lunes, 24 de enero de 2022

Quédate a mi lado

Quédate a mi lado
Cada vez es más complicado encontrar productos de calidad dentro del catálogo de Netflix (aunque en sus tarifas mensuales parezca lo contrario), productos que se alejen del típico producto de consumo rápido del que, con suerte, te acabarás acordando de alguna imagen o secuencia. Vaya, que para quien no lo haya entendido, empezamos a creer que Netflix es un poco, el McDonald’s de las plataformas de streaming, productores de fast-views.

Pues bien, dentro de esa dificultad, a comienzos de este 2022 vimos que se anunciaba a bombo y platillo una miniserie de 8 capítulos que, además, estaba entre las más vistas del momento y que, parecía que se alejaba un poco del producto típico de la cadena, se trataba de una serie británica basada en la novela homónima de Harlan Coben titulada “Quédate a mi lado”, así que, después de pensarlo un poco, optamos por verla.

“Quédate a mi lado” empieza presentándonos a la que será su protagonista, Megan Pierce (a quien da vida Cush Jumbo) una madre de tres hijos que vive en uno de los barrios de Livingston (Escocia). Megan, después de casi 17 años conviviendo con Dave, el padre de sus hijos, ha decidido casarse con él.

Un día, sin esperárselo, Megan recibe una nota que, aunque va a nombre de Cassie, va dirigida a ella, consiguiendo lo que el autor de dicha nota quería, reabrir una historia que parecía cerrada hace muchos años. Sí, Cassie era el nombre de Megan en su juventud, cuando trabajaba como bailarina en un club, el Vipers. Nadie en la actualidad conocía este dato, ni Dave ni ninguno de sus tres hijos.

Reabierto el pasado, Megan vuelve, de incognito al Vipers donde se encuentra con Lorraine la camarera y dueña del local, ahora y al inicio del local, quien le cuenta que ha visto a Stewart Green el hombre que desapareció en el mismo momento que Megan cambió su vida.

Como quien no quiere la cosa, esta reaparición llega a oídos del detective Broome (James Nesbitt) un hombre que vive obsesionado con solucionar el caso de dicha desaparición, lo cual provoca que reabra la investigación, poniéndose, como no, en contacto con Megan y más, cuando el mismo día de la vuelta de la mujer al Vipers, desaparece de dicho local, Carlton, un joven de la ciudad.


Megan hablando con su hija de su pasado
Megan hablando con su hija de su pasado


La reapertura del caso nos lleva a un nuevo personaje, el de Ray (Richard Armitage), un fotógrafo en horas bajas que malvive haciendo de paparazzi freelance y quien nunca ha superado la desaparición de amada, Cassie, 17 años atrás. Con la reapertura del caso, Ray descubre la nueva vida de su amada y a la vez recupera las pesadillas de lo que pasó la noche de su desaparición.

Por si fuera poco, dos estrambóticos personajes hacen acto de presencia, los bailarines Barbie y Ken quienes se dedican a investigar la desaparición de Carlton, aunque con unos métodos realmente personales, dejando un rastro de muerte a su paso.

¿Conseguirá Broome descubrir lo que pasó 17 años atrás? Nosotros obviamente lo sabemos, aunque ya os avanzamos que, para saberlo, tendréis que ver la serie y esperar hasta la media hora final de la misma.

Técnicamente, no os vamos a engañar, nos hemos llevado una buena decepción con “Quédate a mi lado” ya que, aunque el montaje y el cuidado técnico es bueno, desde el desconocimiento de la obra de Harlan Coben, esta miniserie nos ha parecido una gran oportunidad perdida para hacer un buen producto policiaco.

Durante los primeros cinco capítulos, no dejan de aparecer personajes, algunos de ellos auténticos frikis (como, por ejemplo, el de los bailarines asesinos y sobre actuados, Barbie y Ken) que a la postre, no tienen ninguna implicación con el caso central de “Quédate a mi lado”, lo cual, y junto a los constantes flash-backs al pasado y el descubrimiento de varias relaciones tanto presentes como pasadas, no dejan de entorpecer el desarrollo de la historia, impidiendo, bajo nuestro punto de vista, la implicación del espectador con el desarrollo de la trama.

Quizá como consecuencia de lo que os acabamos de contar, la serie se hace tremendamente lenta, dejando en ocasiones la sensación de querer avanzar capítulos para llegar, aunque sea a trompicones hasta el final y conocer su desenlace, el cual, ya os avanzamos no nos ha convencido nada por precipitado y ciertamente mal resuelto, aunque con un buen fin o un buen fondo.

Interpretativamente os diremos que nos ha gustado el trabajo de sus dos actores principales, Cush Jumbo dando vida a una madre con un pasado oculto y oscuro que se revela ante sus narices sin poderlo controlar y el de James Nesbitt interpretando al detective Broome, aunque tampoco os creáis, ambos, aunque buenos, no ganarían ni un Oscar ni un Globo de Oro (bueno, esto últimos, si pagaban bien, quizá sí).

Por todo lo que os hemos contado, nuestra nota final para “Quédate a mi lado” es de un 4 sobre 10.



Título original: “Stay Close” – 2021 – Reino Unido
Año de creación: 2021
Año de finalización: 2021 (temporada única)
Duración: 8 capítulos (de unos 40 minutos cada uno)
Género: Thriller, Policíaca

 

 

 

lunes, 17 de enero de 2022

Alerta Roja

Alerta Roja - poster

En el mundo del cine, especialmente para el que llega de su meca, Hollywood, hay una técnica para conseguir el éxito comercial de sus producciones que, habitualmente, no falla, y no se trata de generar grandes campañas publicitarias, ni de llenar todas las marquesinas de transporte público y pantallas de publicidad de carteles y ganchos, más bien se centra en conseguir un casting de esos que, todo el mundo quiere ver.

Si a esto le unimos una trama argumental que una la acción, un poco de humor y unas gotas de intriga, ya tenemos el camino abonado para conseguir un gran éxito comercial (ojo, no confundir con una buena película).

Una de las últimas que ha conseguido completar la receta que os hemos contado antes es, por el momento, la cinta que distribuye en exclusiva la plataforma de streaming Netflix, “Alerta Roja” con trío protagonista formado por Dwayne Johnson, Gal Gadot y Ryan Reynolds.

Nosotros os lo reconocemos, le buscamos un hueco únicamente por el hecho de contar con nuestro actor fetiche Ryan Reynolds y la verdad, nos llevamos un poco de decepción, aunque claro, eso os lo iremos contando.

“Alerta Roja” empieza presentándonos a John Hurtley (interpretado por Dwayne Johnson) un perfilador del FBI que se ha desplazado a Roma para colaborar con la inspectora de la interpol Urvashi Das. Su objetivo es desbaratar un posible intento de robo de uno de los objetos de arte más codiciados, uno de los tres huevos de oro de Cleopatra.

Ya en el museo, Hurtley se da cuenta que el huevo ha sido robado y que, antes de sellar la sala donde se expone un hombre intenta huir, se trata de uno de los ladrones de arte más célebres del momento, Nolan Booth (a quien da vida Ryan Reynolds) quien, después de una aparatosa persecución por el museo acaba huyendo con el huevo, de las garras de Hurtley.

Tres días después, Hurtley y la Interpol detienen a Booth, con el huevo, en su casa-refugio de Bali, aunque por la aparición de un nuevo y misterioso ladrón, el huevo desaparece y Hurtley es detenido como posible responsable, siendo enviado junto a Booth a una aislada prisión rusa.

Allí en la prisión, y después de un divertido intento de traición por parte de Booth, este y Hurtley reciben la visita del Alfil (Gal Gadot) que les confirma que ella tiene el huevo y que, mientras ellos están allí encerrados se hará con el segundo que está en Valencia, bajo el control del mafioso Sotto Voce, no sin antes ofrecerle a Booth la posibilidad de colaborar con ella si le dice dónde está el tercer huevo.

En este punto, Booth y Hurtley deciden colaborar, el uno para conseguir los huevos de Cleopatra y el otro para recuperar su prestigio como perfilador y rastreador de la INTERPOL. El primer paso será escapar de la prisión antes de que Sotto Voce de una fiesta ya que en ella prevén hacerse con el segundo huevo.
 

El trío protagonista de "Alerta Roja" en acción
El trío protagonista de "Alerta Roja" en acción



Ya os podéis imaginar, después de muchos disparos, luchas y persecuciones, nuestros protagonistas consiguen llegar a Valencia, perfectamente trajeado y con un estudiado plan para hacerse con el segundo huevo, aunque una vez más el Alfil se les avanzará dejándoles en una poco ventajosa situación de la que, como no, podrán escapar para ir a su último destino, Suramérica, aunque, como ya os podéis imaginar, ha llegado el momento de deciros: hasta aquí lo que os podemos contar del argumento de “Alerta Roja”.

Técnicamente “Alerta Roja” nos ha dejado muy fríos ya que, si bien la acción se distribuye uniformemente durante todo el metraje de la cinta, el argumento, más que trillado en el cine, tiene cantidad de lagunas provocando que, la principal fuerza para enganchar al público recaiga básicamente en dos hechos, la vis cómica de Ryan Reynolds y la torpeza del fortachón Johnson, lo cual, a todas luces resulta insuficiente por excesivamente estereotipado.

Tampoco son nada del otro mundo los efectos especiales ya que, desde la primera escena vemos que el croma estará excesivamente presente, y así es, aunque claro, eso no sería malo si el croma fuera bueno, que no es el caso.

Interpretativamente hablando nos encontramos con los sobrios trabajos de Dwayne Johnson y Ryan Reynolds lo cuales, en esta ocasión, no han conseguido, bajo nuestro punto de vista, superar las limitaciones de definición de sus personajes para ser más que pura imagen. Quien si no ha sorprendido es Gal Gadot quien, pese a tener un personaje con aún menos definición, sí ha conseguido transmitirnos algo más.

Entendemos que, lo que se buscaba con “Alerta Roja” es crear un producto para el puro entretenimiento, para quemar una tarde o velada de cine sin más pretensiones, y claro, eso objetivo conseguido. Si lo que querían, y es lo que parece, es crear el inicio de una nueva franquicia, pueden tenerlo también, aunque claro, deberán trabajarse más el guion o todo se agotará tan rápido como se desarrolla la propia acción.

Por todo lo que os hemos contado, nuestra nota final para “Alerta Roja” es un 5.5 sobre 10.



Título original: “Red Notice” – 2021 – USA
Dirigida por: Rawson Marshall Thurber
Duración: 115 minutos
Género: Comedia, Thriller, acción

martes, 11 de enero de 2022

El poder del perro

El poder del perro - Poster
Hay géneros cinematográficos explotados hasta la extenuación, los musicales, los westerns, las comedias de adolescentes, los superhéroes, etc., en la mayoría de ellos, parece que, a veces, desaparecen durante un tiempo de las carteleras y después, reaparecen con fuerza y nuevas ideas.

Pasó con los musicales clásicos (recordemos que la llegada de “La la land” resultó ser todo un revulsivo y renacimiento del género), pasó con los superhéroes (donde cuando apretó Marvel, llegó a saturar las salas de cine) y puede pasar ahora con el western, un género que, no nos engañemos, parecía que ya nos lo había contado todo llenando tardes de sábado con sus típicas “vaqueradas”, pero no, resulta que aún es posible conmovernos y hacernos pensar con un western.

Cuando uno piensa en un western, enseguida le vienen a la cabeza imágenes de hombre rudos, ganado por todas partes, disparos y mucho polvo, pero ¿por qué no puede haber mucho más? Como, por ejemplo, lo que intentó contarnos “Brokeback mountain”.

A finales de 2021 y después de pasar, con éxito, por festivales de cine tan importantes como los de Venecia, Donostia o Toronto, llegó al catálogo de la plataforma de streaming Netflix la cinta: “El poder del perro”.

“El poder del perro” empieza desplazándonos al lejano oeste durante el primer cuarto del pasado siglo donde nos encontramos a dos hermanos, Phil y George Burbank (interpretados por Benedict Cumberbatch y Jesse Plemons respectivamente), dos vaqueros que guían el ganado para volver a su casa.

En el camino, los hermanos Burbank y su equipo pasan por la posada que regenta la viuda Rose (Kirsten Dunst) ayudada por su hijo Peter (Kodi Smit-McPhee), un chico de apariencia frágil y muy poco varonil. Durante la comida, Phil es tremendamente cruel con Peter haciendo que su madre, una mujer de buenos modales acabe llorando. Avergonzado por la situación, George apoya a Rose ayudándola en el local.

Con el paso de los días, y contra la voluntad de Phil, George y Rose se enamoran y se casan, mudándose al rancho familiar de los Burbank. Sintiéndose rechazado por su hermano, Phil se enfrenta cada vez que puede a Rose haciendo que esta, poco a poco se dé a la bebida.

Un día de verano, después de la vuelta de Peter de la escuela, donde pretende estudiar para médico, encuentra un escondrijo de Phil y en él, una caja con revistas con hombres desnudos. A escasos metros el chico descubre a Phil bañándose desnudo en el río con el pañuelo del que fue su mentor “Bronco Henry”.

Poco después del encontronazo en el río, Phil entabla una especie de amistad con Peter enseñándole a montar y prometiéndole que le regalará la cuerda trenzada de cuero crudo que está haciendo.


Phil y Peter, los dos protagonistas de "El poder del perro"
Phil, acercándose y conversando con Peter


Durante uno de sus paseos a caballo descubre algunas reses muertas lo cual, despierta la curiosidad del joven. Como le indica Phil, a veces es por los lobos y otras por una extraña enfermedad en la piel del animal.

La vida en el rancho continúa, con una Rose cada vez más borracha (incluso llega a intercambiar con unos indios todas las pieles de Phil por un par de guantes) y un Phil cada vez más cercano a Peter, aunque como ya os podéis imaginar, ha llegado el momento de deciros que, “hasta aquí lo que os podemos contar del argumento de ‘El poder del perro’”.

No os vamos a engañar, técnicamente “El poder del perro” nos ha sorprendido y mucho, tanto por temática como por el sorprendente desenlace que tiene ya que, si bien hasta la casi medio hora final la película discurre tranquila contándonos toda la historia, durante la recta final, “El poder del perro” coge ritmo y da un giro total a lo que uno esperaba.

En este sentido remarcar que, el montaje de “El poder del perro” es realmente acertado ya que, sin apenas darnos cuenta, nos va soltando pequeñas pistas que, al final nos encajarán todas a la perfección dando sentido a una película que, sin lugar a dudas puede ser una de las grandes de este 2021.

Otro de los grandes aciertos de “El poder del perro” está en la forma como, de una forma deliberadamente sensible, nos cuenta la exploración de la propia identidad, el abuso de la virilidad, la angustia de varios personajes sometidos a sus propios problemas y, sobre todo, nos cuenta que la mayor violencia no tiene porqué ir asociada a un arma de fuego. Sin lugar a dudas, excepcional.

Interpretativamente hablando, en “El poder del perro” nos tenemos que quitar el sobrero ante el trabajo de dos de sus protagonistas, Benedict Cumberbatch dando vida a un Phil que esconde más de lo que cuenta transmitiendo perfectamente esa pinta de tipo duro y de macho alfa, y Kodi Smit-McPhee interpretando al delicado, pero a la vez, metódico y frío Peter. Ambos sin lugar a dudas, de lo mejor de la película, aunque no nos olvidamos de Kirsten Dunst en su papel de educada, atormentada y alcohólica madre.

Por todo lo que os hemos contado, y sin lugar a dudas, os recomendamos que le deis una oportunidad a “El poder del perro” que, bajo nuestro punto de vista será, una de las películas de este 2021.

Así pues, nuestra nota final para “El poder del perro” es de un 8 sobre 10.



Título original: “The Power of the dog” – 2021 – Australia
Dirigida por: Jane Campion
Duración: 128 minutos
Género: western, drama