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martes, 4 de marzo de 2025

Generación 56k

Generación 56k - Serie
Desde hace ya muchos años, la sociología se ha sacado de la manga un conjunto de etiquetas para catalogar a la gente en base a su fecha de nacimiento y a un conjunto de características que, de una forma u otra, les une y les caracteriza
 
Siguiendo estas premisas, estamos completamente seguros de que todos, en algún momento habréis oído hablar de la “Generación del Baby Boom” (marcados por su ambición), o la “Generación X” (marcada por la crisis del 73 y su obsesión por el éxito), o incluso de la “Generación Y / Millennials” (marcada por la frustración por todo lo que han tenido que superar), ¿verdad?

Siguiendo esta tónica de la agrupación o etiquetado de la gente, a nivel más personal tendemos a incluirnos en grupos que, ya sea por razón de tener una afición, o una formación o simplemente, aunque no se han oficializado a gran escala: “los de determinado juego”, al “lanzamiento de alguna tecnología”, una crisis, etc.

En este ámbito, en 2021, una producción italiana se aprovechó de uno de dos hitos en la vida de mucha gente para hacer girar a su entorno toda una serie. ¿Os acordáis de los módems de 56k y sus chirridos al conectarse a la red? Y de esas típicas “¡Desconéctate que tengo que llamar a fulanito de tal!” Si habéis respondido sí, a estas dos preguntas, posiblemente formáis parte de la “Generación 56k” la cual se caracteriza por ser la primera que empezó a conectarse a internet entre finales de los 80 y los 90 del pasado siglo. Igual que los protagonistas de la serie que os traemos hoy: “Generación 56k”.

“Generación 56k” empieza presentándonos a Daniel (interpretado por Ángelo Spagnoletti), un joven en la treintena que intenta ligar siempre que puede a través de una aplicación de su Smartphone lo cual ocurre a menudo, casi tan a menudo como que, uno de sus amigos le llama, en el momento justo para salvarle de una cita sin futuro.

Una noche, después de una cita fabulosa con una chica y despedirse de ella sin más contacto que la aplicación, Daniel descubre que no sabe con quién ha tenido la cita, pues no es la chica con la que había contactado. Con la ayuda de sus dos amigos de la infancia, Luca y Sandro, con quienes, además, trabaja en el mismo equipo de desarrollo de aplicaciones informáticas de una empresa de Nápoles, busca desesperadamente reencontrarse con la chica de su cita.

A partir de este momento, “Generación 56K” nos va desplazando a modo de flashback a un ya lejano 1998 cuando nuestros protagonistas, con sus hormonas totalmente alborotadas estaban en el colegio de la pequeña isla de Procida, donde además de estudiar empezaban a tener el primer interés por el sexo, buscándolo sobe todo en cintas de VHS que llegaban al colegio “de contrabando”.


Daniel, Luca y Sandro descubriendo Internet
Daniel, Luca y Sandro descubriendo Internet


Ya en el presente, Matilda (Cristina Cappelli), la chica que tuvo la cita con Daniel le cuenta a su amiga Inés con quien tuvo la cita ya que, todos, se conocían del colegio, aunque por esa época no es que se llevaran muy bien. Con todo, Matilda asume que no se presentó ya que, aunque se atraían, no se atrevió al estar ella planificando su boda.

Por su lado, los chicos son presionados por su jefe para que tengan la idea de una nueva aplicación para el móvil. En el pasado, el mismo trío descubrió un invento que cambió sus vidas, un chisme ruidoso que, te enseñaba todo lo que quisieras ver de un lugar llamado internet, el módem.

Como es obvio, Matilda y Daniel se reencontrarán y recordarán lo que vivieron de pequeños, aunque uno y otro deberán ser francos y claros para llegar a buen puerto, aunque eso, como ya os podéis imaginar no os lo contaremos en este rincón.

Técnicamente, en “Generación 56k” nos encontramos ante una serie que es claramente una comedia romántica con un potente aroma nostálgico que centra su magia en el reencuentro de dos conocidos del colegio muchos años después de haberse perdido la pista y que, aunque a primera vista se enamoran, ambos están en momentos vitales muy diferentes.

El montaje de “Generación 56k” entremezclando las dos líneas temporales y relacionándolas estrechamente es uno de los grandes aciertos de la serie ya que, consigue darle ese toque de enganche que hace que, cuando ves un capítulo es casi imposible dejar la serie, convirtiéndola además en una serie ideal para una maratón de tarde domingo.

Otro de los grandes aciertos es la definición de los personajes, tanto los adolescentes como los treintañeros ya que, con toda seguridad podemos decir que es imposible, si estás o has pasado por ambas fases, no empatizar con ellos, con sus acciones o con sus errores.

Interpretativamente nos quedamos con la naturalidad de elenco infantil, encabezado por un fresco Alfredo Cerrone quien deberá moverse para descubrir cómo funciona un módem y su potencial para obtener lo que desea en una época más complicada que la actual. En cuanto a los mayores, están correctos dando cuerpo a una serie más que aceptable.

Por todo lo que os hemos contado, nuestra nota para “Generación 56k” es de un 6.5 sobre 10.

 

 

 

Título original: “Generation 56k” - Italia

Género: Drama, Comedia

Año de creación: 2021

Año de finalización: 2021 (primera temporada)

Capítulos: 8 de unos 30 minutos.



lunes, 25 de noviembre de 2024

El callejón de las almas perdidas

Póster oficial de la película El callejón de las almas perdidas

Prosperar, alcanzar el éxito profesional y personal y disfrutar de libertad y respeto es un deseo compartido por muchas personas. Este conjunto de aspiraciones conforma lo que se conoce como el sueño americano, una idea profundamente arraigada en la cultura de Estados Unidos.

Para numerosos migrantes (especialmente procedentes de Centroamérica y Sudamérica) y también para muchos ciudadanos estadounidenses, el sueño americano se ha convertido en una meta vital, un objetivo que alcanzar a cualquier precio. Sin embargo, la extrema competitividad del modelo capitalista estadounidense ha transformado ese ideal, en no pocas ocasiones, en una trampa marcada por el fracaso, la frustración o incluso la destrucción personal.

Este concepto ha inspirado ríos de tinta y ha generado innumerables obras en el cine y la televisión. En esta entrada analizamos una película que adapta una novela publicada en 1946 y que utiliza el sueño americano como eje central para construir un inquietante thriller psicológico: "El callejón de las almas perdidas".

"El callejón de las almas perdidas" empieza trasladándonos a un lejano 1939, donde un vagabundo llamado Stan Carlisle (a quien da vida Bradley Cooper) deambula entre los puestos de un curioso circo. En una de las tiendas de dicho circo, Stan descubre el show protagonizado por un extraño personaje, un hombre trastornado quien, como atracción, se come un pollo vivo.

Al salir del espectáculo y sin un centavo en los bolsillos Stan conoce a Clem (Willem Dafoe), el dueño del circo, y empieza a colaborar con él con pequeños trabajos de montaje y desmontaje. En una parada, más estable, Stan conoce a “Madame Zeena” (Toni Collette) quien, además de alquilar su bañera y baño, realiza un acto de clarividencia en el circo con Pete, su alcohólico esposo. Aprovechando su don de labia, Stan se incorpora al grupo.

En una de las conversaciones con Clem, este le asume que el hombre trastornado no deja de ser un vagabundo sacado de cualquier callejón de la ciudad a cambio de opio y el pollo para comer. En su colaboración con Zeena y Pete, este le remarca que nunca quiera coger el libro donde están sus trucos ya que implica un grave peligro. Con todo, una noche Pete no supera la borrachera y muere quedando el libro en poder de Stan.

Al poco tiempo, y después de salvar el circo de la policía con una gran dosis de labia, Stan y su novia Molly dejan el circo para tentar la suerte en Búfalo.

Dos años después, y aplicando los conocimientos del libro de Pete, Stan se ha convertido en todo un adivino para la clase adinerada de la ciudad, y Molly es su asistente en el número. Un día el número es interrumpido por la Dra. Ritter (a quien interpreta Cate Blanchett) intentando demostrar que el acto es una estaba, pero Stan lo impide dejando asombrada a la doctora.

Días después de esto y con la objeción de Molly, Stan acepta poner en contacto al hijo del juez Kimball con este y su esposa lo que acabará provocando una reacción inesperada en la pareja.

A partir de ahí, Ritter invita a Stan a su gabinete donde le propone hacer un gran negocio con el magnate Ezra Grindle, quien quiere, a toda costa, ponerse en contacto con una joven novia que tuvo muchos años atrás y que murió.

Stan en el circo en El callejón de las almas perdidas
Stan en el circo de El callejón de las almas perdidas

¿Lo conseguirá Stan? ¿Qué consecuencias le depara este acto con la Doctora Ritter? Como ya os podéis imaginar, nosotros lo sabemos la respuesta a estas preguntas e incluso a alguna más, pero nos las guardaremos celosamente.

Técnicamente “El callejón de las almas perdidas” es la adaptación, realizada por el mexicano Guillermo del Toro, de la novela homónima de William Lindsay Gresham publicada en 1946. Esta adaptación cuenta con un gran elenco de actores Hollywood para contarnos una historia de personas en tres actos que, por momentos, parecen incluso tres películas diferentes, aunque eso sí, todas basadas en la mentira.

En cuanto al montaje nos encontramos con una de cal y otra de arena ya que, mientras nos encontramos con una gran puesta en escena con una estética tirando a barroca maravillosamente implementada, esta no está para nada acompañada por el desarrollo argumental y su errático ritmo.

Por otro lado tampoco nos ha acabado de gustar su falta de definición ya que, por momentos no sabemos lo que estamos viendo, si un thriller, un drama o una fábula contada con toques de comedia dramática. Una auténtica pena.

Desde el punto de vista interpretativo, de “El callejón de las almas perdidas” os diremos que, aunque nos ha gustado y mucho Bradley Cooper con un personaje y trabajo que aguanta la errática narración de la historia, quien realmente nos ha gustado es Cate Blanchett dando vida a la inteligente, sensual y brillante Doctora Ritter, sin olvidarnos del siempre solvente Willem Dafoe.

No os vamos a engañar, “El callejón de las almas perdidas” nos ha dejado un claro sabor agridulce ya que, por un lado nos ha parecido que cuenta una gran historia con un gran despliegue técnico y por otro, nos ha dejado una pregunta en la cabeza: ¿Qué nos ha querido contar realmente?

Por todo lo que os hemos contado, nuestra nota final para “El callejón de las almas perdidas” es de un 6 sobre 10.



Título: “Nightmare Alley” – 2021 – USA

Dirigida por: Guillermo del Toro

Duración: 150 minutos

Género: thriller, drama


miércoles, 26 de octubre de 2022

Way down

Way Down poster
No lo vamos a negar, reflejar un complejo robo en el cine ha sido siempre una fuente de inspiración para llenar las salas de cine. Lo hemos visto en “Atraco perfecto” (la opera prima de Kubrick), “The Italian Job”, “El caballero oscuro” (de Nolan) o porque no decirlo, en la saga “Ocean’s …”, y más recientemente en la exitosa serie “La casa de papel”.

Siguiendo la estela de esta última y aprovechando su tirón, en noviembre de 2021 llegó a nuestras carteleras una película con tantas pretensiones como variopinto e internacional su casting. Os hablamos la, de por el momento, última película del español Jaume Balagueró: “Way down”.

“Way down” empieza presentándonos a un equipo de piratas o rescatadores de tesoros capitaneados por Walter (Liam Cunningham) quienes después de bastantes esfuerzos se hacen con el tesoro del buque “La Fortuna”. Con todo, la alegría les dura poco, ya que son interceptados por la policía de aduanas quienes sin miramientos les requisan el botín.

Años más tarde, en la universidad de Cambridge nos encontramos con un joven prodigio, Thom (a quien da vida Freddie Highmore), un chico perseguido por las empresas más importantes del mundo que intentan hacerse con sus servicios, aunque él prefiere algo que le motive más. Por eso, cuando recibe una extraña oferta de Walter, no duda en aceptarla.

La oferta es clara, quiere realizar una “acción”, o como le llama él, un “rescate”. Dicho rescate no es otro que recuperar una parte del tesoro recuperado del buque “La Fortuna” y que actualmente se encuentra en uno los lugares más seguros del mundo, el Banco de España, en Madrid.

El equipo lo formarán, además del propio Thom, los expertos en rescates de ese tipo: James (Sam Riley), Lorraine (Astrig Bergès-Frisbey) y Simón (Luis Tosar). Y os preguntaréis, ¿qué pinta un joven como Thom en un equipo de profesionales del robo? Pues como ya os podéis imaginar, sobre él y su inteligencia recaerá la responsabilidad de diseñar una maniobra de ingeniería inimaginable para desvalijar la inexpugnable caja fuerte del banco antes de que el jefe de seguridad, Gustavo (José Coronado) logre impedirlo.

Podríamos decir que, con todos estos ingredientes ya tenemos totalmente preparado el menú de “Way down” pero no, falta uno, y muy patrio, el futbol y más concretamente la celebración del Mundial de 2010 de Suráfrica que, como bien sabréis ganó España. Pues sí, el atraco se deberá celebrar durante la final de dicho Mundial, momento en el que, por suerte del equipo de ladrones, miles de personas abarrotarán las puertas del propio banco.

¿Qué más os podemos contar del argumento de “Way down”? pues la verdad, poco más, pues cualquier cosa que os contemos podría ser un spoiler, por tanto, nos pasaremos a nuestro análisis más técnico.


Freddie Highmore buscando el mejor plan
Freddie Highmore buscando el mejor plan


Empezaremos por lo que nos ha parecido mejor, la fotografía de “Way down”, no os vamos a negar que el despliegue visual es, ciertamente bueno, tanto los exteriores, como la representación de la propia cámara y sus mecanismos o incluso la propia acción.

En el otro lado de la balanza, el negativo, nos encontramos con un guion realmente flojo que nos deja, en cada secuencia una extraña sensación de “esto ya lo he visto” (y tened en cuenta que nosotros no hemos visto “La casa de papel”), y es que, sobre el mundo de los atracos en el cine, ya hay mucha filmografía, muchos equipos de ladrones con miembros expertos en una cosa, con un cerebrito que siempre salva los papeles y los planes ante un jefe de seguridad duro, chapado a la antigua, y perdedor.

No os vamos a engañar, la publicidad y la línea argumental apuntaba maneras, pero realmente “Way down” se queda muy coja, se centra en un conjunto de clichés sobre atracos y con unos intentos de giro argumental que, a la mayoría ni sorprenderán, en definitiva, “Way down” no aporta nada en este sentido, ni tan siquiera sorpresa o capacidad de enganche.

Argumentalmente también podríamos decir que “Way down” tiene una de cal y otra de arena. En el lado positivo nos encontramos con dos grandes secundarios, Emilio Gutiérrez Caba (como gobernador del Banco de España) y José Coronado (jefe de seguridad del banco), y un gran trabajo de equipo en el que todos, funcionan a la perfección. En el lado negativo, y no porque haga un mal trabajo, colocaremos al bueno de Freddie Highmore como Thom, el ladrón más inteligente y más resolutivo, pero que, a la vez, centra toda su actuación y su papel en la capacidad de su cerebro (hacer que piensa) lo cual, acaba provocando que uno sepa si ve a un ladrón o ve a Shaun Murphy (el protagonista de “The good doctor”) sin bata.

Si nos habéis leído hasta aquí pensaréis, vaya, no les ha gustado “Way Down”, y acertaréis. Con todo, no os diremos que sea una mala película, aunque sí que os diremos que, desgraciadamente, creemos que no merece la pena gastar los casi 9 € (depende del cine que vayáis, claro) para verla en pantalla grande.

Por todo lo que os hemos contado, nuestra nota final para “Way Down” es de un 4.5 sobre 10.



Título original: “Way down” – 2021 – España
Dirigida por: Jaume Balagueró
Duración: 118 minutos
Género: Thriller, acción

 

 

 

lunes, 30 de mayo de 2022

Culpable

Culpable - Poster
Hasta hace un tiempo la forma de alcanzar el éxito en el mundo del cine era disponer de una gran campaña publicitaria que copara medios de comunicación, marquesinas de autobuses, paradas de metros, etc., pero después, con la llegada de las plataformas de streaming todo cambió, una sola pancarta bien colocada (hablamos de Netflix y su “Fe de etarras”) servía para crear éxitos. Actualmente, no hace falta ni eso, algunas producciones llegan al catálogo sin avisar, y se convierten en auténticos éxitos.

Uno de estos casos, además de la memorable primera temporada de “La Casa de las Flores”, ha sido el thriller protagonizado por Jake Gyllenhaal “Culpable” que llegó al número uno mundial sin apenas publicidad. Hoy, en este pequeño rincón os contaremos nuestra opinión, precisamente de esta película “Culpable”.

“Culpable” empieza presentándonos al auténtico protagonista, Joe Baylor (interpretado por Jake Gyllenhaal) un policía de Los Ángeles que, mientras se resuelve su caso, es relegado de las calles y destinado a tareas administrativas, concretamente atender el teléfono de emergencias, el 911.

La acción se sitúa una noche en la que la gran ciudad se ve acosada por una serie de incendios que la rodean. Después de que Joe conteste varias llamadas es reprendido por su responsable por contestar una de las múltiples llamadas de acoso que, una periodista de Los Angeles Times le está haciendo para sacarle información sobre su caso.

Al poco, Joe recibe una llamada de una mujer que parece no poder hablar con total libertad, se llama Emily y parece que está secuestrada en el vehículo de su raptor, una camioneta blanca. Cuando Emily le cuelga, Joe se pone en contacto con la policía de carreteras, aunque sin la placa de matrícula poco pueden hacer.

Desesperado, busca y encuentra el teléfono de casa de Emily y llama, contestando su hija Abby. La niña le dice que ha sido secuestrada por Henry su exmarido dándole el teléfono de este, el cual usa para descubrir las placas de matrícula de la furgoneta. Acto seguido, pasa estos datos a la policía de carreteras y envía una patrulla casa de Emily, donde los patrulleros se encuentran con la pequeña al cargo de su hermano pequeño Oliver quien está en muy mal estado.

Muy nervioso y con constantes ataque de asma, Joe se implica todavía más en el caso pidiendo a su amigo Rick, el único que testificará en su caso, para que vaya a casa de Henry y la allane en busca de información. Mientras tanto, se vuelve a poner en contacto con Emily a quien intenta convencer que pase a la acción tirando del freno de mano de la furgoneta, pero esta, falla en su intento.

Más adelante, en la siguiente llamada, Joe le indica a Emily que busque algo para, cuando Henry abra la puerta de la furgoneta, pueda agredirlo. Al pedirle esto, Emily cae en un ataque de histeria y le cuenta a Joe que ella misma había tenido que sacar “serpientes” de la tripa de su hijo Oliver, dejando en shock a Joe justo en el momento que Emily consigue escapar de la furgoneta pegando a Henry.


Joe, implicado en un caso de secuestro
Joe (Gyllenhaal), en plena llamada de socorro


Con un Joe totalmente en shock por lo que acaba de escuchar y lo que, su compañero Rick descubre en casa de Henry, “Culpable” se encamina hacia su desenlace, desenlace que, obviamente nos encargaremos de no desvelar.

Técnicamente os diremos que “Culpable” es una película técnicamente sencilla ya que, únicamente tiene un par o tres de escenarios y un único actor carga con todo el peso de la película, por tanto, toma mucha fuerza el trabajo de realización ya que tiene que conseguir transmitirnos angustia a la vez que tiene que engancharnos, y ya os decimos que, salvo algún momento puntual, lo consigue.

Muy acertado también el metraje ya que, en una época donde priman y mucho las películas con 2 horas de duración o incluso más, “Culpable” tiene un ajustado metraje de 90 minutos, consiguiendo que estos pasen angustiosamente rápidos.

Interpretativamente hablando, únicamente podemos hablar del trabajo de Jake Gyllenhaal quien, sin lugar a dudas, está brillante dando vida a un atormentado y angustiado Joe Baylor. Un trabajo inspirado y rico en matices dramáticos ya que, sobre él recaen todos los giros argumentales y la presión de los mismos.

Con todo, quizá el desenlace se queda un poco corto, siendo para los miembros de este equipo, “Culpable” una de esas películas que, con muy poco tiempo, pasarán a la historia. Por todo lo que os hemos contado, nuestra nota final para “Culpable” es de un 6.5 sobre 10.



Título original: “The Guilty” – USA – 2021
Dirigida por: Antoine Fuqua
Duración: 89 minutos
Género: Thriller, intriga, policiaco

 

lunes, 14 de marzo de 2022

Una sombra en mi ojo

Una sombra en mi ojo - Poster
Las guerras mundiales han hecho correr mares de tintas y millones de metros de metraje de película en el cine (bueno, actualmente, millones de Terabytes de imágenes), especialmente si hablamos de la Segunda Guerra Mundial.

Hemos visto grandes producciones enfocadas a los campos de concentración (“La Lista de Schindler”), o a las atrocidades que allí se cometían (“El niño del pijama de rayas”), también la destrucción que siembra (“El Pianista”), hemos visto luchas de un bando, de otro, y varios enfoques, aunque sinceramente, nos faltaba uno, ver el sufrimiento que provocan los errores de la guerra (si es que la guerra en sí no es ya un error).

En este sentido, y desde Dinamarca, en 2021 se estrenó una película que nos narra el devastador acto que tuvo lugar en 1945 en Copenhague, el bombardeo de Shellhuset, haciéndolo desde dos perspectivas, la de los niños y la de los adultos, os estamos hablando de la película “Una sombra en mi ojo”.

“Una sombra en mi ojo” empieza desplazándonos a la Dinamarca de comienzos de 1945, donde a primeras de cambio vemos como en un camino de la campiña un coche conducido ocupado por tres chicas es ametrallado por un avión de la RAF (la Royal Air Force británica). A escasos metros de allí, Henry (Bertram Bisgaard) un joven que anda en bicicleta repartiendo huevos ve la acción y se acerca al coche quedando completamente afectado y perdiendo por ello el habla.

Después de intentar por todos los medios a su alcance y viendo que el trauma que arrastra el pequeño no avanza, la madre de Henry decide que lo mejor para el niño es alejarlo del ambiente donde vive, llevándolo a Copenhague donde vivirá con sus tíos e irá al colegio allí.

Los primeros días en Copenhague son igualmente traumáticos para Henry quien para ir al colegio se apoya de dos amigas, su prima Rigmor y una amiga de esta Eva quienes tratan de integrarlo en su colegio, un colegio religioso de la capital. En el colegio, una de las jóvenes monjas que ayudan a las profesoras, Teresa, hace una dura penitencia ante lo que para ella es no comprender la pasividad de Dios ante la guerra.

Teresa, además de volcarse con los niños, intenta a su manera concienciar también a otros, como el joven policía colaboracionista con la SS.SS., Frederik, con quien entabla una curiosa relación.

Paralelamente a esto, en la sede central de la RAF están preparando un ataque en Copenhague contra el cuartel de la Gestapo en la ciudad, el edificio Shell donde los alemanes, sabedores de su vulnerabilidad retenían a los miembros de la resistencia a modo de escudos humanos.

El 21 de marzo de 1945 fue el día escogido por la RAF (Royal Air Force británicas) para atacar el cuartel de la Gestapo de Copenhague, aunque un error de cálculo acabaría provocando una tragedia, además del edificio Shell se bombardeó el edificio anexo donde estaba la escuela de Henry, Rigmon, Eva y más de 100 personas totalmente ajenas a la guerra.


Sor Teresa con Rigmor y Eva


¿Sobrevivieron los tres amigos? ¿Y Teresa? La verdad es que, nosotros lo sabemos, pero, aunque ese acto forma parte ya de la trágica historia de la humanidad, nos reservaremos la respuesta.

Técnicamente os diremos que “Una sombra en mi ojo“ es una cinta que usa todo lo que tiene a su alcance para transmitirnos lo que se propone. Por un lado tenemos el uso de la luz y el color, con unos paisajes llenos de niebla, de humo en las ciudades y unos colores sin apenas saturación que nos desplazan directamente a mitades del pasado siglo, consiguiendo a la vez, una ambientación casi perfecta. Por otro lado, en “Una sombra en mi ojo“ encontramos una combinación de historias o tramas rara de ver en el cine, con una trama principal claramente marcada (como viven Henry y sus amigos la guerra) y con un sinfín de tramas accesorias (la de la monja Teresa, la del colaborador nazi Frederik, algunos líderes de la resistencia, etc.) que se van entrelazando y fundiéndose a la perfección con la principal, aunque algunas de ellas quedan finalmente, inconclusas.

Interpretativamente os diremos que, en “Una sombra en mi ojo” no hay un protagonista claro, podríamos decir que es el pequeño Bertram Bisgaard, Henry en la película, pero realmente es una pieza más de una historia con tantas historias como los habitantes del Copenhague que sufrió el brutal ataque. Unos personajes con, cada uno, sus problemas, sus destinos y sus vidas, las cuales se ven afectadas por el drama de la guerra. Lo que sí os diremos es que, aunque no hay ningún personajes que destaque sobre el resto, tampoco lo hay que se quede atrás, por tanto, buen trabajo de interpretación para todos.

“Una sombra en mi ojo” nos muestra un capítulo oscuro de la historia danesa, las consecuencias de una guerra y sus errores, haciéndolo, sin tomar parte en si fue correcto o no, simplemente mostrándonos el dolor y tristeza que se provocó. Por nuestra parte os diremos que “Una sombra en mi ojo” es una película muy recomendable y más en estos tiempos convulsos que nos ha tocado vivir, donde las atrocidades de una guerra están en todos los noticiarios.

Por todo lo que os hemos contado, nuestra nota final para “Una sombra en mi ojo” es de un 7.5 sobre 10.



Título original: “Skyggen i mit oje” – Dinamarca – 2021
Dirigida por: Ole Bornedal
Duración: 107 minutos
Género: Drama, bélic, histórico
martes, 1 de marzo de 2022

Madres paralelas

Madres Paralelas Poster
Hablar de Almodóvar es entrar en un terreno pantanoso ya que, para muchos, el manchego es el mejor director de cine español de todos los tiempos, otros lo relegan por detrás de Luis Buñuel, pero para otros muchos, aunque le reconocen que es uno de nuestros directores más internacionales, es un hombre excesivamente sobrevalorado. Nosotros no queremos entrar en discusiones así que, nos centraremos en su, por el momento última obra.

Regularmente, es decir, cada dos o tres años aparece en casi todos los medios de comunicación, la próxima aparición en las carteleras de nuestros cines una nueva obra de Pedro Almodóvar y curiosamente, casi cada una de estas obras tiene un periplo por los festivales de cine más grandes (los Globos de Oro, los Goya, Cannes, Venecia y muchas veces, los Oscars) donde acostumbra a recoger varios premios y buenas críticas de la prensa especializada.

El pasado 2021 tocó un nuevo estreno, una nueva campaña publicitaria y una nueva ristra de nominaciones en varios festivales, os hablamos de “Madres paralelas”.

“Madres paralelas” empieza presentándonos a Janis Martínez (a quien da vida Penélope Cruz) una mujer de mediana edad que ejerce de fotógrafa profesional y la conocemos haciendo una sesión a Arturo (Israel Elejalde) un prestigioso antropólogo. Después de la sesión, Janis le pregunta a Arturo si le ayudaría en el proceso de apertura de una fosa común de su pueblo. Después de darle su apoyo y contarle el proceso, Janis y Arturo lo celebran fogosamente en la cama.

Casi 9 meses después nos encontramos a Janis a punto de dar a luz en la sección de maternidad de un hospital, compartiendo habitación Ana (Milena Smit), ambas están esperando el parto y aunque tienen muchos paralelismos (ambas serán madres solteras, ambas quedaron embarazadas sin pretenderlo) también grandes diferencias, ya que mientras Janis quiere tener el hijo, Ana está asustada y arrepentida de llegar donde está. Curiosamente, entre ambas surgirá un vínculo difícil de explicar.

Un tiempo después, vemos como Janis hace se hace una prueba de maternidad con su pequeña con el resultado de que no es su madre. Al poco, nos encontramos con Janis y Ana viviendo juntas aparentemente Janis ha contratado a Ana como niñera pero es más que evidente que entre ambas hay algo más.

Coincidiendo con la reaparición de Arturo para decirle que próximamente se procederá a la apertura de la fosa común en el pueblo, la relación entre Janis y Ana parece romperse, pues Janis le cuenta a Ana que, seguramente en el hospital les dieron el cambiazo con las niñas y que la pequeña que está cuidando es realmente su hija. Evidentemente, Ana deja a Janis y se va a casa de su madre con la pequeña.

Janis por su parte se va con Arturo al pueblo para recabar información sobre los ocupantes de la fosa común, detalles que puedan ayudar a identificarles cuando, una vez empezado el proceso de apertura, se puedan recuperar los cuerpos. Poco a poco, entre Janis y Arturo se va recuperando lo que hubo hace tiempo, iniciando así una relación. 
 
 
Janis (Penélope Cruz) y Ana (Milena Smit) en "Madres paralelas"
Janis (Penélope Cruz) y Ana (Milena Smit) en "Madres paralelas"


¿Conseguirán abrir la fosa común y recuperar los cuerpos? Y lo que es más importante, ¿Janis y Ana recuperar su relación o como mínimo el contacto? Como ya os podéis imaginar nosotros conocemos las respuestas a estas preguntas, pero como es obvio, no os lo contaremos para no romper la magia de “Madres paralelas”.

Argumentalmente, en “Madres paralelas” tenemos dos grandes tramas argumentales que, pese a que no se llegan a entrelazar sí que marcan el desarrollo tanto de los personajes como de la propia historia, nos referimos a la maternidad y como reza el propio título al hecho de como dos madres solteras primerizas juntan sus vidas al compartir experiencias en la maternidad, y el otro gran tema, la recuperación de la memoria histórica con la apertura de una de las múltiples fosas comunes que aún a día de hoy continúan cerradas. La verdad, no hemos entendido muy bien como ambas historias, en solitario tan potentes, han acabado bajo un mismo título y con la única unión de una reprimenda de Janis a Ana por olvidar o menospreciar el pasado.

Técnicamente os diremos que, “Madres paralelas” nos ha dejado bastante indiferentes ya que, al presentarnos la historia de Janis y Ana, uno espera, y casi desea que haya cierto suspense o toques de thriller para ver la relación de su historia con la hija de Janis, pero no, quizá porque no el thriller no es un género que Almodóvar controle, pero esta parte de la historia se resuelve como uno imagina al ver el test de maternidad y, además, lo hace de golpe, sin misterio alguno. Tampoco la historia de las fosas comunes tiene mucho más allá de un toque de denuncia ya que, punto a punto y sin sorpresas, nos van anticipando lo que pasará y en definitiva, lo que acaba pasando.

En el apartado interpretativo os diremos que es donde más sobresale “Madres paralelas” ya que, ambas madres, tanto Cruz como Smit bordan sus trabajos y sus personajes. El reconocimiento internacional se lo lleva Penélope en un personaje pensado casi para su lucimiento, y se luce, pero para nosotros el gran trabajo y el personaje más complicado se lo lleva Smit, así que, al tiempo para ella.

Para nosotros, “Madres paralelas” no acaba de funcionar, y bajo ningún concepto la consideramos ni una gran película ni una de las grandes de Almodóvar, un hombre que ha demostrado que, si quiere, puede hacer mucho más.

Por todo lo que os hemos contado, nuestra nota final para “Madres paralelas” es un 5 sobre 10.



Título original: “Madres paralelas” – España – 2021
Dirigida por: Pedro Almodóvar
Duración: 123 minutos
Género: Drama
jueves, 17 de febrero de 2022

Yo, nunca - Temporada 2

Yo, nunca - Temporada 2   Poster
Cuando en pleno 2020 llegó al catálogo mundial de la plataforma de streaming Netflix la comedia juvenil “Yo, nunca” particularmente no apostamos ni un guisante a su éxito y, contra todo pronóstico lo consiguió. Fueron 10 capítulos de aire fresco, de comedia ácida protagonizada por adolescentes con las hormonas más salidas que nuestras ganas de superar el confinamiento.

No os vamos a engañar, la primera temporada de “Yo, nunca” nos encantó, enganchándonos de comienzo a fin a las aventuras y traumas de Devi Vishwakumar, una joven americana de orígenes hindús.

Como el éxito fue mundial, muy pronto se confirmó su segunda temporada, la cual ha llegado a comienzos de verano de este 2021.

La segunda temporada de “Yo, nunca” empieza poco después de donde finaliza la primera, con una Devi (a quien da vida Maitreyi Ramakrishnan) totalmente pillada por el brillante Ben (Jaren Lewison) aunque, muy pronto su enamoramiento se tambalea ya que, Paxton (Darren Barnett), el buenorro del instituto le espera ante su casa para invitarla a la suya.

¿Qué haríais vosotros, optaríais por el brillante Ben o por el macizo Paxton? Nosotros lo tenemos claro, pero como Devi continúa deshojando todas las margaritas que encuentra, decide que no hay ningún problema por continuar con ambos mientras se decide por uno de los dos.

Como ya os podéis imaginar, su decisión solo puede llevarle a un destino, la catástrofe amorosa, y más cuando otro de sus problemas vitales le afecta más de la cuenta, la mudanza a la India que su madre, la Dra. Nalini, está dispuesta a llevar a cabo próximamente.

Por si fuera poco, una nueva alumna llega al instituto, Aneesha, una chica con problemas, pero con una potente personalidad quien, en muy poco tiempo es capaz de ganar rápidamente popularidad entre todos los chicos, lo cual sienta bastante mal a Devi y más, cuando entre ella y Ben surge algo más que una simple amistad.

Presa de los celos, y de su carácter, Devi se encuentra otra vez bastante sola, ya que sus amigas, Fabiola y Eleonor tienen también sus problemas y no pueden estar para soportar los cambios de humor y salidas de todo de su amiga, mientras que su madre, su otro soporte, descubre que entre ella y el Dr. Chris Jackson, el dermatólogo a quien quiere traspasar su cartera de clientes, quizá haya algo más que una rivalidad profesional, ¿algo llamado amor?

A despecho, Devi escoge como pareja a Paxton, aunque muy pronto descubre que, tiene tanto de buenorro de instituto como de machista y ciertamente racista cuando está con sus compañeros (vaya, que Devi se siente maltratada y menospreciada con bastante regularidad).


Devi y Paxton en un momento de su relación
Devi y Paxton y su complicada relación


Ya veis, esta segunda temporada de “Yo, nunca” abre muchas, pero que muchas tramas, y, emulando el título de uno de sus capítulos, yo nunca diría que las cierra todas acertadamente, aunque claro, esto nos lo guardaremos para nosotros.

Técnicamente, de esta segunda temporada de “Yo, nunca” nos gustaría remarcar lo que, para nosotros la hace realmente especial, el carácter próximo y desinhibido de su protagonista principal Devi. También es muy remarcable el trabajo del equipo de guion, quienes consiguen dar consistencia a un sinfín de historias entrecruzadas, combinando humor y drama en su justa medida y sin afectar al ritmo de la serie. Sinceramente, bravo.

Desde el punto de vista interpretativo, nos quitamos el sombrero ante al grandioso trabajo de Maitreyi Ramakrishnan, la actriz que se fusiona con Devi Vishwakumar dándole tanta frescura y naturalidad que consigue hacerse la dueña de cada escena en la que aparece. En cuanto al resto de casting, la verdad es que hacen un trabajo remarcable como secundarios de una historia a merced de Devi.

Veremos lo que pasa en la ya confirmada tercera temporada de “yo, nunca”, pero de momento Para los miembros de este equipo, esta segunda temporada ha conseguido mantener el ritmo de la primera, manteniendo el soplo de aire fresco como divertimento ideal para una maratón. Por todo lo que os hemos contado, nuestra nota final para “Yo nunca” es de un 7.5 sobre 10.



Título original: “Never have I ever” – USA – 2021
Género: Drama, Comedia
Año de creación: 2020
Año de finalización: 2021 (segunda temporada)
Capítulos: 20 de unos 25 minutos.
lunes, 31 de enero de 2022

Don't Look Up

Don't Look Up - Poster
A los grandes problemas que a cada uno le pueden tocar más de cerca, como el paro, la violencia de género o la desigualdad, hay dos grandes bloques de problemas que, como sociedad, van apareciendo regularmente en las estadísticas y, aunque no lo creamos, están relacionados, el medio ambiente y el mal comportamiento de los políticos que como sociedad hemos escogido.

La verdad es que, lo queramos o no, y sin entrar en colores políticos, históricamente tenemos una clase política que da mucha pereza (por no ser más duros) preocupándose mucho más por sus propios intereses que por los de la sociedad que les ha puesto donde están, arriba, con más poder que quienes les han impulsado.

Cuando a finales de 2021 se publicó, a bombo y platillo, que la plataforma Netflix iba a estrenar una película que tocaba el tema de la clase política junto con el de la pronta destrucción del planeta y que, además, lo haría con la presencia de varios de los grandes actores de Hollywood, obviamente decidimos verla, y hoy, os lo contaremos aquí, estamos hablando de “Don’t look up” / “No mires arriba”.

“Don’t look up” empieza presentándonos a dos de los protagonistas de la histórica, Kate Dibiasky (Jeniffer Lawrence) una doctoranda en astronomía y a su profesor, el Dr. Randall Mindy (a quien da vida Leonardo DiCaprio), ambos trabajan con un potente telescopio de la Universidad de Michigan cuando descubren que un cometa de grandes dimensiones chocará contra la Tierra en poco más de 6 meses, extinguiendo por completo la vida como tal.

Como es su deber, Mindy y Dibiasky se ponen en contacto con la Oficina de Defensa Planetaria de la NASA donde el Dr. Oglethorpe les confirma sus cálculos y sus sospechas. Vista la magnitud de la tragedia que se avecina, deciden ir a exponer el caso a la todopoderosa presidenta de los Estados Unidos, Janie Orlean (a quien da vida Meryl Streep).

Visto el escaso caso prestado por Orlean y su hijo Jason (Jonah Hill), el jefe del Gabinete, Oglethorpe empuja a los descubridores a filtrar la noticia a la prensa, escogiendo para ello uno de los programas con más repercusión de la mañana. Con todo, vista la frivolidad con que tratan el tema sus presentadores, Jack Bremmer y Brie Evantee (Cate Blanchett), Dibiasky explota provocando riadas de memes y burlas en las redes.


La desinformación en los medios de información
La desinformación en los medios de información


Días después y sin demasiados cambios en la sociedad, la convulsa vida del director de la NASA hace que, para cubrir sus miserias, de voz y autoridad a la noticia anunciando que lanzará una acción con armas nucleares para desviar al cometa de su trayectoria antes de su colisión con la Tierra.

Aunque parezca mentira la misión se lanza con éxito, pero es cancelada a los pocos minutos porque el magnate y filántropo Peter Isherwell, propietario de la empresa BASH les informa que tiene un plan para recuperar miles de millones de dólares en materiales que contiene el cometa. Como no podía ser de otra forma, Orlean y Jason apoyan totalmente la iniciativa de Isherwell.

Con el mundo dividido entre los que creen que los materiales del cometa aportarán trabajo y riqueza y los que creen que el mundo se acabará, Mindy metido de asesor sin peso específico y Dibiasky apartada de la vida pública, ya solo queda esperar que la misión de Isherwell sea un éxito, o, por el contrario, la extinción de toda vida en la Tierra.

Vosotros ¿qué creéis que pasa en “No mires arriba”? Nosotros, evidentemente lo sabemos, pero nos lo guardaremos fielmente pues, aunque el final aporte pocas sorpresas, siempre nos gusta no desvelarlo.

Lo que más nos sorprende de “No mires arriba” es que, como si miráramos el cielo, cuando la vemos, vemos todo un firmamento de estrellas, en este caso de Hollywood en sus secuencias. Si a esto le sumamos lo llamativo de su idea argumental, tenemos todos los ingredientes para saber que, si no lo estropean mucho, estamos ante un gran éxito, como mínimo, de audiencia.

Argumentalmente, no os lo negaremos, expone uno de los grandes vicios de nuestra sociedad, el pasotismo y el egoísmo de nuestra clase política ante una situación realmente preocupante para nuestro planeta, si a esto le sumamos unos medios de comunicación más dedicados al espectáculo que la información y a una masa de negacionistas (vaya, la situación es parecida a la actual del COVID-19, hmmm) ya tenemos todos los ingredientes para un guion de lo más atractivo.


Meryl Streep de presidenta de los Estados Unidos
Meryl Streep de presidenta de los Estados Unidos


¿Consigue “No mires arriba” demostrar este atractivo del guion? Pues no, porque hay un nuevo ingrediente, el intentar mostrarlo todo como si fuera una comedia negra, pero ahí, “No mires arriba” flojea mucho, con algunos gags y situaciones carentes de gracia, algunos personajes basándose en bromas y preocupaciones absurdas, etc. Quizá, en demasiadas ocasiones el toque de humor negro es tan excesivo que enturbia hasta la moraleja que quiere contarnos (damos más importancia a lo superficial que a la ciencia).

Interpretativamente, nos encontramos con una de cal y otra de arena. Por un lado, Leonardo DiCaprio, el gran protagonista y un actor acostumbrado a bordar sus papeles, aquí, bajo nuestro punto de vista, no lo consigue quizá porque la comedia negra no es su registro y lo demuestra claramente. Quien sí sorprende por lo acertado de su papel es Meryl Streep dando vida, brillantemente, a una déspota presidenta de Estados Unidos ¿quizá se inspiró en Donald Trump para ello?

La verdad, nosotros esperábamos mucho más de “Don’t look up” / “No mires arriba” y de su reparto, quizá esperábamos un bofetón al final y el mismo, nos ha dejado tan indiferentes como muchas de las bromas usadas para dar énfasis a la situación.

Por tanto, y por todo lo que os hemos contado, nuestra nota final para “Don’t look up” / “No mires arriba” es un 5 sobre 10.



Título original: “Don’t look up” – USA – 2021
Dirigida por: Adam McKay
Duración: 138 minutos
Género: Comedia, drama, ciencia ficción

 

 

 

lunes, 24 de enero de 2022

Quédate a mi lado

Quédate a mi lado
Cada vez es más complicado encontrar productos de calidad dentro del catálogo de Netflix (aunque en sus tarifas mensuales parezca lo contrario), productos que se alejen del típico producto de consumo rápido del que, con suerte, te acabarás acordando de alguna imagen o secuencia. Vaya, que para quien no lo haya entendido, empezamos a creer que Netflix es un poco, el McDonald’s de las plataformas de streaming, productores de fast-views.

Pues bien, dentro de esa dificultad, a comienzos de este 2022 vimos que se anunciaba a bombo y platillo una miniserie de 8 capítulos que, además, estaba entre las más vistas del momento y que, parecía que se alejaba un poco del producto típico de la cadena, se trataba de una serie británica basada en la novela homónima de Harlan Coben titulada “Quédate a mi lado”, así que, después de pensarlo un poco, optamos por verla.

“Quédate a mi lado” empieza presentándonos a la que será su protagonista, Megan Pierce (a quien da vida Cush Jumbo) una madre de tres hijos que vive en uno de los barrios de Livingston (Escocia). Megan, después de casi 17 años conviviendo con Dave, el padre de sus hijos, ha decidido casarse con él.

Un día, sin esperárselo, Megan recibe una nota que, aunque va a nombre de Cassie, va dirigida a ella, consiguiendo lo que el autor de dicha nota quería, reabrir una historia que parecía cerrada hace muchos años. Sí, Cassie era el nombre de Megan en su juventud, cuando trabajaba como bailarina en un club, el Vipers. Nadie en la actualidad conocía este dato, ni Dave ni ninguno de sus tres hijos.

Reabierto el pasado, Megan vuelve, de incognito al Vipers donde se encuentra con Lorraine la camarera y dueña del local, ahora y al inicio del local, quien le cuenta que ha visto a Stewart Green el hombre que desapareció en el mismo momento que Megan cambió su vida.

Como quien no quiere la cosa, esta reaparición llega a oídos del detective Broome (James Nesbitt) un hombre que vive obsesionado con solucionar el caso de dicha desaparición, lo cual provoca que reabra la investigación, poniéndose, como no, en contacto con Megan y más, cuando el mismo día de la vuelta de la mujer al Vipers, desaparece de dicho local, Carlton, un joven de la ciudad.


Megan hablando con su hija de su pasado
Megan hablando con su hija de su pasado


La reapertura del caso nos lleva a un nuevo personaje, el de Ray (Richard Armitage), un fotógrafo en horas bajas que malvive haciendo de paparazzi freelance y quien nunca ha superado la desaparición de amada, Cassie, 17 años atrás. Con la reapertura del caso, Ray descubre la nueva vida de su amada y a la vez recupera las pesadillas de lo que pasó la noche de su desaparición.

Por si fuera poco, dos estrambóticos personajes hacen acto de presencia, los bailarines Barbie y Ken quienes se dedican a investigar la desaparición de Carlton, aunque con unos métodos realmente personales, dejando un rastro de muerte a su paso.

¿Conseguirá Broome descubrir lo que pasó 17 años atrás? Nosotros obviamente lo sabemos, aunque ya os avanzamos que, para saberlo, tendréis que ver la serie y esperar hasta la media hora final de la misma.

Técnicamente, no os vamos a engañar, nos hemos llevado una buena decepción con “Quédate a mi lado” ya que, aunque el montaje y el cuidado técnico es bueno, desde el desconocimiento de la obra de Harlan Coben, esta miniserie nos ha parecido una gran oportunidad perdida para hacer un buen producto policiaco.

Durante los primeros cinco capítulos, no dejan de aparecer personajes, algunos de ellos auténticos frikis (como, por ejemplo, el de los bailarines asesinos y sobre actuados, Barbie y Ken) que a la postre, no tienen ninguna implicación con el caso central de “Quédate a mi lado”, lo cual, y junto a los constantes flash-backs al pasado y el descubrimiento de varias relaciones tanto presentes como pasadas, no dejan de entorpecer el desarrollo de la historia, impidiendo, bajo nuestro punto de vista, la implicación del espectador con el desarrollo de la trama.

Quizá como consecuencia de lo que os acabamos de contar, la serie se hace tremendamente lenta, dejando en ocasiones la sensación de querer avanzar capítulos para llegar, aunque sea a trompicones hasta el final y conocer su desenlace, el cual, ya os avanzamos no nos ha convencido nada por precipitado y ciertamente mal resuelto, aunque con un buen fin o un buen fondo.

Interpretativamente os diremos que nos ha gustado el trabajo de sus dos actores principales, Cush Jumbo dando vida a una madre con un pasado oculto y oscuro que se revela ante sus narices sin poderlo controlar y el de James Nesbitt interpretando al detective Broome, aunque tampoco os creáis, ambos, aunque buenos, no ganarían ni un Oscar ni un Globo de Oro (bueno, esto últimos, si pagaban bien, quizá sí).

Por todo lo que os hemos contado, nuestra nota final para “Quédate a mi lado” es de un 4 sobre 10.



Título original: “Stay Close” – 2021 – Reino Unido
Año de creación: 2021
Año de finalización: 2021 (temporada única)
Duración: 8 capítulos (de unos 40 minutos cada uno)
Género: Thriller, Policíaca