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lunes, 29 de noviembre de 2021

Aquaman

Aquaman - Poster
Como bien sabéis la mayoría, los últimos 20 años de la industria del cine han sido dominados, casi en exclusiva por las grandes producciones del gigante Disney, sobre todo, desde que la adquisición de “Marvel Studios” que acabó provocando un auténtico aluvión de estrenos de títulos de superhéroes, las cuales, a la postre se han acabado convirtiendo en auténticos éxitos de taquilla convirtiéndose, algunas, en las más taquilleras de la historia del cine.

Visto el tremendo éxito de la adaptación de los comics de Marvel al cine, su gran rival, DC Comics (propietaria de Superman, Batman, Aquaman, etc.) pensó que no se podía quedar atrás y tras un cierto encasillamiento con películas que, aunque buenas, eran tremendamente oscuras, en 2018 consiguieron un gran éxito con una cinta que es entretenimiento puro y que, además, hoy os contaremos aquí, “Aquaman”.

Con unos primeros minutos más que trepidantes, “Aquaman” nos lleva directamente al faro de Maine de 1985, durante una fuerte tormenta. Allí, Thomas, el guardián del faro rescata a Atlanna, la princesa del reino submarino de Atlantis, llevándola a su casa para curarla. Una vez curada, Thomas y Atlanna se enamoran y viven un feliz romance fruto del cual nace Arthur.

Tres años después, Atlanna abandona a Thomas y su hijo Arthur después del ataque de unos soldados, prometiéndoles que volvería. Cuando Arthur tiene casi 10 años, durante una visita al acuario de Boston, descubre que tiene ciertos poderes, los cuales le permiten comunicarse con las criaturas marinas.

Años más más tarde, y con un Arthur (a quien ya da vida Jason Momoa) ya adulto, vemos un enfrentamiento de este con un submarino nuclear ruso y los piratas que lo controlan (Jesse quien muere en el ataque, y su hijo David). A su vuelta a la superficie para visitar a su padre, Arthur recibe la visita de la princesa Mera (Amber Heard) quien le pide que intervenga en Atlantis para evitar que el rey Orm (medio hermano de Arthur) destruya la superficie terrestre. Pese a que inicialmente no acepta, la irrupción de un tsunami en la superficie hace que su opinión varíe.

Ya en Atlantis y visto el rumbo de las decisiones que se están tomando, Nuidis (el consejero real) le cuenta a Arthur la leyenda del tridente perdido del rey Atlann y diciéndole que solo con ese tridente, Arthur podrá revertir la situación. Con la ayuda de Mera, Arthur inicia una trepidante aventura para encontrar dicho tridente, viajando hasta el Sáhara y encontrando la antigua civilización del Reino de los Desertores donde descubrirán que solo el verdadero rey podrá llevar el tridente.

De allí pasan a Sicilia (Italia) donde se Mera y Arthur se enfrentarán a un David (el hijo del pirata del inicio) convertido en un temible Black Manta que casi, es capaz de acabar con Arthur, quien sobrevive por muy poco. Poco después de este episodio, Arthur se encuentra con Atlanna (su madre) y… bueno, aquí lo dejamos, con madre y sin tridente… pero así es, y así se mantiene, la magia del cine.


Aquaman y Mera en busca del tridente
Aquaman y Mera en busca del tridente


Técnicamente os diremos que “Aquaman” es una película un tanto distinta a lo que nos tiene acostumbrado DC Comics, quien, como ya os hemos contado, habitualmente presenta historias oscuras, en cambio en esta ocasión, parece que ha tomado ejemplo de su gran rival, Marvel, y ha plasmado la historia de los orígenes de uno de sus superhéroes desde un punto de vista donde la acción y el entretenimiento priman por encima del resto de factores.

Con todo, os diremos que, quizá, a la gente de DC Comics se les fue un poco la mano en el intento de parecerse a sus rivales con esta “Aquaman” ya que, por momentos, el chorro de acción y de estímulos audiovisuales se hace realmente agotador (son más de dos horas de acción continua) y más, cuando el humor que se presenta para suavizar la acción resulta estar muy lejos de lo que esperaba, aunque sorprendentemente, funciona y acaba resultado adictivo (así, como un chute de adrenalina descontrolada).

Desde el punto de vista interpretativo, nos quitamos el sombrero ante el descomunal trabajo de Jason Momoa dando vida a Arthur Curry / Aquaman y fundiéndose con él. Tampoco querríamos despreciar el trabajo de Amber Heard recreando a la princesa Mera ni, la química que hay entre ambos. En definitiva, para nosotros, su elección resultó un gran acierto.

En definitiva, y pese a no ser una gran película, “Aquaman” resulta ser un entrenamiento tan adictivo que rompió taquillas en 2018 ¿Hará lo mismo su secuela que ya está en el horno para 2022? Lo veremos.

Por todo lo que os hemos contado, nuestra nota final para esta “Aquaman” es de un 6 sobre 10.



Título original: “Aquaman” – 2018 – USA
Dirigida por: James Wan
Duración: 139 minutos
Género: superhéroes, acción, ficción
lunes, 5 de julio de 2021

Cobra Kai - Temporada 1

Cobra Kai - Temporada 1
Cinematográficamente hablando, los años 80 fueron realmente espectaculares, creándose en esa época no solo historias que aún perduran pasados 40 años (¿Quién no conoce la historia de “E.T.”, “El resplandor”, “Los Gremlins”, “Los Goonies”, “El club de los poetas muertos”, “Regreso al futuro”, etc.?). Películas, la mayoría de ellas que se han convertido en auténticos clásicos del cine.

Lo mismo pasa con algunos personajes, los cuales llegaron en su momento y se han quedado entre nosotros, como el mismísimo E.T., Indiana Jones, el bueno de Gizmo, el profesor John Keating e incluso el Señor Miyagi y su discípulo Daniel Larusso ¿Quién no recuerda su célebre “dar cera, pulir cera”?, personajes ciertamente inolvidables que saltaron de la gran pantalla a nuestras vidas.

Hoy os queremos hablar de una serie que llegó a Youtube (sorprendente, pero así fue) en 2018 como un spin-off de la saga “Karate Kid”. Esta serie, actualmente se puede encontrar en el catálogo de Netflix y se titula: “Cobra Kai”.

“Cobra Kai” sitúa su acción en la California actual, casi 40 años después de que Daniel Larusso ganara el torneo de All Valley con su célebre “patada de la grulla” ante Johnny Lawrence.

En la actualidad nos encontramos con un Johnny Lawrence (a quien da vida William Zabka) en horas muy bajas, habiéndose mudado a una comunidad barata y estando sin trabajo (acaba de ser despedido de su trabajo de ‘manitas’), sin dinero y con bastantes problemas de alcoholismo. Por si fuera poco, Johnny, debe enfrentarse cada día a los designios de la vida, la cual, le va restregando que, a su máximo rival vital, Daniel Larusso, la vida le sonríe con fama, trabajo y mucho dinero. Sí, Daniel Larusso (interpretado por Ralph Macchio) es el dueño de una extensa red de concesionarios de coches de lujo de segunda mano.

Un día, Johnny ve como una banda de jóvenes pega a Miguel (Xolo Maridueña), un vecino de su urbanización. Después de intervenir en la reyerta, a Johhny se le abre una nueva oportunidad, crear un Dojo y recuperar su “Cobra Kai”. Y a así lo hace, aunque de entrada con un solo alumno, Miguel.

on el paso de los días, y después de que Miguel mostrara sus avances en el instituto, el Dojo “Cobra Kai” se llena de los frikis y marginados del instituto de Miguel, quienes empiezan las duras enseñanzas vitales y de karate de Johnny.

Como ya os podéis imaginar, las vidas de Johnny y Daniel muy pronto se volverán a cruzar, saltando chispas y viejas rencillas por viejos problemas no superados, llegando a sus puntos más álgidos cuando Johnny consigue que su Dojo “Cobra Kai”, castigado de por vida en las competiciones, sea aceptado de nuevo en el torneo All Valley, y, sobre todo, cuando Johnny se entera que su hijo Robbie Keene (interpretado por Tanner Buchanan), no solo trabaja para Larusso, sino que además, se entrena con él.


Miguel y Robbie enfrentándose en "Cobra Kai"
Miguel y Robbie enfrentándose en "Cobra Kai"


Como es obvio, no os hablaremos ni del nuevo torneo de All Valley, ni de los enfrentamientos entre los chicos, o los adultos, porque eso, sin duda, es la auténtica gracia de esta primera temporada de “Cobra Kai”.

Uno de los grandes éxitos de esta primera temporada de “Cobra Kai” radica en el equilibrio entre sus tres pilares básicos: la perfecta modernización de un clásico (tenemos a los mismos actores dando vida a los mismos personajes que entraron en nuestras vidas hace más de 35 años), la combinación de una historia sobre bullying y personas que tienen muy difícil tener una oportunidad en la vida, y finalmente, su montaje en torno a la fábula del enfoque de la vida, donde todos, buenos y malos tenemos nuestros momentos en los que podemos oscilar a cada lado de la balanza.

También queremos resaltar el uso de un recurso técnico conocido por todos, el flashback, en este caso, su uso es perfecto, siendo usado para dar algunas pinceladas sobre el origen de los problemas entre Johhny y Daniel, a veces desde el lado de uno, a veces del lado del otro (para eso de que, en toda historia hay siempre dos versiones), además de, obviamente, homenajear al célebre Señor Miyagi (Pat Morita).

Interpretativamente, nos gustaría remarcar el buen trabajo de William Zabka dando vida a Johnny Lawrence, un personaje que soporta casi todo el peso dramático de la serie (tampoco es que sea mucho) al enfrentarse a una vida totalmente desorganizada con la única filosofía que aprendió de joven: hay que pegar primero. El resto de casting, tanto jóvenes como adultos, más que correctos.

No os vamos a engañar, para nosotros esta primera temporada de “Cobra Kai” ha sido una auténtica sorpresa ya que, nos ha enganchado totalmente. Por tanto, por todo lo que os hemos contado, nuestra nota final para esta temporada 1 de “Cobra Kai” es de un 8 sobre 10.
 



Título original: “Cobra Kai” - 2018 – USA
Año de creación: 2018
Año de finalización: 2018 (primera temporada)
Duración: 10 capítulos (de unos 30 minutos cada uno)
Género: Acción, Artes Marciales, Drama,
martes, 16 de marzo de 2021

Megalodón

Megalodón - Poster
Hace más de 45 años, un jovenzuelo judío de Cincinnati (USA) dio su primer gran campanazo en la meca del cine con una película que mezclaba el terror, las aventuras y el suspense usando un gran tiburón blanco, obviamente os estamos hablando de Steven Spielberg y su largometraje “Tiburón” (Jaws).

Desde entonces, se pueden considerar por decenas las apariciones de escualos asesinos en las aguas de nuestras salas de cine, la mayoría de ellos, meros productos de serie B o imitaciones de la original. En 2018, y aprovechando una la novela “Meg: A Novel of Deep Terror”, la industria cinematográfica de Hollywood puso toda la carne y presupuesto en el asador para intentar un nuevo bombazo: Megalodón” (“The Meg”)

Y es precisamente esta “Megalodón” la película que hoy os queremos comentar en este pequeño rincón.

La trama de la película nos desplaza a unas 200 millas de la costa de China. Allí, un grupo de investigadores marinos se disponen a sumergirse en lo más profundo del océano, allí donde nadie ha llegado. Cuando lo consiguen, el submarino es atacado por una extraña bestia que lo deja totalmente maltrecho.

Sorprendidos por el ataque y sin otro submarino que usar para el rescate, la empresa organizadora de la investigación se pone en contacto con Jonas Taylor (a quien da vida Jason Statham), un buzo especialista que vive retirado después de una mala experiencia con un rescate anterior. Aunque de entrada se niega a darles ayuda, finalmente acaba accediendo.

Aún y teniendo que sacrificar a uno de los investigadores atrapados, Taylor consigue rescatar a Suyin (la hija del Dr. Zhang, el amigo de Taylor y director técnico de la investigación) y a su exmujer, Lori (Jessica McNamee). Una vez en la superficie, descubren que, quien les ha atacado es un Megalodón, el tiburón más grande del mundo que, además, se creía extinguido hace millones de años.

Por si la sorpresa fuera poca, pronto descubren que el Megalodón ha escapado de la profunda fosa donde estaba aprovechando la misión de rescate que acaban de realizar, por tanto, tienen una bestia sedienta de sangre libre y haciendo de las suyas.

A partir de ese momento, el equipo de investigación con Taylor al frente, se pondrán, con todo lo que tenga a mano a la búsqueda y captura de la del gran tiburón enfrentándose tanto a este como al magnate y multimillonario Jack Morris (el patrocinador de la investigación).

Después de varios intentos fallidos de captura, descubren que el escualo se dirige a uno de los grandes centros turísticos de la China, la Bahía de Sanha que se encuentra, literalmente, plagada de bañistas. ¿Conseguirá Taylor y sus compañeros acabar con la bestia antes de que esta se dé un festín en la playa? O por el contrario Morris conseguirá sus oscuros deseos… Nosotros como ya os podéis imaginar, lo sabemos, aunque también os podéis imaginar que, nos lo guardaremos bien.


El Megalodón llega a la Bahía de Sanha
El Megalodón llega a la Bahía de Sanha (China)


Técnicamente, “Megalodón” es una película totalmente desconcertante ya que, mientras en el apartado de efectos especiales está realmente bien resuelta, el desarrollo argumental y de guion de la misma hace aguas por todas partes (no sería malo teniendo en cuenta la temática del film) ya que, para empezar, la película es tremendamente lenta hasta más o menos la mitad del metraje y, además, la falta de definición de los personajes impide que el espectador empatice con ninguno de ellos.

Desde el punto de vista interpretativo, “Megalodón” es, bajo nuestro modesto punto de vista, un auténtico fiasco, salvándose únicamente Jason Statham, el protagonista y único personaje que parece tener sangre en las venas. Seguramente, es más debido por la falta de definición de los personajes que por el propio trabajo de los mismo, pero, sin lugar a dudas, es un auténtico lastre.

Por todo lo que os hemos contado, nuestra nota final para “Megalodón” es de un 5 sobre 10, aprobándola únicamente porque cumple, por los pelos, con su objetivo de entretener.



Título original: “The Meg” – 2018 – USA
Jon Turteltaub
Duración: 113 minutos
Género: Acción, Terror, Ciencia ficción
 
 
 
jueves, 10 de diciembre de 2020

El Gordo y el Flaco (Stan & Ollie)

¿Os habéis preguntado alguna vez cuales son vuestros personajes favoritos del cine mudo? Seguramente los más jóvenes os quedaréis con el más grande, con Charles Chaplin, básicamente porque es quizá, el único que de vez en cuando alguna plataforma digital recupera sus películas, pero había bastantes más que, con su trabajo hicieron grande el séptimo arte.

Este que os escribe que, ya cuida más canas que cabello de su color, recuerda con cariño las tardes de fin de semana de su infancia cuando descubrió, gracias a la televisión, a los grandes del cine mudo, Charles Chaplin, Buster Keaton, Harold Lloyd, los Hermanos Marx y una extraña pareja, tan divertida como simpática, El Gordo y el Flaco (en original, “Stan & Ollie”). La mayoría de ellos grandes actores que nos hacían sentir sin los recursos técnicos que actualmente dispone la industria del cine.

Hace un tiempo, y en plena oleada de biopics (ya sabéis, de películas que nos cuentan la biografía de algún personaje) vimos, en nuestro cine de referencia un cartel que nos hizo marcar una sonrisa de cariño en nuestras caras, el que anunciaba: “El Gordo y el Flaco (Stan & Ollie)”.

Por motivos de agenda no pudimos verla en pantalla grande, así pues, esperamos que alguna de las plataformas que tenemos apostara por ella, cosa que ha sucedido recientemente y hoy, nosotros os contaremos nuestras sensaciones al verla.

La historia de “Stan and Ollie” empieza desplazándonos a un lejano ya 1937, donde nos encontramos con los dos consagrados actores, Stan Laurel (Steve Coogan) y Oliver Hardy (John C. Reilly) acudiendo a la grabación de una de sus películas. La situación es complicada pues Stan finaliza contrato, mientras que el de Oliver continua. Stan se siente menospreciado ya que entiende que no se le quiere reconocer su fama así que, se planta y exige un contrato a la altura con el compromiso de su compañero de apoyarle. Finalmente, eso no sucede y la pareja se acaba rompiendo.

Dieciséis años más tarde, en 1953 nos volvemos a encontrar con Stan y Ollie, en esta ocasión alejados de los estudios de cine, ambos actores embarcándose en una larga gira teatral por el Reino Unido e Irlanda donde, a primera de cambio deben enfrentarse a teatros de poco renombre y a la postre, casi vacíos. A la vez que se dedican a la dicha gira, intentan en la distancia conseguir una nueva película en Hollywood, una adaptación cómica de la historia de Robin Hood.

Poco a poco, y gracias a las apariciones de los cómicos en público, su éxito en los teatros va aumentando, realizando algunos plenos. Justo cuando el dúo llega a Londres, Stan (quien escribe el guion de una película) descubre que dicho proyecto se ha cancelado por falta de presupuesto, aunque para evitar el hundimiento de Ollie, se lo esconde.


Stan Laurel y Oliver Hardy
Stan Laurel y Oliver Hardy


Estando en Londres, Ida y Lucille, las esposas de Stan y Ollie llegan al hotel donde estos se hospedan con la intención de acompañarles en su cada vez más exitosa gira. Desgraciadamente, el carácter de ambas mujeres pronto hace reaparecer las diferencias entre Stan y Ollie y las heridas de un pasado no curado provocando un duro golpe en su amistad.

Poco tiempo después, y con su amistad tambaleándose, Ollie sufre un ataque al corazón justo cuando tiene que entregar el premio a la ganadora. Como es casi imposible que se recupere para la gira, el organizador de la misma le ofrece a Stan un cómico inglés como sustituto, pero cuando van a realizar su primera actuación Stan la suspende.

¿Volverán juntos Stan y Ollie a Estados Unidos? ¿Continuarán siendo amigos ambos cómicos? Y lo más importante de todo, ¿Se recuperará Ollie de su dolencia cardíaca? Nosotros evidentemente sabemos todas las respuestas, pero como ya os podéis imaginar, nos las guardaremos bien.

Técnicamente de “El Gordo y el Flaco (Stan & Ollie)” nos gustaría remarcar, básicamente, dos grandes puntos, el primero de ello el guion ya que, al revés de lo que podríamos pensar de un biopic, “Stan & Ollie” no se centra en los años más esplendorosos de la pareja de cómicos, sino que se centra en su declive, empezando muy acertadamente, por el acto que marcó su carrera (casi 20 años antes de la trama principal). El segundo punto a remarcar es la puesta en escena ya que consigue dar una gran naturalidad a la acción.

Desde el punto de vista interpretativo, hay que remarcar, sin paliativos el excelente trabajo de los dos actores protagonistas, John C. Reilly dando vida a Oliver Hardy y Steve Coogan a Stan Laurel, ambos motores de esta película ya que consiguen transferir a sus personajes vida y personalidad, o quizá, mejor podríamos decir, consiguen hacernos creer que ellos son los auténticos Stan Laurel y Oliver Hardy.

En definitiva, “Stan & Ollie” es una película que, pese a no ser una Obra Maestra, sí que es una obra que funciona y consigue implicar al espectador en el drama que marca la decadencia con el valor de la amistad de telón de fondo.

Por todo lo que os hemos contado, nuestra nota para “El Gordo y el Flaco (Stan & Ollie)” es de un 7.5 sobre 10.

 

Título original: “Stan and Ollie” – 2018 – Reino Unido
Dirigida por: Jon S. Baird
Duración: 97 minutos
Género: Drama, Biopic

jueves, 3 de septiembre de 2020

MILF

MILF (2018) - Cartel
Este verano tan extraño, en el que, la mayoría hemos intentado desconectar de la pandemia que nos azota desde hace meses, de confinamientos pasados y de muchas dudas sobre el futuro que nos espera, la plataforma de streaming Netflix ha tenido la delicadeza de ir realizando estrenos de forma más o menos frecuente, pero ¿a qué precio?

La verdad es que, con la mayoría de estudios de grabación paralizados por la pandemia, la mayoría de estrenos que han ido llegando tanto a la cartelera de nuestros maltrechos cines como al catálogo de las plataformas de streaming ha sido, básicamente, procedente de películas ya estrenadas años atrás y en ocasiones, películas que en su momento habían pasado con más pena de que gloria.

Dentro de este último grupo, a mediados de julio llegó al catálogo de Netflix una comedia francesa de 2018 titulada “MILF”, y lo hizo por la puerta grande, estando entre las 10 más vistas durante bastantes semanas, obviamente por el significado de MILF (‘Mother I’d Like …”). Después de unas semanas viéndola como recomendación, nos decidimos por verla, y hoy, en este pequeño rincón os lo contaremos.

“MILF” empieza presentándonos a las tres protagonistas, Cécile (Virginie Ledoyen), Sonia (Marie-Josée Croze) y Elise (Axelle Laffont), tres amigas de toda la vida que han pasado ya, los cuarenta años. Las tres se dirigen a la casa que Cécile tiene en la Costa Azul francesa, con la intención de empaquetar su contenido para venderla finalizado agosto.

Al poco de llegar a la casa, después de un accidentado viaje en coche, las tres amigas conocerán a tres chicos jóvenes (en la veintena), musculosos, atléticos y con muchas ganas de vivir aventuras durante el verano, los chicos son: Paul (Wäel Sersoub), Julian (Matthias Dandois) y Markus (Victor Meutelet), los tres, monitores de deportes acuáticos en la playa.

Los chicos van a intentar lo imposible para conseguir conquistar o enrollarse con ellas, lo cual conseguirán en una fiesta donde el alcohol y algunas drogas circula en abundancia.

Las tres mujeres se lo toman muy distinto, mientras Cécile (viuda desde hace poco) se niega a tener sexo con Markus, Elise se lanza a los brazos (y a lo que no son brazos) de Paul desde el primer momento, manteniendo una tórrida y sexual relación. A medio camino, nos encontramos con Julian y Sonia quienes en base de días, irán intimando más.


Dos de las parejas protagonistas de MILF
Dos de las parejas protagonistas de MILF


Los seis pasan juntos el verano viviendo aventuras y empaquetando la casa, hasta que llega el momento de volver a París y de ver, si los sentimientos de ellas y ellos han evolucionado o si por el contrario todo acabará como simples historias de verano. Nosotros lo sabemos, pero como es obvio, no os contaremos aquí.

No os vamos a engañar, técnicamente “MILF” es una de las películas más malas que hemos visto los últimos tiempos y lo es sobre todo porque, una vez vista, aún no sabemos lo que pretende ser, ni pretende transmitir. Por un lado, “MILF” es una comedia que empieza con un gag que podríamos catalogar de gamberrete, pero es el único de la película ya que, pronto toman importancia los dramas personales de cada una de las protagonistas.

Argumentalmente “MILF” es una película muy floja que no sabe aprovechar el sentido del humor para reivindicar que las mujeres que han pasado los 40 pueden vivir (ir de fiestas, emborracharse, tener líos con quien quieran, etc.) como cualquiera, sin escandalizar a nadie.

Desde el punto de vista interpretativo os diremos que “MILF” continua la tónica que os hemos contado hasta ahora ya que, los seis protagonistas son la auténtica comparsa de un guion sin sentido. Mientras ellas no saben si tienen que hacernos reír o preocuparnos, ellos son meros trozos de carne de gimnasio exhibiendo pectorales y nalgas en cada escena, aunque eso sí, sin arriesgar lo más mínimo.

En definitiva, “MILF” es una película que hubiese podido ser una buena comedia (incluso alocada), o un buen drama o incluso una película reivindicativa, pero al final, se queda como una mala película. Por todo lo que os hemos contado, nuestra nota final para “MILF” es de un 3 sobre 10.

 

Título original: “MILF” – Francia – 2018
Dirigida por: Axelle Laffont
Duración: 96 minutos
Género: Comedia

martes, 14 de julio de 2020

Ralph Rompe Internet

Ralph Rompe Internet Poster
Ya Don Miguel de Cervantes, hace casi 500 años lo tenía más que claro, haciendo famosa la frase de “nunca segundas partes fueron buenas”. Una frase de aplicación en muchas facetas y situaciones de la vida. Como bien sabéis todos, el mundo del cine no es una excepción y, aunque siempre acaba apareciendo alguna excepción que confirma dicha regla, es más habitual que lo deseable que segundas partes de películas exitosas acaban bajando y mucho el listón.

Para grandes productoras de Hollywood, lanzar una película al circuito comercial, que esta tenga más éxito del esperado y no buscarle inmediatamente una secuela es algo casi imposible, y más, desde que el maestro de las secuelas, el gigante californiano Disney llena, una vez tras otra, sus arcas con secuelas y más secuelas de sus éxitos.

Hoy, en este rincón os traemos nuestra crítica de una de estas secuelas, la de una cinta que, en su momento representó un soplo de aire fresco al cine de animación y que, aunque no fue un auténtico bombazo sí que gustó y mucho, el clásico número 52 de Disney: “Rompe Ralph.

Seis años después del estreno de la original, en 2018, llegó a nuestras pantallas la película que os vamos a comentar en esta entrada, la secuela de “Rompe Ralph” la cual llevó por título “Ralph Rompe Internet”.

“Ralph rompe internet” empieza justo 6 años después de que Ralph y Vanellope von Schweetz se conocieran, seis años en los que su amistad se ha consolidado al mismo tiempo que el salón de recreativos donde están sus respectivas máquinas ha continuado un lento y firme declive.

Vanellope se ha convertido en la auténtica reina del “Sugar Rush”, su juego, conociéndose hasta el aburrimiento, cada uno de los circuitos por los que tiene que correr y Ralph vive feliz destruyendo la casa de su juego, reuniéndose con Vanellope cada noche y tomándose una caña en el bar. Toda una monotonía que amenaza con romperse con la llegada de un nuevo “juego”, algo llamado “Wifi”.

Al mismo tiempo que el “Wifi” llega al salón de recreativos, Ralph decide darle emoción al “Sugar Rush”, creándole un nuevo circuito lo cual desborda de emoción a Vanellope provocando que el mando del “Sugar Rush” acabe hecho añicos, algo nada preocupante en otra época, pero que en la actualidad puede resultar la desconexión de su juego, ya que no hay piezas de repuesto a precio razonable en el mercado para un juego tan antiguo.

Ante la posible pérdida, Ralph y Vanellope deciden tomar cartas en el asunto, y lanzarse a través del Wifi a ese nuevo mundo llamado “internet”, un mundo plagado de anuncios, de luces, de movimiento y sobre todo de nuevos juegos, como el “Slaughter Race”, un juego de conducción online que atrapa totalmente a Vanellope.

Con todo, Ralph y Vanellope pronto encuentran su objeto deseado, el último volante para el “Sugar Rush”, en eBay, y por el que tienen que hacer una oferta desorbitada, lo cual, les lleva a un nuevo problema, tienen que hacerse con el suficiente dinero en 24 horas para pagarlo.


Ralph y la publicidad de Internet
Ralph y la publicidad de Internet


¿Cómo conseguir dinero fácil y rápido por internet? Pues, de entrada, cayendo en la publicidad emergente y después, convirtiéndose en un éxito viral en una plataforma de vídeos (¿os suena?)

¿Conseguirán el dinero para el nuevo volante? ¿Vanellope se dejará seducir tanto por el “Slaughter Race” que dejará su casa de toda la vida y su amigo? ¿Qué peligros se encontrarán en internet? Son muchas preguntas que, obviamente podemos contestar, pero que no haremos.

Técnicamente, no os engañaremos, “Ralph Rompe Internet” es realmente buena, con un retrato fácil y claro de ese mundo por el que todos nos movemos pero que pocos conocemos, internet, con sus autopistas donde todo circula a altísima velocidad, el poder de los anuncios emergentes, las grandes corporaciones, los virus, el spam, los negocios poco claros y, como no, el poder de los “likes” para generar dinero e influencers.

Por otro lado, no os queremos dejar de contar lo que, para los miembros de este equipo es el principal hándicap de “Ralph Rompe Internet” y que no es otra cosa que la inconsistencia de su desarrollo, pasando de momentos realmente brillantes a minutos de total aburrimiento, vaya, como si se hubiera cambiado de página sin nuestro permiso para llevarnos a sitios sin el menor interés. No entendemos muy bien la desvariada de la historia del virus (creemos que se les fue de las manos totalmente), aunque agradecemos el toque simpático de reunir a todas las princesas en una película donde no aportan nada (vaya… una vez más, una página interesante de internet en medio de una maraña de paja…)

En cuanto a los personajes, simplemente remarcar la química entre Ralph y Vanellope la cual, no solo se mantiene en respeto a la primera parte, si no que se hace incluso, más fuerte.

No os vamos a engañar, y aún a riesgos de ser impopulares, a los miembros de este equipo nos ha parecido que, “Ralph Rompe Internet” es una pequeña decepción, una oportunidad perdida de seguir con una buena historia, por tanto, y por todo lo que os hemos contado, nuestra nota final para “Ralph Rompe Internet” es de un 5 sobre 10.

 

 

 

Título original: “Ralph Breaks the Internet” – 2018 – USA
Dirigida por: Rich Moore, Phil Johnston
Duración: 112 minutos
Género: Animación, secuela


lunes, 1 de junio de 2020

The Sinner - Temporada 2

The Sinner - Temporada 2 Poster
Hace casi tres años se estrenó, con un potentísimo primer capítulo, una serie que causó furor, The Sinner. Esa primera temporada empezaba con el sorprendente asesinato, sin motivo aparente, de un hombre en manos de una joven madre a la vista de todos, en la orilla de un concurrido lago repleto de familias.

Visto el éxito alcanzado por esa primera temporada, pocos meses después de su estreno, la serie fue renovada por una segunda temporada que llegó a nuestras pantallas a finales de 2018 y que es, la que hoy os contamos en este rincón.

La segunda temporada de “The Sinner” empieza presentándonos a un deprimido Harry Ambrose (a quien da vida, como en la primera temporada, Bill Pullman) quien recibe una llamada de una agente que le pregunta por un caso que Ambrose ha resuelto ya que, parece guardar muchos paralelismos con uno que está investigando la agente en la actualidad.

Preso por la curiosidad, Ambrose decide ayudar a la agente (a hija de un amigo suyo), aunque para ello tenga que volver a su ciudad natal años después de que la pisara por última vez. La particularidad del caso reside en el hecho de que, un niño de 13 años ha confesado que ha envenenado a sus padres en un bungalow camino de las Cataratas del Niagara. La insistencia de la hija de su amigo y el hecho de que el presunto homicida sea un pre-adolescente resultan ser motivos más que suficientes para que Ambrose se decida a afrontar sus propios fantasmas del pasado para ayudar a su colega.

El pequeño es Jullian (Elisha Henig) y como en el caso de la primera temporada, no tenía ningún motivo para asesinar a sus padres, nada cuadra, ni para Ambrose ni para la policía y menos cuando se dan cuenta que, entre las pertenencias de Jullian no hay ningún documento que muestre una vinculación con sus progenitores. Como el pequeño está solo, Ambrose consigue que el juez no le detenga si no que le envíe a una casa de acogida.

Poco después de llegar a la casa de acogida, una mujer hace acto de presencia, Vera Walker (Carrie Coon), la líder de un grupo sectario que dice ser la madre biológica del pequeño Jullian. Aunque no puede demostrar ante el juez este punto, Vera indica a Ambrose que el pequeño estaba de excursión a las Cascadas del Niagara con la pareja asesinada quienes eran, dos miembros de su comunidad.

Muy pronto la investigación se complica y más cuando los propios fantasmas del pasado de Ambrose se adueñan, casi, de su día a día junto con una nube de secretos que se van develando, tanto del pasado como del presente, tanto del investigador como de Vera mezclando tanto el retorcido mundo psicológico como la propia investigación criminal.

Vera acompañando a Ambrose en su investigación
Vera acompañando a Ambrose en su investigación


¿Cuáles son los auténticos motivos que llevaron a Jullian a matar a la pareja con quien viajaba? ¿Cuánta responsabilidad tiene Vera en el atroz acto que cometió su hijo y por qué? Evidentemente, nosotros tenemos las respuestas a estas preguntas, pero quizá, nos extenderíamos demasiado en dároslas, por tanto, mejor os contamos que nos ha parecido esta segunda temporada de “The sinner”.

Siguiendo la misma estela de la primera temporada, en esta segunda y hablando desde el punto de vista interpretativo, “The sinner” nos ha vuelto de dejar fríos. En esta temporada, Bill Pullman tiene protagonismo casi total, pero al igual que en la primera y pese a que su trabajo es remarcable, los traumas psicológicos de su Ambrose son tan potentes y tienen tanta presencia que acaba resultando cansino. Por otro lado, nos gustaría destacar el trabajo del pequeño Elisha Henig dando vida a Jullian, con sus cambios de registro perfectamente ejecutados.

Argumental y técnicamente esta temporada ha perdido mucho fuelle respecto a la primera ya que, además de repetir durante los primeros capítulos el mismo esquema de su predecesora, y en pro de ocultar el desenlace hasta el final, se ha creado una maraña de tramas accesorias que se entrecruzan mezclando tanto el pasado como el presente de sus protagonistas. Esto, en vez de crear la tensión necesaria de un thriller acaba provocando la sensación de acusada de pesadez al espectador. Sin lugar a dudas y bajo nuestro punto de vista, a esta segunda temporada le sobran, como mínimo 2 capítulos de paja.

No os vamos a engañar, para los miembros de este equipo, los 8 capítulos (de unos 45 minutos cada uno) de esta segunda temporada de “The Sinner”, no solo son más que suficientes para contarnos la historia que pretende, sino que incluso son excesivos ya que, como os hemos contado, en muchas ocasiones el desarrollo y la atención se pierden en la maraña de tramas superfluas que se crean.

Por todo lo que os hemos contado y bajo nuestro punto de vista, nuestra nota final para esta segunda temporada de “The Sinner” es de un 5 sobre 10.

 

Título original: “The Sinner” – USA
Género: Drama, Thriller
Año de creación: 2017
Año de finalización: 2018 (segunda temporada)
Capítulos: 16 (en dos temporadas)