lunes, 24 de julio de 2017

Baywatch. Los vigilantes de la playa



Baywatch cartel
Como si se tratara de un auténtico ritual, al acercarse el verano las carteleras de nuestros cines se van poblando de secuelas (“Cars 3”, “La guerra del planeta de los simios”, “Gru 3”, etc.), remakes, aventuras veraniegas y adaptaciones de series al cine. En estos últimos grupos podríamos incluir la película que os vamos a contar hoy, “Baywatch: Los vigilantes de la playa”.

Sí, a la mayoría de los que leerán esta crítica, al ver el título “Los vigilantes de la playa” escrito habrán visto como por su mente aparecían imágenes de la ochentera serie de televisión con el mismo título, así como las carreras por la playa a cámara lenta de David Hasselhoff y Pamela Anderson (quienes, por cierto, tienen un pequeño cameo en esta cinta).

Pues sí, como quien no quiere la cosa y para aprovechar la fama de dicha serie, este 2017 ha llegado a nuestras pantallas “Baywatch: Los vigilantes de la playa”, con un muy cambiado Mitch Buchannon haciendo de socorrista en las playas de Santa Mónica.

La historia se sitúa a comienzos de la temporada de verano de 2017 con Mitch Buchannon y su equipo de socorristas preparando las pruebas de selección para la entrada de nuevos compañeros, escogiendo para ello a los tres mejores de entre los más de 500 candidatos inscritos.

Durante las pruebas, la surfista Summer Quinn (Alexandra Daddario), el nerd gordito Ronnie (Jon Bass) y el ex nadador olímpico y chulo profesional, Matt Brodie (Zack Efron) acaban siendo quienes destacan sobre el resto. Tres personalidades totalmente opuestas que deberán encajar con la del socorrista más querido por la comunidad, Buchannon.

Al poco de empezar las pruebas, Mitch descubre en la playa una bolsa de droga cerca del pub de moda de la empresaria Victoria Leeds, lo que evidentemente comunica a su supervisor, quien le recuerda que su deber es salvar vidas y no hacer de policía.

Pocos días después, durante el incendio en un yate llega el primer choque entre Mitch y Brodie, quien pone en peligro el rescate gracias a su incapacidad para seguir reglas y órdenes. Al regresar a la playa, Mitch descubre a la vez que este incendio puede no ser un accidente sino estar relacionado con la droga que días antes había encontrado.

A partir de este momento, Mitch y su equipo, enfrentándose a las órdenes directas del capitán Thorpe y del consejero, se podrán a investigar las actividades que se llevan a cabo en el club propiedad de Victoria Leeds lo cual, evidentemente, no le gustará nada a su propietaria.

Acción, persecuciones, drogas y playa es el póker con el que “Baywatch: Los vigilantes de la playa” llena sus más de 120 minutos de metraje, aunque como ya os podéis imaginar, hasta aquí os podemos contar de su desarrollo argumental.

Lo más destacable de “Baywatch: Los vigilantes de la playa”, además de las fantásticas vistas de las playas de Santa Mónica es, sin ningún género de duda, el excelente casting de actores, ya que tanto Dwayne Johnson como Zac Efron, así como una más desconocida Alexandra Daddario nos transmiten mucho más de lo que sus espectaculares cuerpos podrían hacernos pensar a primera vista. No obstante,  y sin lugar a dudas, el auténtico descubrimiento en esta cinta ha sido John Bass con su divertido trabajo dando vida al nerd Roonie.

No os vamos a engañar, “Baywatch: Los vigilantes de la playa” no es una gran película, ni pasará a los anales de la historia del cine como a una de las más taquilleras, pero para nosotros, gracias a su ritmo, su buena secuencia de gags y sus interpretaciones, esta película cumple de sobras como cinta de entrenamiento veraniego, y si aún estáis a tiempo, os la recomendamos.

Nuestra nota final es de un 6 sobre 10.





Título original: “Baywatch” – 2017 – USA
Dirigida por: Seth Gordon
Duración: 116 minutos.
Género: Acción, comedia

jueves, 20 de julio de 2017

Gru 3. Mi villano favorito



Gru 3. Mi villano favorito Cartel
Cuatro años después de haber llegado a nuestras pantallas la segunda parte de las aventuras de “Gru” con su ejército de minions y cumpliendo con la máxima de “no hay dos sin tres”, este pasado fin de semana ha vuelto a ellas “Gru” con la tercera parte de sus aventuras y nosotros, como buenos aficionados al cine de animación, no nos hemos perdido el evento.

Así pues, como ya os podéis imaginar, nuestra entrada de hoy en este rincón va dedicada a “Gru 3. Mi villano favorito”.

La historia empieza presentándonos a Balthazar Bratt, un antiguo niño estrella (y como no, juguete roto) de la televisión de los pasados años 80. En una acción trepidante, Bratt se hace con el diamante más grande del mundo, una pieza imprescindible para llevar a cabo su maquiavélico plan.

Gru, como ex villano y actual miembro de la LAV (Liga Anti-Villanos) logra desbaratar los planes de Bratt, aunque vergonzosamente se le escapa de las manos lo que no gusta absolutamente nada a la nueva jefa de la LAV quien sin muchos miramientos despide a Gru y a Lucy.

En casa, todos reaccionan distinto ante la noticia de su despido, las niñas temen la nueva situación y los minion, pasan de celebrarlo a abandonar la casa cuando Gru les confirma que no volverá a ejercer de villano.

Al poco, Gru recibe una noticia sorprendente, tiene un hermano gemelo (Dru) a quien, evidentemente, toda la familia corre a conocer. Dru es totalmente el opuesto de Gru, un personaje un multimillonario simpático, gracioso y con una larga melena rubia que pronto se mete en el bolsillo a toda la familia.

A escondidas de Lucy, Dru le revela a su hermano que su inmensa fortuna viene de que su padre era un gran súper villano y que necesita su ayuda y su formación para convertirse también él en un súper villano. Gru está poco dispuesto a volver a su antigua vida, pero decide aprovechar la oportunidad para intentar recuperar el gran diamante que tiene en su poder Balthazar Bratt.

¿Lo conseguirá? ¿Volverá a hacer el ridículo más estrepitoso? Son preguntas que nosotros, evidentemente sabemos, pero que nos guardaremos vilmente.

Técnicamente os diremos que, lamentablemente, no hemos visto nada nuevo en “Gru 3”, ni en cuanto a protagonistas (continúa demasiado en manos de la pequeña Agnes sin que Gru consiga en ningún momento llevar el ritmo de la historia ni de la diversión), ni en cuanto a ritmo o sorpresas. Esta tercera parte para nosotros es simplemente, una parte más de la saga.

Desde el punto de vista de los personajes nos gustaría indicar que en esta ocasión hemos echado de menos más protagonismo de los pequeños minions, ya que al final, son el auténtico alma de la saga “Gru” y en esta parte no tienen más protagonismo que en 3 o 4 escenas, eso sí, las mejores y más divertidas.

En cuanto a los personajes y su doblaje, indicar que quizá, las niñas tienen demasiados minutos sin aportar más que ternura a la cinta, al igual que Lucy (con un pésimo y cansino doblaje de Patricia Conde). En cuanto a los nuevos personajes de esta entrega, una de cal y otra de arena, ya que por un lado nos encontramos con un bien tramado Balthazar Bratt con sus hombreras ochenteras y por el otro, el anodino Dru.

Bajo nuestro punto de vista la franquicia “Gru” empieza a mostrar síntomas más que evidentes de agotamiento ya que, aunque funcione bien en taquilla, argumentalmente y como divertimento, en esta tercera parte ha caído y mucho.

Nuestra nota final es de un 5 sobre 10.





Título original: “Despicable Me 3” – USA – 2017
Dirigida por: Pierre Coffin, Kyle Balda
Duración: 90 minutos
Género: Animación



Otras partes de la saga:

"Gru. Mi villano favorito" - 2010
"Gru 2. Mi villano favorito" - 2013