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viernes, 4 de septiembre de 2026

Anatomía de una caída (2023): donde la verdad también se sienta en el banquillo

Póster de Anatomía de una caída (2023)

Hay películas que te atrapan porque necesitas saber qué ha pasado. Y luego está “Anatomía de una caída”, que consigue algo bastante más interesante: hacer que, después de un rato, ya no tengas tan claro si realmente quieres saberlo.


“Anatomía de una caída” es un thriller judicial que comienza con una muerte y una pregunta aparentemente sencilla: ¿accidente, suicidio u homicidio? Pero pronto descubrimos que aquí lo importante no es únicamente averiguar cómo murió Samuel, sino intentar entender cómo llegó a romperse una relación, ya que, cuando una pareja termina delante de un tribunal, también salen a la luz todas esas pequeñas cosas que durante años permanecieron escondidas bajo la alfombra.

Justine Triet construye en “Anatomía de una caída” un thriller de 151 minutos que se toma su tiempo para buscar respuestas y en el que cada versión de los hechos puede cambiar nuestra percepción de lo ocurrido.

Sinopsis de Anatomía de una caída

Sandra, Samuel y su hijo de once años, Daniel, viven en un aislado chalet en los Alpes franceses. Sandra es una escritora de éxito; Samuel, profesor y también escritor, intenta avanzar con sus propios proyectos. Su vida familiar, aparentemente tranquila, está marcada por las dificultades de su relación y por un accidente que dejó a Daniel con una discapacidad visual.

Un día, mientras Sandra se encuentra en casa, Samuel aparece muerto al pie del chalet tras caer desde una ventana. No hay una explicación clara para lo sucedido y la investigación pronto convierte una muerte aparentemente accidental en un caso mucho más complejo. ¿Fue un accidente? ¿Se quitó la vida? ¿O alguien provocó su caída? Sandra, que se encontraba en el lugar, acaba siendo acusada de haber matado a su marido.

Un año después comienza el juicio y, con él, una reconstrucción minuciosa de la vida de la pareja. Conversaciones, testimonios, conflictos, recuerdos y detalles de su relación empiezan a formar parte del proceso, mientras Daniel queda atrapado en medio de una historia que también es la de sus padres. Porque para determinar qué ocurrió con Samuel habrá que decidir también cuánto se conoce realmente a la persona con la que compartimos nuestra vida.

Crítica de Anatomía de una caída

“Anatomía de una caída” es una de esas películas que se toman su tiempo. Mucho. Sus 151 minutos pesan en algunos momentos y hay tramos del juicio en los que el ritmo se resiente. No es un thriller de los que buscan mantenernos continuamente al borde del sofá, pero tampoco necesita serlo.

Justine Triet construye una historia mucho más interesante que un simple misterio sobre una muerte. El juicio se convierte en una radiografía de una pareja y, a medida que conocemos su relación, empezamos a preguntarnos qué parte de lo que escuchamos es verdad y cuánto creemos conocer realmente a las personas que tenemos más cerca.

Y ahí es donde la película funciona especialmente bien. No busca darnos respuestas fáciles ni decirnos qué debemos pensar. Nos convierte en espectadores y jueces al mismo tiempo, obligándonos a sacar nuestras propias conclusiones.


Sandra y Daniel en Anatomía de una caída
Sandra y Daniel en Anatomía de una caída

¿Es lenta? Sí, por momentos. ¿Nos ha hecho mirar el reloj? También. Pero cuando termina, resulta difícil negar que hemos disfrutado del viaje.

“Anatomía de una caída” no es un thriller perfecto, pero sí una película inteligente, incómoda y muy disfrutable. Una historia sobre una muerte que, en realidad, habla mucho más de cómo se rompe una relación y de lo poco que podemos llegar a conocer a otra persona.

Personajes e interpretaciones

Sandra Hüller es el gran pilar de la película. Su Sandra es un personaje complejo, difícil de leer y que nunca termina de mostrarnos completamente qué está pensando. La actriz consigue transmitir esa ambigüedad sin necesidad de grandes gestos, y eso hace que dudemos de ella prácticamente hasta el último momento.

A su lado, Milo Machado-Graner sorprende como Daniel, el hijo de la pareja. Su personaje acaba teniendo un peso mucho mayor del que inicialmente podríamos esperar y su mirada sobre lo ocurrido aporta una perspectiva diferente a todo el conflicto.

También funcionan muy bien los personajes secundarios, especialmente quienes participan en el juicio, porque ayudan a convertir los problemas íntimos de una pareja en un asunto público.

¿Merece la pena ver Anatomía de una caída?

Sí, merece la pena. Aunque su ritmo pausado puede hacerse cuesta arriba en algunos momentos, “Anatomía de una caída” compensa con un guion inteligente, unas interpretaciones excelentes y una historia que consigue mantener la duda hasta el final.

No es una película para quienes busquen un thriller lleno de giros y acción, pero si te gustan las historias que te hacen pensar y sacar tus propias conclusiones, dale una oportunidad. Porque cuando termina, probablemente seguirás dándole vueltas a lo que has visto.

Una película lenta por momentos, sí. Pero también fascinante, incómoda y muy disfrutable.

Nota final: 7.5 / 10 



Ficha técnica de Anatomía de una caída

Título original: Anatomie d'une chute

Año: 2023

Director: Justine Triet

Duración: 150 minutos

Género: Drama



martes, 28 de julio de 2026

El hombre menguante: un remake que se atreve a crecer a su manera

Póster oficial de El hombre menguante (2025)

El hombre menguante regresa a la gran pantalla en forma de remake, demostrando que Hollywood y el cine europeo siguen encontrando inspiración en los grandes clásicos. Entre secuelas, precuelas y nuevas versiones, Jan Kounen recupera la mítica película de 1957 para ofrecer una reinterpretación más íntima y contemporánea.

Después de ver El hombre menguante, no pudimos evitar hacernos una pregunta: ¿tiene sentido rehacer un clásico cuando lo que realmente cambia no es la historia, sino la forma en que miramos a su protagonista?

Es una cuestión que acompaña a casi cualquier remake, aunque no siempre encuentra una respuesta convincente. En este caso, creemos que sí. Jan Kounen no se limita a trasladar la película de 1957 a la actualidad con mejores efectos visuales, sino que apuesta por una mirada más íntima, emocional y contemporánea. El resultado es una obra que respeta el espíritu del clásico mientras aporta nuevos matices a una historia que, casi setenta años después, sigue teniendo mucho que decir.

Sinopsis de “El hombre menguante”

Scott lleva una vida completamente normal hasta que un extraño fenómeno mientras nada en el mar cambia su existencia para siempre. Sin previo aviso, su cuerpo comienza a encogerse de manera imparable y, por mucho que la ciencia intente encontrar una explicación, cada día se despierta siendo un poco más pequeño. Lo que al principio parece una simple anomalía acaba convirtiéndose en una lucha desesperada por sobrevivir.

A medida que pierde tamaño, El hombre menguante transforma los objetos más cotidianos en auténticos desafíos. Una escalera se convierte en una montaña, una mascota deja de ser inofensiva y cualquier rincón de la casa puede esconder un peligro mortal. Jan Kounen aprovecha esta premisa para construir una aventura de ciencia ficción tan espectacular como angustiosa, donde la supervivencia depende tanto del ingenio como del valor.

Pero esta nueva versión va más allá del espectáculo visual y los efectos especiales. Bajo su historia de ciencia ficción se esconde una reflexión sobre la identidad, la fragilidad humana y el miedo a desaparecer en un mundo que sigue creciendo mientras su protagonista se hace cada vez más pequeño. Una propuesta que combina tensión, emoción y un inevitable homenaje al clásico de 1957.

Crítica de “El hombre menguante”

Con una premisa tan conocida como la de El hombre menguante, el mayor riesgo era quedarse en un simple ejercicio de nostalgia. Afortunadamente, Jan Kounen entiende que un remake no debería limitarse a repetir lo que ya funcionó hace casi setenta años.

En lugar de competir con el clásico de 1957, el director opta por recorrer un camino diferente. Su propuesta es más íntima, más emocional y menos preocupada por el espectáculo puro, una decisión arriesgada que puede no convencer a todo el mundo, pero que dota a El hombre menguante de una personalidad propia en lugar de convertirla en una copia del clásico.

Uno de los grandes aciertos de la película es su capacidad para transformar lo cotidiano en una amenaza constante. Una habitación deja de ser un refugio, una mascota puede convertirse en un depredador y cualquier objeto acaba representando un desafío de supervivencia. Y es ahí donde la película demuestra todo su ingenio.


Scott se enfrenta a un enorme gato en El hombre menguante (2025)
En El hombre menguante, hasta un gato doméstico puede convertirse en una amenaza mortal.

Y para que esa propuesta funcione hacía falta un protagonista capaz de sostenerla. Jean Dujardin asume ese reto con naturalidad, dando vida a un Scott vulnerable, cercano y creíble.

Personajes e interpretaciones

Si hay alguien sobre quien recae el peso de El hombre menguante, ese es Jean Dujardin. El actor francés ofrece una interpretación contenida, pero cargada de matices, transmitiendo con enorme naturalidad la angustia, la incertidumbre y la soledad de un hombre que ve cómo el mundo se hace cada vez más grande mientras él desaparece poco a poco.

No era un papel sencillo. Gran parte del metraje depende de su capacidad para conectar con el espectador sin recurrir a grandes discursos ni excesos dramáticos, y Dujardin supera el reto con nota. Consigue que empaticemos con Scott desde el primer momento y convierte un personaje extraordinario en alguien sorprendentemente cercano y humano.

Opinión

Una de las cosas que más nos ha gustado de esta nueva versión de El hombre menguante es que Jan Kounen nunca intenta competir con el clásico de 1957. En lugar de copiar sus escenas más icónicas o apoyarse únicamente en la nostalgia, el director decide contar la misma historia desde una perspectiva más íntima, más humana y mucho más emocional.

Esta vez, hacerse pequeño no es solo una cuestión física. Es una forma de hablar de la fragilidad, del miedo a quedarse atrás y de la sensación de perder el lugar que uno ocupa en el mundo. Los efectos visuales están al servicio de esa idea y no al revés, permitiendo que el verdadero protagonista sea el viaje emocional de Scott.

Quizá no tenga el espíritu aventurero de la película original, y eso puede decepcionar a quienes esperaban un remake más fiel. Sin embargo, precisamente ahí encontramos su mayor acierto: El hombre menguante no pretende sustituir al clásico, sino demostrar que una buena historia también puede crecer cuando se atreve a cambiar de enfoque. Y eso, en una época en la que tantos remakes viven de mirar al retrovisor, nos parece una decisión tan valiente como acertada.

¿Merece la pena ver El hombre menguante?

Después de todo lo que hemos contado, la respuesta es sencilla: sí, merece la pena ver El hombre menguante, siempre que no esperes una copia del clásico de 1957. Jan Kounen entiende que un remake no tiene por qué competir con el original, sino ofrecer una nueva forma de acercarse a la historia.

Su propuesta apuesta por la emoción antes que por el espectáculo, convirtiendo el proceso de hacerse pequeño en una reflexión sobre la fragilidad, el aislamiento y el miedo a dejar de importar. Puede que su ritmo pausado no convenza a todo el mundo, pero precisamente esa personalidad propia es la que consigue que esta nueva versión justifique su existencia.

Quizá no sea más grande que el clásico, pero sí lo bastante valiente como para no vivir a su sombra.

Nota final: 7 /10.



Ficha técnica de El hombre menguante



Título original: L’homme qui rétrécit

Año: 2025

Director: Jan Kounen

Duración: 99 minutos

Género: Ciencia ficción, Drama, Fantástico



martes, 10 de junio de 2025

Emilia Pérez (2024), crítica y análisis

Póster oficial de la película Emilia Pérez (2024) dirigida por Jacques Audiard
Póster oficial de Emilia Pérez (2024), película dirigida por Jacques Audiard.

Son muchos los que dicen, y a veces decimos, que en el cine ya está todo contado. No es para menos: secuelas, precuelas y spin-offs abundan más de la cuenta. Sin embargo, de vez en cuando aparece una película que intenta romper esa idea con una propuesta arriesgada, mezclando géneros que hasta ahora parecían inamovibles.

Ese es el caso de “Emilia Pérez” (2024), la cinta franco-mexicana dirigida por Jacques Audiard que combina thriller de narcotráfico, drama de identidad de género y musical.

Pero... ¿funciona realmente esta mezcla? 

“Emilia Pérez” en Cannes 2024 y su polémica

La película alcanzó notoriedad internacional tras su paso por el Festival de Cannes 2024, donde Karla Sofía Gascón obtuvo el premio a la mejor interpretación.

Desde ese momento, “Emilia Pérez” empezó a sonar con fuerza de cara a los Premios Oscar, algo sorprendente teniendo en cuenta su arriesgada mezcla temática: narcos, transición de género y números musicales.

Sin embargo, la película terminó rodeada de polémica debido a una campaña contra su actriz protagonista por antiguos mensajes en redes sociales, lo que terminó afectando seriamente su recorrido mediático

Sinopsis de “Emilia Pérez”

La historia comienza presentándonos a Rita (interpretada por Zoe Saldaña), una brillante abogada que trabaja en un despacho corrupto ayudando a criminales a blanquear dinero. 

Tras un juicio especialmente estresante, recibe una llamada misteriosa que le propone un negocio capaz de cambiarle la vida.

Rita acepta y es llevada, encapuchada, hasta un punto aislado del desierto mexicano donde conoce al poderoso narcotraficante Manitas del Monte, interpretado por Karla Sofía Gascón.

El encargo es claro: quiere desaparecer. Pero no solo eso. Quiere convertirse en mujer. Rita deberá encontrar al mejor cirujano del mundo y diseñar un plan para borrar por completo su identidad anterior 

Para lograrlo, envían a su esposa Jessi (interpretada por Selena Gomez) y a sus hijos a Suiza, mientras se simula la muerte del capo.

Cuatro años después, en París, Rita se reencuentra con una elegante mujer mexicana: Emilia Pérez, la nueva identidad de quien antes fue Manitas del Monte.

A partir de ese momento, Rita se convierte en su aliada mientras Emilia intenta redimirse ayudando a mujeres víctimas de la violencia que ella misma ejerció en el pasado.


Escena de la película Emilia Pérez (2024) con Rita y Emilia Pérez interpretadas por Zoe Saldaña y Karla Sofía Gascón
Escena de Emilia Pérez (2024): Rita y Emilia Pérez en uno de los momentos clave de la película.

Pero el pasado siempre vuelve.

Y cuando reaparecen sus hijos y antiguos vínculos, la vida cuidadosamente reconstruida empieza a desmoronarse.

Crítica de “Emilia Pérez”: una buena idea mal ejecutada

Técnicamente, “Emilia Pérez” sorprende, aunque no siempre para bien

Dirección y montaje

Jacques Audiard tiene momentos de gran acierto visual y narrativo. Sin embargo, la película transmite la sensación de estar constantemente descompensada.

Es como bailar un vals a ritmo de reguetón.

Los números musicales irrumpen en momentos poco orgánicos y, en muchas ocasiones, parecen distraer más que aportar profundidad a la trama.

El montaje resulta irregular.

Hay secuencias donde parece querer contarlo todo en una sola escena y otras en las que el espectador se pregunta qué acaba de suceder. La sensación general es de desconexión narrativa.

La mezcla de géneros (thriller, musical, drama identitario) no termina de ensamblarse con coherencia

Interpretaciones

Aquí es donde la película genera más debate.

Karla Sofía Gascón se entrega completamente a un personaje complejo: carismático, vulnerable, temible y humano al mismo tiempo. Su trabajo es valiente y comprometido. El problema no es su actuación, sino la indefinición del guion, que obliga a cambios de tono difíciles de sostener.

En cuanto al resto del reparto, incluyendo a Zoe Saldaña y Selena Gomez, sus personajes quedan algo desdibujados y funcionan más como soporte que como pilares dramáticos reales

Opinión final: ¿merece la pena ver Emilia Pérez?

Por momentos, parece que estemos viendo un musical dirigido por Quentin Tarantino con personajes que podrían haber salido del universo de Pedro Almodóvar.

El problema es que esa combinación no termina de cocinarse bien.

La idea es potente. Arriesgada. Diferente.

Pero el resultado final deja una sensación de oportunidad desaprovechada.

Por todo lo que os hemos contado, nuestra nota final para “Emilia Pérez” es de un 4 sobre 10.




Ficha técnica de Emilia Pérez

Título original: Emilia Pérez

Año: 2024

Director: Jacques Audiard

Duración: 132 minutos

Género: Drama, Musical, Thriller,LGTBI



lunes, 25 de marzo de 2019

Los chicos del coro (2004), crítica y análisis

Los chicos del Coro - Cartel
Desde este pequeño rincón continuamos creyendo que para muchos espectadores y algunas distribuidoras, el cine europeo y pese a sus más que contrastables éxitos, continua estando lejos del cine americano. Para nosotros, nada más lejos de la realidad, y más, si para valorar una película nos alejamos de los apartados más técnicos para centrarnos en las interpretaciones de su casting y el argumento de la misma.

En diciembre de 2004 llegó a nuestras carteleras una cinta francesa que arrasó en la mayoría de festivales donde se presentó, aunque se quedó sin los premios gordos a los que optaba (el Oscar a la mejor película de habla no inglesa y los tres BAFTA). Os estamos hablando de “Los chicos del coro”.

“Los chicos del coro” nos desplaza directamente a 1949, en una Francia acabada de salir de la Segunda Guerra Mundial. La primera escena de la película nos presenta a un hombre de mediana edad entrando en “Fond de l’Étang”, un correccional de menores. El hombre en cuestión es Clément Mathieu (a quien da vida Gérard Jugnot), un músico que por vicisitudes de la vida se dedica a la docencia.

Aunque va con sobre aviso, el ambiente del “Fond de l’Étang” coge un poco por sorpresa al bueno de Mathieu, el mismo día de su llegada al internado se produce un incidente que saca a relucir tanto el carácter de alguno de los internos como el severo régimen autoritario que el director Rachin (Kad Merad) tiene impuesto en el centro, el cual se basa en el célebre principio de acción-reacción.

Los primeros días de Mathieu en el centro son realmente malos ya que ni él se adapta a los rígidos métodos de enseñanza del “Fond de l’Étang” ni los niños internos en él parecen dispuestos a colaborar mucho. Con todo, con el paso de los días Mathieu aplica su particular sistema de castigos y de valoración a cada uno de sus alumnos, sacando, poco a poco, lo positivo de cada uno de ellos. Al poco tiempo, Mathieu tiene la idea de crear un coro, asignando a cada alumno el rol que más bien le encaje.

Todos tienen cabida en el coro, ya que incluso el que no sabe cantar le asigna el papel de atril de partituras. Con todo, la principal sorpresa se la lleva con Pierre Morhange (Jean-Baptiste Maunier), ya que además de ser uno de sus alumnos más complicados, descubre que tiene una excepcional y prodigiosa voz.

Cuando Rachin se entera de lo que está haciendo su profesor, monta en cólera y le prohíbe continuar con el coro, aunque con la complicidad de los pequeños y de algún otro profesor, continua a escondidas con su idea, dando poco a poco, más éxito y más solidez al coro y al propio grupo de alumnos.

Como ya sabéis, en este rincón tenemos por norma no destripar el final de las películas, por tanto, va llegando el momento de deciros que, si queréis saber cómo acaba “Los chicos del coro”, tendréis que buscarla en vuestra DVDteca o plataforma digital y disfrutarla, porque realmente lo merece.

Argumentalmente “Los chicos del coro” es una potente mezcla de temas muy duros, los cuales van desde el abandono de los niños en los internados de la posguerra hasta el sentimiento de injusticia o rebelión que esto genera en los pequeños, y todo unido con el hilo conductor de la música y la enseñanza de los valores desde el respeto. Aunque de entrada pueda parecer un tema recurrente en el cine, el tratamiento que Christophe Barratier (el director de la cinta) le da, no lo es, ya que aunque a veces el paternalismo con que trata algunas situaciones es excesivo, la dureza, resolución y evolución de las mismas no lo es para nada.

Técnicamente os diremos que “Los chicos del coro”, bajo nuestro punto de vista es una cinta realmente bien conseguida, con una ambientación excelente, y una banda sonora realmente excepcional, lo cual le fue reconocido en varios premios y nominaciones.

Desde el punto de vista interpretativo nos gustaría remarcar el trabajo de Gérard Jugnot dando vida al educador Clément Mathieu, un hombre fracasado en la vida pero capaz de convertir cada pequeña acción suya en un éxito transmitiendo a sus alumnos el valor de intentar las cosas, de estudiar y de esperanzarse por un futuro en el que él mismo parece no creer. Sencillamente brillante. En cuanto a los pequeños, y teniendo en cuenta que la mayoría no eran profesionales del cine, nuestro aplauso para ellos.

Por todo lo que os hemos contado, nuestra nota final para “Los chicos del coro” es de un 8 sobre 10, recomendándoos, si tenéis la oportunidad, que la veáis.





Título original: “Les choristes” – Francia – 2004
Digirida por: Christophe Barratier
Duración: 95 minutos
Género: Drama, Musical


domingo, 27 de octubre de 2013

Amelie (2001), crítica y análisis

Amelie Cartel Caratula

Actualmente la industria del cine no para de bombardearnos con secuelas, precuelas y sucesivas partes sin interés de películas que en su momento fueron un rotundo éxito. Por suerte, hasta hace unos años esto no era así y, el mundo del cine intentaba sorprendernos con historias cautivadoras como la que hoy os queremos contar, “Amelie”.

Los miembros del equipo ya habíamos visto “Amelie” hace años y la verdad es que, nos emocionó y la recordábamos con cariño, así que, cuando hace unos días se nos presentó la oportunidad de volver a verla, nos lanzamos a ello.

La película empieza presentándonos a la protagonista absoluta de la historia, Amelie. Con 6 años, nuestra pequeña vive necesitada del cariño de unos padres que viven inmersos en sus mundos. Debido a un error de su padre, Amelie es apartada del mundo real, viéndose obligada a tomar clases en casa, a cargo de su madre, una mujer inestable y neurótica, lo cual, lejos de hundir a nuestra pequeña, le convierte en un auténtico prodigio de imaginación.

Años más tarde, Amelie (Audrey Tautou) decide abandonar la casa paterna y vivir su propia vida, para lo cual se instala en parisino barrio de Montmartre donde, además de vivir y soñar, trabajará en el “Café des 2 moulins”, lugar en el que contactará con un variopinto grupo de amigos (Georgette, la estanquera hipocondríaca, Gina, su colega camarera, etc.)

El día 30 de agosto de 1997 cambiará la vida de Amelie, y no sólo por la consternación de la muerte de Laidy Di, si no porqué tras una baldosa de su baño aparece una extraña caja llena de recuerdos. Amelie decide que nadie debe quedarse sin recuerdos, así que se lanza a una extraña búsqueda por París para encontrar a su propietario.

Cuando lo consigue, colmada de satisfacción, decide intentar hacer felices al resto mientras, como no, intenta completar su propia vida.

Como ya sabéis, aunque se trate ya de todo un clásico del cine francés, desde este rincón no vamos a destripar mucho más esta pequeña genialidad del cine, aunque lo que si vamos a hacer es dar nuestra modesta opinión sobre la misma.

Lo primero que nos gustaría resaltar es la fabulosa BSO, capaz de dotar cada momento de su ambientación perfecta, así que, nuestro aplauso para Yann Tiersen, el responsable de la música, y su selección.

La originalidad, guión y montaje merecen una mención aparte, ya que junto con una brillante interpretación de Audrey Tautou, la protagonista de la cinta, convierte a esta, en todo un referente del cine europeo de los últimos años.

Este último punto, no obstante, conforma también el principal punto negativo de “Amelie”, y es que el montaje de la película es tan original, tan raro, que para muchos espectadores puede llegar a ser liante o, por momentos, incomprensible.

Con todo, a los del equipo nos ha encantado esta película tanto por su originalidad, como por el trabajo de sus actores, pasando por el optimismo que trasmite, así que, sin muchas más dilaciones, le damos un 8 sobre 10 y nuestra más absoluta recomendación.




Título original: “Le fabuleux destin d’Amélie Poulain” – 2001 – Francia

Dirigida por: Jean-Pierre Jeunet

Duración: 120 minutos

Género: Comedia, Drama