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jueves, 2 de febrero de 2023

Sin novedad en el frente (2022), una de las mejores películas bélicas de los últimos años

Sin novedad en el frente - Poster

Las películas de guerra forman parte de la historia del cine desde prácticamente sus inicios. A lo largo de más de un siglo hemos visto cientos de producciones ambientadas en conflictos como la Segunda Guerra Mundial, la Guerra de Vietnam o la Guerra Civil Española. Sin embargo, más allá de la acción y la espectacularidad de las batallas, las mejores películas bélicas son aquellas capaces de mostrar el lado más humano de la guerra.

Ese es precisamente el caso de Sin novedad en el frente, una producción alemana estrenada en 2022 que adapta la célebre novela homónima de Erich Maria Remarque publicada en 1929. Se trata de una película profundamente antibelicista que refleja con crudeza el horror de la Primera Guerra Mundial y el sinsentido de los conflictos armados.

Sinopsis de Sin novedad en el frente

La historia nos traslada al verano de 1916, en plena Primera Guerra Mundial. Allí conocemos a cuatro jóvenes alemanes: Albert, Müller, Tjaden y Paul Bäumer (interpretado por Felix Kammerer), un chico de apenas 17 años que, junto a sus amigos, decide abandonar los estudios para alistarse voluntariamente en el ejército alemán.

Movidos por el patriotismo, el entusiasmo juvenil y la promesa de servir a su país, los cuatro jóvenes creen que la guerra será una experiencia heroica. Sin embargo, la realidad que encuentran es muy distinta. Apenas reciben formación antes de ser enviados directamente al frente occidental, donde las trincheras del norte de Francia se convierten en un auténtico infierno.

Allí descubren la brutalidad de la guerra, la constante amenaza de la muerte y la indiferencia de unos mandos militares que envían a miles de jóvenes a combatir sin apenas información ni posibilidades reales de supervivencia.

Durante uno de los primeros enfrentamientos, Paul conoce a Stanislaus Katczinsky, conocido simplemente como Kat, un veterano soldado que se convertirá en su principal apoyo dentro del frente. Entre ambos surge una amistad que irá fortaleciéndose a medida que sobreviven a bombardeos, ataques y pérdidas constantes.

De forma paralela, la película nos muestra las negociaciones diplomáticas que buscan poner fin al conflicto. Allí aparece Matthias Erzberger, interpretado por Daniel Brühl, un político alemán decidido a conseguir un armisticio que evite seguir sacrificando vidas jóvenes en una guerra ya perdida.

Mientras las conversaciones de paz avanzan, algunos altos mandos militares se resisten a aceptar la derrota y continúan enviando soldados al combate hasta el último momento, provocando nuevas tragedias innecesarias.

Y hasta aquí, como siempre, es lo que os podemos contar del argumento de Sin novedad en el frente sin entrar en spoilers importantes.


Kat y Paul en una trinchera durante la Primera Guerra Mundial en Sin novedad en el frente
Kat y Paul, los dos protagonistas de Sin novedad en el frente.

Crítica de Sin novedad en el frente

Sin novedad en el frentees mucho más que una película de guerra. Es un poderoso alegato contra la violencia y una reflexión sobre el coste humano de los conflictos armados.

Uno de sus mayores aciertos es el contraste entre la ilusión inicial de los jóvenes reclutas y la realidad devastadora que encuentran en el frente. La película muestra cómo aquellos muchachos llenos de patriotismo y esperanza terminan enfrentándose al miedo, la desesperación y la muerte.

El montaje consigue transmitir con enorme eficacia el sinsentido de la guerra. A lo largo de sus más de dos horas de duración asistimos a escenas extremadamente duras donde miles de jóvenes son sacrificados por decisiones tomadas lejos del campo de batalla.

Especialmente impactantes resultan las secuencias de combate en las trincheras, filmadas con un realismo extraordinario. Explosiones, fuego, barro, sangre y destrucción se combinan para crear una experiencia tan absorbente como angustiosa.

También merece una mención especial su fotografía. Los paisajes devastados y los rostros cubiertos de barro y sangre consiguen transmitir al espectador la sensación constante de miedo e incertidumbre que viven los soldados en primera línea.

Personajes e interpretaciones

En el apartado interpretativo destaca especialmente Felix Kammerer en el papel de Paul Bäumer. El joven actor sostiene gran parte del peso emocional de la película y logra reflejar de forma brillante la evolución de su personaje.

A través de su mirada observamos cómo desaparece la inocencia inicial para dar paso al horror, la frustración y el cansancio provocados por una guerra interminable.

También sobresalen las interpretaciones de Albrecht Schuch como Kat y Daniel Brühl como Matthias Erzberger, aportando profundidad y credibilidad a una historia cargada de dramatismo.

Opinión y nota final

Pocas películas recientes han conseguido reflejar con tanta fuerza el horror de la guerra como Sin novedad en el frente. Su extraordinaria puesta en escena, la calidad de sus interpretaciones y su contundente mensaje antibelicista la convierten en una de las mejores películas bélicas de los últimos años.

Si te gustan las historias ambientadas en la Primera Guerra Mundial o buscas una película que vaya más allá de la acción para explorar las consecuencias humanas de los conflictos armados, esta producción alemana es una apuesta imprescindible.

Nota final: 8,5/10.



Ficha técnica de Sin novedad en el frente

Título original: Im Westen nichts Neues

Año: 2022

Director: Edward Berger

Duración: 147 minutos

Género: Drama, Acción, Bélico



lunes, 14 de marzo de 2022

Una sombra en mi ojo

Una sombra en mi ojo - Poster
Las guerras mundiales han hecho correr mares de tintas y millones de metros de metraje de película en el cine (bueno, actualmente, millones de Terabytes de imágenes), especialmente si hablamos de la Segunda Guerra Mundial.

Hemos visto grandes producciones enfocadas a los campos de concentración (“La Lista de Schindler”), o a las atrocidades que allí se cometían (“El niño del pijama de rayas”), también la destrucción que siembra (“El Pianista”), hemos visto luchas de un bando, de otro, y varios enfoques, aunque sinceramente, nos faltaba uno, ver el sufrimiento que provocan los errores de la guerra (si es que la guerra en sí no es ya un error).

En este sentido, y desde Dinamarca, en 2021 se estrenó una película que nos narra el devastador acto que tuvo lugar en 1945 en Copenhague, el bombardeo de Shellhuset, haciéndolo desde dos perspectivas, la de los niños y la de los adultos, os estamos hablando de la película “Una sombra en mi ojo”.

“Una sombra en mi ojo” empieza desplazándonos a la Dinamarca de comienzos de 1945, donde a primeras de cambio vemos como en un camino de la campiña un coche conducido ocupado por tres chicas es ametrallado por un avión de la RAF (la Royal Air Force británica). A escasos metros de allí, Henry (Bertram Bisgaard) un joven que anda en bicicleta repartiendo huevos ve la acción y se acerca al coche quedando completamente afectado y perdiendo por ello el habla.

Después de intentar por todos los medios a su alcance y viendo que el trauma que arrastra el pequeño no avanza, la madre de Henry decide que lo mejor para el niño es alejarlo del ambiente donde vive, llevándolo a Copenhague donde vivirá con sus tíos e irá al colegio allí.

Los primeros días en Copenhague son igualmente traumáticos para Henry quien para ir al colegio se apoya de dos amigas, su prima Rigmor y una amiga de esta Eva quienes tratan de integrarlo en su colegio, un colegio religioso de la capital. En el colegio, una de las jóvenes monjas que ayudan a las profesoras, Teresa, hace una dura penitencia ante lo que para ella es no comprender la pasividad de Dios ante la guerra.

Teresa, además de volcarse con los niños, intenta a su manera concienciar también a otros, como el joven policía colaboracionista con la SS.SS., Frederik, con quien entabla una curiosa relación.

Paralelamente a esto, en la sede central de la RAF están preparando un ataque en Copenhague contra el cuartel de la Gestapo en la ciudad, el edificio Shell donde los alemanes, sabedores de su vulnerabilidad retenían a los miembros de la resistencia a modo de escudos humanos.

El 21 de marzo de 1945 fue el día escogido por la RAF (Royal Air Force británicas) para atacar el cuartel de la Gestapo de Copenhague, aunque un error de cálculo acabaría provocando una tragedia, además del edificio Shell se bombardeó el edificio anexo donde estaba la escuela de Henry, Rigmon, Eva y más de 100 personas totalmente ajenas a la guerra.


Sor Teresa con Rigmor y Eva


¿Sobrevivieron los tres amigos? ¿Y Teresa? La verdad es que, nosotros lo sabemos, pero, aunque ese acto forma parte ya de la trágica historia de la humanidad, nos reservaremos la respuesta.

Técnicamente os diremos que “Una sombra en mi ojo“ es una cinta que usa todo lo que tiene a su alcance para transmitirnos lo que se propone. Por un lado tenemos el uso de la luz y el color, con unos paisajes llenos de niebla, de humo en las ciudades y unos colores sin apenas saturación que nos desplazan directamente a mitades del pasado siglo, consiguiendo a la vez, una ambientación casi perfecta. Por otro lado, en “Una sombra en mi ojo“ encontramos una combinación de historias o tramas rara de ver en el cine, con una trama principal claramente marcada (como viven Henry y sus amigos la guerra) y con un sinfín de tramas accesorias (la de la monja Teresa, la del colaborador nazi Frederik, algunos líderes de la resistencia, etc.) que se van entrelazando y fundiéndose a la perfección con la principal, aunque algunas de ellas quedan finalmente, inconclusas.

Interpretativamente os diremos que, en “Una sombra en mi ojo” no hay un protagonista claro, podríamos decir que es el pequeño Bertram Bisgaard, Henry en la película, pero realmente es una pieza más de una historia con tantas historias como los habitantes del Copenhague que sufrió el brutal ataque. Unos personajes con, cada uno, sus problemas, sus destinos y sus vidas, las cuales se ven afectadas por el drama de la guerra. Lo que sí os diremos es que, aunque no hay ningún personajes que destaque sobre el resto, tampoco lo hay que se quede atrás, por tanto, buen trabajo de interpretación para todos.

“Una sombra en mi ojo” nos muestra un capítulo oscuro de la historia danesa, las consecuencias de una guerra y sus errores, haciéndolo, sin tomar parte en si fue correcto o no, simplemente mostrándonos el dolor y tristeza que se provocó. Por nuestra parte os diremos que “Una sombra en mi ojo” es una película muy recomendable y más en estos tiempos convulsos que nos ha tocado vivir, donde las atrocidades de una guerra están en todos los noticiarios.

Por todo lo que os hemos contado, nuestra nota final para “Una sombra en mi ojo” es de un 7.5 sobre 10.



Título original: “Skyggen i mit oje” – Dinamarca – 2021
Dirigida por: Ole Bornedal
Duración: 107 minutos
Género: Drama, bélic, histórico
martes, 4 de febrero de 2020

Jojo Rabbit (2019), crítica y análisis

Jojo Rabbit Poster
Cada año, con la publicación de la lista de películas candidatas a los premios Oscar de la Academia de Hollywood, aparecen, para los miembros de este equipo, un conjunto de títulos que apenas habían conseguido recabar nuestra atención, ni a través medios especializados ni a través de las redes sociales. Este año, una de las películas que descubrimos con la publicación de la lista de las cintas nominadas fue “Jojo Rabbit”.

No os vamos a engañar, nos llamó la atención su título y nos llamaron la atención sus seis nominaciones, pero su poster y que estuviera ambientada en la Alemania de la Segunda Guerra Mundial nos echaba para atrás. Con todo, en su segundo fin de semana en cartelera, nuestros horarios y los de “Jojo Rabbit” coincidieron dándose la combinación perfecta para hacernos con nuestras entradas y disfrutar de la película.

“Jojo Rabbit” empieza presentándonos al pequeño Johannes Betzler “Jojo” (a quien da vida Roman Griffin Davis), un niño alemán de 10 años perteneciente a la Juventudes Hitlerianas. Corre 1944 y falta muy poco para el desenlace de la Gran Guerra. El pequeño Jojo, es un niño solitario que sueña con convertirse en soldado nazi y servir a Hitler, su ídolo y además amigo imaginario.

Un fin de semana Jojo y su mejor amigo Yorky son enviados a un campamento de entrenamiento. Pese a sus ilusiones, Jojo carece totalmente del espíritu necesario para convertirse en soldado y pronto recibe el apodo de “el conejo” (de ahí el nombre de Jojo Rabbit). En su afán de demostrar su valor, el pequeño lanza una granada y esta acaba rebotando y estallando cerca de él dejándolo con cicatrices y una cojera crónica.

Sin muchas opciones de convertirse en soldado, Jojo continúa colaborando con las Juventudes Hitlerianas, repartiendo cartas, pegando carteles, etc. Un día cuando llega a su casa, descubre que Rosie (Scarlett Johansson), su querida madre, está escondiendo a una joven judía, Elsa (Thomasin McKenzie) creando, en la cabeza del pequeño, todo un choque.

Debatiéndose entre entregar a Elsa con todas sus consecuencias u obtener información de ella sobre los judíos, el pequeño Jojo se va acercando cada vez más a Elsa. Un día, mientras recoge chatarra para el régimen, Jojo ve a su madre dejando papeles en la calle a favor de una Alemania libre. Un poco trastornado por tanto cambio, Jojo decide hablar con su madre, la cual no duda en recomendarle que deje atrás tanto odio, tanta política y se abra a los juegos y al amor.

Poco después, la Gestapo irrumpe en la casa de Jojo encontrándose sólo con los dos chicos en ella. ¿Conseguirán el pequeño Jojo y su amiga Elsa engañar a la Gestapo? Y si lo hacen, ¿cómo se enfrentarán al final de Hitler y de la Segunda Guerra Mundial? Como ya os podéis imaginar, aunque nosotros sabemos la respuesta a dichas preguntas, no os las vamos a contestar pues la película merece y mucho la pena.

Técnicamente, no os vamos a engañar, “Jojo Rabbit” parte de una idea que ya ha sido llevada a la gran pantalla en varias ocasiones, la ridiculización de Hitler y del nazismo. Con todo, en el caso de “Jojo Rabbit” queremos destacar la gran dosis de inteligencia que ha mostrado el equipo de guionistas y realización para llevar a cabo los chistes, la ironía y la burla sin caer en vulgaridades que pudieran enturbiar el resultado. En este punto también nos gustaría resaltar el montaje de la cinta, la cual empieza como una película para niños y acaba con una potente fábula pasando por momentos dramáticos que dejan a uno, literalmente, pegado a la silla. Sin lugar a dudas, una película brillante.

Desde el punto de vista interpretativo nos gustaría remarcar el trabajo del pequeño Roman Griffin Davis en este, su primer gran papel. También brillan a buen nivel los secundarios, encabezados por una solvente Scarlett Johansson dando vida a Rosie, la madre de Jojo, Thomasin McKenzie interpretando a la chica judía a quien Rosie auxilia en su casa e incluso Sam Rockwell quien da vida a un oficial alemán tan pintoresco como especial.

Por todo lo que os hemos contado y por el gran sabor de boca que nos ha dejado, nuestra nota final para “Jojo Rabbit” es de un 8.5 sobre 10.





Título original: “Jojo Rabbit” – USA – 2019
Dirigida por: Taika Waititi
Duración: 108 minutos
Género: Comedia, Drama 


viernes, 23 de mayo de 2014

Malditos bastardos

Malditos bastardos - Cartel
En el mundo del cine, hablar de Quentin Tarantino es como hablar de una bestia que siembra discordia en cada conversación donde aparece: O la gente lo ama, o la gente lo aborrece, difícilmente hay un término medio, dependiendo esto último incluso a veces de cada uno de sus trabajos. Ésta situación resume un poco lo que ocurrió con la llegada de “Malditos Bastardos”, estrenada en los cines en el año 2009 y dirigida por el susodicho.

“Malditos Bastardos” está ambientada durante la Segunda Guerra Mundial, más concretamente en la época de la ocupación alemana de Francia. Allí, la película nos desarrolla dos historias que acabarán enlazándose.

La primera de ellas protagonizada por el oficial del Servicio de Seguridad de la S.S., Hans Landa (a quien da vida Christoph Waltz), un sanguinario cazador de judíos que siembra el terror por la campiña francesa. En uno de estos actos, una familia judía es salvajemente asesinada mientras estaba escondida en los sótanos de una vieja casa, pudiendo escapar solamente Shosanna (Mélanie Laurent), la adolescente de la familia.

Al otro lado del atlántico, el teniente Aldo Raine (Brad Pitt) recibe el encargo de formar un temible grupo de judíos, el cual recibirá el nombre de “Los bastardos”, con el objetivo de infiltrarse en las líneas alemanas desplegadas en Francia y sembrar el terror entre los alemanes.

En una de sus primeras acciones, los bastardos aniquilan a un escuadrón de alemanes casi al completo, reservándose a sus dos líderes para un crudo y sanguinario interrogatorio, del cual solo uno saldrá con vida, eso sí, marcado de por vida con una esvástica en la frente.

Tanta crueldad de los bastardos pronto corre entre las líneas alemanas, llegando incluso a oídos de Hitler, el cual, evidentemente, ordenará acabar con el peligroso grupo.

Tiempo después, tanto los bastardos como los alemanes confluyen en un pequeño cine de París dirigido por Emanuelle (Mélanie Laurent) y su pareja. El viejo cine y su bella propietaria llamarán la atención de Zoller (Daniel Brühl), un joven héroe de guerra alemán que llegará que llegará a convencer a Joseph Goebbels, el Ministro de Propaganda del régimen, para que se celebre en ese cine el acto de presentación de su película, al cual asistirá también Hitler.

Ya os podéis imaginar que la resistencia francesa y los bastardos querrán sacar tajada de dicha situación, con lo que la película entrará en una complicada vorágine de acciones hasta su desenlace.

Hans Landa (Christoph Waltz) conversando con tres de "Los Bastardos"
Hans Landa (Christoph Waltz) conversando con tres de "Los Bastardos"


Como es norma en el equipo, este es el punto donde aparcamos el argumento y su desenlace para pasar a nuestra particular valoración técnica.

Lo primero que valoraremos serán las interpretaciones, apartado en el cual nos toca repartir una de cal y otra de arena. Por un lado, queremos destacar la magistral interpretación de Christoph Waltz dando vida al déspota y sanguinario Hans Landa por el que llegamos a sentir un profundo asco. Por otro lado, también tenemos que destacar la profunda decepción por el trabajo de Brad Pitt dando vida al teniente Aldo Raine, un personaje que al final quedó totalmente plano, predecible y sin una personalidad remarcable. En cuanto al resto de actores, la verdad es que todos están correctos en sus registros.

Argumentalmente la película tiene muchas lagunas y cambios de ritmo que, dado el largo metraje de la misma, entorpecen su desarrollo y su seguimiento por parte de los espectadores. Por otro lado, echamos profundamente de menos una de las principales características del cine de Tarantino: sus surrealistas y duros diálogos.

En definitiva, no nos pareció ni de trozo una mala película, pero sí que esperábamos mucho más de un film de Tarantino, por lo que nuestra valoración final es de un aceptable 5 sobre 10.





Título original: “Inglourious Bastards” – 2009 – USA
Duración: 153 minutos
Dirigida por: Quentin Tarantino
Género: Acción, Bélica