lunes, 3 de octubre de 2022

La teoría del todo

La teoría del todo - Cartel
La historia de la humanidad nos ha dado grandísimos personajes, desde científicos como Isaac Newton o Albert Einstein hasta fundadores de religiones como Buda o Jesucristo pasando por filósofos como Karl Marx, Aristóteles. Todos ellos grandes influyentes que, de una manera u otra han conseguido marcar y dejar su rastro.

Quizá no en este grupo, pero seguramente si os hablamos de Stephen Hawking, casi todo el mundo lo sabrá ubicar, ya sea por sus estudios sobre el origen del universo como por su imagen de un señor débil prostrado en una silla de ruedas eléctrica que le ayudaba tanto a moverse como a comunicarse.

Como gran personaje reciente, en 2014 llegó a nuestras pantallas la adaptación de un libro de memorias escrito por Jane Hawking en el que se narraba una parte de la vida del célebre físico Stephen Hawking, se tituló “La teoría del todo” y hoy, en este rincón os contaremos nuestra visión sobre ella.

“La teoría del todo” empieza presentándonos a un joven Stephen Hawking (interpretado por Eddie Redmayne), un estudiante británico de cosmología quien, un poco contra su voluntad va a una fiesta junto a un compañero suyo en la facultad. Aunque apenas tiene dotes para la socialización, en la fiesta Stephen conoce a una joven, Jane Wilde (Felicity Jones).

Contra todo lo que pudieran pensar sus amigos, Jane y Stephen empiezan una amistad que, muy pronto se convierte en un compromiso de boda. Por el camino, y mientras Stephen continua con sus estudios, empieza a notar ciertas debilidades en sus extremidades que impiden que estas actúen como deberían.

Poco tiempo después, mientras sale de la facultad, Stephen empieza a no controlar sus pies y cruzándolos involuntariamente y cayendo al suelo y recibiendo un gran golpe en la cabeza. Durante su estancia en el hospital, además de curarle del golpe, le buscan el motivo a su caída y lo encuentran en una enfermedad neuromuscular degenerativa, la ELA (Esclerosis Lateral Amiotrófica). El pronóstico no puede ser más desolador, le quedan 2 años de vida.

Pese a la pésima noticia, Jane le dice que le ama y que quiere casarse con él y pasar juntos todo el tiempo que le quede. Ambos, Jane y Stephen se casan y muy pronto llegan sus primeros hijos, Lucy y Robert.

Con todo, la enfermedad no tiene freno y aunque los peores pronósticos no se cumplen, sí que, cada día, Stephen está más impedido teniendo la necesidad de desplazarse en silla de ruedas y de depender para casi todo de Jane.

Mientras sus estudios en cosmología continúan a buen ritmo, en casa debe aceptar que Jane busque ayuda, encontrando para ello a Jonathan, el director del coro de la iglesia local. Jonathan ayudará a Robert con clases de piano y poco a poco, a Jane en el cuidado de Stephen.

Al poco tiempo, la simple presencia de Jonathan pone a prueba la consistencia del matrimonio Hawking, ya que visto el estado de Stephen surgen muchas dudas sobre la paternidad de su tercer hijo, Timothy. Cuando Jonathan se entera, se sincera con Jane y ella con él, aunque finalmente deja la casa.


Stephen con sus hijos Lucy y Robert
Stephen con sus hijos Lucy y Robert


Solos de nuevo otra vez, y con la fama de Stephen creciendo a nivel mundial, durante un viaje a Burdeos sufre una neumonía severa requiriendo ser ingresado de urgencia. En el hospital, el único recurso que le dan, es practicarle una traqueotomía dejándolo sin poder hablar permanentemente.

Para paliar esa situación contratan a Elaine Mason, una enfermera que le ayudará a comunicarse, tanto que de nuevo su matrimonio se tambaleará, aunque, como ya os podéis imaginar, aquí dejaremos el desarrollo argumental de “La teoría del todo”.

Técnicamente, no os vamos a engañar, “La teoría del todo” nos ha dejado fríos. Stephen Hawking era un hombre con mucha vida, con una de las mentes más científicas más privilegiadas que se han conocido nunca y, mal que nos pese, no se ha explotado en la película. Sus trabajos en investigación, su eclosión mundial, la defensa de su tesis doctoral, todo queda reducido a la mínima expresión.

También nos ha sorprendido negativamente es el mensaje que nos da “La teoría del todo”, ya que, creemos que sí, que puede tener un claro enfoque positivo (es más, hay que vivir la vida a tope con lo que nos dé), pero en esta película se aplica de una forma que, a nosotros, nos ha descolocado quizá por un guion excesivamente flojo que en muchas ocasiones parecía buscar el buenísmo (por no usar la cursilería) en su discurso. La verdad, “La teoría del todo” nos ha parecido un gran desaprovechamiento.

Interpretativamente es donde “La teoría del todo” brilla por su excelencia, con un Eddie Redmayne espectacular, capaz de hacerse suyo el personaje extraordinario de Stephen Hawking haciéndonos participe de su lucha por la vida, de la superación de la sentencia de muerte que dieron los médicos al ser diagnosticado, y todo con una aureola (a veces excesiva) de positivismo. Sin lugar a dudas, una interpretación excelente. También, para nosotros, es muy positivo el trabajo de Felicity Jones dando vida a otra gran luchadora, Jane Hawking. Muy bien para ella también.

Por todo lo que os hemos contado, y pese a que ”La teoría del todo” se nos ha quedado un poco coja (y porque no decirlo, la vemos excesivamente sobrevalorada por la prensa), nuestra nota final para ella es de un 6.5 sobre 10.



Título original: “The Theory of Everything” – 2014 – Reino Unido
Dirigida por: James Marsh
Duración: 123 minutos
Género: Drama, Biográfico.

 

 

 

sábado, 17 de septiembre de 2022

La habitación

La habitación - Poster
Desde hace unos años, como sociedad vivimos sumidos en una vorágine de noticias sobre violencia, ataques, etc. Con todo, y como muy bien sabéis, de violencia no hay de un solo tipo y no a todo el mundo le afecta por igual. Hoy, en este pequeño rincón os traemos una película que, aunque llegó a estar nominada a varios premios Oscar de la Academia, a los miembros de este equipo nos pasó totalmente desapercibida cuando llegó a la cartelera.

De hecho, pasó tan desapercibida que, la olvidamos hasta que hará un par de años una profesora de inglés nos la recomendó verla en versión original. Con todo, no lo hicimos, y volvimos a olvidarla hasta hace poco, cuando nos la encontramos en las sugerencias de la plataforma de streaming, Netflix.

Sí, hoy en este pequeño rincón os hablaremos de cinta irlandesa de 2015, “La habitación”.

“La habitación” empieza presentándonos a los dos protagonistas principales de la historia, Jack (a quien da vida Jacob Tremblay) un niño a punto de cumplir los 5 años y su madre, Ma (interpretada por Brie Larson). Ambos viven en una pequeña habitación sin ventanas y con una única apertura para ver el exterior, una claraboya.

Durante los primeros minutos de metraje, se nos cuenta la vida que llevan Jack y su madre, para el pequeño todo es normal ya que, su único mundo conocido es la pequeña habitación con su ventana hacia el cielo y la presencia algunas noches de un extraño hombre, al que apodan “el viejo Nick”, aunque él no le conoce, pues cuando llega a la habitación, él tiene que esconderse en el armario.

Justo cuando Jack va a cumplir los cinco años, Ma decide contarle la verdad al pequeño, y para ello empieza a contarle que, fuera de la habitación hay todo un mundo, con árboles, animales y mucha más gente. Aunque inicialmente la reacción de Jack es mala (se siente engañado y no quiere asumir la verdad), con una nueva llegada de “el viejo Nick” decide darle cierta credibilidad a Ma, descubriendo así que “el viejo Nick”, es una persona mala que secuestró a su madre hace 7 años y les mantiene en la habitación encerrados.

Como Ma cree injusto que continúen en la habitación, trama un plan y convence a Jack para que le ayude a llevarlo a cabo. El plan pasa por que Jack finja hacerse el muerto en la próxima visita de “el viejo Nick” para que este se lo lleve lejos de la habitación, para que así, cuando pueda, el pequeño huya y pida ayuda.

Lo traman todo bien, como deshacerse de la manta donde estará envuelto, en que momento escapar de la furgoneta donde le meterá, y como, a la primera persona que vea, Jack le deberá entregar una nota que Ma le prepara.


El pequeño Jack y Ma preparando su fuga
El pequeño Jack y Ma preparando su fuga


Todo, sale totalmente bien, menos que no puede entregar la carta ya que, Nick se la roba en el último momento. Por suerte para Jack, el hombre que le encuentra llama a la policía y entrega al pequeño que, cuando se tranquiliza, cuenta su situación propiciando que, Ma, sea rescatada.

A partir de este momento, empiezan dos nuevas vidas, la del pequeño Jack y la recuperación, bastante traumática, de la libertad de Ma. Mientras que, para Jack, todo es nuevo y sorprendente: tiene una abuela, un abuelo, hay más niños cerca, existen los perros y los árboles, etc. para Ma (que realmente se llama Joy) los recuerdos de siete años de cautiverio le perturban y le duelen, destrozándola psicológicamente.

¿Conseguirán ambos adaptarse a su vida en libertad? Como ya os podéis imaginar, nosotros sabemos la respuesta, pero no os la diremos aquí.

Técnicamente, lo que más nos llama la atención de “La habitación” es el desarrollo argumental de la misma, enfocando un tema delicadísimo sin caer en el sensacionalismo que hubiese podido llevarle a ser considerada un mero telefilm de sobremesa de domingo. La delicadeza con que se nos guía a través de la historia, sin sobresaltos, sin amarillismos y con extremado buen gusto hace que “La habitación” sea un auténtico viaje por las emociones del pequeño Jack y su madre Ma/Joy.

Otro punto remarcable de “La habitación” es su estructura, claramente divida en dos partes, en la primera de ellas se explora el cautiverio y sus efectos sobre las personas, mientras que en la segunda parte, y con muy buen gusto, se exploran las consecuencias de dicho cautiverio, tanto en la persona que no había conocido nada más (el pequeño Jack), como en la persona que ha perdido siete años de su vida con las dificultades de la misma para superarlo y aceptar las consecuencias que arrastra (Ma/Joy).

Interpretativamente nos quitamos el sombrero ante sus dos protagonistas principales, Brie Larson está soberbia dando vida a la angustiada, destrozada, secuestrada y violada repetidamente y durante siete años, Joy, y el pequeño Jacob Tremblay (que tendría en esa época unos 7 años) está gigante y estremecedoramente real en un papel, el de Jack, para nada fácil.

Sin lugar a dudas, el gran trabajo de Larson y Tremblay, junto con el buen hacer técnico, son el auténtico puntal de “La habitación” una cinta que, desgraciadamente no habrá llegado a todo el mundo.

Por todo lo que os hemos contado, nuestra nota final para “La habitación”, esta estremecedora y a la vez bella cinta, es de un 8 sobre 10.



Título original: “Room” – Irlanda - 2015
Dirigida por: Lenny Abrahamson
Duración: 118 minutos
Género: Drama
jueves, 15 de septiembre de 2022

Cobra Kai - Temporada 5

Cobra Kai - Temporada 5 - Poster

Puntual a su cita con su numeroso público, a finales de verano de 2022 ha llegado al catálogo de Netflix una nueva temporada de una de las series con más gancho y más audiencia de los últimos años, la quinta de “Cobra Kai”.

La verdad es que muy pocos analistas (o futurólogos) pudieron prever en 2018 el rotundo éxito de una serie estrenada en el ya extinto canal de streaming de Youtube Red la cual se centraba en un spin-of o secuela de una película estrenada, nada más y nada menos que en 1984, “Karate Kid”.

Las líneas argumentales y de montaje eran claras para “Cobra Kai”, tenía que mantener el aire ochentero y explotar la relación entre los dos grandes protagonistas de la saga, Daniel LaRusso (Ralph Macchio) y Johnny Lawrence (William Zabka), convertidos 40 años después en senseis.

Todo un éxito de visualizaciones confirmado temporada tras temporada, hasta el punto de empezar a hablarse ya de la posibilidad de un “Universo Cobra Kai”, aunque eso, se verá con el tiempo interesándonos ahora en lo que acabamos de ver, la quinta temporada de “Cobra Kai”.

La quinta temporada “Cobra Kai” empieza exactamente donde nos dejó la cuarta que es con un John Kreese encerrado entre rejas tras la traición de un antiguo discípulo suyo, Terry Silver (Thomas Ian Griffith) quien tenía un objetivo claro, hacerse con “Cobra Kai”.

Durante los primeros capítulos de esta quinta temporada nos encontramos con un LaRusso superado constantemente por un Silver que siempre parece ir varios pasos por delante. Ni la presencia y ayuda de Chozen parecen suficiente para acercarse a Silver. Mientras, Lawrence se ha ido con Robbie a México para encontrar a Miguel (Xolo Maridueña) que ha ido en busca de descubrir sus orígenes.

Mientras Miguel descubre la auténtica identidad de su padre y Lawrence lucha para encontrarlo, en el valle de San Fernando las cosas se van torciendo ya que, uno tras otro Silver se hace con todos los dojos (a excepción del Miyagi Do que está cerrado después de perder el último campeonato), llevando además a 8 senseis de Japón para que apliquen al pie de la letra su nueva filosofía.

Y nos diréis ¿y los niños? Pues la verdad, en la primera mitad de la temporada, tienen un papel bastante secundario ya que, mientras, por un lado, Tory se debate si continuar o no en Cobra Kai tras descubrir la trampa en el último campeonato, por el otro Samantha LaRusso no se resigna a dejar el Karate ya que, Anthony, su hermano continúa siendo el blanco perfecto del bullying que le hace Kenny.

Al poco de volver de México, y con un Johnny Lawrence ya metido de lleno en ayudar a LaRusso y a Chozen a buscar colaboradores que puedan aportar información sobre los oscuros planes de Silver, este, Johnny recibe dos gratas noticias, la primera de ellas es que será de nuevo papa, y la otra que Miguel y Robbie finalmente hacen las paces.

Ya en el tramo final de la temporada y con el “Miyagi Do” reabierto y con todos sus alumnos, todos se prepararán para, con sus herramientas enfrentarse a lo que, de buenas a primeras, parece una lucha desigual con Silver y su “Cobra Kai”.


"Cobra Kai" temporada 5, todos a una
"Cobra Kai" temporada 5, todos a una


¿Y puede pasar algo más? Pues sí, porque esto sólo es la punta del iceberg de todo lo que sucede esta quinta temporada, aunque como es evidente, nos guardaremos los detalles de la misma para recomendaros totalmente verla y disfrutarla.

Técnicamente en esta quinta temporada nos encontramos ante una temporada claramente dividida en dos partes. La primera de ellas, excesivamente lenta y sin el gancho de sus predecesoras, mientras que la segunda, recupera la esencia del “Cobra Kai” que nos tenía tan bien acostumbrados para llegar al auténtico clímax, una lucha sin cuartel entre el bien (todos) y el mal (esta vez personificado claramente en Silver y su “Cobra Kai”).

Sí que, argumentalmente queremos remarcar el buen trabajo en lo que nosotros entendemos que es el cierre definitivo a una lucha que arrancó 40 años atrás. Nos ha encantado como los personajes crecen (no sólo físicamente) sino que también en sus problemas, en las soluciones que a ellos aplican y, sobre todo, en la colaboración para vencer al mal.

Estéticamente esta quinta temporada también nos ha gustado, pues continúa manteniendo esa magia que fácilmente nos transporta a los 80, aunque la mayoría de los problemas y situaciones sean 100% actuales.

Interpretativamente, en esta quinta temporada nos quitamos el sombrero ante el trabajo de dos personajes, por un lado, el del malo de la temporada interpretado por Thomas Ian Griffith quien en esta temporada transmite la maldad sin contemplaciones. Por el otro lado nos ha gustado también el trabajo de Yuji Okumoto dando vida a Chozen Toguchi, un hombre que empezó como malo y ha acabado demostrando su corazón. En cuanto al resto, buenos trabajos para todos.

Aunque por momentos nos ha costado más esta temporada que otras, su ritmo incremental y la evolución de todos sus personajes hace que, nuestra nota final para esta quinta temporada de "Cobra Kai" sea de un 8 sobre 10.



Título original: “Cobra Kai” – 2021 – USA
Año de creación: 2018
Año de finalización: 2022 (quinta temporada)
Duración: 50 capítulos (de unos 30 minutos cada uno)
Género: Acción, Artes Marciales, Drama

 

miércoles, 7 de septiembre de 2022

Boys don’t cry

Boys don't cry
Estamos realmente cansados de ver noticias en televisión sobre agresiones a mujeres y, sobre todo, agresiones homofóbicas (hacia personas del colectivo LGTBI) que, por desgracia quedan todavía más en un segundo plano que las primeras, o peor, son usadas únicamente para politizar la situación y sacar réditos.

La cuestión es que, por H o por B, hay una parte de la sociedad que parece dispuesta, no solo a no aceptar que haya gente que sea diferente o ame diferente a él, sino que para sentirse superior, le agrede.

Como parece que, en vez de mejorar como sociedad, empeoramos, hoy os queremos recordar el caso de Brandon Teena un hombre transgénero de Nebraska (USA) que, malogradamente se hizo famoso en 1993. Para ello, nos centraremos en la película de 1999 que nos cuenta su historia: “Boys don’t cry”, como no podía ser de otra forma, un ejemplo más de buen cine independiente. 

“Boys don’t cry” empieza presentándonos a Brandon Teena (a quien da vida Hilary Swank) un chico transgénero que vive en Lincoln (Nebraska). Brandon, desde el primer momento se siente rechazado por su familia, para quienes es Teena y simplemente tiene un desorden mental.

Cansado del rechazo recibido, Brandon decide cortarse el pelo muy corto, vestirse de chico y salir a vivir la vida como realmente la siente. Esta decisión implica dejar atrás a su familia y su ciudad Lincoln tomándola después de que su madre le obligue a recibir terapia.

Con su decisión en firme, Brandon entra en contacto con un grupo de amigos, Lisa, Lana y dos exconvictos amigos de estas, John Lotter y Tom Nissen con quienes, tras una noche de juerga, se une para ir al pueblo de estos, Falls City (también en Nebraska).

En Falls City Brandon se encuentra como pez en el agua, identificándose ante todos como un hombre, borrando así su pasado. Se instala en casa de una de las chicas, Lisa Lambert quien, muy poco a poco va interesándose y sintiéndose atraída por Brandon.

Inmerso en su nueva y deseada vida, Brandon se siente atraído por Lana Tisdel y ni corto ni perezoso, se lanza y empieza a salir con ella, siendo al poco, completamente correspondido.

Con todo, y como el pasado nunca desaparece del todo, después de que Brandon no se presentara a un juicio pendiente, su foto y su nombre de bautismo, Teena Brandon aparecen en un periódico de tirada nacional despertando la furia de John y Tom, sacándole directamente y de muy malas maneras del armario.


Brandon y Lana (Boys don't cry)
Brandon y Lana



Lana le acepta tan cual es, pero no sucede lo mismo con John y Tom quienes tras una violenta discusión le desnudan para comprar si es un hombre o una mujer y no contentos con eso, se llevan a Brandon a una antigua cementera donde ambos, le violan y agreden, amenazándolo de muerte si lo cuenta.

Como es obvio, esta acción no podía quedar sin denuncia, aunque lo que tiene que sufrir en comisaria Brandon es, literalmente de juzgado de guardia. Y hasta aquí, lo que os podemos contar del argumento de “Boys don’t cry”, y si os preguntáis si ¿John y Tom cumplen su amenaza de muerte? Os diremos que, lamentablemente este caso es verídico y aunque no os lo diremos, es historia.

Como ya os hemos contado, “Boys don’t cry” está basada en la historia real de Teena Brandon, una joven que vivió y creció en un ambiente marginal, sin ser querida ni aceptada por su familia de quienes decidió alejarse para vivir su propia vida. En este sentido, hay que remarcar que “Boys don’t cry” consigue hacernos partícipes del sufrimiento de Brandon, de sus problemas y sus colosales esfuerzos por adaptarse en una sociedad violenta y salvaje donde apenas tiene cabida el amor puro. En este sentido, y pese a los fallos que, evidentemente tiene “Boys don’t cry”, encontramos también uno de sus grandes aciertos.

Otro de los grandes aciertos de “Boys don’t cry” radica en el excelente trabajo de dos de sus actrices, una inmensa Hilary Swank dando vida a Brandon Teena, trabajo por el cual recibió uno de los Oscar más merecidos de los últimos años, y una joya en potencia, Chloë Sevigny quien pone cara y vida a una excelente Lana Tisdel. ¿El resto de casting? Simplemente muy convincentes.

Sin lugar a dudas, la historia que nos cuenta “Boys don’t cry” es una de esas historias que, como en la vida misma, llegan sin avisar y nos azota sin contemplaciones para quedarse en nuestra memoria. Ojalá algún día, no hagan falta historias de homenaje o de denuncia como esta.

Por todo lo que os hemos contado, nuestra nota final para “Boys don’t cry” es de un 8 sobre 10.



Título original: “Boys don’t cry” – USA – 1999
Dirigida por: Kimberly Peirce
Duración: 114 minutos
Género: Drama, LGTBI,