet 51”, y la verdad que no es para menos, sobretodo teniendo en cuenta que se trata de la más gran producción de cine de animación que se ha llevado a cabo en este país (en coproducción, pero vamos...).

Grandes paneles informativos, el trailer en televisión a todas horas, merchandising de juguetes, anuncios a toda página en revistas especializadas, en prensa, etc. Al final, tanto nos metieron en la cabeza la llegada del capitán Chuck al planeta de los seres verdes, que acabamos sucumbiendo a la tentación, y vimos “Planet 51

La historia empieza con la presentación de uno de los protagonistas, el pequeño Lem, uno de los verdes habitantes de “Planet 51”. Lem es el hijo pequeño de una típica familia americana, ups perdón... americana no, alienígena.

Bueno, la confusión es lógica, ya que los habitantes de “Planet 51” viven en monas casas unifamiliares, con su jardín, su zona de barbacoa, su parking, como si se tratara de una urbanización americana de los años 50. Eso sí, nuestro verdes amigos tienen un miedo terrible: que lleguen los extraterrestres y les “coman el cerebro”.

A todo esto y el día más inesperado, en el jardín de la casa de Lem toma tierra una nave espacial americana, y de ella aparece un astronauta que, sin dudarlo un periquete planta su bandera y mientras posa orgulloso junto a ella, se lleva el susto padre: le están observando una familia entera de verdes alienígenas. Ya os podéis imaginar: el astronauta pone los pies en polvorosa, y huye despavorido.

Sí, el astronauta es el otro protagonista principal de la película: El capitán Chuck.

Cuando Chuck recobra el aliento, se encuentra con Lem, el cual sin dudarlo mucho, le brinda su ayuda para conseguir regresar a su nave antes que esta, regrese automáticamente a la Tierra.

Lo mejor de ‘Planet 51’

Nos resulta complicado destacar lo mejor de ‘Planet 51’, porque realmente no es que tenga nada que resalte por encima del resto, o que simplemente marque un hito diferenciador con sus competidoras, pese a esto, podemos destacar:

- La originalidad del argumento.
- El despliegue técnico (aquí debemos añadir: para ser española).
- La caracterización del pueblo alienígena, es el claro retrato de un pueblo americano de los años 50, suponemos de de ahí viene el título de la película.
- El trailer que, sin duda, deja ver lo mejor de la cinta.


Lo más prescindible de ‘Planet 51’

Aquí lo tenemos algo más claro:

- Los chistes, o situaciones graciosas. No diremos que son inexistentes, pero os decimos que, la mayoría carecen de gracia. Carece del humor inteligente que gusta a mayores, del absurdo humor adolescente así como del simplón que encandila a los peques.
- El desarrollo argumental. Es lento, inconexo y en determinados puntos, cansino, lo cual impide que uno se identifique con cualquier personaje.


Nos sabe mal, porque la iniciativa es buena, sobretodo viniendo de este país, que no se caracteriza por la innovación cinematográfica, pero debemos ponerles una puntuación bastante baja, más que nada porque consiguió dormir (literalmente) a 2 de los 3 integrantes del equipo (conseguirlo con N, tiene poco mérito, pero con J, ya es más preocupante), así que, de nuestra parte: un 4.



Título original: “Planet 51” – España – Gran Bretaña – 2009
Dirigida por: Jorge Blanco, Javier Abad, Marcos Martínez
Género: Animación
Duración: 91 minutos
lunes, 14 de diciembre de 2009

Spanish Movie

Spanish Movie - Cartel
Al final no ha sido mucha espera, sólo una semana desde su estreno para poder pasar a formar parte de los miles de personas que hemos pasado por la taquilla para poder ver y disfrutar de este invento que se ha querido (o le han querido) llamar “Spanish Movie”.

Sí, a todos os sonará el título de “Scary Movie”, la producción americana del 2000, donde se parodiaban a ritmo de chiste fácil las mejores películas americanas de terror. ¿Coincidencia con el título? Pues no lo sabemos, seguramente aquí habrá valido ese dicho popular de:

Cualquier parecido con la realidad, no es coincidencia, es que lo hemos copiado”.

Pues sí, “Spanish movie” no es más que la versión patria (o cañí, como mejor convenga) de la americana, pero a diferencia que las películas de terror utilizadas para la primera, en esta última se han utilizado las últimas producciones españolas, por ejemplo: “Los Otros”, “Abre los ojos”, “Volver”, “Mar Adentro”, “El laberinto del Fauno”, “Alatriste” o “El orfanato”.

La historia se centra en un hilarante mejunje de escenas que se desarrollan mayoritariamente en el caserón de “El orfanato”, convertido en la casa de “Los Otros”, donde Ramira (la supuesta protagonista de “Volver”) ejerce como criada de la señora de la casa y de musa al parapléjico Pedro San Antón (en alusión a “Mar Adentro”).

¿Una historia un tanto absurda? Pues tenemos que decir que sí, aunque con un pequeño matiz: es una historia tan absurda como fresca, ya que pocas veces en este país se ha conseguido reírse de si mismo, sin caer en la escatología o la broma de mal gusto, aunque si en algunas ocasiones de chistes demasiado fáciles y recurridos.

La verdad es que debemos asumir que no fuimos al cine a ver una gran película, sino que solo teníamos un objetivo: reír, y a conciencia os podemos decir que lo conseguimos (en ocasiones a pierna suelta, y en otras... nos costó algo más).

Así, a modo de resumen tenemos:

Lo mejor de “Spanish Movie”:

- Cada entrada de Ramira a la habitación de San Antón, y la visión que tenía este de la mujer: Ramira desmelenándose sensualmente, mientras de fondo suena... “Como una ola tu amor llegó a mi vida como una ola de fuerza desmedida de...”

- La llegada al pueblo al son de “Volver”, mientras Ramira conduce, llevándose por delante a toda la fauna que puebla las películas de Almodóvar.

- La historia de Espinete (simplemente genial)

- Las escenas finales, con el Fauno como protagonista.

Mención aparte:

Una cosa que nos ha sorprendido ha sido la gran proliferación de cameos, que se van produciendo a lo largo de la cinta, por ejemplo: Andreu Buenafuente y Berto Romero, encerrados en la casa de muñecas de la hija sátira de la casa, Leslie Nielsen (de “Atrápalo como puedas”, “Scary movie”, y toda la saga de “... como puedas”...) como médico distraído, Belén Rueda, haciendo de ella misma en “El Orfanato”, Alejandro Amenábar en un reflejo de espejo, Jaume Balagueró haciendo de bombero, Alex de la Iglesia como trilero callejero… Uff, y un montón más que se nos van a quedar en el tintero.

Resultó divertido andar buscando famosillos entre gag y gag.

Somos conscientes que esta película no pasará a la posteridad como obra maestra, y que posiblemente nadie la recordará más allá que por algún gag o por ser la primera spoof movie (que, aunque el nombrecito se las trae, esta género se llama así), del cine español.

Nosotros la recordaremos por ofrecernos lo que esperábamos: pasarnos una hora y media en el cine riendo, y sin pensar ni en el frío que hacía fuera, ni en ningún problema.

Nuestro aplauso va sobretodo para dos personas: Javier Ruiz Caldera, el director de la película que ha conseguido un producto fresco y divertido sin caer en topicazos ni en humor obsceno o de mal gusto, y sobretodo para Alexandra Jiménez, una desconocida (para nosotros), que consiguió con su interpretación de Ramira, dar un poco de sentido a la locura de argumento que tiene “Spanish Movie”.

Con todo, nuestra nota es ecuánime y unánime, un 5.



Título original: “Spanish Movie” – 2009 – España
Dirigida por: Javier Ruiz Caldera
Género: Comedia
Duración: 89 minutos
martes, 8 de diciembre de 2009

Pekín Express. La Ruta del Himalaya

Pekin Express - Logo

Pocas veces nos ha pasado. Quizá es que tampoco tenemos mucho tiempo para estar juntos en el sofá, el mismo día de la semana durante un montón de semanas, y durante casi una hora y media delante de la televisión, pero últimamente ha pasado. Estos últimos domingos, con la cena preparada, nos apalancamos en el sofá y a eso de las 21:30, le damos al botón con el número 4, para ver “Pekín Express. La ruta del Himalaya”, o lo que es lo mismo “Pekín Express 2”.

Aún estamos pensando el porqué del efecto Loctite que tiene para nosotros este invento de Cuatro, pero cada vez tenemos más claro que entre las claves de su éxito están: el buen casting realizado para escoger a los concursantes, la elección de Raquel Sanchez Silva como directoria de carrera y presentadora del programa, y como no, la ruta y pruebas diseñadas para cada una de las 13 etapas de que consta el programa.

Que ¿como lo sabemos? Pues fácil, os lo contamos como diría Jack el Destripador: por partes...

El casting:

Simplemente genial. Han escogido 10 parejas completamente distintas, desde un par de nuevas amigas (se conocieron en el programa), hasta una pareja de policías, pasando por una madre y su histérica hija, y una pareja de chicos strippers. O sea, una gran variedad de objetivos en el programa, de problemas entre ellos y con otros, etc.

Los policías de Coslada: Fran y Merino. Son fuertes, deportistas, ambiciosos y con espíritu ganador. Lo saben y se lo creen hasta el punto de ser algo prepotentes. Personalmente no nos gustan.

Juan y Juan jr:: Como por su nombre se puede deducir, son padre e hijo. Competitivos y luchadores, aunque algo hipócritas (sobretodo por las ganas de quedar bien con todos que tiene el hijo).

Carmela y Antonio: Dos amigos andaluces, simpáticos ellos, con una ilusión llegar lo más lejos posible, y lo están consiguiendo pese a la broncas que tienen entre ellos, y es que no hay duda, el cansancio hace mella.

Meritxell y Alazne: Sin dudarlo ni un momento, son la pareja de esta edición. Madrileñas, madre e hija. Competitivas a matar, ambiciosas, y Alazne sin duda: maleducada, gritona, llorona y capaz de todo con tal de no perder. Aún así, las reacciones del resto de concursantes tanto con ella como con su madre han sido, como mínimo, desmesuradas.

Xavi y Juan Antonio: Pareja y estrippers. Mientras duraron en el programa se caracterizaron por sus constantes broncas como pareja, criaturadas de Xavi (sip, mucho actor porno, y luego... un niño). Los del equipo creemos que aguantaron más como concursantes de lo que aguantaran como pareja... en fin, que fue divertido verlos mientras duraron.

Carles y Silvia: Pareja de Barcelona, una cosa así como Meritxell y Alazne. Competitivos, ambiciosos y aunque no especialmente maleducados, sí que demostraron ser unos auténticos manipuladores (en nuestra opinión, hacer chantaje a otras parejas con asuntos como la comida es algo muy feo).

Carla y Miriam: La pareja “desconocida” de esta edición demostró tener fuerza y coraje, además de capear las situaciones más adversas con muy buen humor. Memorables fueron los momentos en los cuales caminaban sin cesar entreteniéndose hablando. No obstante, al final, la tensión pudo con ellas.

Del resto de concursantes, pues… “Enrique y Manolo” los abuelos del programa que no demostraron nada, “Andrés y Sara” los “alternativos” que duraron 2 telediarios, y “Úrsula y Mifua”, a las cuales, de lo poco que las vimos, la carrera les vino muy grande.

La ruta:

Espectacular en cuanto a paisajes, contrastes y formas de ver y vivir la vida. En esta edición se cruzan tres países: China, Nepal e India, iniciando la ruta en el punto donde se acabo la primera edición para seguir cruzando la cordillera del Himalaya y acabar en Bombay después de cruzar la nada despreciable cifra de 10000 kilómetros en 45 días de carrera.

Ruta del Himalaya - Pekin Express

Nos pareció emocionante ver la sencillez de la gente de la China, donde el primer día una pobre mujer les dio a las concursantes tanto cuanto tenía sin pedir nada a cambio. La hospitalidad del Nepal, la pobreza de la India, sin lugar a dudas, ‘chapeau’.

J muchas veces dice: quiero participar la siguiente opinión... el problema es que el otro J piensa para sus interiores: ¿con quien?...  Seamos sinceros: Si algo tiene este concurso, es su dureza, y ninguno de nosotros estamos preparados para realizar un viaje en esas circunstancias.

La directora de carrera:

Al comienzo no estábamos de acuerdo con este cambio, pues la sombra de Paula Vázquez (la primera directoria) era alargaaaaaada. Ahora, sinceramente, no la cambiamos. Los del equipo consideramos un acierto total la elección de Raquel Sanchez Silva, esta todo terreno de la televisión, y, hasta cierto punto “quema programas”, le ha dado su punto a “Pekín Express”, seriedad, complicidad con la audiencia y los concursantes. Junto con esto, considero que ha conseguido asociar su imagen al programa.

Lo que no nos ha gustado:

Principalmente dos cosas, la primera el hecho de los premios hacia los primeros clasificados de cada etapa. Está bien que se motive a los concursantes, pero que se llegue a un punto que una o dos de las parejas nunca se tengan que mojar para encontrar un lugar a cubierto para dormir, la verdad no nos parece justo, más que nada porque en la mayoría de ocasiones, se lo ha merecido más (por lucha, entrega, etc.), quien llega penúltimo que quien llega primero.

La segunda cosa que no nos ha gustado, pues la parcialidad de la productora, sobretodo en el montaje de las imágenes que semana tras semana han compuesto las galas del domingo. Y es que, gracias a estos montajes, ¿a cuantos de los concursantes hemos tildado de “interesados”, “sectarios”, “competitivos”, por un montaje claramente partidista del programa?

Quizá nos ha caído tarde la venda de los ojos, pero es que, después de ver el desenlace del programa, hemos podido comprobar que “Fran y Merino” no eran tan luchadores como parecía, sino que, lo que eran, era un par de prepotentes y maleducados, con una falta clara: la humildad.  Este hecho también ha llevado a una parte del equipo a pensar que, tal vez, concursantes como Meritxell y Alazne sufrieron un montaje poco adecuado, lo cual ha podido dar una imagen diferente a la realidad.

Nuestras felicitaciones:

Sobretodo a “Carmela y Antonio”, por su lucha hasta el final, y por demostrarnos una vez más, que pese a no tener la mejor condición física, con humildad y lucha hasta el final, casi siempre se puede obtener alguna recompensa.

En este caso la obtuvieron ellos, con esos 35.000 euros que se llevaron, y la tuvimos nosotros este domingo 6 de diciembre, cuando disfrutamos de la cara de los perdedores (sí, esos que se creían los mejores, hmmm... Fran y Merino) y nos pusimos a saltar al lado de Carmela y Antonio, o “los rurales” o simplemente: ¡los mejores!

Ahora, no nos queda más que esperar “Pekín Express 3”, cruzando los dedos para que como mínimo, sea tan bueno como este.




miércoles, 2 de diciembre de 2009

El Diablo viste de Prada

El diablo viste de Prada - Cartel
Aunque os pueda parecer curioso, para los del equipo, esta película (“El Diablo se viste de Prada”, se está convirtiendo algo así como un nuevo clásico, ya que conjuntamente la hemos visto 2 veces, y por separado, alguna que otra más.

La cuestión es que “El Diablo se viste de Prada” es una de esas películas que de buenas a primeras uno puede llegar a pensar que es una comedia simplona y que no aporta nada, pero a medida que avanza la trama, uno se da cuenta del mensaje que poquito a poquito nos va inculcando.

La película nos narra la historia de Andrea (Anne Hathaway), una chica normal, sin más pretensiones que ser feliz con su chico y encontrar un buen trabajo, pero que un buen (o mal día) hace una entrevista de trabajo para la prestigiosa revista de moda neoyorquina Runway capitaneada por la déspota Miranda Priestley (Meryl Streep).

El trabajo perfecto, en la revista perfecta para cualquier chica que se precie. Así lo venden, y así se lo creen las chicas que en la revista caen, deslumbradas por las marcas, los vestidos de moda, las recepciones oficiales, los regalos... el glamour...

El único problema de todo, tiene un nombre y un cargo: Miranda Priestley, la editora general de la revista. Miranda es un auténtico lobo de los negocios de moda, que dirige el negocio y de rebote la vida de todos a golpe de grito.

-¡¡Andreaaaaaaaaa!!, tráeme un café, las faldas de Guzzi, encuéntrame un avión para la conferencia de ..., y una canguro para las niñas

A Miranda tanto le da que sea lunes o domingo, día o noche, sola o en pareja, cuando ella necesita a Andrea, la llama, la grita... le exige.

¿Y que hay de malo? Andrea lo hace, responde, aguanta, organiza... cumple con todo, menos con su propia vida. Por el trabajo cambia, incluso su forma de ser, para gustar, para estar mejor en el entorno donde se mueve...

Ya veis ¿no? A los del equipo nos parece una crítica interesante a la sociedad del consumismo, a aquellos para los que el trabajo pasa por encima de todo, para aquellos a los que su máxima es: aparentar es poder.

Es evidente que la película no es una obra maestra, pero si que tiene un buen punch, tanto por estética, como por la interpretación que bordan tanto las actrices principales como las secundarias.

Nos gustaría resaltar sin lugar a dudas, el trabajazo que lleva a cabo la gran Meryl Streep, que consigue crear su personaje de forma sublime, llegando a conseguir que la odies, aún y sabiendo que no es un personaje malo. Tampoco está mal, Anne Hathaway, con la transformación de Andrea desde la sencillez inicial del personaje hasta el pijerío que consigue, con lo que todo ello conlleva.

A nivel general nos encantó (las dos veces que la hemos visto ya), por tanto, y sin temblores en las manos, le ponemos: J, un 8.25 y J un 9.25, por lo tanto, entra en nuestro ranking con un 8.75

Si tenéis oportunidad, no os lo penséis, os gustará.





Título original: “The Devil wears Prada” – 2006 - USA
Dirigida por: David Frankel
Género: Comedia
Duración: 109 minutos