jueves, 23 de septiembre de 2021

Jóvenes altezas - Temporada 1

Jóvenes Altezas - Poster
Con la llegada de las plataformas de streaming y su rápida popularización se ha potenciado hasta límites insospechados la creación de contenido audiovisual, tanto de Estados Unidos como de otros países que, hasta el momento parecía que no entraban en el mundo de producción televisiva. Con todo, son varias las cosas que comparten tanto unos como otros, entre otras, las producciones de calidad limitada o los temas que más buscan los espectadores.

Si hay un tema que últimamente es bastante recurrente en las series actuales, es la fusión de la adolescencia con el mundo LGTBI y su problemática (p.e., con la americana “Con amor, Victor”) o la adolescencia con la frivolidad, drogas y violencia (con la española “Élite”).

Hoy con esta entrada nos desplazaremos a Suecia con una producción de ese país que ha causado furor tanto en medios convencionales como en redes sociales. Obviamente os hablamos de “Jóvenes altezas”.

“Jóvenes altezas” empieza presentándonos a uno de protagonistas, Wilhelm (interpretado por Edvin Ryding) el príncipe de Suecia y segundo hijo de la reina de dicho país. La primera aparición de Wilhelm nos presenta el punto de partida de la historia ya que, al revés de lo que podemos esperar de un príncipe, se nos presenta con un ojo morado y varios rasguños en la cara mientras se dirige en coche hacia palacio después de una pelea callejera.

Como es evidente que la monarquía no puede, ni quiere asumir dicho escándalo, Wilhelm es forzado a leer un discurso de disculpa y es enviado a un prestigioso internado del país, el Hillerska School donde solo acuden miembros de alta sociedad sueca y dos hermanos becados.

Curiosamente la recepción en el Hillerska se la hace su primo August (uno de los alumnos más influyentes de la escuela) quien le guía y le introduce en los grupos más selectos de la misma. Pese a todo, lo primero que realmente le llama la atención de la escuela Hillerska es el solista del coro, Simon Erikson (Omar Rudberg) uno de los becados.

Después de una fiesta de bienvenida ofrecida por August y su sociedad, a la que es invitado Simon después de que este entrara alcohol para la misma, Wilhelm y Simon se acercan y cada día van pasando más tiempo juntos hasta que un día, después de una sesión de cine, ambos chicos se besan.

A partir de este momento, Wilhelm y Simon avanzan en su relación ocultándola al resto de compañeros mientras Wilhelm va aceptando sus sentimientos en el ambiente de libertad que le da el internado (lejos de las normas de la monarquía) aunque muy pronto, dicha libertad se vuelve peligrosa ya que un alumno, graba a Wilhelm y a Simon en la cama.


Wilhelm y Simon descubriendo el poder del amor
Wilhelm y Simon descubriendo el poder del amor


Por si fuera poco, y mientras su felicidad con Simon se afianza, Wilhelm recibe una mala noticia, su hermano Erik, el heredero al trono muere en un accidente, lo cual, trauma aparte, provoca que Wilhelm se convierta en el heredero al trono justo en el momento en que su video privado sale a la luz.

¿Cómo reaccionará la corona y el propio Wilhelm ante dicha publicación y sus consecuencias? Luchará Wilhelm por su libertad y su relación con Simon o por el contrario sucumbirá a las normas de la monarquía y a su nuevo status… como es evidente, nosotros lo sabemos, y os recomendamos que, le deis una oportunidad a “Jóvenes altezas”, pues merece la pena.

Una de las cosas que sorprenden de “Jóvenes altezas” es que se aleja un poco de las series con las que se le compara ya que, ni tiene el exceso de adrenalina (y de abusos de todo tipo) de “Élite”, ni es una serie sobre la monarquía como “The crown”, “Jóvenes altezas” es una serie más próxima a “Con amor, Víctor”, donde el amor y la aceptación de este está presente en todo momento. Sí que es verdad que, el argumento es muy poco arriesgado, sin muchas más prestaciones que mostrarnos que el amor no entiende de clases sociales, ni de colores.

Nos gustaría remarcar muy positivamente la elección de todo el casting ya que, por una vez, todos los actores (o la mayoría de ellos) tienen realmente la edad que representan, o como mínimo se acercan a ella. En este punto también es muy importante para nosotros que, al revés de lo que pasa con la española “Élite”, aquí los actores no cumplen al 100% con los cánones de belleza, no hay pieles perfectas, no hay únicamente chicos blancos, fibrados y chicas esculturales, hay de todo, como en la vida real.

De entre todos los actores, nos quitamos el sombrero ante el trabajo de sus dos actores principales de “Jóvenes altezas”, Edvin Ryding y Omar Rudberg quienes no solo se meten en la piel de sus personajes, si no que les aportan y transmiten en cada secuencia una química realmente palpable.

Por todo lo que os hemos contado, nuestra nota final para “Jóvenes altezas” es de un 8 sobre 10.
 



Título original: “Young Royals” – Suecia – 2021
Año de creación: 2021
Año de finalización: 2021
Duración: 6 capítulos (de unos 40-50 minutos cada uno)
Género: Drama, LGTBI

 

jueves, 16 de septiembre de 2021

Matilda

Matilda - Poster

Para los lectores, ya sean grandes o pequeños, una de las grandes fuentes de inspiración y de transmisión de conocimiento son los libros, en cualquiera que sea su formato. Los libros nos llevan a otros mundos, nos hacen vivir las vivencias de sus protagonistas, nos forman y en muchos casos nos incitan a mejorar como personas, sobre todo, si hablamos de libros u obras orientadas a los pequeños de la casa.

Seguramente si os preguntamos si conocéis al novelista y cuentista galés Roald Dahl, nos contestareis que sí, que es el creador de “Charlie y la fábrica de chocolate, y es verdad, pero Dahl, es mucho más que eso, podríamos decir que es uno de los pocos escritores capaz de contar historias desde el punto de vista de los niños, con villanos adultos que odian y maltratan a los pequeños para demostrar el poder del bien sobre el mal, y hacerlo sin ser necesaria una explicación adulta.

Son varias las obras de Roald Dahl que han sido llevadas al cine, una de las últimas “Matilda”, una obra escrita en 1988 que llegó a nuestras pantallas en 1996 y que hoy, os contaremos en este pequeño rincón.

“Matilda” empieza presentándonos al matrimonio formado por Harry y Zinnia Wormwood (Danny DeVito y Rhea Perlman) acabando de ser padres de su segundo hijo, en esta ocasión ha sido una niña a la que llaman Matilda, aunque ya a las primeras de cambio vemos que, son unos padres descuidados a los que, les interesa entre poco y nada lo que pueda pasar a su pequeña.

Casi desde el primer día, la pequeña Matilda aprende a cuidarse ella misma, ya que su padre está siempre ausente en su turbio negocio de venta de coches de segunda mano y su madre, prefiere ir al bingo a lucirse que cuidar de sus hijos. Muy pronto, Matilda se da cuenta que su inteligencia es muy superior a la del resto de la familia.

Con cuatro años, la pequeña Matilda le pide a su padre que le compre un libro, a lo que es, se niega rotundamente diciéndole que leer, es una pérdida de tiempo, que es mejor que se siente ante la tele como hacen ellos. Inconforme, el siguiente día Matilda se dirige a la biblioteca y descubre el placer de leer y culturizarse. Aún a sabiendas que su padre estará en contra, toma la determinación de ir cada día.

Después de comprobar con sus propios ojos las malas artes de su padre en el taller, Matilda decide tomarse la justicia por su cuenta lo que provoca un encontronazo con su padre y que ciertos poderes telequinéticos de la pequeña salgan a la luz.

Pocos días después, Matilda es enviada a una escuela realmente particular, dirigida por la señora Trunchbull (Pam Ferris), una antigua lanzadora olímpica de jabalina que odia su trabajo y se deja llevar por su fuerte carácter, la crueldad y la perversión. Por suerte para Matilda, su profesora es la señorita Jennifer Honey, la sobrina de Trunchbull, una joven profesora que pronto se da cuenta del potencial de la pequeña, e intenta promoverla a un curso superior.

Matilda practicando con la telequinesis
Matilda, es uno de sus ejercicios de telequinesis



Como Trunchbull no quiere creer a su sobrina Honey, obliga a esta a quedarse con Matilda ayudando esto a que entre ambas empiece a formarse una relación que irá más allá de la típica relación entre profesor y alumno, ya que, por un lado, la señorita Honey conocerá lo que está viviendo Matilda en casa y la pequeña, conocerá alguno de los turbios secretos que esconde la relación familiar de Trunchbull con Jennifer.

Al final Matilda tendrá que hacer uso de todo el conocimiento adquirido en los libros que tan ávidamente ha devorado y de su poder telequinético, aunque eso, como ya os podéis imaginar, nos guardaremos para nosotros.

Técnicamente ya os avisamos, no entraremos en valorar la fidelidad o no de la adaptación a la novela en la que está basada pues, no la hemos leído. Así pues, empezaremos centrándonos en el desarrollo y montaje de “Matilda”, en este punto os diremos que consigue hacernos sentir lo que pretendía Roald Dahl que no es otra cosa que, todo el mundo pueda entender la trama consiguiéndolo mezclando grandes dosis de fantasía, con el suficiente humor para hacer sonreír al espectador dándole siempre un fondo, una contraposición entre el bien y el mal y una moraleja a las acciones que se van sucediendo en pantalla.

En el apartado interpretativo simplemente comentar que, dentro del entorno de fantasía en que se mueve “Matilda”, están realmente bien, aunque nos gustaría remarcar el trabajo de Danny DeVito dando vida al despreciable padre de familia, el Pam Ferris dando vida a la déspota profesora Trunchbull y sobre todo, a la pequeña Mara Wilson encarnando a Matilda y dándole tanta naturalidad que, se funde en ella. Realmente, perfecto el trabajo del elenco de “Matilda”.

Nuestra nota para “Matilda”, una película orientada al público infantil pero disfrutable para todo el mundo, es de un 6.5 sobre 10.



Título original: “Matilda” – USA – 1996
Dirigida por: Danny DeVito
Duración: 98 minutos
Género: Comedia, Fantastico
viernes, 10 de septiembre de 2021

Élite - Temporada 4

Élite - Temporada 4 - Poster
Cuando hace tres años se estrenó con gran éxito mundial la serie española “Élite”, nuestra cabecita loca nos llevó automáticamente a pensar en que “Élite” sería una de esas series que se prolongaría más allá de lo estrictamente necesario en pro de la rentabilidad económica, y aunque no nos queremos echar flores, ya os decimos que, acertamos plenamente.

Ya desde la primera temporada, algo nos olió a chamusquina cuando vimos que la mayoría de sus actores ya habían pasado, hace años, la edad de estar en un instituto provocando y resolviendo asesinatos (contados con la misma estructura temporada tras temporada) mientras participaban en más fiestas con alcohol y drogas que en exámenes en el mismo instituto.

Con todo, no os vamos a engañar, "Élite" enganchaba, era como ese chocolate en medio de un régimen de adelgazamiento, un “placer culpable” que entraba finamente y además nos divertía por momentos.

Con el fin de la temporada 3 de “Elite” y la confirmación de dos nuevas temporadas por parte de Netflix, nuestras sospechas de confirmaron y más cuando varios de los actores salieron del instituto y por ende de la serie, siendo sustituidos por otros que han acabado siendo réplicas de los que se fueron: chic@s mayores a la edad que representan pero que cumplen con todos los cánones estéticos (vaya, cuerpos 10) aunque de interpretación van más bien justos.

Las nuevas incorporaciones son presentadas en los primeros minutos de esta cuarta temporada de “Élite” son los hermanos Blanco: Mencía (Martina Cariddi), Ari (Carla Díaz) y Patrick (Manu Ríos), los hijos del nuevo director del instituto “Las Encinas”, Benjamín (Diego Martín), los cuales causarán todo un revuelo entre los alumnos.

La marcada personalidad de los hermanos no dejará indiferente a nadie ya que, mientras Ari es la snob hija de papa, Mencía es la díscola capaz de coquetear con las drogas y el sexo (tanto le da con hombres que con mujeres) y Patrick, muy pronto estará más interesa en ligar y enrollarse con Ander (Aron Piper) que en estudiar.

Como en temporadas anteriores, a la primera de cambio vemos que alguien acabará mal, en esta ocasión Ari, aunque claro, todo se aclarará al último capítulo.

Después de las primeras fiestas, una nueva sorpresa llega a “Las Encinas”, un nuevo alumno, Príncipe Phillipe (Pol Granch), heredero de un principado centroeuropeo. La llegada de Phillipe y con él, duras medidas de seguridad, pondrán en tensión a todos los alumnos.

Tratando de ocultar algo de su pasado, Phillipe se acaba acercando y enganchando de la chica más alejada socialmente de él, Cayetana, quien este año ha cogido el papel de limpiadora en el instituto después de abandonarlo como alumna. Quien también se pilla de alguien alejado de su clase social es Ari, aunque en esta ocasión su amor se lo tendrán que repartir, al igual que algún puñetazo, Samuel y Guzmán.

Y aunque os parezca mentira, hasta aquí lo que os podemos contar de esta cuarta temporada de “Élite”: sexo mantequilla (porqué el puritanismo impide la naturalidad) entre casi todos los alumnos, historias secundarias de prostitución, de fiestas y de lujo.

Fiestas, sexo vainilla y puñetazos en "Élite 4"
Fiestas, glamour y sexo vainilla en "Élite 4"



Técnicamente, esta cuarta temporada de “Élite” ha tenido varios cambios respecto a sus precedentes, según su equipo de dirección buscando convertirse en una serie más adulta, más desenfrenada y definitiva más descarada. Ya os avanzamos que nosotros, no lo hemos visto. Lo que hemos visto es que, partiendo del mismo paralelismo que el resto de temporadas, ya desde el primer capítulo vemos que alguien morirá o estará a punto de hacerlo, aunque en esta ocasión no habrá misterio, ni en quien es, ni en los motivos, ya que, la trama argumental y su desarrollo va más por otros derroteros, el principal, el supuesto morbo de buscar el sexo entre los alumnos con los cuerpos más perfectos del mundo (según marcan los cánones estéticos sociales del momento).

También se intentan explotar las relaciones entre alumnos de distintas clases sociales, pero una vez más, con tramas que ni encajan ni enganchan (las de Phillipe con Cayetana son de lo más aburrido de los últimos años). Lo que si consiguen es meter publicidad en casi cada escena (nadie puede negar que Lid’l, Codorniu y el Hotel Riu no han pagado auténticas fortunas).

Interpretativamente, para los miembros de este equipo esta cuarta temporada de “Élite” continua exactamente igual que las tres primeras, con un casting frío y sin más gancho que ver sus cuerpos medio desnudos casi más tiempo que vestidos. Esta temporada, no vamos a destacar ningún trabajo, más que nada, porque ninguno destaca.

Bajo nuestro particular punto de vista, a esta cuarta temporada de “Élite” ha perdido el gancho de sus precedentes, las cuales, como mínimo enganchaban y, como hemos dicho antes, nos causaba ese placer culpable, que en esta echamos de menos.

Por todo lo que os hemos contado, nuestra nota para esta cuarta temporada de “Élite” es de un 3.5 sobre 10.
 



Título original: “Élite” – España
Género: Drama, Thriller, Adolescentes
Año de creación: 2018
Año de finalización: 2021 (cuarta temporada)
Capítulos: 32 (en cuatro temporadas)