lunes, 16 de julio de 2018

Ocean's 8


Ocean's 8 Cartel
Como cada verano, entre finales de junio y mediados julio en nuestras carteleras se da el curioso caso de la aparición de un sinfín de secuelas (en cintas de animación para niños, superhéroes, etc.), “reboots” y películas veraniegas (comedias, acción facilona, con la playa y el mar como protagonistas, etc.), y todo con el fin de permitirnos desconectar del calor y de las preocupaciones del día a día en la comodidad de una sala de cine a la vez que se llenan las arcas de las productoras,.

Este 2018 no tenía visos de que esto fuera a ser distinto y en muy pocas semanas,  nuestras carteleras se han llenado con películas como “Hotel Transilvania 3”, “El mejor verano de mi vida”, “Ant-Man y la Avispa”, “Mamma mia: una y otra vez” y un largo etcétera en el que nos encontramos también con la cinta que os queremos comentar hoy: “Ocean’s 8”.

“Ocean’s 8” es el “reboot” de la célebre cinta de 2001, dirigida por Steven Soderbergh: “Ocean’s eleven”. Aunque, eso sí, en esta ocasión el equipo de Danny Ocean deja paso a su hermana Debbie, así como a su grupo de mujeres.

Ocean’s 8” inicia su andadura en pleno 2018, con la salida de la prisión de Debbie Ocean (Sandra Bullock), la hermana de Danny, después de cumplir una condena de 5 años por estafa. Durante esos años de presidio, Debbie ha madurado un plan para llevar a cabo el mayor robo de su vida, hacerse con el célebre collar Toussaint  (de Cartier) durante la Gala Met de Nueva York, valorado en más de 150 millones de dólares.

Como no puede llevar a cabo en solitario semejante golpe, empieza a configurar su equipo con las mejores en su campo. La primera, Lou Miller (Cate Blanchett) su amiga del alma y auténtica mano derecha, después llegan Amita (Mindy Kaling) la experta en diamantes, Constance (Awkwafina) una experta timadora, Bola 9 (Rihanna) una talentosa hacker, la ex ladrona Tammy (Sarah Paulson) y Rose Weil (Helena Bonham Carter) una diseñadora de moda en horas bajas.

La idea pasa por acercarse lo suficiente a la modelo Daphne Kluger (Anne Hataway), quien llevará el collar durante la gala, y hacerse con él durante la misma. Para ello, Rose se convertirá en su modista, asegurándose así el acceso más fácil a la joya.

Después de un sinfín de preparativos llega el día de la gran gala. Mientras los famosos van llegando al Museo Metropolitano (sede de la Gala Met), nuestras protagonistas van tomando sus papeles en el perfecto plan tramado por Debbie, entre joyas, lujo y grandes medidas de seguridad.

Como no podía de otra forma, Debbie y sus chicas se acaban haciéndose con el collar Toussaint, lo que provoca la aparición de un viejo conocido de Debbie, el agente de seguros John Frazier, quien años atrás la desenmascaró y envió a la cárcel. ¿Correrá la misma suerte en esta ocasión, o Debbie se guarda un as en la manga? Evidentemente nosotros lo sabemos, aunque nos lo guardaremos celosamente, contándoos eso sí, nuestra visión de “Ocean’s 8”.

Argumentalmente, no os vamos a engañar, esta “Ocean’s 8” cumple con su condición de “reboot”, es decir, fusila casi totalmente a la original “Ocean’s eleven” con cambios de ambientación (Las Vegas deja paso a Nueva York) y de reparto (los chicos desaparecen para ceder el protagonismo a las chicas), aunque desgraciadamente nada cambie donde debería hacerlo, en los necesarios giros argumentales y efectos sorpresa.

Técnicamente, esta “Ocean’s 8” tampoco llega al nivel de su predecesora, ya que, aunque cuenta con un buen montaje, una buena ambientación y, como os contaremos después, buenas interpretaciones, el montaje es demasiado plano y carente de magia, convirtiéndose por momentos en un bonito video clip de lujo, moda y música.

Donde quizá más nos ha gustado “Ocean’s 8” es en su reparto. No os vamos a decir que todo el mundo está realmente brillante y acertado, pero sí que hay grandes aciertos en la elección de las protagonistas. Así, Sandra Bullock y Cate Blanchett crean sus personajes realmente bien, destacando incluso Helena Bonham Carter y Anne Hataway, aunque estas dos, ven lastrados sus trabajos por la poca definición y el protagonismo demasiado superficial que les han dado. Una verdadera pena.

Con todo, no podemos olvidar lo que es “Ocean’s 8”, un “reboot" y una cinta de verano (para un rato entretenido, no lo dudéis, a por vuestra entrada!), no una película pensada para arrasar en los certámenes de grandes premios, por tanto, valorándola como tal y habiéndonos entretenido más de lo esperado, nuestra nota final para ella es de un 6 sobre 10.




Título original: “Ocean’s 8” – USA – 2018
Dirigida por: Gary Ross
Duración: 110 minutos
Género: Acción, Comedia, Secuela


viernes, 6 de julio de 2018

13 Reasons Why - Temporada 2


Cuando NETFLIX publicó que habría una segunda temporada de su exitosa serie “13 Reasons why” (“Por trece razones” en España), se nos pusieron los pelos como escarpias, a la vez que dos preguntas empezaron a revolotear en nuestros cerebros: “¿Por qué?” y “¿Es necesario una segunda parte de una historia completamente cerrada?”.

La primera temporada de la serie basada en la novela de Jay Asher nos sorprendió al proporcionarnos incontables horas de conversación, puesto que es complicado encontrar una serie juvenil que trate temas tan complicados como el acoso escolar, el abuso sexual y el suicidio juvenil, todo ello planteado desde el punto de vista de Hannah Baker (Katherine Langford), la víctima.

La segunda temporada de “13 Reasons why” transcurre cinco meses después del trágico suicidio de Hannah Baker, en base al juicio por la demanda interpuesta por su madre contra el instituto Liberty por permitir y consentir el acoso escolar. Mientras tanto, Clay (Dylan Minette), el otro protagonista de la historia, intenta sin demasiado éxito sobreponerse al trauma que ha supuesto para él la muerte de su amiga.

Una vez superada la originalidad de contar la historia en base de flashbacks centrados en las famosas cintas de Hannah, en esta nueva temporada se ha empleado el recurso de utilizar las sesiones del juicio, a razón de una por protagonista de cada cinta, como el hilo conductor de la trama, a las cuales se ha añadido la evolución del estado anímico de Clay y de su amigo Justin Foley (Brandon Flynn) quienes, a su vez, luchan para que se haga justicia a favor de Hannah.

La tensión en el Liberty se incrementa a medida que los protagonistas de cada cinta van recibiendo sus citaciones, a lo que debemos añadir la aparición en escena de unas misteriosas fotografías Polaroid que empiezan a circular a cuentagotas y que relacionan a Hannah y a otras chicas con un secreto que guarda entre sus paredes el instituto.

A lo largo del juicio, cada uno de los testigos citados nos cuenta su particular versión de los hechos que le relacionan con las razones que nos proporcionó Hannah Baker durante la primera temporada de “Por trece razones”, intentando, en casi todos los casos, hacernos dudar de la propia Hannah y de sus motivaciones.

Como quien no quiere la cosa, durante los 13 capítulos de esta segunda temporada de “Por trece razones” nos desgranan varios de los puntos que ya se mencionaban en la primera: la “casa del club”, el poder del equipo de béisbol en el instituto, la supremacía del dinero en la vida actual, la convivencia de la dirección del centro Liberty con los miembros del club, etc.

Como ya os podéis imaginar, podríamos desgranar bastante más de la trama argumental de esta segunda temporada, pero creemos que es mejor pasar a daros nuestra particular valoración de la misma.

Desde el punto de vista interpretativo, esta segunda tanda de episodios aporta realmente poco con respecto a la primera, manteniendo, eso sí, un alto nivel en el trabajo de todos sus actores, tanto adolescentes como adultos. Con todo, si tuviésemos que distinguir por el trabajo de uno de ellos, nuestra mención especial sería para Alisha Boe dando vida al, quizá, personaje más complejo de esta temporada, la atormentada Jessica Davis.

Argumentalmente, “Por trece razones” / “13 Reasons why” aborda con total frialdad temas tan candentes como el acoso escolar, el suicidio, la parcialidad judicial y la violencia en la adolescencia, aunque lamentablemente hemos acabado esta segunda temporada con la sensación de haber perdido nuestro tiempo visionando unos episodios que, de haber estado mejor construidos, hubiesen constituido una magnífica oportunidad para continuar con el efecto denuncia / concienciación que ya vivimos en la primera temporada de la serie. Y es que los guiones de esta segunda etapa se han centrado casi exclusivamente en incidir en las mismas situaciones ya vividas y explicadas en la primera, aunque, eso sí, dándonos la visión de los agresores, dejando al espectador la sensación de la culpa en estos casos es del agredido (en este caso, Hannah) en lugar de del agresor.

A parte de lo que os hemos contado, otra decisión técnica que nos ha dejado con bastante mal cuerpo por la forma que el equipo técnico ha tenido de llevarlo a la pantalla, es la aparición de Hannah convertida en fantasma, acompañando permanentemente a Clay mientras este descubre un pasado que para nada imaginaba. Esto, junto con la escasa relevancia de los primeros personajes en declarar en el juicio (y que ocupan los 6 primeros capítulos de esta segunda temporada), tiene como consecuencia que el ritmo de la serie sea lento y predecible, lo que da a lugar a que esta segunda temporada sea, desgraciadamente, totalmente prescindible.

Por todo lo que os hemos contado, para los miembros de este equipo, la segunda temporada de “Por trece razones” puede considerarse un pegote con el que intentar alargar un chicle aún a costa de sacrificar la calidad del producto inicial, lo que da como resultado una producción que no aporta nada (o, al menos, que no aprovecha ninguna de las puertas que abre) a la historia que ya conocíamos, por tanto, nuestra nota final es de un 5 sobre 10.




Título original:  "13 Reasons Why " – Estados Unidos
Género: Drama, Adolescente
Año de creación: 2017
Año de finalización: 2018 (segunda temporada)
Capítulos: 26 (en dos temporadas)


viernes, 29 de junio de 2018

Star Trek. Beyond


Star Trek. Beyond - Mas Allá
En el mundo del cine estamos acostumbrados a hablar de sagas, precuelas, secuelas y reboots, pero tomar perspectiva y adentrarse en una de las franquicias más longevas del séptimo arte, es realmente complicado, y más cuando en estamos hablando de más de 700 capítulos distribuidos en 7 series y 13 películas, que es el bagaje que tiene actualmente la franquicia “Star Trek”.

Con esta entrada os queremos hablar de la última película de este fenómeno de culto que llegaba a nuestras pantallas en 2016 con el título de: “Star Trek. Beyond” (en España, “Star Trek. Más allá”) y correspondiente al cierre de la trilogía, ideada por J.J.Abrams, compuesta además de por esta cinta, por “Star Trek” – 2009 y “Star Trek: en la oscuridad” - 2013 ).

La trama de “Star Trek. Beyond” empieza pasado el ecuador de una de las misiones más largas de la USS Enterprise y su tripulación capitaneada por James T. Kirk (a quien da vida Chris Pine), cuando llegan a la flamante nueva estación estelar YorkTown con un permiso de descanso y abastecimiento.

En YorkTown, la vida de cada uno de los miembros de la tripulación parece alejarse de descubrimientos y viajes interestelares, ya que mientras Kirk presenta su candidatura a ser ascendido a vicealmirante, el piloto Sulu (John Cho) se reúne con su marido y su hija, y Spock (Zachary Quinto) recibe la noticia que su otro yo (el embajador Spock en una realidad alternativa) acaba de morir en Nuevo Vulcano.

Sin mucho tiempo para relajarse ni asimilar los cambios, la USS Enterprise es enviada a una nueva misión de rescate urgente, aunque cuando llegan al lugar, la nave cae en una emboscada de pequeñas naves que perforan la Enterprise como si fueran aguijones de abeja.

Con la Enterprise muy deteriorada por el ataque y Krall, el líder atacante en su interior, Kirk toma la determinación de ordenar el abandono de la nave quedándose únicamente él en el platillo de la misma mientras, sin propulsores, se precipita sin remedio hacia la superficie del planeta.

Después del impacto y con la mayor parte de la tripulación hecha prisionera por Krall, los cuatro supervivientes libres (el doctor McCoy, Spock, Krik y Scotty) empiezan a organizarse, cada uno por su lado para encontrar al resto de la tripulación. Scotty es rescatado por Jaylah, una chatarrera tecnológica que lo lleva a su casa (la vieja nave USS Franklin) y le ayuda a la vez, a dar con Kirk, Spock y McCoy.

Con unas pocas modificaciones, los antiguos teletransportadores de la Franklin vuelven a funcionar, y con ello la posibilidad de rescatar a su tripulación del campamento de Krall y todo a tiempo de salir del planeta a bordo de la vieja nave persiguiendo a Krall y su enjambre, quienes se dirigen a atacar la estación estelar de YorkTown.

Y como ya os podéis imaginar, hasta aquí vamos a llegar con la explicación argumental de “Star Trek. Beyond”.

Técnicamente, y bajo nuestro punto de vista, “Star Trek. Beyond” ha bajado como mínimo un escalón si la comparamos con sus dos partes previas, ambas dirigidas por J.J.Abrams. En esta ocasión, aún y remarcando alguna de las líneas típicas del universo Star Trek (como el valor de la amistad y el trabajo en equipo) el cambio de dirección ha convertido esta parte de la saga en una película puramente de acción, con el agravante que, la mayoría de sus escenas suceden a tal velocidad que uno es incapaz de retener, disfrutar e implicarse demasiado.

Desde el punto de vista interpretativo, “Star Trek. Beyond” ha tenido una de cal y otra de arena. Por un lado, nos han encantado los trabajo tanto de Chris Pine dando vida al capitán Kirk, como de Zachary Quinto interpretando al joven Spock (sin lugar a dudas un gran sucesor del malogrado Leonard Nimoy), como incluso del resto de tripulación de la USS Enterprise. Y por el otro lado, nos ha dejado muy fríos la interpretación y personaje de Idris Elba (Krall), aunque en este caso quizá es más debido a la poca definición del mismo que al trabajo interpretativo de Elba.

Por todo lo que os hemos contado, os podemos decir que “Star Trek. Beyond” nos ha gustado, aunque comparándola con las otras dos partes de la última trilogía (“Star Trek” – 2009 y “Star Trek: en la oscuridad” - 2013), esta es, sin lugar a dudas, la más floja. Con todo, nuestra nota final para “Star Trek. Beyond” es de un 6 sobre 10.




Título original: “Star Trek Beyond” – USA – 2016
Duración: 120 minutos
Dirigida por: Justin Lin
Género: Ciencia Ficción