jueves, 9 de noviembre de 2017

Star Trek



Cartel Star Trek
Hablar de “Star Trek” es abrir la posibilidad de adentrarse en un auténtico universo de series, tripulaciones y naves espaciales que, para muchos, resulta algo más que tedioso, y más teniendo en cuenta que siempre se le ha comparado con “Star Wars” (una saga con bastante más poder comercial y económico). De todas formas, y nunca mejor dicho, ambas sagas están separadas años luz, y no solo en el tiempo, sino también en la filosofía de sus argumentos, desarrollo de sus historias y sobre todo, sus personajes.

Una parte de este equipo se enganchó a “Star Trek” con la tripulación de “La Nueva Generación” (Picard, Riker, Data, etc.), así que, cuando en 2002 estuvo en cartelera la última película oficial de la saga basada en ellos, la tristeza y el miedo por el final la saga, apareció en nuestras mentes.

Por suerte, 7 años después se anunció la décimo primera película de “Star Trek” y, aunque no se trató de una continuación sino que fue un “reboot” de la misma, el hecho que detrás de las cámaras estuviera J.J.Abrams, para nosotros le dio un plus de interés.

Con varios títulos en la recámara (entre los que se barajó: “Star Trek XI”, “Star Trek 2009” o “Star Trek. Un nuevo comienzo”), en 2009 se escogió simplemente “Star Trek” para llegar a nuestras carteleras, y hoy, os queremos dar nuestra opinión sobre la misma.

La historia empieza en un punto muy lejano del universo conocido, allí la USS Kelvin está estudiando un curioso fenómeno cuando de la nada aparece una gran nave romulana que les bloquea y retiene. En un intento de negociación, el primer oficial, George Kirk queda al mando de la nave mientras el capitán es asesinado en la nave enemiga. Kirk, ordena la evacuación de la Kelvin donde también viaja su mujer que está a punto de dar luz. Para proteger la evacuación y su familia, Kirk hace colisionar la USS Kelvin contra la nave enemiga con él a bordo.

Casi 20 años después, en Iowa, un joven y desorientado James Tiberius Kirk (el hijo del primer oficial de la USS Kelvin) se dedica a malgastar su vida de pelea en pelea hasta que encuentra al capitán Pike (Bruce Greenwood), a un viejo amigo de su padre quien le invita a alistarse a la Flota Estelar y convertirse en oficial.

Tres años más tarde, Kirk (Chris Pine) y su amigo, el doctor McCoy están a punto de finalizar su formación y ser asignados a una nave de la Flota cuando, Kirk para impresionar a la cadete Uhura (Zoe Saldana), hace trampas en una prueba de simulación y es denunciado por el joven maestro vulcano Spock (Zachary Quinto).

En pleno juicio por las trampas realizadas por Kirk, la Flota recibe una llamada de socorro desde Vulcano a la que, evidentemente acuden. Los cadetes Uhura, Spock y McCoy son asignados a la nueva y flamante U.S.S. Enterprise bajo el mando del capitán Pike. Al final, y aprovechándose de sus conocimientos, el doctor McCoy contradice las ordenes de la  Flota y se lleva ingresado a Kirk en la Enterprise.

Al poco de iniciar su viaje, Kirk se da cuenta que la situación se repite, y que pueden estar ante un nuevo ataque de la nave que 20 años atrás acabó con la nave de su padre. Pese a la oposición inicial de Spock, el capitán Pike le cree y teje un plan para evitar que la Enterprise acabe como la Kelvin.

Al final, Pike es hecho prisionero por Nero, el capitán de la nave romulana y la U.S.S. Enterprise queda a manos de los jóvenes Spock y Kirk, quienes cada uno a su manera, y después de ver como Vulcano es engullido por un agujero negro creado por Nero, intentarán impedir a toda costa que la situación se repita en la Tierra.

En su camino veremos luchas físicas, luchas de carácter entre el “frío” Spock y el temperamental Kirk, descubriremos personajes que serán importantes en el desarrollo de la saga “Star Trek”, como el ingeniero Scotty, y como no, veremos un cameo del gran Leonard Nimoy dando vida al anciano embajador Spock.

De todas formas, permitidnos que dejemos aquí el análisis del desarrollo argumental de esta décimo primera película de “Star Trek”, y nos centremos en nuestro análisis más técnico.

Técnicamente este reboot de “Star Trek” nos ha parecido una muy buena película, ya que en su momento consiguió recuperar el espíritu original de la saga adaptándola a los nuevos tiempos, donde los efectos especiales juegan un papel casi tan importante como el propio argumento algo que, evidentemente con J.J. Abrams al frente de la misma, se ha conseguido por la puerta grande, como igualmente ha conseguido, contándonos los orígenes de la tripulación histórica de la Enterprise que cualquier persona ajena a la saga, pueda interesarse y engancharse a la misma con esta película.

Hablando desde el punto de vista interpretativo os diremos que esta décimo primera parte de “Star Trek” nos ha gustado y mucho, destacando especialmente los trabajos de Chris Pine dando vida al joven y novato James T. Kirk, y el de Zachary Quinto interpretando más que correctamente a Spock. Todo esto sin despreciar el trabajo de los secundarios quienes tienen también sus minutos de protagonismo.

Por todo lo que os hemos contado, este reboot de “Star Trek” nos ha parecido una película merecedora de una nota de un 7 sobre 10.




Título original: “Star Trek” – USA – 2009
Duración: 126 minutos
Dirigida por: J.J. Abrams
Género: Ciencia Ficción


jueves, 2 de noviembre de 2017

Handia



Cartel de Handia
Intentar salir del ámbito de las grandes producciones de la industria del cine comercial implica ciertos riesgos, el principal de ellos es que normalmente, uno va a la sala sin saber lo que se va a encontrar, pues las críticas brillan por su ausencia. Por el contrario, una de las grandes ventajas que nos depara este tipo de cine es que, lo que normalmente nos encontramos es una pequeña joya en pantalla grande.

Un poco esto es lo que nos pasó con la película que os traemos hoy, la producción española “Handia”, de la que antes de que se apagaran las luces de la sala, apenas sabíamos nada, salvo que era dirigida por el dúo responsable de las dos mejores cintas vascas de los últimos años, “Loreak” y “80 egunean”.

Con la primera escena de “Handia”, la cinta consigue desplazarnos directamente a un caserío del municipio gipuzkoano de Altzo durante la primera mitad del pasado siglo XIX, justo en la época del alzamiento de las tropas de la primera guerra carlista. En el modesto caserío vive la familia Eleizegui, cuyos dos hijos, los protagonistas de “Handia”, tienen dos formas radicalmente opuestas de ver y enfocar su vida.

El mayor, Martín (interpretado por Joseba Usabiaga) siente la necesidad de salir del caserío, ver mundo y crecer cambiando de vida, mientras que el menor, Joaquín (interpretado por Eneko Sagardoy) desea continuar en sus raíces, quedándose en su Altzo natal y cuidar, junto a su hermano, el caserío familiar.

En los primeros compases de la trama, las tropas carlistas pasan por el viejo caserón llevándose a Martín al frente, mientras que el pequeño Joaquín y su padre se quedan en Altzo cuidando de la casa y las tierras. Tres años después de la finalización de la guerra y con un brazo inutilizado, Martín vuelve a casa con la intención de obtener la parte de su futura herencia para irse a hacer las américas.

Sus planes se van al traste cuando su padre le comunica que no puede avanzarle el dinero y Joaquín, que ha crecido mucho más de lo esperado, se enfada con él al ver que quiere romper el pacto que tenían de llevar juntos las tierras del viejo caserío.

Ante la difícil situación que se vive en la casa, con un padre mayor, un joven casi gigante y él con un brazo inútil, Martín decide aparcar sus planes de vida y enrolarse con Arzadun, un amigo de la familia, en una ruta por España y después por Europa exhibiendo a Joaquín como un auténtico fenómeno de feria.

Joaquín, un chico normal aquejado de gigantismo, una enfermedad por la que no deja de crecer, no acaba de entender la situación que vive aunque, como su hermano, se deja llevar por la necesidad de conseguir dinero fácil. Así pues, pasan unos años viajando de ciudad en ciudad, exhibiéndose ante las élites de la época y sintiéndose, eso sí, cada vez más desubicados, tanto por la enfermedad de Joaquí, como por la sociedad.

Al final, como en toda historia, en "Handia" tenemos también la fase de declive del gigante de Altzo, aunque eso como comprenderéis, nos lo guardaremos para nosotros. Lo que no guardaremos serán nuestras impresiones sobre “Handia”.

Técnicamente “Handia” nos ha sorprendido gratamente, ya que, pese a tratarse de una auténtica leyenda de nuestra tierra (Euskadi), esta ha sido tratada por el equipo técnico de una forma totalmente convincente y sin ningún tipo de complejo, consiguiendo una cinta que, realizada en otro país y con más soporte, habría conseguido mucha más repercusión.

A nivel técnico nos encantaría remarcar el excelente trabajo de ambientación, tanto en cuanto a la recreación histórica de los escenarios, como a la excelente fotografía, marcando claramente desde el inicio: los ambientes de lujo de la alta sociedad, la miseria del caserío, la intimidad, la decadencia, el miedo, etc. Para este equipo, un auténtico lujo de trabajo.

Interpretativamente también nos ha gustado mucho el trabajo de los dos protagonistas de la historia, ya que, tanto Eneko Sagardoy en su complicado papel del gigante Joaquín como Joseba Usabiaga, dando vida al torturado Martín consiguen transmitirnos sus sentimientos, sus miedos, sus dolores físicos, sus luchas personales, etc. Un aplauso para ellos de nuestra parte.

Por todo lo que os hemos contado, los miembros de este equipo le ponemos a "Handia" un 7.5 sobre 10, y recomendamos a todo el mundo que la busque en los pocos cines que se han lanzado a proyectarla, porque merece, y mucho, la pena.





Título original: “Handia” – España – 2017
Dirigida por: Jon Garaño, Aitor Arregi
Duración: 114 minutos
Género: Drama, Biográfica

sábado, 28 de octubre de 2017

La reina Victoria y Abdul



Cartel de La Reina Victoria y Abdul
Hay ocasiones en que ves una película en la cartelera de tu cine y te llama la atención, pero no lo suficiente como para lanzarte a verla el fin de semana de su estreno. En estos casos, los miembros este equipo acostumbramos a optar por esperar a leer las primeras críticas, pero no las profesionales, sino las de los aficionados.

Un poco esta es la situación que vivimos con “La reina Victoria y Abdul”, la película de la que os queremos hablar en esta crítica. La vimos en cartelera a mediados de septiembre pero nos frenamos hasta conocer las valoraciones de más aficionados. Al final, optamos por verla y lo hicimos, como debe ser, en pantalla grande.

La historia de “La reina Victoria y Abdul” nos lleva directamente a la India imperial británica de 1887. Allí nos encontramos con el joven Abdul Karim (Ali Fazal), quien trabaja de escribiente en la cárcel de Agra. Un día, en los meses previos a la conmemoración de los 50 años del reinado de Victoria I de Inglaterra, Abdul es seleccionado junto a Mohammed para ser los sirvientes de la reina en la corte.

Después de dos largos meses de travesía, Abdul y Mohammed llegan a Inglaterra, donde rápidamente son aleccionados por el personal de palacio con el fin de convertirse en dos sirvientes más. Pese a los esfuerzos del servicio, muy pronto Abdul se saltará las normas y entrará en contacto la reina Victoria I (interpretada por Judi Dench).

A partir de este primer contacto, todo se precipita en palacio ya que Abdul se convierte de la noche a la mañana en el criado personal de la reina mientras Mohammed, su amigo, queda totalmente relegado a un tercer plano viendo como sus posibilidades de volver pronto a la India se esfuman sin remedio.

La reina, sumida en un proceso de profundo agotamiento y sin más deseo que el de acabar pronto sus días, ve en el joven Abdul un soplo de aire fresco en su vida, una persona que, pese a todas las distancias sociales, le habla de tú a tú, dándole la fuerza suficiente para volver a revivir.

Al poco tiempo, las primeras voces contrarias a Abdul empiezan a sonar en palacio, provocando que la reina haga que Abdul pase de ser su criado personal a ser su “munshi”, su maestro, integrándolo así en los viajes, aprendiendo urdu (la lengua de la comunidad musulmana en la India) junto a él, etc.

La rápida ascensión de Abdul dentro de palacio provoca la contundente reacción de los cortesanos, los cuales no entienden ni quieren entender la relación de la reina con su “munshi”. Y, como bien os podéis imaginar, aunque “La reina Victoria y Abdul” es una cinta biográfica, no vamos a extendernos más hablándoos de su argumento.

Como en la mayor parte de películas biográficas, la mayor parte del peso en su éxito o su fracaso recae sobre su protagonista. En esta ocasión, tanto Judi Dench en su papel de reina Victoria como Ali Fazal dando vida a Abdul Karim hacen un trabajo brillante como protagonistas absolutos de “La reina Victoria y Abdul”. La veterana Dench borda su papel de insoportable (y a la vez entrañable), deprimida, irritable y obscenamente poderosa reina Victoria, mientras que Fazal nos hace creer enteramente en su personaje y en la fuerza de la verdad, la amistad y la ilusión por encima de todos los prejuicios. En cuanto a los secundarios, la verdad es que no desentonan en absoluto, creando y dando vida a una nube de personajes tan repelentes y odiosos que parecen una orden de buitres esperando pacientemente para hacerse con su presa (la propia reina Victoria).

De todas formas, una de las cosas que más nos ha gustado ha sido la recreación de la fastuosa vida de la monarca, la cual es, sin dudas, totalmente contrapuesta a la vida llevada por el humilde personaje de Abdul Karim, tratando sin pelos en la lengua temas tan candentes como la hipocresía, el racismo, el clasismo y la bajeza humana, haciéndolo mediante la introducción de pequeños momentos de comedia combinados con otros de extrema dureza. Por el contrario, como puntos negativos de “La reina Victoria y Abdul” indicaremos únicamente un ritmo que en algunos momentos puntuales resulta excesivamente lento, así como lo plano del propio argumento, siendo posible predecir en muchas secuencias lo que ocurrirá en la próxima.

Con todo, nuestra nota final para “La reina Victoria y Abdul” es de un 7 sobre 10.


Título original: “Victoria and Abdul” – 2017 – Reino Unido
Dirigida por: Stephen Frears
Duración: 112 minutos
Género: Drama, Biográfico