jueves, 27 de septiembre de 2018

La casa de las flores


La Casa de las Flores
En la plataforma de streaming Netflix los estrenos se suceden casi sin pausa, aunque eso sí, mientras algunos de ellos acaban pasando con más pena que gloria gracias a su mediocre calidad, otros intentan ser salvados del olvido en base a potentes campañas de publicidad (“The Cloverfield Paradox”, “Aniquilación”), y de vez en cuando, aparecen sin hacer demasiado ruido, auténticas joyas. Hoy en este rincón os queremos hablar de una de ellas, la mexicana “La casa de las flores”.

“La casa de las flores” se estrenó internacionalmente la primera quincena de agosto de 2018 y muy pronto se convirtió en una auténtica revelación. Nosotros la vimos pasados unos días pero aún, a fecha de hoy, continuamos recordándola con mucho cariño.

La serie empieza presentándonos a la familia de la Mora, una acaudalada familia de Ciudad de México propietaria de una floristería en el barrio residencial de Las Lomas. La floristería, llamada “La casa de las flores” es el núcleo central de la historia y a la vez, de la matriarcal y disfuncional familia protagonista.

Durante los primeros compases de la serie, se nos presentan los miembros de la familia de la Mora: Virginia (Verónica Castro) la matriarca, Ernesto (Arturo Ríos) el padre, y los tres hijos de estos: Paulina (Cecilia Suárez) la mayor, Elena (Aislinn Derbez) quien se presenta con su novio afroamericano y Julián (Darío Bernal).

Durante la lujosa fiesta de cumpleaños de Ernesto, Roberta, la amante del cumpleañero se suicida en la floristería dejando una nota que encuentra Virginia. Para evitar la vergüenza y el típico “qué dirán”, Virginia decide esconder el suceso al público, aunque claro, la llegada de la policía, la pronta detención de Ernesto y la posterior aparición de la hija secreta de Roberta y Ernesto junto a otro negocio familiar llamado también “La casa de las flores” complicará por momentos la intención de Virginia y más, con Carmelita (Verónica Langer) la vecina cotilla de la familia husmeando en todo.

Poco a poco, la vida de la familia de la Mora se va complicando, ya que con Ernesto en prisión y las cuentas bloqueadas por la policía, mantener el secreto y el ritmo de vida resulta cada vez más difícil, provocando una auténtica montaña rusa de situaciones y emociones.

Sin ir más lejos, a primeras de cambio se descubre que el benjamín de la familia, Julián mantiene una tórrida doble relación, con una chica interesada por su dinero y con Diego, el contable de la familia, con quien además tiene una divertidísima salida del armario que Virginia no puede ocultar. Como tampoco puede ocultar, aunque lo intenta, la relación de Paulina y Maria José (Paco León) la transexual abogada de Ernesto y antiguo marido suyo.

Evidentemente os podríamos contar mucho más del argumento de “La casa de las flores”, aunque preferimos que lo descubráis vosotros, aunque lo que sí os contaremos es nuestra valoración de la serie.

Técnica y argumentalmente, bajo nuestra opinión, “La casa de las flores” representa la perfecta modernización del género de los culebrones, tan de moda 30 años atrás, relacionando por un lado la adinerada familia de la Mora (perteneciente a la clase alta mexicana) aferrándose a toda costa a la clasista sociedad mientras los cimientos del imperio familiar se tambalean al ritmo de lo que moderniza el género, los más variopinto sucesos tan de moda este segundo milenio: el tráfico de drogas, un negocio que hunde irremisiblemente, la transexualidad (de manos del personaje de Paco León), las infidelidades, el racismo, y como tampoco podía faltar, la bisexualidad del hijo de la familia. Sin lugar a dudas, un total acierto ya que además lo hace sin olvidar el humor.

Desde el punto de vista interpretativo, nos gustaría remarcar y mucho, el trabajo de Cecilia Suárez (Paulina de la Mora) quien logra convertir su personaje de hija mayor a casi protagonista, haciendo uso de una característica, al principio odiosa y después adorable, la forma de hablar (a sílabas) de su personaje. También sobresaliente, el trabajo de Paco León dando vida al transexual exmarido de Paulina, y el de la gran Verónica Castro (Virginia) como matriarca de la familia. El resto, sencillamente muy bien.

La verdad es que a los miembros del equipo, “La casa de las flores” nos encantó y sorprendió a partes iguales y ya os decimos que, días después de haberla visto, continuamos con ganas de más, aunque de momento todo pinta a que no habrá más temporadas.

Por todo lo que os hemos contado, nuestra nota final para “La casa de las flores” es de un 8.5 sobre 10, y os recomendamos encarecidamente verla.





Título original: “La casa de las flores” – México
Género: Drama,
Año de creación: 2018
Año de finalización: 2018 (primera temporada)
Capítulos: 13 capítulos


jueves, 20 de septiembre de 2018

Book Club


Después de haber disfrutado de lo lindo con la serie de Netflix “Grace y Frankie”, a los del equipo se nos abrieron los ojos de par en par cuando vimos el anuncio del estreno de la película “Book Club”.

De entrada, la premisa argumental de “Book Club” nos gustó por sus paralelismos con “Grace y Frankie”, ya que, además de compartir la visión de la sexualidad en la edad adulta, comparte también la actriz coprotagonista, la espléndida Jane Fonda. Como ya os podéis imaginar, el fin de semana de su estreno buscamos un hueco para verla en pantalla grande.

“Book Club” empieza presentándonos a sus protagonistas: Diane (Diane Keaton) una recientemente enviudada madre de dos hijas que pretenden a toda costa que se mude a vivir con ellas a Arizona, Vivian (Jane Fonda) la propietaria de un exitoso hotel a la que le encanta ligar pero teme comprometerse, Sharon (Candice Bergen) una juez federal divorciada y sin relaciones desde hace más de 15 años y Carol (Mary Steenburgen) con algunos problemas conyugales con su marido recientemente jubilado. Cuatro amigas de toda la vida que han triunfado en la misma pero que, cercanas a jubilación, tienen muchos problemas en su vida sexual y/o amorosa.

Las cuatro mujeres se reúnen cada mes en casa de una de ellas para comentar un libro escogido el mes anterior, y sí, de ahí viene el título de la cinta, “Book Club”. En la primera reunión que nos cuenta la película, tres de sus protagonistas se llevan una sorpresa al ver que el siguiente título a leer y comentar es el bestseller erótico “50 sombras de Grey”.

Este es el punto de partida para el desarrollo de trama argumental de “Book Club”. Una tras otra, la trama argumental nos va dando píldoras sobre la vida personal de cada una de las amigas, mientras a la vez, van descubriendo y asombrándose con las aventuras de Grey y Anastasia.

Al poco de empezar a leer el libro, las vidas de nuestras protagonistas empiezan a cambiar, Vivian se encuentra en el hall de su hotel con Arthur (Don Johnson) un antiguo amor con quien, años atrás, no se atrevió a dar el paso, Diane en uno de sus viajes a Arizona conoce a Mitchell (Andy García) un piloto de avión quien, poco a poco, le hace recuperar las ganas de vivir y la juez Sharon, se vuelca a ligar a través de una página de contactos, aunque como ya os podéis imaginar, hasta aquí os contaremos del desarrollo argumental de “Book Club” y de los cambios en la vida de sus protagonistas.

Para los miembros de este equipo, sin lugar a dudas, lo mejor de “Book Club” es el trabajo de su particular casting, la mayoría del cual tiene entre 65 y 80 años, y en especial el de Candice Bergen dando vida a la juez y el de Jane Fonda interpretando el papel, quizá, más complejo de las cuatro, aunque con todo, nuestro aplauso es para todos (García y Johnson incluidos), ya que los seis consiguen hacernos sentir sus papeles.

Técnicamente “Book Club” tiene bajo nuestro punto de vista demasiadas lagunas y aunque por un lado han salvado (o maquillado hasta la transparencia) muy bien el discurso feminista, por el otro “Book Club” combina gags demasiado manidos y poco sorprendentes con un ritmo narrativo tremendamente irregular e inconexo, abriendo muchos temas sin cerrarlos o cerrándolos más rápido de lo que se han abierto.

Los miembros de este equipo vemos a “Book Club” como a una opción agradable para el homenaje y lucimiento de sus protagonistas que, por desgracia, desaprovecha todas las oportunidades que tiene para convertirse en una comedia reivindicativa de la sexualidad en la madurez.

Por todo lo que os hemos contado, nuestra nota final para “Book Club” es de un 5 sobre 10.



Título original: “Book Club” – USA – 2018
Dirigida por: Bill Holderman
Duración: 104 minutos
Género: Comedia, Amistad



viernes, 14 de septiembre de 2018

A todos los chicos de los que me enamoré


A todos los chicos de los que me enamoré Netflix
Ya os avanzamos que los del equipo no somos, en absoluto, amantes del género de comedias románticas de y para adolescentes, pero el revuelo que levantó este agosto el estreno en Netflix del drama “A todos los chicos de los que me enamoré”, basada en una novela homónima de Jenny Han publicada en 2014, hizo plantearnos seriamente darle una oportunidad.

Como quien no quiere la cosa la oportunidad le llegó hace unos días cuando tomamos asiento en nuestro sofá, arrancamos Netflix y nos pusimos a verla.

A todos los chicos de los que me enamoré” empieza presentándonos a su protagonista, la adolescente Lara Jean Covey (Lana Condor). Lara es una joven apasionada de la lectura que vive con sus dos hermanas, una mayor y otra menor que ella, y con su padre, un abnegado ginecólogo que acaba enviudar recientemente.

Lara es una chica totalmente normal, casi transparente en la escuela y siempre a la sombra de su hermana mayor Margot en casa, de hecho, vive tan en su sombra que incluso siente algo muy especial por Josh, el novio de esta. Todo cambia cuando una noche Margot confirma en familia que se va a la universidad dejando la casa y a su novio Josh. Un pequeño caos se apodera de Lara, quien de la noche a la mañana pasa a ser la hija mayor en casa.

Como es totalmente incapaz de expresarle a Josh lo que siente, Lara le escribe una carta de amor, la ensobra y cuidadosamente la guarda en una caja junto con otras cuatro cartas dirigidas a otros chicos de los que también se había enamorado en algún momento.

Por un inesperado acontecimiento, las cinco cartas guardadas celosamente por Lara acaban llegando a sus destinatarios enterándose cuando uno de ellos, Pete Kavinsky (Noah Centineo), el tío bueno del instituto sale a su encuentro y se la enseña. Presa de los nervios ante Pete, Lara ve acercarse a Josh con su carta en las manos y en un arrebato, Lara besa a Kavinsky apasionadamente.

Como quien no quiere la cosa, Lara y Pete llegan a un acuerdo, con contrato por escrito incluido, de simular ser novios, para así, poder poner celosos a los ex respectivos (bueno, en el caso de Lara, los otros 4 receptores de sus cartas, y especialmente a Josh).

A partir de ahí, Lara y Pete se convierten en la pareja de moda en el instituto, van a fiestas, se pasean juntos, publican selfies en redes sociales e incluso, van a una excursión de fin de semana en la nieve, aunque claro, como ya os podéis imaginar no os contaremos lo que sucede allí. Así pues, ha llegado ya el momento de cortar nuestro desarrollo argumental para mantener el desenlace en secreto.

Lo que sí os contaremos es nuestra percepción más técnica, y lo haremos empezando por las interpretaciones, resaltando en especial el trabajo de Lana Condor y de Noah Centineo, dos actores que pese a sus diferencias, consiguen una química bastante especial, haciendo sus personajes más creíbles de lo que es habitual en las comedias romanticas de adolescentes.

Técnicamente, no podemos decir que con “A todos los chicos de los que me enamoré” estemos ante una película original, es más, no deja de ser una historia más del descubrimiento del amor entre adolescentes americanos, tan plana y poco sorprendente como la mayoría de títulos del género, aunque eso sí, los miembros de este equipo queremos reconocerle a “A todos los chicos de los que me enamoré” su apuesta arriesgada por llevar su manida historia a buen puerto con varios puntos originales, el primero de ellos, el juego de las cartas, el segundo punto, la diferencia de razas entre los protagonistas y el tercero, que ninguno de sus protagonistas encaja en el canon de sex-symbol adolescente evolucionando además, con el único objetivo de ser felices.

Con todo, consideramos a “A todos los chicos de los que me enamoré” como una buena opción para disfrutarla una velada en la comodidad del sofá y acabando con un buen sabor de boca. Por todo ello, nuestra nota final es de un 6 sobre 10.






Título original: “To all the boys I’ve loved before” - 2018 – USA
Dirigida por: Susan Johnson
Duración: 99 minutos
Género: Comedia, Drama romántico, Adolescencia


viernes, 7 de septiembre de 2018

¡Canta!


¡ Canta ! Cartel
Esto de ir por primera vez a una ciudad y regresar con una película asociada a ella, no es ya la primera vez que nos ocurre. Hace 7 años nos pasó con “Cómo acabar con tu jefe” y Roma, y hace dos, con Nueva York y la película que os vamos a comentar hoy, “Sing!” / “¡Canta!”.

“¡Canta!” fue la segunda película de Illumination Entertainment estrenada el 2016, y llegó precedida de una potentísima campaña publicitaria, con todas las marquesinas y buses mostrándonos a un cerdo vestido con un traje rojo y empuñando un micro. Con todo, y pese a la potente campaña publicitaria los miembros de este equipo no pudimos cuadrar nuestros horarios y hemos tenido que esperar a verla por otros medios, lo cual ha pasado recientemente.

Así pues, recordando la imagen de las calles de Nueva York inundadas de la cerdita cantante, nos acomodamos en nuestro sofá y le dimos al “play” dispuestos a ver “¡Canta!”.

La historia empieza presentándonos a Buster Moon, un optimista koala que ha conseguido hacer de su ilusión su vida. Buster es un amante apasionado del teatro y además, es el propietario de un viejo teatro que lleva su nombre.

Pese a su ilusión, su teatro pasa por horas bajísimas ya que ninguna de las obras que ha presentado en él los últimos años ha conseguido convertirlo en rentable. Acuciado por unas deudas que no puede afrontar y con la sombra del cierre persiguiéndole en todo momento, a Buster se le ocurre una última idea para salvar su teatro: organizar un concurso de canto al más puro estilo “Factor X” u “O.T.”.

Como premio, la intención de Buster es ofrecer 1000 dólares, pero por error de su secretaria, la Srta. Crawley (una anciana iguana a la que le falta un ojo), el premio acaba ascendiendo a unos imposibles 100000 dólares.

Con un premio tan elevado, el éxito de convocatoria resulta abrumador y cientos de animales de toda la ciudad se presentan al casting del concurso. Al final del proceso, Buster y la Srta. Crawley acaban seleccionando a: Mike un ratón fanfarrón y ambicioso, Rosita una abnegada cerdita madre de 25 retoños, Ash una puercoespín que debe iniciar una nueva vida al ser abandonada por su novio, Johnny un joven gorila hijo de un poderoso mafioso de la ciudad y la adorable Meena, una elefanta con un severo miedo escénico.

Los ensayos de cada uno de los cantantes, la búsqueda desesperada de dinero de Buster y algún que otro desafortunado accidente marcan la previa de la gran gala, aunque como ya os podéis imaginar, para saber algo más de su desarrollo y resultado final, tendréis que buscar “¡Canta!” y verla, porqué nosotros cerramos aquí el grifo de nuestro desglose argumental.

Técnicamente, debemos reconoceros que esperábamos mucho más de “¡Canta!”, ya que por un lado, la imagen digital continúa manteniendo todos y cada uno de los tics de Illumination (poca definición, movimientos mecánicos, etc.), y por el otro lado, el montaje final de “¡Canta!, claramente separado en dos partes bien diferenciadas no acaba de funcionar del todo. La primera de estas partes busca la comedia en base a gags fáciles y poco originales, mientras que la segunda intenta explorar la faceta más musical pero que, y pese al correcto ritmo narrativo, tampoco acaba de enganchar.

En cuanto a los personajes, a los miembros de este equipo nos han parecido todos, excesivamente superficiales y aunque, para cada uno de ellos “¡Canta!” nos cuenta sus ilusiones y sus miedos, resulta muy difícil empatizar con ninguno.

Por todo lo que os hemos contado, ya os podéis imaginar que a nosotros “¡Canta!” nos ha decepcionado al incumplir su principal objetivo: entretener. Nuestra nota final para “¡Canta!” es de un 4 sobre 10.



Título original: “Sing!” – USA – 2016
Dirigida por: Garth Jennings
Duración: 100 minutos
Género: Animación