martes, 24 de mayo de 2022

Heartstopper - Temporada 1

Heartstopper Poster temporada 1
Desgraciadamente, aunque el mundo ha evolucionado mucho los últimos años, continúa habiendo un gran número de personas que no se sienten capaces de mostrarse ante el resto como realmente son porque, lo creamos o no, la homofobia o LGTBfobia continúa estando muy presente en la sociedad.

A veces es por un simple comentario, otras veces por una broma, pero sea como sea, el que se siente diferente a la gran mayoría por temas de raza o, sobretodo, sexualidad continúa sintiéndose señalado en casi todos sus ámbitos pese a que se esfuerce a vivir con absoluta normalidad.

Dentro de esta normalidad, o normalización de la aceptación de la sexualidad de cada uno, desde que en 2018 llegara a nuestras pantallas la película “Con amor, Simon”, han sido varias las películas y series que, con más acierto o menos, nos han puesto en la piel de varios adolescentes quienes, además del trauma de dejar atrás su infancia han tenido que abordar otros temas mucho más complicados como, su raza o su opción sexual.

En este rincón os hemos hablado de “Con amor, Víctor” (una secuela de la película original) y que, continúa explotando lo mismo que esa sin su frescura, “Yo, nunca” que, con mucha frescura y diversión nos relata varios de los problemas que os hemos contado hasta ahora, sin olvidar la sueca “Jóvenes altezas” que nos habla de la aceptación de la sexualidad entre dos chicos de clases sociales muy diferentes.

Con todo, faltaba una serie de gran alcance que, con naturalidad y sin querer imponer nada, nos mostrara los problemas y luchas que muchos jóvenes “normales” (o sea, sin que abusen de sustancias, ni sean de clase social alta o muy baja, ni tengan cuerpos normativos) tienen que vivir en su día a día para aceptarse y que el resto les acepte como son. Y esta serie finalmente ha llegado, es la británica “Heartstopper” la cual ha arrasado en su primera temporada en la plataforma de streaming Netflix.

“Heartstopper” se sitúa temporalmente en la actualidad, en Truham, un instituto para chicos británico donde nos encontramos con Charlie Spring (a quien da vida Joe Locke) un joven adolescente 14 años, que forma grupo de amigos con Tao Xu, Isaac Henderson y Elle una chica transgénero que cambio de instituto el curso anterior.

Charlie, un chico abiertamente gay mantiene, a escondidas por los pasillos de Truham, un inicio de relación con Ben, un chico que, bajo ningún concepto quiere que se le relacione con Charlie, negándole la palabra en público, aunque a escondidas, se besen apasionadamente lo que, obviamente, duele a Charlie.

Un día, un chico un año mayor que él se sienta a su lado en clase, es Nick Nelson (interpretado por Kit Connor) uno de los jugadores de Rugbi de Truham. Desde el primer momento Nick se muestra próximo y amistoso con Charlie quien, irremediablemente cae enamorado a sus pies.

Poco a poco, Nick y Charlie van profundizando su amistad, haciendo que Charlie entre en el equipo de rugby de la escuela donde es apadrinado por Nick, quien le enseña a jugar y, sobre todo, le defiende de los ataques verbales (y en muchas ocasiones homófobos) del resto del equipo. Con el paso de los días, Nick empieza a hacerse muchas preguntas sobre su sexualidad ya que, pese a que le gustan algunas chicas, empieza a sentir atracción por Charlie.

Pronto, Nick se define como bisexual, intentando empezar una relación con Charlie quien se vuelca totalmente en él, aunque Nick tiene un gran problema, no sabe cómo mostrarse en público aplazando algunas opciones para salir del armario. Esta nueva relación provoca algunos roces con los amigos de Charlie, sobre todo, con Tao, quien se siente desplazado.



Nick y Charlie
Nick y Charlie


Finalmente, y aprovechando su figura en el equipo de rugby, Nick se siente fuerte para afrontar las miradas y comentarios y decide mostrar públicamente su amor a Charlie, aunque esto, ya os podéis imaginar no estará exento de consecuencias, aunque, como es obvio, nos reservaremos para nosotros.

Técnicamente “Heartstopper” nos ha parecido una serie realmente buena mezclando el drama con el romanticismo en cada secuencia. Aunque no estemos ante una serie original, es la adaptación de una saga de novelas gráficas nacidas en 2016 de la mano de Alice Oseman, sí que su conversión a serie merece ser comentado por su enfoque, su naturalidad al contar la historia y, sobre todo, su sensibilidad. Sin olvidad algo realmente único, el optimismo, la alegría ante los problemas y las ganas de vivir.

Con todo, no os dejéis engañar, aunque “Heartstopper” sea una serie alegre y optimista, tiene un lado dramático duro, aunque sin caer en excesos, es decir, nos plantea el tema de la homofobia latente en nuestra sociedad (con duros comentarios de los compañeros de clase), el miedo a mostrarse como uno realmente es y se siente, la salida del armario, etc.

Si bien argumentalmente podríamos decir que “Heartstopper” no nos aporta nada, sí que la forma como explora los sentimientos de sus protagonistas, su propio crecimiento personal y como lo externaliza cada uno de ellos convierte “Heartstopper” en una serie que aleja de las típicamente adolescentes convirtiéndose en todo un encanto que, de forma realmente entrañable remueve los recuerdos del espectador, especialmente si pertenecen al colectivo LGTBI.

Interpretativamente hablando, “Heartstopper” cuenta con el gran acierto de sus dos intérpretes principales, el nobel Joe Locke dando vida a Charlie Spring, y Kit Connor interpretando a Nick Nelson. Los dos están realmente espectaculares transmitiendo todos y cada uno de los sentimientos que sus personajes quieren hacernos sentir a la vez que, muestran una química total entre ambos.

Por todo lo que os hemos contado, consideramos que, “Heartstopper” es una de las mejores series que ha lanzado los últimos años la plataforma Netflix, obteniendo una nota final de 9 sobre 10.



Título original: “Heartstopper” – Reino Unido
Género: Drama, Romántico, Adolescentes, LGTBI
Año de creación: 2022
Año de finalización: 2022 (primera temporada)
Capítulos: 8 (en una temporada)

 

martes, 17 de mayo de 2022

El niño del pijama de rayas

El niño del pijama de rayas - Poster
No os vamos a engañar, no somos para nada fans de ver una película y después leer el libro en el que se basa ya que, el libro siempre es mejor y es como tener un spoiler constante que te rompe la magia (y si no lo tienes, es que la adaptación es pésima), lo que sí hacemos, en alguna ocasión, es ver la adaptación cinematográfica cuando hemos leído el libro en el que se basa, aunque eso sí, debe de haber transcurrido mucho tiempo desde que lo hayamos hecho. Más que nada, porque las comparaciones entre ambos son más que odiosas.

Hoy en este rincón os comentaremos la adaptación de una novela del irlandés John Boyne publicada en 2006. La novela fue un auténtico éxito mundial, traduciéndose a más de treinta idiomas y vendiendo millones de ejemplares, os hablamos del drama sobre el holocausto nazi, “El niño con el pijama de rayas”.

Pues bien, en 2008 y en pleno éxito comercial del libro, llegó a nuestras carteleras su adaptación, y hoy, unos años después, os contaremos nuestro punto de vista sobre ella.

El niño con el pijama de rayas” empieza presentándonos a Bruno (a quien da vida Asa Butterfield), un niño alemán de 8 años que, totalmente ajeno a lo que está viviendo su país durante de la Segunda Guerra Mundial, corretea por las calles de Berlín con sus amigos. Un día, sin esperárselo, Bruno y su hermana Gretel son reunidos por su padre, Ralf (David Thewlis), un estricto comandante del ejército alemán, para darles una noticia que cambiará su vida, toda la familia dejará Berlín para trasladarse a Polonia, su nuevo destino.

Después de un largo viaje, la familia llega a su destino, una casa aislada en una zona llamada Auschwitz. Al poco de estar en la casa, Bruno descubre que, desde su ventana puede ver un grupo de casas cercano, unas casas rodeadas por una alambrada y con mucha gente vestida con pijamas de rayas yendo de un lado a otro.

Cuando su madre lo descubre, se preocupa mucho ya que se siente engañada por Ralf, y le indica a Bruno que, bajo ningún concepto puede acercarse a dichas casas, las cuales el pequeño confunde con una granja.

Un día Bruno, decide explorar las cercanías de la casa llegando a escondidas de su madre hasta la alambrada, donde se encuentra con un niño de su edad, con el que, rápidamente entabla amistad, el pequeño se llama Shmuel (Jack Scanlon). Shmuel y Bruno se irán viendo y hablarán sobre lo que pasa en el campo, intentarán jugar y Bruno le llevará comida alguna que otra vez.

En casa de Bruno las cosas se complican también ya que, mientras Gretel cae a pies juntillas en las redes del nazismo impulsada por el tutor que les da clases a ambos, la madre de los pequeños descubre sorprendida el verdadero motivo por el que están viviendo tan cerca de Auschwitz, un lugar donde regularmente es asesinada e incinerada gente.


Bruno y Shmuel jugando en la alambrada
Bruno y Shmuel jugando en la alambrada


Presa del pánico y el engaño, convence a Ralf que ese no es lugar para educar a sus hijos, decidiendo que ella y sus dos hijos abundarían la casa dos días después. Cuando Bruno se entera de eso, corre donde Shmuel para contárselo, aunque se encuentra a su pequeño amigo preocupado por la desaparición de su padre. Sin tiempo de pensarlo mucho, Bruno le dice a Shmuel que cruzará la alambrada y le ayudará a buscar a su padre.

¿Conseguirá Bruno cruzar la alambrada antes de su partida? ¿Qué se encontrará dentro de lo que él considera “la granja” de Auschwitz? Como es más que evidente, nosotros sabemos la respuesta de estas y otras preguntas, pero nos las guardaremos celosamente.

Argumentalmente nos encontramos que, “El niño del pijama de rayas” es una obra que parte de una idea poco original ya que, son muchas las obras que relatan el drama del holocausto nazi (“La vida es Bella”, “La Lista de Schindler”, “El pianista”, etc.). En esta ocasión se adapta, muy fielmente, la obra homónima y best-seller del irlandés John Boyne y lo hace de muy buenas maneras demostrando que, es muy posible llevar un bestseller literario al cine de forma sencilla y efectiva.

Técnicamente, “El niño del pijama de rayas” es una película tan sencilla como perfecta, no hay grandes efectos especiales, no hay grandes ambientaciones, pero lo que si tiene es un acertadísimo ritmo narrativo que mantiene al espectador pegado a la pantalla durante los escasos 90 minutos que dura.

Desde el punto de vista interpretativo nos quitamos el sombrero ante las grandes actuaciones de sus dos pequeños protagonistas, Asa Butterfield dando vida al inocente Bruno y Jack Scanlon interpretando a Shumel, el pequeño niño judío que le ha tocado vivir el drama del campo de concentración. El resto de intérpretes, simplemente correctos, sin desentonar con la película.

Por todo lo que os hemos contado, nuestra nota final para “El niño del pijama de rayas” es de un 7.5 sobre 10.



Título original: “The boy in the stripped Pajamas”- 2008 - Reino Unido
Dirigida por: Mark Herman
Duración: 94 minutos
Género: Drama, holocausto, amistad
jueves, 5 de mayo de 2022

Los principios del cuidado

Los principios del cuidado - Poster
Cuando uno piensa en una road-movie, de una forma u otra, en la cabeza le aparece una película de acción trepidante la cual le lleva, sin pausa, de un lado a otro a través de una ruta, habitualmente por carretera (por ejemplo: “Mad Max”, o “Thelma y Louise”. Con todo, hay otras road-movie que giran alrededor de un viaje, por carretera, pero cuyo eje principal es el drama o el crecimiento personal, como “Pequeña Miss Sunshine” o incluso la cinta que os presentamos hoy en este rincón: “Los principios del cuidado”.

Curiosamente, estas dos últimas películas comparten ciertos paralelismos, aunque “Los principios del cuidado” parte como adaptación de la novela de Jonathan Evison “The revised fundamentals of caregiving”, ambas películas tienen como ingrediente principal la mezcla drama con comedia y ambas películas estuvieron en el festival de cine independiente de Sundance, aunque a partir de ahí, “Pequeña Miss Sunshine” cosechó un éxito absoluto y “Los principios del cuidado” quedó relegada a las plataformas de streaming.

“Los principios del cuidado” empieza presentándonos a Ben (a quien da vida Paul Rudd), un escritor en horas bajas quien, al necesitar un nuevo trabajo realiza un curso para convertirse en cuidador. Al finalizar el curso, va a una entrevista de trabajo para ser cuidador del hijo de Elsa (Jennifer Ehle), Trevor (Craig Roberts) un joven de 18 años que sufre una distrofia muscular degenerativa.

Pese a su falta de experiencia y al particular carácter de Trevor (es un joven tremendamente sarcástico y punzante), acaba siendo contratado. Los primeros días no son nada fáciles, pues Trevor para nada colabora hasta que ve, la buena voluntad de Ben y que este, le trata como uno más y le ayuda en todo.

Con las primeras confianzas, Trevor le cuenta a Ben que una de sus ilusiones sería recorrer las principales atracciones que se encuentran en las carreteras estadounidenses, acabando en el pozo más profundo del mundo, una mina de cobre a cielo abierto en Utah. Cuando Ben lo escucha, le propone hacerlo, pero preso del pánico, Trevor se niega a hacerlo.

Pasadas unas semanas, y cuando Elsa tiene que estar una semana fuera por trabajo, accede al plan de Ben de realizar el viaje hasta Utah con Trevor, por tanto, embarca al joven en un coche adaptado y ponen rumbo al pozo más profundo del mundo. A primeras de cambio, y durante el camino Trevor le cuenta a Ben que quiere ir a Utah a ver a su padre, quien dirige un concesionario de coches y le abandonó, a él y a su madre, a los tres años cuando le diagnosticaron su enfermedad.

En una de las paradas de su viaje, conocen a una chica llamada Dot (Selena Gomez) de quien Trevor se enamora perdidamente, tras un par de encuentros y un almuerzo, Dot se junta a los chicos y les cuenta que se dirige a Denver para reiniciar su vida tras la muerte de su madre. Con los quilómetros el vínculo entre Dot y Trevor se hace cada vez más fuerte.

Más adelante en el camino se une al grupo Peaches, una mujer embarazada que quiere llegar a casa de su madre, pero su coche la deja tirada en medio de la autopista. Después de un tiempo en ruta, el grupo llega a Utah donde Trevor descubre a su verdadero padre decepcionándose tremendamente.


Trevor, Ben, Dot y Peaches llegando al pozo más profundo
Trevor, Ben, Dot y Peaches llegando al pozo más profundo


Cuando todo parece romperse, el grupo decide llegar a su destino donde, como ya os podéis imaginar, suceden algunas cosas que, nos guardaremos celosamente dejando aquí el desarrollo argumental de “Los principios del cuidado”.

Técnicamente, no os vamos a engañar, “Los principios del cuidado” peca de excesiva falta de originalidad y de riesgo en su planteamiento, presentándonos una historia con todos sus ingredientes más que conocidos, un chico joven y traumatizado descubre en su primer viaje vital, el amor y parte de su familia de la mano de un hombre igualmente marcado por un trauma personal quien, contradiciendo las normas básicas de su profesión acaba siendo un amigo de su cliente (¿No os suena este argumento de “The Upside”?).

Sí que resaltaremos, y en positivo, es el acertado uso del humor sarcástico, ácido e incluso negro para dar un toque distintivo a la historia. Sin lugar a dudas, un acierto para el equipo de “Los principios del cuidado”.

En el apartado interpretativo, “Los principios del cuidado” tiene un gran acierto que le hace despuntar sobre otras cintas parecidas, el trabajo casi brillante de sus dos actores principales, Paul Rudd dando vida al atormentado Ben y Craig Roberts interpretando al joven y lisiado Trevor mostrando entre ambos una química realmente excepcional que les permite meterse totalmente en sus personajes, llegando por momentos a desbordarlos.

Por todo lo que os hemos contado, y pese a su falta de originalidad, nuestra nota final para “Los principios del cuidado” es de un 7.5 sobre 10.



Título original: “The Fundamentals of Caring” – USA – 2016
Dirigida por: Rob Burnett
Duración: 93 minutos
Género: Drama, Comedia dramática