martes, 10 de febrero de 2026

Palmer

Hay personas que aprenden demasiado jovencitos que ser uno mismo, a veces, puede doler mucho. Que mostrar lo que sienten, lo que les gusta o cómo se reconocen ante el mundo y su propio círculo despierta miradas incómodas, burlas o silencios que duelen más que cualquier palabra. La identidad de género, especialmente en la infancia, no suele vivirse como una opción libre, sino como un territorio vigilado donde cualquier gesto fuera de “lo normal” parece necesitar una explicación.

El derecho a ser uno mismo no debería implicar en ningún caso valor, y sin embargo muchas veces lo exige. Vestirse, jugar o expresarse de una manera auténtica puede convertirse en un acto de desafío cuando el entorno responde con rechazo o miedo. La inclusión, entonces, deja de ser algo abstracto para convertirse en algo urgente y profundamente humano: la necesidad de no ser juzgado y de ser acompañado en vez de corregido.

La película “Palmer” (2021) parte de esa herida silenciosa. No nos habla sólo de identidad, nos habla también de la soledad que provoca no encajar y del alivio que supone encontrar a alguien dispuesto a proteger tu derecho a existir tal y como eres. La película no nos brinda grandes discursos, pero sí algo muy poderoso: la certeza de que a veces basta una sola persona que escuche y cuide para que el mundo deje de ser un lugar hostil.

"Palmer" comienza presentándonos a su protagonista, Eddie Palmer (Justin Timberlake), una antigua estrella del fútbol americano universitario que acaba de salir de prisión tras cumplir una condena de doce años por robo e intento de asesinato. De vuelta a su pueblo natal, intenta rehacer su vida en casa de su abuela Vivian, quien cuida ocasionalmente de Sam (Ryder Allen), el hijo de su vecina Shelly, una mujer con graves problemas de adicción. Sam es un niño tan extrovertido como singular: le gustan los vestidos, las princesas y las fiestas de té.

Tras varios intentos fallidos de encontrar trabajo, Palmer consigue empleo en la escuela local como ayudante del conserje. Poco después, el abandono de Shelly y la repentina muerte de Vivian lo obligan a asumir, a regañadientes, la tutela legal y temporal del pequeño Sam.

Aunque al principio la relación entre ambos es distante, poco a poco se va estrechando, especialmente cuando Palmer inicia una relación con Maggie, la profesora de Sam. Sin embargo, la aparente calma se quiebra cuando el niño regresa un día de casa de un amigo llorando, con el rostro manchado de maquillaje, dejando entrever la hostilidad del entorno hacia su forma de ser.

Al comienzo, Palmer piensa que ha sido un amigo de Sam, pero al final descubre que, quien se lo ha hecho ha sido un adulto, Daryl, un antiguo amigo suyo. Preso de la cólera, Palmer busca a Daryl y lo golpea lo cual, junto con el regreso de Shelly, acaba provocado que Sam acabe en custodia de los Servicios de Protección Infantil.

Sin tiempo que perder y con la ayuda de Maggie, Palmer intenta recuperar la tutela del niño. No obstante, Sam acaba regresando con su madre y con la pareja de esta, un hombre violento y con graves problemas de adicción. Cuando la situación degenera en un nuevo episodio de violencia, Palmer interviene y se lleva al pequeño, empujando la historia hacia su punto de no retorno.


Escena de la película Palmer en la que Palmer y Sam refuerzan su vínculo durante una partida de bolos
Palmer y Sam fortalecen su relación en una escena clave de la película Palmer

Como es de esperar, este gesto precipita el desenlace de la película, un tramo final que preferimos no desvelar.

Una de las cosas que más nos han gustado de “Palmer” es el enfoque que le ha dado su director, Fisher Stevens. Sin estridencias ni alardes técnicos, consigue un trabajo sobrio y respetuoso con unos intérpretes que logran que el espectador centre su atención en las relaciones humanas. Por momentos, la película se percibe más cercana al cine independiente que al comercial. Con todo, en este apartado se echa en falta una exploración más profunda de la psicología de los personajes, especialmente la del protagonista.

En cuanto al guion, “Palmer” nos ha parecido sólido en el tratamiento de temas tan sensibles como el género, la paternidad no convencional o los prejuicios, abordados con empatía y honestidad, sin caer en el amarillismo. Sin embargo, peca de una excesiva previsibilidad y de la ausencia de giros narrativos más profundos, especialmente en el desarrollo de la relación entre Palmer y el niño.

El montaje mantiene un ritmo correcto y fluido, aunque por momentos resulta pausado y reflexivo. Aun así, la coherencia se sostiene durante todo el metraje, incluso en aquellos pasajes en los que el clímax emocional alcanza sus momentos más intensos.

En el apartado interpretativo, destaca el trabajo de Justin Timberlake, que da vida a Palmer con un registro contenido y creíble, sin perder nunca la humanidad del personaje. Del mismo modo, el joven Ryder Allen sobresale en el papel de Sam, sosteniendo gran parte del peso emocional de la película con una naturalidad y soltura superiores a lo esperado.

Por todo lo que os hemos contado, nuestra nota final para "Palmer" es de un 7 sobre 10.



“Palmer” – USA – 2021

Dirigida por: Fisher Stevens

Duración: 110 minutos

Género: Drama



martes, 3 de febrero de 2026

Maspalomas

Para muchos, sobre todo para quienes no tienen que hacerlo, salir del armario puede parecer casi un capricho. Nada más lejos de la realidad: en la mayoría de los casos es una necesidad vital. Nace del deseo de vivir y respirar sin fingir, de dejar de medir cada palabra y cada gesto, de poder existir con naturalidad.

Durante años, muchas personas LGTBIQ+ han aprendido a esconder partes de su identidad para encajar, para sentirse a salvo o para no perder el cariño de quienes les rodean. Pero siempre llega un momento en el que el peso de esconderse duele más que el precio de mostrarse tal y como uno es. La salida del armario no es solo una decisión personal, es un paso ligado a la aceptación social, al entorno y al momento vital de cada uno.

Salir del armario no es solo un acto individual: es también un diálogo con la sociedad, con sus prejuicios, sus avances, sus contradicciones y sus resistencias. En este contexto llegó "Maspalomas", la película de Jose Mari Goenaga estrenada en 2025, que aborda con sensibilidad la identidad, la vejez y la diversidad sexual. Una historia que nos recuerda que detrás de cada salida del armario hay siempre un recorrido de búsqueda, miedo y esperanza.

"Maspalomas" empieza presentándonos a Vicente (a quien da vida José Ramón Soroiz), un hombre de 76 años que lleva más de 20 años viviendo en el sur de la isla de Gran Canaria, en Maspalomas.

"Maspalomas" comienza presentándonos a Vicente, personaje interpretado por José Ramón Soroiz: un hombre de 76 años que lleva más de dos décadas viviendo en el sur de Gran Canaria, en Maspalomas. Padre de familia, rompió su matrimonio a los 50 años para iniciar una nueva vida con su pareja masculina, con quien convivió casi veinte años. Ya divorciado, Vicente continúa en la isla disfrutando de una vida social y sexualmente activa en un entorno donde se siente libre y aceptado.

Sin embargo, una noche sufre un ictus mientras disfruta del anonimato de un cuarto oscuro. El episodio lo deja en coma y, al despertar, descubre que ha sido trasladado a su ciudad natal, Donostia. Allí se reencuentra con su hija Nerea (Nagore Aranburu), a quien había dejado atrás al comenzar su nueva vida. Ella decide ingresarlo en una residencia de mayores para facilitar su recuperación, iniciando así una nueva etapa marcada por el pasado y la identidad.

La residencia de mayores se convierte para Vicente en una especie de cárcel emocional. La libertad, la alegría y la vida abiertamente homosexual que disfrutaba en Maspalomas chocan de frente con un entorno mucho más rígido y conservador. Un lugar donde no se siente preparado para decir quién es realmente y donde, para evitar conflictos con otros residentes y con el personal, decide volver a ocultar su orientación sexual. De forma casi inconsciente, Vicente regresa al armario.

Vicente en las dunas de Maspalomas, Gran Canaria, disfrutando del paisaje natural

Vicente en las dunas de Maspalomas, uno de los paisajes naturales más emblemáticos de Gran Canaria.

A partir de este punto,"Maspalomas" deja de ser solo una historia sobre identidad y aceptación social para adentrarse también en las heridas emocionales del pasado. La película explora la relación rota con su hija, marcada por el abandono, el silencio y las decisiones que Vicente tomó años atrás al salir del armario y rehacer su vida lejos de Donostia.

Durante una salida de la residencia, Vicente recorre espacios vinculados a su pasado en la ciudad. Por unas horas, recupera la sensación de libertad al visitar un bar de ambiente casi desierto y una sauna, lugares donde puede volver a ser él mismo, aunque sea de forma fugaz. Sin embargo, el golpe definitivo llega con la muerte de su compañero de habitación en los primeros días de la pandemia de COVID-19.

Este acontecimiento empuja a Vicente a enfrentarse a sus miedos, a la presión social y a su propia identidad, con el objetivo de reconciliarse consigo mismo y con quienes le rodean. ¿Lo consigue? La respuesta queda en la película, y sin lugar a duda, merece ser descubierta.

Una de las primeras cosas que llama la atención en "Maspalomas" es su montaje, claramente dividido en dos bloques. Una primera parte vibrante y luminosa que nos muestra la vida despreocupada de Vicente en el sur de Gran Canaria, y una segunda mucho más sobria, ambientada en la residencia de ancianos. Este contraste no es solo narrativo, sino también emocional, y empuja al espectador a reflexionar sobre la libertad personal, la identidad y la fragilidad de los pequeños logros sociales que a menudo damos por conquistados.

La puesta en escena de "Maspalomas" se construye como un reflejo de la vida misma: sin grandes explosiones dramáticas ni giros forzados. La película avanza desde la intimidad y el realismo, apoyándose en pequeños gestos, miradas y silencios que guían al espectador a través de una historia marcada por la identidad reprimida y la búsqueda de segundas oportunidades.

El ritmo narrativo es premeditadamente pausado, acorde a la edad y situación vital de su protagonista. "Maspalomas" no tiene prisa por llegar al desenlace, obligando al espectador a habitar en la incomodidad, la espera y el conflicto interno por el que atraviesa Vicente.

En el apartado interpretativo, el trabajo de José Ramón Soroiz resulta sobresaliente. Su Vicente es un personaje frágil y contenido, un hombre que se resiste a perder los últimos años de su vida sin poder ser fiel a sí mismo. A su lado, Nagore Aranburu construye una Nerea dura y compleja, atrapada en una relación padre-hija llena de silencios, reproches y heridas sin cerrar.

En definitiva, os podemos decir que "Maspalomas" es una película técnicamente sólida con todo puesto en favor del relato y la historia que nos quiere contar.

Por todo lo que os hemos contado, nuestra nota final para "Maspalomas" es de un 7.5 sobre 10.




“Maspalomas” – España – 2025

Dirigida por: José Mari Goenaga

Duración: 115 minutos

Género: Drama, LGTBI



martes, 27 de enero de 2026

El teléfono del señor Harrigan

Para algunos, Stephen King es un genio literario marcado por etapas de excesos y polémicas; para otros, especialmente parte de la crítica más dura, poco más que un autor industrial, un generador de fast-books en cadena, casi como una gran franquicia de comida rápida. Sin embargo, para el gran público sigue siendo, sin discusión, el rey del terror y uno de los nombres más influyentes de

Lo que resulta indiscutible es que Stephen King, a lo largo de más de cinco décadas de carrera, ha perfeccionado una fórmula basada en la disciplina, la constancia y una pasión inquebrantable por la escritura. El resultado: una colección de bestsellers que no solo han dominado las librerías, sino que han encontrado una segunda vida en el cine y la televisión, convirtiéndose en algunas de las adaptaciones literarias más reconocibles del género.

Podríamos repasar grandes éxitos cinematográficos como "Carrie", "Misery", "Cadena perpetua" o "It", así como sonados tropiezos como "La Torre Oscura", "La cúpula" o "El cazador de sueños". Pero en esta ocasión vamos a centrarnos en una de sus adaptaciones más recientes: "El teléfono del señor Harrigan", basada en uno de sus relatos cortos y estrenada en la pequeña pantalla a finales de 2022.

"El teléfono del señor Harrigan" comienza situándonos en un presente relativamente cercano, en un pequeño pueblo de Maine, escenario habitual en el universo de Stephen King. Allí encontramos a Craig Poole (Jaeden Martell) observando un río desde lo alto de una roca, una imagen silenciosa y cargada de presagio que marca el tono del relato.

Desde ese punto, la narración retrocede mediante un flashback hasta el año 2003, cuando Craig es todavía un niño que asiste a misa tras la reciente muerte de su madre. Durante la ceremonia, el pequeño lee un pasaje de la Biblia, momento que sirve de punto de conexión con John Harrigan, un empresario jubilado y multimillonario interpretado por Donald Sutherland. Tras conversar con el padre de Craig, ambos acuerdan que el niño acudirá a casa de Harrigan tres veces por semana para leerle libros en voz alta.

Con el paso del tiempo, y pese al carácter reservado y aparentemente antisocial del anciano, entre Craig y el señor Harrigan se forja una relación tan peculiar como profunda, que pronto trasciende la simple lectura compartida. A lo largo de más de cinco años, la historia acompaña el crecimiento de Craig, que pasa de la infancia a la adolescencia y se ve obligado a adaptarse a una nueva etapa vital.

Su llegada al instituto supone enfrentarse tanto a nuevos métodos educativos, donde entabla una relación cercana con la señorita Hart, como a una realidad mucho más hostil: Kenny, el matón del centro, que encarna uno de los conflictos más terrenales y reconocibles del relato

Ese mismo año, coincidiendo con la Navidad, Craig resulta premiado con 3.000 dólares gracias al boleto de lotería que el señor Harrigan le envía puntualmente cada año. Con ese dinero, el joven decide corresponder a su anciano amigo con un regalo muy concreto: el mismo que acaba de recibir de su padre, un smartphone.


Craig regala un smartphone al Sr. Harrigan en la película El teléfono del Sr. Harrigan
Craig regala un smartphone al Sr. Harrigan en la película El teléfono del Sr. Harrigan

La reacción inicial de Harrigan es de absoluto escepticismo. Hombre de costumbres firmes y mentalidad tradicional, se muestra reacio ante un objeto que considera innecesario y ajeno a su forma de entender el mundo. Sin embargo, su reflexión sobre el iPhone (el modelo que recibe) resulta tan lúcida como reveladora. Aun así, basta con que descubra que toda la información imaginable cabe en la palma de su mano para que termine aceptándolo, como probablemente haría cualquiera.

Pocos días después, el señor Harrigan fallece de manera repentina. Movido por un impulso emocional, Craig decide colocar el teléfono en el interior del traje del difunto, provocando que ambos sean enterrados juntos. A partir de ese momento, el relato da un giro inquietante.

Tras el funeral, Craig sufre una violenta agresión por parte de Kenny, el matón del instituto, de la que sale claramente perjudicado. Aún conmocionado, y casi sin pensarlo, toma su propio teléfono y envía un mensaje al número de Harrigan, una forma de desahogo más que una acción racional. A la mañana siguiente, Craig recibe una respuesta tan críptica como perturbadora… y poco después se descubre que Kenny ha aparecido muerto en su casa.

Preso del pánico, Craig decide deshacerse del teléfono, sustituyéndolo por otro y tratando de enterrar para siempre lo ocurrido. Sin embargo, el pasado vuelve a alcanzarlo años después, cuando ya se encuentra en la universidad.

La tragedia se repite con la muerte de la señora Hart, su antigua profesora del instituto, que fallece en un accidente de tráfico provocado por un conductor ebrio. Para mayor indignación de Craig, el responsable logra eludir cualquier tipo de castigo legal.

Dominado por la rabia y la impotencia, Craig comete el mismo error que creía haber dejado atrás: vuelve a llamar al número del señor Harrigan, deseando la muerte del conductor. Tiempo después, descubre que su deseo se ha cumplido, confirmando que la conexión con Harrigan (y con algo mucho más oscuro) sigue activa.

¿Cómo acaba "El teléfono del Sr. Harrigan"? Como es obvio nosotros lo sabemos, aunque, como ya os podéis imaginar, para nada os lo contaremos en este rincón.

No os vamos a engañar "El teléfono del señor Harrigan"nos ha sorprendido muy positivamente. Y no es algo menor, ya que en muchas adaptaciones de las obras de Stephen King se suele caer en la tentación de sobredimensionar el terror, añadiendo más elementos sobrenaturales, criaturas o fenómenos paranormales de los que el propio autor plantea en sus textos originales.

En este caso, la película opta por un enfoque mucho más contenido e inteligente, potenciando el componente humano de la historia. La crítica al uso obsesivo de los smartphones, el retrato del acoso escolar o la gestión del duelo y la culpa tienen tanto peso como la intriga sobrenatural, logrando un equilibrio notable entre emoción y misterio. El resultado es una adaptación que entiende que el verdadero terror, muchas veces, no está en lo inexplicable, sino en lo profundamente humano.

La historia de amistad entre un joven y un anciano millonario queda perfectamente reflejada en la película, mostrando además que va mucho más allá de la vida (aunque su vínculo sea un inverosímil teléfono móvil con el que fue enterrado el anciano).

Interpretativamente hablando, nos tenemos que centrar en el trabajo de los dos protagonistas de "El teléfono del sr Harrigan", el de Donald Sutherland dando vida al adinerado y misántropo John Harrigan, y el del joven Jaeden Martell quien interpreta a Craig en toda su etapa de crecimiento, tanto físico como personal, reflejando perfectamente dichas etapas. Para nosotros, en ambos casos, y vista la buena química entre ellos, creemos que hacen un trabajo más que notable.

En "El teléfono del señor Harrigan" nos encontramos ante una buena película a la que quizá le falte un punto de chispa para destacar por encima de otras adaptaciones de Stephen King. Aun así, funciona con solvencia como thriller, apoyada en buenas interpretaciones y en un conjunto de reflexiones interesantes que elevan el material por encima de lo convencional. Por todo ello, nuestra valoración final de "El teléfono del señor Harrigan" es de un 7 sobre 10.



“Mr. Harrigan’s phone” – 2022 – USA

Dirigida por: John Lee Hancock

Duración: 105 minutos

Género: Intriga, Thriller



jueves, 15 de enero de 2026

El club del crimen de los jueves

Póster de El club del crimen de los jueves (2025), película de misterio dirigida por Chris Columbus

Cuando uno piensa en una residencia de jubilados, lo normal es imaginar un lugar gris, silencioso y algo triste; un espacio donde, aunque nuestros mayores estén bien cuidados, el tiempo parece limitarse a esperar tranquilamente el final del camino. Es una imagen bastante extendida en el imaginario colectivo y, en muchas ocasiones, injusta.

Porque no todas las residencias son iguales. Para aquellas personas mayores que aún conservan su independencia, estos centros pueden convertirse en auténticos espacios de convivencia donde, bajo la supervisión de profesionales, sus residentes participan en actividades, socializan y siguen sintiéndose útiles y conectados con el mundo que les rodea. Un contexto ideal, por qué no, para que ocurra algo inesperado.

Y es precisamente ahí donde entra “El club del crimen de los jueves”. En agosto de 2025, y casi sin hacer ruido, Netflix añadió a su catálogo esta película que ha pasado sorprendentemente desapercibida. Se trata de la adaptación cinematográfica de la exitosa novela homónima de Richard Osman, dirigida por Chris Columbus, que combina misterio clásico, humor británico y un grupo de protagonistas muy alejados de lo habitual en el género. El resultado es un pasatiempo ligero, agradable y más inteligente de lo que su premisa podría hacer pensar.

“El club del crimen de los jueves” comienza trasladándonos a la apacible campiña inglesa, donde se encuentra Coopers Chase, una tranquila residencia de jubilados en la que un pequeño grupo de sus residentes comparte una afición cuanto menos peculiar.

Muy pronto conocemos a Elizabeth (Helen Mirren), Joyce (Celia Imrie), Ibrahim (Ben Kingsley) y Ron (Pierce Brosnan): cuatro jubilados que, cada jueves, se reúnen en una de las salas de la residencia para repasar asesinatos reales sin resolver, una forma tan curiosa como eficaz de mantener la mente activa.

Durante una de las actividades del centro, la agente Freitas, recién llegada a Londres, entabla amistad con varios miembros del club y, casi sin darse cuenta, acaba formando parte de él. Poco después, la calma de Coopers Chase se rompe cuando Tony, uno de los socios propietarios de la residencia, aparece asesinado tras un conflicto con otro de los dueños, decidido a vender el complejo para levantar apartamentos de lujo.

Como quien no quiere la cosa, la investigación oficial queda en manos de la agente Freitas quien muy pronto se da cuenta que el caso puede ser un auténtico caos. Paralelamente, los del “El club del crimen de los jueves” se ponen a investigar por su cuenta usando su experiencia vital, su capacidad de observación y toda su sabiduría. 

Reparto principal de El club del crimen de los jueves (2025), película de misterio basada en la novela de Richard Osman
El reparto principal de El club del crimen de los jueves (2025)

Con los primeros pasos, descubren que Tony no era tan limpio como pensaban y que, sobre todo, tenía más secretos de los que parecía ya que, para él, la venta de la residencia era solo la punta del iceberg. Como no puede ser de otra forma, las dos investigaciones, totalmente diferentes, acaban cruzándose, demostrándonos que, nadie es exactamente quien parece, y que la experiencia puede ser tan valiosa como cualquier método policial.

Y como ya os podéis imaginar, hasta aquí lo que os podemos contar de “El club del crimen de los jueves”.

Técnicamente os diremos que, la dirección opta en “El club del crimen de los jueves” por una puesta en escena clásica, funcional y elegante, sin excesos visuales ni grandes alardes técnicos. Siguiendo el ritmo de sus protagonistas, la historia se nos presenta pausada, sin grandes giros argumentales ni un suspense extremo.

“El club del crimen de los jueves” no pretende incomodar ni sorprender de forma radical, sino generar una sensación de familiaridad: un misterio que se disfruta como una conversación inteligente acompañada de humor británico.

Sin lugar a duda, el reparto es el verdadero motor de “El club del crimen de los jueves”, Helen Mirren, Pierce Brosnan, Ben Kingsley y Celia Imrie sostienen la historia con solvencia y naturalidad. Sus interpretaciones no buscan el lucimiento individual, sino el equilibrio y lo hacen además con una envidiable química entre ellos.

“El club del crimen de los jueves” no pretende ser un thriller oscuro e intenso ni una obra revolucionaria dentro del cine de misterio. Su mayor virtud está en saber exactamente qué tipo de película quiere ser: una comedia criminal con encanto, sostenida por personajes carismáticos y un tono reconfortante. Seguramente no pasará a la historia del cine, pero seguramente, tampoco lo pretende.

Por todo lo que os hemos contado,nuestra valoración final de “El club del crimen de los jueves” es de un 6 sobre 10.



“The Thursday Murder Club” – 2025 – USA

Dirigida por: Chris Columbus

Duración: 118 minutos

Género: Comedia, Intriga

miércoles, 7 de enero de 2026

Alice in Borderland - Temporada 2

Alice in Borderland – Temporada 2

Después de dos años manteniendo en vilo a sus seguidores, “Alice in Borderland” regresó en diciembre de 2022 con una segunda temporada. Esta nueva entrega vuelve a apostar por una combinación tan eficaz como despiadada de ciencia ficción, acción y drama, con altas dosis de violencia, adaptando con soltura el manga homónimo en el que se basa la serie.

Con los mismos protagonistas que nos mantuvieron en vilo durante los ocho episodios de la primera temporada, enfrentados entonces a una sucesión de juegos cada vez más crueles y mortales, “Alice in Borderland” retoma su historia exactamente en el punto en el que la dejó. La segunda temporada profundiza en las consecuencias físicas y psicológicas de sobrevivir a Borderland, elevando el nivel de sus desafíos.

Desde su arranque, la segunda temporada de “Alice in Borderland” nos devuelve a Arisu (Kento Yamazaki) y al resto de supervivientes enfrentándose a una sensación tan incómoda como inevitable: la necesidad de recuperar la esperanza cuando el cansancio pesa y cuando cada nuevo juego, cada respuesta obtenida, exige un sacrificio mayor que el anterior.

Sin apenas tiempo para reaccionar, los jugadores descubren que los próximos desafíos estarán representados por las figuras de la baraja, y la serie no se anda con rodeos al presentar al “Rey de Picas”: un tirador experto que convierte las calles de la ciudad en un campo de caza indiscriminado.

En medio del caos, el grupo de Arisu (junto a Usagi, Kuina y Tatta) se separa del formado por Chishiya y Ann para enfrentarse sin tregua a otro desafío, esta vez bajo la figura del “Rey de Tréboles”, que se presenta desnudo y acompañado de su propio equipo de “ciudadanos” de Borderland.

El desafío del “Rey de Tréboles”, bautizado como Osmosis, es un juego por puntos en el que la victoria garantiza la supervivencia del equipo ganador y la derrota implica la muerte del perdedor. Una prueba que lleva a Arisu y a los suyos al límite hasta desembocar en un desenlace tan inesperado como revelador.

Arisu con el Rey de Tréboles en el juego de Osmosis
Arisu con el Rey de Tréboles en el juego de Osmosis

Mientras tanto, Chishiya se las ve en prisión con el juego de la “Sota de Corazones”, un enfrentamiento psicológico en el que la verdad, la lealtad y la traición se entrelazan para ponerlo contra las cuerdas.

Tras estos juegos, la serie nos presenta a un Arisu anímicamente hundido que, en un pueblo masacrado a las afueras de Tokio, descubre por fin el verdadero significado de los fuegos artificiales que los condujeron a Borderland.

Rescatado por un viejo conocido, Aguni, y por su nueva aliada Heiya, Arisu regresa a la ciudad en busca de Usagi, que se ha adentrado en el juego de la “Reina de Picas” para proteger a un niño cuya visa ha expirado. Bautizado como “Jaque Mate”, el desafío vuelve a poner en juego conceptos ya conocidos por la serie: la importancia de la unidad, el trabajo en equipo y la confianza mutua.

Tras esto, Arisu y Usagi deberán enfrentarse a un último juego, el “Croquet” con la Reina de Corazones, pero su desenlace nos lo guardaremos celosamente.

Esta segunda temporada de “Alice in Borderland” profundiza en conflictos más complejos, donde la psicología, el liderazgo y la confianza determinan el desarrollo de unos juegos que, identificados ahora con las figuras de la baraja francesa, dejan de ajustarse necesariamente a la estructura de un episodio por prueba.

La mayoría de los juegos presentados poseen un gran poder simbólico y plantean interesantes dilemas mentales, introduciendo además a unos antagonistas (los reyes, reinas y sotas) que funcionan como auténticos contrapuntos narrativos de los protagonistas.

Jaque Mate de la Reina de Picas
“Jaque Mate” de la Reina de Picas

Como aspecto negativo, la temporada incurre en ciertos excesos emocionales, con una acumulación de “falsos clímax” que diluyen la tensión dramática. A ello se suma una irregularidad en el ritmo: algunos juegos se prolongan más de lo necesario, mientras que otros se resuelven de manera demasiado precipitada, afectando a la sensación de continuidad.

En el apartado técnico, la dirección vuelve a mostrar una gran solidez, apoyada en un eficaz uso de los efectos especiales y una banda sonora que acompaña y refuerza adecuadamente los momentos clave del relato.

Interpretativamente hablando os diremos que nos ha gustado bastante el trabajo de sus dos protagonistas, Kento Yamazaki y Tao Tsuchiya dando vida a Arisu y Usagi respectivamente. El primero ofreciéndonos una actuación intensa y creíble, y la segunda mejorando su trabajo en la primera temporada. También queremos resaltar el trabajo de alguno de los antagonistas, especialmente Tomohisa Yamashita quien da vida a un excepcional Rey de Tréboles.

En definitiva, esta segunda temporada de “Alice in Borderland” se presenta como una propuesta más oscura, ambiciosa y emocional que la anterior, aunque lastrada por ciertos problemas de ritmo.

Por todo lo que os hemos contado, nuestra nota final para esta segunda temporada de “Alice in Borderland” es de un 7 sobre 10.




“Alice in Borderland” – 2020 – Japón

Año de creación: 2020

Año de finalización: 2022 (segunda temporada)

>Duración: 8 capítulos (de 45 a 55 minutos)