miércoles, 22 de septiembre de 2010

La doble vida d'en John

Hacía meses, por no decir años, que teníamos en mente ir al teatro, pero vivimos en una ciudad donde este arte no cuenta con una temporada estable. Además, las obras que llegan son contadas, lo que lo complica todo un poco.

Esta última temporada (2009-10), lo intentamos en Barcelona y en Madrid, pero la combinación de fechas, obras en cartelera y precios no acababan de encajarnos, ya que los grandes musicales y comedias de alto nivel parece que dieron esquinazo a Barcelona, y musicales como “Chicago” en Madrid nos parecieron excesivamente caros como para acudir a ver la obra sin tener referencias cercanas. (En torno a 70€ por persona)

Al final, y de la forma más insospechada sonó la flauta, y dimos con lo que buscábamos, y además cerca de casa... todo un colofón a nuestras vacaciones.

Pues bien, el pasado 28 de agosto, y como parte de los actos de la “Festa Major 2010” de Manresa, en el reestrenado “Teatre Kursaal” pusieron en escena “La Doble vida d’en John”, una obra escrita por Ray Cooney, dirigida por el televisivo Àngel Llàcer (ya sabéis, el ex-director de la academia de Operación Triunfo), y protagonizado por un quinteto de lujo: Joan Pera, Lloll Bertran, David Verdaguer, Rosa Serra, Enric Boixadera, Pau Ferran y Laia Pellejà.

Poco sabíamos de esta obra, salvo que había hecho temporada estable (del 19 de diciembre del 2009 al 20 de junio de 2010) en el “Teatre Condal” de Barcelona con un éxito más que notable, y que estando Joan Pera, Lloll Bertran y David Verdaguer en el reparto, la obra tenía que ser de empezar a reír y no parar. Y sinceramente, no nos equivocamos.

La representación empezó con el telón aún bajado con una conversación supuestamente privada entre el director y el protagonista (Llàcer y Pera), donde el primero le pide al segundo que se ciña a la duración de la obra (1:45 minutos, entreacto incluido) y el segundo le responde que ya se verá, que poco puede hacer si el público le anima con sus risas y aplausos (para quienes no le conozcan, decir que Joan Pera es un genio improvisando, si la gente responde).

A los pocos segundos se levanta el telón y aparece lo que representan ser dos viviendas con sendas puertas de entrada, de cocina, de habitación, y, en medio de todo, un sofá.




La historia es sencilla: nos encontramos en una imaginaria Londres, en casa de John Smith (Joan Pera), un taxista felizmente casado con Antonella (Lloll Bertran) y padre de Vicky (Laia Pellejà), una alocada adolescente que se las hará ver crudas a su padre.

Al otro lado de la ciudad, otra familia, esta vez compuesta por John Smith, un taxista felizmente casado con Antonia (Rosa Serra) y padre de Gavin (Pau Ferran). Hasta aquí todo normal, bueno, o no tanto... dos John Smith, ambos taxistas, ¡ay dios! Pues sí, nuestro protagonista está “felizmente” casado con dos mujeres y tiene dos familias que no se conocen... ¡lío a la vista!

Gavin y Vicky, como adolescentes modernos que son, un día accidentalmente se “conocen” por internet, se gustan y, sin dudarlos, van a hacer lo posible para verse y conocerse en persona. Menudo trauma para John, sus familias a punto de conocerse y su mentira derrumbarse. Evidentemente hará lo posible para que esto no pase, y lo primero será echar mano de su gran amigo (e inquilino de su casa), Stanley (David Verdaguer) para que le ayude... a liarla parda.

Como es evidente, no os contaremos como acaba, y ni siquiera como se lía la situación, más que nada porque sería del todo imposible plasmarlo en palabras, se tiene que ver y sentir. Así que, sin más, pasaremos a las valoraciones:


Lo mejor de la obra:

  • Aunque todos los actores están realmente bien, no podemos dejar de aplaudir y destacar a David Verdaguer (genial, en sus escenas, él solo llena el escenario, firmando sin duda los mejores momentos), Joan Pera (brillante, exprime al máximo sus principales valores: la labia y la improvisación) y, cómo no, Lloll Bertran (que, aunque merece más papel, siempre quedará en nuestras retinas esas últimas escenas cuchillo en mano... brutal).
  • La hora y cuarenta y cinco minutos que dura la obra (en nuestro caso unos 10 minutos más), entreacto incluido, se pasan volando: a veces no se ha asumido una escena que ya se tiene encima la otra, y claro, las carcajadas se acaban solapando sin remedio.


Lo peor de la obra:

Que no está incluido en el precio de la entrada, los servicios del médico... ¡nosotros salimos con un dolor fortísimo en la mandíbula en la mandíbula! :)

Bueno, ahora en serio, la verdad es que de negativo poco, únicamente que a veces, Joan Pera habla tan rápido, que te cuesta entender lo que acaba de decir... pero qué le vamos a hacer, este hombre es así... ¡y que no cambie!

No os podemos informar de dónde verla, ya que, actualmente están de gira, y lamentablemente a fecha de hoy no hay fechas para que “La doble vida d’en John” vuelva a un teatro de forma estable, aunque se lo merece... como mínimo una temporada más en Barcelona. Bueno, o eso, o adaptarla al castellano (os recuerdo que es una obra inglesa adaptada al catalán) y dar el salto a otras ciudades de España. Nosotros, como mínimo, repetiríamos.


Sin lugar a dudas, os la recomendamos.

1 comentario:

  1. Voy poco al teatro ya que a mi marido no le gusta y la verdad, sola no me apetece ir,esto es comprensible si tenemos en cuenta que vivo a 30 kms de Barcelona y en la localidad en la que vivo de teatro poco hay.
    Muchas gracias por tu comentario en mi blog, me uno a tus seguidores para seguir de cerca cuando actualices.

    Un abrazo

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