viernes, 19 de octubre de 2012

El Sopar dels idiotes

El Sopar dels Idiotes
Aunque no tenemos muchas oportunidades, en cuanto podemos y encontramos una obra que nos llama la atención (y nos la podemos permitir, claro), no nos lo pensamos mucho y nos lanzamos al teatro. Nos pasó hace un par de años con “La doble vida de’n John” e incluso este mismo 2012 con el espectacular musical “El Rey León”, y en ambos casos, lo disfrutamos.

Cuando nos enteramos de las obras de teatro que el equipo organizador de la Festa Major de Manresa 2012 iba a presentar en la sala Kursaal, los tuvimos claro: este año, tendríamos como mínimo, doble sesión de teatro.

En esta ocasión la obra elegida fue: “El sopar dels idiotes” (“La cena de los idiotas”) una obra escrita por Francis Veber, dirigida en esta ocasión por Juan José Alfonso e interpretada por los archiconocidos Edu Soto (El Neng), David Fernández (que dió vida, en su momento a Rodolfo Chikilicuatre) y secundados por el televisivo Santi Ibañez.

Pese a que se trata de una obra muy representada los últimos años, los del equipo sabíamos poco de ella, solo que había hecho temporada estable (desde el 14 de septiembre del 2011) en la sala Apolo de Barcelona (y en el Infanta Isabel de Madrid), con un más que respetable éxito. Ahora mismo de gira por España, si queréis ver donde verlo, no dudéis, aquí tenéis la respuesta.

Cuando se levantó el telón nos encontramos con el editor Pere Canut (Edu Soto) en el salón de su moderna casa, discutiendo con su esposa mientras practica con un palo de golf. En uno de los golpes, sufre de un aparatoso tirón muscular que le desencadena un ataque de lumbago y lo deja postrado en el sofá.  Ocasión que su esposa aprovecha para intentar convencerlo de que llame al médico, a lo que Canut se niega rotundamente, pues de hacerlo, debería suspender la cena que tiene prevista para esa noche.

Enfadada por la negativa de su marido, y por la dichosa cena, la chica deja el piso.  Se siente ignorada y menospreciada por Pere y su dichosa cena, sobre la que versa una tradición ciertamente particular... cada semana desde hace un montón de años Pere y un amigo invitan a cenar a un desconocido con la única excusa de reírse de él ya que este debe ser un auténtico idiota, y según dicen, el de esa noche tenía que ser el idiota de los idiotas, un administrativo de hacienda llamado Francesc Pinyol (David Fernández) el cual tiene el particular hobbie de construir maquetas con cerillas.

A los pocos minutos de estar en casa, hace acto de presencia Francesc Pinyol, emocionado porqué Pere Canut le ha invitado a cenar para hablar de un posible libro sobre sus maquetas.

A partir de este punto, y gracias a las constantes meteduras de pata de Francesc Pinyol en su objetivo de ayudar a Pere Canut, “El sopar dels idiotes” entra en un alocado circulo vicioso de enredos que complicarán, por momentos, la cómoda vida de Pere Canut.

Pinyol es un hombre bueno, con un inmenso afán de ayudar, pero con un gigantesco don: meter la pata en todo lo que hace, o intenta hacer, y ya os podemos decir que en casa de nuestro protagonista, intenta hacer mucho, así que entre otras cosas Pinyol alejará definitivamente de la casa a la mujer de Canut y llevará a ella, además del ex de esta, una antigua amante de Canut y a un incisivo inspector de hacienda (a quien da vida magistralmente Santi Ibañez).

No os vamos a contar gags, ni siquiera si la famosa cena de los idiotas se celebra,  o no, pues aunque se trata de una obra con ya casi 25 años de recorrido, preferimos que la disfrutéis vosotros mismos.

Lo que si os vamos a contar son nuestras sensaciones una vez vista la obra. La principal de estas es que con “El sopar dels idiotes” estamos ante una obra brillante, inteligente y sobre todo, divertida, donde uno sin proponérselo, ni forzarlo reirá sin parar, aunque tiene sus peros…

El principal de estos peros está en el casting de actores, pues mientras los secundarios (David Ramirez, Claudia Cos y Anna Gras-Carreño) están geniales, los principales, salvo Santi Ibañez que está que se sale, ni Edu Soto ni David Fernández han llegado a convencernos, pues mientras el primero peca de excesiva seriedad, el segundo llega a ser excesivamente cargante.

Sin más, nos quedamos con lo mejor de todo: las risas y con una reflexión: ¿quién es más idiota? ¿El que lo es (o se lo hace) o quien se cree que no lo es?





Título original: “Le dîner de cons”
Duración: 2 horas (sin entreacto)

P.D.: Si queréis verla, pasaros por aquí.
viernes, 12 de octubre de 2012

Magic Mike

Magic Mike - Cartel
Cuando hace unas semanas vimos el tráiler de “Magic Mike”, los del equipo tuvimos una reacción ciertamente dispar. Por un lado, nos dijimos: “tenemos que verla” y, por el otro, tuvimos la alarmante sensación de que íbamos a arrepentirnos. Con el paso de los días, y, sobre todo, de las visualizaciones del tráiler, nos fuimos decantando por la opción de verla.

Al final fuimos el día del estreno. La primera sorpresa nos la llevamos al entrar en la sala, ya que esperábamos una gran afluencia de gente, y nos encontramos con una platea con no más de 20 personas, en su inmensa mayoría, chicas.

La película empieza presentándonos a Mike (Channing Tatum), un joven americano en la frontera de los 30 con una aspiración, poder montar una empresa de creación de muebles de diseño a partir de escombros y restos reciclables. Mientras lucha por conseguirlo, se dedica a su empresa de albañilería, y sobre todo, a su faceta de stripper en el “Club Xquisite”.

Un día, por la obra aparece Adam (Alex Pettyfer), un joven que no sabe a qué dedicar su vida. Una vez visto que Adam no sirve para la obra, Mike cree verle un cúmulo de posibilidades para su otro trabajo, el de stripper en el club, así que, ni corto ni perezoso, se lo lleva.

Ya en el club, Mike le presenta a Dallas (Mattew McConaughey) el dueño, y a sus cuatro compañeros de escenario: Ken (Mattew Bomer), Tito (Adam Rodriguez), Tarzan (Kevin Nash) y “Pollón” Richie (Joe Manganiello). La juventud de Adam (En EEUU no es ni tan siquiera mayor de edad, ya que tiene 19 años cuando allí la mayoría se alcanza a los 21), le otorga directamente el nombre profesional de “El niño”.

De entrada, “El niño” tiene que hacer poco, más que nada ayudar en el camerino, ya que cada uno de los cinco hombres tiene su número ante las mujeres. La suerte hace que la noche de la llegada de “El Niño” al club, uno de los hombres no pueda salir, y nuestro protagonista se ve en el escenario sin saber muy bien que hacer…

La actuación no le va mal del todo, ya que al finalizar la misma los billetes fluyen de sus calzoncillos. Mike está satisfecho por su descubrimiento, y Dallas, el dueño del club, no duda ni un momento en ofrecerle un puesto en su show si actualiza su vestuario y se pone ‘en forma’.

Adam "El Niño" junto a Mike antes de empezar el show
Adam "El Niño" junto a Mike antes de empezar el show
A partir de este momento, Mike se convierte en el auténtico maestro y mentor de “El Niño” en su carrera hacia el estrellato del estriptis, un camino que, aunque no lo parezca, está plagado de problemas acarreados por el sexo fácil, el alcohol, las drogas y los intereses de cada uno.

Ya os podéis imaginar con lo que os acabamos de decir, que no todo en “Magic Mike” es desnudarse y contornearse, pues “El niño” deberá aprender a vivir en el mundo oscuro en el que se ha metido. De todas formas, ya sabéis, en este rincón no os vamos a destripar totalmente la película.

Lo que sí vamos a hacer es darle un poco de caña a lo que más nos gusta, la crítica a la película.

En primer lugar, nos gustaría hablar de sus protagonistas, concretamente de los 3 principales: Channing Tatum da vida al que es quizá, el personaje más completo de todos los que se nos presentan en la cinta, Mike; realmente está bien, cumple con su cometido y consigue por momentos implicarnos en la lucha personal de Mike por conseguir sus sueños. Alex Pettyfer era para nosotros, todo un desconocido, y después de este papel (“El niño”) podemos decir que lo continua siendo, pues aparte de pasear su torso tatuado durante los casi 100 minutos de metraje, continuamos sin saber de sus dotes de interprete. El tercer personaje en discordia, Dallas, interpretado por el archiconocido Mattew McConaughey, sí que nos llegó más, no es ninguna genialidad de interpretación, pero aporta algo más a la película que unos pectorales maduritos.

Pese a tratarse de una adaptación de la propia historia de Channing Tatum (en su juventud había sido estríper, y había tenido un mentor llamado Mike…), la trama no llega a enganchar, se queda difusa entre tanta coreografía, tantos bailes enseñando músculo, llegando por momentos a convertir esta película en una sucesión de videoclips sin ritmo.

No entendemos muy bien el abrumador éxito de esta película en Estados Unidos mientras en España está pasando sin pena ni gloria. ¿Será porque allí se estreno con el rumor de un desnudo integral de Channing Tatum?

A los del equipo no nos enganchó, es más, fueron varios los momentos en los que nos aburrimos y acabamos mirando el reloj. Por todo esto, no nos queda más remedio que suspender a “Magic Mike”, con un 4.5 sobre 10, y recomendarla sólo a todas aquellas personas que quieran ver a 5 chicos macizos bailando ligeros de ropa.







Título original: “Magic Mike” – USA – 2012
Dirigida por: Steven Soderbergh
Duración: 110 minutos
Género: Indeterminado
sábado, 6 de octubre de 2012

Si de verdad quieres...

Cartel de Si de verdad quieres
Cuando los del equipo vemos que nos quieren vender una película usando la coletilla de: “de los creadores de...” enseguida nos ponemos las manos a la cabeza y temblamos. En esta ocasión, pese a vendérnosla como “un comedia del director de ‘El diablo viste de Prada’”, no se nos disparó ninguna alarma, y menos cuando vimos que la película en cuestión está protagonizada, como la otra, por la gran Meryl Streep.

La verdad es que no dudamos ni un momento, y el mismo viernes de su estreno nos presentamos en las taquillas del cine para ver “Si de verdad quieres...”.

La película nos cuenta la historia de un matrimonio maduro, el de Kay (Meryl Streep) y su marido Arnold (Tommy Lee Jones). Nuestra feliz pareja lleva más de 30 años casados y todo parece ir genial entre ellos, como mínimo de cara al resto de gente. De puertas para dentro la monotonía ha hecho mella entre nuestros protagonistas.

Desde hace tiempo Arnold y Kay duermen en habitaciones separadas, mientras ella cocina, él lee el periódico y difícilmente se cruzan más palabras. Kay lo pasa mal, y más teniendo en cuenta la próxima jubilación de su marido, necesita algo más de cariño, necesita como mínimo parte de la chispa que tenían cuando 31 años atrás decidieron pasar por el altar.

Kay lo intenta, intenta acercarse en actitud cariñosa a su marido, intenta entablar conversaciones, pero siempre se encuentra con la cara de cascarrabias de Arnold, nada dispuesto a cambiar su rutinaria vida de dormir, desayunar, ir al trabajo y leer su revista de golf.

Ante la poca receptividad de Arnold, Kay intenta una opción desesperada, plantearle a su marido la alternativa de realizar una terapia con el doctor Bernard Feld (Steve Carell) un prestigioso sexólogo, en la pequeña población de Hope Springs.

Arnold no tiene alternativa, si no quiere ir a la terapia se puede quedar, pero Kay va a ir, porqué para ella ésta es la última opción de salvar su matrimonio. A regañadientes, y en última instancia, nuestro protagonista toma el avión hacia Hope Springs.

Una vez en la consulta, la situación no cambia demasiado, con nuestra protagonista entregada a la terapia y Arnold, enrocado tras su cara de perro. Pero bueno, para eso sirven las terapias ¿no? Para solucionar problemas. ¿Lo conseguirán Arnold y Kay? Pues ya sentimos deciros que en esta crítica no lo sabréis.

Lo que sí encontraréis es nuestra valoración, y a ella vamos.

Empezaremos por el gran trabajo de sus dos actores principales, Meryl Streep y Tommy Lee Jones. Los dos históricos de Hollywood bordan sus papeles, ella da vida a una mujer madura, Kay, atormentada por la frialdad con que, desde el cariño le trata su marido, y él, interpreta a Arnold, el huraño marido, un hombre maduro, desanimado de la vida y de la rutina que sólo encuentra cierta liberación leyendo su revista de golf. Sin lugar a dudas, la interpretación de estos dos gigantes es la que salva de una profunda mediocridad esta “Si de verdad quieres...”

Los dos protagonistas de "Si de verdad quieres..."
La cara de Arnold habla por si sola...


En cuanto a la historia, nos sorprendió un poco negativamente por lo plana que es: sin apenas giros, demasiado predecible en casi todas las secuencias, lineal y, lo que es peor, demasiado lenta en algunos momentos.

Tampoco nos gustó que, la película está enfocada comercialmente como si se tratara de una comedia con tintes dramáticos cuando en realidad es un drama con ciertos tintes cómicos (alguno muy bien resuelto, eso sí).
Con todo, no vamos a suspenderla, sobre todo porque sería injusto por el genial trabajo de sus dos protagonistas principales, eso sí, no podemos pasar de un 5.5 sobre 10.





Título original: “Hope Springs” – USA – 2012
Duración: 100 minutos
Dirigida por: David Frankel
Género: Comedia Dramática
viernes, 28 de septiembre de 2012

A Roma con amor

A Roma con amor

La última vez que se la dimos antes de esta, fue con la decepcionante “Vicky Cristina Barcelona”, y ya en esa ocasión nos dijimos: “una y no más, hasta aquí hemos llegado”.

Suponemos que os preguntaréis qué cable se nos ha cruzado para ir al cine a ver el último trabajo (por el momento) de Woody Allen, “A Roma con amor”. La verdad, nadie del equipo quería ir, pues ni nos gusta Allen ni soportamos a Penélope Cruz (una de las protagonistas de la historia), lo único que nos unía con esta película, era la ciudad donde sucede la acción, Roma, la ciudad eterna. El solo aliciente de ver Roma, nos sirvió para hacernos con unas entradas y ser puntuales al estreno de “A Roma con amor”.

Los primeros minutos nos tranquilizamos, las imágenes de Roma y su tráfico caótico se sucede hasta que llega el momento de presentarnos a los protagonistas de esta aventura en 4 partes.

La primera de estas historias está protagonizada por una pareja americana formada por Jerry (Woody Allen), un director de orquesta retirado, y por Phyllis (Judy Davis) su esposa. Jerry y Phyllis viajan a Roma para conocer al prometido de su hija y a su familia, lo cual no dejará de ser un choque debido a la profesión del padre del chico, empresario de pompas fúnebres que cuenta con la facultad de ser un estupendo tenor.

La segunda historia, protagonizada por Roberto Benigni, nos deja ver el trastorno que le supone a un hombre la calle, en este caso Leopoldo (Benigni), un administrativo romano que es confundido con una celebridad de la ciudad. Su vida da un vuelco total, pasando de ciudadano anónimo a personaje público del que interesa cualquier detalle, por minúsculo que este sea.

En la tercera historia se nos presenta a John, un arquitecto maduro (interpretado por Alec Baldwin) que viaja a Roma y rememora sus años de juventud junto a Jack (Jesse Eisenberg), un joven arquitecto americano que se empeña en cometer los mismos errores que John.

En la última historia, los protagonistas son Antonio (Alessando Tiberi) y Milly (Alessandra Mastronardi) una pareja provinciana de recién casados en viaje de novios a Roma, donde posiblemente se instalaran, si prospera la entrevista de trabajo que va a realizar, aunque por un error, Anna (Penélope Cruz) aparece en la vida de Antonio, metiéndole en algún que otro problemilla.

Penelope Cruz en A Roma con amor
¿Milly? ¿O Anna? Interesante dilema.
Aunque os hayamos contado que la historia se estructura en cuatro partes, éstas se mezclan en el desarrollo de la trama, no es como en ‘Manuale d’amore’, que una se enlazaba con otra al final, no, en ‘A Roma con amor’ todo sucede la vez, con el trasfondo de la bella Roma.

Los del equipo salimos del cine con un sabor agridulce en la boca, pues aunque la película mantiene un buen ritmo a base de chistes más o menos inteligentes, nos cargó de sobremanera el personaje histriónico de Jerry (Woody Allen) y nos perdimos mucho en la historia protagonizada por John (Alec Baldwin), para nuestro gusto, demasiado surrealista.

En cuanto a los actores, os destacaremos dos caras y dos cruces. Por el lado positivo, y aunque suene raro en nosotros: Penélope Cruz: la mujer borda su personaje de prostituta barriobajera en un ambiente de élite. También nos gustó mucho el papel y la interpretación de Roberto Benigni, sin lugar a dudas un crack de la comedia. Por el lado de la cruz, Woody Allen con su cargante Jerry, nos quedamos con las ganas de darle un par de bofetones. Tampoco nos gustó para nada el trabajo de Jesse Eissenberg, pues en ningún momento llegó a trasmitirnos lo más mínimo.

Poco más os diremos, quizá simplemente que Roma aparece guapísima en sus escenas de postal, y que nos hubiese gustado que se hubiese dado más protagonismo a los personajes interpretados por los actores italianos, o que éstos hubiesen sido más (en número).

Con todo, nuestra valoración es de un 5 sobre 10. No nos gustó y no la recomendamos, pero tampoco la aborrecimos.







Título original: “To Rome with love” – 2012 – USA
Dirigida por: Woody Allen
Duración: 102 minutos
Género: Comedia Romántica
miércoles, 19 de septiembre de 2012

Las aventuras de Tadeo Jones


Tadeo Jones - Cartel
Sin lugar a dudas, este verano ha sido algo sorprendente par los miembros de este equipo, sobre todo por las contradicciones a la hora de escoger las películas que íbamos a ver, ya que de entrada no queríamos abusar del cine de animación, y hemos acabo viendo 3 (“Brave”, “Madagascar 3, y la protagonista de hoy), y mucho menos queríamos ver la película de la que hoy os hablamos, pues ya por lo que se podía ver en el trailer, la cosa pintaba flojita.

A medida que se acercaba el estreno de la película, fuimos encontrando excusas para no ir a verla, siendo la principal de ellas la comparativa con la última película española de animación hecha con ánimo de competir con el cine norteamericano, la fallida “Planet 51. Si no hubiese sido por el sofocante calor no la hubiésemos visto, pero finalmente optamos por darle una oportunidad, y ver “Las aventuras de Tadeo Jones”.

La historia empieza presentándonos al pequeño Tadeo, un niño solitario que se dedica a hacer sus pinitos como arqueólogo en el jardín de su casa mientras sus amigos se ríen de él. Años más tarde, su carrera de arqueólogo ha quedado relegada detrás de su profesión de albañil. Lo que no ha quedado relegado ha sido su sueño de convertirse en un arqueólogo famoso.

Un día, sin quererlo ni beberlo, nuestro protagonista es confundido por un reputado arqueólogo y es enviado a Perú con su pequeño y fiel perrito Jeff. Una vez en Perú, se encuentra con la otra pareja protagonista de la historia, la guapísima Sara y su loro mudo, Belzoni. ¡Ah! Que casi se nos olvida, también se encuentra con Freddy, un peruano armado con una misteriosa gabardina de donde saca mil y un artilugios, obviamente con el ánimo de venderlos.


Tadeo Jones, Sara y Belzoni (¿quizá sacado de Angry Birds?)
Tadeo Jones, Sara y Belzoni (¿quizá sacado de Angry Birds?)

La situación parece clara, nuestro protagonista y Sara deben impedir que unos saqueadores de tesoros descubran la última civilización Inca, pero algo no va bien desde el comienzo, pues Kopponen (el malo malísimo de “Tadeo Jones”) aprovechando su fuerza, les secuestra para llevarles directamente hasta la antigua pirámide inca que están saqueando.

Allí, haciendo uso de la perspicacia de Sara, nuestros protagonistas envían a los malos a excavar en el desierto, mientras ellos se dirigen a la selva donde, sin lugar a dudas, encontrarán algo interesante ¿pero qué? ¿Quizá la vieja ciudad perdida? Hmm, puede ser, aunque desde aquí, únicamente os develaremos que se encuentran metidos en un montón de alocadas aventuras.

La verdad es que los del equipo debemos reconocer que pasamos una agradable hora y media en el cine. No obstante, debemos ser sinceros y reconocer que “Las aventuras de Tadeo Jones” demuestra a las claras que en este país aún nos estamos iniciando en el cine de animación, dado que se echaba de menos un guión algo más contundente, sorpresivo. No esperábamos que se pareciese a una de las obras de “Pixar” dado el gran camino que aún queda por recorrer, simplemente que la historia tuviese algo más de tirada.

Técnicamente podemos decir que, aunque está en 3D, está lejos aún del cine de animación actual, y en cuanto a argumento, pues la verdad es que es demasiado plano, en ningún momento sorprende, ni argumentalmente, ni a nivel de chistes (que son muchos y variados, aunque todos ya bastante manidos, el más original quizá, jugar con el nombre del protagonista y llamarle "Talerdo Jones"), además de ser un refrito de otras muchas películas.

Lo más destacable quizá de “Las aventuras de Tadeo Jones” es su banda sonora, interpretada por Juan Magan y Belinda con su tema “Te voy a esperar”, habiéndose convertido esta en una de las canciones de este 2012.

Con todo, los del equipo le ponemos un 5,5 sobre 10, más que nada, por qué se trata de una muy buena iniciativa del cine español, un gran paso adelante que, aunque no consiga sorprender, sí que entretiene y es una muy buena opción para que los pequeños vean una película sin cansarse. Como mínimo, así lo demostraron los peques que estuvieron presentes en nuestra misma sesión.






Título original: “Las aventuras de Tadeo Jones” – España - 2012
Dirigida por: Enrique Gato
Duración: 90 minutos
Género: Animación


Otras partes de la saga: