Mostrando entradas con la etiqueta 2006. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta 2006. Mostrar todas las entradas
domingo, 17 de septiembre de 2017

No se lo digas a nadie

No se lo digas a nadie - Cartel
Cuando hace más de 120 años los hermanos Lumière desafiaron a la sociedad parisina con su revolucionario invento del cinematógrafo, poco se podría esperar nadie que evolución tras evolución, la industria del cine se haya convertido en uno de los grandes motores del mundo y de la cultura.

Dos cambios de siglo después y aunque muchos no lo crean, Francia continúa siendo una de las grandes potencias mundiales en la industria del cine, quizá no tanto en la del cine comercial (donde también han despuntado obras como “Amelie” o “Dios mío, ¿pero qué te hemos hecho?”) pero sí en la producción de grandes historias, tanto comedias como thrillers.

Hoy os queremos hablar de “No se lo digas a nadie”, uno de estos thrillers que llevan el sello “made in France” y que cosechó varios premios Cesar allá por 2007 además de un importante éxito de crítica y de espectadores en aquellos países donde no fue marginada.

No se lo digas a nadie” empieza con un flashback que nos traslada hasta 1998 para presentarnos al doctor Alex Beck (François Cluzet) y a su esposa Margot (Marie-Joseé Croze) disfrutando de una tarde lago el día de su a aniversario. Desgraciadamente para la pareja, es también el día en que Margot es asesinada y él agredido.

Ya en 2006, ocho años después de la pérdida de Margot, Alex se dedica en cuerpo y alma a su trabajo y continúa celebrando sus aniversarios como hacía con su esposa, marcándolos en el árbol ante el que se declararon su amor. Justo cuando su familia le reclama que acepte ya la muerte de Margot, recibe un misterioso correo electrónico en el que le aportan pruebas según las cuales posiblemente su mujer no esté muerta.

Al tratarse de un caso cerrado años atrás, Alex decide ponerse a investigar en solitario la posibilidad que su mujer continúe viva. Ayudado por el padre de uno de sus pequeños clientes, Alex irá tirando del hilo involucrándose hasta el final. En su búsqueda pasará por los barrios marginales de París, volverá al lago donde estuvo por última vez con Margot e intentará remover cielo y tierra, aunque el resultado de dicha investigación, como bien os podéis imaginar, no os lo contaremos en este rincón. Lo que sí que os contaremos es nuestra particular crítica de “No se lo digas a nadie”.

Guillaume Canet, el director de la película, consigue enganchar al espectador en muy pocas escenas gracias a la ambientación, el ritmo, la intriga y la fuerza interpretativa que el casting de la cinta da a sus personajes. El thriller se desarrolla a la perfección a través de varios hilos argumentales que van entrelazándose y culminan todos correctamente al finalizar un metraje que podríamos considerar ciertamente excesivo, aunque salvo en algún momento muy puntual en el que la lentitud se hace patente, termina por no resultar excesivo.

Interpretativamente os diremos que tanto Cluzet como Croze así como el resto de secundarios están más que correctos, transmitiendo en todo momento el agobio y la lucha de sus personajes, aunque quizá, bajo nuestro punto de vista, les ha faltado algo de proximidad al espectador al resultar por momentos un tanto fríos y distantes.

Os debemos asumir que en el equipo nos encanta el cine francés, la fuerza de sus historias, la contundencia de sus personajes y ese aire a cine del bueno, no de churrera de productos hechos a merced de la taquilla o ‘made in Hollywood’. Por todo ello, y por el buen rato que pasamos viendo “No se lo digas a nadie”, los miembros de este equipo le ponemos un 7 sobre 10 y la recomendamos a todos aquellos amantes del cine policíaco y del thriller.





Título original: “Ne le dis à personne” – Francia – 2006
Dirigida por: Guillaume Canet
Duración: 125 minutos
Género: Thriller, Policíaco

domingo, 22 de mayo de 2016

Miss Potter

Miss Potter - Cartel
Hace unos días, a los miembros de este equipo nos cayó en las manos una cinta que, a estas alturas poco esperábamos ver. Se trata de “Miss Potter”, una cinta inglesa de 2006 sobre la célebre ilustradora y fabulista Beatrix Potter. 

Así pues, y pese al desconocimiento total del personaje y de la propia cinta por parte de la mitad del equipo, no dejamos pasar la oportunidad de acomodarnos en el sofá y darle al Play. 

La película empieza presentándonos a su protagonista, la joven Beatrix Potter (interpretada por Renée Zellweger), la hija de una acaudalada familia británica que, ya desde muy pequeña, se inventaba fábulas usando para ello animales del bosque. No obstante, la vida de Beatrix ha llegado a un punto en el que necesita algo más. En efecto, nuestra protagonista siente la necesidad de publicar sus cuentos, por lo que se pone en contacto con el editor Norman Warner (a quien da vida Ewan McGregor). 

Sin tener realmente mucha confianza en las posibilidades de su trabajo, su primer libro se convierte rápidamente en un auténtico éxito, por lo que su editor na tardará en sugerirle que publique un segundo. No obstante, y como quien no quiere la cosa, Norman y Beatrix van estrechando tanto su relación que pronto se plantean oficializarla y, como marcan los cánones de la época, casarse, aunque para ello deberá enfrentarse a la dura oposición de sus padres, quienes consideran a Norman poco adecuado para su hija. 

No obstante, y tras caer Norman enfermo, Beatrix considera que ha llegado el momento de cambiar algo más en su vida, por lo que decide independizarse de su rica, controladora y acaudalada familia, manteniendo, eso sí, su capacidad para crear fábulas y publicarlas con éxito. 

Como os podéis imaginar, no es nuestra intención destripar completamente el argumento de la película, ya que, aunque se trata de una adaptación biográfica, siempre es mejor dejar en vuestras manos la posibilidad de descubrir qué ocurre, por tanto, a partir de ahora pasaremos a nuestro análisis sobre “Miss Potter”. 

Lo primero que nos gustaría valorar es el casting de la misma, comenzando por analizar la interpretación de Renée Zellweger. No os vamos a engañar, no estamos ante la mejor interpretación de la actriz estadounidense, dado que da la impresión de que únicamente pretende cumplir un mínimo, sin llegar a hacerse en ningún momento con su personaje. Algo mejor están los actores que dan vida a los secundarios, es decir, Ewan McGregor interpretando al editor que lanzó a la fama nuestra protagonista y Emily Watson como hermana del mismo, aunque tampoco llegan a brillar en ningún momento. 

En cuanto a la realización, a los de este equipo nos ha dejado un tanto confundidos, ya que, Chris Noonan (su director) ha sido capaz de crear a la perfección la ambientación de comienzos del pasado siglo, con sus problemas y sus características, pero a la vez ha pasado demasiado de puntitas por la gran lucha feminista que, entre líneas, parece dejar traslucir la historia de “Miss Potter”. 

Con todo, nuestra nota final es de un 5,5 sobre 10, catalogándola como una cinta que se deja ver pero de la que esperábamos mucho más de lo que hemos recibido. 




Título original: “Miss Potter” – Reino Unido – 2006 
Dirigida por: Chris Noonan 
Duración: 96 minutos 
Género: Drama, biográfica
domingo, 15 de mayo de 2016

The Holiday (Vacaciones)

The Holiday - Cartel
Después de unos días sin poder actualizar este rincón tanto como nos hubiese gustado, volvemos con la crítica de una cinta perteneciente a un género que nos encanta, la comedia romántica ligera. Protagonizada por Cameron Diaz, una de nuestras actrices cómicas fetiche, hoy os traemos nuestra visión de la película “The Holiday (Vacaciones)”.

La cinta empieza presentándonos a las que serán las dos grandes protagonistas de la historia, Amanda Woods (Cameron Diaz) e Iris Simpkins (Kate Winslet), dos mujeres en la cúspide de sus vidas que comparten un gran hándicap, su mala suerte con los hombres.

Aunque separadas físicamente por un océano (Amanda es californiana e Iris es inglesa) ambas mujeres entablan amistad a través de internet y deciden intercambiarse sus casas durante las vacaciones navideñas con la idea de enderezar sus vidas sentimentales.

Así pues, sin conocerse en persona, Amanda abandona su California natal para ir a pasar unos días a la campiña inglesa, mientras que Iris deja su adorado hogar campestre para sumergirse en la vorágine californiana, buscando ambas un cambio en sus respectivas vidas con este cambio de aires.

En contra de lo que imaginaron nuestras protagonistas, ni la apacible vida en la campiña inglesa engancha a Amanda inicialmente, ni la movida vida urbanita sirve de revulsivo a Iris, cambiando esto en el momento en el que en las puertas de sendas casas aparecen Graham (el hermano de Iris, interpretado por Jude Law) y Miles (un compositor que trabaja con Amanda, interpretado por Jack Black).

Con la llegada de los dos hombres, los muros de nuestras desconocidas protagonistas van cayendo, dejando paso a un mundo de sensaciones desconocido hasta el momento y que, aunque predecible, no os contaremos en esta entrada.

Lo que sí haremos es dar nuestra opinión sobre “The Holiday (Vacaciones)”, una comedia romántica que, aunque manida y previsible, consigue hacernos pasar un buen rato ante la pantalla disfrutando de la clásica visión romántica (y, por qué no decirlo, femenina) del amor.

Interpretativamente nos gustaría resaltar el buen trabajo y excelente entendimiento de las dos protagonistas femeninas, Cameron Diaz y Kate Winslet, quienes, aunque no aparezcan juntas en prácticamente ningún momento, se complementan totalmente, aportando frescura y humanidad a sus personajes. En cuanto a ellos, nos encontramos con un Jude Law solvente pero demasiado encasillado en su papel de galán de libro, mientras que a Jack Black le toca abusar en exceso del humor, cayendo, por momentos, fuera de lo que uno espera en este tipo de películas.

Así pues, nos encontramos ante una comedia romántica de libreto, con una genial ambientación, unos buenos y divertidos diálogos, unas buenas interpretaciones femeninas y un guion que, aunque no sorprende en absoluto, tampoco llega a hacerse pesado en ningún momento.

Por nuestra parte, la valoramos con un 7 sobre 10.




Título original: “The holiday” - 2006 – USA
Dirigida por: Nancy Meyers
Duración: 136 minutos
Género: Comedia romántica


miércoles, 24 de febrero de 2016

Pequeña Miss Sunshine


Pequeña Miss Sunshine - Cartel
Hay películas que inesperadamente te atrapan desde el primer momento hasta el final, aunque uno deje pasar casi 10 años desde su estreno para verlas. Una de las últimas cintas con las que nos ha pasado esto es “Pequeña Miss Sunshine”, una comedia dramática en formato roadmovie que acaparó gran éxito tanto de crítica como de público en todos los certámenes en los que se presentó.

Nosotros hemos visto esta película hace apenas unos días desde la tranquilidad de nuestro salón, cuando ya sólo está en la mente de algunas televisiones que de vez en cuando la reponen y de aquellos espectadores a los que les marcó en su estreno en las salas comerciales.

La historia nos traslada a Alburquerque, Nuevo México, y más concretamente a casa de los Hoover, una familia totalmente desestructurada compuesta por Sheryl (Toni Collette), la agotada matriarca de la familia, su marido Richard (Greg Kinnear), quien intenta hacerse un hueco profesional como motivador laboral, los dos hijos de ambos, Dwayne (Paul Dano), un adolescente conflictivo que ha jurado voto de silencio y Olive (Abigail Breslin), la benjamina de la familia. Con ellos, temporalmente viven Edwin (Alan Arkin), el abuelo expulsado del asilo donde vivía por traficar con drogas y Frank (Steve Carrell),  el hermano homosexual de Sheryl que vive con ellos tras un frustrado intento de suicidio.

Por si no fuera suficiente, la vida da una nueva vuelta de tuerca en casa de los Hoover en el momento en que la pequeña Olive recibe la noticia de que ha sido seleccionada para formar parte del concurso de belleza Pequeña Miss Sunshine”, que se celebrará a los dos días en California (a más de 1000 kilómetros de su casa). Como el dinero no sobra en casa, Sheryl decide organizar un viaje por carretera con toda la familia en la vieja furgoneta Volkswagen de la que disponen.

Forzados a convivir durante largas horas en la vieja furgoneta, cada uno de los seis integrantes sacará a relucir sus problemas y paranoias generando incómodas tensiones que se juntarán con incontables problemas mecánicos que irán surgiendo con el paso de los kilómetros hasta llegar a California, donde descubrirán que el mundo de superficialidad de las pasarelas se ha expandido también entre las pequeñas concursantes y sus familias, aunque claro, nosotros dejaremos aquí nuestro despiece argumental y nos centraremos en la crítica técnica.

De buenas a primeras, cuando nos decidimos por “Pequeña Miss Sunshine” los del equipo no nos esperábamos para nada encontrarnos con una trama argumental tan profunda en una comedia montada en torno a una roadmovie, sin olvidar en ningún momento los puntos básicos de los dos géneros.

La película nos sorprendió muy gratamente por el brutal encaje de personalidades de los miembros de la familia Hoover, situándonos ante seis personas fracasadas en un mundo diseñado por y para los ganadores, superando nuestros protagonistas sus problemas y fobias personales a base de kilómetros, dejando atrás enfados silenciosos con el mundo, consejos de auto superación que ni ellos mismos pueden cumplir y desengaños amorosos por el bien de la benjamina de la familia, la única con la vitalidad suficiente para tener ilusiones en la vida, aunque se centren en el corrompido y falso mundo de los concursos de belleza. Todo contado muy clara y emotivamente, sin olvidar, eso sí, el sentido del humor.

Interpretativamente poco os podemos decir, ya que los del equipo apenas conocíamos al casting de “Pequeña Miss Sunshine”, lo que sí que os diremos es que, su trabajo es convincente y creíble, lo que en este tipo de películas no es poco.

Con todo, os decimos que a los del equipo “Pequeña Miss Sunshine” nos ha encantado y emocionado a partes iguales, por tanto, nuestra nota final es de un 7.5 sobre 10. Sin lugar a dudas, os la recomendamos.





Título original: “Little Miss Sunshine” – 2006 – USA
Dirigida por: Jonathan Dayton, Valerie Faris
Duración: 101 minutos
Género: Comedia, Drama
sábado, 8 de febrero de 2014

A todo gas 3: Tokyo Race


A todo Gas 3: Tokyo Race - Cartel
Ver una saga cinematográfica de un tirón tiene sus riesgos, aunque también varias ventajas. Entre los primeros, el más importante es que uno se canse de ver las mismas caras haciendo los mismos personajes, mientras que entre los segundos se encuentra ver la evolución de los mismos a lo largo de los años. Por suerte, ahora que los del equipo hemos visto entera la saga “A todo gas” vemos que nos han pesado más las ventajas que los riegos.

A los pocos minutos de empezar a ver “A todo gas 3: Tokyo Race” nos dimos cuenta que esta tercera parte iba a romper con las dos partes precedentes ya que, desde los primeros compases de la historia, los personajes que se nos iban presentando en pantalla eran totalmente nuevos… ni rastro del equipo de Dom Toretto y O’Conner.

La historia empieza presentándonos a Sean (Lucas Black) un joven post-adolescente norteamericano de 17 años que, además de vivir una vida totalmente desorganizada, es un ferviente aficionado a los coches y a las carreras callejeras ilegales. Un día, Sean es retado a una carrera ilegal por el honor de su novia, proposición que evidentemente acepta, y, como no podía ser de otra manera, la carrera acaba en un absoluto desastre. Como no es la primera vez que esto sucede y, ante la perspectiva que acabe en un reformatorio, su madre lo envía a Tokio con su padre.

Allí, hacinado en un pequeño apartamento con su padre y bajo la férrea disciplina nipona, no tarda en entrar en contacto con el hampa de la ciudad y, a la vez, de nuevo con el mundo de las carreras ilegales, más concretamente con la peligrosa especialidad del drifting.

Sean no para de meterse en líos, y, además de sentirse atraído por Neela, la novia de Takeshi, el jefe de una pandilla de corredores ilegales y sobrino de Kamata, el temido jefe de la mafia. Esta atracción por Neela le llevará a enfrentarse a Takeshi en una carrera de drifting que, evidentemente, perderá destrozando totalmente su coche.

Para devolver este dinero, Sean se convierte el pupilo de Han (Sung Kang), un miembro de la “familia” de Toretto, quien le entrena en la complicada especialidad del drifting.

Un Drifting en Tokio Race
Drifting
 
¿Llegarán a enfrentarse de nuevo Kamata y Sean? ¿Sean saldará sus deudas? Y, lo más importante ¿Qué pinta Han en Tokyo? … Casi todas estas preguntas encuentran respuesta en esta “A todo gas 3: Tokyo Race”

Técnicamente os diremos que esta tercera parte de la saga es superior a sus dos precedentes, con muchos efectos especiales bien resueltos, colores y neón por todas partes y, sobretodo, un ambiente de chicas florero (todas ellas despampanantes) y de coches tuneados que, en ocasiones, directamente saturan.

Los del equipo vemos en esta tercera parte de la saga una auténtica ruptura con las dos primeras partes, ya que, además de ubicarse en Tokyo, no hay ningún personaje de las dos primeras, rompiendo así totalmente la magia que unía Toretto/O’conner con sus espectadores.

Es evidente que el deseo de la productora de castigar a sus dos estrellas le salió mal, ya que ésta es, sin lugar a dudas, la peor película de las 6 que se han estrenado hasta el momento con mucha diferencia, tanto a nivel argumental como interpretativo, así como también económicamente hablando.

Después de haberla visto, los del equipo le ponemos un escueto 3 sobre 10, y el apelativo de ‘Sólo para incondicionales’.





Título original: “The Fast and the Furious: Tokyo Drift – 2006 – USA
Duración: 104 minutos
Dirigida por: Justin Lin
Género: Acción, Automovilismo


Otras partes de la saga:

"A todo gas 1" - 2001    
"A todo gas 2" - 2003  
"A todo gas 4: Aún más rápido" - 2009
"A todo gas 5: Fast Five" - 2011
"A todo gas 6" - 2013  
"Fast & Furious 7" - 2015 
"Fast & Furious 8" - 2017 
 "Fast and Furious 9" - 2021 
jueves, 4 de agosto de 2011

Noche en el museo

Noche en el Museo - Cartel
Debemos asumirlo, la mayoría de cosas tienen un comienzo y un final, y en nuestro caso, cinematográficamente hablando, como equipo nacimos una tarde de enero del 2007 ante la proyección de “Noche en el museo”. ¿Que podríamos haber escogido otra? Pues seguro, pero seguramente nos habríamos divertido menos.

Bueno, la cuestión es que no hace mucho, TVE nos ofreció la posibilidad de rememorar nuestro origen cinematográfico en pantalla pequeña, y claro, ni se nos pasó por la cabeza la posibilidad de rehusarla, y ahí estuvimos, tumbados en el sofá, con una bolsa de patatas fritas en la mano mientras disfrutábamos de esta comedia.

“Noche en el museo” nos narra la historia de Larry Daley (al que da vida Ben Stiller), el típico soñador americano que, de desastre en desastre, consigue destruir su matrimonio y la imagen que tiene de él su hijo. Por su pequeño, deja aparcados sus sueños de grandeza y acepta un trabajo de guardián nocturno en el Museo de Historia Natural de Nueva York.

Un trabajo rutinario y aburrido, alejado de todo lo que Larry anhela, o por lo menos, eso es lo que piensa en un primer momento, porque pocos minutos después que los antiguos vigilantes le dejen en el museo, llaves en mano, se dará cuenta que de este trabajo no será especialmente rutinario que digamos.

Un crujido, una sombra que se mueve y sin quererlo ni beberlo, desaparece el Tyranosauro Rex que preside el Hall del museo. El la idea del robo pronto es descartada por Larry, pues nadie lo ha robado… También descarta las ideas segunda y tercera... hasta que se da cuenta de que, misteriosamente, Rex ha cobrado vida y lo persigue por los pasillos del Museo.


En plena persecución Larry se da cuenta que Rex no es el único que ha tomado vida en el museo, pues los cowboys se están enfrentando a guerra abierta con los gladiadores romanos, los animales de la sala del Amazonas campan a sus anchas y por si fuera poco, Hannibal el Huno anda sembrando el caos fuera de su sala.

Controlar lo que pasa en el museo es demasiado para nuestro protagonista, aunque cuente con algún que otro soporte, como el de Teddy Roosevelt (magistralmente interpretado por Robin Williams), así que, al finalizar su primera noche de trabajo decide abandonarlo, aunque al final se echa atrás para no decepcionar de nuevo a su hijo.

Precisamente con este objetivo invita a este a pasar una noche con él en el museo, para demostrarle así lo especial que es su trabajo. Lo que no se espera Larry es que tendrá que desplegar todo su ingenio para solucionar un pequeño (o gran) contratiempo que vivirán padre e hijo esa misma noche.

Larry (Stiller) y Roosevelt (Williams) montando a caballo
Larry (Stiller) y Roosevelt (Williams) montando a caballo


No os creáis, ya que aunque por lo que os hemos contado puede parecer una película profunda, o una moralina sobre lo divertidos que pueden ser los museos, realmente se trata de una buena comedia ligera con divertidos gags (el juego de Rex en el vestíbulo, el mono cabroncete, y los “temibles” cowboys y su caballo de hierro) y diálogos (sobre todo entre nuestro protagonista y Roosevelt).

La verdad es que le tenemos cariño a esta película, quizá es porque fue la primera que vimos juntos, pero nos gustó y nos divirtió, y no solo la primera vez, la segunda también, así que, os la recomendamos, sobre todo si queréis disfrutar de una tarde (o velada) sin más pretensiones que divertiros un rato. Por nuestra parte, y unánimemente, le ponemos un 7 sobre 10.




Título original: "Night at the Museum" - USA - 2006 Dirigida por: Shawn Levy Duración: 108 minutos Género: Comedia, Fantástico
lunes, 27 de junio de 2011

Separados

Separados - Cartel
Cinematográficamente los del equipo asumimos unos riesgos que a veces, son difíciles de justificar. Por un lado nos gustan las grandes producciones con cierto argumento, por otro, parecemos críos a la caza de la última de dibujos animados (y más de si esta es de Pixar) y de vez en cuando, nos da por intentar reír un poco a base de comedietas románticas.

Precisamente es cuando escogemos estas últimas que nuestro porcentaje de éxito en la elección acostumbra a bajar y mirad que de entrada, parece sencillo hacer reír a base de tópicos sobre enamorados, pero no es así ya que, aunque no es necesario que tenga mucho argumento, sí que es necesario disponer de una historia coherente no demasiado trillada y de un cásting de actores con química entre ellos.

En el caso que nos ocupa hoy, “Separados”, lamentablemente no dispone ni de una cosa ni de otra, pues aunque tanto Jennifer Aniston como Vince Vaughn por parte de cada uno están correctos, entre ambos, la química brilla por su ausencia.

La historia empieza con un pequeño flash-back donde nos presentan a los protagonistas de la historia: Gary (Vince Vaughn) y Brooke (Jennifer Aniston). No se conocen pero ambos están viendo un partido de béisbol cuando Gary se siente irremisiblemente atraído por Brooke y liga con ella de la forma más catastrófica posible, a base de insultos a su acompañante y regalándole un perrito caliente... sin comentarios...

Cuando acaba el flash-back, nuestra pareja lleva ya dos años casada y las cosas no han cambiado mucho y la situación entre ambos se aguanta por lo pelos hasta que, por una chorrada toda su vida en conjunto se desmorona como un castillo de naipes.

A partir de aquí, tanto Gary como Brooke intentaran hacer reaccionar al otro llevándolo a su lado de la guerra ayudándose de familia, amigos y lo que se le ponga delante con resultados más bien patéticos.

La verdad es que la película es floja, floja ya que para ser comedia le faltan varios puntos imprescindibles, por ejemplo, le falta gracia, le falta ritmo, le faltan chistes. Y para ser una película romántica le falta ¿todo?

Ninguno de los dos protagonistas está a la altura y en ningún momento trasmiten lo más mínimo haciendo imposible la implicación del espectador en la trama de la película, aunque muchas de las situaciones que presenta “Separados” la podemos vivir en nuestras propias casas. Una verdadera pena porque no es de las peores interpretaciones de Aniston.

De todas formas, lo peor de “Separados” es la falta alarmante de ritmo con que se desarrolla la manida trama de la película, con gags excesivamente largos y escenas carentes de gracia que provocan que el espectador vaya desenganchándose poco a poco.

Sinceramente, no la recomendamos, pues no le encontramos un momento óptimo para ver, es más, le vamos a crear un nuevo género cinematográfico para ella, el de las películas Ni-ni (ni es una película para ver en pareja, ni para tarde de fin de semana, ni divertida). Para los del equipo, y siendo muy generosos, un 4 sobre 10.




Título original: “The break-up” – USA – 2006
Dirigida por: Peyton Reed
Duración: 105 minutos
Género: Comedia romántica