domingo, 25 de septiembre de 2011

Cómo acabar con tu jefe

Cómo acabar con tu jefe - Cartel
Posiblemente los del equipo relacionaremos para siempre “Cómo acabar con tu jefe” con el maullido histérico de un gato sonando entre los pasillos de la estación Roma Termini el pasado mes de agosto. Sí, cosas del cine que coincidiera nuestra estancia en la ciudad eterna, con el estreno un mes antes que en España de “Cómo acabar con tu jefe”.

Ya habíamos decidido verla cuando vimos su trailer (el día de “Bad Teacher” para ser exactos), pero tantos maullidos reavivaron tanto nuestro interés que el pasado fin de semana, el de su estreno en España, nos lanzamos a verla. Doce personas en la sesión golfa y en una sala inmensa... mal presagio.

La idea de la película es sencilla, llevar al extremo (o como mínimo intentarlo) ese deseo que estamos seguros que todos hemos tenido alguna vez contra ese déspota, o pequeño dictador que nos amarga la existencia diariamente. Sí, os estamos hablando “del jefe“. ¿Verdad que alguna vez lo habéis pensado? Nosotros os asumimos que sí.

Bueno, la cuestión es que para ilustrarnos esta situación, en “Cómo acabar con tu jefe”, se nos presentan los casos extremos de Nick, Kurt y Dale,  a quienes acompañan sus respectivos ogros/jefes (Harken, Pellit Jr y la doctora Julia).

El caso de Nick es más típico de lo que nos gustaría... dedica más de 12 horas diarias al trabajo desde hace más de 8 años con el único objetivo de conseguir un ascenso. No es tarea fácil, y menos con un jefe como Harken (Kevin Spacey), un hombre sin escrúpulos, capaz de pisar y menospreciar a cualquiera con el único fin de conseguir lo que quiere.

El caso de Kurt es, igualmente, bastante común. El ligón empedernido de Kurt es el contable de las empresas Pellit, la mano derecha del anciano señor Pellit (Donald Sutherland). Todo perfecto hasta que después de un infarto fulminante del señor Pellit, se hace cargo de la empresa su hijo, Pellit Jr. (Colin Farrell), un vicioso amargado que se dedica a convertir la oficina en su follódromo particular y a dilapidarse la fortuna familiar sin importarle lo más mínimo la empresa ni su entorno.

Finalmente, el caso de Dale es el más cómico (al menos, visto desde fuera). Dale es el más hogareño de nuestros tres protagonistas, ya que su máxima ambición es casarse, formar una familia y mantener su trabajo de ayudante sanitario en una clínica dental, al servicio de la devora hombres doctora Julia (Jennifer Aniston). El que puede ser el mayor deseo de un hombre (que te acose Jennifer Aniston), se convierte en un auténtico calvario para Dale.

Dos de los protagonistas de "Cómo acabar con tu jefe"

Los tres, amigotes de copas desde hace años, deciden tramar un plan para deshacerse de sus respectivos jefes. Como ninguno de ellos tiene demasiada experiencia en la labor, deciden ponerse en manos de un supuestamente profesional, Jones (Jamie Foxx), que les irá guiando por los liados pasos del espionaje...

Tenemos que asumiros que la película nos dejó bastante fríos, demasiado podríamos decir, ya que el trailer pintaba hacia una de esas comedias de reírse sin parar, y además con un humor inteligente, y al final, aunque es sin muchas dudas una de las mejores comedias de este verano del 2011, no destaca tanto como nos gustaría.

A los del equipo, nos gustaron especialmente el elenco de protagonistas, ya que Kevin Spacey en el papel de psicópata da miedo, Colin Farrell con su porte a lo Santiago Segura, asco, y la guapísima Jenifer Aniston está simplemente genial. Incluso los secundarios (Jamie Foxx, Donald Sutherland) dan el pego con creces.

El único problema está en que, entendemos se le pretende dar demasiada credibilidad a la historia de matar al jefe, lo cual le quita dinamismo a la película, dejando a veces demasiado aislados los momentos divertidos, que los hay, y muy buenos...

Bueno, al final los del equipo hemos consensuado una nota final de un 6 sobre 10, una nota relativamente buena, teniendo en cuenta nuestras últimas incursiones en el cine.







Título original: "Horrible Bosses" - USA - 2011
Dirigida por: Seth Gordon
Duración: 100 minutos
Género: Comedia
viernes, 9 de septiembre de 2011

Super 8

Super 8 - Cartel
Hay ocasiones en las cuales la prensa cinematográfica se dedica a ensalzar o a ignorar diversas películas de forma indiscriminada, teniendo en cuenta para ello quién es el director, cuál es el argumento de la película o de qué país proviene la misma. Precisamente la película de la que os vamos a hablar hoy ha tenido la gran suerte de contar con un director conocido, un argumento que la relaciona con diversos clásicos del cine de los años 70 y 80 y de venir directamente la considerada la meca del cine, Hollywood. Efectivamente, os estamos hablando de “Súper 8”, la cual es considerada la película del verano y ha recibido unas críticas que la catalogan poco más o menos de obra maestra. ¿Estamos de acuerdo con ello? La verdad es que no, pero sí que es cierto que estamos ante una de las mejores películas estrenadas este verano (algo que, por otra parte, no es demasiado difícil visto el panorama actual).

El argumento de esta película es tan sencillo como efectivo, ya que la película, ambientada en el año 1979, gira en torno a un grupo de niños que, mientras graban una película sobre zombis (a través de una cámara “Súper 8”, muy típica en esa época) presencian un brutal accidente de tren que provocará diversos sucesos extraños en el condado estadounidense en el cual residen.

Al tratarse de un tren militar, la zona es rápidamente acordonada por el ejército, el cual parece estar muy interesado en recuperar la totalidad de lo que este tren trasladaba, siendo esto algo que hace sospechar tanto a la policía del lugar como a nuestros protagonistas, ya que en el momento del accidente vieron que la mercancía del tren era un tanto sospechosa, además de que presenciaron la huida de cierto ser que no logran identificar. Estos hechos hacen que nuestra cuadrilla haga todo lo que está en su mano y más para saber lo que ocurre. Aunque si queréis conocer este detalle, ya sabéis lo que tenéis que hacer, ¿verdad?

De todas formas si os avanzaremos que, aunque se trata de una película fresca y original, al espectador que ha vivido los primeros años 80, “Super 8” además de sonarle a un formato cinematográfico, la película le sonará también a grandes clásicos de la historia del cine (de la factoría Spielberg, eso sí).

Desde los primeros minutos, se deja notar la mano de Spielberg (quien, por cierto, es el productor de la película), tanto por el hecho de aparecer en acción el todopoderoso ejército como un elefante en una cristalería en busca de los secretos que trasportaba el tren (“Encuentros en la tercera fase”, y “E.T.”), como por el hecho de que los protagonistas formen una pequeña cuadrilla de pre-adolescentes en busca de aventuras y la verdad del caso (“Los Goonies”).

 
Protagonistas de "Super 8"

Los del equipo tenemos que reconocer que la película nos ha parecido buena, entretenida y cargada de mensaje (varios para ser exactos, por ejemplo: el valor de la amistad, los valores del ejército, etc.). No obstante, esto no quita para que no estemos de acuerdo con las críticas que ha recibido por parte de la prensa especializada, las cuales ensalzan a la película excesivamente, catalogándola como una pequeña joya cuando, en realidad, está muy lejos de eso.

Para los del equipo, para poderla catalogar como obra maestra debería disponer de una historia más contundente y original que sirviera de aglutinador de las pequeñas historias que contiene, y no como es el caso que, aunque sirve como hilo conductor de la historia, esta no es más que un refrito actualizado de otras historias ya contadas en otras películas. De igual manera, remarcamos que en algunos puntos, la falta de dinamismo es tal que uno puede llegar a desengancharse de la historia, algo sorprendente e inaceptable en las cintas de ciencia ficción, sobre todo si tenemos en cuenta que en casi las 2 horas de metraje, la mayoría de historias que nos cuenta son tratadas de forma muy superficial evitando esto un vínculo entre el espectador y cualquiera de los protagonistas de la cinta.

Por otro lado, lo que sí nos gustaría remarcar es el buen trabajo de sus casi desconocidos protagonistas, ya que la gran mayoría de ellos solo había disfrutado hasta el momento de papeles muy secundarios, o directamente, “Súper 8” ha sido su primer papel, no notándose esto en ningún momento.

¿Os esperáis una nota muy baja para esta película de nuestra parte? Pues no, ya que cumple perfectamente con su objetivo que no es otro que entretener al espectador, y además, lo hace de forma muy diferente a lo que se estila hoy en día, y eso sinceramente, es de valorar. Con todo, la nota que le ponemos de nuestra parte, es un 7 sobre 10, recomendándoos que la veáis tanto si sois unos nostálgicos del cine de los 80, como si queréis disfrutar de casi 2 horas de entretenimiento familiar.








 



Título original: “Super 8” – USA – 2011
Duración: 112 minutos
Dirigida por: J.J. Adams
Género: Ciencia Ficción
domingo, 4 de septiembre de 2011

La piel que habito

La piel que habito - Carátula
Ya estamos en septiembre, y con él llegan al cine películas más arriesgadas que las que hemos podido ver a lo largo de este verano. Así, una de las películas más esperadas es, sin lugar a dudas, “La piel que habito”, la nueva película de Almodóvar que, según podíamos leer en la prensa, suponía una vuelta de tuerca a su carrera. Nosotros adelantamos que no estamos de acuerdo ni con esta afirmación ni con muchas otras que se han realizado sobre esta película, pero vayamos por partes.

En esta ocasión, la historia empieza presentándonos a un cirujano plástico llamado Robert Ledgard (Antonio Banderas), residente en una gran mansión situada a las cercanías de Toledo que, además, está habilitada como clínica privada en la cual ejerce su profesión y en la cual, al inicio de la historia (curiosamente, situada en el año 2012) únicamente se encuentra internada Vera (Elena Anaya).

Junto a Robert se encuentra Marilia (Marisa Paredes), el ama de llaves de la mansión y encargada de los cuidados de Vera. Esta mujer cuenta con un pasado un tanto difícil, el cual descubre el espectador cuando su hijo llega a la casa de Robert. Esta visita, además, provoca que descubramos el origen de los problemas de Robert, ya que tanto su mujer como su hija murieron de forma dramática años atrás, habiendo condicionado este hecho tanto su vida cotidiana como su carrera profesional.

Llegados a este punto, Almodóvar nos traslada hasta el año 2006, año en el cual suceden todos los hechos dramáticos que hemos comentado con anterioridad y que provocan que comiencen a desarrollarse las tramas que llevan a Robert y a los que le rodean a estar en la situación en la que se encuentran en este momento. Y es que, a raíz del accidente de tráfico que tuvo su mujer, nuestro protagonista comienza a investigar sobre la reconstrucción de la piel humana, yendo desde las técnicas de reparación hasta a las de implantación, para lo cual utiliza una metodología poco ética. 

¿Os hemos picado un poco la curiosidad? ¿Sí? Eso es bueno, aunque supongo ya sabréis que no vamos a contaros demasiadas cosas más sobre el desenlace de la película, ¿verdad? No es nuestro estilo.

Lo primero que nos ha llamado poderosamente la atención una vez olvidadas las críticas profesionales, y vista la película en el cine, es que echamos en falta un guión potente y coherente, pues aunque las líneas generales dan para mucho, el desarrollo que Almodóvar y su equipo imprimen en “La piel que habito”  deja mucho que desear, desaprovechando oportunidades de hacer algo realmente espectacular y radical como nos venden por ahí.

Tampoco nos ha gustado la banda sonora, ya que no consigue lo que pretende en ningún momento, siendo repetitiva y aburrida a partes iguales. Lo lógico sería pensar que en algún momento entraríamos en tensión o nos relajaríamos gracias a la música, pero eso no es así.

En cuanto a las interpretaciones, nos gustaría, esta vez sí, romper una lanza en su favor, ya que, tanto Antonio Banderas como Elena Anaya están geniales en su trabajo, mientras que el resto de los actores (incluida Marisa Paredes) tampoco hacen mal su trabajo aunque carecen de un papel significativo. También nos gustaría resaltar que, pese a que Banderas y Anaya logran unos personajes convincentes, estos gracias al guión quedan lejos de lo que podrían llegar a ser, pues creemos son demasiado planos para lo que la historia podría ser en manos de otro director.

Esta nueva película de Almodóvar no es un drama. El problema es que tampoco es una película de terror, ni una tragicomedia, ni una comedia, ni un thriller, ni… en definitiva, su gran problema es que es una película excesivamente complicada de clasificar debido a que carece por completo de una identidad que nos permita situarla en un género cinematográfico concreto. Quizás es por este motivo por el cual se comentó que el público que visionó la cinta en Cannes rió, cuando en ningún caso esta película pretende provocar risa. Lo que sí que vimos que consiguió fue provocar el sueño de algún que otro espectador de la sala de cine en la que nos encontrábamos, ya que dos personas de la fila posterior a la nuestra se quedaron dormidas al cabo de unos minutos.

En definitiva, no os aconsejamos que vayáis al cine a verla, pues el dinero que cuesta la entrada no queda compensado con el visionado de "La piel que habito" resulta lenta, insulsa y simplista. Nuestra puntuación final es de 4/10.






 

Título original: “La piel que habito” – España – 2011
Duración: 117 min.
Dirigida por: Pedro Almodóvar
Género: ¿Thriller? ¿Drama?