Hay películas que, por los motivos más variados, terminan formando parte de nuestra vida. Algunas desde el momento de su estreno, otras años después, cuando uno piensa que es el único que aún no la ha visto. Y cuando finalmente lo hace… ¡zas! Queda grabada a fuego en nuestra memoria.
Nos ha pasado con muchos títulos, sobre todo grandes clásicos del cine como “Cinema Paradiso”, “La vida es bella” o “Titanic”, películas que, aunque las vimos años después de su estreno, dejaron una huella imborrable.
Hoy queremos hablar de una película que, si bien no es considerada un gran clásico internacional, sí es un drama romántico emblemático de los años 90: “Mi chica” (1991). Una película que casi todo el mundo recuerda y que sigue emocionando a quienes la descubren, ya sea por primera vez o tras tantos años.
“Mi chica” empieza desplazándonos a un ya lejano verano de 1972, tiempo en el que nos encontramos a Vada (a quien da vida Anna Chlumsky), una niña de 11 años que tiene una extraña obsesión con la muerte, quizá porque vive en la funeraria propiedad de su padre, Harry (Dan Aykroyd), quizá por la hipocondría que sufre.
Esta característica de la pequeña Vada hace que muy pocos niños de su pueblo quieran estar con ella, de hecho, únicamente se junta con su amigo Thomas (interpretado por Macaulay Culkin), un chico de su misma edad con otra extraña particularidad es alérgico a absolutamente todo.
Al poco de empezar el verano, aparece en la funeraria Shelly (Jamie Lee Curtis), una joven maquilladora que busca trabajo y que acaba aceptando el de maquilladora de cadáveres. Paralelamente a esto, Vada le confiesa a Thomas que tiene lo que ahora llamaríamos un crush, un amor platónico, su profesor, el sr. Bixler.
Entre paseos en bici y juegos, el verano va avanzando y con él la relación entre Shelly y Harry quienes se acaban comprometiendo y creando con ello, un trauma en la pequeña Vada quien ve que Shelly puede ocupar el puesto en su vida de su difunta madre.
Por si fuera poco, para ese verano, la pequeña Vada descubre como su cuerpo empieza a cambiar entrando en la pubertad con algo desconocida para ella, la regla. Pasados unos días sin querer ver a nadie, Vada y Thomas salen de paseo en bicicleta y bajo un árbol se dan su primer beso. Tras esto, los niños se adentran en el bosque y se encuentran con una colmena que derriban a pedradas justo antes de salir corriendo hasta el lago donde se zambullen para evitar las abejas.
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| Thomas y Vada en bicicleta en Mi chica (1991) |
Pocos días después, Thomas vuelve en solitario al lugar para buscar un objeto que perdió Vada, pero el pequeño no corre tanta suerte como en la ocasión anterior, y como ya os podéis imaginar… hasta aquí lo que os podemos contar del argumento de “Mi chica”.
Técnicamente en “Mi chica” nos encontramos con algo realmente sorprendente en el cine, una de esas cosas que pasan en contadas ocasiones y es que, basándose en una historia sencilla y un montaje que, por momentos, se parece más a una película de sobremesa (vaya, los típicamente llamados telefilm) que, a una gran producción, consigue algo inusual, engancharnos de comienzo a fin delante de la pantalla.
Con todo, ya desde el primer momento nos damos cuenta de que “Mi chica” va a ir mucho más allá de lo que sería una típica película infantil o de sobremesa pues, ya en las primeras secuencias vemos que su guion va más allá de dar pinceladas sobre los personajes ya que, nos los define en profundidad centrándose en los traumas por la muerte de familiares, dificultades por relacionarse, etc.
También, bajo nuestro punto de vista, es muy remarcable el trabajo de escenografía del equipo técnico de “Mi chica”, ya que, la película nos deja varias imágenes de esas que se quedan marcadas en nuestra memoria indefinidamente: ese primer beso, esa caída definitiva de Vada reclamando las gafas de Thomas.
Desde el punto de vista interpretativo nos gustaría remarcar el excelente trabajo de reparto de "Mi chica" juntando a las grandes estrellas del momento; Dan Aykroyd para interpretar al distante padre de Vada, Jamie Lee Curtis para ponerse en la piel de Shelly la comprensiva maquilladora y novia de Harry, Macaulay Culkin para dar vida al pequeño Thomas y Anna Chlumsky para la auténtica protagonista de la historia. Todos están realmente bien, aunque quien destaca por encima de todos es Anna Chlumsky que borda su trabajo dando vida a un personaje que deja atrás la infancia, debe enfrentarse a sus miedos, a la muerta y a un padre distante.
Por todo lo que os hemos contado, nuestra nota final para “Mi Chica” es de un 7.5 sobre 10.
“My girl” – USA – 1991
Dirigida por: Howard Zieff
Duración: 102 minutos
Género: Drama
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