jueves, 28 de octubre de 2021

Tierra de Dios

Tierra de Dios - Poster

Se ha dicho muchas veces, aunque una parte (a veces parece que demasiado importante) de la sociedad parece no querer entenderlo, el amor es totalmente libre y no entiende ni de sexo, ni de edad, ni de nacionalidades. Amor es, y será siempre, amor.

Actualmente, escuchamos y leemos casi diariamente historias de agresiones entre gente que siente y ama de forma distinta a la del agresor. Son actos que suceden de grandes y medianas ciudades, donde la libertad y el anonimato están más que garantizadas (por suerte) ¿qué pasaría si estas historias sucedieran en zonas más pequeñas? Lo mismos, pero sin saberse.

Es una pena que actualmente el cine tenga problemas para encontrar huecos donde contar historias, para limitarse a buscar los grandes éxitos comerciales (megaproducciones, superhéroes, etc.), porque la historia que nos explica “Tierra de Dios”, la película que os contaremos hoy, hubiese merecido muchísima más atención.

La trama de "Tierra de Dios” nos desplaza en plena campiña de Yorkshire (al norte de Inglaterra), allí en medio de prados de pasto nos encontramos una granja familiar dedicada a la cría de ganado (corderos y vacas). En la granja viven Johnny (a quien da vida Josh O’Connor), su padre Martín, invalidado por un accidente cerebral, y Deirdre, la abuela ya muy entrada en años. Sobre las espaldas de Johnny recae toda la responsabilidad de la casa y del negocio.

Como Johnny está completamente desbordado, la familia contrata temporalmente un trabajador rumano Gheorghe (interpretado por Alec Secareanu) para que ayude a Johnny en las tareas de la granja. Poco a poco, vamos descubriendo más cosas Johnny, un joven cansado y asqueado de su vida quien en su tiempo libre se dedica a beber hasta emborracharse y a tener sexo esporádico con otros chicos.

Al poco de llegar a la grankja, Gheorghe y Johnny tienen que irse de pastoreo en las montañas, allí, alejados de la civilización y de la gente, ambos hombres se mostraran tal cual son, el uno un hombre de mundo, capaz tanto de montar un muro como de ayudar a parir y el otro, un ser violento y arisco, aunque con el paso de los días, Johnny aprenderá a colaborar y a trabajar en compañía y ambos descubrirán que les une algo más, su gusto sexual por los hombres, aunque en eso también será Johnny quien aprenda más.

Poco a poco, la violencia se va aparcando y va dejando aparecer gotas del auténtico Johnny quien va aprendiendo a compartir, tanto en la vida como en el sexo, apreciando todo lo que le rodea en cada momento.


Johnny y Gheorge aprendiendo a compartir
Johnny y Gheorge aprendiendo a compartir


A la vuelta a la granja ya nada es igual, Johnny ha cambiado, ha dejado a un lado sus borracheras, colabora en las tareas de casa y continúa viéndose con Gheorghe, hasta que un día su padre tiene un nuevo derrame dejándole la responsabilidad de la granja entera para él.

Una noche, después de que Johnny le propusiera a Gheorghe quedarse en la granja, el primero se emborracha y acaba teniendo sexo con un chico del bar, provocando la cólera de Gheorghe quien muy enfadado se marcha y abandona la familia.

Sólo y totalmente desbordado por el trabajo en la granja (dirección, mantenimiento, cuidado de su padre, del ganado, etc.) a Johnny sólo le queda un recurso, encontrar a Gheorghe pedirle perdón y hacer que vuelva, aunque, ¿Podrá? Nosotros sabemos la respuesta, pero como ya os podéis imaginar, nos la guardaremos.

Lo primero que nos sorprende de “Tierra de Dios” es que se trata de una película tremendamente intimista, donde la historia de amor y de trabajo que une a Johnny y Gheorghe en la campiña inglesa es contada con suma sensibilidad, aunque tenga que contarnos una secuencia de fracasos o derrotas personales. Son casi dos horas gritos dentro de la calma, de placeres encontrados, de dureza, de honestidad.

Técnicamente, en “Tierra de Dios” estamos ante una cinta realmente sencilla, donde los efectos especiales no tienen cabida, donde lo que realmente importa son los sentimientos y los problemas diarios de sus protagonistas. No os vamos a engañar, se respira cierto paralelismo con “Brokeback Mountain” aunque muy pronto se observan las grandes diferencias entre ellas.

Desde el punto de vista interpretativo, nos gustaría remarcar el gran trabajo de sus protagonistas principales, Josh O’Connor y Alec Secareanu, para nosotros dos auténticos desconocidos que nos han encantado, por su naturalidad, su química y sobre todo por dar cuerpo a unos bien dibujados personajes (no es fácil mostrar el crecimiento personal, y O’Connor lo borda).

Por todo lo que os hemos contado, nuestra nota final para “Tierra de Dios” es de un 7 sobre 10.



Título original: “God’s Own Country” – 2017 – Reino Unido
Dirigida por: Francis Lee
Duración: 104 minutos
Género: Drama, Romance, LGTBI
jueves, 21 de octubre de 2021

Mulan

Mulan - 2020 - Poster
Nadie puede negar que los últimos años, el gigante californiano Disney se ha lanzado a una carrera por rentabilizar al máximo sus obras de animación catalogadas como “Clásicos Disney” y lo está haciendo con una técnica acción real (life action). Hasta el momento, se han sucedido por nuestras pantallas títulos como “Alicia en el país de las maravillas”, “Dumbo”, “El rey león”, o “Aladdín”, algunas con gran éxito en taquilla, aunque la mayoría de ellas han recibido más palos (tanto de la crítica especializada como de espectadores) que elogios.

El complejo y convulso (gracias a la pandemia mundial del Covid-19) 2020 y después de varios retrasos, se estrenó entre una gran polémica una cinta que había sido llamada a ser una de las grandes del 2020, “Mulan” aunque claro, su polémico estreno no vino dado por el cambio de temática de la película, ni por su falta de calidad, sino porque al final, Disney optó por dar el espaldarazo a las salas de cine de todo el mundo y estrenar su remake de “Mulan” por su plataforma de streaming Disney+ bajo pago directo, para todo el mundo, de casi 22 €.

Como es evidente, tanto los miembros de este equipo, como una inmensa mayoría de espectadores, no caímos en semejante trampa, y esperamos a su liberalización, la cual acabó llegando a comienzos de diciembre y hoy, en este pequeño rincón os contaremos nuestra visión de “Mulan”.

La historia de “Mulan” empieza desplazándonos al China Imperial, donde nos encontramos con una chica activa, divertida y aventurera quien causa más de una decepción a sus tradicionales padres, se trata de Hua Mulan. Como Mulan (a quien da vida Liu Yifei) debe seguir la tradición de ser una buena mujer y esposa de un buen marido, sus padres la envían a una casamentera, aunque algo acaba saliendo muy mal.

Paralelamente a esto, unos intrépidos guerreros Rouran capitaneados por el duro Bori Khan y la bruja Xianniang (quien dispone de una alta capacidad para convertirse en diferentes personas) inician el ataque contra las fuerzas de la China Imperial. Sin pensárselo mucho, el Emperador emite un decreto ordenando que, cada familia debe aportar a la defensa del país, un hombre.

En la familia de Mulan esto es totalmente imposible, ya que el único hombre es su padre y este tiene tan delicada la salud que no soportaría el ejército. Por eso, y a escondidas de todos, Mulan roba la armadura y la espada de su padre y huye a caballo con dirección al campo de entrenamiento.

A las órdenes del comandante Tung, Mulan se entrena disfrazado de hombre junto con el resto de soldados novatos. Antes de finalizar su formación, Tung y sus cadetes son llamados a la guerra ante el avance del ejército de Khan.

Ya en el campo de batalla, Mulan se enfrenta a Xianniang quien descubre que es una mujer antes de, tener que huir ante la fuerza de la armadura de Mulan. Finamente Mulan, utilizando sus artes de guerra, logra provocar una avalancha y enterrar a los Rourans en la nieve, aunque para ello ponga al descubierto su verdadero sexo.


Mulan en un momento de la lucha
Mulan en un momento de la lucha contra los Rourans


Expulsada del ejército, una Mulan derrotada emprende el camino de regreso a su casa, aunque por el camino, se encuentra con una Xianniang que le confiesa que ella también sufre el rechazo de su gente y que, los ataques de los Rourans son solo una cortina de humo, porque Khan lo que pretende es matar al emperador.

Aún a riesgos de enfrentarse a la pena de muerte, Mulan reúne a sus amigos del campamento de formación y se dirigen hacia la capital donde les tocará desencadenar una lucha sin cuartel contra Khan y sus tropas para salvar al emperador.

¿Lo conseguirá, ¿no? ¿Ha cambiado el final Disney en esta adaptación? Nosotros tenemos estas y más respuestas, aunque como ya os podéis imaginar, nos las quedaremos para nosotros. Lo que no nos quedaremos es nuestra visión sobre este nuevo remake del clásico de animación de “Mulan.

En esta versión en live-motion de 2020 del clásico de “Mulan” lo primero que nos sorprende es el cambio radical de Hua Mulan, y no físicamente, sino como concepto de personaje, ya que, en la cinta de animación, Mulan era una chica normal que luchaba además de contra los rivales, contra los cánones machistas sociales, mientras que en esta versión nos encontramos con una chica que, desde los primeros minutos, destila unos fuertes tintes de heroína con grandes capacidades para los saltos y la lucha.

A partir de esta premisa, enseguida nos podemos dar cuenta que, tanto el drama como el humor que imperaba en la película original se ha diluido completamente en esta, convirtiéndose en una cinta claramente de acción privándonos como espectadores del sentimiento de identificación o empatía, sentimiento que no consigue ni con la incorporación del tándem de villanos (Khan y Xianniang).

Interpretativamente, damos nuestro aprobado a la casi desconocida Liu Yifei (Hu Mulan) quien pese a tener un personaje desprovisto de carga dramática y humorística, soluciona bien las escenas de lucha/coreografía que le toca interpretar. Camino similar siguen el resto de protagonistas secundarios, pero tanto, sin objeciones ni alabanzas para el casting de esta versión de “Mulan”.

Por todo lo que os hemos contado, y teniendo en cuenta que, para los miembros de este equipo, esta versión del clásico es completamente prescindible y la consideramos más una opción para tener un título más en la filmografía de Disney que una buena película, le damos a esta “Mulan” una nota final de 4.5 sobre 10.



Título original: “Mulan” – USA – 2020
Dirigida por: Miki Caro
Duración: 115 minutos
Género: Secuela, Acción,
lunes, 18 de octubre de 2021

El juego del calamar

El juego del calamar - Poster
Hay historias que, por razones no muy claras, se hacen virales. Quizá por esto, son numerosas las canciones, las novelas, los artículos y, por supuesto, las películas y series de televisión de las que todo el mundo habla en cuestión de días y que tienen, además, la capacidad de arrasar por todos aquellos lugares por los que pasan. Hoy os vamos a hablar de una de esas historias, en esta ocasión contada en forma de serie a través de la plataforma de streaming “Netflix” y que, además, tiene el honor de haber alcanzado el récord de visualizaciones en dicha plataforma aún y cuando no se esperaba en absoluto su éxito.

Efectivamente, desde este equipo hemos cambiado nuestro registro habitual visualizando al completo “El juego del calamar”, en parte por el buen sabor de boca que nos dejó en su momento su compatriota “Parásitos” (cuya crítica encontraréis aquí), aunque también movidos por la curiosidad de saber qué podía ofrecer una ficción surcoreana para generar tantísimas reacciones y batir tantos records en un corto espectro de tiempo.

Tras visualizarla, nos parece que la controversia que ha generado entre los profesores de varios centros educativos es incluso escasa, dada la extrema crudeza y violencia en que se sustenta, haciendo que, bajo nuestro punto de vista, se trate de una serie no apta para menores (ni siquiera adolescentes).

No nos vamos a extender mucho explicándoos el argumento, dado que ya es de sobra conocido por todos: un grupo de personas que, por diferentes razones, están en riesgo de ser rechazadas por la sociedad dadas las cuantiosas deudas que acumulan, acceden a participar a un misterioso juego, al cual se accede por invitación. La participación en dicho juego les daría la opción de obtener una gran suma de dinero con la que resolver gran parte de sus problemas (los cuales son, principalmente, económicos).

Entre las casi 500 personas que acceden a participar en dicho juego encontramos a Seong Gi-hun, un hombre separado y padre de una niña que, en la actualidad, vive con su madre tras fracasar con dos negocios que le han llevado a la ruina, el financiero buscado por la policía tras arruinar a la compañía para la que trabajaba Cho Sang-woo, el misterioso anciano Oh Il-nam, la desertora norcoreana en busca de un futuro mejor para su madre y para su hermano Kang Sae-byeok o el inmigrante paquistaní estafado por su exjefe Abdul Ali, entre otros.

Todos ellos deberán enfrentarse a un total de 6 juegos durante 6 días, siendo el ganador del premio millonario aquel que consiga superar la totalidad de los desafíos y siendo eliminados todos aquellos participantes que no superen las pruebas a las que se enfrentan. No obstante, lo que ninguno de ellos espera es que la eliminación signifique en realidad su asesinato a sangre fría, lo que lleva a los participantes a competir utilizando todos los recursos de los que disponen para salvarse.


"El juego del calamar" un juego de supervivencia a lo bestia
"El juego del calamar" un juego de supervivencia a lo bestia


Durante los 9 capítulos de la serie, se tratan temas como la corrupción, el tráfico de órganos, la lealtad o la ética. No obstante, el tema principal que está detrás de toda la serie es la desigualdad social y la falta de oportunidades, dado que son éstas las que llevan a un total de 456 participantes a arriesgar sus vidas y a actuar como salvajes por cientos de miles de millones de wones, tanto durante los juegos, como durante la convivencia.

No os engañamos si os decimos que la factura técnica de “El juego del calamar” es francamente brillante. Tampoco lo hacemos si os decimos que es una muy buena serie, que está fantásticamente interpretada y que, a pesar de las incoherencias que presenta (la principal, la desaparición de casi 500 personas por edición –y llevan más de 15- a las que nadie parece reclamar ni echar de menos), es una serie que llama la atención por poner al ser humano frente a un espejo que nos presenta nuestra peor cara.

Con todo, sí que os engañaríamos si os dijésemos que "El juego del calamar" es una serie para todos los públicos, dado que es, con diferencia, el producto de ficción más duro que hemos visto en muchos años. Y lo es tanto por su argumento (difícil de comprender por todos los menores que, inexplicablemente, la están viendo o han visto ya) como por su contenido extremadamente violento y que, en ocasiones, se recrea mostrando imágenes como cráneos reventados, balazos, violentas reyertas entre los participantes, asesinatos a sangre fría o, incluso, incineraciones de cuerpos aún con vida.

Se trata, por tanto, de una serie en la que la falta de humanidad es más que palpable y que, por la crudeza de sus imágenes, provoca que en muchas ocasiones sea muy difícil ver más allá de esas imágenes. En nuestro caso concreto, y pese a que nuestra valoración final es positiva, no volveríamos a verla de nuevo al haber sido las imágenes que la serie nos ha presentado demasiado fuertes y muy delicadas de visionar por personas sensibles y menores como los que, en la actualidad, se dedican a replicar los juegos de la serie en las escuelas.

Por todo ello, os aconsejamos que valoréis qué tipo de espectadores sois antes de decidir si es o no es para vosotros, pero, sobre todo, os recomendamos encarecidamente que los menores que tengáis a vuestro cargo no accedan a ella de ninguna de las maneras.

En nuestro caso, nuestra nota final para “El juego del calamar” es de un 7.5 sobre 10.
 



Título original: “Squid Game” - 2021 – Corea
Año de creación: 2021
Año de finalización: 2021 (primera temporada)
Duración: 9 capítulos (de unos 55 minutos cada uno)
Género: Thriller, Supervivencia