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martes, 27 de enero de 2026

El teléfono del señor Harrigan (2022), crítica y análisis

Para algunos, Stephen King es un genio literario marcado por etapas de excesos y polémicas; para otros, especialmente parte de la crítica más dura, poco más que un autor industrial, un generador de fast-books en cadena, casi como una gran franquicia de comida rápida. Sin embargo, para el gran público sigue siendo, sin discusión, el rey del terror y uno de los nombres más influyentes de

Lo que resulta indiscutible es que Stephen King, a lo largo de más de cinco décadas de carrera, ha perfeccionado una fórmula basada en la disciplina, la constancia y una pasión inquebrantable por la escritura. El resultado: una colección de bestsellers que no solo han dominado las librerías, sino que han encontrado una segunda vida en el cine y la televisión, convirtiéndose en algunas de las adaptaciones literarias más reconocibles del género.

Podríamos repasar grandes éxitos cinematográficos como "Carrie", "Misery", "Cadena perpetua" o "It", así como sonados tropiezos como "La Torre Oscura", "La cúpula" o "El cazador de sueños". Pero en esta ocasión vamos a centrarnos en una de sus adaptaciones más recientes: "El teléfono del señor Harrigan", basada en uno de sus relatos cortos y estrenada en la pequeña pantalla a finales de 2022.

"El teléfono del señor Harrigan" comienza situándonos en un presente relativamente cercano, en un pequeño pueblo de Maine, escenario habitual en el universo de Stephen King. Allí encontramos a Craig Poole (Jaeden Martell) observando un río desde lo alto de una roca, una imagen silenciosa y cargada de presagio que marca el tono del relato.

Desde ese punto, la narración retrocede mediante un flashback hasta el año 2003, cuando Craig es todavía un niño que asiste a misa tras la reciente muerte de su madre. Durante la ceremonia, el pequeño lee un pasaje de la Biblia, momento que sirve de punto de conexión con John Harrigan, un empresario jubilado y multimillonario interpretado por Donald Sutherland. Tras conversar con el padre de Craig, ambos acuerdan que el niño acudirá a casa de Harrigan tres veces por semana para leerle libros en voz alta.

Con el paso del tiempo, y pese al carácter reservado y aparentemente antisocial del anciano, entre Craig y el señor Harrigan se forja una relación tan peculiar como profunda, que pronto trasciende la simple lectura compartida. A lo largo de más de cinco años, la historia acompaña el crecimiento de Craig, que pasa de la infancia a la adolescencia y se ve obligado a adaptarse a una nueva etapa vital.

Su llegada al instituto supone enfrentarse tanto a nuevos métodos educativos, donde entabla una relación cercana con la señorita Hart, como a una realidad mucho más hostil: Kenny, el matón del centro, que encarna uno de los conflictos más terrenales y reconocibles del relato

Ese mismo año, coincidiendo con la Navidad, Craig resulta premiado con 3.000 dólares gracias al boleto de lotería que el señor Harrigan le envía puntualmente cada año. Con ese dinero, el joven decide corresponder a su anciano amigo con un regalo muy concreto: el mismo que acaba de recibir de su padre, un smartphone.


Craig regala un smartphone al Sr. Harrigan en la película El teléfono del Sr. Harrigan
Craig regala un smartphone al Sr. Harrigan en la película El teléfono del Sr. Harrigan

La reacción inicial de Harrigan es de absoluto escepticismo. Hombre de costumbres firmes y mentalidad tradicional, se muestra reacio ante un objeto que considera innecesario y ajeno a su forma de entender el mundo. Sin embargo, su reflexión sobre el iPhone (el modelo que recibe) resulta tan lúcida como reveladora. Aun así, basta con que descubra que toda la información imaginable cabe en la palma de su mano para que termine aceptándolo, como probablemente haría cualquiera.

Pocos días después, el señor Harrigan fallece de manera repentina. Movido por un impulso emocional, Craig decide colocar el teléfono en el interior del traje del difunto, provocando que ambos sean enterrados juntos. A partir de ese momento, el relato da un giro inquietante.

Tras el funeral, Craig sufre una violenta agresión por parte de Kenny, el matón del instituto, de la que sale claramente perjudicado. Aún conmocionado, y casi sin pensarlo, toma su propio teléfono y envía un mensaje al número de Harrigan, una forma de desahogo más que una acción racional. A la mañana siguiente, Craig recibe una respuesta tan críptica como perturbadora… y poco después se descubre que Kenny ha aparecido muerto en su casa.

Preso del pánico, Craig decide deshacerse del teléfono, sustituyéndolo por otro y tratando de enterrar para siempre lo ocurrido. Sin embargo, el pasado vuelve a alcanzarlo años después, cuando ya se encuentra en la universidad.

La tragedia se repite con la muerte de la señora Hart, su antigua profesora del instituto, que fallece en un accidente de tráfico provocado por un conductor ebrio. Para mayor indignación de Craig, el responsable logra eludir cualquier tipo de castigo legal.

Dominado por la rabia y la impotencia, Craig comete el mismo error que creía haber dejado atrás: vuelve a llamar al número del señor Harrigan, deseando la muerte del conductor. Tiempo después, descubre que su deseo se ha cumplido, confirmando que la conexión con Harrigan (y con algo mucho más oscuro) sigue activa.

¿Cómo acaba "El teléfono del Sr. Harrigan"? Como es obvio nosotros lo sabemos, aunque, como ya os podéis imaginar, para nada os lo contaremos en este rincón.

No os vamos a engañar "El teléfono del señor Harrigan"nos ha sorprendido muy positivamente. Y no es algo menor, ya que en muchas adaptaciones de las obras de Stephen King se suele caer en la tentación de sobredimensionar el terror, añadiendo más elementos sobrenaturales, criaturas o fenómenos paranormales de los que el propio autor plantea en sus textos originales.

En este caso, la película opta por un enfoque mucho más contenido e inteligente, potenciando el componente humano de la historia. La crítica al uso obsesivo de los smartphones, el retrato del acoso escolar o la gestión del duelo y la culpa tienen tanto peso como la intriga sobrenatural, logrando un equilibrio notable entre emoción y misterio. El resultado es una adaptación que entiende que el verdadero terror, muchas veces, no está en lo inexplicable, sino en lo profundamente humano.

La historia de amistad entre un joven y un anciano millonario queda perfectamente reflejada en la película, mostrando además que va mucho más allá de la vida (aunque su vínculo sea un inverosímil teléfono móvil con el que fue enterrado el anciano).

Interpretativamente hablando, nos tenemos que centrar en el trabajo de los dos protagonistas de "El teléfono del sr Harrigan", el de Donald Sutherland dando vida al adinerado y misántropo John Harrigan, y el del joven Jaeden Martell quien interpreta a Craig en toda su etapa de crecimiento, tanto físico como personal, reflejando perfectamente dichas etapas. Para nosotros, en ambos casos, y vista la buena química entre ellos, creemos que hacen un trabajo más que notable.

En "El teléfono del señor Harrigan" nos encontramos ante una buena película a la que quizá le falte un punto de chispa para destacar por encima de otras adaptaciones de Stephen King. Aun así, funciona con solvencia como thriller, apoyada en buenas interpretaciones y en un conjunto de reflexiones interesantes que elevan el material por encima de lo convencional. Por todo ello, nuestra valoración final de "El teléfono del señor Harrigan" es de un 7 sobre 10.



“Mr. Harrigan’s phone” – 2022 – USA

Dirigida por: John Lee Hancock

Duración: 105 minutos

Género: Intriga, Thriller



lunes, 18 de marzo de 2024

El misterio de Glass Onion

Puñales por la espalda: El misterio de Glass Onion
El mundo del cine está lleno de éxitos inesperados y, obviamente, de grandes fracasos igualmente inesperados. Cuando en 2019 la plataforma de Streaming Netflix estrenó una de sus apuestas para su próxima campaña de Navidad, poca gente, por no decir nadie, se esperaba un éxito tan rotundo para una película que, casting aparte, tenía un regusto demasiado grande a las obras de Agatha Christie como para triunfar, pero lo hizo, ¡y de qué manera!

Os estamos hablando de Puñales por la espalda”, una película que centraba toda su fuerza en intentar descubrir al asesino de un afamado novelista, jugando eso sí, al escondite de pistas y a los flashbacks, y todo bajo la investigación del detective Benoit Blanc.

Como no podía ser de otra forma, dos años después del rotundo éxito de “Puñales por la espalda”, se ha estrenado, para la campaña de navidad de 2022 su secuela, en esta ocasión titulada “El misterio de Glass Onion”.

En esta ocasión, y con el precedente de la primera, la expectación ha sido máxima, sobre todo teniendo en cuenta que se ha mantenido el protagonista de la historia, el poco convencional y a la vez carismático Benoit Blanc interpretado por Daniel Craig.

“El misterio de Glass Onion” empieza presentándonos ligeramente a cinco personas, el científico Lionel Toussaint, la gobernadora de Connecticut Claire Debella, la diseñadora de moda Birdie y el streamer de Twitch Duke y Andi, todas ellas receptoras de una misteriosa caja llena de juegos y automatismos que culminan con una invitación del multimillonario Miles Bron (Edward Norton) a su isla privada para participar en una fiesta para resolver un misterioso asesinato.

El día del encuentro en la isla, además de los cinco indicados, se presentan también la asistenta de Birdie, la novia de Duke y el detective Benoit Blanc. Aunque Miles le dice que no ha sido invitado, acaba aceptándolo en el juego.

Al poco de llegar, descubrimos que Andi y Blanc no solo se conocen, sino que es ella quien le ha hecho llegar al detective la invitación con el objetivo de ayudarle a descubrir el asesino de su hermana, lo cual nos lleva a otro punto, Andi no es Andi, es su hermana gemela Helen y la muerta, es precisamente Andi, la ideadora, junto al propio Bron de la tecnológica Alpha, la empresa que le está proporcionando dinero y fama.

A partir de este punto, “El misterio de Glass Onion” empieza a desgranarnos una historia donde todos los protagonistas, tan distintos entre ellos, van contándonos sus motivos que tendrían para asesinar a su supuesto “amigo” Bron, flashbacks, historias cruzadas nos van sorprendiendo sin parar en base a pequeños giros hasta que da el giro más sorprendente.



Benoit Blanc en plena investigación del asesinato
Benoit Blanc en plena investigación del asesinato



Más o menos a media película, todo gira cuando en la fiesta hay realmente un asesinato, el de Duke que acaba destapando el personaje de Helen y de nuevo, se destapa, es base a flashbacks, las motivaciones de cada uno de los personajes para deshacerse de Andi relacionándolo con la muerte de Duke en la fiesta, hasta el momento en que Benoit Blanc resuelve el misterio, aunque eso, ni cierra la historia de “El misterio de Glass Onion” ni os lo contaremos aquí.

Técnicamente en “El misterio de Glass Onion” nos encontramos con dos grandes bazas, además muy bien resueltas, la primera de ellas es el sorprendente montaje del desarrollo de la trama, con una muy buena construcción del misterio, un conjunto de pequeños giros argumentales que, lejos de hacernos perder, nos guían primero por un misterio y después por el definitivo construyendo perfectamente los rompecabezas necesarios. La segunda de las bazas es la potente crítica social a los privilegios que gozan algunos y la hipocresía de la vida moderna (tenemos influencers, políticos, celebridades, genios y millonarios de empresa tecnológicas), donde el dinero fluye sin importarles ni un momento la moralidad o el ridículo.

Desde el punto de vista interpretativo, nos quitamos, una vez más, el sombrero ante el gran trabajo de Daniel Craig dando vida al detective Benoit Blanc, un hombre inteligente, cautivador, divertido y hasta cierto punto, patoso y despistado, sin lugar a duda, un personaje a continuar explotando. Del resto de reparto no destacaremos a ninguno, no porque lo hayan hecho mal, sino porque todos dan profundidad y fuerza a sus personajes. Sin lugar a duda, más que correctos.

“El misterio de Glass Onion” no es una película brillante, ni será nunca un clásico del cine, pero sí que, es un muy buen entretenimiento que consigue tenerte atento ante la pantalla durante sus más de dos horas de metraje.

Por todo lo que os hemos contado, nuestra nota final para “El misterio de Glass Onion”, es de un 7 sobre 10.





Título original: “Glass Onion: A Knives Out Mistery” – USA – 2022
Dirigida por: Rian Johnson
Duración: 139 minutos
Género: Intriga, Comedia, Secuela.



lunes, 13 de febrero de 2023

El silencio de los corderos (1991), crítica y análisis

Cartel original de la película El silencio de los corderos (1991)

En el cine todo es posible, sobre todo si hablamos de las historias que nos cuentan los celuloides (o ya más actualmente, los frames de los videos), pero hay cosas en el universo del cine que, por mucho que las imagines, nunca podrás prever de antemano.

Cuando a comienzos de los 90 del pasado siglo, un director de cine acostumbrado a hacer películas de poca monta, se pone a adaptar una novela de misterio y terror escrita por Thomas Harris, muy pocos pudieron imaginar que, por ese trabajo, y desde 1991 estarían ante todo un clásico del cine de terror.

Como ya os habréis imaginado, en esta entrada os queremos hablar de la brillante cinta terror o thriller psicológico: “El silencio de los corderos”.

“El silencio de los corderos” empieza presentándonos a la joven Clarice Starling (a quien da vida Jodie Foster), una investigadora en formación del FBI que debe interrumpir su entrenamiento al ser requerida por su jefe, un agente de la Unidad de Ciencias del Comportamiento. La necesitan para que vaya a hacer un cuestionario al asesino en serie y caníbal, Hannibal Lecter (Anthony Hopkins).

El objetivo de Clarice no es recabar información sobre Lecter, quien está preso en la prisión hospital para criminales dementes de Baltimore, si no conseguir de él información sobre otro asesino en serie apodado “Buffalo Bill” quien después de torturar a mujeres, las mata y les quita parte de su piel.

Aunque muy temerosa, a Clarice no le cuesta mucho entablar conversación con el profesor Lecter (recordemos que, además de asesino, es psiquiatra), quien intenta llevarla a su lado con acertados juegos de palabras y miradas. Después de un intento de rechazo de ofrecerle ayuda, Lecter le acaba diciendo, como pista, que intente localizar a un antiguo paciente suyo.

Esta pista acerca, un poco, al FBI a “Buffalo Bill” pero cuando Clarice vuelve a visitar a Lecter, este le propone un intercambio de cromos, él le da información, pero ella consigue que le trasladen lejos de Baltimore y lejos del director del hospital.

Lejos de allí, una nueva chica, la quinta, es secuestrada y posteriormente salvajemente asesinada por Bill.

Ante estos hechos, el FBI cede y acepta el traslado de Lecter aunque este, añade una nueva condición, información personal de Clarice a cambio de información personal de Bill. El intercambio va viento en popa, ya que mientras la chica le cuenta cosas de su padre, Lecter le cuenta que Bill es presa de una obsesión en la transformación porque cree que es transexual, pero le indica que todo es consecuencia de los años de abusos que ha tenido que soportar.

Como quien no quiere la cosa, el director del hospital le cuenta a Lecter que el trato que le han ofrecido es mentira y que él, con la ayuda de una senadora puede transferirle, si él se lleva todo el mérito de dar con Bill. Lecter acepta a cambio de algunas condiciones extra que, sin lugar a dudas le dará cierta ventaja en el plan que está urdiendo.

Hannibal Lecter y Clarice Starling en El silencio de los corderos (1991)
Hannibal Lecter y Clarice Starling en El silencio de los corderos

Una noche, cuando Lecter ya está en el nuevo destino que le ha proporcionado Bill y mientras disfruta de una cena especial, ejecuta su plan, asesina a sus dos vigilantes y logra escapar haciéndose pasar por uno de sus malheridos guardias.

A partir de este momento, todo se precipita, Lecter continúa ayudando a Clarice y esta, poco a poco se acerca a Bill, aunque quizá no tan rápido como para interceptarle antes de continúe matando, aunque esto, como ya os podéis imaginar, nos lo guardaremos celosamente.

Técnicamente en “El silencio de los corderos” estamos ante una película realmente especial, una de esas películas imposibles de encasillar más allá de la genialidad de su ejecución. Para muchos es un thriller, pero la verdad es que mezcla con maestría este género con el terror y el policiaco, sin saber al final, cuál de ellos predomina.

Otro de los grandes puntos que marcan “El silencio de los corderos” y lo hace, además, positivamente, es la construcción del desarrollo argumental y de los personajes, tanto principales como secundarios. Mientras unos son definidos eficazmente con pocas frases, los otros son definidos casi a la perfección, tanto el monstruo elegante y señorial que es el asesino en serie Hannibal Lecter, como su rival, la joven y brillante estudiante del FBI, Clarice Starling. Y todo, acompañado de unos diálogos punzantes, casi perfectos que nos hacen estremecer sin remedio.

Interpretativamente hablando, en “El silencio de los corderos” estamos ante una auténtica joya con dos monstruos interpretativos encabezando el cartel, Jodie Foster dando vida a la joven estudiante del FBI y Sir Anthony Hopkins poniéndose en la piel del inteligente asesino en serie Hannibal Lecter. Hopkins, con su trabajo consigue algo, casi inigualable, en poco más de 15 minutos (no tiene más papel) se fusiona tanto con su personaje que lo convierte en un icono, un mito de la cultura popular. Foster, dando vida a su complejo personaje nos demostró que es capaz de lo mejor, siendo capaz de mostrarnos varias Clarice en la misma película, algo al alcance de muy pocos profesionales.

Y si con esto no fuera suficiente, la esmerada banda sonora ayuda a acabar de conformar la magnífica, brillante y siniestra “El silencio de los corderos”.

Por todo lo que os hemos contado, nuestra nota final para “El silencio de los corderos” es de un 9 sobre 10.


Título original: “The Silence of the lambs” – 1991 – EUA

Dirigida por: Jonathan Demme

Duración: 115 minutos

Género: Thriller, Intriga, Policiaco


martes, 5 de noviembre de 2019

El juego de Gerald

El juego de Gerald Poster
Para muchos, hablar de Stephen King es hablar de una especie de ogro que minusvalora la literatura con sus miles de páginas de escaso valor, para otros, no deja de ser un loco que crea cientos de historias bajo el influjo de sustancias poco legales. Desde el punto de vista del miembro de este equipo que os escribe hoy, y aun asumiendo que el tema de las sustancias es cierto (asumido por el propio King), os tengo que reconocer que le tengo un gran aprecio al maestro del terror ya que es gracias a él y a sus historias, que recuperé la sana y placentera costumbre de leer y sumergirse en mundos imaginarios.

Con un cariz ciertamente distinto a las obras más famosas de King, en 1992 llegó a nuestras librerías la claustrofóbica y agobiante “El juego de Gerald”. Su lectura me enganchó y me hizo sufrir tanto que, cuando 25 años después Netflix estrenó su adaptación al cine, me hice el firme propósito de verla. Me ha costado algunos meses encontrar el momento idóneo para ello, pero finalmente lo he conseguido y así, hoy os puedo traer mi reseña de “El juego de Gerald”.

“El juego de Gerald” empieza presentándonos a los dos personajes principales de la historia, Jessie Burlingame (Carla Gugino) y su marido Gerald (Bruce Greenwood) un exitoso abogado con una personalidad digamos que, agresiva. Como la pareja está pasando por graves problemas, ambos deciden darse una oportunidad regalándose un fin de semana romántico en una alejada y solitaria cabaña en los bosques de Maine.

Al poco de llegar a la cabaña, Gerald le propone a su esposa un cambio en sus juegos sexuales, un nuevo juego para incrementar sus sensaciones, le propone usar unas esposas para atarla en la cama y tener así sexo duro. De entrada, Jessie se resiste, pero después de unos minutos decide que no será ella la que sabotee el fin de semana, por tanto, opta por aceptar el juego.

Como en otras ocasiones, antes de empezar su juego Gerald se toma una Viagra, y poco después una segunda. Como no podía de ser de otra forma, pronto aparece la violencia de Gerald en el juego sexual lo cual incomoda mucho a Jessie quien, además, estando esposada en el cabecero de la cama, está totalmente indefensa ante todo lo que le rodea. Muy molesta y sin disfrutar nada del juego, Jessie exige a su marido parar, pero este no quiere. Así las cosas, y en medio de una discusión Gerald sufre un ataque al corazón y muere.

Jessie se da cuenta inmediatamente de la tremenda situación en la que está, sola, atada en la cama de una aislada cabaña en medio del bosque. Por mucho que grite, nadie la puede oír quedándole sólo dos opciones: esperar la aparición de alguien mientras que su cuerpo aguante o intentar a la desesperada soltarse las esposas.

Jessie Burlingame (El juego de Gerald) ataca a su cama
Jessie Burlingame ataca a su cama


Para desesperación de Jessie, sólo dos extrañas criaturas hacen acto de presencia, un hambriento perro que da buena cuenta de Gerald y una extraña criatura que se queda siempre a la sombra. ¿Conseguirá Jessie escapar de sus ataduras y sobrevivir? Como ya os podéis imaginar, los miembros de este equipo lo sabemos, pero no os lo contaremos.

Técnicamente os diremos que, quizá es una de las mejores adaptaciones al cine de un libro que hemos visto hasta el momento (ojalá Daniel Calparsoro hubiese hecho lo mismo con su “El silencio de la Ciudad Blanca”), y sin lugar a dudas esta “El juego de Gerald” es una de las mejores adaptaciones al cine de una obra de Stephen King. La angustia de la situación y los miedos de Jessie en su desesperada lucha por su propia vida quedan perfectamente reflejados durante los casi 100 minutos de metraje los cuales, además, pasan a toda velocidad.

A parte de en su montaje y desarrollo, “El juego de Gerald” tiene otro gran pilar en el que se sustenta, su casting, donde una grandísima Carla Gugino hace una auténtica demostración de interpretación, con cambios de expresión y de personalidad con un personaje que va desde la vulnerabilidad hasta la extrema fuerza. También Bruce Greenwood está realmente bien, aunque esté con un papel bastante más corto que Gugino, pintándonos un personaje tan odioso que es, por momentos, hasta divertido.

Aunque “El juego de Gerald” no es una película, para nada, apta para todos los públicos, este que os escribe la ha disfrutado y sus imágenes continúan en mi mente como en su momento los hicieron los capítulos del libro. Por tanto, la nota final de los miembros de este equipo para “El juego de Gerald” es de un 7.5 sobre 10.




Título original: “Gerald’s Game” – 2017 – USA
Dirigida por: Mike Flanagan
Duración: 103 minutos
Género: Terror, Intriga

domingo, 17 de mayo de 2009

Ángeles y demonios

Ángeles y Demonios - CartelSeñoras y señores, ladies and gentleman, monsieur et mademoiselles, bienvenidos al… ¡Circo de la discordia!

Bueno, para ser sinceros, no fue exactamente así, aunque la sensación que tuvimos al salir de sala al ver “Ángeles y demonios” se le pareció mucho, y es que no hubo para más, sobre todo, tratándose de la adaptación cinematográfica de uno de los best-sellers más sonados de los últimos años, escrito por el más que mediocre (y millonario, por su propia suerte) Dan Brown, creador de la saga protagonizada por Robert Langdon, “Ángeles y demonios” y “El código Da Vinci”.

Y mirad que nos lo preparamos con tiempo, comprando las entradas con antelación (aunque, una vez vista la ocupación de la sala, no hubiese hecho falta).

A ver, al tajo que como siempre, se nos va bastante la pinza. La historia, para aquellos que no hayáis sucumbido a la presión mediática de leer “El código Da Vinci” y su precuela “Ángeles y demonios”, se centra en la investigación de misterios del pasado de la iglesia (católica, apostólica y romana, para más señas), y para ser más exactos, en esta ocasión, en la reaparición de la antigua corriente o sociedad secreta de los “Illuminatti”.

La historia se desarrolla en el periodo comprendido en la muerte del Papa y la elección del siguiente, periodo en el cual, la iglesia queda en poder del camarlengo (algo así como el criado principal del Papa). Pues bien, en “Ángeles y demonios", durante ese periodo de vacío de poder, reaparecen los “Illuminatti”, colocando una bomba de antimateria (a saber que será eso) en las entrañas del propio Vaticano, a la par que secuestran a 4 de los cardenales candidatos a la sucesión del Papa.

Como la cosa parece seria, el Vaticano ordena acudir en busca del profesor Langdon, para que les ayude a solucionar el problema.

¿Qué más os podría contar sin desgranar la película? Pues, por ejemplo, el paralelismo total que mantiene con “El código Da Vinci”, es decir, profesor anti-iglesia se ve mezclado en un turbio asunto de la misma, ayudándose de una bella compañera y luchando con los malos-malosos como si se tratara de un Indiana Jones moderno.

¿Qué os podemos destacar de la película? La verdad es que nos resulta difícil ponernos de acuerdo, y decir que ‘nada’ resultaría poco creíble, así que a cambio de un pincho llegamos al acuerdo de subrayar tanto la actuación de Tom Hanks en el papel de Robert Langdon (el cual lo borda, sin paliativos) junto con el tour turístico que nos ofrecen por la bella Roma, a ritmo de persecución por sus calles, todo ello aderezado al utilizar para ello unos flamantes Lancia Delta (ya veis, aquí sí que el equipo de la película ha cuidado los detalles).

Por el contrario, en el lado negativo, cabe destacar que… ¡¡se han cargado el libro!! Y mirad que no hacia falta, ya que el libro parecía un guión por si mismo, y lo que ha hecho el señor Ron Howard (el director de la cosa), es coger el hilo argumental principal y reinventarse la historia (se ha comido asesinatos, investigaciones e incluso personajes, mientras que otros les ha cambiado el nombre, por ejemplo, el camarlengo, que se llamaba Carlo Ventresca, él sabrá porqué, pero en la película se llama Patrick).

Donde el equipo, no ha llegado a ningún acuerdo es en la puntuación, ya que tenemos por un lado un más que generoso: 6.5, mientras por el otro lado, la puntuación, roza un roñoso: 3.5, así que, la nota final del equipo es un 5 sobre 10.

Señor Ron Howard, ¿es que usted desconoce la existencia del término medio? No se puede pasar de copiar literalmente un libro, tal y como hizo en “El código Da Vinci”, a prácticamente no tenerlo en cuenta en su versión de “Ángeles y demonios”. ¡A ver si se aplica un poco más!





Título original: "Angels and Demons" – 2009 – USA
Dirigida por: Row Howard
Género: Intriga
Duración: 138 minutos