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lunes, 28 de agosto de 2023

Iron Man 3

Iron man 3 - Cartel
En el mundo del cine hay un gran dicho que, muy pocas veces falla (las justas para justificarlo y darle valor), y es el de “No hay segundas partes buenas”. Pues bien, la gente de Disney y por extensión del resto de empresas de su grupo, como expertos en crear más y más secuelas de una buena idea con el único fin de llenar al máximo sus arcas, saben que para atraer la gente al cine en una trilogía deben hacer una segunda parte aceptable.

Cuando en 2010 llegó a nuestras carteleras, de la mano de Marvel, la segunda parte de las aventuras del magnate Tony Stark (a quien vuelve a dar vida Robert Downey Jr.) en la más que aceptable “Iron man 2” nos hizo pensar a todos que, más pronto que tarde tendríamos en nuestras carteleras el cierre de la trilogía, lo cual acabó ocurriendo tres años más tarde, en 2013, cuando llegó a bombo y platillo a las carteleras de todo el mundo la película que os contaremos a continuación en este rincón, “Iron man 3”.

“Iron man 3” empieza con un flashback hasta la víspera de Año Nuevo del 2000, en Suiza, donde el magnate Tony Stark, en total estado de embriaguez hace una conferencia sobre tecnología. Allí conoce a un nombre lisiado, Aldrich Killian (interpretado por Guy Pearce) quien le pide ayuda para su proyecto “A.I.M (Ideas Mecánicas Avanzadas)” y aunque Stark le indica que escuchará su proyecto, finalmente no lo hace.

En la actualidad nos encontramos a un Stark que se ha convertido en un creador compulsivo de versiones y más versiones de su armadura de Iron Man cuando por televisión aparece un terrorista apodado como “el Mandarín”, un hombre que realiza terribles atentados donde él quiere y cuando él quiere dejando a todos atónitos.

Stark no reacciona hasta que el jefe de seguridad de Stark Industries no se ve implicado en una de las acciones y lo hace de la peor manera posible, retando al “Mandarín” en su mansión, el resultado es que esta sufre un aparatoso ataque teniendo que usar su última armadura, la Mark 42, y lo hace tanto para salvar a su mujer Pepper Potts (Gwyneth Paltrow) como para salvarse a sí mismo, aunque esto último y usando una armadura experimental que no está prepara para el combate, le acaba enviando a cientos de quilómetros de casa, a Tennesse, sin batería y sin posibilidades reales de volver rápido.

Allí, Stark se hace amigo del pequeño Harley, un niño de 10 años que le ayudará a investigar un extraño atentado sufrido en la localidad y que apunta a ser obra de “el Mandarín”. Lo que descubren les deja boquiabiertos, no fue un atentado fue un en un programa experimental de auto regeneración de cuerpos lo que provocó que el cuerpo del afectado explotara a más de 3000 grados. Al poco de descubrir esto, “el Mandarín” envía un equipo para destruirle.

Por suerte, no solo no consiguen destruirle, si no que Harley y Stark consiguen acabar con el equipo y descubrir donde está “el Mandarín”, cuando Stark va a su encuentro, descubren que no es más que un actor en manos de un viejo conocido, Killian, aunque tarde ya que, Killian tiene secuestrada Pepper y le ha suministrado un serum de regeneración de cuerpos además de planificar un ataque al presidente con la armadura de James Rodhes, ahora rebautizada como Iron Patriot.


Tony Stark y el pequeño Harley con la armadura de Iron Man
Tony Stark y el pequeño Harley con la armadura de Iron Man



¿Conseguirá Tony Stark con su armadura experimental Mark 42 deshacer los entuertos del todopoderoso Killian? O por el contrario ¿será el final de un Stark muy debilitado? Nosotros obviamente, sabemos la respuesta a esta y otras preguntas, pero nos las guardaremos celosamente.

Argumentalmente “Iron man 3” es una película diferente ya que, estamos acostumbrados a que los grandes personajes de Marvel, dominen tras un inicio titubeante la situación hasta el desenlace final donde arrasan al rival. En esta ocasión nos pintan a un Stark completamente superado, con una armadura de Iron Man pendiente de desarrollar y perdiéndolo absolutamente todo. Representa una reinvención constante donde el peso de la acción no recae sobre Iron Man, sino sobre Stark. Una buena vuelta de tuerca.

Desde el punto de vista técnico os diremos que, pese a que tiene dos grandísimas escenas de acción, muy bien desarrolladas, al comienzo de la cinta cuando la casa californiana de Stark es destruida por tres helicópteros, y justo en el desenlace con la lucha entre el todopoderoso Killian y su ejército de hombres modificados y Stark con todo lo que puede, el resto de la película, asumimos que dejará muy fríos a los fans, ya que es más un thriller que una cinta de superhéroes.

Interpretativamente hablando os diremos que, como las dos partes anteriores, continua siendo un auténtico placer disfrutar del trabajo de su actor principal y auténtico alma máter, Robert Downey Jr., quien continua fundiéndose con su Tony Stark / Iron man de una forma espectacular, impidiendo ver donde acaba uno y empieza el otro. Con todo, en esta “Iron Man 3” hay que resaltar el trabajo de un secundario, Ben Kingsley dando vida a “el Mandarín” con un trabajo más que brillante.

Valorar “Iron Man 3” es ciertamente difícil ya que, como película típica de Marvel es justa, pero como entretenimiento cumple y de sobras, por tanto, nuestra nota final para “Iron Man 3” es de un 6.5 sobre 10.



Título original: “Iron Man 3” – USA – 2013
Dirigida por: Shane Black
Duración: 130 minutos
Género: Ficción, Acción, Secuela, Marvel

lunes, 2 de enero de 2023

Rush

Rush - Poster
Los más jóvenes apenas le conocerán, pero los que nacimos en los 70 y 80 del pasado siglo (sí, en los mejores casos, los que ya criamos más que canas), le recordamos con asombro y hasta cierto punto con admiración, os hablamos del piloto de F1 austríaco, Niki Lauda.

Aunque se retiró definitivamente 1985, seremos muchos los que sólo le conocemos por los reportajes sobre los grandes pilotos y, sobre todo, por las increíbles y dramáticas marcas de quemaduras que tenía en su deformado rostro.

Para poner un poco de luz a su historia y especialmente darle a conocer a las nuevas generaciones, en 2013 llegó a nuestras pantallas el biopic sobre su vida “Rush” que hoy, os queremos comentar en este rincón.

“Rush” nos desplaza directamente a la Inglaterra de los años 70 donde nos encontramos a dos jóvenes pilotos de Fórmula 3, James Hunt (interpretado por Chris Hemsworth) y Niki Lauda (a quien da vida Daniel Brühl), James y Niki son radicalmente opuestos y muy pronto chocan creando una profunda rivalidad entre ellos ya que, mientras Hunt es un piloto temerario, juerguista y tendente a los excesos, Lauda destaca especialmente por sus dotes para poner a punto sus monoplazas, estudiar los circuitos y confiar totalmente en la precisión de sus máquinas.

Al poco de conocerse, Lauda discute con su padre quien quiere que siga la tradición familiar (vaya, dedicarse a la política o a los negocios) algo que el joven no accede y después de una dura discusión, toma la determinación de, alejado de su familia, invertir absolutamente todo su dinero en comprar una plaza de piloto en la escudería BRM.

Paralelamente a esto, tanto Lauda como Hunt inician sendas relaciones con chicas, el primero con Marlene Knaus y el segundo llega a casarse con Suzy Miller (Olivia Wilde).

Un tiempo después, y con un Hunt ansioso de competir, este consigue plaza en una nueva escudería sin patrocinadores, la Kesketh Racing pudiendo así entrar en la F1 durante unas cuantas carreras.

El campeonato de 1975 se inicia con Lauda en la escudería Ferrari y Hunt sin equipo, pues al no tener patrocinadores, Kesketh Racing abandona el circo de la F1. En la recta final del campeonato, y gracias a la salida de Emerson Fittipaldi de la escudería McLaren, Hunt es contratado para sustituirlo. Al finalizar el año, Niki Lauda consigue su primer título de Campeón Mundial de la Fórmula 1.

El siguiente campeonato, el de 1976 se inicia con la gran rivalidad entre Lauda y Hunt en los circuitos, repartiéndose entre los dos los primeros pódiums, hasta llegar al Gran Premio de España donde Ferrari denuncia a McLaren y este es desposeído de la victoria. Hunt mermado en su confianza y con problemas sentimentales con su esposa Suzy tiene algún momento de bajón, hasta que se recupera y gana una carrera.

El hecho determinante del campeonato de 1976 y de la vida de Lauda llega con el Gran Premio de Alemania en Nürburgring donde una lluvia torrencial hacía recomendable cancelar el Gran Premio por inseguro, pero Lauda no consiguió el soporte de sus compañeros pilotos y el premio se disputó teniendo Lauda un terrible accidente en la tercera vuelta y acabando su coche envuelto en llamas.

Hunt (Hemsworth) y Lauda (Brühl) en Rush
Hunt (Hemsworth) y Lauda (Brühl) en Rush



Con terribles quemaduras en la cabeza y los pulmones llenos de humos tóxicos, Lauda inicia una recuperación en la que muy pocos confían. Casi dos meses después y desobedeciendo a médicos y a su esposa Marlene, Lauda vuelve a los circuitos dejando muy buenas sensaciones, aunque finalmente, el Mundial de 1976 se dirime en la última carrera.

Y como acostumbramos a deciros, hasta aquí lo que os podemos contar del argumento de “Rush”.

Técnicamente lo primero que queremos destacar de “Rush” es su acertadísima puesta en escena, con una fotografía que realmente nos desplaza casi 50 años atrás (a mediados de los 70 del pasado siglo), reflejando más que fielmente tanto los coches como la indumentaria del momento.

Otro punto realmente bien desarrollado es la confrontación entre ambos protagonistas ya que, a ellos solo les une un punto, la necesidad imperiosa de ganar (y hasta cierto punto, un toque de chulería). Realmente la película explota cuando ambos están en pantalla y quizá, flojea algo al centrarse en la historia de uno de ellos.

Interpretativamente hablando, tenemos de quitarlos el sobrero ante el gran trabajo que hacen los dos actores protagonistas de “Rush”, pero muy especialmente Daniel Brühl donde sus grandes dotes de actor y una perfecta caracterización tras el accidente consigue hacernos ver al auténtico, cerebral y analítico Niki Lauda. Con todo, Chris Hemsworth también realiza un gran trabajo, mucho más pasional (incluso con algún que otro semi-desnudo mostrando cuerpo) y dado a los excesos de todo tipo que tiene su personaje. Sin lugar a dudas, ellos dos son uno de los grandes sustentos de “Rush”.

Por todo lo que os hemos contado, nuestra nota final para “Rush” es de un 8 sobre 10.



Título original: “Rush” – 2013 – Reino Unido
Dirigida por: Ron Howard
Duración: 123 minutos
Género: Drama, Biográfico, automovilismo

 

 

lunes, 17 de octubre de 2022

The kings of summer

Los Reyes del Verano - Poster
Crecer, un acto que, por el mero hecho de que todos lo hacemos, habitualmente lo infravaloramos totalmente ya que, involuntariamente lo reducimos al mero hecho de incrementar el tamaño, de pasar días, o más vulgarmente acumular arrugas. Lejos de esta superficialidad, crecer es sumar y restar vivencias (y personas a nuestras vidas), aprender a equivocarse, a caer y a levantarse, a vivir el presente con un recuerdo del pasado y una ilusión para el futuro.

Plasmar este juego de cartas en una película de cine es algo realmente complicado, y aunque se ha intentado en varias ocasiones (“Boyhood”, “El señor de las moscas”, etc.), no es un camino muy explotado, y la verdad, no nos extraña.

Cuando escogimos “Los reyes del verano” / “The kings of summer”, lo hicimos sin demasiado convencimiento, pero, pese a todo, tomamos posesión de nuestro sofá y le dimos al play, y hoy, os lo contamos aquí.

“Los reyes del verano” empieza presentándonos a Joe Toy (a quien da vida Nick Robinson), un chico adolescente que vive bajo la presión de su padre, un hombre viudo que apenas le deja respirar sin corregirle, una situación totalmente insoportable para Joe, de la que únicamente escapa en la escuela donde nota una conexión con alguno de sus compañeros.

Uno de estos compañeros es Patrick (Gabriel Basso), un chico deportista de su misma edad, quien, aunque sin llegar a extremo de Joe, también se siente totalmente anulado por unos padres que intentan ser ‘enrollados’ pero no le dejan ser él, y que de tan sobreprotectores y cariñosos que, literalmente, le producen alergia al chico.

Después de un par de situaciones de lo más desastrosas, Joe convence a Patrick de iniciar una aventura lejos de sus respectivos padres, construyendo una cabaña en medio del bosque y viviendo allí según sus normas y según lo que puedan conseguir de la naturaleza.

Sin saber muy bien porque ni como, a la pareja se les junta un tercer adolescente, el excéntrico Biaggio (Moises Arias) quien les ayudará a construir su casa, aportará su grado de locura al grupo y se integrará con ellos cuando, entre todos, deciden que la casa ya cumple con unos mínimos. Ese día, los chicos se llevan algunas de sus pertenencias, algo de dinero y algo de comida para empezar su nueva vida.

En el bosque, los tres jóvenes se sienten libres, se reparten las tareas (recolección de frutas y bayas, caza, etc.), comparten juegos, se enfrentan a peligros y, en definitiva, viven y crecen. Crecen tanto que, a las pocas semanas de su aventura, y con sus padres buscándolos con la policía, Patrick y Joe ponen en común lo único que les falta para la plena felicidad, la presencia de una chica.


Joe, Patrick y Biaggio construyendo su cabaña
Joe, Patrick y Biaggio construyendo su cabaña


Sí, llegó el amor al grupo, y con ello, la escogida, Kelly, una chica con la que Joe tiene buena relación. Sin pensarlo mucho, y bajo la absoluta promesa de secreto, la llevan a la casa del bosque donde por unos días se integrará en el grupo, aunque no como espera Joe ya que Kelly, se siente atraída por Patrick y esté le corresponde.

Como ya os podéis imaginar, el drama se masca y finalmente se produce ya que, en un ataque de rabia Joe echa a Patrick sin miramientos y de rebote a Biaggio iniciando así, su vida en solitario. Una vida mucho más complicada que, nos permitiréis, nos guardaremos en el tintero igual como nos guardamos el desenlace de “Los reyes del verano”.

“Los reyes del verano” / “The kings of summer” es una película insospechadamente bien hecha la cual, consigue retratar más que correctamente ese momento vital que todos hemos tenido o tendremos en algún momento, el cual no es otro que, vivir nuestra propia vida. En este sentido, nuestra enhorabuena al equipo de guion ya que, consiguen reflejar a la perfección la compleja vida de los jóvenes adolescentes con sus contradicciones.

En el lado negativo de la balanza, nos encontramos en que en “Los reyes del verano” tenemos dos partes claramente diferenciadas, la primera va desde cuando los chicos deciden irse de casa hasta la llegada de Kelly al grupo, y la segunda, desde la disolución del mismo hasta el final de la cinta, y estas dos partes son diametralmente dispares ya que, mientras en la primera, la ilusión y la fuerza marcan el ritmo, en la segunda todo se viene abajo en una resolución rápida, previsible y plana. Tampoco nos ha gustado que todas las bromas recayeran sobre Biaggio, haciéndonos sentir que se le estereotipaba al diferente.

Interpretativamente, “The kings of summer” es una película con un gran acierto en el casting, donde brillan a partes iguales los tres protagonistas, tres adolescentes dando vida a adolescentes (algo complicado de ver en el mundo del cine) con unos trabajos soberbios, transmitiéndonos naturalidad, fuerza, y todo el abanico de emociones que acarrea la adolescencia. Simplemente genial.

Por todo lo que os hemos contado, nuestra nota final para “The kings of summer” es de un 6 sobre 10.



Título original: “The kings of summer” – USA – 2013
Dirigida por: Jordan Vogt-Roberts
Duración: 93 minutos
Género: drama, adolescencia

 

jueves, 28 de enero de 2021

Her

Her (2013) - Poster
Estos últimos años, el ritmo que ha tomado nuestra vida y la sociedad actual nos ha llevado, cada vez más, a un aislamiento (a lo que, el maldito COVID ha contribuido también) en la tecnología, aprovechando la facilidad de conexión permanente, las noticias casi a tiempo real, y todo, desde la palma de nuestra mano y en alta definición.

Lo vemos constantemente en las calles, es más, lo sufrimos la mayoría de los que ahora mismo estáis leyendo esta entrada, y no, no nos referimos a dolor de espalda, de garganta o de miedos, nos referimos a esta sensación tan actual de que alguien muy cercano, o incluso nosotros mismos, estamos totalmente pendientes de las relaciones/conversaciones online (esa herramienta tan útil y tan destructiva a la vez que es el WhatsApp) mientras desatendemos a quien tenemos al lado.

A través de la tecnología, hablamos, hacemos vídeos e incluso algunos ligan y se relacionan, pero esto tiene una línea muy delgada y a la vez muy peligrosa, que la verdad, no conviene traspasar. Hacerlo, nos puede acarrear problemas de distinta índole. Uno de estos problemas nos lo cuenta magistralmente Spike Jonze en su drama de 2013, “Her” que hoy, os comentamos en este rincón.

“Her” empieza presentándonos a Theodore (a quien da vida Joaquin Phoenix) un hombre, de mediana edad, solitario y triste que trabaja en una empresa que se dedica a escribir cartas personales para sus clientes. En casa, su vida no cambia mucho, juega a juegos de realidad virtual, se conecta a chats sexuales online, y todo para intentar pasar el tiempo y conciliar el sueño.

Un día yendo a trabajar, ve un anuncio sobre un nuevo sistema operativo totalmente sensitivo al estado de ánimo del usuario, sin pensarlo mucho, lo adquiere y esa misma noche lo instala en su ordenador después de una breve encuesta personal. Por sorpresa de Theodore la voz que sale de su ordenador le engancha totalmente, se hace llamar Samantha y es tremendamente inteligente, sin planteárselo se engancha a ella.

Pronto Samantha empieza a llamarle para organizarle la agenda, recordarle que tiene emails a contestar y poco a poco, implicándose en su vida detectándole el estado de ánimo, permitiéndole que le cuente su reciente separación sentimental y, sobre todo, motivándole a vivir en vez de hundirse. Para conseguirlo, Samantha acompaña a Theodore en su día a día, en un parque de atracciones, paseando, etc.

Presionado por Samantha, Theodore acepta una cita que unos amigos le proponen, con todo, es incapaz de finalizar la cita volviendo a casa mal. Mientras se lo cuenta a Samantha, esta le confiesa a Theodore que le gustaría ser de carne y hueso en vez de un sistema operativo, a lo que Theodore le responde que para él ya es real. Los sentimientos de ambos están a flor de piel y acaban teniendo ciber sexo.

A pasos agigantados, Theodore y Samantha comparten excursiones a la playa, sesiones de música, y largos ratos de conversaciones sobre sentimientos propios, sobre el pasado en pareja de Theodore y sobre sus sentimientos al respecto. Gracias a estas conversaciones, Theodore acepta firmar el divorcio de su anterior pareja.


Theodore (Phoenix) instalando a Samantha
El solitario Theodore (Phoenix) instalando a Samantha


A la vuelta del encuentro con su ex, Samantha le propone, muy insistentemente que contraten a una chica para que los tres tengan sexo, aunque los sentimientos impedirán que eso funcione. Esta acción acaba resultando el detonante de los sentimientos de Theodore, de sus problemas de comunicación, etc.

¿Logrará Theodore superar la evolución del sistema operativo de Samantha y la distancia que hay entre hombre y máquina? Nosotros como ya os podéis imaginar, sabemos la respuesta, aunque obviamente, nos reservaremos.

La apuesta argumental y técnica de “Her” es realmente espectacular, ya que parte de la idea básica de un enamoramiento, pasando por casi todas sus fases (descubrimiento, conocimiento, confianza, intimidad sexual, desconfianza, celos, incomunicación, etc,), aunque, a la vez innovando brutalmente, ya que este enamoramiento se produce entre un hombre real y un sistema operativo dotado de inteligencia artificial en un tiempo, seguramente no muy lejano al actual.

Estéticamente y en cuanto a su BSO, “Her” merece una atención especial, ya que ambas facetas de “Her” ayudan a que el espectador se sienta parte de la historia, implicándose en ese amor que tanto remarca el aislamiento de Theodore haciéndolo todo, perfectamente real, aunque hoy por hoy (quizá no cuando leáis esta crítica) sea pura ciencia ficción tecnológica.

Interpretativamente hablando nos quitamos el sombrero ante un inmenso Joaquin Phoenix, quien casi en solitario, no solo mantiene “Her” si no que la potencia convirtiendo su trabajo, para nosotros, en un caso de estudio para cinéfilos.

Por todo lo que os hemos contado, nuestra nota final para “Her” es de un 8 sobre 10.

 

Título original: “Her” - 2013 – USA
Dirigida por: Spike Jonze
Duración: 126 minutos
Género: Drama
viernes, 18 de septiembre de 2020

Gravity

Gravity - Poster
Hay películas que se crean con una finalidad muy clara, marcar una época o como mínimo, un punto de inflexión en la historia del cine, ya sea por la temática que presentan, por un revolucionario montaje o por el uso de una tecnología no vista hasta el momento. En la película que os comentamos hoy, se pretendía alcanzar este hito desde un punto de visto sensitivo y visual.

Hoy en este pequeño rincón os vamos a hablar de una película que arrasó en críticas, tanto profesionales como de espectadores en 2013 (cuando se estrenó) llevándose además 7 premios Oscar, en los cuales los de mejor dirección, banda sonora, fotografía, montaje, etc. Sí, hoy os hablaremos de la obra de Alfonso Cuarón, “Gravity”.

¿Quién no recuerda, en las marquesinas y estaciones la imagen de Sandra Bullock enfundada en un traje espacial flotando en el negro espacio? En su momento fue un auténtico boom y ahora, pasados ya siete años (o más) de eso, es un buen momento para recordarla.

“Gravity” empieza poniéndonos en situación. La historia transcurre en el espacio exterior donde nos encontramos con los integrantes de la misión del transbordador espacial “Explorer” intentando reparar un satélite/telescopio espacial. La misión está capitaneada por el veterano (está en su última misión antes de jubilarse) Matt Kowalski (a quien da vida George Clooney) y tiene como principal baza, la científica novata Ryan Stone (interpretada por Sandra Bullock), quien deberá reparar el telescopio.

Durante las tareas de reparación y durante un paseo espacial, Kowalski y Stone reciben desde el centro de control de Houston, la noticia que la destrucción de un satélite ha provocado que una nube de basura espacial se dirija hacia ellos a toda velocidad. Sin casi tiempo de reacción, abortan la misión de reparación y se disponen a entrar en la “Explorer” cuando la nube de desechos les sorprende.

El impacto de la basura es tan brutal que tanto el transbordador como el satélite quedan totalmente inservibles provocando la muerte a todos sus ocupantes y que Stone quede flotando a la deriva en pleno espacio. Por suerte para ella, el veterano Kowalski la encuentra rápidamente y aunque están totalmente aislados (las comunicaciones se han cortado) y solos en el espacio, pronto tiene una idea, intentar llegar a la Estación Espacial Internacional (ISS) que se encuentra a unos 100 km usando su mochila espacial para propulsarse.


Kowalski y Stone camino de la ISS
Kowalski y Stone camino de la ISS


Cuando llegan a la ISS, Kowalski y Stone se dan cuenta que las cosas no pintan bien, por un lado, la mochila está sin energía, Stone está casi sin oxígeno y por si fuera poco, la estación está, aunque funcional, abandonada y tan dañada que no puede ser usada, ni su cápsula Soyuz, para su regreso a la Tierra.

Durante su aproximación a la ISS, Kowalski y Stone pierden el control, provocando que Kowalski tenga que tomar una importante decisión, abandonarse al vacío para que, como mínimo uno de los dos tenga la oportunidad de salvarse y llegar a la Tierra, pero ¿conseguirá Stone su objetivo de llegar a la Tierra sana y salva? Como es evidente nosotros lo sabemos, pero no os lo contaremos aquí.

Técnicamente “Gravity” es una película realmente especial ya que, pese a la sencillez de su argumento, una puesta en escena maravillosa, un guion convenientemente adaptado para atrapar al espectador y el montaje que Alfonso Cuarón y su equipo le dan a “Gravity” consigue, de una forma realmente curiosa, innovar en el cine de acción convirtiendo al espectador en el auténtico sufridor.

Con todo, “Gravity” ha generado cierta controversia en algunos ámbitos más científicos quienes se han quejado de la inexactitud técnica (o mentiras) que nos cuenta, aunque para los miembros de este equipo, realmente no lo vemos, ya que “Gravity” no es un documental, es una cinta de ciencia ficción.

Desde el punto de vista interpretativo, de “Gravity” nos gustaría remarcar el grandísimo trabajo que realiza Sandra Bullock dando vida y sobre todo, emociones a una Ryan Stone que sufre y nos hace sufrir (y porque no decirlo, disfrutar con su sufrimiento) en casa uno de sus problemas y pequeños éxitos en su carrera contra el tiempo en su vuelta a la Tierra. Sencillamente, fabulosa. También está muy bien, George Clooney quien pese a tener un papel mucho menor, consigue dar el contrapunto y el aplomo necesario a esta gran película.

Por todo lo que os hemos contado, nuestra nota final para “Gravity” es de un 8 sobre 10.

 

Título: “Gravity” – USA – 2013
Dirigida por: Alfonso Cuarón
Duración: 90 minutos
Género: Thriller, Ficción

viernes, 4 de mayo de 2018

¡Menudo fenómeno!

Cartel de Menudo Fenómeno
El cine es una de esas grandes puertas hacia la evasión de los problemas de nuestro día a día, una puerta hacia un mundo más o menos imaginario en el que vivir, y a veces disfrutar, de los problemas de otros, provocando eso sí, nuestra liberación. Para conseguirlo, la mayoría de ocasiones no hace falta una gran película, ni un gran despliegue técnico, basta con una historia bien contada que nos deje pegados en la butaca o en el sofá de casa cuando más lo necesitamos.

Una de estas ocasiones fue hace un tiempo, cuando de rebote, descubrimos una comedia de 2013 que, sin quererlo ni beberlo, nos acabó enganchado y hoy os lo queremos contar en este rincón. La película que hoy os traemos es “¡Menudo fenómeno!

“¡Menudo fenómeno!” nos narra la vida de David Wozniack (a quien da vida Vince Vaughn), un hombre que ronda la cuarentena con una vida desestructurada y sin aspiraciones, acuciado por las deudas y con un trabajo como repartidor en una empresa cárnica que no le llena y en el que además, no está demasiado bien visto.

Con una deuda que cada día se hace un poco más grande, y después de un mal día de trabajo, David decide ir a ver a su novia Emma (Cobie Smulders) quien, muy emocionada le da una noticia que, evidentemente, David no espera: está embarazada. Al revés de lo que podría parecer, a David esta noticia no le hace demasiada ilusión.

Por si fuera poco, al poco tiempo de recibir la noticia del embarazo de Emma, se presenta en su casa un abogado que le confirma que sus problemas no han hecho más que empezar ya que, por un error de una clínica de inseminación artificial, su actividad personal como donante de semen veinte años atrás, se ha hecho pública.

De la noche a la mañana, David no sólo recibe la noticia de que va a ser padre con su novia, sino que ya lo es, y no solo de uno o dos hijos, sino exactamente de 533. Preso del pánico y la sorpresa, David deberá decidir si se presenta o no ante los 142 hijos biológicos que le han demandado con el objetivo de conocerle como padre.

Y evidentemente, ha llegado el momento de deciros que, hasta aquí nuestro detalle del argumento de “¡Menudo Fenómeno!”.

No os vamos a engañar, “¡Menudo Fenómeno!” (“Delivery Man”) no es una obra de arte, es más, ni tan siquiera es una gran película, pero consigue a lo largo de sus poco más de 100 minutos de metraje engancharnos ante la pantalla, y lo consigue usando un tono de comedia blanca para abordar algo tan complicado como una reflexión sobre la inmadurez y la aceptación de las responsabilidades.

Interpretativamente os diremos que una vez más, Vince Vaughn cumple a la perfección con su cometido haciéndonos creer, entre bromas, chistes y diversión, la vida de un personaje atormentado y con muchos problemas personales. Del casting quizá, lo que no nos cuadra es la elección de Cobie Smulders como novia de David, ya que la falta de química entre ambos, por momentos, es demasiado evidente y lastra un poco el desarrollo de la historia.

Por todo lo que os hemos contado, nuestra nota final para “¡Menudo Fenómeno!” (“Delivery Man”), es de un 6 sobre 10, aunque eso sí, os la recomendamos para una agradable velada con amigos o una sobremesa familiar, café y copa en mano.




Título original: “Delivery Man” – USA – 2013
Dirigida por: Ken Scott
Duración: 103 minutos
Género: Comedia, Drama




jueves, 12 de abril de 2018

Dallas Buyers Club

Cartel de Dallas Buyers Club
Hay películas que pasan por nuestras pantallas sin pena ni gloria y otras que llegan para quedarse. Y se quedan no sólo en las filmotecas más preciadas, sino que también en la memoria de quienes han disfrutado de ellas. Una de esta cintas llegó a nuestras carteleras el pasado 2013 con seis nominaciones a los premios Oscar, de las cuales ganó 3 (al Mejor actor, Mejor actor de reparto y Mejor maquillaje). Sí, hoy os queremos recomendar el drama biográfico “Dallas Buyers Club”.

La historia de “Dallas Buyers Club” nos lleva directamente a la texana ciudad de Dallas de 1985. Allí nos encontramos con el vaquero Ron Woodroof (a quien da vida Matthew McConaughey). Ron es un operario electricista con unas aficiones ciertamente fuertes, ya que además de mujeriego, homófobo y vaquero en los ruedos de apuestas, es politoxicómano, o sea, una auténtica joya.

Durante los primeros minutos de la cinta somos testigos de la rápida decadencia de Ron, pasando de las borracheras a las orgias y sesiones de sexo salvaje, sin escatimar intentos de estafa en las apuestas de los ruedos, hasta que un día, algo sale mal en su vida y tiene que ir al médico.

Cuando Ron espera salir del hospital con unas pastillas, la mala suerte se ceba con él, ya que le diagnostican el VIH, dándole además, una esperanza de vida de 30 días. Inicialmente se niega a aceptar el diagnóstico alegando que él no es homosexual, aunque poco después, recuerda alguna de sus relaciones sexuales de riesgo. Más hundido de lo que estaba, Ron pierde su trabajo, los amigos e incluso su casa.

Como última opción, Woodroof acepta iniciar un ensayo clínico con un medicamento experimental, el AZT. Al poco de iniciar la prueba, su salud se deteriora rápidamente. Un día, en una de sus visitas al hospital conoce a Ryon (Jared Leto) un travesti que como Ron, es drogadicto y enfermo de VIH. Después de un duro enfrentamiento entre ambos, los dos enfermos acaban colaborando para conseguir un objetivo común, conseguir el AZT fuera del ensayo clínico.

La solución, según Ryon, pasa por ponerse en contacto con el doctor Vass quien ejerce en México después de perder la licencia en USA. Cuando Ron entra en contacto con el médico, este le cambia el tratamiento por otro mucho más efectivo, aunque no está aprobado en los Estados Unidos. Como su salud mejora rápidamente, Woodroof ve la posibilidad de ganar dinero distribuyendo el nuevo tratamiento.

Para conseguirlo, se asocia con Ryon para fundar el “Dallas Buyers Club” (el “club de los compradores de Dallas”), un club que, por 400 dólares al mes se obtiene el derecho para tener el tratamiento que usan tanto Ryon como el propio Ron. Como es evidente, esta situación pronto  llama atención tanto de la doctora Saks como de la FDA.

Investigaciones, interrogatorios y sobre todo, luchas para el cambio del reglamento y por la propia vida se suceden a lo largo de las casi 2 horas de metraje. Llegados a este punto, y como no podía ser de otra manera, dejamos nuestro desglose argumental para centrarnos en el apartado más técnico.

Lo primero que nos gustaría remarcar de “Dallas Buyers Club” es el impresionante trabajo interpretativo de todo su casting, destacando eso sí, tanto el trabajo de Matthew McConaughey dando vida al complejo personaje de Ron Woodroof, un hombre que ante las puertas de la muerte, es capaz de cambiar su personalidad y sus prejuicios para afrontar su nueva vida. También queremos destacar el trabajo de Jared Leto interpretando al transexual Ryon, otro gran luchador con un punto de vista vital diametralmente opuesto al de Ron. Sin lugar a dudas, dos auténticos monstruos, no sólo por ser capaces de perder casi 20 kilos cada uno para interpretar a sus personajes, sino por hacérnoslos creer y sufrir a pies juntillas.

Aunque os lo hayáis podido pensar, “Dallas Buyers Club” no es una cinta sobre el drama personal de un enfermo terminal de VIH en 1985, cuando además de sufrir sus efectos se recibía del desprecio social por sufrirla, ni es una cinta sobre la lucha personal de un enfermo contra el gobierno. En “Dallas Buyers Club” no se respira victimismo, aunque sí drama, amistad, lucha y superación personal.

Sin lugar a dudas, “Dallas Buyers Club” es una de las grandes películas de los últimos años, una de esas cintas que dejan poso. Nosotros os la recomendamos totalmente, tanto por temática como por las brutales interpretaciones de McConaughey y Leto. Nuestra nota final para “Dallas Buyers Club” es de un 9 sobre 10.




Título original: “Dallas Buyers Club” – USA – 2013
Dirigida por: Jean-Marc Vallée
Duración: 117 minutos
Género: Drama, biográfico, LGTBI 
domingo, 24 de septiembre de 2017

Star Trek. En la oscuridad

Star Trek. En la oscuridad
Aunque hasta ahora no os habíamos dado ninguna pista al respecto, una parte de este equipo se declara fan del universo creado por Gene Roddenberry, “Star Trek” sobre todo de los viajes y aventuras de la tripulación del “USS Enterprise” capitaneada por Jean-Luc Picard.

Con todas sus deficiencias (unos decorados pobres y unos efectos especiales de patio de colegio), “Star Trek” siempre ha brillado para una parte de este equipo, por sus argumentos, sus juegos con las realidades virtuales y sus giros argumentales por encima, evidentemente, de sus escenas de acción.

Después de muchos años desconectados de la saga “Star Trek”, el otro día nos encontramos en nuestra DVDteca particular uno de los últimos títulos de la saga: “Star Trek. En la oscuridad”, y hoy, os queremos dar nuestro punto de vista sobre ella.

Star Trek. En la oscuridad” empieza con una incursión de la tripulación de la Enterprise al sistema Nibiru donde, contradiciendo la Primera Directiva de la Federación, el capitán Kirk (Chris Pine) salva a los primitivos habitantes del planeta de la erupción de un volcán exponiendo la Enterprise a la vista de los nativos.

Después de esta acción, Kirk y su tripulación son llamados a la Tierra donde les comunican que no sólo son apartados de su flamantemente nueva Enterprise, sino que también Kirk es degradado a comandante y Spock (Zachary Quinto) es asignado a una nueva nave por sus errores en la misión de Nibiru.

Mientras todo esto sucede, una tremenda explosión destroza uno de los archivos secretos de la Federación, provocando una reunión de emergencia de la Comandancia de la Flota Estelar. A media reunión, la sala donde se reúnen es atacada por el helicóptero de Harrison (autor también de la destrucción del archivo) quien consigue teletransportarse a Kronos, el planeta de los Klingon, poco antes de que el comandante Kirk pudiera acabar con él.

Con la Flota muy mermada, Krik le es restituido su cargo de capitán y su nave Enterprise junto a su tripulación. La única premisa que pone el Almirante Marcus es, eso sí, la de dirigirse hacia Kronos y lanzar un ataque masivo en la zona donde se esconde Harrison lanzándole los 72 prototipos de torpedo de fotones de largo alcance de que dispone la Federación.

De camino a Kronos, Kirk junto a su tripulación deciden alterar el plan inicial y capturar a Harrison para llevarlo a la Tierra donde podrá ser juzgado justamente. Durante su incursión a Kronos son atacados por varias patrullas de Klingon. Por suerte para ellos, Harrison se pone de su parte y además de rendirse les ayuda a deshacerse de sus atacantes.

Ya preso en la Enterprise, Harrison revela su auténtico nombre, Khan, un superhombre genéticamente modificado que ha sido devuelto a la vida por el Almirante Marcus. Incrédulos, Kirk y Spock deciden abrir uno de los torpedos y descubren que, quizá Khan no les ha mentido del todo ya que dichos cohetes contienen los cuerpos criogenizados de la antigua tripulación de Khan.

Cuando se disponen a salir en dirección a la Tierra, la Enterprise es abordada por la USS Vengeance, una de las más modernas naves de guerra de la Federación con el Almirante Marcus al mando. El dilema está servido para Kirk y Spock quienes tendrán que luchar tanto contra el Almirante como contra Khan para poder llevarle a la Tierra, eso sí, intentando salvar su propia vida. ¿Lo conseguirán? Evidentemente esta es una pregunta que, para este equipo quedará en el aire. Lo que no quedará, será nuestra crítica personal a  “Star Trek. En la oscuridad”.

Interpretativamente “Star Trek. En la oscuridad” nos ha encantado ya que, el papel de Chris Pine dando vida al joven y novato capitán Kirk es realmente bueno, al igual que el de Zachary Quinto interpretando más que correctamente a Spock (personaje que siempre recordaremos relacionado a Leonard Nimoy). De todas formas, J.J. Abrams, el director de la cinta, consigue que todos y cada uno de los miembros del casting tengan, como mínimo, su minuto de gloria, lo cual acaba resultando muy gratificante al espectador.

Técnicamente nos ha parecido una muy buena película, consiguiendo recuperar en “Star Trek. En la oscuridad” el espíritu original de Star Trek quitándole sus principales problemas, ya que en esta ocasión, tanto los decorados como los efectos especiales son punteros, notándose en este punto la mano de J.J. Abrams y su capacidad para hacer buen cine comercial a partir de una buena idea.

Nos ha gustado y la recomendamos a todo el mundo que le guste la ciencia ficción, incluyendo a aquellos que aborrezcan la “Star Trek” original, ya que en esta ocasión, bajo nuestro modesto punto de vista, merece la pena. Nuestra nota final para “Star Trek. En la oscuridad” es de un 7.5 sobre 10.




Título original: “Star Trek Into Darkness” – USA – 2013
Duración: 132 minutos
Dirigida por: J.J. Abrams
Género: Ciencia Ficción




miércoles, 30 de noviembre de 2016

El juego de Ender


El juego de Ender cartel
No hace mucho, durante una velada de aburrimiento y mientras andábamos jugando con el mando a distancia, nos encontramos con el comienzo inminente de una película de la que habíamos oído hablar pero que, sinceramente, no conocíamos nada, “El juego de Ender”.

Como nos apetecía estar un rato disfrutando del sofá y de la pantalla, optamos por darle una oportunidad y hoy, os explicamos nuestras sensaciones con dicha película.

La historia nos sitúa directamente en un futuro más o menos cercano, concretamente en 2070, un tiempo después de que la Tierra haya sufrido una invasión alienígena. En esos tiempos, los humanos se han organizado para luchar por su propia supervivencia intentando evitar que el planeta caiga en manos de los invasores.

Para preparar la lucha que se prevé encarnizada, se ha creado una especie de academia, “La Escuela de Batalla”, un lugar pensado para formar a sus alumnos con vistas a integrarse en la “Flota Internacional”.

Un día, el joven Andrew “Ender” Wiggin (interpretado por Asa Butterfield) es reclutado para entrar en la “escuela de batalla”. Atacado por ciertos problemas de autovaloración, Ender entra a formar parte de los novatos de la escuela, ganándose rápidamente el aprecio y respeto de todos sus compañeros por su constante enfrentamiento a los comandantes.

Durante uno de sus ratos libres, Ender finaliza su juego de consola, inspirado en la batalla contra los alienígenas, de una forma tan imprevisible y brillante que es cambiado de nivel en la escuela, pasando a formar parte del grupo “Salamandra” donde no es, para nada, bienvenido.

Una vez en ese grupo rápidamente demuestra que sus dotes de liderazgo y estrategia son muy superiores a sus dotes de guerrero, por tanto, es apartado del grupo por Bonzo (Moisés Arias) el comandante del mismo, relegándolo en la reserva. Con todo, entrena con una compañera y poco a poco va mejorando su técnica, permitiéndole que en su primera batalla y viendo una debilidad del rival, lanzar un ataque sorpresa consiguiendo la victoria.

Un paso más hacia la batalla y un nuevo cambio de grupo manteniendo eso sí, la enemistad con Bonzo. Batallas, luchas entre los cadetes, simulaciones y ambiente militar marcarán el camino hacia el desenlace de “El juego de Ender”, un desenlace que, como ya os podéis imaginar, no os contaremos aquí.

Argumentalmente “El juego de Ender” nos ha dejado fríos, ya que, aunque tiene un trasfondo más que interesante (el abuso de poder mezclado con la violencia de los mayores frente a los niños) se queda todo como en un espacio sin gravedad, donde los temas flotan sin acabar de llegar a un punto en concreto, primando el aspecto visual de la cinta frente al argumental.

En cuanto a las interpretaciones la única realmente remarcable es la de su protagonista, el joven Asa Butterfield, aunque sinceramente y bajo nuestro punto de vista, no es capaz de aguantar el peso de una película con demasiadas carencias para llegar a ser recordada como a una buena cinta.

Con todo lo que os hemos contado, nuestra nota final para “El juego de Ender” es de un 4 sobre 10, o sea, una película aceptable para abandonar un rato el aburrimiento pero que no pasará a los anales de la historia del cine.



Título original: “Ender’s Game” – 2013 – USA
Dirigida por: Gavin Hood
Duración: 113 minutos
Género: Ciencia ficción, acción, drama
domingo, 13 de septiembre de 2015

3 bodas de más


3 bodas de más - Cartel
Para nosotros, hablaros de cine español es hablaros de un cine ciertamente controvertido, ya que, dependiendo del director o del estilo de la cinta, puede desde gustarnos mucho a desagradarnos profundamente, pasando por el aún más temido y malsonante “otra vez la misma mierda”. Por eso, cuando el otro día nos sentamos en el sofá con la intención de divertirnos un rato alejados de los debates políticos y del griterío de Telecinco, nos dio cierto reparo optar por “3 bodas de más”.

Al final, nos deshicimos de nuestros miedos y prejuicios y nos dispusimos a disfrutar de esta comedia romántica del 2013.

La historia empieza presentándonos Ruth (a quien da vida Inma Cuesta), una joven investigadora incapaz de mantener una relación amorosa y una vida personal lo suficientemente organizada. Como demostración de esto, podemos ver cómo en la primera escena de la película Pedro (interpretado por Berto Romero) rompe su relación con Ruth.

Unos meses más tarde, y mientras su investigación sobre las propiedades de las langostas está a punto de irse al traste, recibe la comunicación que sus tres ex se van a casar próximamente y que ella, por raro que parezca, está invitada a sus respectivas bodas.

Como es incapaz de decirles que no, convence al nuevo becario del laboratorio, Dani (a quien pone cara Martiño Rivas) para que le acompañe. En la boda de Mikel (un surfero interpretado por Paco León) su primer ex, Ruth conoce a Jonás (Quim Gutiérrez) un joven, atractivo y exitoso cirujano plástico que la dejará perdidamente enamorada.

A pesar de la incipiente relación entre Ruth y Jonás, nuestra protagonista acude a la segunda de las bodas acompañada de nuevo por Dani, en la que se casará Alex y en donde, por sorpresa, se encontrará con Jonás. Eso sí, esta vez él ha acudido acompañado por una chica en silla de ruedas que resulta ser su esposa.

Después del jarro de agua fría con doble de hielo que recibe Ruth tras conocer la verdad sobre su amor, los sucesos entran en una auténtica vorágine donde todos los protagonistas tendrán su parcela que nosotros, evidentemente, no os revelaremos.

Técnicamente podríamos decir que esta “3 bodas de más” es una comedia bastante redonda que, aunque tiene algún vaivén más de los deseables, consigue implicarnos en la trama a la par que divertirnos y hacernos reír a pierna suelta en algunos momentos estelares de la misma y en la que destaca el buen trabajo del equipo de dirección, guion y ambientación.

Interpretativamente tiene algún que otro punto a mejorar, ya que, mientras Inma Cuesta y Quim Gutiérrez mantienen un constante buen nivel en sus complejos personajes, Berto Romero abusa de sus propios tics en un personaje con demasiado protagonismo para sus dotes interpretativas. Quien también nos gustó, por raro que parezca, fue Martiño Rivas, aunque asumimos que hubiese podido aportar algo más al personaje de Dani.

Remarcables también los cameos tanto de Paco León como de la peculiar Rossy de Palma (quien interpreta a la madre de Ruth), siendo esta última, sin lugar a dudas, la mejor de todo el casting.

Por todo lo que os hemos explicado, nuestra nota final es de un 7 sobre 10 y la recomendamos totalmente si queréis pasar un buen rato viendo una película poco transcendente.



Título original: “3 bodas de más” – 2013 – España
Dirigida por: Javier Ruiz Caldera
Duración: 94 minutos
Género: Comedia romántica