jueves, 27 de mayo de 2010

Bichos, una aventura en miniatura

Bichos - Cartel
No os podemos decir cuanto tiempo hace que vimos “Bichos”, pero si que os podemos decir que tuvimos que rescatarla de nuestra videoteca particular, lo cual nos condujo sin más remedio a verla en una proyección de lo más especial, ya que el único lugar que en este momento podemos ver cintas VHS (sí, algunos aún los tenemos, por suerte...), es en nuestra habitación :o)

Los que nos seguís (algún despistado hay que lo hace, y se lo agradecemos), ya sabéis que nos encanta el cine de animación, y más, cuando nos aporta algo (“Up”, “Monstruos, S.A.”, "Buscando a Nemo", “Toy Story”, ... y más). La cuestión es que, suponemos que por estar en VHS o por ser la segunda de Pixar, y andar siempre tras los pasos de “Toy Story”, nos quedó algo traspapelada para encontrar el momento de verla, y para colmo, ahora para criticarla, ains... ¡cómo somos!

La película, “Bichos, una aventura en miniatura”, empieza con la presentación de su protagonista principal, Flick, una hormiga predispuesta a convertirse en un gran inventor para ayudar a su colonia a tener una vida más sencilla. El problema está en que, el pobre, es ciertamente patoso, y más que ayudar lo que hace es complicar (graciosamente) la vida al resto.

En situaciones normales, y vista la buena intención de Fick, tanto la reina como la princesa, haciendo acopio de grandes dosis de paciencia, disculpan a nuestro protagonista, pero... sí, siempre hay un pero, la gota que colma el vaso de esta situación llega a la colonia con la aproximación del otoño, ya que, además de tener que recolectar comida para pasar el invierno, las hormigas deben recolectar también para un grupo de saltamontes que les tiene esclavizadas. Como es evidente, el afán de ayuda de Flick y su mala suerte, lleva a una situación crítica a la colonia, por tanto, nuestro amigo es ‘instado’ a que vaya a por ayuda para hacer frente a los saltamontes.

En su búsqueda, el bueno de Flick, se cruza con un temible grupo de insectos (una mariquita, una oruga, una pulga, un bicho palo,...), los cuales, sin demasiados problemas son reclutados. Lo que no sabe nuestro buen amigo, es que este grupo de temibles insectos, no es más que una desastrosa compañía teatral.

A la llegada del grupo al hormiguero, una afortunada acción con un pájaro que pretendía atacar la comunidad, hace que la reina y la princesa (la cual, a la vez, se siente atraída por Flick), acaben confiando en Fick y su grupo de ‘mercenarios’.

En verdad os tenemos que decir que, pese a que está lejos de “Up” u otras películas de animación digital, “Bichos” es una gran película que consigue divertirnos, mientras a base de un buen argumento y mucha, mucha acción, engancharnos y porque no, consigue hacernos pensar en que, a veces, el “no puedo” es más fuerte que el “vamos a intentarlo”, aunque no debería serlo.

Ya veis, sin ser una obra maestra, esta segunda película de Pixar, pese a que no pasará como las mejores películas de animación de la historia, si que, de una forma u otra quedará en la memoria de todos aquellos que la hayamos disfrutado, aunque sea, una tarde Semana Santa, por Antena 3.

Nuestra valoración es, para J, un 6.5 para el otro J, un 7, y N, una vez más, aunque en esta ocasión hubiese podido disfrutarla, no le aceptamos el voto, pues no prestó mucha atención a Flick y sus amigos...







Título original: “A Bug’s Life” - 1998 - USA
Dirigida por: John Lasseter y Andrew Stanton
Género: Animación
Duración: 95 minutos
domingo, 16 de mayo de 2010

El Plan B


Plan B - Cartel
Después de la decepción de “Alicia en el país de las maravillas”, y la sensación con la que salimos de la sala de cine, necesitábamos algo ligerito para quitarnos ese agrio sabor de boca, así que, vista la sequía de estrenos destacables que azota nuestras carteleras, y en espera de la nueva oleada 3D que nos aguarda para el próximo verano, optamos por acercarnos a ver la única película que creíamos podía conseguir dejarnos con un buen sabor de boca, y además, sin demasiadas pretensiones. Os hablamos de “El Plan B”.

La verdad es que hacía un montón de meses que su trailer nos había llamado la atención, y nos habíamos quedado con la sensación de: “esta tenemos que verla”.

No nos arrepentimos, aunque sí os asumimos sin demasiados remordimientos que, esperábamos algo más de “El Plan B”. De todas formas, valió la pena ver a JLo (Jennifer López) en un papel cómico para crear una historia de amor convencional con un toque de modernidad en la forma, ya que el argumento principal de “El Plan B” se basa, precisamente, en la inversión de alguno de los pasos necesarios para emparejarse. Es decir, y para que os hagáis a la idea:

La historia empieza con Zoe (Jennifer López) en la consulta de su ginecólogo donde acaba de ser inseminada. Ahí, con las piernas abiertas en alto, y esperando poder salir, nos hace un repaso de los motivos que la han llevado hasta allí. Estos motivos no son otros que: está cansada de esperar y buscar a su príncipe azul, de besar sapos esperando encontrarlo mientras que, cada vez más, nota que se le está pasando el arroz.

Ya fuera de la consulta, feliz y radiante bajo una torrencial lluvia que la empapa, para un taxi y... dos personas entran en él, Zoe por una puerta y un desconocido por la otra. Aunque en el encuentro saltan chispas, se nota en el ambiente que cupido anda cerca ensayando su puntería entre Zoe y Stan (Alex O’Loughlin).

A partir de ese momento, la historia de nuestros protagonistas, se va entrelazando a base de “fortuitos” encuentros entre ambos, mientras continúan con sus vidas (la una buscando soporte en un grupo para madres solteras, y, el otro, combinando sus estudios nocturnos con un recién creado negocio de fabricación y venta de quesos de cabra).

Como es de rigor, ambos se acaban encontrado, enamorando y, como no, teniendo sexo, con lo que Zoe se ve con la obligación de contarle a Stan su “pequeño” secreto:  está embarazada, y  no sabe quien es el padre.

La historia, como es lógico, llega hasta el momento del parto de Zoe, con un denominador constante: el miedo que tiene Zoe a ser abandonada por Stan, quedándose, de nuevo, sola.

Todo lo que se desarrolla en la película partiendo de lo que os hemos contado hasta este momento lo dejaremos bajo un magnífico signo de interrogación. Ya sabéis que a los del equipo no nos gusta destripar demasiado las películas, y mucho menos su final.

Lo que si vamos a hacer, es valorar un par de elementos de “El Plan B” que creemos necesarios, de cara a dar nuestra nota final. Estos elementos son:


Desarrollo de la historia:

Quizá es uno de los puntos claramente más mejorables de esta película, pues su irregularidad es más que notoria. Tan pronto te desternillas de risa a base de buenos gags y situaciones cómicas, como pasas minutos y minutos esperando que pase algo mientras se entrelazan pasajes de la vida cotidiana de nuestros protagonistas, que, a la postre, aportan poco al desarrollo de la historia.


Los actores:

Bueno, aquí quizá deberíamos hablar de “la actriz”, ya que si alguien sobresale en la película, esta no es otra que Jennifer Lopez. JLo se adapta perfectamente a un personaje que se conoce perfectamente (no debemos olvidar que hace poco fue madre de dos niñas en la vida real), y que, además, parece que esté hecho a su imagen y semejanza. Sin lugar a dudas, de lo mejorcito de “El Plan B”.

En cuanto al resto de actores, pues poco podemos decir, salvo que Alex O’Loughlin parece más un secundario con papel (y muchas ganas de mostrar sus marcados abdominales) que un protagonista, pues queda siempre a la sombra de JLo. Para nosotros todo un desconocido antes, y seguro que también, después de ver la película.

En cuanto a nuestra valoración global, pues ni que nos hubiésemos puesto de acuerdo, jejeje, un 6 unánime. Nos gustó, pero esperábamos más. Eso sí, debemos remarcar que “El Plan B” es ideal para esas tardes de cine en las que se necesita una comedia ligera y sin demasiadas pretensiones.





Título original:   “The Back-up Plan”  - 2010 – USA
Dirigida por:   Alan Poul
Género:   Comedia romántica
Duración:  106 minutos