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martes, 20 de agosto de 2024

Recursos inhumanos

Recursos Inhumanos - Poster
Desde hace muchos años, uno de los temas que más preocupan a la sociedad es el paro, tanto el que afecta a nuestros jóvenes, grupo al que parece imposible que las empresas den la confianza suficiente como para entrar en el mercado laboral, como a la gente más mayor quienes cumplida cierta edad, parece que han dejado de ser útiles a las empresas y quedan arrinconados en el mercado laboral, aunque tengan más experiencia y callo que ninguno en sus sectores.

El mundo del capitalismo salvaje y su afectación, tanto en positivo como en negativo a la sociedad es un tema recurrente, tanto en la literatura, como en la calle como en el cine y la televisión. En este sentido, en 2020 se estrenó una miniserie francesa basada en el libro de Pierre Lemaitre titulado “Cadres Noirs”, os estamos hablando de “Recursos Inhumanos”.

“Recursos Inhumanos” empieza presentándonos a Alain Delambre (interpretado por Eric Cantona), un hombre cuya edad se acerca a los sesenta años y vive en con Nicole, su mujer en un destartalado apartamento de París. Alain lleva seis años sin trabajar, ha acabado el paro y se dedica, cuando le surge la oportunidad a hacer trabajos de escasa duración y sin apenas calificación, aunque él había sido director de recursos humanos en una empresa que decidió rejuvenecer su plantilla.

Después de responder a la agresión de un superior con otra agresión en la empresa donde hace un trabajo temporal, Alain se ve de nuevo en la calle con la única opción de continuar echando curriculums que nunca obtienen respuesta, hasta un día que, misteriosamente, entra a formar parte de un proceso de selección para una gran empresa aeronáutica, Exxya.

Pese a hacer una mala prueba, Alain es preseleccionado justo cuando el CEO de Exxya, Dorfmann (Alex Lutz) aparece en prensa después de anunciar que presentará un plan de recorte que afectará a más de 2000 empleados. La prueba final para Delambre se realizará en la sede de Exxya donde Lutz ha preparado un juego maquiavélico, usar a los finalistas de su oferta de trabajo para valorar la actitud de los directivos de su compañía en un juego de rol que escenificará el secuestro de dichos directivos por parte de un grupo de terroristas.

Delambre ve este juego como una última oportunidad en su vida, y no duda ni un momento en, con la ayuda de su amigo Charles, investigar uno por uno a los directivos de Exxya, tampoco dura en prepararse con un expolicía en técnicas de secuestro y claro, como todo esto vale dinero que él no tiene, tampoco teme en extorsionar a su yerno y a su hija para conseguirlo.

Con todo, algo se tuerce cuando está a punto de llegar el gran día ya que, Alain tiene el soplo de que todo está organizado para que se quede otro candidato. Como Alain no está dispuesto a pasar por ello, decide tomar las riendas de la situación y sorprender a todos.

Poco después de empezar el juego de rol, y con los directivos tomados por el grupo ficticio de terroristas, Alain saca un arma real y les toma a todos como sus rehenes haciéndoles pasar miedo, mientras les cuenta porqué lo hace, y porque no exige ningún rescate.

Finalmente, y ante la inminente llegada de las fuerzas especiales, Delambre les suelta y es preso y enviado a la cárcel en espera de juicio. En la cárcel la situación no es muy halagüeña ya que, siendo el nuevo tiene que sufrir el desprecio y las agresiones (forzadas desde fuera por contactos de Lutz).

Delambre (Cantona) en pleno juicio
Delambre (Cantona) en pleno juicio



A medidas que se acerca el juicio, se van conociendo más detalles mientras Delambre se va integrando en la prisión y haciendo su historia se conozca en el exterior (a través de periodistas y de un libro). También se conoce que Delambre tiene un as en la manga, durante el secuestro se hizo con más de 20 millones de euros de Exxya, lo cual, obviamente intentará usar en su beneficio.

¿Cómo acabará el juicio de Delambre? ¿Podrá Alain Delambre rehacer su vida o por el contrario Lutz se lo pondrá difícil? Nosotros evidentemente sabemos las respuestas a estas preguntas, pero nos las guardaremos celosamente.

Técnicamente os diremos que la miniserie “Recursos inhumanos” nos ha sorprendido en especial por su montaje claramente dividido en dos partes de tres capítulos cada una. En la primera parte nos encontramos con una denuncia social total, especialmente hacia una sociedad que se mira constantemente el ombligo olvidando a la gente que cae fuera de ella, dejándoles sin espacio, sin recursos y sin posibilidades de volver a entrar en la misma. En la segunda parte, “Recursos inhumanos” vira totalmente hacia una trama judicial (o carcelaria por momentos) perdiendo la magia que había ganado inicialmente.

Lo que nos presenta “Recursos inhumanos” no es para nada un plato de fácil digestión ya que toca muchos palos y la mayoría complejos, entre ellos nos encontramos con la posibilidad de la pérdida de la casa, la marginación social, la disolución de la familia, etc. Con todo, en su primera parte, consigue que empaticemos con el protagonista y sus problemas, aunque quizá no tanto con las acciones que decide tomar.

Interpretativamente hablando os diremos que nos ha gustado y mucho el trabajo de Eric Cantona, haciéndose totalmente suyo un personaje muy complicado que pasa de la frustración a la indefensión en cuestión de minutos, desembocando a veces en la violencia y otras, la mayoría en la impotencia, aunque eso sí, haciendo gala de una buena inteligencia y anticipación. Sin lugar a duda todo un acierto haberlo escogido.

No os vamos a engañar, la primera parte de “Recursos inhumanos” nos ha encantado, pero no la segunda y su resolución, por tanto, aunque la consideramos una buena serie, nuestra nota final para ella es de un 6 sobre 10.



Título original: “Derapages” – 2020 – Francia
Año de creación: 2020
Año de finalización: 2020 (temporada única)
Duración: 6 episodios (de unos 50 minutos cada uno)
Género: Drama

 

miércoles, 16 de junio de 2021

Lupin - Temporada 1

Lupin - Poster - Temporada 1
Dentro de la política, obviamente impuesta por las autoridades, de tener un porcentaje de producción de cada país donde da servicio a sus socios, la plataforma de streaming Netflix, parece que va manteniéndolo, consiguiendo además grandísimos datos de audiencia a nivel mundial.

Uno de estos últimos grandes éxitos a nivel mundial vino de Francia, y lo hizo con una miniserie que, literalmente, arrasó en 2021. Os estamos hablando “Lupin”, la serie inspirada en el mítico personaje Arsène Lupin, aunque como intuimos que muchos no sabréis quien es, empezaremos contándooslo.

“¿Quién es Arsène Lupin?” Arsène Lupin es un personaje literario creado por Maurice Leblanc y que estuvo activo la primera mitad del pasado S. XX.  Lupin era un ladrón de guante blanco que actúa, pese a hacerlo al margen de la ley, contra ricos y auténticos villanos.

Pues bien, la serie “Lupin” recupera las aventuras de este mítico personaje para llevarlo a las calles de la actual Paris.

“Lupin” empieza presentándonos al auténtico protagonista de la miniserie, Assane Diop (a quien da vida un acertado Omar Sy). Le conocemos en las instalaciones del museo del Louvre, trabajando como portero/conserje, aunque muy pronto vemos que tiene otro objetivo, hacerse con un valioso collar de Maria Antonieta, la familia propietaria del cual, los Pellegrini, quieren subastarlo. Pese a la buena organización y planificación, el robo no sale exactamente como Diop espera.

Esta sorpresa en la resolución del robo conlleva una sorprendente revelación, la relación entre la familia Pellegrini en el encarcelamiento y posterior muerte en la cárcel de Babakar Diop, el padre de Assane, 25 años atrás.

A partir de este momento, Assane empezará una carrera contra reloj para desenmascarar al magnate Hubert Pellegrini, y lo hará sirviéndose de las acciones del mítico personaje de Lupin (ídolo tanto suyo como de su fallecido padre).

La investigación sobre la muerte de su padre llevará a Assane desde hablar con presos a enfrentarse y casi secuestrar al comisario Dumont quien le llega a confesar su implicación en los actos acontecidos en el pasado y, como no podía ser de otra forma, la vinculación de Pellegrini.

Con todo, acercarse al magnate Hubert Pellegrini y su enfrentamiento con el comisario Dupont lleva a Diop a una difícil situación, ya que deberá mantener esta investigación mientras sortea el trabajo de la policía francesa, que continúa investigando el robo en el museo del Louvre, y, sobre todo, intenta proteger a su ex mujer, Claire y su hijo adolescente, Raoul Diop (Etan Simon), otro gran fan de Arsène Lupin.

Por suerte para Diop, Youssef Guedira, un avispado policía acaba descubriendo lo que realmente pasó en museo del Louvre con el fallido robo del collar de Maria Antonieta, aunque vista la implicación del comisario en el caso y el poder de Pellegrini en la vida social francesa, ¿será suficiente para liberar a la familia Diop de los peligros? Evidentemente, nosotros lo sabemos, aunque nos lo guardaremos bien.


Assane Diop (Omar Sy), protagonista de "Lupin"
Assane Diop (Omar Sy), protagonista de "Lupin"


Técnicamente, os vamos a ser muy sinceros, no entendemos muy bien a que es debido el tremendo éxito de esta primera temporada de “Lupin” pues, aunque podríamos considerar que, aunque estamos ante una serie con mucho potencial, sus más que evidentes problemas de montaje y su quizá, extremadamente corta duración (son sólo 5 capítulos de unos 40 minutos) para la historia que se quiere contar, convierten a “Lupin” en un amasijo de situaciones difíciles de digerir y de disfrutar completamente.

Dentro de los principales problemas que, bajo nuestro punto de vista, tiene esta primera temporada de “Lupin” encontramos: un enrevesado uso de los flash-backs con los que intentan contarnos lo que realmente pasó 25 años atrás (mezclando las aventuras de un adolescente Assane y los hechos que llevaron a la cárcel a Babakar) y a la vez, nos cuentan los trucos que usa Diop en el presente pocos minutos después de los lleve cabo, y todo, mezclado con otro gran problema, la falta de un malo claro y real a la altura de Assane Diop.

Interpretativamente, en la primera temporada de “Lupin” nos entramos con un inmenso trabajo de Omar Sy, su protagonista, un hombre que, con su trabajo consigue sustentar completamente la serie eclipsando totalmente al resto de personajes, los cuales y para descargar de culpa al casting, tienen poquísima definición y fuerza.

Sinceramente, nos ha parecido la primera temporada de una serie bastante tramposa (por su montaje), que intenta ser ligera y que acaba siendo un poco mareante, con todo, no la suspenderemos, pero nuestra nota final para la primera temporada de “Lupin” es de un 5 sobre 10.
 



Título original: “Arsène Lupin” - 2021 – Francia
Año de creación: 2021
Año de finalización: 2021 (primera temporada)
Duración: 5 capítulos (de unos 40 minutos cada uno)
Género: Thriller, Policiaco

 

jueves, 3 de septiembre de 2020

MILF

MILF (2018) - Cartel
Este verano tan extraño, en el que, la mayoría hemos intentado desconectar de la pandemia que nos azota desde hace meses, de confinamientos pasados y de muchas dudas sobre el futuro que nos espera, la plataforma de streaming Netflix ha tenido la delicadeza de ir realizando estrenos de forma más o menos frecuente, pero ¿a qué precio?

La verdad es que, con la mayoría de estudios de grabación paralizados por la pandemia, la mayoría de estrenos que han ido llegando tanto a la cartelera de nuestros maltrechos cines como al catálogo de las plataformas de streaming ha sido, básicamente, procedente de películas ya estrenadas años atrás y en ocasiones, películas que en su momento habían pasado con más pena de que gloria.

Dentro de este último grupo, a mediados de julio llegó al catálogo de Netflix una comedia francesa de 2018 titulada “MILF”, y lo hizo por la puerta grande, estando entre las 10 más vistas durante bastantes semanas, obviamente por el significado de MILF (‘Mother I’d Like …”). Después de unas semanas viéndola como recomendación, nos decidimos por verla, y hoy, en este pequeño rincón os lo contaremos.

“MILF” empieza presentándonos a las tres protagonistas, Cécile (Virginie Ledoyen), Sonia (Marie-Josée Croze) y Elise (Axelle Laffont), tres amigas de toda la vida que han pasado ya, los cuarenta años. Las tres se dirigen a la casa que Cécile tiene en la Costa Azul francesa, con la intención de empaquetar su contenido para venderla finalizado agosto.

Al poco de llegar a la casa, después de un accidentado viaje en coche, las tres amigas conocerán a tres chicos jóvenes (en la veintena), musculosos, atléticos y con muchas ganas de vivir aventuras durante el verano, los chicos son: Paul (Wäel Sersoub), Julian (Matthias Dandois) y Markus (Victor Meutelet), los tres, monitores de deportes acuáticos en la playa.

Los chicos van a intentar lo imposible para conseguir conquistar o enrollarse con ellas, lo cual conseguirán en una fiesta donde el alcohol y algunas drogas circula en abundancia.

Las tres mujeres se lo toman muy distinto, mientras Cécile (viuda desde hace poco) se niega a tener sexo con Markus, Elise se lanza a los brazos (y a lo que no son brazos) de Paul desde el primer momento, manteniendo una tórrida y sexual relación. A medio camino, nos encontramos con Julian y Sonia quienes en base de días, irán intimando más.


Dos de las parejas protagonistas de MILF
Dos de las parejas protagonistas de MILF


Los seis pasan juntos el verano viviendo aventuras y empaquetando la casa, hasta que llega el momento de volver a París y de ver, si los sentimientos de ellas y ellos han evolucionado o si por el contrario todo acabará como simples historias de verano. Nosotros lo sabemos, pero como es obvio, no os contaremos aquí.

No os vamos a engañar, técnicamente “MILF” es una de las películas más malas que hemos visto los últimos tiempos y lo es sobre todo porque, una vez vista, aún no sabemos lo que pretende ser, ni pretende transmitir. Por un lado, “MILF” es una comedia que empieza con un gag que podríamos catalogar de gamberrete, pero es el único de la película ya que, pronto toman importancia los dramas personales de cada una de las protagonistas.

Argumentalmente “MILF” es una película muy floja que no sabe aprovechar el sentido del humor para reivindicar que las mujeres que han pasado los 40 pueden vivir (ir de fiestas, emborracharse, tener líos con quien quieran, etc.) como cualquiera, sin escandalizar a nadie.

Desde el punto de vista interpretativo os diremos que “MILF” continua la tónica que os hemos contado hasta ahora ya que, los seis protagonistas son la auténtica comparsa de un guion sin sentido. Mientras ellas no saben si tienen que hacernos reír o preocuparnos, ellos son meros trozos de carne de gimnasio exhibiendo pectorales y nalgas en cada escena, aunque eso sí, sin arriesgar lo más mínimo.

En definitiva, “MILF” es una película que hubiese podido ser una buena comedia (incluso alocada), o un buen drama o incluso una película reivindicativa, pero al final, se queda como una mala película. Por todo lo que os hemos contado, nuestra nota final para “MILF” es de un 3 sobre 10.

 

Título original: “MILF” – Francia – 2018
Dirigida por: Axelle Laffont
Duración: 96 minutos
Género: Comedia

lunes, 29 de junio de 2020

Cuando tienes 17 años

Póster de la película Cuando tienes 17 años

En cada etapa de nuestra vida percibimos la realidad de una manera diferente. Durante la infancia, por lo general, todo parece bonito, sencillo y divertido. Los problemas apenas existen y, cuando aparecen, contamos con la protección de esos seres imprescindibles que son los padres, capaces de amortiguar casi cualquier golpe de la vida.

Con la llegada de la adolescencia, todo comienza a transformarse. Surgen los amigos, los primeros conflictos con ellos, las exigencias académicas y las dudas personales. Aun así, nada se compara con lo que ocurre cuando dejamos atrás esa etapa y nos adentramos en la edad adulta: las diferencias individuales se acentúan, los choques con los amigos y la familia se hacen más evidentes y aparece ese elemento tan temido como inevitable, el mundo laboral. 

Podríamos seguir recorriendo las distintas fases de la vida (la formación de nuevas familias o la ruptura con lo socialmente establecido), pero en esta entrada nos centraremos en uno de los momentos más complejos y decisivos: el difícil paso de la adolescencia a la edad adulta. Para ello, tomaremos como referencia la película francesa "Cuando tienes 17 años", una obra que retrata con sensibilidad y realismo este periodo de transición vital.

Cuando tienes 17 años” empieza presentándonos a uno de los protagonistas, Damien (Kacey Mottet-Klein) un joven adolescente que vive con su madre Marianne (Sandrine Kiberlain), en un pequeño pueblo de los Pirineos, mientras el padre, Nathan está de misión militar en África.

Lo que de entrada podría ser una situación idílica pronto da un pequeño giro, pues Damien vive una situación difícil en el instituto ya que, aunque es un alumno brillante, sufre el acoso y maltrato de uno de sus compañeros, Tomas (a quien da vida Corentin Fila).

Sin motivo aparente, Tomas empuja, derriba y pega a Damien quien, sin muchos miramientos se revuelve también contra su agresor convirtiendo su relación en una relación de odio y violencia quizá, demasiado traumática.

Paralelamente a todo esto descubrimos que la vida de Tomas es más complicada de lo que aparenta pues, además de tener que andar cada día 3 horas para poder asistir al instituto, en casa su madre adoptiva está gravemente enferma. Un día, después de recibir un aviso, Marianne llega a la casa de Tomas para visitar a su madre y hacerle unas analíticas.

Aunque no se trata de una enfermedad muy grave, está embarazada, como tiene cierto riesgo, la mujer es internada en un hospital provocando que Marianne ofrezca una habitación de su casa a Tomas mientras su madre esté en tratamiento. Como es evidente, cuando Damien se entera monta en cólera.

El comienzo de la relación entre Damien y Tomas no puede ser más tensa y aunque ante Marianne se comportan, a escondidas continúan totalmente enfrentados, aunque poco a poco, y gracias que Damien ayuda en los estudios a Tomas y este en casa, la situación entre ambos se va suavizando poco a poco.

Tomas y Damien, protagonistas de la película Cuando tienes 17 años
Tomas y Damien, los protagonistas de Cuando tienes 17 años

Con el paso del tiempo, Tomas tiene que volver a su casa y en ese momento, se despierta en Damien un sentimiento que no puede controlar ni ante Marianne ni ante el propio Tomas, se ha enamorado de este, aunque como bien os podéis imaginar, hasta aquí, lo que os contaremos del argumento de “Cuando tienes 17 años”.

No os vamos a decir que “Cuando tienes 17 años” es una grandísima película ya que tiene algunas lagunas (y no purificadoras como las que usa Tomas), tanto en su argumento como en su ejecución, pero sí que os diremos que es una buena película que explora más que correctamente el complicado paso de la adolescencia a la edad adulta en medio de un entorno complicado y más cuando nuestros protagonistas descubren que, el amor muchas veces no está del lado de la corriente más extendida socialmente.

Para los miembros de este equipo, a “Cuando tienes 17 años” le sobran algunos minutos de metraje, concretamente los que se gastan con la historia del padre militar que, no aportan absolutamente nada al desarrollo de la historia principal.

Interpretativamente nos gustaría remarcar los buenos trabajos de, sobre todo, Sandrine Kiberlain dando vida a la sufrida y comprensiva madre de Damien quien, con su buen trabajo da una consistencia total a la historia. También es muy remarcable el trabajo de Corentin Fila interpretando a quizá, el personaje más complejo de “Cuando tienes 17 años”, y lo hace genialmente bien, sin miedo a desnudarse ante la cámara (ni en sentimientos ni físicamente) para dar fuerza a un personaje digno de recordar.

Por todo lo que os hemos contado, nuestra nota final para “Cuando tienes 17 años” es de un 7 sobre 10.



“Quand on a 17 ans” – Francia – 2016

Dirigida por: André Tachiné

Duración: 114 minutos

Género: Drama, LGTBI


domingo, 29 de marzo de 2020

Jonas

Jonas (2018) Poster
Una de las cosas que, con esta situación de confinación y de cuarentena para derrotar la pandemia del Covid-19 hemos descubierto es que, aunque cueste, se pueden hacer las cosas bien y si las autoridades nos obligan a cumplir con el encierro para conseguirlo, lo haremos, y lo haremos intentando matar el tiempo de la mejor forma posible.

Dentro de esta filosofía, a los que nos encanta el cine se nos ha abierto un mundo, matar el tiempo disfrutando de una pasión y si encima poder hacerlo descubriendo títulos que, por otro lado, serían imposibles ver. Una de estas noches de encierro descubrimos un telefilm (no tuvo la suerte de llegar al circuito comercial) francés del pasado 2018, “Jonas”.

“Jonas” empieza presentándonos a su protagonista, Jonas (a quien da vida Félix Maritaud), un joven francés de 30 años cuando es detenido por la policía después de ser expulsado del club “Boys Paradise”. Una vez es fichado por la policía, Jonas vuelve a su casa, pero su novio, después de dejarlo dormir en el sofá, lo echa de la casa y de su vida sin contemplaciones.

Con una vida completamente destrozada, Jonas se refugia en un trabajo que apenas le gusta (es celador en un hospital). Jonas es un hombre completamente atormentado por su pasado el cual, no le permite vivir su presente.

Con un conjunto de flashbacks, la historia nos desplaza unos doce años atrás, donde nos encontramos con un Jonas adolescente (en esta época interpretado por Nicolas Bauwens), un chico tímido que debe soportar la burla de sus compañeros de instituto quienes no desaprovechan la oportunidad de señalarlo como “maricón”.

Un día, llega al instituto un alumno nuevo, Nathan (a quien da vida Tommy Lee Baïk), un chico abierto, con un toque chulesco y con una cicatriz que le da un toque misterioso y agresivo. Desde el primer día Nathan hace lo posible para estar con Jonas, a su lado en el pupitre, el recreo, etc.

Nathan, con el paso de los días va teniendo más y más confianza con Jonas a quién, un día y sin previo aviso, besa en los labios. Sin remedio y después de hacerse valer ante alguno de sus agresivos compañeros de instituto, ambos adolescentes inician una relación que va más allá de la amistad.

Una semana, y una vez convencidas ambas madres, Nathan y Jonas pasan el fin de semana juntos en casa del primero, bañándose juntos en la piscina de este y yendo al cine a ver una cinta de terror. A la salida, Nathan convence a Jonas de ir a un club para homosexuales, “Boys Paradise” pero, como son menores no les dejan acceder provocando que ambos acepten la propuesta de un desconocido de ir a un pub cercano donde sí les dejaran entrar.


Jonas y Nathan
Jonas y Nathan


Ya de vuelta al presente, el atormentado Jonas descubre en una red social a un chico que le llama poderosamente la atención, el joven Léonard (interpretado por Illian Bergala) quien parece que pueda tener la clave para unir el pasado y el presente de nuestro protagonista, aunque como bien sabéis, eso no lo descubriréis en esta crítica.

No os vamos a engañar, “Jonas” no es una película genial, y no lo es porque Christophe Charrier, su director, intenta ser tan políticamente correcto que no profundiza en ningún momento en el desarrollo de la historia, dejando que la misma tan en la superficie que se va enfriando con el paso de los minutos pese a jugar, y muy bien, con un guion que estremece, contándonos ese primer amor de Jonas.

Interpretativamente nos encontramos con las dos principales bazas de “Jonas”. Estas bazas son los dos actores que dan vida a su protagonista, Félix Maritaud de adulto y Nicolas Bauwens de adolescente. El caso de Maritaud es especialmente remarcable ya que, es quien mantiene y lleva toda la carga dramática de la película y lo hace realmente bien desnudándose emocionalmente cada vez que el maltrecho guion lo exige, con toda seguridad no es su mejor papel, pero en “Jonas” sin lugar a dudas es el mejor del plantel. Por el lado de Bauwens, los miembros de este equipo queremos agradecerle su naturalidad ante las cámaras y la forma como ha conseguido hipnotizarnos con su personaje, sin lugar a dudas, todo un acierto.

Como ya os hemos dicho, “Jonas” no es ninguna joya por sus defectos y por contarnos una historia que, sin profundizar ni arriesgar en ella, acaba siendo una historia que ya hemos visto muchas veces en el cine, aunque con todo, se deja de ver, sobre todo por la interpretación de sus actores principales.

Por todo lo que os acabamos de contar, nuestra nota final para “Jonas” es de un 6 sobre 10.




Título original: “Jonas” - Francia – 2018
Dirigida por: Christophe Charrier
Duración: 82 minutos
Género: Drama, Homosexualidad


miércoles, 4 de marzo de 2020

Especiales

Poster de Especiales
Estamos en un momento en que las carteleras de nuestros cines están copadas por grandes producciones de Hollywood (animación digital, superhéroes, secuelas y precuelas de gran éxito) quedando muy poco espacio para pequeñas producciones, para el cine de autor e incluso para el cine europeo que se aleja de los parámetros marcados desde Estados Unidos.

Recientemente lo hemos visto con la coreana “Parásitos” que ha conseguido su gran éxito comercial después de ganar, contra todo pronóstico, varios premios Oscar. Un caso parecido es el de la película hoy que os traemos en este rincón “Especiales”, a la que le ha costado 4 meses llegar a nuestra cartelera y lo ha hecho, por la puerta pequeña.

Sí, hoy en este rincón os vamos hablar del drama francés “Especiales” el cual, aunque algunos se empeñan en compararla con la española “Campeones”, poco tienen en común.

Especiales” empieza presentándonos a dos amigos, Bruno Haroche (interpretado por Vincent Cassel) y Malik (a quien da vida Reda Kateb), dos hombres de mediana edad a quienes no les une ni sus aficiones, ni la religión (Malik es musulmán, y Bruno, judío), les une un objetivo común, a acoger, cuidar e intentar insertar en la sociedad adolescentes con severos problemas de autismo a través de sendas organizaciones no gubernamentales.

Al tratarse de organizaciones sin ánimo de lucro con escasísimo presupuesto, tanto Bruno como Malik tomaron, tiempo atrás, la decisión de seleccionar como cuidadores a gente de los barrios más marginales de París para, además de conseguir mano de obra para sus proyectos, darles una oportunidad en la vida. Uno de los últimos en incorporarse a la organización de Bruno es Dylan, un joven inadaptado con un gran corazón y una vida totalmente desestructurada.

Al poco de incorporarse, Bruno recibe la llamada de un hospital para reclamar su ayuda, sin dudarlo y aunque está totalmente colapsado acude a la llamada encontrándose con un nuevo caso de autismo severo, el de Valentín (Marco Locatelli), un adolescente que debe llevar permanentemente un casco para evitar que se dañe a sí mismo y al resto. Ni el hospital, ni el sistema pueden hacerse cargo de Valentín, por tanto, Bruno mueve cielo y tierra para ayudarle asignándole como cuidador a Dylan.

Para acabar de complicar la situación y paralelamente a la complicada recepción de Valentín, Bruno debe afrontar una investigación del gobierno francés a su organización. En dicha investigación se le cuestionará todo, la capacidad de sus cuidadores (la mayoría de ellos tienen más voluntad que estudios y formación), la calidad de vida que dan a los jóvenes y su propia capacidad para atender a los casi cincuenta jóvenes con autismo que están bajo su cuidado.

Como bien os podéis imaginar, no os vamos a contar como acaba la historia de Valentín ni la inspección a que es sometido Bruno y su organización. Sinceramente creemos que, pese a que es una película basada en hechos reales, si la encontráis es mejor que la veáis sin saber más.

De “Especiales” nos gustaría remarcar sobretodo el guion y montaje ya que, pese a no disponer de los habituales alardes técnicos, consigue transmitirnos completamente el mensaje que pretende y lo hace, además, mostrándonos la pura realidad sin azucararla ni entrar en amarillismos. La lucha por la superación de sus problemas por parte de los jóvenes autistas y la lucha de Bruno por ellos por encima de su propia vida (la cual se va deteriorando en base a vivir por y para sus chicos) copa casi todo el metraje de “Especiales” y todo, desde un punto de vista humano e intimista sin convertirla en una cinta aburrida ni repetitiva.

Interpretativamente nos gustaría remarcar, sobre todo, el impresionante trabajo de sus dos actores protagonistas, Vincent Cassel y Reda Kateb (Bruno y Malik respectivamente), ambos colosales y entregados a sus papeles los cuales llenan de vida, sufrimiento, entrega y, aunque parezca mentira, optimismo. Sinceramente, nos quitamos el sombrero ante la elección del casting de “Especiales”.

No os vamos a engañar, “Especiales” hace honor a su propio título (una vez más en el cine, una traducción libre de la original, en este caso: “Hors normes”) ya que, se convierte en una película realmente especial, de esas que entran en la cabeza de uno y se quedan permanentemente. Por todo lo que os hemos contado, nuestra nota final para “Especiales” es de un 7.5 sobre 10.




Título original: “Hors normes” – Francia – 2019
Dirigida por: Olivier Nakache y Eric Toledano
Duración: 114 minutos
Género: Drama, Hechos reales



miércoles, 20 de noviembre de 2019

El juego

El juego Poster Francia
Desde hace unos años, en casi todos los foros que vayan un poco más allá de temas deportivos (y políticos por extensión), hay un tema que más temprano que tarde se pone sobre la mesa, el del uso y del abuso de los smartphones, esos modernos aparatos que debemos ir cambiando regularmente para estar permanentemente en contacto con otras personas, mientras las que tenemos al lado esperan a que uno acabe de mirar la pantalla.

¿Cuántas veces hemos estado sentados en una mesa, ya sea en casa o en un restaurante con amigos o familiares y uno o varios de los ellos están la mayor parte del tiempo “hablando” por Whatsapp o contestando mensajes de redes sociales sin poner atención al resto de la mesa? Apostamos que más de una y más de dos… y que desgraciadamente, cada vez es una situación más frecuente.

En 2016, el italiano Paolo Genovese se atrevió a llevar esta situación a la gran pantalla con la comedia dramática “Perfetti sconosciuti”. Desde entonces, y precedido por el éxito de esta, casi cada país con industria cinematográfica ha sacado su propia versión adaptada. Hoy, nos centraremos en una de estas versiones, concretamente en la francesa: “El juego”.

“El juego” llegó a nuestras pantallas a finales de 2018 con un planteamiento de lo más simple, juntar a cuatro parejas, amigas desde hace muchos años alrededor de una mesa para cenar.

El juego” empieza con la llegada al apartamento de la pareja anfitriona de las otras tres parejas de amigos, bueno, de dos parejas y un amigo que llega en solitario, ya que su pareja no les ha podido acompañar.

Mientras los anfitriones empiezan a preparar la mesa y los entrantes, aparecen entre ellos las primeras tensiones. Unos minutos después, los siete toman asiento alrededor de la mesa, aunque pronto se dan cuenta que no estarán ellos solos cenando, pues las melodías y pitidos de sus respectivos smarphones pronto toman el protagonismo.

Viendo que los protagonistas de la cena iban a ser los teléfonos móviles, uno de los asistentes propone realizar un curioso y a la vez peligroso reto en forma de juego. La propuesta es que todos los comensales deberían poner su teléfono móvil sobre la mesa y mientras dure la cena, todos deberán contestar públicamente todas llamadas, mensajes y emails que reciban, de forma que, todos los asistentes podrán escucharlos, leerlos, etc.

Después de las más lógicas reticencias, el grupo de amigos acepta el juego pensando en que, seguramente no les tocará descubrir ninguno de sus secretos más personales. Craso error ya que, a las primeras de cambio, y a raíz de los primeros mensajes, los celos y la desconfianza entre los miembros de las parejas aparecen sin contemplaciones.

¿Os imagináis una situación parecida? Suena el teléfono de vuestra pareja y recibe un mensaje subido de tono de un desconocido ¿cómo reaccionaríais? ¿el puntal de toda pareja, la confianza, se vería afectado? Nosotros, sabemos lo que pasa en “El Juego”, aunque como ya os podéis imaginar no os lo contaremos… aunque, quizá, con un whatsapp…

Técnicamente no os diremos que “El juego” sea una genialidad, más bien, y sin que suene despectivo os diremos que es la típica comedia francesa con toques de drama. Su argumento es claro y conciso, su montaje ciertamente dinámico, e incluso es capaz de sorprender con su final. La verdad es que Fred Cavayé, el director de “El juego” y su equipo consiguen una buena comedia con la que pasar un buen rato y además hacernos pensar.

Desde el punto de vista interpretativo, y sin entrar en detalle en cada protagonista os diremos que, para nosotros, el casting entero es realmente bueno consiguiendo con su trabajo dar vida a un grupo de amigos perfectamente definidos y dibujados, con sus fortalezas, sus dudas, sus faltas de confianza y sus secretos.

Sinceramente os diremos que, pese a no ser una obra de arte, esta versión de “El juego” nos ha gustado, se deja ver muy bien y tiene toques, pese al drama que destila, de fino humor. Nuestra nota final para “El juego” es de un 7 sobre 10.





Título original: “Le jeu” – Francia – 2018
Dirigida por: Fred Cavayé
Duración: 90 minutos
Género: Comedia, Drama


jueves, 14 de marzo de 2019

Profesor en Groenlandia

Cartel de Profesor en Groenlandia
Normalmente, las carteleras de nuestros cines se copan de grandes producciones de Hollywood, de los más variopintos superhéroes o de títulos que se anuncian a bombo y platillo en autobuses, metros o anuncios en televisión. Por suerte, en ocasiones y sobre todo en algunos cines donde, aún a día de hoy apuestan por el cine en mayúsculas, se pueden encontrar producciones independientes que consiguen llevarte a otro mundo.

Por suerte, nuestro cine de cabecera es uno de esos cines en los que, pese a proyectar también las grandes producciones del sector, apuestan también por el cine independiente y el cine europeo. Hace unos días y englobado dentro de este género, llegó sin hacer ruido y sin publicidad, la cinta francesa “Profesor en Groenlandia”.

Profesor en Groenlandia” nos desplaza a la Dinamarca del año 2016. Allí nos encontramos con Anders Hvidegaard, un joven profesor recién titulado en espera de conseguir su primer destino. Ya en el despacho de asignación de destinos descubrimos que el deseo de Anders es irse a Groenlandia. Le ofrecen tres opciones y Anders acaba escogiendo Tinitequiilaq, el más recóndito de los destinos posibles, un pequeño pueblo de unos 80 habitantes.

La llegada de Anders a Tinitequiilaq no puede ser más chocante para el joven profesor. Su llegada se produce a principios de invierno, pero el pequeño pueblo se encuentra ya totalmente cubierto por nieve y carece agua corriente (la debe transportar él mismo con bidones, tanto para beber, como para ducharse).

Por si la dureza climática del pequeño pueblo no fuera suficiente, Anders muy pronto descubrirá que sus jóvenes alumnos no se lo pondrán nada fácil. Los pequeños, al igual que el clima, parecen totalmente asalvajados y tienen una clara disposición al pasotismo, tanto hacia él como hacia el colegio.

Entre los pequeños, uno llama la atención de Anders, el pequeño Asser quien tras unos primeros encuentros realmente salvajes, empieza a aprender en clase, aunque pronto la racha se trunca ya que deja de asistir para ayudar a su abuelo a cazar y pescar. Cuando Anders va a casa del pequeño para que le dejen volver a la escuela, se encuentra con la clara realidad del lugar: él, como danés colonizador no es bienvenido, y el pequeño debe colaborar en casa para asegurar la subsistencia de la familia.

Con el avance el tiempo y del invierno, Anders inicia también su camino de aprendizaje y descubrimiento, entendiendo que más allá de las grandes masas de hielo y de grandes animales, hay una forma de vida con profundos valores culturales hasta el momento desconocidos para él, aunque como ya os podéis imaginar, ha llegado el momento de deciros que, hasta aquí lo que os podemos contar el argumento de “Profesor en Groenlandia”.

Técnicamente “Profesor en Groenlandia” es una película visualmente impresionante. Sus imponentes paisajes helados ayudan a la perfección a crear el ambiente intimista necesario para contarnos la tierna historia del profesor, quien huyendo de su granja paterna debe enfrentarse a la dureza de la vida y a su profesión en un territorio inhóspito y salvaje. La historia se narra a ritmo pausado, sin grandes giros argumentales ni sorpresas, como lo que intenta reflejar, que no es otra cosa que la vida misma.

Desde el punto de vista interpretativo “Profesor en Groenlandia” nos parece una cinta realmente peculiar ya que tanto su actor principal, Anders Hvidegaard como el secundario, el pequeño Asser Boassen, jamás se habían puesto delante de las cámaras para hacer cine profesional y además podríamos decir que se interpretan a si mismos. Evidentemente, no están a la altura del trabajo de los grandes profesionales del sector, pero sí consiguen dar vida y sentimientos a sus personajes. En el equipo creemos que esta particularidad de “Profesor en Groenlandia” le da un valor casi incalculable.

Seguramente muchos catalogarán “Profesor en Groenlandia” como a una película aburrida, pero nosotros no lo creemos. Sí que es verdad que no es una película para todos los públicos sobre todo, no lo es para aquellos que busquen acción o superhéroes, pero podríamos decir que es un docu-film de lo más recomendable. Por todo lo que os hemos explicado, nuestra nota final para “Profesor en Groenlandia” es de un 7 sobre 10.



Título original: “Une année polaire” – 2018 – Francia
Dirigida por: Samuel Collardey
Duración: 94 minutos
Género: Drama, Documental



domingo, 17 de septiembre de 2017

No se lo digas a nadie

No se lo digas a nadie - Cartel
Cuando hace más de 120 años los hermanos Lumière desafiaron a la sociedad parisina con su revolucionario invento del cinematógrafo, poco se podría esperar nadie que evolución tras evolución, la industria del cine se haya convertido en uno de los grandes motores del mundo y de la cultura.

Dos cambios de siglo después y aunque muchos no lo crean, Francia continúa siendo una de las grandes potencias mundiales en la industria del cine, quizá no tanto en la del cine comercial (donde también han despuntado obras como “Amelie” o “Dios mío, ¿pero qué te hemos hecho?”) pero sí en la producción de grandes historias, tanto comedias como thrillers.

Hoy os queremos hablar de “No se lo digas a nadie”, uno de estos thrillers que llevan el sello “made in France” y que cosechó varios premios Cesar allá por 2007 además de un importante éxito de crítica y de espectadores en aquellos países donde no fue marginada.

No se lo digas a nadie” empieza con un flashback que nos traslada hasta 1998 para presentarnos al doctor Alex Beck (François Cluzet) y a su esposa Margot (Marie-Joseé Croze) disfrutando de una tarde lago el día de su a aniversario. Desgraciadamente para la pareja, es también el día en que Margot es asesinada y él agredido.

Ya en 2006, ocho años después de la pérdida de Margot, Alex se dedica en cuerpo y alma a su trabajo y continúa celebrando sus aniversarios como hacía con su esposa, marcándolos en el árbol ante el que se declararon su amor. Justo cuando su familia le reclama que acepte ya la muerte de Margot, recibe un misterioso correo electrónico en el que le aportan pruebas según las cuales posiblemente su mujer no esté muerta.

Al tratarse de un caso cerrado años atrás, Alex decide ponerse a investigar en solitario la posibilidad que su mujer continúe viva. Ayudado por el padre de uno de sus pequeños clientes, Alex irá tirando del hilo involucrándose hasta el final. En su búsqueda pasará por los barrios marginales de París, volverá al lago donde estuvo por última vez con Margot e intentará remover cielo y tierra, aunque el resultado de dicha investigación, como bien os podéis imaginar, no os lo contaremos en este rincón. Lo que sí que os contaremos es nuestra particular crítica de “No se lo digas a nadie”.

Guillaume Canet, el director de la película, consigue enganchar al espectador en muy pocas escenas gracias a la ambientación, el ritmo, la intriga y la fuerza interpretativa que el casting de la cinta da a sus personajes. El thriller se desarrolla a la perfección a través de varios hilos argumentales que van entrelazándose y culminan todos correctamente al finalizar un metraje que podríamos considerar ciertamente excesivo, aunque salvo en algún momento muy puntual en el que la lentitud se hace patente, termina por no resultar excesivo.

Interpretativamente os diremos que tanto Cluzet como Croze así como el resto de secundarios están más que correctos, transmitiendo en todo momento el agobio y la lucha de sus personajes, aunque quizá, bajo nuestro punto de vista, les ha faltado algo de proximidad al espectador al resultar por momentos un tanto fríos y distantes.

Os debemos asumir que en el equipo nos encanta el cine francés, la fuerza de sus historias, la contundencia de sus personajes y ese aire a cine del bueno, no de churrera de productos hechos a merced de la taquilla o ‘made in Hollywood’. Por todo ello, y por el buen rato que pasamos viendo “No se lo digas a nadie”, los miembros de este equipo le ponemos un 7 sobre 10 y la recomendamos a todos aquellos amantes del cine policíaco y del thriller.





Título original: “Ne le dis à personne” – Francia – 2006
Dirigida por: Guillaume Canet
Duración: 125 minutos
Género: Thriller, Policíaco