Mostrando entradas con la etiqueta 2016. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta 2016. Mostrar todas las entradas
miércoles, 18 de enero de 2023

Captain Fantastic

Captain Fantastic - Poster
Son muchas las películas que buscan quedarse en nuestra memoria, y a la vez, son muchas las que se quedan en el intento lastradas ya sea por una extremada fuerza emocional que impide una completa empatía con sus personajes, o ya sea por el empeño de muchos cineastas de usar todo lo que esté a su alcance para marcarnos. Sin lugar a dudas, dos opciones erróneas si son aplicadas como tal.

En 2016 llegó a nuestras pantallas una arriesgada apuesta, presentarnos a una familia diferente, una familia antisistema que decide vivir al margen de lo estipulado por la sociedad actual. Sin lugar a dudas, tenía muchas opciones de convertirse en un fracaso o una nueva cinta incomprendida. Os estamos hablando de “Captain Fantastic”.

“Captain Fantastic” empieza presentándonos a Ben Cash (a quien da vida Viggo Mortensen), el padre de una familia numerosa quien, junto a su esposa Leslie, deciden vivir una vida diferente a la típicamente americana. Desengañados por el capitalismo extremo, dejan las comodidades de la vida moderna para instalarse en un bosque, junto a sus seis hijos.

Lejos de la escuela, los Cash deciden inculcar a sus hijos los valores de autosuficiencia, el estar físicamente preparados, ser críticos y a vivir sin la tecnología con valores como el respeto a la naturaleza, el medio ambiente, etc.

Durante las primeras secuencias vemos que se habla de Leslie pero que esta está ausente ya que tenido que ser ingresada en un hospital debido a un trastorno bipolar. Poco tiempo después, Ben recibe la noticia que Leslie ha muerto, se ha suicidado en el hospital.

Inicialmente Ben piensa hacer un funeral como hubiese querido Leslie, quien como budista, quería ser incinerada, aunque esta decisión pronto choca con Jack (el padre de Leslie) quien ya le está organizando un sepelio de lo más convencional amenazando además a Ben de hacerle arrestar si se presenta al funeral.

De buenas a primeras Ben decide no ir, ni él ni sus hijos, pero pronto cambia de opinión y decide ir con sus hijos iniciando así un viaje, para ellos, iniciático y trascendental fuera de la seguridad de la naturaleza.

La primera parada es en casa de su hermana Harper. Allí empiezan a surgir los primeros choques, tanto entre los mayores como entre los hijos, los cuales, encabezados por el mayor, Bodevan (George MacKay) y Rellian (Nicholas Hamilton) empiezan a dudar de Ben y de sus habilidades como padre y formador.

Ya en el funeral de Leslie el enfrentamiento es total, tanto con su suegro Jack en la iglesia como con Bodevan quien le dice que a sus espaldas con Leslie había conseguido entrar a múltiples universidades como con Rellian quien le ataca por no cuidar a su madre mientras estaba enferma y enfrentándose a él diciéndole que se quedará con sus abuelos para hacer una vida normal.

Después de una “operación de rescate” de Rellian en la que casi muere una de las hijas, Ben decide que aceptará la decisión de sus hijos y que, si ellos prefieren quedarse en la opulencia de la vida que les ofrecen sus abuelos, no se opondrá, aunque él continuará con la vida que había iniciado.


Ben y su familia llegando al funeral
Ben y su familia llegando al funeral



Por sorpresa para él, sus hijos le acompañan, tanto en la nueva vida como en darle el final que su madre Leslie hubiese querido, aunque el desenlace nos lo guardaremos.

Técnicamente, nos gustaría alabar uno de los grandes aciertos de “Captain Fantastic” el cual, no es otro que darnos una visión de ambos tipos de vida (el típicamente americano y el alternativo que tienen los Cash) sin intentar imponernos uno sobre el otro, es más, nos muestra tanto las bondades como las maldades de cada uno de ellos de una forma sencilla y natural. Sin lugar a dudas un gran acierto.

Otro punto destacable es el giro que la película tras una primera parte de presentación de la vida natural de los Cash, convirtiéndose en una suerte de road movie donde se van desgranando, entorno a un viaje iniciático y emocional, tanto el crecimiento de los niños como las grietas que surgen entre ellos cuando descubren otro tipo de vida, reflejando calmadamente, un choque de realidades.

Interpretativamente hablando, “Captain Fantastic” cuenta que una excelente selección de su casting, tanto en el caso de los 6 actores que dan vida a los hijos de Ben, como la elección de Viggo Mortensen para interpretar al auténtico protagonista. Viggo Mortensen está realmente soberbio en “Captain Fantastic” fundiéndose en su personaje y demostrando una gran química con los que representan sus hijos. Sin lugar a dudas, su trabajo es uno de los grandísimos éxitos de esta película.

Por todo lo que os hemos contado, y pese a que “Captain Fantastic” no es una de esas películas que cambiará vuestra vida, sí que os entretendrá y a la vez os hará pensar, por tanto, nuestra nota final para ella es de un 7 sobre 10.



Título original: “Captain Fantastic” – 2016 – USA
Dirigida por: Matt Ross
Duración: 118 minutos
Género: Drama
jueves, 5 de mayo de 2022

Los principios del cuidado

Los principios del cuidado - Poster
Cuando uno piensa en una road-movie, de una forma u otra, en la cabeza le aparece una película de acción trepidante la cual le lleva, sin pausa, de un lado a otro a través de una ruta, habitualmente por carretera (por ejemplo: “Mad Max”, o “Thelma y Louise”. Con todo, hay otras road-movie que giran alrededor de un viaje, por carretera, pero cuyo eje principal es el drama o el crecimiento personal, como “Pequeña Miss Sunshine” o incluso la cinta que os presentamos hoy en este rincón: “Los principios del cuidado”.

Curiosamente, estas dos últimas películas comparten ciertos paralelismos, aunque “Los principios del cuidado” parte como adaptación de la novela de Jonathan Evison “The revised fundamentals of caregiving”, ambas películas tienen como ingrediente principal la mezcla drama con comedia y ambas películas estuvieron en el festival de cine independiente de Sundance, aunque a partir de ahí, “Pequeña Miss Sunshine” cosechó un éxito absoluto y “Los principios del cuidado” quedó relegada a las plataformas de streaming.

“Los principios del cuidado” empieza presentándonos a Ben (a quien da vida Paul Rudd), un escritor en horas bajas quien, al necesitar un nuevo trabajo realiza un curso para convertirse en cuidador. Al finalizar el curso, va a una entrevista de trabajo para ser cuidador del hijo de Elsa (Jennifer Ehle), Trevor (Craig Roberts) un joven de 18 años que sufre una distrofia muscular degenerativa.

Pese a su falta de experiencia y al particular carácter de Trevor (es un joven tremendamente sarcástico y punzante), acaba siendo contratado. Los primeros días no son nada fáciles, pues Trevor para nada colabora hasta que ve, la buena voluntad de Ben y que este, le trata como uno más y le ayuda en todo.

Con las primeras confianzas, Trevor le cuenta a Ben que una de sus ilusiones sería recorrer las principales atracciones que se encuentran en las carreteras estadounidenses, acabando en el pozo más profundo del mundo, una mina de cobre a cielo abierto en Utah. Cuando Ben lo escucha, le propone hacerlo, pero preso del pánico, Trevor se niega a hacerlo.

Pasadas unas semanas, y cuando Elsa tiene que estar una semana fuera por trabajo, accede al plan de Ben de realizar el viaje hasta Utah con Trevor, por tanto, embarca al joven en un coche adaptado y ponen rumbo al pozo más profundo del mundo. A primeras de cambio, y durante el camino Trevor le cuenta a Ben que quiere ir a Utah a ver a su padre, quien dirige un concesionario de coches y le abandonó, a él y a su madre, a los tres años cuando le diagnosticaron su enfermedad.

En una de las paradas de su viaje, conocen a una chica llamada Dot (Selena Gomez) de quien Trevor se enamora perdidamente, tras un par de encuentros y un almuerzo, Dot se junta a los chicos y les cuenta que se dirige a Denver para reiniciar su vida tras la muerte de su madre. Con los quilómetros el vínculo entre Dot y Trevor se hace cada vez más fuerte.

Más adelante en el camino se une al grupo Peaches, una mujer embarazada que quiere llegar a casa de su madre, pero su coche la deja tirada en medio de la autopista. Después de un tiempo en ruta, el grupo llega a Utah donde Trevor descubre a su verdadero padre decepcionándose tremendamente.


Trevor, Ben, Dot y Peaches llegando al pozo más profundo
Trevor, Ben, Dot y Peaches llegando al pozo más profundo


Cuando todo parece romperse, el grupo decide llegar a su destino donde, como ya os podéis imaginar, suceden algunas cosas que, nos guardaremos celosamente dejando aquí el desarrollo argumental de “Los principios del cuidado”.

Técnicamente, no os vamos a engañar, “Los principios del cuidado” peca de excesiva falta de originalidad y de riesgo en su planteamiento, presentándonos una historia con todos sus ingredientes más que conocidos, un chico joven y traumatizado descubre en su primer viaje vital, el amor y parte de su familia de la mano de un hombre igualmente marcado por un trauma personal quien, contradiciendo las normas básicas de su profesión acaba siendo un amigo de su cliente (¿No os suena este argumento de “The Upside”?).

Sí que resaltaremos, y en positivo, es el acertado uso del humor sarcástico, ácido e incluso negro para dar un toque distintivo a la historia. Sin lugar a dudas, un acierto para el equipo de “Los principios del cuidado”.

En el apartado interpretativo, “Los principios del cuidado” tiene un gran acierto que le hace despuntar sobre otras cintas parecidas, el trabajo casi brillante de sus dos actores principales, Paul Rudd dando vida al atormentado Ben y Craig Roberts interpretando al joven y lisiado Trevor mostrando entre ambos una química realmente excepcional que les permite meterse totalmente en sus personajes, llegando por momentos a desbordarlos.

Por todo lo que os hemos contado, y pese a su falta de originalidad, nuestra nota final para “Los principios del cuidado” es de un 7.5 sobre 10.



Título original: “The Fundamentals of Caring” – USA – 2016
Dirigida por: Rob Burnett
Duración: 93 minutos
Género: Drama, Comedia dramática
lunes, 29 de junio de 2020

Cuando tienes 17 años

Póster de la película Cuando tienes 17 años

En cada etapa de nuestra vida percibimos la realidad de una manera diferente. Durante la infancia, por lo general, todo parece bonito, sencillo y divertido. Los problemas apenas existen y, cuando aparecen, contamos con la protección de esos seres imprescindibles que son los padres, capaces de amortiguar casi cualquier golpe de la vida.

Con la llegada de la adolescencia, todo comienza a transformarse. Surgen los amigos, los primeros conflictos con ellos, las exigencias académicas y las dudas personales. Aun así, nada se compara con lo que ocurre cuando dejamos atrás esa etapa y nos adentramos en la edad adulta: las diferencias individuales se acentúan, los choques con los amigos y la familia se hacen más evidentes y aparece ese elemento tan temido como inevitable, el mundo laboral. 

Podríamos seguir recorriendo las distintas fases de la vida (la formación de nuevas familias o la ruptura con lo socialmente establecido), pero en esta entrada nos centraremos en uno de los momentos más complejos y decisivos: el difícil paso de la adolescencia a la edad adulta. Para ello, tomaremos como referencia la película francesa "Cuando tienes 17 años", una obra que retrata con sensibilidad y realismo este periodo de transición vital.

“Cuando tienes 17 años” empieza presentándonos a uno de los protagonistas, Damien (Kacey Mottet-Klein) un joven adolescente que vive con su madre Marianne (Sandrine Kiberlain), en un pequeño pueblo de los Pirineos, mientras el padre, Nathan está de misión militar en África.

Lo que de entrada podría ser una situación idílica pronto da un pequeño giro, pues Damien vive una situación difícil en el instituto ya que, aunque es un alumno brillante, sufre el acoso y maltrato de uno de sus compañeros, Tomas (a quien da vida Corentin Fila).

Sin motivo aparente, Tomas empuja, derriba y pega a Damien quien, sin muchos miramientos se revuelve también contra su agresor convirtiendo su relación en una relación de odio y violencia quizá, demasiado traumática.

Paralelamente a todo esto descubrimos que la vida de Tomas es más complicada de lo que aparenta pues, además de tener que andar cada día 3 horas para poder asistir al instituto, en casa su madre adoptiva está gravemente enferma. Un día, después de recibir un aviso, Marianne llega a la casa de Tomas para visitar a su madre y hacerle unas analíticas.

Aunque no se trata de una enfermedad muy grave, está embarazada, como tiene cierto riesgo, la mujer es internada en un hospital provocando que Marianne ofrezca una habitación de su casa a Tomas mientras su madre esté en tratamiento. Como es evidente, cuando Damien se entera monta en cólera.

El comienzo de la relación entre Damien y Tomas no puede ser más tensa y aunque ante Marianne se comportan, a escondidas continúan totalmente enfrentados, aunque poco a poco, y gracias que Damien ayuda en los estudios a Tomas y este en casa, la situación entre ambos se va suavizando poco a poco.

Tomas y Damien, protagonistas de la película Cuando tienes 17 años
Tomas y Damien, los protagonistas de Cuando tienes 17 años

Con el paso del tiempo, Tomas tiene que volver a su casa y en ese momento, se despierta en Damien un sentimiento que no puede controlar ni ante Marianne ni ante el propio Tomas, se ha enamorado de este, aunque como bien os podéis imaginar, hasta aquí, lo que os contaremos del argumento de “Cuando tienes 17 años”.

No os vamos a decir que “Cuando tienes 17 años” es una grandísima película ya que tiene algunas lagunas (y no purificadoras como las que usa Tomas), tanto en su argumento como en su ejecución, pero sí que os diremos que es una buena película que explora más que correctamente el complicado paso de la adolescencia a la edad adulta en medio de un entorno complicado y más cuando nuestros protagonistas descubren que, el amor muchas veces no está del lado de la corriente más extendida socialmente.

Para los miembros de este equipo, a “Cuando tienes 17 años” le sobran algunos minutos de metraje, concretamente los que se gastan con la historia del padre militar que, no aportan absolutamente nada al desarrollo de la historia principal.

Interpretativamente nos gustaría remarcar los buenos trabajos de, sobre todo, Sandrine Kiberlain dando vida a la sufrida y comprensiva madre de Damien quien, con su buen trabajo da una consistencia total a la historia. También es muy remarcable el trabajo de Corentin Fila interpretando a quizá, el personaje más complejo de “Cuando tienes 17 años”, y lo hace genialmente bien, sin miedo a desnudarse ante la cámara (ni en sentimientos ni físicamente) para dar fuerza a un personaje digno de recordar.

Por todo lo que os hemos contado, nuestra nota final para “Cuando tienes 17 años” es de un 7 sobre 10.



“Quand on a 17 ans” – Francia – 2016

Dirigida por: André Tachiné

Duración: 114 minutos

Género: Drama, LGTBI


domingo, 13 de octubre de 2019

Kiki, el amor se hace

Poster de "Kiki, el amor se hace"
Nuestra lista de películas que tenemos intención de ver no ha dejado de inflarse más y más, sobre todo desde que han caído a nuestras manos tres de las plataformas de streaming que han actualmente en el mercado español, Netflix, HBO y Amazon Video.

Con todo, una de las películas que más tiempo hacía que estaba en dicha lista y siempre, por algún motivo u otro, acabábamos descartando era la española “Kiki, el amor se hace”. En la mayoría de ocasiones, nos frenábamos por Paco León (reconocemos que nos gusta, pero en pequeñas dosis y aquí, dirige, actúa y es guionista), en otras, por el mero hecho de estar catalogada como comedia sobre el sexo y ser española, tres conceptos que, hasta el momento, no encajan mucho.

Finalmente, hace unos días nos decidimos a darle una oportunidad a “Kiki, el amor se hace”, así pues, nos acomodamos en el sofá, pulsamos el play y hoy, os lo contamos en este pequeño rincón.

“Kiki, el amor se hace” nos desplaza a un barrio del extrarradio de Madrid donde nos encontramos con una pareja haciendo el amor, Natalia y Alex. Al acabar Natalia le confiesa a Alex que, pese a disfrutar con él, su gran orgasmo le llegó hace relativamente poco al ser robada en una gasolinera.

Al poco, una nueva pareja entra en acción, son Paco y Ana. Ambos se someten a terapia de pareja pues, después de muchos años de relación han caído en la monotonía. Al salir de la terapia e intentar poner en práctica lo aprendido, Belén, una vieja amiga de Paco llegará a su casa para instalarse y dar al traste con todos sus planes.

La tercera pareja es la compuesta por Candela y Luís, dos feriantes que llevan más de dos años intentando desesperadamente tener hijos, aunque ningún método les funciona. Después de múltiples revisiones y comprobar que todo está bien, la doctora le comenta a Candela que quizá el problema venga porque ella no llega al orgasmo.

Luís y Mari Paz son un matrimonio de clase alta que las cosas les va a pedir de boca, sobre todo en lo económico ya que en lo sexual, Mari Paz no ha superado su accidente que la dejó en silla de ruedas y Luís sólo se excita viendo dormir a su mujer.

El último personaje en liza es Alexandra, un chica joven que trabaja en una empresa que ayuda a personas sordomudas a hacer llamadas telefónicas. Alexandra intenta ligar, pero es una chica cargada de peculiaridades… la principal que se excita y mucho al tocar telas de seda.

Como veis, cinco historias únicamente conectadas por un hilo, las curiosas filias sexuales de sus protagonistas quienes, además de descubrirlas poco a poco, deberán aceptarlas e intentar llevar a cabo su propia vida sin afectar, demasiado, a las de los demás, aunque ¿lo conseguirán? Evidentemente nosotros lo sabemos, pero como también es evidente, no os lo contaremos en esta crítica.

Lo que sí os contaremos es nuestra opinión sobre los diferentes apartados técnicos de “Kiki, el amor se hace”.

Técnicamente, “Kiki, el amor se hace” nos ha dejado bastante fríos ya que, esperábamos mucho más, sobre todo, en su faceta más cómica. Sí, realmente nosotros esperábamos una comedia y nos encontramos con un género un tanto indescriptible ya que, pese a tener varias escenas de comedia, gran parte del metraje de “Kiki, el amor se hace” se centra en contarnos las cinco filias sexuales (harpaxofilia, el poliamor, dracifilia, somnofilia y eliflia), su descubrimiento y su aceptación. Técnicamente, nos gustaría destacar en positivo de “Kiki, el amor se hace” su montaje, su fotografía y su banda sonora.

En cuanto al apartado interpretativo os diremos que, bajo nuestra modesta opinión, es donde “Kiki, el amor se hace” tiene su principal baza, y la tiene especialmente en su elenco femenino donde destacan especialmente: Belén Cuesta, Candela Peña y Alexandra Jiménez, en esta cinta, ellas llevan el peso interpretativo, adaptándose plenamente a las secuencias de comedia y a las de drama y eclipsando caso por completo a sus respectivas parejas.

Como os hemos dicho anteriormente, esperábamos mucho más de “Kiki, el amor se hace”, aunque quizá solo nos dejamos llevar por su potente campaña publicitaria. Por todo lo que os hemos contado, nuestra nota final para “Kiki, el amor se hace” es de un 5 sobre 10.





Título original: “Kiki, el amor se hace” – España – 2016
Dirección: Paco León
Duración: 102 minutos
Género: Comedia

jueves, 22 de noviembre de 2018

Swiss Army Man

Swiss Army Man Cartel
Aunque parezca lo contrario, los aficionados al cine lo tenemos realmente difícil para encontrar cintas originales o como mínimo que salgan de “lo mismo de siempre”. Nuestras carteleras más comerciales están plagadas de comedias de adolescentes, secuelas, precuelas y cintas de acción con superhéroes. Por suerte, aunque cuesten de encontrar, la industria del cine independiente continua intentando hacer obras distintas.

Uno de estos trabajos originales, y ciertamente poco comerciales, es la cinta estadounidense de 2016, “Swiss Army Man”, una comedia de supervivencia, amistad y autodescubrimiento protagonizada por Paul Dano y un sorprendente Daniel Radcliffe. En el equipo la hemos visto, y hoy en esta entrada, os lo contaremos.

El inicio de la trama de “Swiss Army Man” nos traslada directamente a una pequeña isla desierta del Pacífico. Allí nos encontramos con Hank (Paul Dano) un náufrago que está a punto de suicidarse cuando ve llegar un cuerpo misterioso a la orilla de la playa. Intrigado, Hank abandona su plan y corre a la orilla donde se encuentra con un cadáver (Daniel Radcliffe) que no para de echarse ventosidades. Después de intentar reanimarlo sin éxito, lo deja cerca del agua donde al poco la marea lo arrastra mar adentro.

Con el cadáver flotando en el mar, Hank observa como este se desplaza por el agua impulsado por sus propios gases lo cual, evidentemente, decide aprovechar para convertirlo en una especie de moto acuática para, sobre él, para cruzar el océano.

Ya en la costa, y aparentemente, lejos de la civilización, Hank se niega a abandonar el cadáver y se lo lleva tierra adentro donde descubre tantas cosas curiosas del difunto (entre otras, que puede guardar agua como si se tratara de un depósito, o que, sus erecciones le sirven de brújula) que acaba poniéndole el nombre de Manny y convirtiéndolo en su amigo.

Poco a poco, un nuevo cambio sacude a Manny, ya que, con la ayuda de Hank, empieza a recuperar el habla (aunque no la memoria). En su camino hacia la civilización, Hank crea escenarios y situaciones para explicarle a Manny lo que es la vida, y este poco a poco recupera una parte de su memoria que les empujará todavía más a su deseo de llegar a la situación, aunque, como ya os podéis imaginar, si llegan o no, no lo descubriréis en esta crítica.

Argumentalmente no os vamos a negar que “Swiss Army Man” es una cinta realmente extraña, ya que contada fríamente y a distancia, parece un alocado mejunje  totalmente surrealista que podría dar cuerpo a una comedia sin pies ni cabeza, pero nada más lejos de la realidad, ya que gracias a su poco convencional y acertado montaje, esta cinta se convierte en una divertida fábula.

Como os acabamos de contar, “Swiss Army Man” tiene un montaje tan poco convencional, que consigue darle una contundente y extraña lógica a la historia, combinando más que correctamente los gags más descerebrados con el humor negro y una potente fábula sobre la amistad. Gracias a todo esto, uno acaba de ver “Swiss Army Man” con ternura, recordándola con el paso de los días.

Quizá lo más remarcable de “Swiss Army Man”, a parte de su excelente trabajo de montaje, es el trabajo de sus dos actores principales, el acertadísimo Paul Dano dando vida al asocial Hank, y Daniel Radcliffe dando vida magistralmente a un cadáver y convirtiendo su trabajo en, para nosotros, el mejor papel de su vida. Sin lugar a dudas, la elección del casting es uno de los grandes aciertos de “Swiss Army Man”.

Por todo lo que os hemos contado, nuestra nota final para “Swiss Army Man” y su fábula sobre la amistad, el amor y el autodescubrimiento es de un 7 sobre 10.





Título original: “Swiss Army Man”  - USA – 2016
Dirigida por: Dan Kwan
Duración: 95 minutos
Género: Drama, Comedia, Amistad, Aventuras


viernes, 7 de septiembre de 2018

¡Canta!

¡ Canta ! Cartel
Esto de ir por primera vez a una ciudad y regresar con una película asociada a ella, no es ya la primera vez que nos ocurre. Hace 7 años nos pasó con “Cómo acabar con tu jefe” y Roma, y hace dos, con Nueva York y la película que os vamos a comentar hoy, “Sing!” / “¡Canta!”.

“¡Canta!” fue la segunda película de Illumination Entertainment estrenada el 2016, y llegó precedida de una potentísima campaña publicitaria, con todas las marquesinas y buses mostrándonos a un cerdo vestido con un traje rojo y empuñando un micro. Con todo, y pese a la potente campaña publicitaria los miembros de este equipo no pudimos cuadrar nuestros horarios y hemos tenido que esperar a verla por otros medios, lo cual ha pasado recientemente.

Así pues, recordando la imagen de las calles de Nueva York inundadas de la cerdita cantante, nos acomodamos en nuestro sofá y le dimos al “play” dispuestos a ver “¡Canta!”.

La historia empieza presentándonos a Buster Moon, un optimista koala que ha conseguido hacer de su ilusión su vida. Buster es un amante apasionado del teatro y además, es el propietario de un viejo teatro que lleva su nombre.

Pese a su ilusión, su teatro pasa por horas bajísimas ya que ninguna de las obras que ha presentado en él los últimos años ha conseguido convertirlo en rentable. Acuciado por unas deudas que no puede afrontar y con la sombra del cierre persiguiéndole en todo momento, a Buster se le ocurre una última idea para salvar su teatro: organizar un concurso de canto al más puro estilo “Factor X” u “O.T.”.

Como premio, la intención de Buster es ofrecer 1000 dólares, pero por error de su secretaria, la Srta. Crawley (una anciana iguana a la que le falta un ojo), el premio acaba ascendiendo a unos imposibles 100000 dólares.

Con un premio tan elevado, el éxito de convocatoria resulta abrumador y cientos de animales de toda la ciudad se presentan al casting del concurso. Al final del proceso, Buster y la Srta. Crawley acaban seleccionando a: Mike un ratón fanfarrón y ambicioso, Rosita una abnegada cerdita madre de 25 retoños, Ash una puercoespín que debe iniciar una nueva vida al ser abandonada por su novio, Johnny un joven gorila hijo de un poderoso mafioso de la ciudad y la adorable Meena, una elefanta con un severo miedo escénico.

Los ensayos de cada uno de los cantantes, la búsqueda desesperada de dinero de Buster y algún que otro desafortunado accidente marcan la previa de la gran gala, aunque como ya os podéis imaginar, para saber algo más de su desarrollo y resultado final, tendréis que buscar “¡Canta!” y verla, porqué nosotros cerramos aquí el grifo de nuestro desglose argumental.

Técnicamente, debemos reconoceros que esperábamos mucho más de “¡Canta!”, ya que por un lado, la imagen digital continúa manteniendo todos y cada uno de los tics de Illumination (poca definición, movimientos mecánicos, etc.), y por el otro lado, el montaje final de “¡Canta!, claramente separado en dos partes bien diferenciadas no acaba de funcionar del todo. La primera de estas partes busca la comedia en base a gags fáciles y poco originales, mientras que la segunda intenta explorar la faceta más musical pero que, y pese al correcto ritmo narrativo, tampoco acaba de enganchar.

En cuanto a los personajes, a los miembros de este equipo nos han parecido todos, excesivamente superficiales y aunque, para cada uno de ellos “¡Canta!” nos cuenta sus ilusiones y sus miedos, resulta muy difícil empatizar con ninguno.

Por todo lo que os hemos contado, ya os podéis imaginar que a nosotros “¡Canta!” nos ha decepcionado al incumplir su principal objetivo: entretener. Nuestra nota final para “¡Canta!” es de un 4 sobre 10.



Título original: “Sing!” – USA – 2016
Dirigida por: Garth Jennings
Duración: 100 minutos
Género: Animación 


viernes, 29 de junio de 2018

Star Trek. Beyond

Star Trek. Beyond - Mas Allá
En el mundo del cine estamos acostumbrados a hablar de sagas, precuelas, secuelas y reboots, pero tomar perspectiva y adentrarse en una de las franquicias más longevas del séptimo arte, es realmente complicado, y más cuando en estamos hablando de más de 700 capítulos distribuidos en 7 series y 13 películas, que es el bagaje que tiene actualmente la franquicia “Star Trek”.

Con esta entrada os queremos hablar de la última película de este fenómeno de culto que llegaba a nuestras pantallas en 2016 con el título de: “Star Trek. Beyond” (en España, “Star Trek. Más allá”) y correspondiente al cierre de la trilogía, ideada por J.J.Abrams, compuesta además de por esta cinta, por “Star Trek” – 2009 y “Star Trek: en la oscuridad” - 2013 ).

La trama de “Star Trek. Beyond” empieza pasado el ecuador de una de las misiones más largas de la USS Enterprise y su tripulación capitaneada por James T. Kirk (a quien da vida Chris Pine), cuando llegan a la flamante nueva estación estelar YorkTown con un permiso de descanso y abastecimiento.

En YorkTown, la vida de cada uno de los miembros de la tripulación parece alejarse de descubrimientos y viajes interestelares, ya que mientras Kirk presenta su candidatura a ser ascendido a vicealmirante, el piloto Sulu (John Cho) se reúne con su marido y su hija, y Spock (Zachary Quinto) recibe la noticia que su otro yo (el embajador Spock en una realidad alternativa) acaba de morir en Nuevo Vulcano.

Sin mucho tiempo para relajarse ni asimilar los cambios, la USS Enterprise es enviada a una nueva misión de rescate urgente, aunque cuando llegan al lugar, la nave cae en una emboscada de pequeñas naves que perforan la Enterprise como si fueran aguijones de abeja.

Con la Enterprise muy deteriorada por el ataque y Krall, el líder atacante en su interior, Kirk toma la determinación de ordenar el abandono de la nave quedándose únicamente él en el platillo de la misma mientras, sin propulsores, se precipita sin remedio hacia la superficie del planeta.

Después del impacto y con la mayor parte de la tripulación hecha prisionera por Krall, los cuatro supervivientes libres (el doctor McCoy, Spock, Krik y Scotty) empiezan a organizarse, cada uno por su lado para encontrar al resto de la tripulación. Scotty es rescatado por Jaylah, una chatarrera tecnológica que lo lleva a su casa (la vieja nave USS Franklin) y le ayuda a la vez, a dar con Kirk, Spock y McCoy.

Con unas pocas modificaciones, los antiguos teletransportadores de la Franklin vuelven a funcionar, y con ello la posibilidad de rescatar a su tripulación del campamento de Krall y todo a tiempo de salir del planeta a bordo de la vieja nave persiguiendo a Krall y su enjambre, quienes se dirigen a atacar la estación estelar de YorkTown.

Y como ya os podéis imaginar, hasta aquí vamos a llegar con la explicación argumental de “Star Trek. Beyond”.

Técnicamente, y bajo nuestro punto de vista, “Star Trek. Beyond” ha bajado como mínimo un escalón si la comparamos con sus dos partes previas, ambas dirigidas por J.J.Abrams. En esta ocasión, aún y remarcando alguna de las líneas típicas del universo Star Trek (como el valor de la amistad y el trabajo en equipo) el cambio de dirección ha convertido esta parte de la saga en una película puramente de acción, con el agravante que, la mayoría de sus escenas suceden a tal velocidad que uno es incapaz de retener, disfrutar e implicarse demasiado.

Desde el punto de vista interpretativo, “Star Trek. Beyond” ha tenido una de cal y otra de arena. Por un lado, nos han encantado los trabajo tanto de Chris Pine dando vida al capitán Kirk, como de Zachary Quinto interpretando al joven Spock (sin lugar a dudas un gran sucesor del malogrado Leonard Nimoy), como incluso del resto de tripulación de la USS Enterprise. Y por el otro lado, nos ha dejado muy fríos la interpretación y personaje de Idris Elba (Krall), aunque en este caso quizá es más debido a la poca definición del mismo que al trabajo interpretativo de Elba.

Por todo lo que os hemos contado, os podemos decir que “Star Trek. Beyond” nos ha gustado, aunque comparándola con las otras dos partes de la última trilogía (“Star Trek” – 2009 y “Star Trek: en la oscuridad” - 2013), esta es, sin lugar a dudas, la más floja. Con todo, nuestra nota final para “Star Trek. Beyond” es de un 6 sobre 10.




Título original: “Star Trek Beyond” – USA – 2016
Duración: 120 minutos
Dirigida por: Justin Lin
Género: Ciencia Ficción

jueves, 5 de abril de 2018

Nerve

Cartel de Nerve
Desde hace unos años, la pareja formada por Internet y ese gadget llamado Smartphone forman un matrimonio casi indisoluble, y desde hace algo menos, las redes sociales (Facebook, twitter, Instagram, etc.) se les han sumado para transformar nuestras vidas, en día a día, una vida más online.

Muchos de los que estáis leyendo esta entrada, aunque os cueste asumirlo, estaréis deseando esos likes que tanto se hacen de rogar (e incluso alguno sueña, a escondidas, a convertirse en influencer), eso sí, escondidos, aunque sea un poco, tras un pseudónimo. Es precisamente bajo esta perspectiva que en 2016 llegó a nuestras pantallas la película que hoy os vamos a comentar “Nerve, un juego sin reglas” y que por el momento podéis encontrar en Netflix.

En los primeros compases de “Nerve” se nos presenta a Venus/“Vee” (Emma Roberts), una joven de 17 años que, a punto de finalizar el instituto, recibe un email para inscribirse en el CalArts de California. Para Vee es la oportunidad de abandonar su casa y su Nueva York para cumplir un sueño y mudarse al Oeste. Antes de aceptar, opta por pensarlo, ya que su madre necesita tenerla cerca pues aún está superando la muerte del hermano de la joven.

Mientras lo piensa, su amiga Sydney (Emily Meade) le reta a apuntarse a un misterioso juego de realidad online llamado “Nerve”, ya sea como observadora o como jugadora. Ser observador implica pagar una cuota para ver y retar a los jugadores, y estos reciben una cantidad de dinero por superar los retos que se les va proponiendo.  Evidentemente, cuanto más alta sea la cantidad a recibir, más riesgo tiene el reto a superar.

Después de una incómoda situación en el bar entre Sydney, Vee y J.P. (el chico de moda del instituto y del que Vee está secretamente enamorada), Vee se lanza a hacerse una cuenta de “Nerve” en calidad de jugadora.

A primeras de cambio, toda la información de Vee es recopilada por “Nerve” (desde las publicaciones que ha hecho en todas sus redes sociales, hasta la información de sus cuentas corrientes, pasando por sus correos electrónicos, etc.). Sin seguidores y sin prestigio en la nueva red, pronto Vee recibe el primer reto, besar durante 5 segundos a un desconocido en un bar.

Una vez superado el primer reto, los observadores de “Nerve” deciden que Vee y Ian (el desconocido interpretado por Dave Franco, y también jugador del juego al que ha besado nuestra protagonista) deben continuar la partida juntos desplazándolos para ello, al corazón de la Gran Manzana, Manhattan.

En una sola noche los retos se suceden, hasta el punto de poner en juego mucho más que el dinero ganado hasta el momento, aunque evidentemente no os contaremos ni hasta qué punto, ni el desenlace de “Nerve”. Lo que sí que os contaremos es nuestra opinión sobre la cinta.

Aunque “Nerve” se podría encasillar de una forma muy fácil y rápida en la subcategoría de “cine para adolescentes”, la verdad es que esta catalogación sería tan  fácil como injusta. Lejos de la sencillez de la mayoría de películas juveniles, “Nerve” consigue mezclar con agilidad y cierta maestría géneros tan distintos como el “road movie”, el “thriller”, la “ciencia ficción” y por qué no decirlo ciertos toques de dramatismo.

Argumentalmente, “Nerve” sorprende muy agradablemente por su trepidante ritmo de aventura juvenil tomando como base la necesidad de su protagonista por sentirse aceptada en la sociedad digital en la que estamos viviendo, una sociedad marcada por los juegos online, las redes sociales, los reality shows y la efímera popularidad de los “influencers” de Facebook, twitter o Youtube.

Interpretativamente tampoco estamos ante un mal trabajo, ya que la pareja protagonista, Emma Roberts y Dave Franco cumplen a la perfección dando vida a los dos adolescentes que primero se emocionan por ir cumpliendo retos, y después luchan contra la propia tiranía del juego. Como os decimos, buenos trabajos para unos personajes que deben moverse en varios registros.

Por todo lo que os hemos contado, nuestra nota final para “Nerve, un juego sin reglas” es de un 7.5 sobre 10.




Título original: “Nerve” – USA – 2016
Dirigida por: Henry Joost, Ariel Schulman
Duración: 96 minutos
Género: Thriller, Adolescente, Acción


lunes, 12 de febrero de 2018

Zootrópolis

Zootropolis Cartel
El pasado 2016 fue un año realmente prolífico para el gigante californiano Disney ya que, sin contar con los estrenos de sus múltiples empresas asociadas, filiales y otras marcas, llevó a la gran pantalla dos títulos de su colección de “clásicos”. El primero de ellos, “Zootrópolis (Zootopia en muchos países)” durante el primer trimestre (julio en España), y “Vaiana (Moana en la mayoría de regiones) en diciembre. Tanto la una como otra, dos auténticos bombazos en taquilla.

Hoy en este rincón os queremos hablar de la primera de ellas, estrenada en España como “Zootrópolis” entrando directamente en la colección de “clásicos Disney” con el número 55.

En sus primeros minutos, la película nos traslada al pueblo de “Madrigueras” donde vive la prolífica familia Hopps. Uno de los miembros de la familia es la joven Judy, una conejita de nueve años que sueña con convertirse en policía, aunque nadie, ni sus propios padres le dan muchas esperanzas.

Quince años después Judy ingresa en la academia de policía de Zootrópolis (una gran metrópolis donde animales de todo tipo viven en total armonía y sin violencia). Los primeros pasos de la nuestra joven protagonista no pueden ser más desalentadores, ya que fracasa en todos los ejercicios. Pese a todo y gracias a su ímpetu, sus ganas y su sacrificio, acaba convirtiéndose en la primera coneja en convertirse en policía, recibiendo el reconocimiento en persona del propio alcalde.

Desbordante de ilusión, Judy llega a la comisaría central de Zootrópolis y, como no podía ser de otra forma, recibe un nuevo jarro de agua fría al ser asignada al control de parquímetros ya que su jefe, Bogo, no confía en ella.

Súper motivada y pese al bajón de su asignación a parquímetros, Judy no solo cumple con el objetivo de multas, sino que lo dobla. Durante su ruta descubre algo que, su intento de policía, le indica que es sospechoso, la actividad de Nick Wilde, un astuto zorro.

Un día, a medio servicio, Judy es testigo de un robo. Guiada por su instinto de servicio deja su trabajo y sale corriendo tras el ladrón atrapándolo después de una persecución por Zootrópolis. Aunque Judy espera su recompensa, Bogo la acusa de abandonar su puesto y, cuando está a punto de despedirla, aparece en el despacho una desesperada señora nutria denunciando la desaparición de su marido. Al final, y tras un momento de confusión, Judy acaba al cargo del caso.

A partir de este momento Judy pone toda la carne al asador junto a Nick Wilde para resolver el caso, pero, si queréis saber cómo transcurre la investigación, no os quedará más remedio que sentaros en vuestro sofá y disfrutar de la cinta.

Podríamos considerar que “Zootrópolis” es casi perfecta a nivel técnico, hilvanando las aventuras de la humilde, pequeña y decidida coneja de campo como policía de la gran ciudad. Una gran ciudad que a la vez se llena de color, de vida animal y de paralelismos con nuestra ciudades, porque ¿quién no ha pensado nunca en cómo funcionaría una ciudad de animales? En definitiva, un ejemplo casi perfecto de imaginación, originalidad y magia que consigue cautivar durante todos y cada uno de los más de 100 minutos de metraje.

Respecto a los personajes deciros que, sin lugar a dudas son otro gran acierto de la gente de Disney en “Zootrópolis”. Así, los protagonistas son una auténtica delicia, y, por qué no decirlo, seguramente sean el mayor éxito de la cinta. Por un lado tenemos a Nick, el astuto zorro que es, a la vez, el prototipo de canalla encantador, mientras que, por el otro, tenemos en la coneja Judy la protagonista femenina fuerte, decidida e íntegra dispuesta a todo para demostrarnos que se puede conseguir el sueño que uno tenga, superando una tras otra, las zancadillas que te pongan en el día a día. Obviamente, tampoco podemos olvidarnos de la legión de secundarios perfectamente caracterizados que acompañan a ambos protagonistas, entre los que se encuentran los perezosos funcionarios, el jefe Bogo o el alcalde león, entre otros.

Con todo, lo mejor de “Zootrópolis” es lo que le convierte en un auténtico “clásico Disney”, su corazón, o dicho de otra manera, la moraleja que nos traslada, la cual no es otra que las apariencias engañan, aunque con tolerancia y olvidando los prejuicios, todos podemos vivir juntos colaborando en nuestro día a día.

Para nosotros, “Zootrópolis” es una película totalmente imprescindible y totalmente recomendable. Nuestra nota para ella es de un 8,5 sobre 10.




Título original: “Zootopia” – USA – 2016
Dirigida por: Byron Howard y Rich Moore
Duración: 108 minutos
Género: Animación, Clásico Disney


lunes, 15 de enero de 2018

Vaiana

Vaiana
Ha pasado más de un año desde que tuvimos noticias del estreno de uno de los nuevos ‘Clásicos Disney’, el número 56 para ser exactos. A pesar de esta catalogación, para este equipo, esta cinta estará siempre presente en nuestra memoria, aunque quizá, no tanto por la calidad de la misma, si no porqué durante nuestro viaje a Estados Unidos estaba en pleno apogeo en sus carteleras. Aunque eso sí, con un título distinto al que se tuvo cuando se estrenó en nuestro país, “Moana”.

En España y otros países de Europa, por estar registrado por una empresa, llegó a nuestra cartelera finales de 2016 con el título de “Vaiana” aunque los miembros de este equipo, al final la hemos visto hace unos días desde la comodidad de nuestro sofá.

“Vaiana” nos traslada directamente a una pequeña y tranquila isla tropical, en una época indeterminada (posiblemente unos 2000 años antes de nuestra época). En la isla nos encontramos con la pequeña Vaiana, una niña que vive obsesionada con el mar y poder navegar más allá del arrecife que rodea la isla mientras que su padre, el jefe de la tribu, trata de impedir a toda costa que la pequeña se haga a la mar.

Con el paso de los años, en la pequeña isla se empiezan a notar los primeros síntomas del cumplimiento de una viaje leyenda. Dicha leyenda cuenta que unos mil años atrás, un semidiós llamado Maui robó, por codicia, el corazón de la todopoderosa diosa Te Fiti condenando así a la desaparición paulatina de la vida en todas las islas bajo su influencia.

Aunque el padre de Vaiana y por extensión el resto de la tribu no quieren creer dicha leyenda, la aparición de unos cocos negros junto con la confirmación de que los cultivos han dejado de crecer y finalmente, el agotamiento de la pesca en la zona del arrecife, dejan a la pequeña comunidad de Vaiana al borde del abismo, ya que sólo tienen dos opciones: desaparecer o buscar una nueva isla a la que desplazarse.

Ante tal disyuntiva, Vaiana toma la determinación de llevar a cabo su sueño y hacerse a la mar para encontrar, primero de todo al semidiós Maui y después con él, devolver el corazón de la diosa Te Fiti para romper la maldición que pesa sobre las islas de la zona.

El primer punto lo consigue rápido, ya que sin demasiado esfuerzo da con Maui. Convencerle ya le costará un poco más, y devolver el corazón a la diosa… ejem… para eso ya necesitará toda su fuerza, su convicción, el poder de Maui y la ayuda del propio océano, aunque como ya os podéis imaginar, en este rincón y aunque se trate de una película de Disney, no sabréis si finalmente Vaiana consigue su objetivo o no.

Por todo el mundo es conocido que la mayoría de películas de Disney siguen un mismo patrón, el de “princesa y/o heredera de un imperio debe correr un sinfín de aventuras para encontrar su príncipe azul”, en esta ocasión el gigante californiano ha intentado una modernización de dicho patrón, ya que, aunque Vaiana es la hija del líder de una tribu de la polinesia, esta no sale en busca de su amor, sino que, con total valentía se enfrenta a su padre para hacerse a la mar y buscarse a sí misma mientras intenta salvar su mundo de la desaparición. Sin lugar a dudas, un buen intento, aunque para este equipo, como ya pasó con “Brave (Indomable)” se queda un poco en eso, en un intento.

En cuanto a los personajes principales de “Vaiana”, hay que reconocerle a Disney el buen trabajo de modernización que han llevado a cabo con el quiebro de la imagen típica de sus princesitas dando paso a la vez, a una joven guerrera que se aleja del feminismo tan rápido como su barca se aleja de su isla. Por otro lado, el personaje masculino también tiene una buena evolución, pasando de héroe torpón y machista a cómplice total de la joven lideresa, algo que hasta ahora, se había visto en pocas ocasiones.

De todas formas, el salto más grande que da “Vaiana” frente a sus antecesoras en la factoría Disney está en el apartado técnico, notándose y mucho la mano del equipo técnico de Pixar.

Con todo, para este equipo, y aunque no consideramos que “Vaiana” sea un fracaso, sí que os decimos que nos dejó un poco fríos. Y es que, aunque cuenta con una buena BSO y, comparándola con otras producciones similares, técnicamente es un paso adelante, para nosotros “Vaiana” tiene un desarrollo demasiado previsible, pecando de buscar en exceso la broma fácil sin acabar de conseguirla.

Pese a todo lo que os hemos contado, nosotros os la recomendamos, pues entretiene, y eso ya es un mérito. Nuestra nota final es de un 6 sobre 10.




Título original: “Moana” – 2016 – USA
Dirigida por: Jon Musker, Ron Clements
Duración: 113 minutos
Género: Animación, Clásico Disney 

domingo, 26 de febrero de 2017

La fiesta de las salchichas

La Fiesta de las salchichas Cartel
Después de unas semanas disfrutando de buenas películas desde la oscuridad de una sala de cine, los del equipo pensamos que ya era hora de echar mano a nuestra DVDteca particular y, de paso, cambiar de género. La escogida fue una cinta de animación que durante su estreno se vio envuelta en múltiples críticas y que en ese momento decidimos dejar para otro momento dado que no nos convencía en exceso como para pagar lo que cuesta una entrada de cine.

Cuando uno está ante la tesitura de ver cine de animación, piensa directamente en los grandes del cine para todos, piensa en Pixar, en Dreamworks, en Blue Sky Studios o incluso en Illumination Entertainment, pero en el caso de “La fiesta de las salchichas”, (la película de la que hoy vamos a hablaros) cualquier parecido es simple coincidencia.

La historia nos traslada directamente a los pasillos de un supermercado. Allí, las salchichas de sobre, los panecillos, los bollos, las frutas y otros productos viven ilusionados esperando el momento que alguno de sus dioses, o sea, alguno de los clientes del supermercado, les escoja para ir a su esperado paraíso particular.

Un día, entre flirteos de Frank (una de las salchichas de Frankfurt) y Brenda (una panecillo de perritos calientes), uno de los clientes del supermercado devuelve a uno de los productos, una mostaza con miel alegando que la quería sin miel. Entre gritos de agonía e histeria, el bote de mostaza se suicida tirándose del estante, no sin antes  advertir a sus compañeros que el “Más allá” no es como se imaginan.

El día de la vuelta al supermercado de Mostaza, los paquetes de Brenda y Frank son seleccionados por un cliente, aunque el suicidio de su compañero da al traste con sus planes de salida del supermercado junto con los otros alimentos. Separados de sus compañeros, los que se han quedado en la tienda se van en búsqueda del único que puede darles un poco de luz.

Mientras, ya fuera del supermercado el resto de compañeros de paquete de Brenda y Frank descubren que hacen los dioses con ellos en su particular “Más allá”, algo que evidentemente, todos conocemos y que nosotros guardaremos celosamente para que, quien quiera, lo descubra por su cuenta.

Técnicamente estamos ante una cinta difícil de catalogar, ya que al comienzo uno piensa que se va a encontrar con la típica comedia burda del tipo “caca, pedo, culo, pis” para buscar la risa absurda. No obstante, cuando uno empieza a leer críticas aparece la posibilidad de encontrarse ante una cinta de Seth MacFarlane subida de tono aunque, al final, cuando las primeras secuencias empiezan a desgranarnos el argumento, enseguida nos dimos cuenta de que resulta prácticamente imposible catalogar esta “película” en ninguno de los grupos mencionados.

“La fiesta de las salchichas” pretende ser comedia crítica muy subida de tono, en la que lo absurdo deja en un segundo plano las relaciones entre los países orientales (encarnados por un pan de pitta y un lavash turco) entrando en un terreno sembrado de violencia, chistes escatológicos y mucho, mucho sexo, quizá incluso demasiado para tratarse una cinta de animación comercial.

Pero, ¿te hace reír? Evidentemente sí, aunque eso depende del sentido del humor de cada uno. Es decir, si uno se ríe como un poseso con chistes sexuales pasados de vueltas, groserías y bromas pesadas, esta película le encantará. En cambio, si el espectador es, como en nuestro caso, del tipo que busca comedias con un sentido del humor inteligente, lo más probable es que se aburra e incluso escandalice durante el tiempo de metraje de esta especie de batiburrillo de estilos que es “La fiesta de las salchichas”, aún y cuando puede que encuentre alguna escena de este tipo en algún momento

Para nosotros, “La fiesta de las salchichas” es de una brutalidad extrema, una mezcla de violencia con sexo soez injustificado que por momentos se hace casi indigerible y que consigue que por momentos la consideremos una auténtica porquería que únicamente es adecuada para provocar la diarrea en el espectador. Por estas razones, nuestra nota final es de un 2,5 sobre 10, considerándola únicamente apta únicamente para aquellos cuyo sentido del humor se limite a los chistes sexuales a diestro y siniestro.



Título original: “Sausage Party” – 2016 – USA
Dirigida por: Conrad Vernon, Greg Tiernan
Duración: 89 minutos
Género: animación