Prosperar, alcanzar el éxito profesional y personal y disfrutar de libertad y respeto es un deseo compartido por muchas personas. Este conjunto de aspiraciones conforma lo que se conoce como el sueño americano, una idea profundamente arraigada en la cultura de Estados Unidos.
Para numerosos migrantes (especialmente procedentes de Centroamérica y Sudamérica) y también para muchos ciudadanos estadounidenses, el sueño americano se ha convertido en una meta vital, un objetivo que alcanzar a cualquier precio. Sin embargo, la extrema competitividad del modelo capitalista estadounidense ha transformado ese ideal, en no pocas ocasiones, en una trampa marcada por el fracaso, la frustración o incluso la destrucción personal.
Este concepto ha inspirado ríos de tinta y ha generado innumerables obras en el cine y la televisión. En esta entrada analizamos una película que adapta una novela publicada en 1946 y que utiliza el sueño americano como eje central para construir un inquietante thriller psicológico: "El callejón de las almas perdidas".
"El callejón de las almas perdidas" empieza trasladándonos a un lejano 1939, donde un vagabundo llamado Stan Carlisle (a quien da vida Bradley Cooper) deambula entre los puestos de un curioso circo. En una de las tiendas de dicho circo, Stan descubre el show protagonizado por un extraño personaje, un hombre trastornado quien, como atracción, se come un pollo vivo.
Al salir del espectáculo y sin un centavo en los bolsillos Stan conoce a Clem (Willem Dafoe), el dueño del circo, y empieza a colaborar con él con pequeños trabajos de montaje y desmontaje. En una parada, más estable, Stan conoce a “Madame Zeena” (Toni Collette) quien, además de alquilar su bañera y baño, realiza un acto de clarividencia en el circo con Pete, su alcohólico esposo. Aprovechando su don de labia, Stan se incorpora al grupo.
En una de las conversaciones con Clem, este le asume que el hombre trastornado no deja de ser un vagabundo sacado de cualquier callejón de la ciudad a cambio de opio y el pollo para comer. En su colaboración con Zeena y Pete, este le remarca que nunca quiera coger el libro donde están sus trucos ya que implica un grave peligro. Con todo, una noche Pete no supera la borrachera y muere quedando el libro en poder de Stan.
Al poco tiempo, y después de salvar el circo de la policía con una gran dosis de labia, Stan y su novia Molly dejan el circo para tentar la suerte en Búfalo.
Dos años después, y aplicando los conocimientos del libro de Pete, Stan se ha convertido en todo un adivino para la clase adinerada de la ciudad, y Molly es su asistente en el número. Un día el número es interrumpido por la Dra. Ritter (a quien interpreta Cate Blanchett) intentando demostrar que el acto es una estaba, pero Stan lo impide dejando asombrada a la doctora.
Días después de esto y con la objeción de Molly, Stan acepta poner en contacto al hijo del juez Kimball con este y su esposa lo que acabará provocando una reacción inesperada en la pareja.
A partir de ahí, Ritter invita a Stan a su gabinete donde le propone hacer un gran negocio con el magnate Ezra Grindle, quien quiere, a toda costa, ponerse en contacto con una joven novia que tuvo muchos años atrás y que murió.
¿Lo conseguirá Stan? ¿Qué consecuencias le depara este acto con la Doctora Ritter? Como ya os podéis imaginar, nosotros lo sabemos la respuesta a estas preguntas e incluso a alguna más, pero nos las guardaremos celosamente.
Técnicamente “El callejón de las almas perdidas” es la adaptación, realizada por el mexicano Guillermo del Toro, de la novela homónima de William Lindsay Gresham publicada en 1946. Esta adaptación cuenta con un gran elenco de actores Hollywood para contarnos una historia de personas en tres actos que, por momentos, parecen incluso tres películas diferentes, aunque eso sí, todas basadas en la mentira.
En cuanto al montaje nos encontramos con una de cal y otra de arena ya que, mientras nos encontramos con una gran puesta en escena con una estética tirando a barroca maravillosamente implementada, esta no está para nada acompañada por el desarrollo argumental y su errático ritmo.
Por otro lado tampoco nos ha acabado de gustar su falta de definición ya que, por momentos no sabemos lo que estamos viendo, si un thriller, un drama o una fábula contada con toques de comedia dramática. Una auténtica pena.
Desde el punto de vista interpretativo, de “El callejón de las almas perdidas” os diremos que, aunque nos ha gustado y mucho Bradley Cooper con un personaje y trabajo que aguanta la errática narración de la historia, quien realmente nos ha gustado es Cate Blanchett dando vida a la inteligente, sensual y brillante Doctora Ritter, sin olvidarnos del siempre solvente Willem Dafoe.
No os vamos a engañar, “El callejón de las almas perdidas” nos ha dejado un claro sabor agridulce ya que, por un lado nos ha parecido que cuenta una gran historia con un gran despliegue técnico y por otro, nos ha dejado una pregunta en la cabeza: ¿Qué nos ha querido contar realmente?
Por todo lo que os hemos contado, nuestra nota final para “El callejón de las almas perdidas” es de un 6 sobre 10.
Título: “Nightmare Alley” – 2021 – USA
Dirigida por: Guillermo del Toro
Duración: 150 minutos
Género: thriller, drama






