El machismo sigue siendo uno de esos temas que, aunque la sociedad ha avanzado mucho en las últimas décadas, continúa formando parte de nuestro día a día. A veces se manifiesta de forma evidente y otras se esconde tras comentarios, costumbres o situaciones que hemos normalizado durante años. El cine ha encontrado en esta realidad una fuente inagotable para la comedia y la sátira, demostrando que el humor puede ser una herramienta tan eficaz para entretener como para invitar a la reflexión.
Precisamente sobre esa idea se construye Las damas primero, la última, por el momento, comedia protagonizada por Sacha Baron Cohen. La película imagina un mundo en el que hombres y mujeres intercambian por completo sus roles sociales, dando lugar a situaciones tan absurdas como reconocibles. Una premisa que, sobre el papel, prometía convertirse en una sátira tan divertida como incómoda.
Porque darle la vuelta al tablero siempre resulta atractivo. La cuestión es qué haces después con las piezas. Las damas primero arranca con una idea brillante y muchas posibilidades para cuestionar nuestros prejuicios, pero pronto descubriremos si se atreve a ir más allá de los tópicos... o si prefiere quedarse en una comedia ligera donde la verdadera revolución acaba pidiendo la cuenta antes del postre.
Sinopsis de Las damas primero
Las damas primero nos presenta a Damien (Sacha Baron Cohen), un hombre profundamente acomodado en sus privilegios, convencido de que el mundo funciona exactamente como debería. Su actitud machista y su forma de relacionarse con las mujeres forman parte de una rutina que nadie parece cuestionar, especialmente en un entorno laboral donde los comentarios sexistas y las desigualdades se han normalizado hasta el punto de resultar casi invisibles.
Pero su vida da un giro inesperado tras sufrir un accidente. Al despertar, descubre que sigue viviendo en el mismo mundo... aunque solo en apariencia. La sociedad ha cambiado por completo y ahora es un matriarcado donde los roles de género se han invertido. Lo que antes era cotidiano para él se convierte en una carrera de obstáculos en la que deberá enfrentarse a prejuicios, estereotipos y situaciones que nunca había imaginado vivir en primera persona.
La premisa de Las damas primero juega con una pregunta tan sencilla como sugerente: ¿qué ocurriría si los hombres ocuparan el lugar que durante siglos han tenido muchas mujeres? A partir de ahí, la película busca construir una comedia repleta de situaciones disparatadas, malentendidos y alguna que otra dosis de humor incómodo que invita a mirar la realidad desde una perspectiva completamente distinta.
Con Sacha Baron Cohen al frente, todo parecía apuntar a una sátira mordaz capaz de remover conciencias mientras arrancaba unas cuantas carcajadas. La idea, desde luego, no puede ser más atractiva. Ahora solo queda descubrir si la película se atreve a exprimir todo su potencial... o si, como ocurre a veces, prefiere ponerse de puntillas para no pisar demasiados callos.
Crítica de Las damas primero
Las damas primero tenía todos los ingredientes para convertirse en una de las comedias más inteligentes del año. Una premisa brillante, un reparto de primer nivel y, sobre todo, un Sacha Baron Cohen que parecía el actor perfecto para protagonizar una sátira afilada sobre el machismo y los privilegios. Sin embargo, la película da la sensación de quedarse constantemente a medio camino. Es un "quiero y no puedo" que prefiere jugar sobre seguro antes que incomodar al espectador.
El principal problema está en que su crítica social pierde fuerza conforme avanza la historia. La inversión de los roles de género ofrece situaciones divertidas al principio, pero pronto cae en una sucesión de tópicos demasiado previsibles. En lugar de aprovechar ese nuevo mundo para desmontar prejuicios o lanzar una reflexión realmente incómoda, el guion se conforma con intercambiar hombres por mujeres y repetir los mismos clichés de siempre. El resultado es una comedia simpática, pero con una denuncia tan descafeinada que termina diluyéndose entre chistes que rara vez sorprenden.
Y es una auténtica pena, porque el potencial estaba ahí. Sacha Baron Cohen demuestra una vez más su enorme talento para la comedia, aunque aquí parece tener el freno de mano echado. Las damas primero entretiene, arranca alguna sonrisa y se deja ver con facilidad, pero da la sensación de que alguien decidió suavizar la sátira para no molestar a nadie. Y cuando una historia promete poner el mundo patas arriba y acaba limitándose a darle la vuelta al mantel, es inevitable acabar con la sensación de que podía haber sido mucho más.
Personajes e interpretaciones
Si algo mantiene a flote Las damas primero es la interpretación de Sacha Baron Cohen. El actor vuelve a demostrar su enorme capacidad para la comedia, manejando con soltura el desconcierto de un personaje que pasa de sentirse dueño del mundo a convertirse en el blanco de unos prejuicios que jamás había sufrido. El problema no está en su trabajo, sino en un guion que parece empeñado en ponerle límites.
A su alrededor, Rosamund Pike aporta presencia y elegancia a un personaje que podría haber dado mucho más juego, mientras que el resto del reparto cumple con solvencia sin disponer de grandes momentos para brillar. Todos están al servicio de una historia que apuesta más por la situación que por el desarrollo de sus personajes. Y quizá ahí resida otro de los problemas de la película: resulta más interesante la idea que plantea que las personas encargadas de vivirla.
¿Merece la pena ver Las damas primero?
Depende mucho de lo que esperes encontrar. Si buscas una comedia ligera con alguna situación divertida y un Sacha Baron Cohen que, aún lejos de su mejor versión, sigue teniendo un gran carisma en pantalla, probablemente pases un rato entretenido. La película se deja ver, tiene un ritmo ágil y nunca llega a resultar aburrida.
Sin embargo, si buscas una película mordaz sobre el machismo, es posible que te arrepientas si le das la oportunidad a esta película. La película plantea preguntas muy interesantes, pero rara vez se atreve a profundizar en ellas. Prefiere provocar una sonrisa antes que una reflexión incómoda.
Al final, Las damas primero acaba siendo una oportunidad desaprovechada. No porque sea una mala película, sino porque detrás de su divertida premisa se escondía una historia con potencial para convertirse en una gran comedia satírica.
Nota final: 5 /10.Ficha técnica de Las damas primero
Título original: Ladies First
Año: 2026
Director: Thea Sharrock
Duración: 90 minutos
Género: Comedia
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