martes, 27 de febrero de 2018

Lady Bird

Lady Bird Cartel
Desde hace unos años, todas y cada una de las ediciones de los premios de Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de Hollywood (vaya, los premios Oscar) han venido marcados por alguna polémica. Si hace un par de ediciones, el clamor popular se alzó reclamando contra la escasa presencia de actores afroamericanos, este año parece que le ha tocado el turno a la campaña de igualdad entre hombres y mujeres.

Mucho nos tememos que, englobada dentro de este ámbito y precedida por la consecución de dos Globos de Oro (a la mejor película y mejor interpretación), la cinta que os traemos hoy se ha plantado en la final de los “Oscar 2018” con, nada más y nada menos, que cinco nominaciones. Sí, hoy os hablaremos de “Lady Bird”, la última de las grandes candidatas en llegar a nuestras carteleras.

La acción de “Lady Bird” nos lleva directamente al Sacramento (California) del pasado 2002. Allí nos encontramos con Christine McPherson (interpretada por Saoirse Ronan) una adolescente que se está enfrentando a su último año en la católica escuela secundaria de Sacramento, además de, lógicamente, a los cambios propios de su edad.

Con las hormonas a flor de piel y una turbulenta relación con su madre Marion (Laurie Metcalf), una enfermera volcada en su trabajo para mantener a su familia, nuestra protagonista, marcada por una extraña combinación de inseguridad y desconfianza en sí misma y en el mundo, se hace llamar “Lady Bird”.

“Lady Bird” tiene una única ilusión en la vida, conseguir plaza en una universidad de la costa este (Nueva York o cercanías) y abandonar así la, para ella, deprimente vida de Sacramento. Por su expediente académico y la endeble salud económica de su familia, la joven lo tiene realmente difícil, aunque lo convertirá en su objetivo vital. Para conseguirlo, se apuntará a teatro, mentirá e incluso se pondrá a trabajar para conseguir algo de dinero.

En una de estas actividades junto con su mejor amiga Julie, el teatro, “Lady Bird” descubre el amor de la mano de Danny (Lucas Hedges), uno de los compañeros de reparto. Con ellos dos vivirá el descubrimiento de los valores de la lealtad, la traición y la homosexualidad.

Como podéis ver, adolescencia en estado puro, aunque si os preguntáis por si “Lady Bird” acaba consiguiendo su objetivo de conseguir plaza en alguna universidad del este americano, ya os avanzamos dos cosas, la primera de ellas que no es lo más importante de esta película, y lo segundo que, evidentemente, no encontraréis la respuesta en esta crítica, aunque lo que sí encontraréis será nuestra crítica más personal.

Ya os avanzamos que, aunque pueda parecer ir a contracorriente, “Lady Bird” no nos ha parecido una gran película, y ni mucho menos para llegar a tener cinco nominaciones en los Oscar de 2018. Argumentalmente nos ha parecido una historia totalmente plana, una vez más, la historia de un adolescente rebelde que lucha por trazarse un camino la vida mientras le toca descubrir los entresijos de la vida adulta. Sí, la protagonista es una chica, pero ni en eso es totalmente original.

Bajo nuestro punto de vista, el montaje es quizá, el punto más débil de “Lady Bird” ya que, aunque estamos ante una cinta con un metraje que escasamente supera la hora y media, su directora, Greta Gerwing nunca consigue darle un ritmo lo suficientemente vivo como para que su corta duración se note, más bien lo contrario, ya que para nosotros, la cinta se hizo más lenta y previsible de lo deseable.

Interpretativamente hablando, y pese a no ser una gran joya como tal, es donde “Lady Bird” brilla más. Para los miembros de este equipo, el casting es su auténtico punto a favor, ya que tanto Saoirse Ronan (su protagonista) hace un buen trabajo dando vida a la atormentada Christine “Lady Bird” McPherson, como los secundarios: Laurie Metcalf (la madre), Lucas Hedges y Thimothée Chamelet (los novios) dan coherencia al resultado final con sus respectivos trabajos.

Por todo lo que os hemos contado, nuestra nota final para “Lady Bird” es de un 5 sobre 10, aprobándola únicamente por el trabajo de su casting, aunque os asumimos también que para nada entendemos su nominación a las cinco categorías a los Oscar de 2018.




Título original: “Lady Bird” – USA – 2017
Dirigida por: Greta Gerwing
Duración: 94 minutos
Género: Drama, Adolescencia

lunes, 19 de febrero de 2018

American Beauty (1999): crítica y análisis de la obra maestra de Sam Mendes

Cartel de American Beauty

Pocas películas han sabido retratar con tanta precisión la frustración, la superficialidad y el vacío existencial de la sociedad moderna como American Beauty. Estrenada en 1999 y dirigida por Sam Mendes en su debut cinematográfico, esta comedia dramática protagonizada por Kevin Spacey se convirtió rápidamente en una de las películas más influyentes de finales del siglo XX, logrando además cinco premios Oscar, entre ellos Mejor Película, Mejor Director y Mejor Actor.

Más de dos décadas después de su estreno, American Beauty sigue siendo una obra capaz de generar reflexión y debate. Algunas de sus imágenes más icónicas (como Angela cubierta de pétalos de rosa) y frases inolvidables como "Tengo 42 años. En menos de un año habré muerto. Claro que eso no lo sé aún. Y, en cierto modo, ya estoy muerto" permanecen grabadas en la memoria de millones de espectadores.

Sinopsis de American Beauty

La historia nos presenta a Lester Burnham (Kevin Spacey), un ejecutivo publicitario de mediana edad que vive aparentemente una vida perfecta en un tranquilo barrio residencial estadounidense. Está casado con Carolyn Burnham (Annette Bening), una ambiciosa agente inmobiliaria obsesionada con el éxito profesional, y es padre de Jane (Thora Birch), una adolescente insegura y profundamente insatisfecha con su vida. Sin embargo, tras la fachada de familia ideal se esconde una realidad muy distinta. Lester y Carolyn apenas se comunican, la relación con su hija es prácticamente inexistente y cada miembro de la familia vive atrapado en sus propias frustraciones.

Todo cambia cuando Lester conoce a Angela Hayes (Mena Suvari), la mejor amiga de Jane. La fascinación que siente por la joven desencadenará una profunda crisis personal que le llevará a replantearse toda su existencia y a intentar recuperar una libertad que creía perdida para siempre. Paralelamente, la llegada de nuevos vecinos al barrio introducirá nuevos conflictos y relaciones que acabarán conectándose de forma decisiva con el destino de todos los personajes.

Kevin Spacey dando vida a Lester
Kevin Spacey dando vida a Lester

Un brillante estudio sobre la crisis de identidad

Uno de los mayores aciertos de American Beauty es la forma en que explora la insatisfacción personal y el vacío emocional que pueden esconderse tras una vida aparentemente perfecta. Sam Mendes construye una crítica mordaz al consumismo, las apariencias y la obsesión por el éxito social, temas que siguen siendo plenamente vigentes en la actualidad.

La película invita constantemente al espectador a cuestionar qué significa realmente alcanzar la felicidad y hasta qué punto vivimos condicionados por las expectativas de los demás.

Kevin Spacey firma una brillante interpretación

Más allá de cualquier polémica posterior relacionada con su figura pública, resulta innegable que Kevin Spacey ofrece aquí una de las mejores interpretaciones de su carrera. Su Lester Burnham es un personaje complejo, vulnerable, irónico y profundamente humano.

Spacey consigue transmitir con enorme naturalidad el hastío de un hombre atrapado en una vida que ya no reconoce como propia, haciendo que el espectador empatice con él incluso en sus decisiones más cuestionables.

El resto del reparto también realiza un trabajo sobresaliente. Annette Bening aporta una enorme fuerza dramática a Carolyn, mientras que Thora Birch, Mena Suvari y Wes Bentley completan un conjunto interpretativo de gran nivel.

La brillante dirección de Sam Mendes

Resulta difícil creer que American Beauty fuese el debut cinematográfico de Sam Mendes. El director británico demuestra desde su primera película una enorme capacidad para construir atmósferas, desarrollar personajes y combinar drama, humor negro y crítica social.

La fotografía de Conrad L. Hall, ganadora del Oscar, contribuye además a crear una identidad visual inolvidable, llena de simbolismo y de imágenes que han pasado a formar parte de la historia reciente del cine.

Opinión y nota final

American Beauty sigue siendo una película imprescindible para cualquier aficionado al cine. Su combinación de drama, sátira social y reflexión existencial la convierten en una obra que mantiene intacta gran parte de su fuerza pese al paso de los años.

No se trata únicamente de una gran interpretación de Kevin Spacey ni del brillante debut de Sam Mendes, sino de una película capaz de hacernos reflexionar sobre nuestras propias vidas, nuestras aspiraciones y la forma en que entendemos la felicidad.

Una obra moderna, provocadora y profundamente humana que continúa siendo uno de los grandes clásicos del cine contemporáneo.

Puntuación: 8,5/10.



Ficha técnica de American Beauty

Título original: American Beauty

Año: 1999

Director: Sam Mendes

Duración: 122 minutos

Género: Comedia, Drama



lunes, 12 de febrero de 2018

Zootrópolis

Zootropolis Cartel
El pasado 2016 fue un año realmente prolífico para el gigante californiano Disney ya que, sin contar con los estrenos de sus múltiples empresas asociadas, filiales y otras marcas, llevó a la gran pantalla dos títulos de su colección de “clásicos”. El primero de ellos, “Zootrópolis (Zootopia en muchos países)” durante el primer trimestre (julio en España), y “Vaiana (Moana en la mayoría de regiones) en diciembre. Tanto la una como otra, dos auténticos bombazos en taquilla.

Hoy en este rincón os queremos hablar de la primera de ellas, estrenada en España como “Zootrópolis” entrando directamente en la colección de “clásicos Disney” con el número 55.

En sus primeros minutos, la película nos traslada al pueblo de “Madrigueras” donde vive la prolífica familia Hopps. Uno de los miembros de la familia es la joven Judy, una conejita de nueve años que sueña con convertirse en policía, aunque nadie, ni sus propios padres le dan muchas esperanzas.

Quince años después Judy ingresa en la academia de policía de Zootrópolis (una gran metrópolis donde animales de todo tipo viven en total armonía y sin violencia). Los primeros pasos de la nuestra joven protagonista no pueden ser más desalentadores, ya que fracasa en todos los ejercicios. Pese a todo y gracias a su ímpetu, sus ganas y su sacrificio, acaba convirtiéndose en la primera coneja en convertirse en policía, recibiendo el reconocimiento en persona del propio alcalde.

Desbordante de ilusión, Judy llega a la comisaría central de Zootrópolis y, como no podía ser de otra forma, recibe un nuevo jarro de agua fría al ser asignada al control de parquímetros ya que su jefe, Bogo, no confía en ella.

Súper motivada y pese al bajón de su asignación a parquímetros, Judy no solo cumple con el objetivo de multas, sino que lo dobla. Durante su ruta descubre algo que, su intento de policía, le indica que es sospechoso, la actividad de Nick Wilde, un astuto zorro.

Un día, a medio servicio, Judy es testigo de un robo. Guiada por su instinto de servicio deja su trabajo y sale corriendo tras el ladrón atrapándolo después de una persecución por Zootrópolis. Aunque Judy espera su recompensa, Bogo la acusa de abandonar su puesto y, cuando está a punto de despedirla, aparece en el despacho una desesperada señora nutria denunciando la desaparición de su marido. Al final, y tras un momento de confusión, Judy acaba al cargo del caso.

A partir de este momento Judy pone toda la carne al asador junto a Nick Wilde para resolver el caso, pero, si queréis saber cómo transcurre la investigación, no os quedará más remedio que sentaros en vuestro sofá y disfrutar de la cinta.

Podríamos considerar que Zootrópolis” es casi perfecta a nivel técnico, hilvanando las aventuras de la humilde, pequeña y decidida coneja de campo como policía de la gran ciudad. Una gran ciudad que a la vez se llena de color, de vida animal y de paralelismos con nuestra ciudades, porque ¿quién no ha pensado nunca en cómo funcionaría una ciudad de animales? En definitiva, un ejemplo casi perfecto de imaginación, originalidad y magia que consigue cautivar durante todos y cada uno de los más de 100 minutos de metraje.

Respecto a los personajes deciros que, sin lugar a dudas son otro gran acierto de la gente de Disney en “Zootrópolis. Así, los protagonistas son una auténtica delicia, y, por qué no decirlo, seguramente sean el mayor éxito de la cinta. Por un lado tenemos a Nick, el astuto zorro que es, a la vez, el prototipo de canalla encantador, mientras que, por el otro, tenemos en la coneja Judy la protagonista femenina fuerte, decidida e íntegra dispuesta a todo para demostrarnos que se puede conseguir el sueño que uno tenga, superando una tras otra, las zancadillas que te pongan en el día a día. Obviamente, tampoco podemos olvidarnos de la legión de secundarios perfectamente caracterizados que acompañan a ambos protagonistas, entre los que se encuentran los perezosos funcionarios, el jefe Bogo o el alcalde león, entre otros.

Con todo, lo mejor de “Zootrópolis” es lo que le convierte en un auténtico “clásico Disney”, su corazón, o dicho de otra manera, la moraleja que nos traslada, la cual no es otra que las apariencias engañan, aunque con tolerancia y olvidando los prejuicios, todos podemos vivir juntos colaborando en nuestro día a día.

Para nosotros, “Zootrópolis” es una película totalmente imprescindible y totalmente recomendable. Nuestra nota para ella es de un 8,5 sobre 10.




Título original: “Zootopia” – USA – 2016
Dirigida por: Byron Howard y Rich Moore
Duración: 108 minutos
Género: Animación, Clásico Disney


domingo, 4 de febrero de 2018

Verónica

Verónica 2017 cartel
Aunque de todos es sabido que el cine español no se caracteriza especialmente por tener grandes títulos dentro de género de terror, tampoco podemos decir que este sea un campo totalmente inexplorado, ya que los últimos años encontramos títulos tan celebres como “Los Otros”, “El orfanato”, la saga “REC”, “Los ojos de Julia”, etc.

De la mano de Paco Plaza, un auténtico profesional del género, el pasado verano de 2017 llegó a nuestras pantallas “Verónica”, la que como reza en un buen comienzo, está basada en hechos reales, acontecidos en 1991 en Vallecas (Madrid).

Verónica” empieza desplazándonos a la madrugada del 15 de junio de 1991, con la policía acudiendo a una llamada de emergencia en el barrio de Vallecas (Madrid). Al llegar a la casa, el inspector queda perplejo por lo que allí encuentra.

En la siguiente escena, y a modo de flash-back, la trama de “Verónica” se desplaza tres días atrás. Esa mañana, como todas las mañanas en los últimos años, Verónica (interpretada por Sandra Escacena) despierta a sus tres hermanos pequeños, Lucía, Irene y el benjamín Antoñito. Verónica les da el desayuno y los lleva colegio mientras su madre duerme después sus largas jornadas laborales en el bar donde trabaja.

Ya en el colegio, y mientras las monjas se llevan a todos los alumnos al patio para observar el eclipse de sol que se va a ver desde Madrid, Verónica y dos amigas, siguiendo las pautas de unos fascículos y mediante una ouija, invocan al recientemente fallecido padre de Verónica, aunque algo parece salir mal y la joven acaba en la enfermería.

A partir de este momento, Verónica empieza a notar extrañas presencias, visiones y otros hechos paranormales. Presencias que llegan a hacerle daño, tanto a ella como al pequeño de la casa, Antoñito, y todo ante la total incredulidad de su madre. Agobiada, la joven corre en ayuda de la única persona que puede dársela la Hermana Muerte, una de las monjas de la escuela.

La Hermana simplemente le indica que debe hacer las cosas bien, y cerrar la puerta que ha dejado abierta para protegerse a si misma y a sus hermanos. ¿Consigue Verónica este objetivo? Pues, como ya sabéis, esta es una pregunta que os podríamos contestar, pero que, evidentemente no haremos. Lo que sí haremos será daros nuestra crítica a “Verónica”.

Técnicamente “Verónica” es una película notable. Paco Plaza ha conseguido dotarla de una magnífica ambientación, tanto del piso de Vallecas como del ambiente y la música de esos años (con unos Héroes del Silencio sonando fuerte). Esto, junto con desarrollo argumental bien trabajado, dota a “Verónica” de una gran personalidad consiguiendo engancharnos ante la pantalla sin casi pestañear.

Interpretativamente nos ha parecido excelente el trabajo de la debutante Sandra Escacena quien consigue llevar el peso de la película con un personaje realmente complicado y sin notársele en absoluto una posible falta de experiencia. Le ayudan en su trabajo, los tres pequeños secundarios (sus hermanos en la ficción) aportando ternura, inocencia y porque no decirlo, pequeñas píldoras de humor que ayudan a suavizar la tremenda historia de “Verónica”.

Como ya sabéis, los miembros de este equipo no tenemos el género del terror entre nuestros géneros cinematográficos favoritos pero, esta “Verónica” nos ha gustado y mucho, por su fina fusión entre la realidad y lo paranormal en unos años que aún tenemos bastante frescos. Por todo ello, nuestra nota final para esta película es de un 8 sobre 10.




Título original: “Verónica” – 2017 – España
Dirigida por: Paco Plaza
Duración: 105 minutos
Género: Terror