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viernes, 22 de diciembre de 2017

17 otra vez

17 otra vez - Cartel
En ocasiones, cuando uno echa mano de su DVDteca (o soporte digital de películas) para escoger una cinta a ver y mientras deshoja la margarita de que título es el más adecuado, no se puede evitar la pregunta: “¿por qué se llegó a hacer nunca una película como esta?” y lo que es peor, una vez vista alguna de dichas películas, tampoco se puede evitar la pregunta “¿por qué la hemos escogido?” .

Uno de los últimos títulos que nos sucedió algo parecido es la comedia estadounidense de 2009, “17 otra vez” protagonizada por la por aquel entonces, recién ex estrella adolescente de Disney, Zac Efron.

17 otra vez” empieza presentándonos a Mike O’Donnell (interpretado por Matthew Perry en los años adultos y por Zac Efron en la adolescencia), un padre de familia en la frontera de los 40 años que no ha conseguido triunfar en ninguno de los aspectos de su vida desde que dejó el instituto. Acabado de separar de su amada Scarlett (Leslie Mann) y con una relación más que fría y distante con sus dos hijos adolescentes, Alex y Maggie, Mike bordea peligrosamente la depresión.

Una noche de tormenta, Mike se cruza con el que fuera el bedel de su instituto. El hombre está encaramado en la barandilla de un puente mirando al río. Como imagina que va a suicidarse, Mike para su coche y corre para impedir la tragedia aunque el hombre desaparece y nuestro protagonista cae directamente al río.

Cuando consigue salir del río se dirige a casa de su amigo Ed aunque algo ha cambiado en Mike, ya que, como descubre Ed, Mike ya no es el anodino vendedor de medicamentos treintañero, sino que ha vuelto a ser el fornido adolescente de 17 años que tanto triunfaba en el instituto.

Una vez superada la sorpresa, Mike decide volver al instituto e intentar cambiar alguna de las decisiones que tomó en su momento y que le han llevado a tener su vida actual, sin olvidar, obviamente a sus hijos. Como ya os podéis imaginar, y aunque en este caso poco podríamos romper, dejaremos aquí nuestro despiece argumental de “17 otra vez”.

Técnicamente “17 otra vez” una comedia creada única y exclusivamente con el objetivo de aprovechar el tirón que en 2009 tenía la estrella post adolescente Zac Efron entre l@s adolescentes de la época, para a través de su lucimiento personal, hacer una gran recaudación. Desgraciadamente para el producto final, ni el ritmo, ni la acción, ni la originalidad brillan por su presencia y calidad, más bien lo contrario, desluciéndola casi por completo.

Interpretativamente, aunque no podamos decir que “17 otra vez” se trate de una gran cinta, sí que nos gustaría destacar el trabajo de quien dan cara a los dos Mike, Matthew Perry haciendo de atormentado Mike adulto y, aunque parezca mentira, Zac Efron, quien hace un papel más que digno, cayendo en muy pocas secuencias en una copia de sí mismo en la época Disney.

En definitiva, con “17 otra vez” estamos ante una película facilona, demasiado previsible y que desaprovecha la oportunidad de provocar al espectador con situaciones comprometidas. Con todo, como comedieta facilona para pasar el rato, en el equipo creemos que simplemente, cumple, por tanto, nuestra nota final es de un 5 sobre 10.



Título: “17 again” – 2009 – USA
Dirigida por: Burr Steers
Duración: 98 minutos
Género: comedia
lunes, 25 de enero de 2016

No es tan fácil


No es tan fácil - Cartel
Cuando uno se pone a pensar en los problemas de pareja y en las relaciones con los respectivos ‘ex’, aunque no sean los nuestros propios, siempre acaba poniéndose en tensión. Quizá por eso, cuando los del equipo descubrimos por sorpresa en una de esas noches de sofá que podíamos disfrutar de una comedia romántica sobre este tema teniendo, además, como protagonista a nuestra querida Meryl Streep, lo dejamos todo y nos acomodamos en nuestro sofá para ver “No es tan fácil”.

La historia nos presenta a Jane Adler (a quien da vida Meryl Streep), una mujer de mediana edad, madre de tres hijos ya adultos y propietaria de un restaurante – pastelería que va viento en popa, como viento en popa parece ir también su vida después de haber superado un su divorcio hace ya más de 10 años.

Una vez presentada la protagonista, la trama se centra básicamente en la relación de ésta con Jake (interpretado por Alec Baldwin), y en cómo empieza a cambiar a partir de una cena en la que coinciden con motivo de la graduación de uno de sus hijos. En esa cena, el recuerdo de los momentos vividos durante casi dos décadas de matrimonio y el vino provocan que su relación de ‘ex’ tome una dimensión diferente.

Desde ese momento, Jake, que actualmente está casado con una mujer mucho más joven que él y que Jane llamada Agnes, recupera en su vida a su exmujer, aunque claro, en esta nueva fase pasa a ser “la otra”, a la vez que ésta duda mucho en si dar más opciones a un nuevo hombre en su vida, Adam (interpretado por Steve Martin), el arquitecto que ha contratado para una reforma en su casa.

Ya veis con que pocos ingredientes tenemos montado un auténtico trio amoroso que deberá enfrentarse a no pocas situaciones que podríamos catalogar entre divertidas y desternillantes que se van a entremezclar con otras ya más manidas por un sinfín de comedias románticas, aunque ya os podéis imaginar que en este rincón no vamos a airear. No obstante, y como viene siendo habitual, lo que sí haremos es dar nuestra visión técnica sobre “No es tan fácil”.

Interpretativamente esta comedia nos ha sorprendido muy gratamente, ya que no es fácil encontrarse con buenas interpretaciones en una comedia, y en esta ocasión nos tenemos que quitar el sombrero ante los dos protagonistas principales, Meryl Streep y Alec Baldwin, ya que ambos, además de mostrar un entendimiento digno de los mejores matrimonios, son capaces de hacernos creer sus papeles y hacernos reír a partes iguales. Quien nos ha dejado un poco más fríos es Steve Martin, quizá porque no tiene mucho papel. En todo caso, éste se centra mucho en los gags divertidos de la película sin aportar apenas nada a la vertiente amorosa.

Argumentalmente no os vamos a negar que tiene bastantes lagunas ya que, en no pocas ocasiones, se limita a transformar una buena situación para sacar jugo a nuestro trío protagonista en un simple gag, aunque eso sí, acostumbra a ser acertado y a arrancar al espectador, como mínimo, una sonrisa.

Con todo, los del equipo consideramos “No es tan fácil” como a una buena comedia romántica apta sobre todo para pasar un buen rato ante la pantalla disfrutando de buenos gags y de una buena química entre sus protagonistas. Nuestra nota final es de un 6,5 sobre 10.



Título original: “It’s Complicated” – 2009 – USA
Dirigida por: Nancy Meyers
Duración: 122 minutos
Género: comedia, comedia romántica
martes, 29 de diciembre de 2015

Asalto al tren Pelham 123

Asalto al tren Pelham 123 - Cartel
Hoy os traemos nuestra particular reseña de un thriller estrenado en 2009 que, entendemos, iba destinado a convertirse en un auténtico blockbuster y que con el paso de los años se ha acabado convirtiendo en un viejo conocido de las veladas de algunos de los canales de nuestra televisión, os estamos hablando de “Asalto al tren Pelham 123”.

Inspirada en la novela homónima de Morton Freedgood, “Asalto al tren Pelham 123” es una cinta de Tony Scott, con Denzel Washington y John Travolta como principales atractivos para dar popularidad a este remake o reinterpretación de una cinta de 1975.

La historia nos sitúa en el centro de control del metro de la ciudad de Nueva York. Allí, el coordinador de turno Walter Garber (interpretado por Denzel Washington) se dedica a controlar y coordinar el correcto funcionamiento de todas las unidades de tren de la ciudad.

Un día, el rutinario ritmo de incidencias que colapsan el centro de control se ve alterado por la acción de un grupo que consigue secuestrar un vagón del convoy Pelham 123 del metro con casi una veintena de sus pasajeros. Después de unos momentos de desconcierto, Ryder (John Travolta) se pone en contacto con el centro de control para exigirles la desorbitada cifra de diez millones de dólares antes de una hora como rescate de los rehenes, matando a una persona por cada minuto transcurrido en el caso de no recibir dicha cantidad.

Por si fuera poco, a los pocos minutos se incorpora al centro de control un equipo de especialistas en secuestros y negociación, lo cual molesta de sobremanera a Ryder, quien después de asesinar a un pasajero exige que Garber continúe como su interlocutor. Al final, aunque Garber está siendo investigado por un supuesto caso de aceptación de soborno, acaba de nuevo en su puesto de interlocutor con Ryder.

A partir de este momento, la tensión y el ritmo crecen a medida que el tiempo para conseguir el rescate exigido se va agotando. Finalmente, por un capricho de Ryder, Garber es escogido para llevar el rescate al vagón e intentar así aprovecharse de su amplio conocimiento de los túneles para desbaratar el secuestro.

¿Conseguirá Garber entregar el rescate antes de que muera alguno de los rehenes?  Y, lo que es más importante, ¿lograrán salir de los túneles? Nosotros ya sabemos las respuestas a estas y otras preguntas, pero evidentemente es porqué hemos visto “Asalto al tren Pelham 123“. Os emplazamos a hacerlo una de esas veladas o tardes de lluvia que se hacen infinitamente largas.

Técnicamente esperábamos mucho más de esta cinta ya que, aunque cuenta con un arranque electrizante y espectacular, un conjunto de decisiones erróneas y situaciones mal resueltas enturbian el resultado final a medida que van pasando los minutos de metraje, afectado sobre todo al ritmo y coherencia de la historia.

Respecto a las interpretaciones, decir que los dos personajes principales, interpretados por Travolta y Washington, rayan un nivel muy alto, dando credibilidad y hasta cierto punto cercanía. De todas formas, los del equipo nos quedamos con el trabajo de Denzel Washington, ya que su papel es bastante más complicado (sin serlo excesivamente) que el de Travolta, aunque eso sí, en ninguno de los casos es suficiente para levantar una película que al final resulta demasiado previsible y oscilante en su desarrollo.

En definitiva, consideramos a “Asalto al tren Pelham 123“ como una buena película de sobremesa. Nuestra nota final es de un 6 sobre 10.



Título original: “The taking of Pelham 123” – 2009 - USA
Dirigida por: Tony Scott
Duración: 106 minutos
Género: Thriller




sábado, 15 de agosto de 2015

Edén al Oeste


Edén al Oeste - Cartel
Desde hace unos años, hay una noticia que casi día tras día aparece en los periódicos o en los destacados de todos los noticiarios, el drama de la inmigración ilegal que intenta entrar en Europa, ya sea mediante pateras o mediante viejos buques cargados hasta el mástil, buscando, eso sí, un puerto en el sur del viejo continente dónde desembarcar, maltrechos pero cargados de ilusiones.

Cuando cayó en nuestras manos una copia de “Edén al Oeste” del griego Costa-Gavras, nos llamó poderosamente la atención. ¿Cómo un auténtico especialista en el cine de ficción social relataría el drama de la inmigración?

El inicio de la trama nos sitúa a bordo de un viejo buque cargado de inmigrantes que intentan llegar a Europa, lo que ellos consideran la tierra de las oportunidades. Sin más que lo que llevan puesto, y mientras intentan aprender cuatro frases que les abran algunas puertas, el viejo buque es interceptado por la policía costera, y varios de sus ocupantes se tiran al mar, entre ellos el joven Elías (a quien da vida Riccardo Scamarcio).

Después de escapar por los pelos de la policía costera, Elías llega a la playa del complejo hotelero “Edén” en la costa griega. Allí, los ricos de media Europa comen, beben, bailan y usan la playa nudista sin la intromisión de curiosos. Preso del temor por ser descubierto, Elías intenta integrarse entre la gente, aunque al final, acaba siendo confundido entre el personal del resort.

Poco después, la policía de inmigración aparece en el “Edén” e inician la investigación, ya que creen que algunos de los inmigrantes están allí. Por suerte para nuestro protagonista, consigue hacer amistad especial con una alemana rica quien le ayuda a iniciar su camino hacia París, el destino de su ansiada libertad.

A partir de este momento, Elías emprende una nueva etapa en su particular viaje hacia la ansiada libertad. Engaños, robos, descubrimientos sorprendentes, nuevos amigos, etc. Un sinfín de aventuras que reflejan a la perfección el drama de la inmigración, aunque evidentemente, no os vamos a contar el desenlace final del viaje de Elías, lo que sí haremos será dar nuestra valoración de la película.

Argumentalmente, la cinta está perfectamente organizada y montada para meternos totalmente en la historia de Elías y, por extensión, en la de muchos de los inmigrantes que llegan a nuestras costas. Seguramente Costa-Gavras hubiese podido arriesgar más e intentar sorprender, aunque seguramente hubiese perdido esa magia que sólo los grandes saben darle y que “Edén al oeste”.

En cuanto a las interpretaciones, únicamente debemos resaltar el trabajo de Riccardo Scamarcio, ya que es el único protagonista de la historia, y realmente lo hace bien. Por momentos, uno puede criticarle una excesiva inexpresividad (como en otros trabajos suyos) pero realmente en esta cinta su expresividad juega a su favor para transmitirnos la inseguridad y los miedos de los inmigrantes. Por nuestra parte, gran trabajo.

Seguramente no estamos ante una gran obra maestra, aunque sí que estamos ante un gran título del cine europeo, atemporal en temática, bien tramado y bien desarrollado. Por tanto nuestra nota es de un 7 sobre 10.



Título original: "Eden à l'Ouest " - 2009 -  Francia
Dirigida por: Constantin Costa-Gavras
Duración: 110 minutos
Género: Drama
viernes, 26 de diciembre de 2014

La sombra del poder


La sombra del poder - Cartel
Unos lo llamarán casta, otros círculos de poder aunque lo que está realmente claro es que, durante los últimos años la concentración de poder se ha hecho más que patente en nuestra sociedad. Una concentración que parece basarse en la máxima de “todo se vale, con tal de mantener el estatus”, quizá es por eso que cuando vimos la posibilidad de ver “La sombra del poder” no lo dudamos demasiado.

En esta ocasión, la película no está basada en hechos reales sino en la adaptación de una miniserie de la BBC, por tanto, ya os avanzamos que todo parecido con la realidad es pura coincidencia (a no ser que los guionistas de “La sombra del poder” lo hayan copiado).

La historia empieza presentándonos al veterano periodista del Washington Globe, Cal McAffrey (a quien da vida Russell Crowe), especializado en la investigación de homicidios para el periódico. Su especialidad le lleva directamente a verse sumergido en el suicidio de la joven ayudante del congresista Collins (Ben Affleck) en el metro de Washington.

Cuando parece que no va a tener caso, Cal descubre que la joven no se ha suicidado, sino que alguien la ha asesinado brutalmente. Como Cal y el congresista Collins son buenos amigos, nuestro protagonista se vuelca totalmente a la investigación del caso, bien ayudado eso sí, por Della (Rachel McAdams), una joven novata que trabaja también en el Washington Globe.

Con las primera investigaciones,  se confirma que evidentemente hay gente importante tras el asesinato de la joven, gente tan importante que podría incluso hacer desmoronar los cimientos del propio estado. Todo el mundo tiene algo que esconder, los matones a sueldo hacen acto de presencia y todos, incluido el propio congresista y su equipo no parecen muy dispuestos a que la verdad salga a la luz.

Como ya os podéis imaginar, nosotros nos os vamos a desvelar el desenlace de “La sombra del poder”, lo que si os vamos a contar es nuestra particular valoración técnica de la película.

Interpretativamente, cuando uno ve que en el mismo cartel hay nombres como Russell Crowe y Ben Affleck, sin pensarlo mucho, espera grandes interpretaciones, aunque a veces, como es este caso, no las va a encontrar ya que, mientras Crowe está correcto (sin estridencias), Ben Affleck se queda muy lejos de conseguir un buen registro, ya que en muy pocas secuencias consigue hacernos creer su papel.

Por otro lado, argumentalmente la película parece querer abarcar demasiado, demasiada corrupción, demasiados secretos escondidos, demasiada investigación para un periodista, en definitiva demasiada trama para una sola película que únicamente consigue que el espectador acabe desenganchándose de la misma gracias, además, a un ritmo narrativo demasiado monótono durante gran parte de su metraje.

Sinceramente, esperábamos más de un thriller con el argumento y casting de “La sombra del poder”, por tanto, nuestra nota final es de un 5.5 sobre 10.




Título original: “Estate of play” – 2009 – USA / Reino Unido
Dirigida por: Kevin MacDonald
Duración: 127 minutos
Género: Thriller, Drama
viernes, 23 de mayo de 2014

Malditos bastardos

Malditos bastardos - Cartel
En el mundo del cine, hablar de Quentin Tarantino es como hablar de una bestia que siembra discordia en cada conversación donde aparece: O la gente lo ama, o la gente lo aborrece, difícilmente hay un término medio, dependiendo esto último incluso a veces de cada uno de sus trabajos. Ésta situación resume un poco lo que ocurrió con la llegada de “Malditos Bastardos”, estrenada en los cines en el año 2009 y dirigida por el susodicho.

“Malditos Bastardos” está ambientada durante la Segunda Guerra Mundial, más concretamente en la época de la ocupación alemana de Francia. Allí, la película nos desarrolla dos historias que acabarán enlazándose.

La primera de ellas protagonizada por el oficial del Servicio de Seguridad de la S.S., Hans Landa (a quien da vida Christoph Waltz), un sanguinario cazador de judíos que siembra el terror por la campiña francesa. En uno de estos actos, una familia judía es salvajemente asesinada mientras estaba escondida en los sótanos de una vieja casa, pudiendo escapar solamente Shosanna (Mélanie Laurent), la adolescente de la familia.

Al otro lado del atlántico, el teniente Aldo Raine (Brad Pitt) recibe el encargo de formar un temible grupo de judíos, el cual recibirá el nombre de “Los bastardos”, con el objetivo de infiltrarse en las líneas alemanas desplegadas en Francia y sembrar el terror entre los alemanes.

En una de sus primeras acciones, los bastardos aniquilan a un escuadrón de alemanes casi al completo, reservándose a sus dos líderes para un crudo y sanguinario interrogatorio, del cual solo uno saldrá con vida, eso sí, marcado de por vida con una esvástica en la frente.

Tanta crueldad de los bastardos pronto corre entre las líneas alemanas, llegando incluso a oídos de Hitler, el cual, evidentemente, ordenará acabar con el peligroso grupo.

Tiempo después, tanto los bastardos como los alemanes confluyen en un pequeño cine de París dirigido por Emanuelle (Mélanie Laurent) y su pareja. El viejo cine y su bella propietaria llamarán la atención de Zoller (Daniel Brühl), un joven héroe de guerra alemán que llegará que llegará a convencer a Joseph Goebbels, el Ministro de Propaganda del régimen, para que se celebre en ese cine el acto de presentación de su película, al cual asistirá también Hitler.

Ya os podéis imaginar que la resistencia francesa y los bastardos querrán sacar tajada de dicha situación, con lo que la película entrará en una complicada vorágine de acciones hasta su desenlace.

Hans Landa (Christoph Waltz) conversando con tres de "Los Bastardos"
Hans Landa (Christoph Waltz) conversando con tres de "Los Bastardos"


Como es norma en el equipo, este es el punto donde aparcamos el argumento y su desenlace para pasar a nuestra particular valoración técnica.

Lo primero que valoraremos serán las interpretaciones, apartado en el cual nos toca repartir una de cal y otra de arena. Por un lado, queremos destacar la magistral interpretación de Christoph Waltz dando vida al déspota y sanguinario Hans Landa por el que llegamos a sentir un profundo asco. Por otro lado, también tenemos que destacar la profunda decepción por el trabajo de Brad Pitt dando vida al teniente Aldo Raine, un personaje que al final quedó totalmente plano, predecible y sin una personalidad remarcable. En cuanto al resto de actores, la verdad es que todos están correctos en sus registros.

Argumentalmente la película tiene muchas lagunas y cambios de ritmo que, dado el largo metraje de la misma, entorpecen su desarrollo y su seguimiento por parte de los espectadores. Por otro lado, echamos profundamente de menos una de las principales características del cine de Tarantino: sus surrealistas y duros diálogos.

En definitiva, no nos pareció ni de trozo una mala película, pero sí que esperábamos mucho más de un film de Tarantino, por lo que nuestra valoración final es de un aceptable 5 sobre 10.





Título original: “Inglourious Bastards” – 2009 – USA
Duración: 153 minutos
Dirigida por: Quentin Tarantino
Género: Acción, Bélica 
domingo, 23 de febrero de 2014

A todo gas 4: Aún más rápido

A todo gas 4: Aún más rápido
Continuando con las críticas de la saga cinematográfica de “The Fast and The Furious” que iniciamos hace unas semanas, le llega el turno a cuarta parte de la misma “A todo gas 4: Aún más rápido”.

Para esta cuarta parte, y después del desaguisado de la tercera, el equipo de producción volvió a contar con el equipo de protagonistas habitual, es decir: Vin Diesel, Paul Walker, Michelle Rodriguez, etc.

La historia se sitúa cronológicamente después del desenlace de “2 Fast and 2 Furious”, con el equipo de Toretto desplazado en la República Dominicana donde, evidentemente, se dedican a hacer lo que mejor saben, secuestrar camiones cisterna.

Al incrementarse cada vez más la peligrosidad de sus acciones y al vivir cada día con la policía en los talones decide separarse de su novia Letty. A los pocos días, Dom Toretto recibe la llamada de su hermana diciendo que debe volver a Los Ángeles porqué Letty ha muerto.

Ya en los ángeles, el destino quiere que nuestro protagonista se cruce con O’Conner, quien ha vuelto al FBI y lucha por volver a infiltrarse en una carrera callejera, en esta ocasión para detener al narcotraficante Arturo Braga.

Una vez más, los dos amigos y rivales (policía y delincuente, O’Conner y Toretto) acabaran en el mismo bando, aunque luchen con unos objetivos más bien distintos, el uno, llevar al traste los planes de Braga, y el otro, esclarecer la muerte de Letty.

Después de varias colaboraciones, y en pro de la amistad que une a nuestros protagonistas, Brian consigue un acuerdo para limpiar el historial de Dom a cambio de entregar a Braga a la policía.

¿Conseguirán en esta ocasión acabar con el narcotraficante? Y lo que es más importante, ¿conseguirá Brian que su amigo Dom quede limpio de sus cargos? Nosotros ya lo sabemos, aunque sintiéndolo mucho, no os lo vamos a decir, lo que si os diremos que la escena final de “Fast and Furious 4”, es la más espectacular de la película.


A todo gas 4
Una escena del secuestro a un camión cisterna

Con esta cuarta parte, la saga vuelve a recuperar el sentido ya que, además de rescatar a sus protagonistas principales, empieza a construir una historia que, tal y como podréis ver en las próximas críticas, resulta de gran utilidad de cara a conformar una auténtica trilogía argumental (que incluirían las partes 4, 5 y 6).

Técnicamente podríamos decir que es una buena película de acción basada en el mundo de los coches y las carreras ilegales, destacando sobre todo los planos cortos de conducción, las escenas de carreras, y como no, el exceso de testosterona por parte de los chicos, de la silicona a la vista por parte de las chicas y del tunning por parte de los coches.

Por nuestra parte, le ponemos un 6 sobre 10 ya que, sin lugar a dudas es la mejor película de la saga hasta el momento.





Título original: “Fast and Furious 4” – USA – 2009
Dirigida por: Justin Lin
Duración: 107 minutos
miércoles, 11 de diciembre de 2013

Invictus

Cartel de Invictus - Cartel
En ocasiones hace falta que suceda algo para encontrar ese momento que nos permite decidirnos ver una película o no hacerlo. Con “Invictus” nos pasó en su estreno, ya que, pese a tener muy buena prensa, no encontramos el momento de acercarnos al cine para verla, y después nos pasó también casa donde el DVD deambuló un tiempo en nuestra DVDteca.

Finalmente nuestro momento de verla llegó el pasado domingo, gracias al homenaje que Antena 3 le dedicó a Nelson Mandela por motivo de su defunción.

La historia empieza situándonos a principios de la década de los 90 de la pasada década, cuando Mandela (a quien da vida Morgan Freeman) es liberado de una cadena perpetua después de haber cumplido 27 años de prisión. Su vuelta a la libertad, se puso a luchar codo con codo con el por entonces presidente de Sudáfrica, Frederik de Klerk  para conseguir una democracia multirracial en su país.

Tras esta introducción, la acción de “Invictus” se centra en los años en que Mandela fue presidente de Sudáfrica (entre 1994 y 1999) después de haber ganado las primeras elecciones democráticas libres.

Desde los primeros momentos de su mandato, Mandela tiene muy claro cuál va a ser su principal cometido como presidente: conseguir la auténtica convivencia interracial en su país, es decir, busca lograr que la mayoría negra no viva sometida a una minoría blanca, y obviamente, tampoco al revés. Un camino, sin lugar a dudas, largo y duro.

Aunque el trabajo es duro y casi extenuante, Madiba (nombre cariñoso que recibía Nelson Mandela) se vuelca en él, forzando en lo que está en sus manos a que blancos y negros convivan y colaboren. De todas formas, le falta algo con que pueda unir a unos y otros, haciendo que todos remen en la misma dirección.

Viendo un partido de los Springboks (la selección estatal de rugby), tiene la idea de cómo conseguirlo. Utilizará la Springboks, capitaneada por François Pienaar (a quien da vida Matt Damon) para unir equipo y afición para ganar la Copa Mundial de Rugby de 1995.

Mandela (Freeman) saluda a Pienaar (Damon) en la final de Copa del Mundo de Rugby
Mandela (Freeman) saluda a Pienaar (Damon) en la final de Copa del Mundo de Rugby


Evidentemente el Mundial está ahí y el ganador también, pero nosotros dejaremos aquí la trama argumental de “Invictus” para centrarnos en su aspecto técnico.

No os vamos a negar que desde hace unos años, ver una película con la etiqueta de ‘Dirigida por Clint Eastwood’, es todo una garantía de trabajo bien hecho, así como de una historia bien narrada y unos personajes potentes. En esta ocasión, la verdad es que para nosotros esto se cumple a medias, ya que, aunque la historia tiene mucho que contar y se cuenta bien, se centra en exceso en la vertiente deportiva de la trama por delante de la propiamente política, cosa que la verdad, nos decepcionó en exceso. 

En cuanto a las interpretaciones, geniales los dos actores principales, con un Morgan Freeman que borda su trabajo en un papel que le viene como anillo al dedo, mientras que Matt Damon cumple con solvencia aunque su personaje esté más desdibujado que el de Mandela.

Para nosotros, “Invictus” nos dejó un sabor agridulce, a medio camino entre la decepción y la brillantez en algunas secuencias. En todo caso, nos pareció una película un tanto irregular, demasiado centrada en el evento deportivo de la final de la Copa Mundial de Rugby, y demasiado poco en el personaje más importante de la historia reciente de Sudáfrica, Nelson Mandela. Por todo esto, le ponemos un 6 sobre 10.




Título original: “Invictus” – 2009 – USA
Dirigida por: Clint Eastwood
Duración: 134 minutos
Género: Drama, Biografía
viernes, 23 de noviembre de 2012

Celda 211


Cartel de Celda 211
Hay ocasiones en las que el refrán “nunca es tarde si la dicha es buena” puede considerarse de total aplicación. Para los del equipo, el caso que nos ocupa es uno de ellos, pues llevábamos ya bastantes meses con la película en la recámara, esperando a encontrar “su momento”.

Aceptamos que se trata de una película que se debería haber visto en 2009, en el cine, pero la crudeza de las imágenes que salían en los reportajes sobre la película, junto con las constantes alabanzas al trabajo de Luis Tosar, hicieron que retuviéramos la película en la nevera hasta la pasada semana. Os estamos hablando de “Celda 211”.

Poco sabíamos de la película, salvo que su protagonista hacía un papelón, que había escenas durísimas y que no se trataba de una “película basada en hechos reales”, sino en una adaptación de la novela homónima de Pérez Gandul.

Concienciados de lo que podíamos ver, nos sentamos en el sofá y le dimos al ‘play’... el primer impacto nos llegó a los pocos minutos con el suicidio en primer plano de uno de los presos de la prisión... pero bueno, vayamos al argumento.

La acción se sitúa en la cárcel de Zamora, concretamente el día previo al primer día de trabajo de Juan (Alberto Ammann) en la prisión. Juan ha ido al penal para conocer lo que allí se cuece. Durante su visita por las galerías del centro sufre un accidente y es trasladado a la celda 211, donde sus compañeros tienen que abandonarle al estallar un motín.

Como es evidente, el resto de presos lo encuentran rápidamente, por lo que a nuestro protagonista no le queda más remedio que convencer a los reclusos de que él es uno más y, para hacerlo, se somete a una prueba ante Malamadre (Luis Tosar) el líder de los reclusos. Su determinación y su arrojo le sirven para superar la prueba, saliendo de la misma con el mote de “El calzones”.

A partir de este punto, la vida de Juan sufre un cambio radical, ya que con el paso de las primeras horas se convierte prácticamente en la mano derecha de Malamadre, con la consiguiente desconfianza del resto de presos (Almansa, Releches, Apache, etc.) y debe tomar parte en la gestión del motín, negociando el fin del mismo con las autoridades (Utrilla, Armando, etc.).

Celda 211 Malamadre y Calzones
Malamadre y Calzones es una escena de "Celda 211"

El filo del abismo es delgadísimo, y la tensión y el riesgo se respiran en cada una de las escenas, complicándose aún más cuando los disturbios llegan a la calle y los grupos especiales están a punto de entrar en la cárcel...

Y, hasta aquí, lo que os podemos contar del argumento de “Celda 211”, ya que si continuamos, el menor detalle podría dar al traste el desenlace de la película, y eso, ya sabéis, no es lo que pretendemos.

La verdad es que esta película nos sorprendió mucho, tanto por su extrema violencia al desarrollar la trama, como por la profundidad de la misma, ya que consigue hacer vivir al espectador en esa línea roja que separa la verdad de la mentira, la bondad de la maldad, y, porqué no, la vida y la muerte. Sin lugar a dudas, genial por la ambientación y por el retrato de los protagonistas, con los que uno se implica hasta la médula.

Por otro lado, nos gustaría remarcar el genial trabajo de sus actores, especialmente el de Luís Tosar que da vida a Malamadre, el líder de los reclusos. Tosar consigue que su personaje sea duro, odioso y, a la vez, se haga querer por el público, por nuestra parte, una interpretación de matrícula. Tampoco lo hace mal Alberto Ammann, pero su Calzones (o Juan) no llega al nivel de Malamadre, como tampoco llega Utrilla, el personaje a quien da vida Antonio Resines, que como odioso se merecería un excelente, pero no llegas a implicarte tanto con él.

Como muchos sabréis, “Celda 211” fue la auténtica revelación cinematográfica del 2009 luchando con verdadero éxito en la cartelera contra películas como “Ágora” o la famosísima “Avatar”. Al final de su paso por los cines, recaudó la nada despreciable cifra de 12 millones de euros, y 8 Premios Goya.

Por nuestra parte, le ponemos un 7.5 sobre 10.





Título original: “Celda 211” – España – 2009                                           
Dirigida por: Daniel Monzón
Duración: 110 minutos
Género: Drama, Carcelaria




miércoles, 11 de abril de 2012

Resacón en las Vegas


Resacón en las Vegas
Quizá llevaba más de un año en nuestra pequeña filmoteca, pero cada vez que se nos presentaba la oportunidad de sentarnos en el sofá, y disfrutar de una noche de cine, nos decantábamos por otra opción. La verdad, os seremos sinceros, pese al éxito de la saga “Resacón en ...”, por un motivo u otro, hasta hace unos días, nos había echado atrás.

Finalmente, encontramos el momento, así que no le dimos más vueltas, y sin apenas conocer nada de su argumento, nos dispusimos a ver “Resacón en las Vegas”, la primera parte de la saga que, de momento consta de dos películas y el proyecto de una tercera.

La historia empieza en medio del desierto, a pocos quilómetros del destino de los cuatro protagonistas de “Resacón en las Vegas”, Doug (Justin Bartha), Phil (Bradley Cooper), Stu (Ed Helms) y Alan (Zach Galifianakis), Las Vegas. Su intención es ir, y disfrutar de lo que, con toda seguridad será la “despedida de soltero que nunca olvidará”. Y seguramente, tienen razón.

Al día siguiente, Phil, Stu y Alan despiertan en la habitación de un lujoso hotel, acompañados de un bebé y un tigre pero sin el menor rastro del protagonista de la fiesta, Doug, que ha desaparecido.

¿Qué ha pasado? ¿Donde está Doug? Dos preguntas con difícil solución, más que nada porqué nuestro trío de protagonistas no recuerda nada de lo que sucedió la noche de la juerga.

Como el tiempo apremia, y pese a la falta de pistas, Phil, Stu y Alan se ponen a investigar que es lo que pasó durante la fiesta y sobretodo, donde está Doug, el novio, pues sin él, difícilmente habrá boda.

A partir de este momento, nuestros protagonistas iniciarán una concienzuda investigación para determinar lo que pasó en la noche de celebración y sobretodo, donde está el novio. Lo que van a descubrir, sin lugar a dudas colmará su máxima aspiración, pues si no hubiese sido por la monumental resaca de alcohol y drogas, seguramente habrían vivido una despedida de soltero inolvidable.



No os explicaremos más del argumento de “Resacón en la Vegas”, pues ya, cualquier cosa que os contáramos, rompería con toda seguridad algún gag de la cinta, así que, sin mucha más dilación, pasaremos a nuestra particular valoración.

Lo podríamos resumir con: los protagonistas de “American Pie” se han hecho mayores, continúan queriendo hacer reír en base a gamberradas sin sentido, pero con el pase del tiempo, han perdido la gracia.

La verdad es que la idea de “Resacón en las Vegas” es buena, pero peca en exceso de la socarronería, de la gamberrada fácil, consiguiendo únicamente la destrucción de cualquier magia entre el espectador y cualquiera de los protagonistas. Ni tan siquiera se logra esta magia con el descubrimiento de la película, Zach Galifianakis, que exagera tanto su papel de corto medio loco, que convierte su personaje de pobre adorable, a pesado impertinente.

Os debemos asumir que no nos gustó la película ya que, nos arrancó más indiferencia y repulsa que diversión (un par de bromas bien llevadas, y punto). Por todo esto, los del equipo le ponemos un 4 sobre 10.


Otras partes de la saga:  "Resacón 2. ¡Ahora en Tailandia!"


Título original: “The hangover” – USA – 2009
Dirigida por: Todd Phillips
Duración: 100 minutos
Género: Comedia



martes, 22 de noviembre de 2011

Millennium 3. La reina en el palacio de las corrientes de aire


Millennium 3. La reina en el palacio de las corrientes de aire
Como reza la dicha “no hay dos sin tres”, y como hicimos con los tomos de la trilogía literaria, no dejamos pasar muchos días después de ver “Los hombres que no amaban a las mujeres” y “La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina”, para ver el cierre de trilogía sueca basada en la obra homónima de Stieg Larsson, “Millennium”.

Vistas nuestras bajas puntuaciones a las primeras partes de la saga, no era cuestión de esperar mucho para ver “Millennium 3. La reina en el palacio de las corrientes de aire“, y menos con la creciente corriente de frustración entre los miembros del equipo con la adaptación cinematográficamente de las venturas de nuestra última heroína, Lisbeth Salander. Así que, sin mucha dilación nos apalancamos en el sofá y nos pusimos a verla.

La historia continúa en el mismo punto donde acabó la segunda parte, es decir, con la llegada al hospital de Sahlgren de una moribunda Lisbeth con un disparo en la cadera, otro en el tórax y otra en el cerebro. Su estado es crítico y su vida pende de un hilo, pero gracias al buen hacer del doctor Jonasson pronto empezará el proceso de recuperación.

Cuando esta recuperación empieza, Lisbeth se da cuenta que su vida está en peligro, pues no consiguió su objetivo de matar a Zalachenko y, pese a recibir un par de hachazos, éste se está recuperando en una habitación del mismo hospital de Sahlgren.

Mientras esta preocupaciones asaltan a nuestra protagonista, Blomkvist convence a su hermana Annika Giannini que se haga cargo de la defensa de Lisbeth Salander de los cargos de asesinato e intento de asesinato. En esta impás tampoco la antigua cúpula de la Säpo vive una época de tranquilidad, pues temen que todo salga a la luz y todo se vaya al garete, así pues, las viejas glorias que le quedan (Gunnar Björck, Fredrik Clinton y Evert Bullberg), deciden unirse para acabar con el problema Salander.

Su primera decisión es cargarse a Zalachenko en el propio hospital y así borrar de un plumazo toda posibilidad de traición, para más tarde borrar también a Salander lo cual, sin lugar a dudas les va a resultar algo más complicado, sobre todo teniendo en cuenta que ésta está bajo la protección del doctor Jonasson quien confía ciegamente en Lisbeth y Mikael.

Paralelamente, fuera del hospital la investigación continua descubriéndose cada vez detalles más escabrosos del pasado de Lisbeth, la Säpo y Zala.

Con la llegada del juicio todo toma unos matices complicados. La policía con la colaboración de Blomkvist se encuentra atascada, el fiscal Ekström (comprado por la Säpo) hace oidos sordos a las boces que claman la inocencia de Lisbeth, y esta ha dejado el hospital para pasar a la prisión.

Sólo Lisbeth, con la ayuda de su amigo pirata consigue avanzar y pasar información suficiente para rebatir los argumentos de una acusación poderosa.

Evidentemente, nuestra crack lo es hasta debajo de la tierra (y nunca mejor dicho) pero ya os podéis imaginar, no os vamos a decir todo lo que pasa en “Millennium 3”. Lo que si os vamos a contar es nuestra valoración, que muy a pesar nuestro, no podemos decir que sea muy positivo.

Como ya os contamos en “La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina”, el director de esta cinta (Daniel Alfredson), comete un error que para nosotros es brutal, y no es otro que recortar a tijeretazo limpio todas aquellas historias que le parecen superfluas. Hasta un cierto punto está bien, pero es que en esta ocasión ¡se ha cargado medio libro!, sinó, alguien puede decirnos donde están las historias de:

·         El abandono de Millennium por parte de Erika Berger para irse a trabajar en el “Morgen Posten”.
·         El ataque a la casa de Erika Berger.
·         La aparición crucial del iraquí Idrish Guidi en el hospital de Sahlgren
·         La relación de Monica Figuerola con Blomkvist
·         Etc.

Quizá algunas de ellas era prescindibles, pero otras aportaban una información importante para saber porqué suceden determinadas cosas y de donde salen otras. De la manera como la ha dejado el Sr. Alfredson, todo queda a la imaginación del espectador, o a la memoria del lector que haya leído antes la trilogía de Larsson.

Por otro lado, nos ha parecido una película totalmente faltada de ritmo, con escenas de acción ridículas, aburridas y totalmente predecibles.

¿Lo positivo? Pues sinceramente, como os dijimos también la segunda parte, la interpretación de los personajes protagonistas, sobre todo el trabajo de Noomi Rapace (Lisbeth Salander) que pese a pasarse media película tumbada en la cama de un hospital, continua llenando la pantalla cada vez que aparece.

Por nuestra parte, repetimos la valoración, un 4/10, pues sinceramente nos decepcionó mucho.




Otros títulos de la saga:





Título original:“Luftslottet som sprängdes” – Suecia – 2009
Dirigida por:  Daniel Alfredson
Duración: 148 minutos
Género: Thriller