miércoles, 30 de mayo de 2018

127 horas

Cartel de 127 horas
Los biopics o películas biográficas siempre han constituido un aporte importante al mundo del cine inmortalizando, a veces, grandes personajes la historia (“Amadeus”, “La lista de Schindler”, “Una mente maravillosa”, “Mar Adentro”, etc.), otras veces relatando parte de sus vidas, o incluso dando a conocer algunos personajes más desconocidos para el gran público.

Dentro de este último grupo, en 2010 llegó a nuestras pantallas la adaptación cinematográfica del libro “Between a Rock and a Hard Place”, donde se narra la historia verídica del escalador estadounidense Aron Ralston. En el cine llegó bajo el título de “127 horas”, y hoy en este rincón os contaremos nuestra visión de ella.

La historia de “127 horas” nos lleva directamente al estado de Utah (Estados Unidos) de 2003. Allí nos encontrados con Aron Ralston (a quien da vida James Franco), un aventurero y escalador que está preparando una excursión al Parque Nacional Tierra de Cañones para hacer barranquismo.

Para poder llegar con los primeros rayos de sol, Aron carga en su coche una mochila con cuatro cosas de primera necesidad, una videocámara, su bici de montaña y se dirige directamente al parque.

Una vez en el parque, Aron se dispone a cruzarlo en bici para llegar a su destino final ( el Blue John Canyon), además, para darle más emoción a su día, intenta hacerlo rebajando el tiempo necesario para ello, desde las 4 horas estimadas hasta los 45 minutos. Cuando ya casi está en su destino ve a dos excursionistas, Kristi y Megan que están aparentemente perdidas.

Como experto en el parque, convence a las jóvenes de enseñarles un camino mucho más interesante que el que intentaban encontrar. Los tres, cruzan estrechos cañones e incluso descubren una poza subterránea donde todos disfrutan un largo rato. Después de despedirse, Aron continua en solitario hasta su destino.

Durante su travesía hasta el Blue John Canyon, Aron resbala y se precipita hacia el fondo de una estrecha grieta con la mala suerte de que una roca se desprende tras su paso y acaba encajando su brazo derecho entre dicha roca y la pared del cañón.

Al verse atrapado y aislado en el fondo del cañón Aron grita con todas sus fuerzas, aunque pronto se da cuenta que está completamente aislado y abandonado a su suerte. Con sólo una cantimplora de agua, una vieja navaja-multiusos y la videocámara, Aron empieza a racionarse el agua y a grabarse en vídeo para dejar constancia de sus acciones.

Durante las primeras horas, Aron intenta desgastar la roca con la vieja navaja, aunque con el paso de las mismas ceja en su intento inútil de desgastar la roca que le aprisiona para intentar su última opción, usar la navaja como desafilado bisturí. Y hasta aquí es lo que os podemos contar del argumento de “127 horas”.

Técnicamente “127 horas” nos parece una cinta muy bien llevada a cabo, ya que, aunque la mayoría de los casi 90 minutos de metraje transcurren en un mismo escenario (el cañón donde está atrapado Aron), la correcta sucesión de sueños, preocupaciones, alucinaciones y tribulaciones de Ralston convierten este biopic en una especie de película de acción de ritmo lento (suena raro, pero es así) para reflejar el drama que le tocó vivir a su protagonista, donde las alucinaciones y la lucidez quedan perfectamente reflejadas, gracias sobre todo al trabajo de James Franco.

Interpretativamente, y como os acabamos de comentar, queremos destacar muy especialmente el trabajo de James Franco, quien logra transmitirnos con todo lujo de detalle el sufrimiento de Ralston durante las 127 horas que estuvo encajado en el cañón, mostrando desde el lado más humano de su personaje hasta los momentos más duros en los que toma su tremenda decisión. Sin lugar a dudas, un trabajo realmente impactante.

Por todo lo que os acabamos de contar, nuestra nota final para “127 horas” es de un 6.5 sobre 10, y os la recomendamos sobre todo si no tenéis demasiada aprensión hacia el sufrimiento ajeno.




Título: “127 hours” – Reino Unido – 2010
Dirigida por: Danny Boyle
Duración: 93 minutos
Género: Drama, biográfica 
jueves, 24 de mayo de 2018

Deadpool 2

Cartel de DeadPool 2
Sin lugar a dudas, los últimos años estamos viviendo (para algunos, quizá padeciendo) un auténtico aluvión de películas de superhéroes en las carteleras de nuestros cines: “Los vengadores”, “Thor”, “Spider-man”, etc. han llenado y continúan llenando nuestras salas con secuelas, precuelas y spin-off casi sin respiro.

En un panorama como este, la verdad es que no podía faltar el regreso del superhéroe más especial de los últimos años, el deslenguado, sarcástico y violento Deadpool (interpretado por Ryan Reynolds) quien estrenó protagonismo con grandísimo éxito el pasado 2016 y este mayo ha vuelto para demostrar que continua estando en plena forma.

Sí, hoy os queremos hablar de “Deadpool 2”, la secuela que está rompiendo esquemas y registros en las carteleras de todo el mundo.

“Deadpool 2” nos sitúa cronológicamente dos años después de los hechos de contados en la primera parte de la saga. Durante este tiempo, Wade Wilson/Deadpool se ha movido alrededor del mundo ajusticiando a criminales y contrabandistas. Después de una acción fallida contra el líder del cartel de drogas de Nueva York, Deadpool regresa a casa para estar con su novia Vanessa (Morena Baccarin) aunque esa misma noche, su casa es atacada y Vanessa muere.

Destrozado por la situación, Wade decide poner fin a su vida de inmortal superhéroe, y para ello no se le ocurre nada mejor que hacer volar su apartamento con él dentro. Deadpool queda desmenuzado pero no consigue su objetivo, ya que además, Coloso le rescata para llevárselo a la mansión de Xavier donde además de curarlo, intentarán convencerle para que se una a los “X-Men”.

En su primera misión como X-Men en prácticas, Deadpool conoce al joven mutante Russell “Puños de fuego”. Russell es un mutante adolescente que quiere usar su habilidad (crear bolas de fuego en sus manos) para tomarse la justicia por su cuenta y matar al director del orfanato donde ha vivido y donde ha sufrido abusos.

Al final ambos, Deadpool y Russell acaban detenidos, privados de sus poderes mediante un collar especial y presos en una prisión de alta seguridad. Mientras Wade es consumido poco a poco por su cáncer terminal, la prisión es atacada por Cable (Josh Brolin), un mutante del futuro que quiere ajusticiar a Russell antes de que este, en el futuro mate a su esposa e hija.

Después de una lucha bastante desigual, Wade pierde el collar que le privaba de sus poderes y acaba escapando de la prisión durante su lucha con Cable. Una vez recuperada la libertad, Deadpool tiene una visión con Vanessa, en la que esta le indica que tiene una oportunidad de redimirse salvando a Russell.

A partir de aquí, “Deadpool 2” entra en una auténtica vorágine de acción con persecuciones, la creación de un variopinto grupo de mutantes (el “X-Force”), enfrentamientos entre mutantes etc., cosas que evidentemente nosotros sabemos, pero que guardaremos a buen recaudo, como mínimo hasta que todos, la hayáis visto en el cine.

No os vamos a engañar, “Deadpool 2” no es ninguna maravilla, ni pasará a los anales de la historia del cine y ni mucho menos optará a los grandes premios de la industria del cine, pero sí que consigue y lo hace con suma facilidad, su objetivo principal, que no es otro que entretener durante casi las dos horas de metraje de la cinta. Sin lugar a dudas, un buen trabajo de guion, integrando constantes bromas, guiños a los X-Men e incluso al propio Ryan Reynolds.

Interpretativamente, y como ya pasó en la primera parte de la saga, Ryan Reynolds hace un trabajo genial dando vida a Deadpool, llevando por donde quiere al personaje y haciéndolo completamente suyo. En cuanto al resto de casting, nos gustaría destacar el trabajo de Josh Brolin dando vida al duro Cable y aportando un punto más de calidad a “Deadpool 2”.

Llegados a este punto, nos encontramos ante la disyuntiva de valorar a “Deadpool 2” y hacerlo de la manera más justa posible, ya que como película realmente aporta entre poco y nada al séptimo arte, pero como comedia de acción es realmente buena y si os gusta el humor grosero y sarcástico, ya estáis tardando en buscarla. 

Por todo lo que os acabamos de contar, nuestra nota final para “Deadpool 2” es de 7 sobre 10.  





Título original: “Deadpool 2” – USA – 2016
Dirigida por: David Leitch
Duración: 111 minutos
Género: Acción, Secuela, Fantástico, Comedia




Otras partes de la saga:

"Deadpool" - 2016
"Deadpool y Lobezno" - 2024 
miércoles, 16 de mayo de 2018

Los crímenes de Oxford

Cartel de Los crímenes de Oxford
En el mundo del cine hablar de thriller (ese recurso literario que aúna la intriga, el suspense, la tensión narrativa, la emoción y porque no decirlo, la sorpresa en el desenlace) es hablar de un nombre en mayúsculas, de un gran maestro del género, el célebre Alfred Hitchcock, un hombre tan imitado como alabado que merecería tantas entradas como minutos de metraje rodó en su vida.

De todas formas, hoy no os queremos hablar de ninguna de la obras de Sir Alfred, aunque sí os queremos hablar de un thriller de 2008 dirigido por uno de los grandes directores de nuestro cine, Álex de la Iglesia. Sí, hoy os hablaremos de “Los crímenes de Oxford”.

El inicio de “Los crímenes de Oxford” nos desplaza, como no podía ser de otra forma, al campus de la prestigiosa universidad inglesa. En dicho campus aparece, procedente de Estados Unidos un nuevo estudiante, Martin (interpretado por Elijah Wood), quien pretende que el célebre profesor de lógica Arthur Seldom (a quien da vida John Hurt) dirija su tesis doctoral.

Muy pronto, Martin se da cuenta que su objetivo con Seldom será algo imposible, ya que los últimos tiempos, el profesor se ha vuelto bastante más huraño de lo que ya era, ciñéndose casi en exclusiva a dar conferencias. Mientras se adapta a su nueva vida, Martin se instala en casa de la anciana Sra. Eagleton y Beth, la hija y cuidadora de la anciana.

Pocos días después, tras finalizar de una conferencia en la que Seldom ningunea a Martin, ambos se encuentran en la puerta de la casa de la Sra. Eagleton. Pasada la sorpresa inicial, ambos entran en la casa y se encuentran con que la anciana ha sido asesinada.

Ya mientras Seldom y Martin están declarando en la policía, ambos se dan cuenta que están ante el primero de lo que parece ser una serie de asesinatos. Las claves son claras, ya que por un lado, alguien ha citado al profesor en la casa, ha intentado simular que ha sido una muerte natural y encima, ha puesto un cero en la nota que le ha dado al profesor… sin lugar a dudas, un reto para él y Martin.

Mientras intentan deshojar la margarita, dos nuevas personas mueren. Por un lado, un enfermo terminal del hospital, y por otro, un músico durante un concierto. Dos muertes que se podrían confundir con naturales, aunque en ambos casos hay notas y símbolos junto a los cuerpos.

¿Quién es el asesino en “Los crímenes de Oxford”? La verdad es que, aunque nosotros lo sabemos y, si sois un poco duchos en el género de los thrillers, lo podéis sacar bastante rápido, desde este rincón mantendremos el secreto.

Interpretativamente hablando, “Los crímenes de Oxford” es una cinta con un casting realmente desigual, ya que, mientras Hurt está brillante en su papel de arrogante profesor de vuelta de todo, Elijah Wood no acaba de encajar, aunque en esta ocasión, y a modo de descarga para él, en el equipo creemos que es más debido a la falta de definición de su personaje que a su propio trabajo. Tres cuartas partes de lo mismo sucede con los secundarios, sobre todo con Leonor Watling y Julie Cox quienes combinan una de cal y varias de arena, gracias sobre todo a la definición de sus propios personajes.

No os vamos a engañar, técnicamente esperábamos mucho más de “Los crímenes de Oxford” y del trabajo de Álex de la Iglesia, a quien no se le puede negar fuerza y originalidad en sus obras, en cambio en esta ocasión, ha intentado ceñirse en exceso a los cánones del thriller, olvidando tanto su genio como desgraciadamente, la magia para crear un ambiente misterioso donde todos los personajes pudieran ser potenciales asesinos, impidiendo así, en cierta forma, que los espectadores permaneciéramos enganchados a la trama desgranando nuestra particular partida de “Cluedo”.

Al final, las casi 2 horas de metraje de “Los crímenes de Oxford” nos han acabado pareciendo demasiadas para la historia que nos cuenta, aunque os asumimos que, si os gustaron adaptaciones de bestsellers como “El código Da Vinci” o “Ángeles y demonios”, esta cinta os puede gustar. Para nosotros, la nota final para “Los crímenes de Oxford” es de un 5 sobre 10.





Título original: “Los crímenes de Oxford” – 2008 – España
Dirigida por: Álex de la Iglesia
Duración: 110 minutos
Género: Thriller 

jueves, 10 de mayo de 2018

Girlboss

Cartel de Girlboss en Netflix
En los casi tres años que lleva el gigante de streaming en España, los cumplirá el 20 de octubre de 2018, hemos vivido una auténtica revolución en la forma de ver y entender la televisión, sobre todo para los amantes de las series.

Los miembros de este equipo, como amantes del séptimo arte en general y de las series en particular, acabamos sucumbiendo a Netflix y al placer de controlar nuestro propio ritmo de visualización de las series y obviamente, sin anuncios.

Como os comentamos en nuestra entrada sobre “The end of the f***ing world”, son tantas ya las series que hemos disfrutado desde que tenemos Netflix que, poco a poco, iremos alimentando nuestra, hasta el momento, austera sección de críticas de series.

Hoy os queremos hablar de “Girlboss”, una serie inspirada en la novela homónima (publicada en 2014) que narra la vida de Sophia Amoruso, la creadora de la firma “Nasty Gal”. Para esta adaptación, la protagonista de la historia, se llama Sophia Marlowe y es interpretada por Britt Robertson.

La historia de “Girlboss” nos desplaza a la California del año 2006. Por esa época Sophia era una joven de poco más de 20 años, audaz, impertinente y rebelde hasta límites insospechados. Durante los primeros compases de la trama, Sophia descubre que tiene una hernia en la ingle provocando que tenga que buscarse la vida para tener un buen tratamiento.

Como es de dominio público, en USA no hay Seguridad Social por lo que Sophia se ve en la obligación de encontrar un trabajo en el que no la despidan y que además le proporcione un buen seguro médico. Aún y no estando muy convencida, la protagonista de la historia acaba aceptando el trabajo de portera en la Academia de Arte de San Francisco.

Como buena emprendedora, Sophia pronto ve la posibilidad de poner en marcha un negocio bajo una premisa bien sencilla, comprar ropa vieja y con un pequeño arreglo convertirla en “vintage” antes de revenderla con el consiguiente beneficio.

Después de darle muchas vueltas, acaba creando en la plataforma eBay una tienda llamada “Nasty Gal Vintage”. Las primera subastas van viento en popa ganando grandes sumas de dinero, por lo que poco a poco se sumerge en la búsqueda y selección de las prendas adecuadas.

Evidentemente el trabajo es duro, y no siempre obtiene las recompensas que ella espera, pero con la ayuda de su fiel (y posiblemente única) amiga Annie (Ellie Reed) se va enfrentando a las pequeñas frustraciones que el negocio y la vida le deparan.

Durante el desarrollo de la trama, podremos ver desde el crecimiento de “Nasty Gal vintage”, hasta su enfrentamiento con eBay pasando por unas pinceladas de su vida personal para intentar mostrarnos el motivo de su peculiar carácter. Con todo, y aunque la historia de la dueña de “Nasty Gal vintage” sea de dominio público, nosotros dejaremos aquí nuestro desglose argumental de “Girlboss”.

Interpretativamente nos gustaría resaltar quizá el, para nosotros, aspecto más frío de “Girlboss” que no es otro que el trabajo de Britt Robertson dando vida al complejo personaje de Sophia Marlowe. Bajo nuestro punto de vista, Robertson lo consigue sólo en parte, ya que en ningún momento acaba de hacer creíble su interpretación, ni en los momentos más cómicos de su vida, ni en las situaciones más odiosas. En este sentido, bajo nuestro punto de vista, el trabajo de los segundarios, con Ellie Reed en cabeza es bastante mejor que el de la propia protagonista.

Técnicamente “Girlboss” intenta reflejar, al igual que hizo en su momento la gran película “El Diablo viste de Prada”, la selva que es el mundo de la moda, en esta ocasión mezclándolo con los inicios del comercio online. Con todo, y a diferencia de la historia que nos contaba la primera de Miranda Priestly, en esta “Girlboss”, quizá, se centra en exceso en la terquedad, la insolencia, la falta de empatía con todo el mundo de Sophia Marlowe,

No os vamos a engañar, “Girlboss” es una comedia biográfica complicada que no nos acabó de enganchar, aunque tampoco nos disgustó. Con todo, nos quedaremos sin saber si Sophia Marlowe continuaba luchando y pisando a gente hasta entrar en la lista de las 400 personas más ricas de USA (como consiguió Sophia Amoruso), ya que Netflix decidió cancelar la serie después de la primera temporada.

Por todo lo que os hemos contado, nuestra nota final para “Girlboss” es de un 5 sobre 10.



Título original:  " Girlboss " – USA
Género: Comedia, Drama, Biográfica
Año de creación: 2017
Año de finalización: 2017
Capítulos: 13 
 
viernes, 4 de mayo de 2018

¡Menudo fenómeno!

Cartel de Menudo Fenómeno
El cine es una de esas grandes puertas hacia la evasión de los problemas de nuestro día a día, una puerta hacia un mundo más o menos imaginario en el que vivir, y a veces disfrutar, de los problemas de otros, provocando eso sí, nuestra liberación. Para conseguirlo, la mayoría de ocasiones no hace falta una gran película, ni un gran despliegue técnico, basta con una historia bien contada que nos deje pegados en la butaca o en el sofá de casa cuando más lo necesitamos.

Una de estas ocasiones fue hace un tiempo, cuando de rebote, descubrimos una comedia de 2013 que, sin quererlo ni beberlo, nos acabó enganchado y hoy os lo queremos contar en este rincón. La película que hoy os traemos es “¡Menudo fenómeno!

“¡Menudo fenómeno!” nos narra la vida de David Wozniack (a quien da vida Vince Vaughn), un hombre que ronda la cuarentena con una vida desestructurada y sin aspiraciones, acuciado por las deudas y con un trabajo como repartidor en una empresa cárnica que no le llena y en el que además, no está demasiado bien visto.

Con una deuda que cada día se hace un poco más grande, y después de un mal día de trabajo, David decide ir a ver a su novia Emma (Cobie Smulders) quien, muy emocionada le da una noticia que, evidentemente, David no espera: está embarazada. Al revés de lo que podría parecer, a David esta noticia no le hace demasiada ilusión.

Por si fuera poco, al poco tiempo de recibir la noticia del embarazo de Emma, se presenta en su casa un abogado que le confirma que sus problemas no han hecho más que empezar ya que, por un error de una clínica de inseminación artificial, su actividad personal como donante de semen veinte años atrás, se ha hecho pública.

De la noche a la mañana, David no sólo recibe la noticia de que va a ser padre con su novia, sino que ya lo es, y no solo de uno o dos hijos, sino exactamente de 533. Preso del pánico y la sorpresa, David deberá decidir si se presenta o no ante los 142 hijos biológicos que le han demandado con el objetivo de conocerle como padre.

Y evidentemente, ha llegado el momento de deciros que, hasta aquí nuestro detalle del argumento de “¡Menudo Fenómeno!”.

No os vamos a engañar, “¡Menudo Fenómeno!” (“Delivery Man”) no es una obra de arte, es más, ni tan siquiera es una gran película, pero consigue a lo largo de sus poco más de 100 minutos de metraje engancharnos ante la pantalla, y lo consigue usando un tono de comedia blanca para abordar algo tan complicado como una reflexión sobre la inmadurez y la aceptación de las responsabilidades.

Interpretativamente os diremos que una vez más, Vince Vaughn cumple a la perfección con su cometido haciéndonos creer, entre bromas, chistes y diversión, la vida de un personaje atormentado y con muchos problemas personales. Del casting quizá, lo que no nos cuadra es la elección de Cobie Smulders como novia de David, ya que la falta de química entre ambos, por momentos, es demasiado evidente y lastra un poco el desarrollo de la historia.

Por todo lo que os hemos contado, nuestra nota final para “¡Menudo Fenómeno!” (“Delivery Man”), es de un 6 sobre 10, aunque eso sí, os la recomendamos para una agradable velada con amigos o una sobremesa familiar, café y copa en mano.




Título original: “Delivery Man” – USA – 2013
Dirigida por: Ken Scott
Duración: 103 minutos
Género: Comedia, Drama