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lunes, 19 de mayo de 2025

Destino final (2000), crítica y análisis

Póster oficial de la película Destino Final (2000)

A comienzos de los primeros años de la década de los 2000, la industria del cine vivía una especie de renovación, sobre todo en lo relacionado con el género del terror ya que, fue durante esa época cuando se estaba disfrutando del resurgimiento y auge del subgénero del slasher gracias a títulos como “Scream” los cuales sumaban éxitos en taquilla en cada entrega de su franquicia.

Aprovechando este tirón, en año 2000 surgió una nueva propuesta dentro del género del terror, una propuesta que venía a romper las reglas conocidas hasta el momento ya que, dejaba atrás los asesinos más sanguinarios y psicópatas, aparecía la muerte como una fuerza omnipresente capaz de alterar todo el entorno para cumplir sus propósitos.

Por si alguien no lo sabe aún, os estamos hablando del inicio de la franquicia “Destino Final” de la mano del, por esa época, novel James Wong. “Destino Final” se basa en una bien mantenida tensión y un ritmo constante de escenas de muerte para mostrar al espectador las reglas invisibles del destino y la fragilidad de la vida.

“Destino Final” empieza desplazándonos al aeropuerto JFK de Nueva York a mediados del año 2000 donde nos encontramos con un grupo de estudiantes de secundaria preparados para cruzar el charco con destino a París. Minutos antes del despegue del vuelo, Alex (interpretado por Devon Sawa), uno de los estudiantes, tiene la premonición que el avión explotará en pleno vuelo. Ya en el avión Alex se discute con Carter, otro estudiante y ambos junto con varios compañeros son expulsados del avión.

Al poco de ser expulsados y mientras discuten, el avión explota en el aire. Casi un mes después, y después un funeral por las víctimas, Tod (otro estudiante salvado de la explosión) sufre un extraño incidente en la ducha y muere ahogado.

Aunque la policía dictamina que fue un suicidio, Alex y su compañera Clear, empiezan a pensar que, la Muerte se está llevando a los que se salvaron de la explosión del avión esquivando así su destino. 

Alex Browning tiene una premonición y se salva del avión en Destino Final
Alex Browning (Devon Sawa) tiene una premonición y se salva del avión en la película Destino Final.

Mientras lo discuten en bar, el resto de supervivientes llegan donde están y, Terry, otras de las salvadas, es atropellada por un autobús a toda velocidad.

Tras las primeras muertes Alex toma los sitios donde iban sentados en el avión y traza lo que él cree que es la lista y orden en que morirán todos los supervivientes del accidente de avión. Aunque nadie le cree, al poco tiempo muere la profesora Lewton en la muerte más traumática de esta entrega.

A partir de este momento Alex y los supervivientes pondrán todo de su parte para escaparse de la muerte teniendo claro el orden en que esta les atacará. Así, Carter la esquivará salvándose de ser atropellado por un tren aunque como consecuencia el siguiente de la lista, Billy morirá sin remedio. Los siguientes en la lista son Clear y Alex pero uno a la otra y viceversa, se salvarán avisándose, casi sobre el timbre de la posible muerte.

¿Logran salvarse o esquivar los planes de la muerte? Pues, como ya os podéis imaginar y, aunque la muerte y la vida son terriblemente caprichosas, nos guardaremos celosamente la respuesta a esta pregunta.

Técnicamente, de “Destino Final” nos gustaría destacar que, aunque se trata del inicio de una de las sagas más prolíficas (y cuyas partes son altamente esperadas por sus seguidores) del terror, se trata de una película altamente irregular ya que, aunque es altamente disfrutable, tiene bastantes puntos mejorables.

“Destino Final” es la ópera prima de su director, el hongkonés afincado en California, James Wong y parte de una idea totalmente original, escapar del destino y de la muerte buscando corregir una hipotética línea de sucesos, es decir, estamos ante un cinta de terror sin ningún asesino físico ya que, es la propia muerte quien actúa y hace de las suyas.

En cuanto a su guion os diremos que, aunque mantiene un ritmo bastante sólido y constante, cae muchas veces en la previsibilidad quitando todo protagonismo y toda profundidad a los personajes y a su desarrollo, lo cual impide cualquier cercanía a ellos y por tanto, cualquier sentimiento ante su muerte.

Una película como “Destino Final” necesita de una gran dosis de efectos especiales y no os engañaremos, para ser una película del 2000, no son malos y, aunque algunos han envejecido bastante mal, la mayoría de las muertes son creativas, bastante impactantes y sin caer en el gore o lo grotesco.

Interpretativamente hablando, os diremos que, “Destino Final” es una película bastante floja, ya que, únicamente salvamos y por los pelos a su protagonista Devon Sawa dando vida al paranoico Alex. El resto, quizá lastrados por la falta de definición, sus interpretaciones son simplemente correctas.

Por todo lo que os hemos contado, y pese a la falta de definición de sus personajes y la precipitación de algunas muertes, nuestra nota para este clásico del género del terror es de un 6 sobre 10.



“Final Destination” – USA - 2000

Duración: 97 minutos

Dirigida por: James Wong

Género: Terror

Otras partes de la saga:

"Destino final 2" (2003)

lunes, 11 de noviembre de 2024

American Psycho (2000), críticas y análisis

American Psycho Poster
El mundo del cine ha sentido, desde casi sus inicios una fascinación total por la locura y todas sus manifestaciones. Desde hace años, han sido muchos los directores, guionistas y creadores que han encontrado un auténtico filón en los trastornos psiquiátricos que afectan al ser humano.

La locura ha llegado al cine a casi todos los géneros de este y lo ha hecho, reflejando casi todos los trastornos (la histeria, la obsesión, las fobias, la paranoia, la perversión, etc.) aunque eso sí, en ocasiones de una forma muy estereotipada y en otras bastante más realista, dependiendo en la mayor parte de casos en si la producción es más de ficción o más documental.

Ahora mismo, nos vienen a la cabeza grandes clásicos del cine con la locura o, algún trastorno psicológico como protagonista, por ejemplo: “Psicosis”, “Memento”, “Una mente maravillosa”, “El silencio de los corderos”, “El club de la lucha”, etc.

Hoy en este rincón os hablaremos de una película que llegó a nuestras carteleras en el año 2000 adaptando la novela homónima del autor estadounidense Bret Easton Ellis. Sus imágenes perturbadoras y de extrema violencia junto a una brillante interpretación de Christian Bale, la convirtieron pronto en un éxito comercial y una cinta de culto, os estamos hablando de “American Psycho”.

“American Psycho” empieza presentándonos a su protagonista, Patrick Bateman (a quien da vida Christian Bale), un hombre de negocio rico, un tiburón de Wall Street junto a sus amigos en un restaurante de alta cocina, allí entre todos, destripan a otro hombre de éxito, Paul Allen (Jared Leto). En ese restaurante, Patrick da las primeras muestras de su violenta naturaleza asesina.

Pronto nos damos cuenta de que Patrick Bateman es una persona que tiene un inmenso sentimiento de grandiosidad sobre el resto de los mortales. Su vida privada está marcada por la frialdad más absoluta, aunque vive rodeado del lujo más absoluto, su rutina diaria se centra en el ejercicio matutino, una obsesión casi enfermiza su higiene personal y en autoafirmarse como el mejor.

Al poco, nos encontramos con Bateman en un lujoso restaurante con su novia Evelyn (Reese Whiterspoon), Courtney su amante, Luis el novio esta y Bryce un compañero de trabajo de Bateman que conoce la historia entre todos.

Poco después, y tras ser humillado por Paul Allen, Bateman asesina a sangre fría a un sintecho y a su perro en un callejón.

Durante la navidad de ese año, Patrick Bateman organiza una cena en un selecto restaurante pero recibe las críticas de Paul Allen. Esa noche, Patrick emborracha a Paul y lo lleva a su apartamento, donde con toda premeditación lo asesina con una afilada hacha haciéndolo desaparecer simulando que ha tenido que desaparecer de la ciudad para ir a un viaje a Londres.

Días después de estos hechos, hace aparición en escena el detective Donald Kimball (interpretado por Willem Dafoe) quien investiga la desaparición de Paul.

A partir de este punto, Bateman acaba sucumbiendo a su personalidad más sanguinaria matando a varias personas y huyendo en medio de una persecución policial a su oficina desde donde, totalmente agobiado y superado llama a su abogado para confesar todo lo que ha hecho.


Patrick Bateman en pleno ataque de locura
Patrick Bateman en pleno ataque de locura



Con la policía en los talones y la confesión a su abogado, ¿cómo creéis que acaba “American Psycho”? ¿acabará Bateman entre rejas? ¿estará en un sueño al más puro estilo “Lost”? ¿perderá Bateman su vida de opulencia y de superficialidad? Os diríamos que nosotros sabemos la respuesta a estas preguntas, pero nos tememos que no, así que, mejor pasamos a nuestra visión técnica de esta película.

Técnicamente os diremos que, aunque a "American Psycho" se le notan ya sus casi 25 años, queremos destacar su bien cuidado tratamiento estético en el que queda perfectamente reflejado tanto el lujo que rodea a su protagonista como empeño por lucir, por la perfección y la higiene usando, para ello, colores muy fríos, casi tanto como la propia mentalidad de este.

En cuanto al guion, nos gustaría remarcar el gran trabajo en la creación del propio personaje, de su frialdad, su locura, aprovechando todo lo que tienen en sus manos y haciendo que, para nada uno (en su sano juicio) pueda empatizar con él, ni con sus frustraciones, neuras o envidias para nada sanas.

Interpretativamente os diremos que, es el apartado donde más sobresale “American Psycho” y lo hace con un inmenso Christian Bale que se transforma y funde con el psicópata Bateman dándole total credibilidad, tanto en su faceta más de lobo de negocios como en su faceta de depredador psicópata. Sin lugar a duda, un excelente trabajo.

No os vamos a engañar, “American Psycho” nos ha sorprendido por su crudeza a la hora de crear al monstruo Bateman, pero nos ha decepcionado a la vez, con un desenlace de la trama excesivamente abierto ya que, realmente, no sabemos lo que ha pasado tras casi dos horas de metraje.

Por todo lo que os hemos contado, nuestra nota final para “American Psycho” es de un 6 sobre 10.

 

 

Título original: “American Psycho” – USA – 2000
Dirigida por: Mary Harron
Duración: 101 minutos
Género: Thriller, Terror
martes, 3 de septiembre de 2024

El emperador y sus locuras (2000) un clásico infravalorado

El emperador y sus locuras - Poster
Todo el mundo ha oído hablar alguna vez de Disney, una de las grandes multinacionales, por no decir la mayor empresa de medios de comunicación y entretenimiento del mundo, incluyendo Pixar, Lucasfilm, la Fox, Marvel y un largo etcétera.

Con todo, no siempre ha sido así, desde su creación a manos de Walt Disney en un ya muy lejano 1923, ha pasado por varias fases y varias crisis, tanto económicas como creativas.

Tras una de estas crisis creativas, de dirección y económicas, y mientras una de sus empresas participadas, Pixar, conseguía grandes éxitos por sus títulos (“Toy Story 2” y “Monstruos, S.A.”), Disney consiguió como un segundo renacimiento con el uso de nuevos estilos visuales, argumentales y por qué no decirlo, enfocando sus películas a temas más familiares.

En esta fase, y corriendo el año 2000, Disney lanzó una película que sorprendió a casi todos, tanto por el trazado y poca definición en sus dibujos como en el uso de mucho sentido del humor y permitiendo que algunos personajes rompieran “la cuarta pared”, es decir, que hablaran al espectador. Os estamos hablando de “El emperador y sus locuras”.

“El emperador y sus locuras” empieza adentrándonos en la lluviosa selva peruana de la época del impero Inca donde nos encontramos a una llama desorientada y torpona que nos cuenta cómo ha llegado hasta esa situación.

Para contarlo, nos lleva unos días atrás en el tiempo, desplazándonos al palacio del emperador Kuzco, un joven de casi 18 años que ejerce su poder con arrogancia y egocentrismo que, además, no duda en castigar a quien sea que le rompa el “Flow”.

Un día, después que Yzma, su asesora, tome decisiones sin su permiso, la despide junto a su secuaz, y bastante tonto, ayudante Kronk. Tras esto, Yzma decide iniciar un plan para hacerse con el trono.

Poco después, Kuzco se reúne con el bonachón Pacha, el líder de una aldea en una colina cercana al palacio y lo hace para comunicarle su decisión inapelable de que usará el espacio que ocupa su casa para construir su palacio de verano “Kuzcotopia”.

Mientras pasa esto, Yzma prepara una poción para asesinar a Kuzco durante la cena, pero Kronk comete un pequeño error y lo que hacen es convertir al emperador en una llama, pese al error, logran dejar inconsciente al emperador, meterlo en un saco y deshacerse de él, aunque esto último le sale algo mal a Kronk y el emperador acaba en la carreta de Pacha.

Ya en el pueblo, Kuzco descubre que ha sido convertido en una llama y Pacha, que llama rara que habla, es el emperador. Haciendo uso de su arrogancia, Kuzco se niega a negociar con Pacha para que le lleve a palacio a cambio de renunciar a “Kuzcotopia” lo cual acaba provocando que el emperador se lance en solitario en una aventura a través de la selva.


Kuzco y Pacha colaborando para llegar a palacio
Kuzco y Pacha colaborando para llegar a palacio



Mientras, en palacio la emperatriz Yzma descubre que Kuzco continua vivo e inicia junto a Kronk un viaje a través de la selva para encontrarle, y acabar con él.

Después de algunos incidentes, Pacha, que se ha reencontrado con Kuzco, descubre que, muy escondido, en el emperador hay algo bueno y decide a regañadientes ayudarle lo cual los llevará por un buen número de aventuras, tanto en solitario como con Yzma y Kronk hasta llegar al desenlace, el cual nos guardaremos celosamente.

Técnicamente os diremos que “El emperador y sus locuras” nos ha sorprendido por varias razones, la primera de ellas por el estilo del dibujo ya que se aleja totalmente de lo que, ya por esa época, las grandes empresas de animación usaban, dejando de lado el realismo para ofrecernos un trazo más simple, caricaturesco.

Donde sí brilla “El emperador y sus locuras” es en el guion ya que, en base a una premisa muy sencilla, una película sobre el crecimiento personal y el auto descubrimiento se convierte en una película muy ágil, muy expresiva y a la postre, muy divertida.

Aunque la trama de “El emperador y sus locuras” es bastante simple, no os vamos a engañar, el desarrollo de sus personajes nos ha parecido bastante completo ya que, cada uno desde su punto de partida, nos han servido para como demostración de varias enseñanzas que pueden ser muy útiles en nuestra vida como por ejemplo, la importancia de la autoaceptación, que no todo es blanco o negro (recordáis cuando a Kronk se le aparecen el demonio y el ángel, no son ellos los que deciden), que tener compasión no nos convierte en débiles y sobre todo, que todos somos capaces de ayudar.

Aunque “El emperador y sus locuras” no es una obra maestra, ni tiene grandes temas musicales (de hecho, solo tiene uno), ni un gran trazado en su dibujo, sí que os diremos que es una película realmente divertida y familiar muy agradable de ver, por tanto nuestra nota final para ella es de un 6.5 sobre 10.



Título original: “The Emperor’s New Groove” – USA – 2000
Dirigida por: Max Dindal
Duración: 78 minutos
Género: Animación, Clásico de Disney
miércoles, 3 de marzo de 2021

El Bar Coyote (2000), crítica y análisis

El Bar Coyote - Cartel

Hay películas, o secuencias de películas que quedan grabadas a fuego en nuestra memoria, y lo hacen, aunque no las hayamos visto. Ahora mismo nos viene a la cabeza la escena de Dicaprio surcando los mares en la proa del Titanic (sí, lo reconocemos… somos nosotros los que aún no hemos visto el “Titanic” de James Cameron), o la de tres chicas jóvenes bailando sobre la barra de un bar al ritmo de “Can’t Fight de moonlight”.

Hoy, en este pequeño rincón os queremos hablar, precisamente, de la película de esta última escena que os hemos contado. Se trata de una película que está a punto de cumplir los 21 años desde su estreno, y aún, a día de hoy, aunque continúa siendo bastante controvertida, se la recuerda por tener una BSO que arrasó en la primera década del presente siglo. Os estamos hablando de “El Bar Coyote”.

“El Bar Coyote” empieza presentándonos a su protagonista, Violet Sanford (a quien va vida Piper Perabo), una joven veinteañera de New Jersey que sueña en convertirse en compositora e intérprete de canciones. Para intentar cumplir su sueño, y aunque tiene pánico escénico, decide dejar su pueblo natal y marcharse a la gran ciudad, Nueva York.

Instalada en un destartalado apartamento de Chinatown, Violet intenta en múltiples ocasiones hacer llegar sus cintas de presentación a múltiples estudios de grabación, aunque nadie le da una oportunidad. Una noche, en un bar musical, un camarero presenta a Violet un productor musical, Kevin O’Donnell (Adam Garcia), aunque muy pronto descubre que ha sido objeto de una cruel broma.

A su vuelta a casa descubre que esta ha sido asaltada. Casi sin dinero y sin apenas confianza, mientras se toma un café en un bar cercano, escucha una conversación entre tres chicas que manejan grandes sumas de dinero, todo, conseguido en un bar de moda, el “Coyote Ugly”.

Como Violet no quiere renunciar a su sueño, busca el “Coyote Ugly” e intenta convencer a Lil, su dueña, para que le dé una oportunidad, y la consigue, aunque para nada, dicha prueba sale como ella esperaba, ya que despedida a las pocas horas. Con todo, Violet se gana una segunda oportunidad al mediar en una trifulca entre dos clientes.

Su segunda oportunidad no va mucho mejor, ya que, en un lance, empapa en agua a un inspector anti incendios, costándole a Lil, 250 dólares, cantidad que debe recuperar antes de finalizar la noche. Por suerte para ella, O’Donnell aparece esa noche por el bar para devolverle la cinta de su audición y a Violet se le ocurre cobrarse la represalia mediante una original subasta, una noche con O’Donnell para la mejor postora, matando así, dos pájaros de un tiro (cobrarse la revancha y recuperar los 250$ de Lil).

Después de esto, la vida de Violet parece tomar un giro ya que, además de empezar a salir con O’Donnell, este se compromete a ayudarla a conseguir una audición mientras que, en el “Coyote Ugly” descubre que puede ser “una gran coyote”, pudiendo cantar sin problemas canciones de otros sobre la barra del bar, ganándose así, el cariño del público y de Lil.


"Las chicas Coyote" en plena acción
"Las chicas Coyote" en plena acción

Con todo, pronto aparece un nuevo escullo, el padre de Violet. Aunque eso y el desenlace de “El Bar Coyote”, nos lo guardaremos para nosotros.

Técnicamente, no os vamos a engañar, “El Bar Coyote” es una película bastante normalita que, salvo por su banda sonora, apenas despunta en nada. Su guion, sin apenas giros ni sorpresas, nos narra la historia de superación de Violet, una chica de pueblo que quiere ser cantante y compositora, aunque tiene miedo escénico, y que mejor forma de superarlo que, en un pub de moda donde el desmadre está en el orden del día, y todo sin olvidar, su primera gran historia de amor. Quizá, en este punto, decir que, pese a la previsibilidad de la historia y su desarrollo (sí, cuando empiezas a ver la película, sabes cómo acabará), “El bar coyote” consigue enganchar de comienzo a fin, y lo hace, además entreteniendo, por lo tanto, punto positivo para ella y su montaje.

Como os hemos dicho antes, “El Bar Coyote” tiene en su lado más positivo, su gran banda sonora que, con una acertada mezcla de temas country con temas compuestos especialmente para esta cinta (como por ejemplo, la célebre “Can’t fight the moonlight”), consigue acompañar y entretener durante sus 90 minutos de metraje.

Interpretativamente hablando, muy poco a remarcar, salvo quizá el buen trabajo de Piper Perabo dando vida a una chica de pueblo que, al poco de llegar a la gran ciudad se va desmelenando sin perder de vista su objetivo. Sin lugar a dudas, buena elección y buen trabajo.

Nosotros catalogamos a “El bar coyote” como una película entretenida que, ayuda a pasar una hora y media dinámicamente y con buena música, por lo tanto, nuestra nota final para ella es un 6 sobre 10.



Ficha técnica de El Bar Coyote

Título original: Coyote Ugly

Año: 2000

Director: David McNally

Duración: 94 minutos

Género: Drama, Musical



sábado, 14 de marzo de 2015

Billy Elliot (Quiero bailar) (2000), crítica y análisis

Billy Elliot (Quiero bailar) - Cartel

Nacer en un pueblo tiene sus ventajas, pero también tiene sus inconvenientes. El principal de ellos es que eres el centro de todas las miradas, y más si eres diferente al resto en algo. La sociedad puede ser muy dura, y en el reflejo de esta dureza tiene el origen la película que os traemos en esta entrada, la británica “Billy Elliot (Quiero bailar)”.

Os reconocemos que, aunque no es de esas películas para ver una y otra vez sin cansarte, la hemos visto varias veces tras largas pausas de tiempo, y uno siempre acaba satisfecho con el retrato de los personajes que, su director, Stephen Daldry nos ofrece.

La historia empieza a mediados de los años 80 de la pasada década en un Durham, una pequeña ciudad industrial del norte de Inglaterra. En esa época, el pueblo y el condado estaban sumergidos en una contundente huelga de mineros que, día tras día, se saldaba con manifestaciones, piquetes, etc.

En una de las casas de Durham vive el pequeño Billy Elliot (interpretado por Jamie Bell), Tony, su hermano mayor, su padre Jackie y su abuela. Jackie y Tony trabajan en la mina mientras Billy, además de ir al colegio, se encarga de cuidar a su abuela y de llevar la casa.

Un día, después de una reyerta con la policía, Jackie decide apuntar a Billy a clases de boxeo, un deporte de lo más “varonil”. Con lo que no cuenta Jackie es que en el mismo gimnasio, la profesora Wilkinson está dando clases de ballet a un grupo de niñas, y nuestro pequeño protagonista se siente rápidamente atraído por el movimiento y la música.

Al final, como es obvio, y escondiéndolo en casa, Billy toma clases de ballet destacando por encima del resto. Es tanto el interés y la vocación de Billy por el ballet, que la señora Wilkinson decide entrenarle para un prestigioso Royal Ballet School de Londres, aunque pronto tendrá que hacer frente a un Jackie que no acepta de buen grado que su hijo haya dejado el boxeo para dedicarse a una disciplina tan poco masculina.

El esfuerzo y la sensibilidad enfrentados en una lucha desigual contra la confrontación y los puñetazos en una pequeña localidad anclada en el machismo de un pasado aún demasiado reciente. Aunque ¿conseguirá Billy llegar a su meta?, o por el contrario, ¿acabará descendiendo a las profundidades del pozo de la vida con su padre y su hermano?

Lo más remarcable de “Billy Elliot (Quiero bailar)”, es sin lugar a dudas, la interpretación de Jamie Bell, un chaval que él solito da cuerpo y brillantez a toda la película, implicando a los espectadores y haciéndonos vibrar en cada paso de baile. Para nosotros resulta inimaginable pensar en un “Billy Elliot” sin un Jamie Bell llenando la pantalla en el mejor papel de su carrera.

Por otro lado, también es muy remarcable el guión de la película, narrando a buen ritmo la lucha constante de Billy contra su familia y la sociedad por conseguir su ilusión: ser bailarín, usando frases tan duras como: "¡no todos son maricas, también hay atletas fuertes!" o “No dejes de ser tu mismo, siempre te querré”.

Aunque la hayamos visto ya varias veces, “Billy Elliot (Quiero bailar)” no deja de emocionarnos (si queréis emocionaros en el teatro, no lo penséis dos veces, está en cartelera), de hacernos pensar en el valor de ser nosotros mismos y luchar por conseguir nuestros objetivos, y, solo por eso, nuestra nota final es de un 8.5 sobre 10.



Ficha técnica de Billy Elliot



Título original: Billy Elliot

Año: 2000

Director: Stephen Daldry

Duración: 111 minutos

Género: Drama, Danza, Musical



domingo, 6 de abril de 2014

Scary Movie (2000), comedia en estado puro


Scary Movie - Cartel
Estamos convencidos que, si os preguntamos por una película que aprovechándose de otras hace sátira de las mismas, la mayoría de vosotros nos daréis con el mismo título, “Scary Movie”, todo un mito en la historia de las alocadas comedias americanas.

La verdad es que criticar una película que no solo ha sido la originaria de una saga, sino que a la vez ha supuesto el descubrimiento del que ya podríamos considerar un nuevo género cinematográfico, las comedias de mofa de otras películas, es algo que se nos antoja ciertamente difícil.

Pero bueno, la vida está llena de retos, así que, intentaremos explicar lo inexplicable de “Scary Movie”, es decir, intentaremos explicar su argumento.

La película empieza con una secuencia que nos lleva directamente a “Scream”, con Drew (Carmen Electra) respondiendo una llamada telefónica mientras espera a su novio. Ni las amenazas de su interlocutor ni sus chantajes consiguen sacar a Drew de su atolondramiento, hasta que consigue desatar su miedo y sale corriendo por el jardín llevándose todo por delante (mesas, sillas y hasta un grupo de niños disfrazados para Halloween) donde el asesino, en un ataque, le hiere en el pecho, llevándose su prótesis de silicona.

En la siguiente escena, se encuentras cuatro amigos que recuerdan lo que hacían el pasado Halloween, todo evidentemente visto desde un acentuado prisma sexual el cual se mantiene incluso con la aparición de Ghostface (el asesino de la película).

En cada una de las escenas (mofas a otras películas), acaba apareciendo el asesino que, después de una divertida y, porque no decirlo, exagerada situación, acaba matando a alguno de los protagonistas.

Ghostface en plena llamada intimidatoria
Ghostface en plena llamada intimidatoria


Hablar de cómo acaba o no esta película, casi no podría considerarse ni un spoiler, ya que, después de casi 14 años desde su estreno y de múltiples pases en TV, raro sería que alguien aún no la hubiese visto, pero como los del equipo somos muy legales, no os contaremos más del argumento.

Técnicamente no os lo vamos a negar, estamos ante una película tirando a mala, que se salva casi exclusivamente por lo bien llevadas que están las secuencias de burla a otras películas, las cuales uno las puede recordar fácilmente y, a la vez, disfrutar de un cambio de orientación de las mismas, a más divertido (y sexual), evidentemente.

Las actuaciones tampoco os creáis que desentonen mucho con lo que os hemos contado respecto al apartado técnico. Justo cumplen con su cometido, pero claro, ¿Qué más de se les puede pedir a los actores de una película que tiene un guión tan justito?

Sinceramente, a los del equipo “Scary Movie” nos divirtió a grandes rasgos, aunque asumimos que como película deja bastante que desear. Nuestra valoración final es de un 6 sobre 10, porque simplemente, cumple con lo que promete.





Título original: “Scary Movie” – 2000 – USA
Dirigida por: Keenen Ivory Wayans
Duración: 88 minutos
Género: Comedia, Parodia