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lunes, 31 de agosto de 2026

Los domingos (2025): grandes interpretaciones, pero demasiado superficial

Los domingos (2025) - Póster de la película

Hay películas que llegan acompañadas de buenas críticas, elogios y más premios que certámenes donde se presentan, haciendo casi imposible acercarse a ellas sin unas expectativas demasiado altas. Esto es precisamente lo que nos ha ocurrido con Los domingos, la nueva película de Alauda Ruiz de Azúa.

Tras sus últimos éxitos, esperábamos encontrar en esta ocasión una historia con personajes complejos, conversaciones incómodas y, sobre todo, un conflicto capaz de remover al espectador. La premisa, desde luego, daba para ello.

Pero, en nuestro caso, la película se ha quedado bastante lejos de lo que esperaba.

Sinopsis de Los domingos

Ainara tiene 17 años, es una chica brillante, inteligente y con las ideas bastante claras. O eso parece hasta que un día sorprende a su familia con una decisión que nadie esperaba: quiere convertirse en monja de clausura.

La noticia cae como una bomba en casa y obliga a todos a enfrentarse a una pregunta difícil: ¿es realmente una decisión libre y meditada o hay algo más detrás de ella? Mientras sus padres intentan comprender qué ha llevado a su hija a tomar este camino, su tía Maite, mucho más crítica con la religión, cuestiona algunos de los motivos que pueden estar detrás de su elección.

Los domingos, dirigida por Alauda Ruiz de Azúa, convierte esta situación en un drama familiar sobre la adolescencia, la fe, la libertad y la necesidad de encontrar nuestro propio camino. Una película que plantea un conflicto interesante y lleno de matices, aunque quizá no profundiza en todas las preguntas que su premisa nos hace plantearnos.

Crítica de Los domingos

Hay películas que, cuando terminan, te dejan pensando durante horas. Y hay otras que, pese a tener todos los ingredientes para hacerlo, simplemente te dejan con la sensación de que podrían haber dado mucho más de sí. Eso es exactamente lo que nos ha ocurrido con Los domingos.

Uno de los principales problemas que hemos encontrado en Los domingos es que plantea muchas preguntas, pero no siempre se atreve a buscar respuestas.

La decisión de Ainara es un magnífico punto de partida para explorar qué lleva a una persona tan joven a querer renunciar a una vida convencional. También para hablar de la influencia de la familia, de la religión, de la educación o de esa necesidad que todos tenemos, en mayor o menor medida, de encontrar nuestro lugar en el mundo.

Pero muchas de estas cuestiones aparecen apuntadas y poco más.

También nos ha costado bastante entrar en el ritmo de la película.

Los domingos apuesta por una narración pausada, íntima y muy contenida. No necesita grandes giros ni escenas especialmente dramáticas para contar su historia, y esa decisión parece perfectamente válida.

Ainara y su familia durante una comida de domingo en Los domingos (2025)
Ainara y su familia en una comida de domingo

El problema llega cuando esa calma empieza a confundirse con cierta falta de ritmo.

Hay momentos en los que la historia avanza muy poco y determinadas conversaciones o situaciones parecen alargarse más de lo necesario. Y cuando el conflicto que tienes delante es tan potente, resulta inevitable pensar que la película podría estar aprovechándolo mucho más.

Personajes e interpretaciones

Si hay algo que consigue que Los domingos funcione mucho mejor son sus interpretaciones.

El reparto está magnífico y consigue dotar de credibilidad a unos personajes que podrían haber caído fácilmente en el estereotipo. Especialmente destacable es el trabajo de Patricia López Arnaiz, que transmite con enorme naturalidad las contradicciones, dudas y preocupaciones de una mujer que intenta entender una decisión que se escapa completamente de su manera de ver el mundo.

También funciona muy bien Blanca Soroa como Ainara. Su personaje exige bastante contención y la actriz consigue transmitir mucho sin necesidad de grandes discursos.

De hecho, en varios momentos he tenido la sensación de que las interpretaciones consiguen aportar a los personajes una profundidad que el propio guion no termina de desarrollar.

¿Merece la pena ver Los domingos?

Sí, pero con expectativas moderadas.

Los domingos es una película bien dirigida, con una estupenda factura y, sobre todo, con unas interpretaciones magníficas. Además, plantea un conflicto interesante y poco habitual dentro del cine español reciente.

Quizá porque esperábamos encontrar una película mucho más profunda y emocional. Una historia que se atreviera a entrar realmente en la cabeza de Ainara y en las contradicciones de una familia enfrentada a una decisión que no entiende.

En cambio, nos hemos encontrado con una película demasiado contenida, irregular en su ritmo y, en nuestra opinión, bastante más superficial de lo que su interesante premisa hacía pensar.

No creemos que sea una mala película. Ni mucho menos. Simplemente pensamos que podría haber sido mucho mejor.

Nota final: 6 /10.



Ficha técnica de Los domingos

Título original: Los domingos

Año: 2026

Director: Alauda Ruiz de Azúa

Duración: 110 minutos

Género: Drama, Adolescencia



martes, 28 de julio de 2026

El hombre menguante: un remake que se atreve a crecer a su manera

Póster oficial de El hombre menguante (2025)

El hombre menguante regresa a la gran pantalla en forma de remake, demostrando que Hollywood y el cine europeo siguen encontrando inspiración en los grandes clásicos. Entre secuelas, precuelas y nuevas versiones, Jan Kounen recupera la mítica película de 1957 para ofrecer una reinterpretación más íntima y contemporánea.

Después de ver El hombre menguante, no pudimos evitar hacernos una pregunta: ¿tiene sentido rehacer un clásico cuando lo que realmente cambia no es la historia, sino la forma en que miramos a su protagonista?

Es una cuestión que acompaña a casi cualquier remake, aunque no siempre encuentra una respuesta convincente. En este caso, creemos que sí. Jan Kounen no se limita a trasladar la película de 1957 a la actualidad con mejores efectos visuales, sino que apuesta por una mirada más íntima, emocional y contemporánea. El resultado es una obra que respeta el espíritu del clásico mientras aporta nuevos matices a una historia que, casi setenta años después, sigue teniendo mucho que decir.

Sinopsis de “El hombre menguante”

Scott lleva una vida completamente normal hasta que un extraño fenómeno mientras nada en el mar cambia su existencia para siempre. Sin previo aviso, su cuerpo comienza a encogerse de manera imparable y, por mucho que la ciencia intente encontrar una explicación, cada día se despierta siendo un poco más pequeño. Lo que al principio parece una simple anomalía acaba convirtiéndose en una lucha desesperada por sobrevivir.

A medida que pierde tamaño, El hombre menguante transforma los objetos más cotidianos en auténticos desafíos. Una escalera se convierte en una montaña, una mascota deja de ser inofensiva y cualquier rincón de la casa puede esconder un peligro mortal. Jan Kounen aprovecha esta premisa para construir una aventura de ciencia ficción tan espectacular como angustiosa, donde la supervivencia depende tanto del ingenio como del valor.

Pero esta nueva versión va más allá del espectáculo visual y los efectos especiales. Bajo su historia de ciencia ficción se esconde una reflexión sobre la identidad, la fragilidad humana y el miedo a desaparecer en un mundo que sigue creciendo mientras su protagonista se hace cada vez más pequeño. Una propuesta que combina tensión, emoción y un inevitable homenaje al clásico de 1957.

Crítica de “El hombre menguante”

Con una premisa tan conocida como la de El hombre menguante, el mayor riesgo era quedarse en un simple ejercicio de nostalgia. Afortunadamente, Jan Kounen entiende que un remake no debería limitarse a repetir lo que ya funcionó hace casi setenta años.

En lugar de competir con el clásico de 1957, el director opta por recorrer un camino diferente. Su propuesta es más íntima, más emocional y menos preocupada por el espectáculo puro, una decisión arriesgada que puede no convencer a todo el mundo, pero que dota a El hombre menguante de una personalidad propia en lugar de convertirla en una copia del clásico.

Uno de los grandes aciertos de la película es su capacidad para transformar lo cotidiano en una amenaza constante. Una habitación deja de ser un refugio, una mascota puede convertirse en un depredador y cualquier objeto acaba representando un desafío de supervivencia. Y es ahí donde la película demuestra todo su ingenio.


Scott se enfrenta a un enorme gato en El hombre menguante (2025)
En El hombre menguante, hasta un gato doméstico puede convertirse en una amenaza mortal.

Y para que esa propuesta funcione hacía falta un protagonista capaz de sostenerla. Jean Dujardin asume ese reto con naturalidad, dando vida a un Scott vulnerable, cercano y creíble.

Personajes e interpretaciones

Si hay alguien sobre quien recae el peso de El hombre menguante, ese es Jean Dujardin. El actor francés ofrece una interpretación contenida, pero cargada de matices, transmitiendo con enorme naturalidad la angustia, la incertidumbre y la soledad de un hombre que ve cómo el mundo se hace cada vez más grande mientras él desaparece poco a poco.

No era un papel sencillo. Gran parte del metraje depende de su capacidad para conectar con el espectador sin recurrir a grandes discursos ni excesos dramáticos, y Dujardin supera el reto con nota. Consigue que empaticemos con Scott desde el primer momento y convierte un personaje extraordinario en alguien sorprendentemente cercano y humano.

Opinión

Una de las cosas que más nos ha gustado de esta nueva versión de El hombre menguante es que Jan Kounen nunca intenta competir con el clásico de 1957. En lugar de copiar sus escenas más icónicas o apoyarse únicamente en la nostalgia, el director decide contar la misma historia desde una perspectiva más íntima, más humana y mucho más emocional.

Esta vez, hacerse pequeño no es solo una cuestión física. Es una forma de hablar de la fragilidad, del miedo a quedarse atrás y de la sensación de perder el lugar que uno ocupa en el mundo. Los efectos visuales están al servicio de esa idea y no al revés, permitiendo que el verdadero protagonista sea el viaje emocional de Scott.

Quizá no tenga el espíritu aventurero de la película original, y eso puede decepcionar a quienes esperaban un remake más fiel. Sin embargo, precisamente ahí encontramos su mayor acierto: El hombre menguante no pretende sustituir al clásico, sino demostrar que una buena historia también puede crecer cuando se atreve a cambiar de enfoque. Y eso, en una época en la que tantos remakes viven de mirar al retrovisor, nos parece una decisión tan valiente como acertada.

¿Merece la pena ver El hombre menguante?

Después de todo lo que hemos contado, la respuesta es sencilla: sí, merece la pena ver El hombre menguante, siempre que no esperes una copia del clásico de 1957. Jan Kounen entiende que un remake no tiene por qué competir con el original, sino ofrecer una nueva forma de acercarse a la historia.

Su propuesta apuesta por la emoción antes que por el espectáculo, convirtiendo el proceso de hacerse pequeño en una reflexión sobre la fragilidad, el aislamiento y el miedo a dejar de importar. Puede que su ritmo pausado no convenza a todo el mundo, pero precisamente esa personalidad propia es la que consigue que esta nueva versión justifique su existencia.

Quizá no sea más grande que el clásico, pero sí lo bastante valiente como para no vivir a su sombra.

Nota final: 7 /10.



Ficha técnica de El hombre menguante



Título original: L’homme qui rétrécit

Año: 2025

Director: Jan Kounen

Duración: 99 minutos

Género: Ciencia ficción, Drama, Fantástico



lunes, 29 de junio de 2026

La cena (2025): una reflexión sobre la memoria histórica y la dictadura franquista

La película La cena de 2025 nos hace reflexionar sobre cómo las decisiones de las personas pueden verse condicionadas por el miedo, el poder y las circunstancias históricas. A través de una situación aparentemente sencilla, como la preparación de un banquete, la película muestra las dificultades que vivían muchas personas durante la dictadura franquista.

La cena nos invita a pensar en la importancia de actuar con dignidad y de mantener nuestros valores personales, incluso cuando hacerlo puede tener consecuencias personales.

Además, la película destaca el valor de la memoria histórica y la necesidad de conocer el pasado para comprender el presente. Nos recuerda que la libertad, la justicia y los derechos humanos no deben darse por sentados, ya que muchas personas tuvieron que sufrir y sacrificarse para que hoy podamos disfrutarlos.

Sinopsis de La cena

La cena está ambientada en los años posteriores a la Guerra Civil española, durante la dictadura franquista. La historia gira en torno a la preparación de un importante banquete organizado para recibir a Franco a cargo de un grupo de presos republicanos, un acontecimiento que pone en marcha una serie de situaciones llenas de tensión y conflictos entre los personajes.

A medida que avanza la trama, la película muestra cómo el miedo, la represión y las diferencias sociales condicionan la vida de quienes participan en la organización de la cena. Cada personaje debe enfrentarse a decisiones difíciles, intentando proteger a sus seres queridos sin renunciar por completo a sus principios y valores.

Más que contar la historia de un simple banquete, La cena retrata la realidad de una época marcada por el control, el silencio y la falta de libertad.

Crítica de La cena

La cena es una película que retrata con sensibilidad, un cierto grano de humor y mucho realismo el ambiente de tensión que se vivía durante la dictadura franquista. A través de una historia centrada en la organización de un banquete, muestra cómo el miedo y la presión del poder influían en la vida cotidiana de las personas, las cuales, todas tenían algo que esconder.

Uno de los aspectos más destacados de la película es su capacidad para combinar el contexto histórico con los conflictos personales de los personajes. La ambientación, las interpretaciones y el desarrollo de la trama consiguen transmitir al espectador la incertidumbre y los dilemas morales a los que debían enfrentarse quienes vivían en esa época.

El teniente (Mario Casas) y Genero (Alberto San Juan), cada uno con sus dilemas
El teniente y Genero, cada uno con sus dilemas.

En definitiva, bajo nuestra opinión, es una película recomendable ya que, además de entretener nos invita a reflexionar sobre la memoria histórica, la libertad y la importancia de defender los derechos propios y humanos.

Personajes e interpretaciones

Los personajes de La cena están bien construidos y representan distintas formas de afrontar una época marcada por el miedo, la represión y la falta de libertad. Cada uno reacciona de manera diferente ante las circunstancias que vive, lo que permite comprender los conflictos personales y morales a los que se enfrentaban muchas personas durante la dictadura.

En cuanto a las interpretaciones, el reparto nos ofrece una actuaciones comedidas, convincentes y muy naturales. Los actores consiguen transmitir emociones, tensión, incertidumbre, miedo y esperanza sin caer en amarillismos o exageraciones.  

Opinión y nota final

Aunque La cena transmite muy bien el ambiente de la época y cuenta con buenas interpretaciones, en algunos momentos el ritmo resulta demasiado pausado, lo que hace que la historia avance con cierta lentitud.

Teniendo en cuenta todos estos aspectos, La cena consigue cumplir su objetivo convirtiéndose, además, en un producto interesante especialmente para aquellos que desean conocer mejor ese periodo de la historia de España.

Nota final: 6 / 10



Ficha técnica de La cena

Título original: La cena

Año: 2025

Director: Manuel Gómez Pereira

Duración: 106 minutos

Género: Drama, comedia



martes, 16 de junio de 2026

Ahora me ves 3 (2025): crítica y análisis de la nueva película de los Cuatro Jinetes

Póster oficial de Ahora me ves 3 (Now You See Me: Now You Don't)

La magia y el cine han mantenido una relación especial desde los orígenes de la gran pantalla. No es casualidad que uno de los pioneros del séptimo arte, Georges Méliès, fuera también ilusionista. Ambos mundos comparten la capacidad de sorprender, engañar a los sentidos y transportar al espectador a una realidad donde todo parece posible.

Esa conexión vuelve a cobrar protagonismo con Now You See Me: Now You Don't, conocida popularmente como "Ahora me ves 3". La nueva entrega, la tercera de la saga, promete recuperar la mezcla de ilusionismo, robos imposibles y giros sorprendentes que convirtió a la saga en un fenómeno internacional.

En un momento en que los efectos digitales dominan muchas producciones, "Ahora me ves 3" vuelve a recordarnos que la verdadera magia del cine no reside únicamente en la tecnología, sino en la capacidad de despertar asombro y mantener al público preguntándose, hasta el último minuto, cómo se ha realizado el truco.

Sinopsis de Ahora me ves 3

Nueve años después de la segunda entrega, llegó a los cines Now You See Me: Now You Don't (“Ahora me ves 3” en España), una esperada continuación que reúne de nuevo a los ilusionistas más famosos del cine. En esta nueva aventura, los Cuatro Jinetes regresan con trucos espectaculares, planes imposibles y una misión que desafía toda lógica.

La historia se sitúa unos 10 años después del último golpe de los Cuatro Jinetes, cuando nos encontramos con un trío de jóvenes magos quienes, aprovechando el tirón de los originales y usando hologramas y juegos ópticos, consiguen desplumar a un corrupto inversor en criptomonedas.

Tras este número, Atlas (Jesse Eisenberg) aparece para reclutar a los jóvenes magos para una misión secreta de “El Ojo”, robar el diamante más grande del mundo, en posesión de la despiadada Veronika Vanderberg, algo que, como ya os podéis imaginar, provocará que los Cuatro Jinetes tengan que poner toda la carne en el asador.

Crítica de Ahora me ves 3

“Ahora me ves 3” llegó con la difícil misión de recuperar la magia que convirtió a los Cuatro Jinetes en uno de los grupos más carismáticos del cine de entretenimiento. Sin embargo, bajo nuestro punto de vista, esta tercera entrega se queda por debajo de las expectativas.

Aunque la película mantiene el espectáculo visual, los trucos imposibles y el ritmo frenético característico de la franquicia, la sensación de sorpresa que definió las entregas anteriores parece haberse diluido en una historia menos impactante y más previsible.

Uno de los principales problemas de Ahora me ves 3 es que apuesta más por la espectacularidad que por la construcción de un misterio sólido. Los giros argumentales, una de las señas de identidad de la saga, resultan menos efectivos y en algunos momentos parecen forzados.

Por otro lado, varios personajes carecen del desarrollo necesario para conectar emocionalmente con el público, lo que reduce el impacto de algunas escenas clave. Aunque el reparto cumple y mantiene el carisma habitual de los Cuatro Jinetes, bajo nuestro punto de vista, el guion no logra aprovechar todo su potencial.

Una de las cosas positivas de esta tercera película de los Cuatro Jinetes es que nos plantea algo a veces impensable, el relevo generacional sin perder el legado. La película reflexiona sobre cómo las nuevas generaciones reinterpretan las reglas establecidas, manteniendo viva una tradición sin renunciar a la innovación.


J. Daniel Atlas recluta a tres jóvenes magos en Ahora me ves 3
J. Daniel Atlas recluta a una nueva generación de ilusionistas en Ahora me ves 3.

Personajes e interpretaciones

Uno de los aspectos más interesantes de esta tercera entrega de Ahora me ves es el carisma que siguen aportando sus protagonistas, incluso cuando el guion no les ofrece un desarrollo especialmente profundo. Los Cuatro Jinetes continúan funcionando como un equipo gracias a la química entre sus miembros, aunque en esta ocasión varios personajes parecen quedar definidos más por su función dentro de la trama que por una evolución real.

En esta ocasión, el reparto cumple con solvencia y mantiene el tono desenfadado que caracteriza a la saga. Jesse Eisenberg vuelve a sostener buena parte de la narrativa gracias a su presencia y capacidad para transmitir inteligencia y control, mientras que Woody Harrelson aporta el componente más divertido y ligero del grupo. Por momentos uno tiene la sensación de que hay mejores interpretaciones que definición del personaje.

Opinión y nota final

Ahora me ves 3, cuenta con una buena combinación de humor, acción y giros inesperados, la película vuelve a jugar con la percepción del espectador, mezclando el encanto de la magia clásica con un ritmo frenético. Una propuesta ideal para quienes disfrutan de los misterios, los atracos imposibles y unas historias que consiguen que la realidad parezca, por un momento, pura ilusión.

Aunque no alcanza el nivel de sorpresa de las dos primeras entregas, Ahora me ves 3 sigue ofreciendo entretenimiento, buenos momentos de magia y un ritmo ágil. Una propuesta recomendable para los seguidores de la saga, aunque difícilmente convencerá a quienes esperaban recuperar por completo el efecto sorpresa de los Cuatro Jinetes.

Nota final: 6/10


Ficha técnica de Ahora me ves 3

Título original: Now You See Me: Now You Don't

Año: 2025

Director: Ruben Fleischer

Duración: 112 minutos

Género: Acción, thriller y magia



lunes, 2 de marzo de 2026

Extraño río (2025), crítica y análisis

Póster oficial de la película Extraño Río (2025)

Viajar a veces puede convertirse en una forma elegante de escapar, en otras ocasiones puede que la esencia de viajar ayude a uno a convertirse en alguien distinto, en un lugar donde nadie le conoce. Este impulso, en ocasiones despierta una parte silenciosa, como la que nos cuenta la película “Extraño río” (2025) del debutante Jaume Claret Muxart.

Al principio todo es extrañeza. Los gestos se vuelven conscientes, el cuerpo, tan conocido tiene nuevas e inesperadas recciones. Nada es completamente familiar y a la vez, tampoco completamente ajeno, aunque uno se siente vulnerable como en el despertar sexual, donde hay torpeza, ensayo, incertidumbre y, sobre todo, temor al rechazo y a la incomprensión.

Argumento de Extraño río

Extraño río nos cuenta la historia de Didac, un adolescente de 16 años que está de viaje en bicicleta con sus padres y sus dos hermanos pequeños a lo largo del río Danubio durante unas vacaciones de verano constituyendo una mezcla de turismo, convivencia familiar y autodescubrimiento.

Al principio de la aventura, el viaje se nos presenta como algo maravilloso: calor, paradas para el baño junto al río, conversaciones, etc. Sin embargo, con el paso de los días, Didac empieza a mostrar cierta distancia con el resto ya que, se siente demasiado mayor para compartir espacios con sus hermanos, aunque necesita de la protección paterna.

Nadando hacia un amor desconocido

Una mañana, mientras Didac nada, cree ver la imagen de un chico nadando desnudo y emergiendo de las aguas del Danubio, aunque no logra verle claramente. Los siguientes días, el chico se va apareciendo a Didac, mientras su relación con la familia va tensándose y necesitando más espacios para él.

La llegar a un pueblo, la familia se disgrega ya que, mientras los padres se apasionan por la arquitectura, Didac se encuentra con el joven iniciando una carrera por el pueblo para encontrar juntos, un rincón donde sentarse, mirarse y darse un beso fugaz.

A partir de este, Didac y el joven se lanzan, sin apenas cruzar palabras, en un viaje en barca por las aguas del Danubio, compartiendo miradas, besos, abrazos en una relación más visual y simbólica que sexual, es el auténtico despertar sexual y emocional de Didac.

Crítica de Extraño río

Una de las cosas que más nos han sorprendido de Extraño río es la construcción que su debutante director, Jaume Claret Muxart le ha dado, con largos silencios envolviendo situaciones cotidianas dramáticas, pero sin exceso de dramatización, observación de la situación desde la distancia y, sobre todo, la presencia, siempre en movimiento del agua del Danubio lo cual nos lleva a reflexionar sobre su gran metáfora: el mundo no se explica, se experimenta. Y todo, eso sí, enfocado desde una gran sensibilidad.

Otro de los puntos muy positivos de Extraño río es su fotografía. Tiene un montaje fotográfico que nos insiste en la naturaleza, el movimiento, las superficies, la humedad, el calor… en definitiva, en todo lo que influye en el deseo corporal.


Didac descubriendo el amor en Extraño Río
Didac explorando el primer amor en Extraño Río durante sus vacaciones

Como punto algo más controvertido, en Extraño río tenemos el ritmo y montaje ya que, nos muestra como si todo pasara lentamente, el pedaleo, los baños en el río, los paseos dando la sensación de que el tiempo no pasa, y por momentos, no os lo negaremos, aburriendo un poco al espectador. Evidentemente, la cosa cambia al aparecer el chico y provocar, planos más cortos, rápidos, miradas...

Similitudes y diferencias con otros despertares sexuales

En el mundo del cine tenemos dos grandes referentes en los despertares sexuales, God’s Own Country (Tierra de Dios) y Call me by your name. En la primera tenemos, como aquí, un despertar adulto en la naturaleza, aunque ahí con un marcado deseo sexual. En la segunda en cambio, con un amor adolescente, aunque mientras Guadagnino con su Elio nos habla, aquí Didac siente y observa.

Interpretaciones y personajes

En Extraño río, las interpretaciones se basan en el naturalismo reduciendo al máximo los diálogos y desplazando el peso dramático hacia la conducta y presencia en escena de sus personajes. En este sentido, nos ha encantado el trabajo del debutante Jan Monter dando vida a Didac quien nos ha hecho sentir sus dudas y lucha interna en cada uno de sus planos.

En cuanto a los intérpretes adultos poco a decir, ya que su presencia, como en la vida misma, se basa en las rutinas (pedalear, comer, montar el camping, etc.)

Opinión final: ¿merece la pena ver Extraño río?

“Extraño río” nos cuenta una historia sencilla donde un adolescente siente que algo está cambiando en su interior y debe romper el cascarón. Al final, lo hace en un viaje por el Danubio donde se le aparece otro joven que, real o no, le ayuda a descubrirse.

Por todo lo que os hemos contado, nuestra nota final para “Extraño río” es de un 6.5 sobre 10.



Ficha técnica de Extraño río

Título original: Extrany riu

Año: 2025

Director: Jaume Claret Muxart

Duración: 107 minutos

Género: Drama, LGTBI



martes, 3 de febrero de 2026

Maspalomas (2025), crítica y análisis

Para muchos, sobre todo para quienes no tienen que hacerlo, salir del armario puede parecer casi un capricho. Nada más lejos de la realidad: en la mayoría de los casos es una necesidad vital. Nace del deseo de vivir y respirar sin fingir, de dejar de medir cada palabra y cada gesto, de poder existir con naturalidad.

Durante años, muchas personas LGTBIQ+ han aprendido a esconder partes de su identidad para encajar, para sentirse a salvo o para no perder el cariño de quienes les rodean. Pero siempre llega un momento en el que el peso de esconderse duele más que el precio de mostrarse tal y como uno es. La salida del armario no es solo una decisión personal, es un paso ligado a la aceptación social, al entorno y al momento vital de cada uno.

Salir del armario no es solo un acto individual: es también un diálogo con la sociedad, con sus prejuicios, sus avances, sus contradicciones y sus resistencias. En este contexto llegó "Maspalomas", la película de Jose Mari Goenaga estrenada en 2025, que aborda con sensibilidad la identidad, la vejez y la diversidad sexual. Una historia que nos recuerda que detrás de cada salida del armario hay siempre un recorrido de búsqueda, miedo y esperanza.

"Maspalomas" empieza presentándonos a Vicente (a quien da vida José Ramón Soroiz), un hombre de 76 años que lleva más de 20 años viviendo en el sur de la isla de Gran Canaria, en Maspalomas.

"Maspalomas" comienza presentándonos a Vicente, personaje interpretado por José Ramón Soroiz: un hombre de 76 años que lleva más de dos décadas viviendo en el sur de Gran Canaria, en Maspalomas. Padre de familia, rompió su matrimonio a los 50 años para iniciar una nueva vida con su pareja masculina, con quien convivió casi veinte años. Ya divorciado, Vicente continúa en la isla disfrutando de una vida social y sexualmente activa en un entorno donde se siente libre y aceptado.

Sin embargo, una noche sufre un ictus mientras disfruta del anonimato de un cuarto oscuro. El episodio lo deja en coma y, al despertar, descubre que ha sido trasladado a su ciudad natal, Donostia. Allí se reencuentra con su hija Nerea (Nagore Aranburu), a quien había dejado atrás al comenzar su nueva vida. Ella decide ingresarlo en una residencia de mayores para facilitar su recuperación, iniciando así una nueva etapa marcada por el pasado y la identidad.

La residencia de mayores se convierte para Vicente en una especie de cárcel emocional. La libertad, la alegría y la vida abiertamente homosexual que disfrutaba en Maspalomas chocan de frente con un entorno mucho más rígido y conservador. Un lugar donde no se siente preparado para decir quién es realmente y donde, para evitar conflictos con otros residentes y con el personal, decide volver a ocultar su orientación sexual. De forma casi inconsciente, Vicente regresa al armario.

Vicente en las dunas de Maspalomas, Gran Canaria, disfrutando del paisaje natural

Vicente en las dunas de Maspalomas, uno de los paisajes naturales más emblemáticos de Gran Canaria.

A partir de este punto,"Maspalomas" deja de ser solo una historia sobre identidad y aceptación social para adentrarse también en las heridas emocionales del pasado. La película explora la relación rota con su hija, marcada por el abandono, el silencio y las decisiones que Vicente tomó años atrás al salir del armario y rehacer su vida lejos de Donostia.

Durante una salida de la residencia, Vicente recorre espacios vinculados a su pasado en la ciudad. Por unas horas, recupera la sensación de libertad al visitar un bar de ambiente casi desierto y una sauna, lugares donde puede volver a ser él mismo, aunque sea de forma fugaz. Sin embargo, el golpe definitivo llega con la muerte de su compañero de habitación en los primeros días de la pandemia de COVID-19.

Este acontecimiento empuja a Vicente a enfrentarse a sus miedos, a la presión social y a su propia identidad, con el objetivo de reconciliarse consigo mismo y con quienes le rodean. ¿Lo consigue? La respuesta queda en la película, y sin lugar a duda, merece ser descubierta.

Una de las primeras cosas que llama la atención en "Maspalomas" es su montaje, claramente dividido en dos bloques. Una primera parte vibrante y luminosa que nos muestra la vida despreocupada de Vicente en el sur de Gran Canaria, y una segunda mucho más sobria, ambientada en la residencia de ancianos. Este contraste no es solo narrativo, sino también emocional, y empuja al espectador a reflexionar sobre la libertad personal, la identidad y la fragilidad de los pequeños logros sociales que a menudo damos por conquistados.

La puesta en escena de "Maspalomas" se construye como un reflejo de la vida misma: sin grandes explosiones dramáticas ni giros forzados. La película avanza desde la intimidad y el realismo, apoyándose en pequeños gestos, miradas y silencios que guían al espectador a través de una historia marcada por la identidad reprimida y la búsqueda de segundas oportunidades.

El ritmo narrativo es premeditadamente pausado, acorde a la edad y situación vital de su protagonista. "Maspalomas" no tiene prisa por llegar al desenlace, obligando al espectador a habitar en la incomodidad, la espera y el conflicto interno por el que atraviesa Vicente.

En el apartado interpretativo, el trabajo de José Ramón Soroiz resulta sobresaliente. Su Vicente es un personaje frágil y contenido, un hombre que se resiste a perder los últimos años de su vida sin poder ser fiel a sí mismo. A su lado, Nagore Aranburu construye una Nerea dura y compleja, atrapada en una relación padre-hija llena de silencios, reproches y heridas sin cerrar.

En definitiva, os podemos decir que "Maspalomas" es una película técnicamente sólida con todo puesto en favor del relato y la historia que nos quiere contar.

Por todo lo que os hemos contado, nuestra nota final para "Maspalomas" es de un 7.5 sobre 10.




“Maspalomas” – España – 2025

Dirigida por: José Mari Goenaga

Duración: 115 minutos

Género: Drama, LGTBI



jueves, 15 de enero de 2026

El club del crimen de los jueves (2025), crítica y análisis

Póster de El club del crimen de los jueves (2025), película de misterio dirigida por Chris Columbus

Cuando uno piensa en una residencia de jubilados, lo normal es imaginar un lugar gris, silencioso y algo triste; un espacio donde, aunque nuestros mayores estén bien cuidados, el tiempo parece limitarse a esperar tranquilamente el final del camino. Es una imagen bastante extendida en el imaginario colectivo y, en muchas ocasiones, injusta.

Porque no todas las residencias son iguales. Para aquellas personas mayores que aún conservan su independencia, estos centros pueden convertirse en auténticos espacios de convivencia donde, bajo la supervisión de profesionales, sus residentes participan en actividades, socializan y siguen sintiéndose útiles y conectados con el mundo que les rodea. Un contexto ideal, por qué no, para que ocurra algo inesperado.

Y es precisamente ahí donde entra “El club del crimen de los jueves”. En agosto de 2025, y casi sin hacer ruido, Netflix añadió a su catálogo esta película que ha pasado sorprendentemente desapercibida. Se trata de la adaptación cinematográfica de la exitosa novela homónima de Richard Osman, dirigida por Chris Columbus, que combina misterio clásico, humor británico y un grupo de protagonistas muy alejados de lo habitual en el género. El resultado es un pasatiempo ligero, agradable y más inteligente de lo que su premisa podría hacer pensar.

“El club del crimen de los jueves” comienza trasladándonos a la apacible campiña inglesa, donde se encuentra Coopers Chase, una tranquila residencia de jubilados en la que un pequeño grupo de sus residentes comparte una afición cuanto menos peculiar.

Muy pronto conocemos a Elizabeth (Helen Mirren), Joyce (Celia Imrie), Ibrahim (Ben Kingsley) y Ron (Pierce Brosnan): cuatro jubilados que, cada jueves, se reúnen en una de las salas de la residencia para repasar asesinatos reales sin resolver, una forma tan curiosa como eficaz de mantener la mente activa.

Durante una de las actividades del centro, la agente Freitas, recién llegada a Londres, entabla amistad con varios miembros del club y, casi sin darse cuenta, acaba formando parte de él. Poco después, la calma de Coopers Chase se rompe cuando Tony, uno de los socios propietarios de la residencia, aparece asesinado tras un conflicto con otro de los dueños, decidido a vender el complejo para levantar apartamentos de lujo.

Como quien no quiere la cosa, la investigación oficial queda en manos de la agente Freitas quien muy pronto se da cuenta que el caso puede ser un auténtico caos. Paralelamente, los del “El club del crimen de los jueves” se ponen a investigar por su cuenta usando su experiencia vital, su capacidad de observación y toda su sabiduría. 

Reparto principal de El club del crimen de los jueves (2025), película de misterio basada en la novela de Richard Osman
El reparto principal de El club del crimen de los jueves (2025)

Con los primeros pasos, descubren que Tony no era tan limpio como pensaban y que, sobre todo, tenía más secretos de los que parecía ya que, para él, la venta de la residencia era solo la punta del iceberg. Como no puede ser de otra forma, las dos investigaciones, totalmente diferentes, acaban cruzándose, demostrándonos que, nadie es exactamente quien parece, y que la experiencia puede ser tan valiosa como cualquier método policial.

Y como ya os podéis imaginar, hasta aquí lo que os podemos contar de “El club del crimen de los jueves”.

Técnicamente os diremos que, la dirección opta en “El club del crimen de los jueves” por una puesta en escena clásica, funcional y elegante, sin excesos visuales ni grandes alardes técnicos. Siguiendo el ritmo de sus protagonistas, la historia se nos presenta pausada, sin grandes giros argumentales ni un suspense extremo.

“El club del crimen de los jueves” no pretende incomodar ni sorprender de forma radical, sino generar una sensación de familiaridad: un misterio que se disfruta como una conversación inteligente acompañada de humor británico.

Sin lugar a duda, el reparto es el verdadero motor de “El club del crimen de los jueves”, Helen Mirren, Pierce Brosnan, Ben Kingsley y Celia Imrie sostienen la historia con solvencia y naturalidad. Sus interpretaciones no buscan el lucimiento individual, sino el equilibrio y lo hacen además con una envidiable química entre ellos.

“El club del crimen de los jueves” no pretende ser un thriller oscuro e intenso ni una obra revolucionaria dentro del cine de misterio. Su mayor virtud está en saber exactamente qué tipo de película quiere ser: una comedia criminal con encanto, sostenida por personajes carismáticos y un tono reconfortante. Seguramente no pasará a la historia del cine, pero seguramente, tampoco lo pretende.

Por todo lo que os hemos contado,nuestra valoración final de “El club del crimen de los jueves” es de un 6 sobre 10.



“The Thursday Murder Club” – 2025 – USA

Dirigida por: Chris Columbus

Duración: 118 minutos

Género: Comedia, Intriga

jueves, 11 de diciembre de 2025

Wicked: Parte II (2025), crítica y análisis

Póster oficial de Wicked Parte II

Parece que fue ayer cuando descubrimos y disfrutamos en la gran pantalla el estreno del musical “Wicked: Parte I”, pero ya ha pasado un año desde su llegada a los cines. Un año de espera en el que, a pesar de que la segunda parte del musical ya estaba terminada desde hace tiempo, los fans de “Wicked” hemos contado los días para conocer por fin su desenlace.

Ahora, coincidiendo con el inicio de la campaña navideña de 2025, “Wicked: Parte II” llega por fin a los cines  dispuesta a desmontar el viejo tópico de que nunca segundas partes fueron buenas. Esta esperada secuela no solo mantiene el nivel marcado por la primera película, sino que vuelve a brillar con fuerza y consigue elevar aún más la ambición y el espectáculo del musical cinematográfico.

¿Sois de los que estaban esperando la continuación de la historia de Elphaba y Glinda? ¿O simplemente amantes de los musicales?

Si no encajáis en ninguno de esos dos grupos... bueno, quizá este no sea vuestro post. Aunque, por supuesto, estáis más que invitados a quedaros.

“Wicked: Parte II” arranca con un pequeño salto temporal que sitúa la historia cinco años después de los hechos que se nos contaban en la primera película. En ese periodo, el panorama de Oz ha cambiado por completo: Elphaba (interpretada por Cynthia Erivo) ha pasado a ser conocida como “la Bruja Mala del Oeste” por su rebeldía y enfrentamiento al Mago; mientras que Glinda (a quien da vida Ariana Grande) se ha consolidado como “la Buena”, convertida en un símbolo de luz y esperanza para el pueblo.

Elphaba vive aislada y oculta en los bosques del Oeste. Un día, decide ir a visitar a su hermana Nessarose, quien gobierna con mano dura la región de Munchkinland. Entre reproches, Nessarose le exige ayuda con su discapacidad y Elphaba le entrega unos zapatos encantados capaces de volar. En un intento desesperado de asegurar el amor de Boq, Nessarose intenta un hechizo de amor que, al no ser bruja casi le deja sin corazón. Elphaba interviene, pero Boq acaba convertido en el “Hombre de hojalata”.

Tras esto, Elphaba regresa a Ciudad Esmeralda para liberar los monos voladores al servicio del Mago. Está a punto de aceptar un pacto con él y con Glinda, pero cambia de opinión al ver que el Mago tiene todos los animales cautivos. Con la ayuda de Fiyero, ambos huyen del palacio, unidos por una causa común… y por el amor que comienza a manifestarse entre ellos.

Después de sentirse traicionada por Fiyero, Glinda revela al Mago cómo detener a Elphaba: usar a su hermana Nessarose. Sin embargo, la decisión que toma resulta fatal. En lugar de intimidarla, acaban matándola, lo que desencadenará los acontecimientos finales de “Wicked: Parte II”, que, por supuesto, dejaremos en el misterio.

Esta secuela cinematográfica intenta cerrar la historia entre Elphaba y Glinda usando un tono más oscuro y emocional que “Wicked”. Técnicamente, la película tiene fortalezas claras, aunque también algunos puntos débiles.

Glinda y Elphaba en el palacio
Glinda y Elphaba en el palacio

Técnicamente os diremos que, esta “Wicked: Parte II” mantiene un estilo visual de lo más cuidado y trabajado, usando con acierto y eficacia los colores donde contrastan con acierto, el brillo de Ciudad Esmeralda con espacios más sombríos como el Palacio del Oeste u otras zonas de Oz.

Uno de los puntos donde “Wicked: Parte II” se resiente es en su apartado musical. Aunque mantiene un nivel técnico sólido, acorde al estándar de los grandes musicales de Broadway, en el equipo hemos echado en falta alguna canción de esas que se quedan grabadas (vaya, ese “temazo” que todos esperamos encontrar en una producción así).

Las coreografías tampoco tienen la presencia ni la espectacularidad que ofrecían en la primera parte, lo que deja algunas secuencias musicales algo menos vibrantes de lo esperado.

Narrativamente, sí valoramos la coherencia con la que se ha hilado el conjunto de ambas películas. La historia cierra bien sus tramas y encaja de manera sólida con lo que ya conocíamos del mundo de Oz. Aun así, esta segunda entrega presenta algunos saltos y resoluciones un tanto precipitadas que restan tensión dramática en algunos momentos clave.

En lo interpretativo, no hay discusión posible: Cynthia Erivo (Elphaba) y Ariana Grande (Glinda) están realmente brillantes. Ambas sostienen la película con una química arrolladora y convierten cada escena compartida en el verdadero motor emocional de “Wicked. Parte II”.

Por todo lo que os hemos contado, y a la espera de ver la segunda parte, nuestra nota para “Wicked. Parte II” es de un 7 sobre 10.




“Wicked: For Good” – USA – 2025

Dirigida por: Jon M. Chu

Duración: 138 minutos

Género: Musical, Fantástico, Aventuras, Secuela




lunes, 1 de diciembre de 2025

Wolfgang (2025), crítica y análisis

Póster oficial de la película Wolfgang (Extraordinario)

Si hablar del TEA (Trastorno del Espectro Autista) en el mundo real ya es algo sumamente complicado, hacerlo desde la perspectiva del cine resulta ya casi imposible, sería parecido a explicar los efectos especiales antes de la irrupción de Marvel, es decir, sería como intentar explicar algo que todo el mundo conoce pero casi nadie sabe cómo funcionan realmente.

Por si alguien se lo pregunta, el TEA no es ni un personaje, ni un “superpoder”, es una forma de percibir y procesar el mundo que puede ser tan lógico como un manual de montaje de un mueble de IKEA. Todo depende de la persona.

En el cine hemos visto personajes con TEA que resolvían cualquier problema mientras veían imágenes y números flotando en su cabeza, también hemos visto personajes misteriosos que cambiaban la trama de la película con una sola frase y, últimamente, proliferan las películas que nos muestran personajes reales, con intereses y retos reales sin necesidad de efectos especiales.

Dentro de este último grupo, podemos encontrar la película que os queremos contar hoy, la cinta española de 2025 que adapta la novela gráfica homónima de Laia Aguilar, “Wolfgang”.

“Wolfgang” nos cuenta la historia de un niño de 10 años, Wolfgang (interpretado por Jordi Catalán) quien además de TEA tiene un coeficiente intelectual de más de 150.

La historia empieza tras la repentina muerte de la madre del pequeño quien, tras pasar unos días con su abuela, se ve obligado a ir a vivir con su padre, Carles (a quien da vida Miki Esparbé) un hombre al que nunca había conocido.

Los primeros pasos de ambos en conjunto representan un choque total, mientras Carles vive una vida desorganizada provocada por su trabajo como actor (vive entre guiones e improvisación), el pequeño necesita orden, rutina y precisión en todos los ámbitos de su vida.

Para aislarse del mundo Wolfgang se refugia en su mundo, el mundo del piano donde además encuentra el recuerdo permanente de su madre. Tal es su interés que, empieza a tramar un plan para conseguir una plaza en la prestigiosa academia de piano “Grimald” de París donde también estudió su madre.

Wolfgang y Carles paseando por las calles de París
Wolfgang y Carles en las calles de París

Poco a poco, con el paso de los días, Carles va descubriendo las necesitades y reacciones del niño tras observarle y escucharle detenidamente. Después de múltiples pasos, algunos torpes y otros certeros, padre e hijo van acercando posiciones, al mismo tiempo que Wolfgang va mostrando fisuras en su exigente carácter.

La preparación para el examen de acceso a la “Academie Grimald” es toda una prueba para ambos, mientras Carles aprende el significado de apoyar a su hijo, este, en el propio examen debe aprender a enfrentarse a cambios y desafíos no planificados.

Al final, ese examen representa una prueba para ambos y en definitiva un clímax final para la película, por tanto, dejaremos aquí nuestro resumen de trama de “Wolfgang”.

Técnicamente, uno de los aspectos que más nos ha gustado de “Wolfgang” es la forma en que combina el drama emocional con una comedia de toques ligeros, manteniendo un ritmo suave y sostenido a lo largo de toda la película.

Sin entrar a valorar su fidelidad respecto a la novela gráfica original, podemos afirmar que una de las grandes fortalezas del guion de “Wolfgang” es su claridad dramática: sin recurrir al sensacionalismo, cada escena contribuye de forma coherente a revelar el conflicto que atraviesan sus dos protagonistas.

Interpretativamente hablando os diremos que, una de las cosas que más resaltan en “Wolfgang” es la química que hay entre Jordi Catalán y Miki Esparbé. A nivel individual, queremos resaltar el gran trabajo de Catalán rehuyendo de tópicos y dando a la vez, credibilidad a su personaje. Esparbé, por su lado construye un personaje humano y torpe que consigue evolucionar como persona y padre.

Así pues, en “Wolfgang” tenemos una película correcta, eficaz emocionalmente y muy interesante por su trabajo actoral.

Por todo lo que os hemos contado, nuestra nota para “Wolfgang” es de un 7 sobre 10.




“Wolfgang (Extraordinario)” – España – 2025

Dirigida por: Javier Ruiz Caldera

Duración: 110 minutos

Género: Drama, comedia


martes, 11 de noviembre de 2025

Caramelo (2025), crítica y análisis

Póster oficial de la película Caramelo (2025)

Los que tenemos la suerte de compartir nuestra vida con un perro lo sabemos muy bien: más allá de la gran responsabilidad que implica, esta experiencia nos brinda innumerables beneficios. Desde el apoyo emocional hasta las ventajas prácticas y de salud, la convivencia con un perro genera un vínculo especial, profundo y único.

Sin hablar de esos héroes que salvan vidas tras desastres naturales o de los que llevan consuelo y compañía a hospitales, escuelas y residencias, en el día a día los perros son un ejemplo constante de lealtad, humildad y compañerismo. Son, además, una valiosa fuente de empatía y educación emocional, especialmente para los más pequeños.

A lo largo de la historia del cine, los perros han ocupado un lugar especial en la pantalla, a veces con mayor éxito que otras, pero casi siempre en historias con un marcado tono emotivo. Títulos como “Siempre a tu lado (Hachiko)”, “La dama y el vagabundo”, “Marley y yo” o “Perro perdido” son buenos ejemplos de ello. En 2025, una nueva cinta se sumó a esta tradición: “Caramelo”, una película brasileña que llegó a Netflix y conquistó al público con su entrañable protagonista de cuatro patas.

“Caramelo” comienza con un flashback ambientado tres años atrás. En ese momento, un desalmado se detiene en plena carretera para deshacerse de una caja de cartón; dentro de ella hay una pequeña vida: un cachorro de pelaje marrón y mirada curiosa. Sin pensarlo dos veces, el pequeño se lanza a buscarse la vida en la gran ciudad.

En el presente conocemos a Pedro (a quien da vida Rafael Vitti), un joven chef que trabaja de segundo de cocina en un restaurante de alta gastronomía. Un día, cumpliendo órdenes de su jefe, va al mercado a comprar una carne especial. Allí conoce a un pequeño perro de color marrón (el pequeño abandonado tres años antes en la carretera) que ha sido capaz de sobrevivir a todos los peligros. Ese encuentro fortuito marcará el inicio de una historia inesperada, cuando el perro decide colarse en la caja de la camioneta de Pedro.

Al llegar al restaurante, a parte de preparar el corte de carne para el servicio, aprovecha los deshechos para hacer un plato que aprendió de su madre, una “Coixinha” eso sí, con toques modernos. Cuando descubre que unos ojos marrones le observan, sale a darle algo de comida, es el pequeño perro que ha conocido en el mercado.

Tras un incidente en la cocina del restaurante, justo en el día en que una inspectora de una prestigiosa guía lo visita, Pedro recibe su gran oportunidad: sustituir al chef titular convirtiéndose en el chef principal. Incapaz de abandonar al pequeño, se lo lleva a casa donde le bautiza como “Caramelo”.

Poco acostumbrado a la vida en un piso, Caramelo pronto se convierte en todo un torbellino. La situación llega a tal punto que Pedro se plantea llevarlo a una sociedad protectora. Sin embargo, su visita al lugar y el encuentro con sus dos responsables le hacen cambiar de idea: no dejará allí a Caramelo, salvo para su educación.

Sin apenas tiempo para disfrutar de su oportunidad profesional, Pedro sufre un fuerte dolor de cabeza. Caramelo, su fiel compañero, se muestra inquieto y olfateándole con insistencia en el punto correcto. Alarmado, Pedro visita al médico, quien tras varias pruebas le da una mala noticia: tiene un cáncer inoperable en el cerebro.

Pedro y Caramelo aprendiendo a convivir
Pedro y Caramelo aprendiendo a convivir

Con el tiempo en su contra y decidido a no rendirse, inicia el tratamiento en silencio, compartiendo su carga solo con unos pocos: su perro Caramelo, una compañera del refugio y Camilla, la responsable del refugio, con quien poco a poco empieza a forjar una relación especial.

Pero el destino aún le guarda otra prueba. El refugio donde trabaja atraviesa una grave crisis económica y el impago del alquiler amenaza con cerrarlo para siempre. Entonces, Pedro tiene una idea: rescatar una vieja food truck, ponerla de nuevo en marcha y dedicar todo lo que consiga con ella a salvar el refugio.

¿Lo conseguirán? ¿La enfermedad le dará tregua? ¿Caramelo tendrá que volver a intervenir en la vida de Pedro? Como es obvio, nosotros sabemos las respuestas a estas y a otras preguntas, pero nos las guardaremos celosamente.

Técnicamente, uno de los aspectos más impactantes de la película brasileña “Caramelo” es su factura visual o ambientación, donde abundan los tonos cálidos, pensados para crear una atmósfera de esperanza, mientras que las imágenes por Sao Paulo aportan cercanía y realismo a la historia.

En cuando al guion, es quizá donde “Caramelo” presenta su mayor hándicap. Pese a algunos aciertos emocionales, su desarrollo sigue un camino demasiado previsible, muy similar al de otras películas centradas en la relación entre un perro y un protagonista enfermo.

Además de esta falta de originalidad, otro de los puntos débiles del film es la superficialidad con que aborda temas serios como el cáncer. La historia opta por un tono ligero, dejando de lado los traumas profundos que implica la enfermedad y evitando cualquier crítica al sistema sanitario.

Desde el punto de vista interpretativo, nos gustaría resaltar el trabajo y la química de sus dos protagonistas, Rafael Vitti dando vida a su Pedro y su Caramelo, ambos hacen un trabajo realmente bueno, transmitiéndonos ternura, lucha y porque no, momentos muy divertidos.

Con todo, es obvio que “Caramelo” no pasará a la historia del cine, pero es una película efectiva dentro del cine comercial, con una aceptable factura técnica y una carga emocional, igualmente aceptable. Es decir, “Caramelo” nos provoca emociones aunque sin acabar de romper.

Por todo lo que os hemos contado, nuestra nota final para "Caramelo" es de un 6.5 sobre 10.



“Caramelo” – Brasil – 2025

Duración: 100 minutos

Dirigida por: Diego Freitas

Género: Drama


martes, 28 de octubre de 2025

Lilo & Stitch (2025), crítica y análisis

Póster oficial de Lilo & Stitch (2025)

Si una cosa nos enseñó Walt Disney es que, cuando a un creador se le agotan las ideas, siempre puede encontrar una chistera de la que sacar otro conejo -o mejor dicho-, otra historia capaz de sorprender al mundo y dejar huella en la cultura popular.

Más de cien años después, su heredera más brillante, “The Walt Disney Company”, continúa recorriendo el camino que él inició. Pero, sin el genio ni la capacidad creativa de su fundador, desde hace ya algunos años ha optado por otra estrategia: comprar a la competencia (20th Century Fox, Lucasfilm, Pixar, Marvel...), exprimir sus propias franquicias con secuelas y precuelas, y trasladar sus clásicos a formato live action.

Quizá alguno se pregunte: ¿qué es exactamente el live action? Se trata de una técnica cinematográfica que lleva a la pantalla historias filmadas con actores reales, en escenarios que pueden ser físicos o generados digitalmente (a menudo con un uso intensivo -cuando no abusivo- de CGI).

Disney ha recurrido al live action para adaptar, con recursos desiguales, varios de sus grandes clásicos: “Aladdin”, "Mulan", “Dumbo”, “Alicia en el país de las maravillas”, “El rey León”, “La sirenita” y, más recientemente, la película de la que os vamos a hablar a continuación: “Lilo & Stitch”.

“Lilo & Stitch” nos sitúa primero en el lejano planeta Turo, donde se celebra el juicio contra el Dr. Jumba por haber creado una criatura ilegal: el experimento 626, un ser extremadamente agresivo, con gran capacidad de aprendizaje y prácticamente indestructible. El veredicto es claro: el doctor será encarcelado y la criatura, exiliada.

Sin embargo, 626 logra escapar utilizando su instinto de supervivencia: roba una nave de patrulla y huye, precipitándose accidentalmente hacia la Tierra, donde termina estrellándose en la isla hawaiana de Kauai. Sin tiempo que perder, la Gran Consejera de Turo envía al doctor y un agente a la captura de la criatura.

Ya en Hawái, la historia nos presenta a la otra gran protagonista: Lilo Pelekai (interpretada por Maia Kealoha), una niña de seis años que vive con su hermana mayor, Nani, tras la muerte de sus padres. Lilo es imaginativa, impulsiva, y sus compañeras la consideran “rara”.

>Tras un incidente, Lilo y Nani reciben la visita de su trabajadora social, quien advierte a Nani que, si en el plazo de una semana no consigue estabilizar su situación y cumplir con sus responsabilidades, su pequeña hermana será separada de ella.

Decididas a mejorar las cosas, lo primero que hacen es ir a la perrera para que Lilo adopte una mascota… pero en lugar de un perro, encuentra al mismísimo experimento 626. Ella lo rebautiza inmediatamente como Stitch y, sin pensarlo, se lo lleva a casa.

La convivencia entre Lilo y Stitch provoca una cadena de desastres que ponen a Nani al límite, hasta el punto de perder su trabajo por culpa de las travesuras del dúo. Con todo, consigue un nuevo empleo como monitora de surf.

Lilo y Stitch preparándose para una nueva trastada en la película de 2025
Lilo y Stitch preparándose para una nueva trastada

Entre accidentes, caos y tensiones familiares, hay un punto de ruptura: durante su última noche juntas, Stitch comprende que es él quien está causando todo el sufrimiento. Decide marcharse por voluntad propia y regresa al refugio de animales, donde es capturado.

El Dr. Jumba lo sube a su nave para borrarle la memoria, pero Lilo aparece para rescatarlo. Ambos terminan cayendo al fondo del océano: Lilo es salvada a tiempo, mientras Stitch, incapaz de nadar, se hunde… hasta que Nani lo rescata montada en su tabla de surf.

¿El final? Bueno, mejor lo dejamos aquí. Hay cosas que siguen mereciendo ser descubiertas en la pantalla.

Técnicamente, esta versión en live action de la película animada de 2002 llega con una intención clara: actualizar ciertos elementos técnicos y narrativos, tratando al mismo tiempo de conservar el espíritu del original. El uso de CGI, aunque por momentos resulta algo excesivo, ofrece un resultado final más que aceptable y con un aire muy orientado al público familiar.

Visualmente, destaca la ambientación hawaiana y la integración entre actores reales y los efectos CGI, lo que da lugar a algunas escenas simpáticas y bien resueltas.

En cuanto a la trama, poco hay que añadir: si ya visteis la versión animada de “Lilo & Stitch”, esta nueva apenas os aportará novedades salvo quizá, algún gag o broma.

Interpretativamente os diremos que lo más destacable es el trabajo de la joven Maia Kealoha, que aporta frescura y credibilidad a su personaje, aunque en conjunto el reparto cumple sin llegar a brillar.

En resumen, podríamos decir que esta versión de “Lilo & Stitch” es una película agradable y familiar, pensada como un entretenimiento ligero que se deja ver con agrado pero sin sorpresas.

Por todo lo que os hemos contado, nuestra nota final para esta versión de “Lilo & Stitch” es de un 6 sobre 10.



Título original: “Lilo & Stitch” – USA – 2025

Duración: 105 minutos

Dirigida por: Dean Fleischer-Camp

Género: Secuela, ficción, comedia



jueves, 18 de septiembre de 2025

Los Rose (2025), crítica y análisis

Los Rose - Poster

Hay películas que te llevan a la sala de cine por sus potentes campañas publicitarias, otras que no te llevarían a él ni que te pagaran mientras que otras, uno decide ir por la fuerza o trayectoria de, como mínimo, uno de sus protagonistas. Hoy, en este rincón os reseñaremos una película incluida en el último grupo, la vimos por su actriz protagonista, Olivia Colman.

 

Adaptando la novela “La guerra de los Rose” de Warren Adier, a finales de agosto de 2025 llegó a nuestras carteleras una comedia negra protagonizada por Benedict Cumberbatch y la británica Olivia Colman. Cuando lo descubrimos, nos faltó tiempo para disfrutar en pantalla grande de la gran Olivia. Os hablamos de la cinta británico-estadounidense, “Los Rose”.

 

“Los Rose” empieza presentándonos a sus dos protagonistas, Theo Rose (interpretado por Benedict Cumberbatch), un famoso arquitecto y su esposa, Ivy Rose (a quien da vida Olivia Colman), una buena repostera y chef que dedica sus días a cuidar a sus hijos y hacer pasteles como una posesa.

 

La situación de la pareja es casi idílica, con sus dos gemelos, su bonita casa y la carrera de Theo en ascenso, tanto que le asignan un proyecto que le puede llevar al estrellato. Para compensar, Theo le propone a Ivy que coja un viejo restaurante ubicado en primera línea de la costa para que, en él, pueda desarrollar su talento en la repostería y ofrecerlo a todos.

 

Tras pensarlo, Ivy acepta y pone en marcha el proyecto de pequeño restaurante, abriendo inicialmente solo dos o tres días a la semana.

 

El edificio de Theo es un auténtico éxito de diseño, llevándole a codearse con los mejores. Con todo, meses después de su inauguración, una potente tormenta azota la zona, derrumbándolo sin remedio e iniciando así aún desprestigio profesional que le lleva su despido.

 

Para ayudar a la economía familiar, Ivy decide abrir el restaurante todos los días. Al poco de hacerlo, una prestigiosa crítica gastronómica acude de sorpresa quedando prendada de la cocina de Ivy, lo que le supone una gran crítica y que, como consecuencia, el restaurante se convierta en todo un éxito.

 

Las carreras de ambos van absolutamente en sentido contrario, mientras Theo está vetado en casi todas las empresas de arquitectura y se encierra en casa para convertirse en padre y amo de casa, Ivy se convierte en una afamada cocinera que asiste a eventos, gana premios y en definitiva, entra en una fase de realización profesional que no había tenido nunca.

 

Este cambio de roles en la vida profesional y personal de Ivy y Theo provoca una tensión creciente entre la pareja. A media que Ivy incrementa visiblemente su éxito profesional, Theo experimenta resentimientos, frustración y sobre todo, celos.

 

Ivy al frente de su pequeño restaurante
Ivy al frente de su pequeño restaurante

 

Los roces cotidianos van en aumento como las discusiones, la falta de reconocimiento y autoridad, etc. Para intentar solucionar todo esto, y mientras Ivy no deja de abrir restaurante a lo largo y ancho de la geografía, le propone a Theo que cree su casa nueva, a su gusto y sin ninguna limitación.

 

Obviamente, lo hace y crea una mansión a todo lujo que se acabará convirtiendo en un símbolo de todo lo que había en juego en la pareja, para uno, una obra arquitectónica, para la otra, el sacrificio personal y económico que supuso.

 

Al final, y en pleno camino al divorcio, la pareja y la propia película llega a su clímax con la casa de fondo, aunque, como bien os podéis imaginar, nos guardaremos el desenlace bajo llave.

 

Técnicamente os diremos que “Los Rose” es una película bastante bien hecha aunque no sobresale ni en innovaciones técnicas ni en estética y tiene varios puntos donde podría mejorar. La dirección consigue mantener muy equilibrado durante todo el metraje el drama con el humor, funcionando a bien gran parte de la película, sin caer nunca en lo emocional ni el dramatismo extremo. Desafortunadamente, “Los Rose” pierde fuelle hacia el final, volviéndose excesivamente predecible.

 

En cuanto al guion, también tenemos parte de cal y parte de arena ya que, aunque “Los Rose” cuenta con diálogos muy bien escritos, irónicos y con sarcasmo, además de una fresca inversión de roles en la pareja, son muchas las ocasiones en que el ritmo narrativo se atasca repitiendo una y otra vez los mismos recursos humorísticos.

 

Hablando del montaje de “Los Rose”, este funciona bien en los intercambios verbales y los momentos de tensión aunque a medida que avanza la película, las escenas de choque o confrontación empiezan a hacerse repetitivas.

 

Interpretativamente hablando, nos quitamos el sombrero ante el trabajo de Olivia Colman y Benedict Cumberbatch dando vida a los protagonistas, ambos transmiten orgullo, enfado, ambición y porqué no, vulnerabilidad. Brillantes, sin lugar a duda, de lo mejor de “Los Rose”. Del resto de secundarios, poco a decir ya que, carecen de profundidad y no aportan casi nada a la historia.

 

En resumen, os diremos que “Los Rose” cumple sin ser una maravilla, entretiene aunque no es para nada memorable. Por todo lo que os hemos contado nuestra nota final para “Los Rose” es de un 6 sobre 10.

 

 

 

 

Título original: “The Roses” – Reino Unido – 2025

Dirigida por: Jay Roach

Duración: 105 minutos

Género: Comedia, Comedia negra.