martes, 30 de marzo de 2010

Los hombres que miraban fijamente a las cabras


Los hombres que miraban fijamente a las cabras
No es muy habitual en nosotros, pero en esta ocasión empezaremos nuestra crítica con la primera frase con que resumimos la película al salir de sala: 

Pero… ¿Esto qué es?

Bueno, en honor a la verdad, la frase que soltamos fue la siguiente:

¡Menuda fricada de película!

Aunque, tampoco nos debería extrañar, más que nada porque, ¿qué se puede esperar de una película titulada “Los hombres que miraban fijamente a las cabras”? Pues eso, que con ese titulito, ya nos podíamos haber hecho una idea.

La verdad es que nosotros esperábamos una película ligera interpretada por un buen elenco de actores, y al final, nos quedamos sólo con lo segundo, o sino mirad: George Clooney, Jeff Bridges, Ewan McGregor, Kevin Spacey…

La historia empieza en un pequeño pueblo de los Estados Unidos, más concretamente en la redacción del periódico local donde trabaja uno de los protagonistas de la historia, Bob (Ewan McGregor). Bob es un hombre desafortunado, que al poco de ser abandonado por su esposa (ésta prefiere estar con el director del periódico a estar con un periodista de poca monta), decide cambiar radicalmente su vida yéndose a Irak para ejercer de corresponsal de guerra.

Ya en Irak, la película empieza su auténtico desarrollo argumental, plagado, eso sí de gags que a su manera, intentan ser graciosos. El primero de ellos, al presentarse el que será otro de los protagonistas de la película, Lyn Cassidy (George Clooney), un viejo soldado que tiempo atrás se hizo famoso por conseguir una extraña facultad: matar mirando fijamente a los ojos a su rival.

Aunque al principio Lyn es reacio a abrirse a Bob, al poco y como por arte de magia, le cuenta que actualmente está en una misión. Dicha misión le tiene que llevar a reunirse con su grupo en el centro de Irak. Y, como no, hacia allí van, el uno para reunirse con su grupo, y el otro para cumplir el sueño de todo reportero: llegar al centro de un conflicto bélico, acompañando a una vieja gloria del ejército en misión especial.

A partir de este punto, y en medio de una disparatada excursión por Irak, Lyn le irá contando en qué consistía su facultad de matar mirando fijamente.

Años atrás, y bajo la tutela del capitán Bill Django (Jeff Bridges), fue constituido un grupo “especial” de ataque “psicológico” llamado “Ejercito de la Nueva Tierra”. Este grupo fue nutrido de soldados que, por su trayectoria (ejem…), presentaban aptitudes psicológicas para formar parte de lo que ellos mismos se hacían llamar, caballeros Jedi. Entre sus miembros más destacados, se encontraban: el coronel Hopgood –Stephen Lang-, Larry Hooper –Kevin Spacey-, y como no, Lyn Cassidy, el primer hombre capaz de matar a una cabra mirándola fijamente a los ojos.

A decir verdad, aunque debemos reconocer que el argumento es ciertamente original, también tenemos que asumir que el desarrollo de la película no deja de ser una sucesión de gags que intentaban ser graciosos, logrando serlo algunos de ellos mientras que, el resto, producían cierta lástima. No obstante, consiguió mantenernos enganchados a la pantalla del cine debido, en gran parte, al surrealismo de la historia.

En cuanto al reparto, la verdad es que no todos sus protagonistas estaban al mismo nivel, ya que mientras Jeff Bridges borda su papel de capitán hippie, George Clooney está bastante flojo, lejos de su último papel (“Up in the air”), y Kevin Spacey está totalmente irreconocible (actúa como una caricatura de si mismo) intentando dar vida al soldado Hooper.

Bueno, si habéis llegado hasta aquí os estaréis ya imaginando que la puntuación que le vamos a dar, no va a ser demasiado alta, aprobada sí, pero no con nota. Nuestras puntuaciones son: para J, un 6, para el otro J, un 5, y N, no vota porque nos comentó que prefería quedarse enroscado en el sofá que ir al cine para escuchar eso de: “gatos no”.


Título original: The Men who Stare at Goats – 2009 – USA
Dirigida por: Grant Heslov
Género:  Comedia
Duración: 93 minutos