Aunque han pasado más de 15 años desde su estreno, en este equipo seguimos recordando con nitidez los pósteres promocionales en marquesinas que mostraban a un Christian Bale extremadamente delgado, casi irreconocible. La imagen iba acompañada de una frase inquietante que despertaba aún más curiosidad que su aspecto físico:
"¿Puede alguien despertar de su peor pesadilla… cuando no está dormido?"
En aquel momento no llegamos a ver la película y, cuando "El maquinista" desapareció de la cartelera, también se esfumó de nuestra memoria. Sin embargo, regresaba de forma recurrente con cada nuevo estreno protagonizado por Bale, casi siempre acompañada del recuerdo colectivo de su impactante transformación física para dar vida al protagonista de este inquietante thriller psicológico.
Hace unos días, reencontramos "El maquinista (2004)" en la plataforma de streaming Amazon Prime Video y, con algo de tiempo libre, decidimos por fin saldar esa deuda pendiente. Hoy, en este rincón, os compartimos nuestra visión sobre una de las interpretaciones más extremas de la carrera de Christian Bale.
La historia de "El maquinista" comienza presentándonos a Trevor Reznik, un operario de maquinaria industrial que sufre un insomnio severo desde hace casi un año. Interpretado de forma magistral por el camaleónico Bale, lo conocemos en una escena tan desconcertante como reveladora: mientras intenta deshacerse del cuerpo de un hombre, envolviéndolo en una alfombra para arrojarlo al mar con enormes dificultades.
En el momento en que alguien le descubre, la acción vuelve atrás para contarnos como ha llegado hasta esa situación. Resulta que, desde hace más o menos un año, Reznik padece de insomnio severo, una situación que le ha llevado a adelgazar hasta límites casi inhumanos.
Marginado por casi todos sus compañeros de trabajo, le queda el único recurso de socializar con dos mujeres, Stevie (Jennifer Jason Leigh), una prostituta con la que le une más una amistad que un interés comercial y Marie (Aitana Sánchez-Gijón), la camarera de una cafetería del aeropuerto a quien visita en sus largas noches de insomnio.
Poco después de descubrir estas características de la vida de Reznik, empiezan a sucederle extraños sucesos marcados por la aparición de un misterioso hombre quien se hace llamar Iván. Un día, y después de una distracción de Reznik creada por Iván (quien, por cierto, nadie conoce), en la fábrica sucede un grave accidente que provoca la pérdida de un brazo de un trabajador que estaba ajustando una máquina.
Paralelamente, en la nevera de Reznik aparece un post-it con el juego del ahorcado, con sólo seis letras y dos ya puestas. ¿Está Reznik perdiendo el norte o por el contrario está siendo objeto de un complot organizado por Ivan y su jefe? Como ya os podéis imaginar, nosotros conocemos la respuesta a estas preguntas, aunque no os lo contaremos, pues el desenlace de “El maquinista” es realmente bueno, aunque quizá demasiado detallado.
Técnicamente os diremos que “El maquinista” es una película con algún que otro altibajo que, desgraciadamente, enturbia un poquitín la experiencia de disfrute de la misma. Si por un lado nos encontramos con una historia potente que mezcla la culpa, la amnesia y el insomnio con maestría, por otro lado, nos encontramos con un desenlace tan potente y tan detalladamente explicado que acaba rompiendo la magia de suspense y thriller que había conseguido durante las tres primeras cuartas partes de la película donde, los continuos flashbacks y una atmosfera fabril perfectamente diseñada, sumergen al espectador en los problemas mentales del protagonista.
A parte de la ambientación y de la tensión durante gran parte del metraje de la cinta, el ámbito donde “El maquinista” merece una mención más especial es en su apartado interpretativo ya que, en él, nos encontramos con una de las interpretaciones más escalofriantemente bien ejecutadas de los últimos años, la de Christian Bale dando vida al atormentado Trevor Reznik, una interpretación simplemente magistral en el que personaje y actor se funden en uno, dando un tremendo valor a la estricta dieta que llevó a Bale, a perder de 30 kilos en cuatro meses para dar vida al famélico e insomne Reznik.
Si os gustan los thrillers con toques de terror psicológico y sobretodo, con grandes interpretaciones os recomendamos esta “El maquinista”, aunque eso sí, sólo buscáis una película para pasar el tiempo en plan relax, hay, sin lugar a dudas mejores opciones.
Por todo lo que os hemos contado, nuestra nota final para “El maquinista” es de un 7 sobre 10.
Título original: “The machinist” – España – 2004
Dirección: Brad Anderson
Duración: 100 minutos
Género: Thriller, Terror psicológico.





