jueves, 30 de agosto de 2018

Mamma Mia! Una y otra vez


Cartel de "Mamma Mia! Una y otra vez"
Diez veranos después, las azules aguas mediterráneas que rodean la imaginaria isla de Kalokairi (Grecia) han vuelto a nuestras veraniegas pantallas de cine, y de nuevo lo han hecho de la mano de la música de ABBA. Sí, este verano de 2018 ha llegado a nuestras pantallas la secuela de “Mamma Mia!”, esta vez bajo el título de “Mamma Mia! Una y otra vez”.

Aunque la película original no fuese una joya, lo cierto es que a los del equipo nos enganchó la magia de sus canciones, sus escenarios y sus personajes. Por eso, cuando nos enteramos del estreno de su secuela, inmediatamente la apuntamos en nuestra lista para verla en pantalla grande nada más encontrar un hueco en nuestra agenda.

“Mamma Mia! Una y otra vez” continua contándonos la historia de Donna, aunque en esta ocasión lo hace desde el punto de vista de su hija Sophie (Amanda Seyfried) quien, desde Kalokairi, irá recordando la historia de su madre mientras prepara la reapertura del hotel que su progenitora ideó para la isla, el “Hotel Bella Donna”.

La película comienza trasladándonos directamente a la Universidad de Oxford, más concretamente al acto de graduación de Donna Sheridan (Lily James) en el año 1979. Finalizada una ceremonia en la que su madre no ha hecho acto de presencia, Donna decide no volver a casa y dedicarse a viajar.

En los primeros compases del viaje y, tras una corta estancia en Paris, Donna conoce y pasa la noche con Harry Bright (interpretado por Hugh Skinner) a quien le cuenta sus planes de conocer la isla griega de Kalokairi. Ya de camino a la isla, y una vez perdido el ferry que la podría llevar hasta allí, conoce a Bill Anderson (Josh Dylan) quien la lleva en su velero hasta la pequeña isla, separándose posteriormente de él debido a los compromisos de este.

Poco después de instalarse, Donna queda prendada de Kalokairi, de su gente, de su forma vida y de un joven llamado Sam Carmichael (Jeremy Irvine) con el que comenzará una bonita historia que se ve truncada a causa de un engaño.

Una vez explicado el episodio de juventud que acabó marcando las vidas de Donna y de Sophie, y que la vez justificó la primera película, la trama argumental pasa a situarse en los días previos de la reapertura del hotel, durante los cuales, y entre los preparativos para llevar a cabo la misma, se descubre que Sophie está embarazada. 

¿Llegarán a tiempo todos los invitados a la inauguración del hotel? ¿Podrá Sophie cumplir el deseo de Donna? Todas estas preguntas, así como unas cuantas más que nos guardamos en el tintero tienen su respuesta en las casi dos horas de metraje de “Mamma Mia! Una y otra vez” aunque, evidentemente, nosotros no os lo contaremos.

Técnicamente podemos considerar “Mamma Mia! Una y otra vez” una película un tanto irregular, ya que, mientras por un lado la dirección de Ol Parker ha sido capaz de enlazar brillantemente el flashback del importante momento vital que vivió Donna en su juventud con los hechos del presente, el exceso de melancolía y dramatismo con el que se impregnan todas las secuencias de la cinta acaban provocando una sensación demasiado agridulce que para nada concuerda con el espíritu de las canciones de ABBA.

Desde el punto de vista interpretativo, y una vez aceptado el hecho de la pérdida de la gran Meryl Streep, nos gustaría remarcar los buenos trabajos de Lily James (la Donna de 1980) y de, una vez más, Amanda Seyfried, quienes se hacen totalmente con sus papeles y consiguen transmitírnoslo. Quienes están más fríos son los hombres, Pierce Brosnan, Stellan Skarsgård y Colin Firth, que no acaban de encontrar su sitio y, muy especialmente, las dos estrellas invitadas: Andy García (su Fernando Cienfuegos apenas tiene papel y el que tiene no está bien solucionado) y Cher haciendo de abuela de Sophie, a quien consideramos una auténtica jarra de agua fría, ya que en ningún momento nos gustó su trabajo pese al momento estelar que tiene que protagonizar.

Por suerte para nosotros y para “Mamma Mia! Una y otra vez”, la música atemporal y pegadiza de ABBA tapa con solvencia la mayoría de carencias.

Para los miembros de este equipo, la nota final para “Mamma Mia! Una y otra vez” es de un 7 sobre 10, y os recomendamos haceros con vuestras entradas y  verla en pantalla grande.





Título original: “Mamma Mia! Here we go again” – 2018 – USA
Dirigida por: Ol Parker
Duración: 108 minutos
Género: Musical, comedia, drama, secuela


jueves, 2 de agosto de 2018

Beach Rats


Cartel de Beach Rats
Muchas veces, a la hora de escoger una película, nos dejamos guiar por las grandes campañas de publicidad (en televisión, internet, marquesinas de bus, metro, etc.) y nos perdemos pequeñas joyas que deberían tener más espacio en nuestras carteleras, pero al estar encajadas dentro del llamado cine independiente, pasan por ellas con más pena que gloria.

En esta entrada os vamos a hablar de una de estas películas, la cual pese a llevarse uno de los premios grandes del Festival de Sundance 2017 (a la mejor dirección), ha llegado a su máxima difusión cuando ha entrado a formar parte del catálogo de la plataforma de streaming Netflix. Os estamos hablando del drama “Beach Rats”.

La historia de “Beach Rats” nos desplaza directamente al distrito neoyorquino de Brooklyn, donde nos encontramos con Frankie (Harris Dickinson), un chico de 19 años. Fuera de casa, Frankie es un pandillero más, fuma porros, presume de abdominales y se mueve en manada con sus amigos, en casa es alguien radicalmente distinto, un joven machacado por el cáncer terminal de su padre y la insistencia de su madre en que lleve a casa una novia.

Para escapar de su atormentada vida, Frankie se enfunda la armadura de los amigos, los paseos por la playa y las drogas, pero ni con ellos es capaz de conseguir un mínimo de tranquilidad o felicidad, ya que tiene un auténtico conflicto personal, asumir y vivir su sexualidad. Para intentarlo, Frankie se escuda en una nueva máscara, la que le proporcionan las páginas de internet y foros gais.

En plena temporada de playa y durante una de sus visitas pandilleras a Coney Island conoce a Simone (Madeline Weinstein), una chica joven, inteligente y absorbente. Pese a la animadversión inicial, Frankie ve en Simone la opción perfecta para hacer feliz a su madre y a la vez, potenciar su imagen de heterosexual ante sus amigos, por tanto, pese a la escasa atracción sexual que siente por la chica acaba iniciando una relación con ella.

Lo que podía ser un alivio en la vida de Frankie, su relación con Simone, acaba provocando su siguiente paso en su vida oculta, quedar con hombres mayores para tener sexo con ellos, aunque como os decimos habitualmente, ha llegado el momento de deciros, hasta aquí lo que os podemos contar de “Beach Rats”.

Técnicamente con “Beach Rats” nos encontramos ante una película ciertamente complicada que, su directora, Eliza Hittman logró llevar a cabo con notable destreza pese a ser su segunda película. La aceptación de la propia sexualidad en un entorno hostil e híper masculino visto a través del prisma femenino de su directora queda perfectamente reflejada “Beach Rats”, tanto en las escenas de alto voltaje sexual, como en aquellas donde la belleza y la complicidad salen a relucir. El único punto negativo en este punto es, sin lugar a dudas, el final de la película, demasiado abierto… como la vida misma.

Interpretativamente nos gustaría remarcar el trabajo de Harris Dickinson, el joven actor británico que, en su debut cinematográfico, da vida a Frankie, un papel complejo, tanto por el perfil psicológico del mismo, como por las escenas de sexo y desnudos integrales que se dan a lo largo del metraje de “Beach Rats”, haciéndolo además perfectamente. Sin lugar a dudas, un gran debut para un actor que tendremos que seguir muy de cerca en un futuro más próximo que lejano.

Algunos seguramente verán “Beach Rats” como una película obscena o incluso pornográfica, aunque nada más lejos de la realidad, “Beach Rats” es un profundo drama sobre la aceptación de la homosexualidad, retratando sin las ataduras de Hollywood y de la puritana sociedad americana, el duro y crudo camino que muchos jóvenes han tenido que seguir en su vida.

Nuestra nota final para “Beach Rats” es de un 7 sobre 10.




Título original: “Beach Rats” – 2017 – USA
Dirigida por: Eliza Hittman
Duración: 95 minutos
Género: Drama, Homosexualidad