sábado, 8 de febrero de 2014

A todo gas 3: Tokyo Race


A todo Gas 3: Tokyo Race - Cartel
Ver una saga cinematográfica de un tirón tiene sus riesgos, aunque también varias ventajas. Entre los primeros, el más importante es que uno se canse de ver las mismas caras haciendo los mismos personajes, mientras que entre los segundos se encuentra ver la evolución de los mismos a lo largo de los años. Por suerte, ahora que los del equipo hemos visto entera la saga “A todo gas” vemos que nos han pesado más las ventajas que los riegos.

A los pocos minutos de empezar a ver “A todo gas 3: Tokyo Race” nos dimos cuenta que esta tercera parte iba a romper con las dos partes precedentes ya que, desde los primeros compases de la historia, los personajes que se nos iban presentando en pantalla eran totalmente nuevos… ni rastro del equipo de Dom Toretto y O’Conner.

La historia empieza presentándonos a Sean (Lucas Black) un joven post-adolescente norteamericano de 17 años que, además de vivir una vida totalmente desorganizada, es un ferviente aficionado a los coches y a las carreras callejeras ilegales. Un día, Sean es retado a una carrera ilegal por el honor de su novia, proposición que evidentemente acepta, y, como no podía ser de otra manera, la carrera acaba en un absoluto desastre. Como no es la primera vez que esto sucede y, ante la perspectiva que acabe en un reformatorio, su madre lo envía a Tokio con su padre.

Allí, hacinado en un pequeño apartamento con su padre y bajo la férrea disciplina nipona, no tarda en entrar en contacto con el hampa de la ciudad y, a la vez, de nuevo con el mundo de las carreras ilegales, más concretamente con la peligrosa especialidad del drifting.

Sean no para de meterse en líos, y, además de sentirse atraído por Neela, la novia de Takeshi, el jefe de una pandilla de corredores ilegales y sobrino de Kamata, el temido jefe de la mafia. Esta atracción por Neela le llevará a enfrentarse a Takeshi en una carrera de drifting que, evidentemente, perderá destrozando totalmente su coche.

Para devolver este dinero, Sean se convierte el pupilo de Han (Sung Kang), un miembro de la “familia” de Toretto, quien le entrena en la complicada especialidad del drifting.

Un Drifting en Tokio Race
Drifting
 
¿Llegarán a enfrentarse de nuevo Kamata y Sean? ¿Sean saldará sus deudas? Y, lo más importante ¿Qué pinta Han en Tokyo? … Casi todas estas preguntas encuentran respuesta en esta “A todo gas 3: Tokyo Race”

Técnicamente os diremos que esta tercera parte de la saga es superior a sus dos precedentes, con muchos efectos especiales bien resueltos, colores y neón por todas partes y, sobretodo, un ambiente de chicas florero (todas ellas despampanantes) y de coches tuneados que, en ocasiones, directamente saturan.

Los del equipo vemos en esta tercera parte de la saga una auténtica ruptura con las dos primeras partes, ya que, además de ubicarse en Tokyo, no hay ningún personaje de las dos primeras, rompiendo así totalmente la magia que unía Toretto/O’conner con sus espectadores.

Es evidente que el deseo de la productora de castigar a sus dos estrellas le salió mal, ya que ésta es, sin lugar a dudas, la peor película de las 6 que se han estrenado hasta el momento con mucha diferencia, tanto a nivel argumental como interpretativo, así como también económicamente hablando.

Después de haberla visto, los del equipo le ponemos un escueto 3 sobre 10, y el apelativo de ‘Sólo para incondicionales’.





Título original: “The Fast and the Furious: Tokyo Drift – 2006 – USA
Duración: 104 minutos
Dirigida por: Justin Lin
Género: Acción, Automovilismo


Otras partes de la saga:

"A todo gas 1" - 2001    
"A todo gas 2" - 2003  
"A todo gas 4: Aún más rápido" - 2009
"A todo gas 5: Fast Five" - 2011
"A todo gas 6" - 2013  
"Fast & Furious 7" - 2015 
"Fast & Furious 8" - 2017 
 

1 comentario:

  1. Lo cierto es que es la "peor" película de la saga, si... simplemente porque no encaja por ningun lado, aunque parece que apartir de la 6 peli están intentando encajar las piezas que no encajan del puzzle, no obstante, se puede apreciar algunos detalles en la 4ª pelicula cuando, después de dar el golpe del barranco se reúnen para celebrarlo y en la conversación de despedida que mantienen Dom y Han, para que los federales no fichen a toda 'la familia', se puede apreciar como Han planifica su destino para fugarse y regresar a Tokyo.

    Volviendo a la saga de 'Tokyo Race', al final de la pelicula cuando Sean consigue integrarse en el grupo después de vencer al clan de los japoneses... se puede ver un reto al volante entre Dom y Sean al más puro estilo Furious, una secuencia que da para continuación... la pregunta es, ¿querrán añadirlo en la septima entrega como relleno de argumentativo y encaje del puzzle?

    A Todo Gas o Fast And Furious es una saga que ha marcado un antes y un después, para bien y para mal por la gran y diversa cantidad de opiniones. EN mi opinión, es una gran saga que muestra la evolución de una epoca y una generación en todas sus fases y con (casi) todas sus consecuencias. Pasando de lo material a lo realmente importante, los valores y principios morales!


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