jueves, 20 de septiembre de 2018

Book Club


Después de haber disfrutado de lo lindo con la serie de Netflix “Grace y Frankie”, a los del equipo se nos abrieron los ojos de par en par cuando vimos el anuncio del estreno de la película “Book Club”.

De entrada, la premisa argumental de “Book Club” nos gustó por sus paralelismos con “Grace y Frankie”, ya que, además de compartir la visión de la sexualidad en la edad adulta, comparte también la actriz coprotagonista, la espléndida Jane Fonda. Como ya os podéis imaginar, el fin de semana de su estreno buscamos un hueco para verla en pantalla grande.

“Book Club” empieza presentándonos a sus protagonistas: Diane (Diane Keaton) una recientemente enviudada madre de dos hijas que pretenden a toda costa que se mude a vivir con ellas a Arizona, Vivian (Jane Fonda) la propietaria de un exitoso hotel a la que le encanta ligar pero teme comprometerse, Sharon (Candice Bergen) una juez federal divorciada y sin relaciones desde hace más de 15 años y Carol (Mary Steenburgen) con algunos problemas conyugales con su marido recientemente jubilado. Cuatro amigas de toda la vida que han triunfado en la misma pero que, cercanas a jubilación, tienen muchos problemas en su vida sexual y/o amorosa.

Las cuatro mujeres se reúnen cada mes en casa de una de ellas para comentar un libro escogido el mes anterior, y sí, de ahí viene el título de la cinta, “Book Club”. En la primera reunión que nos cuenta la película, tres de sus protagonistas se llevan una sorpresa al ver que el siguiente título a leer y comentar es el bestseller erótico “50 sombras de Grey”.

Este es el punto de partida para el desarrollo de trama argumental de “Book Club”. Una tras otra, la trama argumental nos va dando píldoras sobre la vida personal de cada una de las amigas, mientras a la vez, van descubriendo y asombrándose con las aventuras de Grey y Anastasia.

Al poco de empezar a leer el libro, las vidas de nuestras protagonistas empiezan a cambiar, Vivian se encuentra en el hall de su hotel con Arthur (Don Johnson) un antiguo amor con quien, años atrás, no se atrevió a dar el paso, Diane en uno de sus viajes a Arizona conoce a Mitchell (Andy García) un piloto de avión quien, poco a poco, le hace recuperar las ganas de vivir y la juez Sharon, se vuelca a ligar a través de una página de contactos, aunque como ya os podéis imaginar, hasta aquí os contaremos del desarrollo argumental de “Book Club” y de los cambios en la vida de sus protagonistas.

Para los miembros de este equipo, sin lugar a dudas, lo mejor de “Book Club” es el trabajo de su particular casting, la mayoría del cual tiene entre 65 y 80 años, y en especial el de Candice Bergen dando vida a la juez y el de Jane Fonda interpretando el papel, quizá, más complejo de las cuatro, aunque con todo, nuestro aplauso es para todos (García y Johnson incluidos), ya que los seis consiguen hacernos sentir sus papeles.

Técnicamente “Book Club” tiene bajo nuestro punto de vista demasiadas lagunas y aunque por un lado han salvado (o maquillado hasta la transparencia) muy bien el discurso feminista, por el otro “Book Club” combina gags demasiado manidos y poco sorprendentes con un ritmo narrativo tremendamente irregular e inconexo, abriendo muchos temas sin cerrarlos o cerrándolos más rápido de lo que se han abierto.

Los miembros de este equipo vemos a “Book Club” como a una opción agradable para el homenaje y lucimiento de sus protagonistas que, por desgracia, desaprovecha todas las oportunidades que tiene para convertirse en una comedia reivindicativa de la sexualidad en la madurez.

Por todo lo que os hemos contado, nuestra nota final para “Book Club” es de un 5 sobre 10. Con todo, si queréis verla, no olvidéis buscar vuestras entradas aquí.



Título original: “Book Club” – USA – 2018
Dirigida por: Bill Holderman
Duración: 104 minutos
Género: Comedia, Amistad



viernes, 14 de septiembre de 2018

A todos los chicos de los que me enamoré


A todos los chicos de los que me enamoré Netflix
Ya os avanzamos que los del equipo no somos, en absoluto, amantes del género de comedias románticas de y para adolescentes, pero el revuelo que levantó este agosto el estreno en Netflix del drama “A todos los chicos de los que me enamoré”, basada en una novela homónima de Jenny Han publicada en 2014, hizo plantearnos seriamente darle una oportunidad.

Como quien no quiere la cosa la oportunidad le llegó hace unos días cuando tomamos asiento en nuestro sofá, arrancamos Netflix y nos pusimos a verla.

A todos los chicos de los que me enamoré” empieza presentándonos a su protagonista, la adolescente Lara Jean Covey (Lana Condor). Lara es una joven apasionada de la lectura que vive con sus dos hermanas, una mayor y otra menor que ella, y con su padre, un abnegado ginecólogo que acaba enviudar recientemente.

Lara es una chica totalmente normal, casi transparente en la escuela y siempre a la sombra de su hermana mayor Margot en casa, de hecho, vive tan en su sombra que incluso siente algo muy especial por Josh, el novio de esta. Todo cambia cuando una noche Margot confirma en familia que se va a la universidad dejando la casa y a su novio Josh. Un pequeño caos se apodera de Lara, quien de la noche a la mañana pasa a ser la hija mayor en casa.

Como es totalmente incapaz de expresarle a Josh lo que siente, Lara le escribe una carta de amor, la ensobra y cuidadosamente la guarda en una caja junto con otras cuatro cartas dirigidas a otros chicos de los que también se había enamorado en algún momento.

Por un inesperado acontecimiento, las cinco cartas guardadas celosamente por Lara acaban llegando a sus destinatarios enterándose cuando uno de ellos, Pete Kavinsky (Noah Centineo), el tío bueno del instituto sale a su encuentro y se la enseña. Presa de los nervios ante Pete, Lara ve acercarse a Josh con su carta en las manos y en un arrebato, Lara besa a Kavinsky apasionadamente.

Como quien no quiere la cosa, Lara y Pete llegan a un acuerdo, con contrato por escrito incluido, de simular ser novios, para así, poder poner celosos a los ex respectivos (bueno, en el caso de Lara, los otros 4 receptores de sus cartas, y especialmente a Josh).

A partir de ahí, Lara y Pete se convierten en la pareja de moda en el instituto, van a fiestas, se pasean juntos, publican selfies en redes sociales e incluso, van a una excursión de fin de semana en la nieve, aunque claro, como ya os podéis imaginar no os contaremos lo que sucede allí. Así pues, ha llegado ya el momento de cortar nuestro desarrollo argumental para mantener el desenlace en secreto.

Lo que sí os contaremos es nuestra percepción más técnica, y lo haremos empezando por las interpretaciones, resaltando en especial el trabajo de Lana Condor y de Noah Centineo, dos actores que pese a sus diferencias, consiguen una química bastante especial, haciendo sus personajes más creíbles de lo que es habitual en las comedias romanticas de adolescentes.

Técnicamente, no podemos decir que con “A todos los chicos de los que me enamoré” estemos ante una película original, es más, no deja de ser una historia más del descubrimiento del amor entre adolescentes americanos, tan plana y poco sorprendente como la mayoría de títulos del género, aunque eso sí, los miembros de este equipo queremos reconocerle a “A todos los chicos de los que me enamoré” su apuesta arriesgada por llevar su manida historia a buen puerto con varios puntos originales, el primero de ellos, el juego de las cartas, el segundo punto, la diferencia de razas entre los protagonistas y el tercero, que ninguno de sus protagonistas encaja en el canon de sex-symbol adolescente evolucionando además, con el único objetivo de ser felices.

Con todo, consideramos a “A todos los chicos de los que me enamoré” como una buena opción para disfrutarla una velada en la comodidad del sofá y acabando con un buen sabor de boca. Por todo ello, nuestra nota final es de un 6 sobre 10.






Título original: “To all the boys I’ve loved before” - 2018 – USA
Dirigida por: Susan Johnson
Duración: 99 minutos
Género: Comedia, Drama romántico, Adolescencia


viernes, 7 de septiembre de 2018

¡Canta!


¡ Canta ! Cartel
Esto de ir por primera vez a una ciudad y regresar con una película asociada a ella, no es ya la primera vez que nos ocurre. Hace 7 años nos pasó con “Cómo acabar con tu jefe” y Roma, y hace dos, con Nueva York y la película que os vamos a comentar hoy, “Sing!” / “¡Canta!”.

“¡Canta!” fue la segunda película de Illumination Entertainment estrenada el 2016, y llegó precedida de una potentísima campaña publicitaria, con todas las marquesinas y buses mostrándonos a un cerdo vestido con un traje rojo y empuñando un micro. Con todo, y pese a la potente campaña publicitaria los miembros de este equipo no pudimos cuadrar nuestros horarios y hemos tenido que esperar a verla por otros medios, lo cual ha pasado recientemente.

Así pues, recordando la imagen de las calles de Nueva York inundadas de la cerdita cantante, nos acomodamos en nuestro sofá y le dimos al “play” dispuestos a ver “¡Canta!”.

La historia empieza presentándonos a Buster Moon, un optimista koala que ha conseguido hacer de su ilusión su vida. Buster es un amante apasionado del teatro y además, es el propietario de un viejo teatro que lleva su nombre.

Pese a su ilusión, su teatro pasa por horas bajísimas ya que ninguna de las obras que ha presentado en él los últimos años ha conseguido convertirlo en rentable. Acuciado por unas deudas que no puede afrontar y con la sombra del cierre persiguiéndole en todo momento, a Buster se le ocurre una última idea para salvar su teatro: organizar un concurso de canto al más puro estilo “Factor X” u “O.T.”.

Como premio, la intención de Buster es ofrecer 1000 dólares, pero por error de su secretaria, la Srta. Crawley (una anciana iguana a la que le falta un ojo), el premio acaba ascendiendo a unos imposibles 100000 dólares.

Con un premio tan elevado, el éxito de convocatoria resulta abrumador y cientos de animales de toda la ciudad se presentan al casting del concurso. Al final del proceso, Buster y la Srta. Crawley acaban seleccionando a: Mike un ratón fanfarrón y ambicioso, Rosita una abnegada cerdita madre de 25 retoños, Ash una puercoespín que debe iniciar una nueva vida al ser abandonada por su novio, Johnny un joven gorila hijo de un poderoso mafioso de la ciudad y la adorable Meena, una elefanta con un severo miedo escénico.

Los ensayos de cada uno de los cantantes, la búsqueda desesperada de dinero de Buster y algún que otro desafortunado accidente marcan la previa de la gran gala, aunque como ya os podéis imaginar, para saber algo más de su desarrollo y resultado final, tendréis que buscar “¡Canta!” y verla, porqué nosotros cerramos aquí el grifo de nuestro desglose argumental.

Técnicamente, debemos reconoceros que esperábamos mucho más de “¡Canta!”, ya que por un lado, la imagen digital continúa manteniendo todos y cada uno de los tics de Illumination (poca definición, movimientos mecánicos, etc.), y por el otro lado, el montaje final de “¡Canta!, claramente separado en dos partes bien diferenciadas no acaba de funcionar del todo. La primera de estas partes busca la comedia en base a gags fáciles y poco originales, mientras que la segunda intenta explorar la faceta más musical pero que, y pese al correcto ritmo narrativo, tampoco acaba de enganchar.

En cuanto a los personajes, a los miembros de este equipo nos han parecido todos, excesivamente superficiales y aunque, para cada uno de ellos “¡Canta!” nos cuenta sus ilusiones y sus miedos, resulta muy difícil empatizar con ninguno.

Por todo lo que os hemos contado, ya os podéis imaginar que a nosotros “¡Canta!” nos ha decepcionado al incumplir su principal objetivo: entretener. Nuestra nota final para “¡Canta!” es de un 4 sobre 10.



Título original: “Sing!” – USA – 2016
Dirigida por: Garth Jennings
Duración: 100 minutos
Género: Animación 


jueves, 30 de agosto de 2018

Mamma Mia! Una y otra vez


Cartel de "Mamma Mia! Una y otra vez"
Diez veranos después, las azules aguas mediterráneas que rodean la imaginaria isla de Kalokairi (Grecia) han vuelto a nuestras veraniegas pantallas de cine, y de nuevo lo han hecho de la mano de la música de ABBA. Sí, este verano de 2018 ha llegado a nuestras pantallas la secuela de “Mamma Mia!”, esta vez bajo el título de “Mamma Mia! Una y otra vez”.

Aunque la película original no fuese una joya, lo cierto es que a los del equipo nos enganchó la magia de sus canciones, sus escenarios y sus personajes. Por eso, cuando nos enteramos del estreno de su secuela, inmediatamente la apuntamos en nuestra lista para verla en pantalla grande nada más encontrar un hueco en nuestra agenda.

“Mamma Mia! Una y otra vez” continua contándonos la historia de Donna, aunque en esta ocasión lo hace desde el punto de vista de su hija Sophie (Amanda Seyfried) quien, desde Kalokairi, irá recordando la historia de su madre mientras prepara la reapertura del hotel que su progenitora ideó para la isla, el “Hotel Bella Donna”.

La película comienza trasladándonos directamente a la Universidad de Oxford, más concretamente al acto de graduación de Donna Sheridan (Lily James) en el año 1979. Finalizada una ceremonia en la que su madre no ha hecho acto de presencia, Donna decide no volver a casa y dedicarse a viajar.

En los primeros compases del viaje y, tras una corta estancia en Paris, Donna conoce y pasa la noche con Harry Bright (interpretado por Hugh Skinner) a quien le cuenta sus planes de conocer la isla griega de Kalokairi. Ya de camino a la isla, y una vez perdido el ferry que la podría llevar hasta allí, conoce a Bill Anderson (Josh Dylan) quien la lleva en su velero hasta la pequeña isla, separándose posteriormente de él debido a los compromisos de este.

Poco después de instalarse, Donna queda prendada de Kalokairi, de su gente, de su forma vida y de un joven llamado Sam Carmichael (Jeremy Irvine) con el que comenzará una bonita historia que se ve truncada a causa de un engaño.

Una vez explicado el episodio de juventud que acabó marcando las vidas de Donna y de Sophie, y que la vez justificó la primera película, la trama argumental pasa a situarse en los días previos de la reapertura del hotel, durante los cuales, y entre los preparativos para llevar a cabo la misma, se descubre que Sophie está embarazada. 

¿Llegarán a tiempo todos los invitados a la inauguración del hotel? ¿Podrá Sophie cumplir el deseo de Donna? Todas estas preguntas, así como unas cuantas más que nos guardamos en el tintero tienen su respuesta en las casi dos horas de metraje de “Mamma Mia! Una y otra vez” aunque, evidentemente, nosotros no os lo contaremos.

Técnicamente podemos considerar “Mamma Mia! Una y otra vez” una película un tanto irregular, ya que, mientras por un lado la dirección de Ol Parker ha sido capaz de enlazar brillantemente el flashback del importante momento vital que vivió Donna en su juventud con los hechos del presente, el exceso de melancolía y dramatismo con el que se impregnan todas las secuencias de la cinta acaban provocando una sensación demasiado agridulce que para nada concuerda con el espíritu de las canciones de ABBA.

Desde el punto de vista interpretativo, y una vez aceptado el hecho de la pérdida de la gran Meryl Streep, nos gustaría remarcar los buenos trabajos de Lily James (la Donna de 1980) y de, una vez más, Amanda Seyfried, quienes se hacen totalmente con sus papeles y consiguen transmitírnoslo. Quienes están más fríos son los hombres, Pierce Brosnan, Stellan Skarsgård y Colin Firth, que no acaban de encontrar su sitio y, muy especialmente, las dos estrellas invitadas: Andy García (su Fernando Cienfuegos apenas tiene papel y el que tiene no está bien solucionado) y Cher haciendo de abuela de Sophie, a quien consideramos una auténtica jarra de agua fría, ya que en ningún momento nos gustó su trabajo pese al momento estelar que tiene que protagonizar.

Por suerte para nosotros y para “Mamma Mia! Una y otra vez”, la música atemporal y pegadiza de ABBA tapa con solvencia la mayoría de carencias.

Para los miembros de este equipo, la nota final para “Mamma Mia! Una y otra vez” es de un 7 sobre 10, y os recomendamos haceros con vuestras entradas y  verla en pantalla grande.





Título original: “Mamma Mia! Here we go again” – 2018 – USA
Dirigida por: Ol Parker
Duración: 108 minutos
Género: Musical, comedia, drama, secuela