martes, 21 de marzo de 2017

La Bella y la Bestia



Cartel de La Bella y la Bestia 2017
Hace muchos, muchos años, en un mundo de realidad azotado por invasiones, guerras, tormentas del desierto y declaraciones de independencia que marcaban el día a día y los miedos y temores de sus habitantes, el mundo de la cultura rendía homenaje a dos grandes cintas, “Bailando con lobos” y “Ghost”, a la par que despedía a una de sus grandes voces, Freddie Mercury.

Mientras todo esto ocurría, un gigante de la animación, Disney, se reinventaba con una historia de amor cantada con grandes y marcados personajes, “La Bella y la Bestia”, el cual se transformó en uno de los éxitos más grandes de la historia del cine de animación.

Ahora, más de 25 años después, la gente de la factoría Disney ha decidido, llevar a una sociedad que desde aquel 1991 ha evolucionado considerablemente, una adaptación en imagen real de aquel gran clásico, por lo que los miembros de este equipo no podían faltar a la cita con las butacas del cine.

La historia nos traslada a un tiempo muy, muy lejano en la campiña francesa. Allí, en un majestuoso castillo tiene lugar un suntuoso baile a honor de un joven príncipe. Durante el baile y escapando de una terrible tormenta llega a al castillo un anciana mendiga que suplica al príncipe cobijo para esa noche a cambio de una bonita rosa. El príncipe, haciendo uso de su arrogancia, rechaza a la anciana por dos veces, quien de repente se destapa como una hechicera que transforma al príncipe en una monstruosa Bestia borrando todos sus recuerdos, así como también los de los invitados al baile. Dicho hechizo se mantendrá hasta que la Bestia consiga amar a alguien y ser correspondido.

Muchos años después, y a no muchos kilómetros del castillo, los habitantes de una  pequeña aldea van haciendo su vida. Entre ellos se encuentra Maurice (Kevin Kline), un anciano inventor de cajas de música que vive con su hija, la bella, romántica y soñadora Bella (Emma Watson), así como con un antiguo guerrillero y cazador llamado Gastón (Luke Evans) que busca desesperadamente casarse con Bella, y a quien siempre le acompaña su fiel escudero Le Fou (Josh Gad).

Un día, Bella cansada de la insistencia, incultura y egoísmo de Gastón decide rechazarlo sin contemplaciones, dejándole sin saber muy bien como tomárselo. Al poco tiempo, Maurice debe dejar el pueblo para intentar vender sus cajas musicales, aunque poco puede sospechar el anciano que una nueva tormenta cambiará el rumbo de su vida ya que, en medio del bosque y con su caballo desbocado se da de bruces con el majestuoso castillo. Cuando Maurice descubre que algunos utensilios de la casa parecen encantados (una taza de té le habla) decide salir corriendo, no sin antes coger una rosa del jardín, lo que despierta las iras de Bestia.

Al día siguiente, el caballo de Maurice vuelve a la aldea. Cuando Bella lo ve, inmediatamente teme por su padre, por tanto monta en el corcel y sale en su búsqueda, encontrándolo preso en una de las torres del castillo. Bella convence a Bestia, contra la voluntad de su padre de cambiarse por él, quedando así la joven encerrada en el castillo.

A partir de aquí, nuevos personajes aparecen en escena, el candelabro Lumiere, el reloj Din-Dón, la tetera Sra. Potts y su hijo Chip (una taza de té) o Madame Garderobe (un armario que entona muy bien ópera), entre otros. Todos ellos cuentan con un único objetivo en común, conseguir que su amo, el príncipe, recupere su figura original y rompa el hechizo.

Aunque la mayoría de vosotros sabréis como acaba la historia de “La Bella y la Bestia”, nosotros dejaremos aquí nuestro resumen de la misma para dar paso a nuestra visión y valoración de la cinta. .

Interpretativamente lo cierto es que nos hemos llevado un buen jarro de agua fría, ya que esperábamos mucho más de las interpretaciones, sobre todo de la Emma Watson, la protagonista absoluta de la historia, quien en casi ningún momento está a la altura del personaje. De hecho, únicamente destacan algunas miradas o gestos faciales, así como algo de la personalidad que demuestra en las escenas de acción, pero manifestando una química escasa o nula química con el resto del reparto. Lo cierto es que a los del equipo nos ha gustado mucho más Dan Stevens (La Bestia) quien, pese a pasarse más de dos horas bajo un disfraz, transmite mucho más que su compañera de reparto.

Técnicamente “La Bella y la Bestia” está muy bien, con unos decorados trabajados hasta el mínimo detalle, destacando tanto los interiores del castillo como las recreaciones de la aldea o incluso los jardines, además de contar con una animación de los objetos realmente conseguida. Tampoco nada que decir con la bellísima banda sonora que, una vez más, hace las delicias de todos.

El gran problema que los del equipo le vemos a esta nueva versión de “La Bella y la Bestia” radica en la necesidad de que se haya realizado tal y como está planteada, ya que apenas aporta nada de nuevo a la obra maestra realizada por Disney en 1991, y esto a pesar de que esta nueva edición cuenta con 45 minutos adicionales de metraje con respecto a la original.

Por estas razones, la nota final que obtiene la película por parte de los miembros del equipo es de un 7 sobre 10, considerando que se trata de una oportunidad perdida para darle la vuelta a una historia clásica.



 

Título original: “Beauty and the Beast” – 2017 – USA
Dirigida por: Bill Condon
Duración: 128 minutos
Género: Romántica, Fantástica, Musical

lunes, 13 de marzo de 2017

Miss Agente Especial

Cartel de Miss Agente Especial


Tener un rato sin nada urgente que hacer, un sofá cómodo y un televisor dispuesto a emitir cualquier cosa que se nos antoje en ese momento, es sin lugar a dudas, uno de esos pequeños placeres la vida que, de vez en cuando uno disfruta en casa.

En uno de nuestros últimos ratos de desconexión, los del equipo optamos por recuperar una comedia ligera con una actriz principal que nos cae muy bien, la estadounidense Sandra Bullock, por ello, hoy os daremos nuestra visión de “Miss Agente Especial”.

“Miss Agente Especial” empieza presentándonos a su protagonista, Gracie Hart (interpretada, como os hemos dicho, por Sandra Bullock), una agente del FBI empeñada en demostrar su validez aunque después de una acción fallida es asignada a tareas administrativas.

Al poco tiempo, en la oficina reciben el comunicado de un misterioso grupo terrorista llamado “El ciudadano” con las claves de la posible ubicación de su siguiente atentado. Una vez analizadas estas claves, todo apunta a que dicho atentado se llevará a cabo durante el certamen de “Miss Estados Unidos”.

Al tratarse de un mundo muy restringido y con unas normas muy estrictas, al FBI sólo le queda una alternativa, infiltrar a una agente entre las aspirantes a Miss Estados Unidos e intentar desbaratar los planes del grupo terrorista desde dentro. El único problema de este plan es decidir quién va a ser la agente infiltrada ya que en el grupo nadie cumple con el perfil de aspirante a miss.

Al final y como no podía ser de otra forma y aún y no siendo un prodigio de belleza, tener su feminidad totalmente desaparecida tras su rudeza y total falta de sutileza, la elegida no es otra que Gracie.

En colaboración con Kathy Morningside (Candice Bergen) la presentadora y organizadora del evento de Miss Estados Unidos, y bajo la estricta tutela de Victor Melling (Michael Caine), Gracie se convierte en una aspirante más del concurso teniendo garantizado además, un puesto entre las cinco primeras finalistas del mismo.

Mientras investiga las amenazas de “El ciudadano”, Gracie se somete a un cambio de imagen y recibe clases de comportamiento con un, casi desesperado, Victor. Poco a poco Gracie, además de hacerse amiga de una de las concursantes del certamen, va convirtiéndose en alguien más refinado (sin demasiado talento, pero más refinado), aunque claro, quizá con esta mejora no será suficiente para descubrir y desbaratar los planes de “El ciudadano”.

Para nosotros, el punto débil de “Miss Agente Especial” radica en su guion y desarrollo argumental ya que, desgraciadamente su falta de originalidad y de frescura lastran su poco la más de hora y media de metraje, convirtiendo una buena idea para una comedia en una sucesión de gags más que predecibles.

Interpretativamente queremos destacar el papel de Sandra Bullock, quien consigue hacerse con el patoso personaje de Gracie convirtiéndole en un personaje entrañable y divertido ya que, sin lugar a dudas recae sobre ella todo el peso de la comedia salvándolo además, con nota. El resto de personajes, simplemente correctos como secundarios de Sandra Bullock.

No os vamos a engañar, “Miss Agente Especial” no es ni una gran película ni, aunque nos duela, una gran comedia aunque, eso sí, entretiene y divierte convirtiéndose así, en una buena cinta con la que pasar una tarde de domingo agradable con un cuenco de palomitas ante el televisor. Nuestra nota final es de un 5 sobre 10.




Título original: “Miss Congeniality” – USA – 2000
Dirigida por: Donald Petrie
Duración: 105 minutos
Género: comedia


domingo, 5 de marzo de 2017

Perdiendo el norte



Cartel de perdiendo el norte
Hasta no hace muchos años, y una vez superada la larga etapa del “destape”, el cine español se caracterizaba por explotar hasta la saciedad o bien la vida en los barrios bajos de las ciudades o bien las mil y una aventuras vividas en la pasada guerra civil. Por suerte, con la llegada de nuevas hornadas de directores, nuestro cine se ha actualizado también.

Fruto de esta llegada han sido muchos los títulos que han aparecido en nuestras carteleras, y, además, de los estilos más variopintos (superproducciones, cine de terror, comedias, dramas, etc.). En nuestra crítica de hoy, os vamos a hablar de una comedia de 2015 titulada “Perdiendo el norte”.

“Perdiendo el norte” parte directamente de uno de los dramas que está azotando a nuestra sociedad, es decir, la necesidad de que muchos de los jóvenes pertenecientes a la generación más preparada se vean obligados a emigrar para poder acceder a una oportunidad. En este sentido, la historia empieza presentándonos a los dos protagonistas de la misma, Hugo (interpretado por Yon González) y Braulio (Julián López).

Hugo es licenciado en empresariales y tiene un máster mientras Braulio es un joven científico que explota la ilusión por su trabajo a base de becas en laboratorios. Simultáneamente en el tiempo, nuestros dos amigos deben enfrentarse a una situación similar, el estar en la cola del paro.

En pleno hundimiento personal, Braulio ve un anuncio en la televisión que le abre los ojos: en Alemania hay trabajo y buscan gente preparada para llevarlo a cabo por lo que, sin perder un minuto, llama a su amigo Hugo, junto con quien decide cambiar la ancha Castilla por la fría Alemania.

Cargados de ilusión, de estudios y sin un ápice de alemán, nuestros dos amigos toman el avión y ponen rumbo a Alemania, donde muy pronto descubriran que para muchos alemanes los españoles somos poco más de lo que los norteafricanos son para nosotros.

Sin saber muy bien dónde ir, y tras experimentar serias dificultades para moverse por el país, Hugo y Braulio encuentran un piso compartido con Rafa (Miki Esparbé) un joven algo ralentizado por el consumo excesivo de drogas y Carla (Blanca Suarez), dos jóvenes españoles que llevan ya un tiempo en Alemania.

A partir de este punto, “Perdiendo el norte” coge el ritmo de una típica sitcom con varias historias personales entrelazándose en su desarrollo historias relacionadas con el idioma, los trabajos basura, la ocultación de la situación personal, algún que otro lío amoroso, etc.

Argumentalmente,  “Perdiendo el norte” deja poco lugar a la sorpresa, poniendo el foco sobre el drama de la inmigración desde un punto de vista humorístico, con constantes pinceladas cómicas, quizá con un exceso de tópicos y con un desenlace quizá también demasiado previsible.

Interpretativamente nos ha gustado mucho la química que hay entre Yon González y Blanca Suarez, los dos protagonistas principales, aunque en “Perdiendo el norte” el peso de la comedia lo llevan Miki Esparbé y el comedido Julián López. En definitiva, nos ha gustado el casting.

Bajo nuestro punto de vista, “Perdiendo el norte” ha intentado aprovechar tanto el tirón de las comedias españolas estos últimos años (con “Ocho apellidos vascos” como estandarte) como el drama de la inmigración para construir la historia, aunque sin dejar de lado temas habituales como el amor, la distancia o la enfermedad, lo que acaba representando un problema dado que el metraje es de apenas hora y media, quedando así varios de estos temas relegados a un segundo o tercer plano.

En resumen, los del equipo consideramos que “Perdiendo el norte” comienza siendo una comedia fresca y dinámica que, por desgracia, termina resultando una película simplemente aceptable para pasar el tiempo dados los problemas narrativos y de desarrollo que aparecen a medida que la historia va avanzando. Nuestra nota final es de un 5 sobre 10.


Título original: “Perdiendo el norte” – España – 2015
Dirigida por: Nacho G. Velilla
Duración: 102 minutos
Género:  Comedia.