martes, 27 de marzo de 2018

Aniquilación




Aniquilación Cartel
Algunos lo asumirán a regañadientes, otros se negarán a hacerlo, pero está más claro que el agua que el mundo del cine, como la vida misma, está en permanente evolución. Y lo está tanto en los aspectos más técnicos de producción como en la forma en que llegamos a consumirlo.

Sin ir más lejos, hasta hace poco, cuando un distribuidor quería llevarnos sí o sí a las salas de cine compraba espacios publicitarios en televisión, páginas enteras en periódicos, anuncios en Google y sobretodo, marquesinas y vallas publicitarias. A comienzos de febrero, el gigante de streaming NetFlix rompió todos los esquemas anunciando durante la Super Bowl, el lanzamiento inminente en su plataforma de “Cloverfield: Paradox”, un solo anuncio y dicho lanzamiento llegó a todo el mundo.

A comienzos de marzo, Netflix volvió a dar el campanazo publicitario aprovechando que la Paramount se echó atrás en su intención de estrenar “Aniquilación” a nivel mundial, ya que, en un abrir y cerrar de ojos se hicieron con los derechos de la cinta de ficción y la convirtieron en un auténtico fenómeno de masas los días previos a su estreno en la plataforma.

Hoy, con las aguas del río que han vuelto ya a su cauce, os queremos explicar nuestras sensaciones después de haber visto “Aniquilación” (“Annihilation”), la última cinta del británico Alex Garland.

“Aniquilación” empieza mostrándonos el impacto de un meteorito en un faro costero. Pasado este primer flash, la trama se desplaza al tiempo actual presentándonos a Lena (Natalie Portman), una bióloga exmilitar que se dedica a explicar genética en la universidad mientras espera el retorno de Kane (Oscar Isaac) su marido, de una misión militar.

Tras un año de espera, Kane regresa a casa sin avisar aunque lo hace totalmente aturdido, descolocado y sin memoria. Lena solo consigue descubrir que ha estado en una zona devastada que, para más inri, no deja de crecer. Presa por la curiosidad decide unirse a un grupo de científicas que intentarán llegar al corazón de la misteriosa zona, algo que no ha conseguido con éxito ninguna de las 11 expediciones militares anteriores.

Bajo el mando de la psicóloga Ventress (Jennifer Jason Leigh), el grupo formado por, además de la doctora, Lena, Jossie (Tessa Thompson), Cass (Tuna Novotny)  y Anya (Gina Rodriguez) intentará adentrarse en el espacio restringido denominado “Zona X” para llegar al corazón del área para investigarla.

Los primeros pasos en la zona resultan desconcertantes para el grupo ya que en su interior, las leyes de la naturaleza tal y como las conocen las científicas se ven constantemente alteradas.

Con el paso del tiempo, el grupo de científicas va descubriendo alguno de los pormenores del “Zona X”, la devastación, las mutaciones genéticas que sufren tanto los animales como el resto de especies que aún viven en la zona, los extraños paisajes, violentas irrupciones, ataques al grupo y como no podría ser de otra manera, el deterioro físico y psicológico del mismo. ¿Conseguirá alguien de la expedición llegar al núcleo del “Zona X”? Nosotros lo sabemos, pero como ya os podéis imaginar, nos lo guardaremos para no alterar nuestro funcionamiento habitual.

Campaña publicitaria aparte y sin ningún género de dudas, “Aniquilación” tiene dos puntos claramente destacables frente al resto, las interpretaciones y la ambientación acústico-visual. Sin lugar a dudas, la fotografía de “Aniquilación” es sorprendente y cautivadora, capaz de envolvernos en un espectáculo de cambios genéticos y de edificios abandonados, mientras nos vemos engullidos en un submundo tan desconocido como atrayente.

Interpretativamente, nuestro más sincero aplauso a Natalie Portman y a Jennifer Jason Leigh por sus grandes trabajos aportando unos personajes complicados, marcados por sus dramas personales y haciendo que nos impliquemos con ellos y suframos sus vivencias y descubrimientos en la “Zona X”.

También nos gustaría destacar el montaje de la cinta, ya que, aunque la primera de las tres partes en que se descompone la trama argumental de “Aniquilación” es lenta y ciertamente aburrida, las dos siguientes mantienen un ritmo creciente y adictivo. Al final, vale la pena el esfuerzo de aguantar la primera parte de la historia.

No os vamos a engañar, “Aniquilación” (“Annihilation”) tiene fallos, y no pocos, el principal de ellos es, sin lugar a dudas la ambigüedad que se respira durante todo el metraje, final incluido, preguntándonos: ”¿es una historia de extraterrestres?” o “¿es otra forma de interpretar esa lacra que azota nuestra sociedad llamada cáncer?”. La verdad es que, quizá son demasiadas las interpretaciones y decisiones que Alex Garland (el guionista y director de la misma) deja totalmente a elección del espectador.

Por nuestra parte, y por todo lo que os hemos contado, nuestra nota final para “Aniquilación” es de un 7 sobre 10.




Título original: “Annihilation” – USA – 2018
Dirigida por: Alex Garland
Duración: 115 minutos
Género: Ficción, Thriller


domingo, 18 de marzo de 2018

La Forma del agua



La Forma del Agua Cartel
Os debemos asumir que, de entrada, a los miembros de este equipo nos costó bastante darle una oportunidad a la última obra del mexicano Guillermo del Toro, pasando más de tres semanas desde su estreno en nuestro país hasta que nos decidimos darle su merecida oportunidad a “La Forma del agua”.

No os podemos decir muy bien porque, pero ni el apabullante éxito de crítica, ni incluso el hecho que se llevara cuatro de las trece estatuillas a las que optaba en la “90 edición de los premios Oscar” nos hicieron decantarnos por verla. Al final, por suerte, optamos por hacernos con sendas entradas y disfrutar de la ya oscarizada película en pantalla grande.

La historia empieza desplazándonos directamente al Baltimore de comienzos de los años 60 del pasado siglo, en plena Guerra Fría, donde nos encontramos con Elisa Esposito (Sally Hawkins), una joven solitaria y muda a raíz de un accidente en el cuello que sufrió cuando era pequeña.

Elisa vive en un viejo apartamento sobre una decrépita sala de cine, y tiene como únicos amigos a Giles (Richard Jenkins) un artista en horas bajas y su vecino de escalera y Zelda (Octavia Spencer) su compañera de trabajo.

Cada mañana Elisa coge el bus, se enfunda su traje de limpiadora y, junto con Zelda (quien le hace a la vez de traductora), pasan las horas limpiando en un laboratorio secreto del gobierno. Un día, el laboratorio recibe un tanque lleno de agua con una extraña criatura capturada en un río sudamericano. Acompañando a la criatura, el laboratorio recibe también al nuevo jefe de seguridad, el cruel coronel Richard Strickland.

Presa por la curiosidad, un día mientras realiza la limpieza de la sala, Elisa se acerca al tanque donde está la criatura y entra en contacto con ella, creando un curioso vínculo entre ambos. A partir de ese momento, Elisa hace por pasar cada día a ver la criatura, llevarle comida, ponerle música, etc.

Un tiempo después de haber llegado al laboratorio, y en vistas a que el ejército quiere utilizar a la criatura con fines militares, Strickland convence a su superior de sacrificarla para poder estudiarla contra la opinión del científico Bob Hoffstetler (quien a la vez es un espía ruso). Bob intenta convencer a su país para hacerse con la criatura, aunque recibe una respuesta negativa.

Cuando Elisa descubre los planes del gobierno, trama un plan con Giles para salvar a su amigo. Cuando Bob lo descubre, se alía con ellos para salvar a la criatura, como hace igualmente Zelda. ¿Consiguen salvarle y a la vez escapar el cruel Strickland? Como evidentemente esta es la pregunta que responde al quid de “La Forma del agua”, nos guardaremos tanto su respuesta como el final de la cinta.

Técnicamente, nos ha parecido una película brillante, ya que combina con maestría una puesta en escena retro (ambientada correctamente en los pasados años 60) con una imagen totalmente futurista que no hace más que transportarnos a un mundo mágico con una banda sonora que se adapta como un guante a cada secuencia de “La Forma del agua”.

Interpretativamente nos ha gustado mucho el trabajo de Sally Hawkins dando vida a la humilde, trabajadora y sensible Elisa Esposito, una mujer marcada por su lucha por sobrevivir en un mundo rutinario sin poder hablar ni relacionarse con nadie que no entienda el lenguaje de los signos, transmite y mucho, gran trabajo. En cuanto a los secundarios, destacar tanto el trabajo de Richard Jenkins dando vida al artista en horas bajas, homosexual, acomplejado y, por qué no decirlo, entrañable Giles, como el trabajo de Michael Shannon dando vida al cruel y déspota Strickland.

“La Forma del agua” es un todo un canto al amor entre distintos en medio de una sociedad machista y homófoba, con una protagonista de clase obrera capaz de empatizar y luchar cual heroína contra viento y marea, haciéndonos vivir una auténtica fábula fantástica con moraleja final incluida. Por todo lo que os hemos contado, los miembros de este equipo de la damos a “La Forma del agua” un 8.5 sobre 10.




Título original: “The Shape of Water”– 2017 – USA
Dirigida por: Guillermo del Toro
Duración: 119 minutos
Género: Drama, Fantástico, 


lunes, 12 de marzo de 2018

Rompe Ralph



Rompe Ralph Cartel
En pleno 2012, año de transformación del gigante californiano Disney por la compra de los estudios Lucasfilm y de paso, de todas las franquicias y derechos sobre "Star Wars", su división de animación lanzó a nivel mundial su clásico número 52, “Rompe Ralph”, y hoy desde este rincón os que queremos contar nuestras sensaciones en verso a ella.

La historia de “Rompe Ralph” nos lleva directamente al mundo de los videojuegos, aunque no del lado de los jugones, sino directamente dentro de los videojuegos, mostrándonos la vida oculta de los personajes de los mismos.

En los primeros lances de “Rompe Ralph” se nos presenta a Ralph, un gigantón de casi 3 metros y 300 kilos de peso asistiendo a una reunión de “Malvados Anónimos”. Allí, rodeado de otros malvados de videojuego, explica claramente que está cansado de su papel y que, ser malo no implica ser malvado.

Cuando Ralph regresa de la reunión a su juego, descubre que el resto de personajes han organizado una fiesta por el 30 aniversario de “Rompe Ralph”, a la que él, no ha sido invitado. Cuando consigue entrar en la fiesta, la desesperación y frustración de Ralph llega a su punto máximo cuando descubre que el pastel de celebración, que simula el propio juego, le pone a él de derrotado, en medio de un charco de chocolate. En un lance la discusión con el resto de personajes, Ralph aplasta el pastel y jura que conseguirá una medalla de vencedor.

En su huida de la fiesta, Ralph se cruza con un jugador traumatizado de “Hero’s Duty” un novedoso y tridimensional juego en el que nuestro protagonista se ve capacitado para ganar su ansiada medalla. Como quien no quiere la cosa, después de sembrar el caos en el juego y una vez conseguida su ansiada medalla, Ralph debe salir huyendo, llevándose por accidente Cybug (uno de los bichos malos del “Hero’s Duty”).

En su huida acaba accidentándose en un juego llamado “Sugar Rush” un juego de carreras ubicado en un país de gominolas donde conoce a Vanellope von Schweetz, un bug/glitch (error de programación) interesado, como él, en ganar la partida y ser, aunque sea por una vez, la merecedora de una medalla.

Al final, Vanellope y Ralph, ayudados por Repara Félix Jr (el reparador del juego de Ralph) y Calhoun (la sargento de “Hero’s Duty”) deberán luchar juntos para conseguir sus objetivos sin sembrar el caos en todos los juegos afectados. ¿Lo conseguirán antes que los responsables del salón de recreativos empiecen a desconectar los juegos afectados por los estropicios y cambios realizados? Evidentemente nosotros lo sabemos, pero nos lo guardaremos, como mínimo hasta el final de la partida, jajaja

Desde los primeros minutos de metraje “Rompe Ralph”, se empieza a trazar una bien compensada trama argumental que, sin demasiados problemas conseguirá enganchar al espectador ante la pantalla. Por un lado, vemos que al apagarse las luces del salón de recreativos, todos los personajes recuperan sus vidas, las cuales van más allá de la que les presumimos cuando jugamos con sus juegos. Sin ir más lejos, Ralph decide ir a una reunión de “Malvados Anónimos” para explicar que no se siente malo, y que tiene una ilusión a la que no renunciará: conseguir una medalla.

Historias de amistad, de lucha por conseguir las ilusiones de cada uno, por preservar el mundo en el que viven y en definitiva del que dependen, marcan los trepidantes 100 minutos de metraje “Rompe Ralph”, y todo en base a una especie de road-movie  recorriendo mundos tan dispares como el arcade de los 70 de “Rompe Ralph” hasta una versión azucarada a máximo del “Mario Kart” de Nintendo pasando por una simulación del célebre mundo de “Call of Duty”, todos ellos conectados por un centro de distribución extrañamente parecido a la Grand Central Terminal de Nueva York.

Aunque seguramente no es la mejor película de Disney, a los miembros de este equipo nos ha entretenido más de lo que esperábamos, por tanto, os la recomendamos totalmente. Por todo lo que os hemos contado, nuestra nota final para “Rompe Ralph” es de un 7 sobre 10.




Título original: “Wreck-it Ralph” – 2012 – USA
Duración: 101 minutos
Dirigida por: Rich Moore
Género: Animación