martes, 29 de septiembre de 2015

Forrest Gump


Forrest Gump - Cartel
Hasta hace pocos días, los del equipo aún no nos habíamos enfrentado conjuntamente a ver una de las películas más elogiadas de los últimos 25 años de la historia reciente del cine. Por eso, cuando tuvimos la oportunidad de hacerlo, nos acomodamos en nuestro sofá esperando que el protagonista de la historia se sentara en su banco y empezara a hacernos vibrar con su relato. Sí, hoy en esta crítica os vamos a hablar de “Forrest Gump”.

Como en las grandes obras maestras del cine, cuando en 1994 llegó a las salas de medio mundo, “Forrest Gump” consiguió no dejar indiferente a nadie, recibiendo tanto halagos como críticas tanto de críticos profesionales como de los espectadores, símbolo inequívoco de que la cinta y su mensaje llegaban al espectador para quedarse en su memoria.

La historia empieza presentándonos a Forrest Gump (a quien da vida magistralmente, Tom Hanks) sentado en el banco de una parada de autobuses, donde, después de presentarse, empieza a contar su vida a otros viajeros que, como él, esperan a algún bus que les lleve a la siguiente parada de su vida.

El recuerdo de Forrest le lleva al primer momento crucial de su vida, cuando un médico decide ponerle una aparatosa prótesis en las piernas para intentar corregir una importante desviación en su espalda. Dicha prótesis y un pequeño retraso llevan a convertir al pequeño Forrest en el blanco de todas las bromas y marginaciones de los compañeros de la escuela, estando únicamente la pequeña Jenny a su lado.

Con el paso del tiempo, una de las grandes virtudes de nuestro protagonista sale a relucir, dejando boquiabierto a todo el mundo: Corre más rápido que nadie lo que, además de escaparse de los abusones, le servirá para llegar hasta la Universidad de Alabama, donde unos años más tarde llegará a graduarse.

Poco después de graduarse, Gump decide alistarse en el ejército donde conocerá al que, de alguna manera, cambiará su vida. Se trata de su nuevo mejor amigo, el afroamericano Bubba, con quien acuerda colaborar en su ilusión de montar un negocio de pesca de gambas. Desgraciadamente, al poco tiempo nuestros amigos son enviados al frente, a la guerra del Vietnam, donde ambos coincidirán con otra persona que acabará marcando la vida de Forrest, el teniente Dan Taylor.

El drama de las consecuencias de la guerra, la separación de su querida Jenny o la muerte de su amigo Bubba en el frente obligan a Forrest a intentar cumplir la promesa que adquirió con su amigo, lo que le lleva a comprar un pequeño barco (al que bautiza como Jenny) y lanzarse al negocio de la pesca de gambas. Por suerte para él, Dan acaba aceptando rehacer su vida como primer oficial en el barco, consiguiendo entre los dos lanzar el negocio.

Como no podía ser de otra forma, después de una de cal viene una de arena, y Forrest recibe la noticia que su madre está a punto de morir, por lo que lo todo en manos de Dan para estar con ella todo el tiempo que pueda. Después de la muerte de su madre y una nueva calabaza de Jenny, Forrest decide salir a correr… y lo hace durante más de tres años.

¿Volverá Jenny a su vida? ¿Será feliz alguna vez Forrest? Y, lo que es más importante, ¿qué hace sentado en ese banco? Nosotros lo sabemos, pero os recomendamos que la veáis, si es que después de más de 20 años no lo habéis hecho aún.

A nivel técnico, lo primero que nos gustaría remarcar es el excelente trabajo que lleva a cabo Tom Hanks dando vida a Forrest Gump, ya que gracias a este trabajo, convierte su encantador personaje en un amigo por el que sufrir, al que quieres ayudar y al que quieres que de una vez por todas, le salgan varios bombones dulces en la caja de su vida. Sin lugar a dudas, el nombre de Forrest ha quedado ineludiblemente unido al apellido Hanks de por vida.

A nivel técnico, la película es de una calculada belleza estética, pensado para gustar y arrasar en taquilla, contándonos que la mayoría de la sociedad siente pena de las personas con limitaciones mientras se aprovechan de ellos, aunque estos les den varias vueltas a los primeros, mientras eso sí, el montaje de la cinta rellena minutos y más minutos de metraje con el típico patriotismo norteamericano y su famoso ideal de sueño americano.

Con todo, consideramos “Forrest Gump” una gran película, capaz de hacernos reír, de hacernos sufrir y sobre todo, de hacernos pensar, por tanto, nuestra nota final es de un 8 sobre 10, y os recomendamos verla, aunque sea una vez en la vida.





Título original: “Forrest Gump” – 1994 – USA
Dirigida por: Robert Zemeckis
Duración: 142 minutos
Género: Comedia dramática

viernes, 25 de septiembre de 2015

Salir del armario


Salir del armario - Cartel
Sin lugar a dudas, salir del armario es uno de los pasos más complicados que hoy en día, por vergüenza social, aún debemos superar muchos homosexuales. Palabras como “maricas” o “maricones” resuenan aún con mucha fuerza y demasiada asiduidad, tal y como se demuestra también en la comedia francesa del 2001, “Salir del armario”.

La historia se centra en la vida del gris y anónimo Françoise Pignon (Daniel Auteuil), el contable de una empresa dedicada a la fabricación de condones, un hombre tan previsible como aburrido en su vida laboral como profesional.

Abandonado por su mujer y marginado por su hijo adolescente, un día recibe la noticia que su empresa va a hacer una reducción de personal y que él será uno de los afectados. Recomendado por un vecino suyo decide hacerse pasar por homosexual y poder esgrimir así que es víctima de una campaña de discriminación.

Su salida del armario conlleva una revolución en la empresa, con un jefe de personal (Gerard Depardieu) machista y homófobo que deberá cambiar y readaptarse, una jefa de contabilidad que no sale de su asombro cuando cae en sus manos una foto de Pignon en brazos de un hombre en un club nocturno, y un director que únicamente piensa en como aprovecharse de la situación.

Con el paso del tiempo el machismo de la sociedad y la homofobia salen a relucir entre el personal de la empresa, pasando de la generación de rumores sobre la vida de Pignon (su hijo adolescente se convierte, a ojos de algunos, en el ligue de nuestro protagonista) hasta la agresión física.

Mientras todo esto pasa, la vida de Pignon va dejando atrás tanto su previsibilidad y como el aura gris que la envuelve, hasta el punto de que llegará a tomar parte de la desfilada del orgullo gay, el auténtico punto de inflexión en su vida. Con todo, quedan algunas preguntas por resolver, ¿recuperará el contacto con su hijo? ¿Será capaz Pignon de enfrentarse a su ex? Y, lo que es más importante, ¿cómo acabará su historia en la fábrica de preservativos? Evidentemente, nosotros sabemos las repuestas y evidentemente, os emplazamos a ver “Salir del armario “ para saberlas.

Interpretativamente nos gustaría remarcar el trabajo de Daniel Auteuil, quien con su trabajo no sólo es capaz de meternos en su lucha de superación personal sino que también nos hace sentir la homofobia que aún hoy en día toca sufrir. También remarcamos el trabajo de Depardieu, quien personifica el cambio social.

El montaje en plan comedia protagonizada por un hombre gris que le da Francis Veber (el director de “Salir del armario“) es un gran acierto, aunque, para nuestro gusto, el resultado final queda demasiado camuflado detrás de un abuso total de bromas homofóbicas y de la palabra “marica” y sus derivados que convierten lo que hubiese podido ser una buena comedia ligera en una comedia desaprovechada y sin gracia.

Con todo, no vamos a suspender la película ya que cumple con su prometido, por tanto le otorgamos nuestro 5 sobre 10.





Título original: "Le Placard" -  2001 - Francia
Dirigida por: Francis Veber
Duración: 84 minutos
Género: comedia

domingo, 13 de septiembre de 2015

3 bodas de más


3 bodas de más - Cartel
Para nosotros, hablaros de cine español es hablaros de un cine ciertamente controvertido, ya que, dependiendo del director o del estilo de la cinta, puede desde gustarnos mucho a desagradarnos profundamente, pasando por el aún más temido y malsonante “otra vez la misma mierda”. Por eso, cuando el otro día nos sentamos en el sofá con la intención de divertirnos un rato alejados de los debates políticos y del griterío de Telecinco, nos dio cierto reparo optar por “3 bodas de más”.

Al final, nos deshicimos de nuestros miedos y prejuicios y nos dispusimos a disfrutar de esta comedia romántica del 2013.

La historia empieza presentándonos Ruth (a quien da vida Inma Cuesta), una joven investigadora incapaz de mantener una relación amorosa y una vida personal lo suficientemente organizada. Como demostración de esto, podemos ver cómo en la primera escena de la película Pedro (interpretado por Berto Romero) rompe su relación con Ruth.

Unos meses más tarde, y mientras su investigación sobre las propiedades de las langostas está a punto de irse al traste, recibe la comunicación que sus tres ex se van a casar próximamente y que ella, por raro que parezca, está invitada a sus respectivas bodas.

Como es incapaz de decirles que no, convence al nuevo becario del laboratorio, Dani (a quien pone cara Martiño Rivas) para que le acompañe. En la boda de Mikel (un surfero interpretado por Paco León) su primer ex, Ruth conoce a Jonás (Quim Gutiérrez) un joven, atractivo y exitoso cirujano plástico que la dejará perdidamente enamorada.

A pesar de la incipiente relación entre Ruth y Jonás, nuestra protagonista acude a la segunda de las bodas acompañada de nuevo por Dani, en la que se casará Alex y en donde, por sorpresa, se encontrará con Jonás. Eso sí, esta vez él ha acudido acompañado por una chica en silla de ruedas que resulta ser su esposa.

Después del jarro de agua fría con doble de hielo que recibe Ruth tras conocer la verdad sobre su amor, los sucesos entran en una auténtica vorágine donde todos los protagonistas tendrán su parcela que nosotros, evidentemente, no os revelaremos.

Técnicamente podríamos decir que esta “3 bodas de más” es una comedia bastante redonda que, aunque tiene algún vaivén más de los deseables, consigue implicarnos en la trama a la par que divertirnos y hacernos reír a pierna suelta en algunos momentos estelares de la misma y en la que destaca el buen trabajo del equipo de dirección, guion y ambientación.

Interpretativamente tiene algún que otro punto a mejorar, ya que, mientras Inma Cuesta y Quim Gutiérrez mantienen un constante buen nivel en sus complejos personajes, Berto Romero abusa de sus propios tics en un personaje con demasiado protagonismo para sus dotes interpretativas. Quien también nos gustó, por raro que parezca, fue Martiño Rivas, aunque asumimos que hubiese podido aportar algo más al personaje de Dani.

Remarcables también los cameos tanto de Paco León como de la peculiar Rossy de Palma (quien interpreta a la madre de Ruth), siendo esta última, sin lugar a dudas, la mejor de todo el casting.

Por todo lo que os hemos explicado, nuestra nota final es de un 7 sobre 10 y la recomendamos totalmente si queréis pasar un buen rato viendo una película poco transcendente.



Título original: “3 bodas de más” – 2013 – España
Dirigida por: Javier Ruiz Caldera
Duración: 94 minutos
Género: Comedia romántica
jueves, 3 de septiembre de 2015

Y de repente tú


Y de repente tú - Cartel
En agosto siempre hay alguna tarde propicia para disfrutar de una sesión de cine, y que mejor que hacerlo con alguna cinta que nos permita alejarnos de nuestros pensamientos cotidianos, es decir, una comedia, una cinta de animación o incluso alguna de superhéroes (tan a la moda estos últimos tiempos). En esta ocasión los del equipo optamos por buscar en la cartelera una comedia sin demasiadas pretensiones, optando finalmente por “Y de repente tú” gracias a la potente campaña publicitaria que se orquestó a su alrededor durante la semana de su estreno.

El film comienza con un flash-back de más de 20 años en el aparecen dos niñas escuchando el discurso de un alternativo, desvergonzado y extravagante padre, quien les explica a sus dos hijas que el motivo por el cual ha decidido separarse de su madre es que él no comparte en absoluto la obligatoriedad de la monogamia.

Ya en la actualidad, se nos presenta la situación actual de la familia, en la que vemos como Amy, la niña pequeña del flash-back inicial a quien interpreta la cómica Amy Schumer, se ha transformado en una periodista que trabaja en la redacción de una revista descaradamente amarillista. La vida de Amy se ha convertido en un auténtico torbellino, tanto en lo personal, donde aplica al pie de la letra las creencias de su padre, como en lo profesional, donde su jefa le maneja sin contemplaciones.

Lo que al comienzo era algo divertido se ha transformado en una rutina que no satisface a nuestra protagonista, en la que ni su fornido novio oficial, ni tan siquiera uno de sus múltiples ligues consiguen dar sentido a su vida.

Pero, como todo en este mundo, la vida de Amy da un vuelco inesperado cuando su jefa le asigna un reportaje sobre el exitoso médico deportivo Aaron Conners (Bill Harder) ya que, como quien no quiere la cosa, Amy y el tímido y exitoso doctor van estrechando lazos, lo que le fuerza a plantearse si su forma de vida es realmente acertada.

Y como ya os podéis imaginar, aquí dejamos nuestra crítica argumental para pasar a la vertiente más cinematográfica de la misma.

Os debemos asumir que, para nosotros, tanto Amy Schumer como Bill Harder han sido hasta el visionado de esta película dos auténticos desconocidos, lo que nos resulta sencillo de comprender ya que, Amy Schumer nunca consigue llenar la pantalla ni trasmitirnos de forma natural sus líos vitales pese a tener un exceso de protagonismo. Respecto a Bill Harder, debemos reconocer que la cosa mejora sin que su actuación sea como para llegar a echar cohetes. De hecho si os decimos que el papel (más de secundario que de cameo) de LeBron James resalta más que el de los dos protagonistas, está dicho todo, ¿verdad?

Técnicamente tampoco es una gran joya, ya que en ningún momento Judd Apatow (el director de la cinta) es capaz de darle un ritmo constante y coherente. Pero el hecho de que no consiga en ningún momento hacernos creer que estamos viendo una comedia es aún más grave, ya que más allá de algunos gags protagonizados por la histriónica Amy Schumer que se ven acompañados por algunos de los múltiples cameos repartidos entre las más de dos horas de metraje, el resto de la película es más parecida a un drama.

Para nosotros “Y de repente tú” es una comedia desaprovechada que intenta impregnarse de la típica situación romántica surgida entre dos polos opuestos, aunque lamentablemente se quede a medio camino de las dos cosas. Sin lugar a dudas, una más del montón, por lo que la nota se queda en un 5 sobre 10 y va que se estrella.



Título original: “Trainwreck” – USA – 2015
Dirigida por: Judd Apatow
Duración: 125 minutos
Género: Comedia, Romántica