lunes, 29 de junio de 2020

Cuando tienes 17 años

Cuando tienes 17 años poster
En cada fase de nuestra vida vemos la misma de un color distinto, en la infancia, por lo general todo es bonito, fácil, divertido y los problemas no existen, y si existen, tenemos a esos entrañables seres que son los padres que nos protegen de todo lo que pueden. Más adelante, en la adolescencia todo empieza a cambiar, aparecen los amigos, los problemas con ellos, las primeras exigencias en el colegio, nada comparable en lo que nos encontramos cuando dejamos atrás la adolescencia ya que, las diferencias de cada uno salen a relucir, chocando con los amigos, los padres y con eso tan odioso que ese llama el mundo laboral.

Podríamos continuar con lo que nos pasa a la gente, por lo general, en las siguientes fases de nuestras vidas con la constitución nuevas familias, a veces saliendo de lo más socialmente enraizado, pero, hoy en esta entrada nos centraremos en, el casi siempre, difícil paso de la adolescencia a la edad adulta, y lo haremos en base a la película francesa: “Cuando tienes 17 años”.

Cuando tienes 17 años” empieza presentándonos a uno de los protagonistas, Damien (Kacey Mottet-Klein) un joven adolescente que vive con su madre Marianne (Sandrine Kiberlain), en un pequeño pueblo de los Pirineos, mientras el padre, Nathan está de misión militar en África.

Lo que de entrada podría ser una situación idílica pronto da un pequeño giro, pues Damien vive una situación difícil en el instituto ya que, aunque es un alumno brillante, sufre el acoso y maltrato de uno de sus compañeros, Tomas (a quien da vida Corentin Fila).

Sin motivo aparente, Tomas empuja, derriba y pega a Damien quien, sin muchos miramientos se revuelve también contra su agresor convirtiendo su relación en una relación de odio y violencia quizá, demasiado traumática.

Paralelamente a todo esto descubrimos que la vida de Tomas es más complicada de lo que aparenta pues, además de tener que andar cada día 3 horas para poder asistir al instituto, en casa su madre adoptiva está gravemente enferma. Un día, después de recibir un aviso, Marianne llega a la casa de Tomas para visitar a su madre y hacerle unas analíticas.

Aunque no se trata de una enfermedad muy grave, está embarazada, como tiene cierto riesgo, la mujer es internada en un hospital provocando que Marianne ofrezca una habitación de su casa a Tomas mientras su madre esté en tratamiento. Como es evidente, cuando Damien se entera monta en cólera.

El comienzo de la relación entre Damien y Tomas no puede ser más tensa y aunque ante Marianne se comportan, a escondidas continúan totalmente enfrentados, aunque poco a poco, y gracias que Damien ayuda en los estudios a Tomas y este en casa, la situación entre ambos se va suavizando poco a poco.


Tomas y Damien, los protagonistas de "Cuando tienes 17 años"
Tomas y Damien, los protagonistas de "Cuando tienes 17 años"



Con el paso del tiempo, Tomas tiene que volver a su casa y en ese momento, se despierta en Damien un sentimiento que no puede controlar ni ante Marianne ni ante el propio Tomas, se ha enamorado de este, aunque como bien os podéis imaginar, hasta aquí, lo que os contaremos del argumento de “Cuando tienes 17 años”.

No os vamos a decir que “Cuando tienes 17 años” es una grandísima película ya que tiene algunas lagunas (y no purificadoras como las que usa Tomas), tanto en su argumento como en su ejecución, pero sí que os diremos que es una buena película que explora más que correctamente el complicado paso de la adolescencia a la edad adulta en medio de un entorno complicado y más cuando nuestros protagonistas descubren que, el amor muchas veces no está del lado de la corriente más extendida socialmente.

Para los miembros de este equipo, a “Cuando tienes 17 años” le sobran algunos minutos de metraje, concretamente los que se gastan con la historia del padre militar que, no aportan absolutamente nada al desarrollo de la historia principal.

Interpretativamente nos gustaría remarcar los buenos trabajos de, sobre todo, Sandrine Kiberlain dando vida a la sufrida y comprensiva madre de Damien quien, con su buen trabajo da una consistencia total a la historia. También es muy remarcable el trabajo de Corentin Fila interpretando a quizá, el personaje más complejo de “Cuando tienes 17 años”, y lo hace genialmente bien, sin miedo a desnudarse ante la cámara (ni en sentimientos ni físicamente) para dar fuerza a un personaje digno de recordar.

Por todo lo que os hemos contado, nuestra nota final para “Cuando tienes 17 años” es de un 7 sobre 10.

 

 

 

Título original: “Quand on a 17 ans” – Francia – 2016
Dirigida por: André Tachiné
Duración: 114 minutos
Género: Drama, LGTBI


jueves, 18 de junio de 2020

Yo nunca - Temporada 1

Yo Nunca
¿Cuántos de vosotros levantaríais el vaso si, tuvierais que contestar con la verdad absoluta a la pregunta: “Yo nunca he jugado al juego de ‘yo nunca’”?, me temo que todos nos tomaríamos el primer trago, jajaja

La verdad es que el juego del “Yo nunca…” es todo un clásico entre los grupos de amigos y sus veladas juntos, pero hoy, como ya os podéis imaginar, en este rincón no os vamos a hablar de dicho juego, si no de uno de los estrenos de la plataforma de streaming Netflix llegado a su catálogo en plena cuarentena por COVID-19, la serie estadounidense “Yo nunca”.

No os vamos a engañar, no tenemos ni idea de porque decidimos verla, pero sí tenemos muy claro que verla fue uno de los grandes aciertos que hemos tenido estos días de consumo audiovisual elevado.

La historia de “Yo nunca…” nos desplaza directamente a la costa oeste americana, y lo hace para llevarnos a un barrio de Los Angeles (California). Allí nos encontramos con Devi Vishwakumar (a quien da vida Maitreyi Ramakrishnan), una adolescente estadounidense, primera generación de una familia de origen hindú.

Después de un año académico muy duro, Devi afronta un nuevo curso. Atrás queda una silla de ruedas y los traumas provocados por la repentina muerte de su padre, y por delante, toda una etapa que, a toda costa intentará que sea toda una revolución en su vida.

Devi quiere ser popular o, mejor dicho, quiere ser una chica estadounidense normal, con sus ligues, sus fiestas y su grupo de amigos. El problema es que, hasta el momento, sus marcados rasgos físicos y la profunda creencia religiosa de su familia la ha situado un poco en lo que se conoce como Nerd (alguien estudioso, inteligente, pero de limitadas habilidades sociales) junto con sus dos mejores amigas, Eleanor (Ramona Young) y Fabiola (Lee Rodriguez), una hindú, una asiática y una latina… en el instituto “La ONU”.

Ya durante los primeros días del nuevo curso, algo cambia en Devi ya que, de buenas a primeras siente una atracción sexual irrefrenable por el macizo del instituto, Paxton (Darren Barnet).

Con el paso de los días y el acercamiento entre Paxton y Devi, esta va dejando arrinconadas a sus amigas centrándose, únicamente, en sus problemas y obviando los de ellas, lo cual acaba provocando roces y rencillas.

Devi, Eleanor y Fabiola el trío de la ONU de "Yo nunca"
Devi, Eleanor y Fabiola el trío de la ONU de "Yo nunca"


Aún a riesgos de que quienes leáis esta crítica justo hasta este punto penséis que, “Yo nunca” es, una vez más, la típica historia de adolescentes, nosotros dejaremos aquí el desarrollo argumental para centrarnos en la crítica de “Yo nunca”.

Sin lugar a dudas, una de las cosas más interesantes de “Yo nunca” es algo tratado ya cientos de veces pero que, en esta ocasión, se le da un tratamiento de absoluta normalidad, la integración y la diversidad racial, una diversidad racial que está presente en la mayoría de personajes de la serie pero que, en ningún caso constituye el hilo argumental principal, aunque sí lo condiciona.

Otro de los grandes puntos fuertes de “Yo nunca” está en el enfoque que se le da a una historia hasta cierto punto, manida, el paso de la adolescencia a la edad adulta con el descubrimiento del deseo, de la identidad sexual y todo, sin olvidar los problemas propios de la edad, de una familia con rígidas normas religiosas, etc., eso sí, contándonoslo con gracia, humor, la inteligencia y dulzura.

Nos gustaría comentar, además, el gran trabajo realizado, en todos los ámbitos en la creación y el desarrollo del personaje de Devi, una adolescente inteligente, empollona, a veces un poco cobarde, pero con una confianza en sí misma brutal quien, acaba convirtiéndose en un personaje totalmente carismático que engancha de comienzo a fin.

Para los miembros de este equipo, “Yo nunca” ha sido algo así como un soplo de aire fresco, un divertimento ideal para una maratón. Por todo lo que os hemos contado, nuestra nota final para “Yo nunca” es de un 8 sobre 10.

 

 

 

Título original: “Never have I ever” – USA – 2020
Género: Drama, Comedia
Año de creación: 2020
Año de finalización: 2020 (primera temporada)
Capítulos: 10 de unos 25 minutos.

 

viernes, 12 de junio de 2020

Mulan

Poster Mulan 1998
Hace mucho, pero que mucho tiempo, que en este rincón no traíamos uno de los auténticos clásicos del gigante estadounidense Disney, concretamente el último llegó hace dos años, cuando os comentamos “Rompe Ralph”.

Hoy en esta crítica os queremos hablar una cinta de animación que llegó a nuestras pantallas en 1998, un drama musical ambientado en la antigua China y con una protagonista de armas tomar, sí, hoy en este pequeño rincón os queremos hablar del clásico de Disney: “Mulan”.

La historia de “Mulan” empieza desplazándonos a un recoveco de la Gran Muralla China durante la época de la China Imperial. Allí y como quien no quiere la cosa, nos encontramos con el malo malísimo de la película, Shan Yu, el líder de los hunos, asaltando el mítico monumento y haciendo una auténtica declaración de intenciones, va a llegar con su ejército a la capital para derrocar al emperador.

Lo más rápido que pueden, los emisarios del Emperador le hacen llegar las nuevas y este, sin titubear, ordena el reclutamiento de un varón de cada familia del país para conformar un gran ejército.

Lejos de la capital, en un pequeño pueblo nos encontramos con la familia Fa, compuesta por una moderna abuela, unos padres y Mulan la hija de ambos. El padre y único varón de la familia es un lisiado ex soldado que pretende cumplir con las normas y alistarse de nuevo, pero sin decirlo a la familia, Mulan decide coger la vieja armadura de su padre y huir de noche para suplantarle.

Los espíritus de la familia, cuando se dan cuenta de las intenciones de Mulan, deciden enviar una ayuda para que consiga su objetivo, aunque no consiguen enviar a quien realmente pretenden, y acaban enviado a un pequeño dragón patoso llamado Mushu.

Después de un divertido encuentro de Mushu y Mulan, ambos deciden unir fuerzas para logar su objetivo, y hacerlo, además, con honores. Poco después, ambos llegan al campamento militar donde Mulan deberá implicarse al máximo para ocultar, tanto a los soldados como al capitán, su condición de mujer.

Los primeros días el campamento, la falta de forma y de capacidad física de Mulan se hacen más que evidentes, pero con tenacidad y con la ayuda del pequeño Mushu, día a día va mejorando su condición y sus habilidades físicas.

Un día, aparece en el campamento la orden de movilización, con lo cual, todo el destacamento debe dirigirse a las montañas para juntarse con el ejército imperial, aunque, cuando llegan al punto de encuentro descubren que este, ha sido masacrado por los hunos.


Mulan y Mushu
Mulan y Mushu


Poco después, el destacamento de Mulan debe enfrentarse a los hunos y, pese a salir airosos, la verdadera identidad de nuestra protagonista queda al descubierto y, como siempre llegados a determinado punto, os decimos que “hasta aquí lo que os podemos contar del argumento de Mulan”.

Técnicamente os diremos que “Mulan” sorprende, de entrada, por su cuidada estética y un trazo en el dibujo que recuerda totalmente a la cultura china, muy distinta del resto de producciones del gigante americano. Otro punto que destaca y mucho en el apartado técnico de “Mulan” es la fantástica banda sonora la cual, se integra perfectamente con la acción que se desarrolla en pantalla, complementándose y haciendo vibrar al espectador.

Desde el punto de vista argumental, os diremos que “Mulan” está basada (a la manera de Disney) en las batallas contadas por un poema narrativo chino e incluye, como mínimo dos grandes enseñanzas:

- La importancia del empoderamiento de la mujer. En “Mulan” nos encontramos con la imagen de la machista sociedad China tradicional (mucho nos tememos que también en la actual), una imagen dura, donde la mujer es completamente relegada a un papel de sumisión total, teniendo que renunciar a su propia felicidad en pro de enorgullecer a la su familia (sobre todo, a los hombres de la familia) y al imperio. Mulan, demuestra totalmente que otra forma de actuar y luchar es, a todas luces, más enorgullecedora y enriquecedora.

- La visibilidad de la diferencia. Durante toda la primera mitad de la película, Mulan lucha escondida, convertida en hombre y enfundada en la armadura de su padre, una vez descubierta, se lanza igualmente para enfrentarse a cualquier situación que se le cruza, aceptándose y dejándose ver ante el mundo tal y como realmente es.

En cuanto a los personajes, realmente hay mucha diferencia ya que, mientras Mulan está perfectamente definido como heroína diferente, el resto de secundarios es realmente flojo pudiendo salvar quizá, el personaje del joven capitán Shang, un hombre con todos los valores que debería tener una persona de su posición y su época, pero a la vez, un hombre que escucha a Mulan.

No os vamos a decir que “Mulan” es una obra maestra pero sí que, en cierto modo, es una película que marca una época, un antes y un después en la forma de ver a las propias “princesas Disney”.

Por todo lo que os hemos contado, nuestra nota final para “Mulan” es de un 8 sobre 10.

 

 

 

Título original: “Mulan” – USA – 1998
Dirigida por: Barry Cook, Tony Bancroft
Duración: 88 minutos
Género: Animación, Aventuras, Acción, Clásicos Disney