lunes, 27 de julio de 2020

The Sinner - Temporada 3

The Sinner - Temporada 3 - Cartel
Si hay una frase que en el mundo del cine y la televisión se confirma regularmente, esta es “No hay dos sin tres”, y es que, como nos decía el gran Paulo Coelho en su obra “El alquimista”: todo lo que sucede una vez puede no suceder más, pero todo lo que sucede dos veces, sucederá, irremediablemente, una tercera. Y si no, contad cuantas segundas partes no forman parte de una trilogía, y cuantas series finalizan en la segunda temporada.

Hoy, en este rincón, os traemos nuestra crítica a la tercera temporada de la serie estadounidense de USA Networks, “The Sinner”.

“The Sinner”, que la podríamos incluir dentro del género del thriller, tiene la particularidad de que, en vez de llegar al desenlace de cada una de sus temporadas con un asesinato y su resolución, empieza por la presentación del mismo y centra su desarrollo argumental en las pesquisas y trabajo del detective Harry Ambrose (a quien da vida Bill Pullman) para desgranar los motivos que han llevado al asesino a cometer su acto.

Si en la primera temporada Cora Tannetti, una madre joven, asesinaba a sangre fría a un hombre en plena playa, y en la segunda temporada Julian, un niño de trece años, era el encargado de envenenar a sus padres, en esta tercera temporada el protagonismo se lo lleva Jamie Burns (Matt Bomer), un hombre a punto de ser padre quien, de entrada parece no mover ni un dedo para salvar a su amigo de un espeluznante accidente de tráfico.

La tercera temporada de “The Sinner” nos lleva directamente a Dorchester, en el estado de Nueva York. Allí, en las afueras de la ciudad, dos hombres, Nick Haas y Jamie Burns tienen un accidente de coche cuando este circula a toda velocidad por una pista forestal. Como consecuencia de dicho accidente, Nick muere.

Aunque de entrada parece que se puede tratar de un simple accidente, muy pronto la policía de Dorchester descubre que puede haber algo más detrás ya que, Jamie, superviviente del accidente, pese a no tener secuelas, es totalmente incapaz de explicar porque no llamó a los servicios de emergencia tras el accidente y porqué cerca del lugar del mismo hay una tumba cavada en el suelo.

Provisto de su sexto sentido, Harry Ambrose se hace cargo del caso, empezando a investigar al misterioso Jamie y la misteriosa tumba cavada cerca del lugar del accidente.

Jamie es un hombre, aparentemente con una vida normal, tiene un trabajo de profesor de historia en un instituto, está felizmente casado con Leela con quien espera su primer hijo y vive en una casa típicamente americana. Como ya os podéis imaginar, todo esto se tambalea poco antes del trágico accidente, cuando Nick, un antiguo y siniestro compañero de universidad de Jamie aparece, por sorpresa, en su casa, trayendo de nuevo, el pasado de este a su presente.

Nick y Jamie (Matt Bomer) en "The Sinner"
Nick y Jamie


Una fijación de Nick por Nietzsche y su filosofía de vivir tentando la muerte y tomando riesgos extremos marcan no solo su vida, sino también la de Jamie a quien acaba convirtiendo en un perturbado mental. Este punto es el que acaba llamando poderosamente la atención de Ambrose, quien acabará acercándose tanto a Jaime que pondrá en riesgo no solo su vida, si no la de quienes le rodean.

Y como os decimos siempre, hasta aquí lo que os podemos contar de la trama argumental de esta tercera temporada de “The Sinner”.

Técnicamente os diremos que, con esta tercera temporada, “The Sinner” ha intentado un pequeño cambio en su particular filosofía, convirtiendo al detective Harry Ambrose en el auténtico protagonista de la serie llegando por momentos a hacernos pensar en que “The Sinner” se ha convertido en una serie sobre él, ya que, sus problemas psicológicos con su pasado, la relación con su nieto y sus peculiares métodos de investigación copan casi todo el protagonismo en el desarrollo de la historia.

Lo que no ha cambiado de en ninguna de las tres temporadas es ni la narrativa de la historia ni el uso continuo de los flashbacks para contarnos el “por qué” de la actitud del asesino. Tampoco ha cambiado la, por momentos, sensación de falta de ritmo de la serie, pues, aunque sólo tiene 8 capítulos por temporada, son varias las ocasiones que se hace larga, sobre todo, por la cantidad de vueltas que da sobre cada pista que se descubre.

El apartado interpretativo es, para los miembros de este equipo, donde esta tercera temporada de “The Sinner” tiene su principal baza, ya que tanto Bill Pullman (Harry Ambrose) como Matt Bomer (Jamie Burns) están realmente bien, realizando un trabajo que roza el sobresaliente ya que, para nada, dar vida a dos personas marcas por profundos traumas mentales es sencillo y ellos lo consiguen en todas las escenas.

No os vamos a engañar, los 8 capítulos de esta tercera temporada de “The Sinner”, no nos han convencido, sobre todo, por la falta de ritmo y la reiteración de explicaciones sobre facetas ya contadas, en definitiva, por excesiva paja.

Por todo lo que os hemos contado y bajo nuestro punto de vista, nuestra nota final para esta tercera temporada de “The Sinner” es de un 5 sobre 10.

 

Título original: “The Sinner” – USA
Género: Drama, Thriller
Año de creación: 2017
Año de finalización: 2020 (tercera temporada)
Capítulos: 24 (en tres temporadas)
lunes, 20 de julio de 2020

El maquinista

El maquinista
Aunque hayan pasado más de 15 años, los miembros de este equipo continuamos recordando los posters en marquesinas con un casi escuálido y totalmente irreconocible Christian Bale con una frase que nos dio aún más que pensar que la apariencia física de este, decía: “¿Puede alguien despertar de su peor pesadilla… cuando no está dormido?

En su momento no pudimos verla y cuando desapareció de la cartelera lo hizo también de nuestra mente, reapareciendo únicamente con cada nueva película con Bale de protagonista y con casi todo el mundo recordando su cambio físico para interpretar al protagonista de esta película.

Hace unos días, nos la encontramos en la plataforma de streaming Amazon Prime Video y, como tiempo nos sobraba un poco, nos hicimos un hueco en el sofá para, por fin verla. Sí, hoy en este rincón os contaremos nuestra visión de “El maquinista”.

La historia de “El maquinista” empieza presentándonos a Trevor Reznik (a quien da vida el camaleónico Christian Bale), un operario de máquina que trabaja en una factoría, aunque lo conocemos mientras envuelve un cuerpo en una alfombra para arrojarlo con bastantes dificultades al mar.

En el momento en que alguien le descubre, la acción vuelve atrás para contarnos como ha llegado hasta esa situación. Resulta que, desde hace más o menos un año, Reznik padece de insomnio severo, una situación que le ha llevado a adelgazar hasta límites casi inhumanos.

Marginado por casi todos sus compañeros de trabajo, le queda el único recurso de socializar con dos mujeres, Stevie (Jennifer Jason Leigh), una prostituta con la que le une más una amistad que un interés comercial y Marie (Aitana Sánchez-Gijón), la camarera de una cafetería del aeropuerto a quien visita en sus largas noches de insomnio.

Poco después de descubrir estas características de la vida de Reznik, empiezan a sucederle extraños sucesos marcados por la aparición de un misterioso hombre quien se hace llamar Iván. Un día, y después de una distracción de Reznik creada por Iván (quien, por cierto, nadie conoce), en la fábrica sucede un grave accidente que provoca la pérdida de un brazo de un trabajador que estaba ajustando una máquina.

Paralelamente, en la nevera de Reznik aparece un post-it con el juego del ahorcado, con sólo seis letras y dos ya puestas. ¿Está Reznik perdiendo el norte o por el contrario está siendo objeto de un complot organizado por Ivan y su jefe? Como ya os podéis imaginar, nosotros conocemos la respuesta a estas preguntas, aunque no os lo contaremos, pues el desenlace de “El maquinista” es realmente bueno, aunque quizá demasiado detallado.


Trevor Reznik (Christian Bale) en "El maquinista"
Christian Bale dando vida al atormentado Trevor Reznik


Técnicamente os diremos que “El maquinista” es una película con algún que otro altibajo que, desgraciadamente, enturbia un poquitín la experiencia de disfrute de la misma. Si por un lado nos encontramos con una historia potente que mezcla la culpa, la amnesia y el insomnio con maestría, por otro lado, nos encontramos con un desenlace tan potente y tan detalladamente explicado que acaba rompiendo la magia de suspense y thriller que había conseguido durante las tres primeras cuartas partes de la película donde, los continuos flashbacks y una atmosfera fabril perfectamente diseñada, sumergen al espectador en los problemas mentales del protagonista.

A parte de la ambientación y de la tensión durante gran parte del metraje de la cinta, el ámbito donde “El maquinista” merece una mención más especial es en su apartado interpretativo ya que, en él, nos encontramos con una de las interpretaciones más escalofriantemente bien ejecutadas de los últimos años, la de Christian Bale dando vida al atormentado Trevor Reznik, una interpretación simplemente magistral en el que personaje y actor se funden en uno, dando un tremendo valor a la estricta dieta que llevó a Bale, a perder de 30 kilos en cuatro meses para dar vida al famélico e insomne Reznik.

Si os gustan los thrillers con toques de terror psicológico y sobretodo, con grandes interpretaciones os recomendamos esta “El maquinista”, aunque eso sí, sólo buscáis una película para pasar el tiempo en plan relax, hay, sin lugar a dudas mejores opciones.

Por todo lo que os hemos contado, nuestra nota final para “El maquinista” es de un 7 sobre 10.

 

 

 

Título original: “The machinist” – España – 2004
Dirección: Brad Anderson
Duración: 100 minutos
Género: Thriller, Terror psicológico.


martes, 14 de julio de 2020

Ralph Rompe Internet

Ralph Rompe Internet Poster
Ya Don Miguel de Cervantes, hace casi 500 años lo tenía más que claro, haciendo famosa la frase de “nunca segundas partes fueron buenas”. Una frase de aplicación en muchas facetas y situaciones de la vida. Como bien sabéis todos, el mundo del cine no es una excepción y, aunque siempre acaba apareciendo alguna excepción que confirma dicha regla, es más habitual que lo deseable que segundas partes de películas exitosas acaban bajando y mucho el listón.

Para grandes productoras de Hollywood, lanzar una película al circuito comercial, que esta tenga más éxito del esperado y no buscarle inmediatamente una secuela es algo casi imposible, y más, desde que el maestro de las secuelas, el gigante californiano Disney llena, una vez tras otra, sus arcas con secuelas y más secuelas de sus éxitos.

Hoy, en este rincón os traemos nuestra crítica de una de estas secuelas, la de una cinta que, en su momento representó un soplo de aire fresco al cine de animación y que, aunque no fue un auténtico bombazo sí que gustó y mucho, el clásico número 52 de Disney: “Rompe Ralph.

Seis años después del estreno de la original, en 2018, llegó a nuestras pantallas la película que os vamos a comentar en esta entrada, la secuela de “Rompe Ralph” la cual llevó por título “Ralph Rompe Internet”.

“Ralph rompe internet” empieza justo 6 años después de que Ralph y Vanellope von Schweetz se conocieran, seis años en los que su amistad se ha consolidado al mismo tiempo que el salón de recreativos donde están sus respectivas máquinas ha continuado un lento y firme declive.

Vanellope se ha convertido en la auténtica reina del “Sugar Rush”, su juego, conociéndose hasta el aburrimiento, cada uno de los circuitos por los que tiene que correr y Ralph vive feliz destruyendo la casa de su juego, reuniéndose con Vanellope cada noche y tomándose una caña en el bar. Toda una monotonía que amenaza con romperse con la llegada de un nuevo “juego”, algo llamado “Wifi”.

Al mismo tiempo que el “Wifi” llega al salón de recreativos, Ralph decide darle emoción al “Sugar Rush”, creándole un nuevo circuito lo cual desborda de emoción a Vanellope provocando que el mando del “Sugar Rush” acabe hecho añicos, algo nada preocupante en otra época, pero que en la actualidad puede resultar la desconexión de su juego, ya que no hay piezas de repuesto a precio razonable en el mercado para un juego tan antiguo.

Ante la posible pérdida, Ralph y Vanellope deciden tomar cartas en el asunto, y lanzarse a través del Wifi a ese nuevo mundo llamado “internet”, un mundo plagado de anuncios, de luces, de movimiento y sobre todo de nuevos juegos, como el “Slaughter Race”, un juego de conducción online que atrapa totalmente a Vanellope.

Con todo, Ralph y Vanellope pronto encuentran su objeto deseado, el último volante para el “Sugar Rush”, en eBay, y por el que tienen que hacer una oferta desorbitada, lo cual, les lleva a un nuevo problema, tienen que hacerse con el suficiente dinero en 24 horas para pagarlo.


Ralph y la publicidad de Internet
Ralph y la publicidad de Internet


¿Cómo conseguir dinero fácil y rápido por internet? Pues, de entrada, cayendo en la publicidad emergente y después, convirtiéndose en un éxito viral en una plataforma de vídeos (¿os suena?)

¿Conseguirán el dinero para el nuevo volante? ¿Vanellope se dejará seducir tanto por el “Slaughter Race” que dejará su casa de toda la vida y su amigo? ¿Qué peligros se encontrarán en internet? Son muchas preguntas que, obviamente podemos contestar, pero que no haremos.

Técnicamente, no os engañaremos, “Ralph Rompe Internet” es realmente buena, con un retrato fácil y claro de ese mundo por el que todos nos movemos pero que pocos conocemos, internet, con sus autopistas donde todo circula a altísima velocidad, el poder de los anuncios emergentes, las grandes corporaciones, los virus, el spam, los negocios poco claros y, como no, el poder de los “likes” para generar dinero e influencers.

Por otro lado, no os queremos dejar de contar lo que, para los miembros de este equipo es el principal hándicap de “Ralph Rompe Internet” y que no es otra cosa que la inconsistencia de su desarrollo, pasando de momentos realmente brillantes a minutos de total aburrimiento, vaya, como si se hubiera cambiado de página sin nuestro permiso para llevarnos a sitios sin el menor interés. No entendemos muy bien la desvariada de la historia del virus (creemos que se les fue de las manos totalmente), aunque agradecemos el toque simpático de reunir a todas las princesas en una película donde no aportan nada (vaya… una vez más, una página interesante de internet en medio de una maraña de paja…)

En cuanto a los personajes, simplemente remarcar la química entre Ralph y Vanellope la cual, no solo se mantiene en respeto a la primera parte, si no que se hace incluso, más fuerte.

No os vamos a engañar, y aún a riesgos de ser impopulares, a los miembros de este equipo nos ha parecido que, “Ralph Rompe Internet” es una pequeña decepción, una oportunidad perdida de seguir con una buena historia, por tanto, y por todo lo que os hemos contado, nuestra nota final para “Ralph Rompe Internet” es de un 5 sobre 10.

 

 

 

Título original: “Ralph Breaks the Internet” – 2018 – USA
Dirigida por: Rich Moore, Phil Johnston
Duración: 112 minutos
Género: Animación, secuela