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martes, 3 de septiembre de 2024

El emperador y sus locuras (2000) un clásico infravalorado

El emperador y sus locuras - Poster
Todo el mundo ha oído hablar alguna vez de Disney, una de las grandes multinacionales, por no decir la mayor empresa de medios de comunicación y entretenimiento del mundo, incluyendo Pixar, Lucasfilm, la Fox, Marvel y un largo etcétera.

Con todo, no siempre ha sido así, desde su creación a manos de Walt Disney en un ya muy lejano 1923, ha pasado por varias fases y varias crisis, tanto económicas como creativas.

Tras una de estas crisis creativas, de dirección y económicas, y mientras una de sus empresas participadas, Pixar, conseguía grandes éxitos por sus títulos (“Toy Story 2” y “Monstruos, S.A.”), Disney consiguió como un segundo renacimiento con el uso de nuevos estilos visuales, argumentales y por qué no decirlo, enfocando sus películas a temas más familiares.

En esta fase, y corriendo el año 2000, Disney lanzó una película que sorprendió a casi todos, tanto por el trazado y poca definición en sus dibujos como en el uso de mucho sentido del humor y permitiendo que algunos personajes rompieran “la cuarta pared”, es decir, que hablaran al espectador. Os estamos hablando de “El emperador y sus locuras”.

“El emperador y sus locuras” empieza adentrándonos en la lluviosa selva peruana de la época del impero Inca donde nos encontramos a una llama desorientada y torpona que nos cuenta cómo ha llegado hasta esa situación.

Para contarlo, nos lleva unos días atrás en el tiempo, desplazándonos al palacio del emperador Kuzco, un joven de casi 18 años que ejerce su poder con arrogancia y egocentrismo que, además, no duda en castigar a quien sea que le rompa el “Flow”.

Un día, después que Yzma, su asesora, tome decisiones sin su permiso, la despide junto a su secuaz, y bastante tonto, ayudante Kronk. Tras esto, Yzma decide iniciar un plan para hacerse con el trono.

Poco después, Kuzco se reúne con el bonachón Pacha, el líder de una aldea en una colina cercana al palacio y lo hace para comunicarle su decisión inapelable de que usará el espacio que ocupa su casa para construir su palacio de verano “Kuzcotopia”.

Mientras pasa esto, Yzma prepara una poción para asesinar a Kuzco durante la cena, pero Kronk comete un pequeño error y lo que hacen es convertir al emperador en una llama, pese al error, logran dejar inconsciente al emperador, meterlo en un saco y deshacerse de él, aunque esto último le sale algo mal a Kronk y el emperador acaba en la carreta de Pacha.

Ya en el pueblo, Kuzco descubre que ha sido convertido en una llama y Pacha, que llama rara que habla, es el emperador. Haciendo uso de su arrogancia, Kuzco se niega a negociar con Pacha para que le lleve a palacio a cambio de renunciar a “Kuzcotopia” lo cual acaba provocando que el emperador se lance en solitario en una aventura a través de la selva.


Kuzco y Pacha colaborando para llegar a palacio
Kuzco y Pacha colaborando para llegar a palacio



Mientras, en palacio la emperatriz Yzma descubre que Kuzco continua vivo e inicia junto a Kronk un viaje a través de la selva para encontrarle, y acabar con él.

Después de algunos incidentes, Pacha, que se ha reencontrado con Kuzco, descubre que, muy escondido, en el emperador hay algo bueno y decide a regañadientes ayudarle lo cual los llevará por un buen número de aventuras, tanto en solitario como con Yzma y Kronk hasta llegar al desenlace, el cual nos guardaremos celosamente.

Técnicamente os diremos que “El emperador y sus locuras” nos ha sorprendido por varias razones, la primera de ellas por el estilo del dibujo ya que se aleja totalmente de lo que, ya por esa época, las grandes empresas de animación usaban, dejando de lado el realismo para ofrecernos un trazo más simple, caricaturesco.

Donde sí brilla “El emperador y sus locuras” es en el guion ya que, en base a una premisa muy sencilla, una película sobre el crecimiento personal y el auto descubrimiento se convierte en una película muy ágil, muy expresiva y a la postre, muy divertida.

Aunque la trama de “El emperador y sus locuras” es bastante simple, no os vamos a engañar, el desarrollo de sus personajes nos ha parecido bastante completo ya que, cada uno desde su punto de partida, nos han servido para como demostración de varias enseñanzas que pueden ser muy útiles en nuestra vida como por ejemplo, la importancia de la autoaceptación, que no todo es blanco o negro (recordáis cuando a Kronk se le aparecen el demonio y el ángel, no son ellos los que deciden), que tener compasión no nos convierte en débiles y sobre todo, que todos somos capaces de ayudar.

Aunque “El emperador y sus locuras” no es una obra maestra, ni tiene grandes temas musicales (de hecho, solo tiene uno), ni un gran trazado en su dibujo, sí que os diremos que es una película realmente divertida y familiar muy agradable de ver, por tanto nuestra nota final para ella es de un 6.5 sobre 10.



Título original: “The Emperor’s New Groove” – USA – 2000
Dirigida por: Max Dindal
Duración: 78 minutos
Género: Animación, Clásico de Disney
viernes, 12 de junio de 2020

Mulan (1998), crítica y análisis

Poster Mulan 1998
Hace mucho, pero que mucho tiempo, que en este rincón no traíamos uno de los auténticos clásicos del gigante estadounidense Disney, concretamente el último llegó hace dos años, cuando os comentamos “Rompe Ralph”.

Hoy en esta crítica os queremos hablar una cinta de animación que llegó a nuestras pantallas en 1998, un drama musical ambientado en la antigua China y con una protagonista de armas tomar, sí, hoy en este pequeño rincón os queremos hablar del clásico de Disney: “Mulan”.

La historia de “Mulan” empieza desplazándonos a un recoveco de la Gran Muralla China durante la época de la China Imperial. Allí y como quien no quiere la cosa, nos encontramos con el malo malísimo de la película, Shan Yu, el líder de los hunos, asaltando el mítico monumento y haciendo una auténtica declaración de intenciones, va a llegar con su ejército a la capital para derrocar al emperador.

Lo más rápido que pueden, los emisarios del Emperador le hacen llegar las nuevas y este, sin titubear, ordena el reclutamiento de un varón de cada familia del país para conformar un gran ejército.

Lejos de la capital, en un pequeño pueblo nos encontramos con la familia Fa, compuesta por una moderna abuela, unos padres y Mulan la hija de ambos. El padre y único varón de la familia es un lisiado ex soldado que pretende cumplir con las normas y alistarse de nuevo, pero sin decirlo a la familia, Mulan decide coger la vieja armadura de su padre y huir de noche para suplantarle.

Los espíritus de la familia, cuando se dan cuenta de las intenciones de Mulan, deciden enviar una ayuda para que consiga su objetivo, aunque no consiguen enviar a quien realmente pretenden, y acaban enviado a un pequeño dragón patoso llamado Mushu.

Después de un divertido encuentro de Mushu y Mulan, ambos deciden unir fuerzas para logar su objetivo, y hacerlo, además, con honores. Poco después, ambos llegan al campamento militar donde Mulan deberá implicarse al máximo para ocultar, tanto a los soldados como al capitán, su condición de mujer.

Los primeros días el campamento, la falta de forma y de capacidad física de Mulan se hacen más que evidentes, pero con tenacidad y con la ayuda del pequeño Mushu, día a día va mejorando su condición y sus habilidades físicas.

Un día, aparece en el campamento la orden de movilización, con lo cual, todo el destacamento debe dirigirse a las montañas para juntarse con el ejército imperial, aunque, cuando llegan al punto de encuentro descubren que este, ha sido masacrado por los hunos.


Mulan y Mushu
Mulan y Mushu


Poco después, el destacamento de Mulan debe enfrentarse a los hunos y, pese a salir airosos, la verdadera identidad de nuestra protagonista queda al descubierto y, como siempre llegados a determinado punto, os decimos que “hasta aquí lo que os podemos contar del argumento de Mulan”.

Técnicamente os diremos que “Mulan” sorprende, de entrada, por su cuidada estética y un trazo en el dibujo que recuerda totalmente a la cultura china, muy distinta del resto de producciones del gigante americano. Otro punto que destaca y mucho en el apartado técnico de “Mulan” es la fantástica banda sonora la cual, se integra perfectamente con la acción que se desarrolla en pantalla, complementándose y haciendo vibrar al espectador.

Desde el punto de vista argumental, os diremos que “Mulan” está basada (a la manera de Disney) en las batallas contadas por un poema narrativo chino e incluye, como mínimo dos grandes enseñanzas:

- La importancia del empoderamiento de la mujer. En “Mulan” nos encontramos con la imagen de la machista sociedad China tradicional (mucho nos tememos que también en la actual), una imagen dura, donde la mujer es completamente relegada a un papel de sumisión total, teniendo que renunciar a su propia felicidad en pro de enorgullecer a la su familia (sobre todo, a los hombres de la familia) y al imperio. Mulan, demuestra totalmente que otra forma de actuar y luchar es, a todas luces, más enorgullecedora y enriquecedora.

- La visibilidad de la diferencia. Durante toda la primera mitad de la película, Mulan lucha escondida, convertida en hombre y enfundada en la armadura de su padre, una vez descubierta, se lanza igualmente para enfrentarse a cualquier situación que se le cruza, aceptándose y dejándose ver ante el mundo tal y como realmente es.

En cuanto a los personajes, realmente hay mucha diferencia ya que, mientras Mulan está perfectamente definido como heroína diferente, el resto de secundarios es realmente flojo pudiendo salvar quizá, el personaje del joven capitán Shang, un hombre con todos los valores que debería tener una persona de su posición y su época, pero a la vez, un hombre que escucha a Mulan.

No os vamos a decir que “Mulan” es una obra maestra pero sí que, en cierto modo, es una película que marca una época, un antes y un después en la forma de ver a las propias “princesas Disney”.

Por todo lo que os hemos contado, nuestra nota final para “Mulan” es de un 8 sobre 10.

 

 

 

Título original: “Mulan” – USA – 1998
Dirigida por: Barry Cook, Tony Bancroft
Duración: 88 minutos
Género: Animación, Aventuras, Acción, Clásicos Disney


lunes, 12 de marzo de 2018

Rompe Ralph

En pleno 2012, año de transformación del gigante californiano Disney por la compra de los estudios Lucasfilm y de paso, de todas las franquicias y derechos sobre "Star Wars", su división de animación lanzó a nivel mundial su clásico número 52, “Rompe Ralph”, y hoy desde este rincón os que queremos contar nuestras sensaciones en verso a ella.

La historia de “Rompe Ralph” nos lleva directamente al mundo de los videojuegos, aunque no del lado de los jugones, sino directamente dentro de los videojuegos, mostrándonos la vida oculta de los personajes de los mismos.

En los primeros lances de “Rompe Ralph” se nos presenta a Ralph, un gigantón de casi 3 metros y 300 kilos de peso asistiendo a una reunión de “Malvados Anónimos”. Allí, rodeado de otros malvados de videojuego, explica claramente que está cansado de su papel y que, ser malo no implica ser malvado.

Cuando Ralph regresa de la reunión a su juego, descubre que el resto de personajes han organizado una fiesta por el 30 aniversario de “Rompe Ralph”, a la que él, no ha sido invitado. Cuando consigue entrar en la fiesta, la desesperación y frustración de Ralph llega a su punto máximo cuando descubre que el pastel de celebración, que simula el propio juego, le pone a él de derrotado, en medio de un charco de chocolate. En un lance la discusión con el resto de personajes, Ralph aplasta el pastel y jura que conseguirá una medalla de vencedor.

En su huida de la fiesta, Ralph se cruza con un jugador traumatizado de “Hero’s Duty” un novedoso y tridimensional juego en el que nuestro protagonista se ve capacitado para ganar su ansiada medalla. Como quien no quiere la cosa, después de sembrar el caos en el juego y una vez conseguida su ansiada medalla, Ralph debe salir huyendo, llevándose por accidente Cybug (uno de los bichos malos del “Hero’s Duty”).

En su huida acaba accidentándose en un juego llamado “Sugar Rush” un juego de carreras ubicado en un país de gominolas donde conoce a Vanellope von Schweetz, un bug/glitch (error de programación) interesado, como él, en ganar la partida y ser, aunque sea por una vez, la merecedora de una medalla.

Al final, Vanellope y Ralph, ayudados por Repara Félix Jr (el reparador del juego de Ralph) y Calhoun (la sargento de “Hero’s Duty”) deberán luchar juntos para conseguir sus objetivos sin sembrar el caos en todos los juegos afectados. ¿Lo conseguirán antes que los responsables del salón de recreativos empiecen a desconectar los juegos afectados por los estropicios y cambios realizados? Evidentemente nosotros lo sabemos, pero nos lo guardaremos, como mínimo hasta el final de la partida, jajaja

Desde los primeros minutos de metraje “Rompe Ralph”, se empieza a trazar una bien compensada trama argumental que, sin demasiados problemas conseguirá enganchar al espectador ante la pantalla. Por un lado, vemos que al apagarse las luces del salón de recreativos, todos los personajes recuperan sus vidas, las cuales van más allá de la que les presumimos cuando jugamos con sus juegos. Sin ir más lejos, Ralph decide ir a una reunión de “Malvados Anónimos” para explicar que no se siente malo, y que tiene una ilusión a la que no renunciará: conseguir una medalla.

Historias de amistad, de lucha por conseguir las ilusiones de cada uno, por preservar el mundo en el que viven y en definitiva del que dependen, marcan los trepidantes 100 minutos de metraje “Rompe Ralph”, y todo en base a una especie de road-movie recorriendo mundos tan dispares como el arcade de los 70 de “Rompe Ralph” hasta una versión azucarada a máximo del “Mario Kart” de Nintendo pasando por una simulación del célebre mundo de “Call of Duty”, todos ellos conectados por un centro de distribución extrañamente parecido a la Grand Central Terminal de Nueva York.

Aunque seguramente no es la mejor película de Disney, a los miembros de este equipo nos ha entretenido más de lo que esperábamos, por tanto, os la recomendamos totalmente. Por todo lo que os hemos contado, nuestra nota final para “Rompe Ralph” es de un 7 sobre 10.



“Wreck-it Ralph” – 2012 – USA

Duración: 101 minutos

Dirigida por: Rich Moore

Género: Animación 


lunes, 12 de febrero de 2018

Zootrópolis

Zootropolis Cartel
El pasado 2016 fue un año realmente prolífico para el gigante californiano Disney ya que, sin contar con los estrenos de sus múltiples empresas asociadas, filiales y otras marcas, llevó a la gran pantalla dos títulos de su colección de “clásicos”. El primero de ellos, “Zootrópolis (Zootopia en muchos países)” durante el primer trimestre (julio en España), y “Vaiana (Moana en la mayoría de regiones) en diciembre. Tanto la una como otra, dos auténticos bombazos en taquilla.

Hoy en este rincón os queremos hablar de la primera de ellas, estrenada en España como “Zootrópolis” entrando directamente en la colección de “clásicos Disney” con el número 55.

En sus primeros minutos, la película nos traslada al pueblo de “Madrigueras” donde vive la prolífica familia Hopps. Uno de los miembros de la familia es la joven Judy, una conejita de nueve años que sueña con convertirse en policía, aunque nadie, ni sus propios padres le dan muchas esperanzas.

Quince años después Judy ingresa en la academia de policía de Zootrópolis (una gran metrópolis donde animales de todo tipo viven en total armonía y sin violencia). Los primeros pasos de la nuestra joven protagonista no pueden ser más desalentadores, ya que fracasa en todos los ejercicios. Pese a todo y gracias a su ímpetu, sus ganas y su sacrificio, acaba convirtiéndose en la primera coneja en convertirse en policía, recibiendo el reconocimiento en persona del propio alcalde.

Desbordante de ilusión, Judy llega a la comisaría central de Zootrópolis y, como no podía ser de otra forma, recibe un nuevo jarro de agua fría al ser asignada al control de parquímetros ya que su jefe, Bogo, no confía en ella.

Súper motivada y pese al bajón de su asignación a parquímetros, Judy no solo cumple con el objetivo de multas, sino que lo dobla. Durante su ruta descubre algo que, su intento de policía, le indica que es sospechoso, la actividad de Nick Wilde, un astuto zorro.

Un día, a medio servicio, Judy es testigo de un robo. Guiada por su instinto de servicio deja su trabajo y sale corriendo tras el ladrón atrapándolo después de una persecución por Zootrópolis. Aunque Judy espera su recompensa, Bogo la acusa de abandonar su puesto y, cuando está a punto de despedirla, aparece en el despacho una desesperada señora nutria denunciando la desaparición de su marido. Al final, y tras un momento de confusión, Judy acaba al cargo del caso.

A partir de este momento Judy pone toda la carne al asador junto a Nick Wilde para resolver el caso, pero, si queréis saber cómo transcurre la investigación, no os quedará más remedio que sentaros en vuestro sofá y disfrutar de la cinta.

Podríamos considerar que “Zootrópolis” es casi perfecta a nivel técnico, hilvanando las aventuras de la humilde, pequeña y decidida coneja de campo como policía de la gran ciudad. Una gran ciudad que a la vez se llena de color, de vida animal y de paralelismos con nuestra ciudades, porque ¿quién no ha pensado nunca en cómo funcionaría una ciudad de animales? En definitiva, un ejemplo casi perfecto de imaginación, originalidad y magia que consigue cautivar durante todos y cada uno de los más de 100 minutos de metraje.

Respecto a los personajes deciros que, sin lugar a dudas son otro gran acierto de la gente de Disney en “Zootrópolis”. Así, los protagonistas son una auténtica delicia, y, por qué no decirlo, seguramente sean el mayor éxito de la cinta. Por un lado tenemos a Nick, el astuto zorro que es, a la vez, el prototipo de canalla encantador, mientras que, por el otro, tenemos en la coneja Judy la protagonista femenina fuerte, decidida e íntegra dispuesta a todo para demostrarnos que se puede conseguir el sueño que uno tenga, superando una tras otra, las zancadillas que te pongan en el día a día. Obviamente, tampoco podemos olvidarnos de la legión de secundarios perfectamente caracterizados que acompañan a ambos protagonistas, entre los que se encuentran los perezosos funcionarios, el jefe Bogo o el alcalde león, entre otros.

Con todo, lo mejor de “Zootrópolis” es lo que le convierte en un auténtico “clásico Disney”, su corazón, o dicho de otra manera, la moraleja que nos traslada, la cual no es otra que las apariencias engañan, aunque con tolerancia y olvidando los prejuicios, todos podemos vivir juntos colaborando en nuestro día a día.

Para nosotros, “Zootrópolis” es una película totalmente imprescindible y totalmente recomendable. Nuestra nota para ella es de un 8,5 sobre 10.




Título original: “Zootopia” – USA – 2016
Dirigida por: Byron Howard y Rich Moore
Duración: 108 minutos
Género: Animación, Clásico Disney


lunes, 15 de enero de 2018

Vaiana

Vaiana
Ha pasado más de un año desde que tuvimos noticias del estreno de uno de los nuevos ‘Clásicos Disney’, el número 56 para ser exactos. A pesar de esta catalogación, para este equipo, esta cinta estará siempre presente en nuestra memoria, aunque quizá, no tanto por la calidad de la misma, si no porqué durante nuestro viaje a Estados Unidos estaba en pleno apogeo en sus carteleras. Aunque eso sí, con un título distinto al que se tuvo cuando se estrenó en nuestro país, “Moana”.

En España y otros países de Europa, por estar registrado por una empresa, llegó a nuestra cartelera finales de 2016 con el título de “Vaiana” aunque los miembros de este equipo, al final la hemos visto hace unos días desde la comodidad de nuestro sofá.

“Vaiana” nos traslada directamente a una pequeña y tranquila isla tropical, en una época indeterminada (posiblemente unos 2000 años antes de nuestra época). En la isla nos encontramos con la pequeña Vaiana, una niña que vive obsesionada con el mar y poder navegar más allá del arrecife que rodea la isla mientras que su padre, el jefe de la tribu, trata de impedir a toda costa que la pequeña se haga a la mar.

Con el paso de los años, en la pequeña isla se empiezan a notar los primeros síntomas del cumplimiento de una viaje leyenda. Dicha leyenda cuenta que unos mil años atrás, un semidiós llamado Maui robó, por codicia, el corazón de la todopoderosa diosa Te Fiti condenando así a la desaparición paulatina de la vida en todas las islas bajo su influencia.

Aunque el padre de Vaiana y por extensión el resto de la tribu no quieren creer dicha leyenda, la aparición de unos cocos negros junto con la confirmación de que los cultivos han dejado de crecer y finalmente, el agotamiento de la pesca en la zona del arrecife, dejan a la pequeña comunidad de Vaiana al borde del abismo, ya que sólo tienen dos opciones: desaparecer o buscar una nueva isla a la que desplazarse.

Ante tal disyuntiva, Vaiana toma la determinación de llevar a cabo su sueño y hacerse a la mar para encontrar, primero de todo al semidiós Maui y después con él, devolver el corazón de la diosa Te Fiti para romper la maldición que pesa sobre las islas de la zona.

El primer punto lo consigue rápido, ya que sin demasiado esfuerzo da con Maui. Convencerle ya le costará un poco más, y devolver el corazón a la diosa… ejem… para eso ya necesitará toda su fuerza, su convicción, el poder de Maui y la ayuda del propio océano, aunque como ya os podéis imaginar, en este rincón y aunque se trate de una película de Disney, no sabréis si finalmente Vaiana consigue su objetivo o no.

Por todo el mundo es conocido que la mayoría de películas de Disney siguen un mismo patrón, el de “princesa y/o heredera de un imperio debe correr un sinfín de aventuras para encontrar su príncipe azul”, en esta ocasión el gigante californiano ha intentado una modernización de dicho patrón, ya que, aunque Vaiana es la hija del líder de una tribu de la polinesia, esta no sale en busca de su amor, sino que, con total valentía se enfrenta a su padre para hacerse a la mar y buscarse a sí misma mientras intenta salvar su mundo de la desaparición. Sin lugar a dudas, un buen intento, aunque para este equipo, como ya pasó con “Brave (Indomable)” se queda un poco en eso, en un intento.

En cuanto a los personajes principales de “Vaiana”, hay que reconocerle a Disney el buen trabajo de modernización que han llevado a cabo con el quiebro de la imagen típica de sus princesitas dando paso a la vez, a una joven guerrera que se aleja del feminismo tan rápido como su barca se aleja de su isla. Por otro lado, el personaje masculino también tiene una buena evolución, pasando de héroe torpón y machista a cómplice total de la joven lideresa, algo que hasta ahora, se había visto en pocas ocasiones.

De todas formas, el salto más grande que da “Vaiana” frente a sus antecesoras en la factoría Disney está en el apartado técnico, notándose y mucho la mano del equipo técnico de Pixar.

Con todo, para este equipo, y aunque no consideramos que “Vaiana” sea un fracaso, sí que os decimos que nos dejó un poco fríos. Y es que, aunque cuenta con una buena BSO y, comparándola con otras producciones similares, técnicamente es un paso adelante, para nosotros “Vaiana” tiene un desarrollo demasiado previsible, pecando de buscar en exceso la broma fácil sin acabar de conseguirla.

Pese a todo lo que os hemos contado, nosotros os la recomendamos, pues entretiene, y eso ya es un mérito. Nuestra nota final es de un 6 sobre 10.




Título original: “Moana” – 2016 – USA
Dirigida por: Jon Musker, Ron Clements
Duración: 113 minutos
Género: Animación, Clásico Disney 

lunes, 24 de abril de 2017

Aladdín (1992) crítica y análisis

Aladdín cartel

No se puede negar que los años 90 del paso siglo XXI fueron de lo más prolíficos para la factoría Disney, poblando así su colección de Clásicos de varias joyas del cine de animación reciente, entre ellas: “La Bella y la Bestia”, “Aladdín”, “El Rey León”, “El jorobado de Notre-Dame”, “Mulán”, etc.

Sin lugar a dudas, un conjunto de títulos que han marcado la infancia y/o juventud de la mayoría de los que estáis leyendo este rincón, con unos personajes y aventuras que, junto con sus respectivas BSO, continúan en nuestras mentes pase el tiempo que pase.

Hoy, cuando han transcurrido más de 22 años desde su llegada a las carteleras de nuestros cines, os queremos hablar de una de esas películas, el clásico de Disney “Aladdín” de 1992.

“Aladdín” empieza presentándonos al protagonista masculino de la historia, el joven ladronzuelo que da nombre a la propia cinta, y lo hace desplazándonos al imaginario mercado de Agrabah, lugar en el que sobrevive realizando pequeños hurtos con la ayuda de su mono Abu, continuando con dicha rutina hasta que un día se cruza con una bella chica de la que se enamora perdidamente.

La joven de la que nuestro protagonista se ha quedado prendado no es otra que la princesa Jasmine durante un paseo de incógnito por la ciudad. Como consecuencia de la curiosidad por saber más de ella, Aladdin acaba siendo encarcelado en las mazmorras del palacio, lugar en el que nuestro protagonista coincidirá con el malvado brujo y visir real Jafar, quien le convence de forma poco convencional de que baje a la cueva de las maravillas y se haga con una lámpara mágica.

Después de luchar para obtener y recuperar la lámpara, Aladdín la frota por casualidad, momento en el que se aparece ante él un genio que le ofrece tres deseos, los cuales están sujetos a una serie de normas que comprenden la imposibilidad de matar a nadie, hacer que una persona se enamore de otra o resucitar muertos. Bajo estas condiciones, y consciente de que Jasmine y él pertenecen a dos mundos totalmente diferentes, Aladdín decide aprovechar estos deseos para conseguir el corazón de Jasmine, convirtiéndose en un apuesto príncipe que viaja a lomos de su elefante que no es otro que su pequeño amigo Abu transformado.

Ya convertido en príncipe, nuestro protagonista llega a palacio justo cuando el Sultán (el padre de Jasmine) acepta casarla con Jafar. Por suerte, su llegada lo paraliza todo, lo que deriva en un conjunto de divertidas situaciones entre el Genio, Jafar y nuestra pareja protagonista.

Como ya os podéis imaginar, y aunque sea un clásico y muchos la hayáis visto ya, nosotros dejamos aquí su hilo argumental, guardándonos, como no, el desenlace final.

Os asumimos que nos fascina la frescura y el espectacular sentido del humor intercalado de Aladdín, lo que a priori puede resultar sorprendente al estar hablando de una cinta que cuenta ya con más de 22 años a sus espaldas. Todo esto se intercala, además, con unas frases que te hacen pensar así como con una BSO que va volviendo a nuestras cabezas con cierta regularidad.

En cuanto a los personajes, debemos decir decir que están perfectamente definidos, y no solo gráficamente (que también para tratarse de una película de animación estrenada en 1992), sino también en lo relativo a su personalidad. La Princesa Jasmine representa a una chica joven un tanto avanzada avanzada a su tiempo y dotada de gran inteligencia y fuerza de voluntad, mientras que en Aladdín encontramos a un joven divertido, optimista y encantador que es capaz de luchar con todo lo que tiene en sus manos para conseguir sus objetivos, aunque, eso sí, no olvidándose nunca de su palabra. Y ¿qué decir del Genio? pues que “Aladdín” no sería lo mismo sin su presencia, al tratarse de un personaje divertidamente magistral.

No os vamos a engañar, “Aladdín” es un auténtico clásico de la animación que como mínimo debería estar presente en cualquier DVDteca que se precie para ser vista, como mínimo, una vez en la vida. En cuanto a la puntuación, nosotros le otorgamos un 8 sobre 10.




Título original: “Aladdin” - 1992 - USA

Dirigida por: John Musher, Ron Clements

Duración: 87 minutos

Género: Animación, Clásicos Disney



jueves, 8 de octubre de 2015

La Bella y la Bestia

La Bella y la Bestia - Cartel
Cuando uno piensa en los “clásicos Disney” inmediatamente le vienen a la mente imágenes de “Bambi”, “Blancanieves y los siete enanitos” con “Dumbo” y la banda sonora de “La Bella y la Bestia”. Sabemos que poco tienen que ver las unas con las otras, de hecho, son cintas que han sido creadas con casi 50 años de diferencia.

Hoy precisamente os queremos hablar de “La Bella y la Bestia”, una cinta que, aunque data de 1991, tiene absolutamente todos los ingredientes de las obras de los primeros tiempos de Disney, unos personajes bien desarrollados, una historia de amor y sobre todo, una gran, gran banda sonora.

La historia se sitúa en un espectro temporal muy lejano, comenzando su desarrollo durante una fría noche de invierno a las puertas de un esplendoroso castillo. Allí, una vieja vagabunda pide cobijo y protección al príncipe a cambio de una bella rosa, pero este, viéndola vieja y fea le deniega la ayuda por dos veces. Enfadada, la anciana le echa un hechizo y convierte al príncipe en una bestia, hechizo que, evidentemente podrá romper cuando el príncipe comprenda que el amor está por encima de la belleza.

A no muchos kilómetros de allí, en un pequeño pueblo viven Maurice y su hija Bella, una joven tan guapa como incomprendida, ya que es la única del pueblo capaz de pasarse horas y horas leyendo. Un día Maurice, sin quererlo, acaba en el castillo del príncipe, en donde es encarcelado sin miramientos.

Unos días después, con la ayuda del caballo de Maurice, Bella descubre que su padre está encerrado en el tenebroso castillo, y decide ir a su rescate. Como poco puede hacer contra Bestia, Bella decide ofrecerse a cambio de la libertad de su padre. Contra todo pronóstico, y viendo ante sus ojos la posibilidad de romper el hechizo con Bella, Bestia acepta el trato.

Con el paso del tiempo, Bella se hace amiga de Lumière, Din Don, la señora Potts y su hijo Chip, un conjunto de artículos de menaje que, a la vez, ejercen de sirvientes de Bestia.

Mientras tanto en la aldea, el malvado Gastón decide organizar un grupo de rescate destinado a secuestrar a la Bestia y acabar con su vida, cueste lo que cueste.

Aunque es evidente que casi todos conocemos el final de la historia de “La Bella y la Bestia”, nos permitiréis que nos lo guardemos para nosotros, ya que, aunque se trate de un auténtico clásico, siempre quedará por ahí alguien que no sepa cómo acaba la historia, y evidentemente no es nuestro objetivo romper la magia del secreto.

No os vamos a engañar, “La Bella y la Bestia” fue sin lugar a dudas la mejor película de los estudios Disney hasta la llegada de Pixar y su posterior pérdida de rumbo. Con esta película lograron juntar y elevar al máximo todos los rasgos que convirtieron a la productora en un auténtico gigante: una banda sonora perfecta (por la que ganaron los Oscar de mejor BSO y mejor canción), una historia repleta de amor, fantasía y humor en metraje ideal.

En cuanto a los personajes, todos ellos son totalmente inolvidables, desde Bella con su fuerza e inocencia, hasta el villano Gastón (tan guapo como primitivo y arrogante) pasando por Chip, Lumière o Din Don, artificies de la parte más divertida de “La Bella y la Bestia”.

Por su belleza, técnica, personajes y banda sonora, nuestra nota final es un 9 sobre 10, y con ella nuestra recomendación más absoluta de verla y disfrutarla como mínimo una vez en la vida.



Título original: “Beauty and the Beast” – USA – 1991
Dirigida por: Gary Trousdale
Duración: 85 minutos
Género: Animación
lunes, 2 de marzo de 2015

Los 101 dálmatas


Los 101 dálmatas - Cartel
En estos tiempos de secuelas, precuelas y remakes, hablar de un clásico es una tarea un tanto compleja ya que, en algunas ocasiones, puede llegar a darse cierta confusión. Este es, en parte, el caso de la película que abordamos en esta entrada, “Los 101 dálmatas”, en la que a uno involuntariamente le viene a la cabeza la imagen de Glenn Close con media cabeza blanca y media negra, rodeada de dálmatas.

Pues no, no es nuestra intención hablaros de la película de Glenn Close, sino de la original. Nuestra crítica de esta entrada está dedicada a la versión de “Los 101 dálmatas” realizada en 1961 por Disney.

La historia nos desplaza al centro de un Londres ya un poco lejano en el tiempo, cuando los coches aún no invadían totalmente las calles. Allí, nos encontramos con Pongo, el protagonista de la historia, un magnífico ejemplar de dálmata que vive con su dueño Roger, un atribulado compositor de música.

Como Pongo tiene otro objetivo vital que su dueño, aprovecha uno de sus paseos para cruzar sus caminos con Perdita, una bella ejemplar de su misma raza. Poco a poco, Pongo y Perdita van estrechando sus lazos, al igual que sus dueños, Roger y Anita. Al final, y tratándose de una película de Disney, las dos parejas se casan, formando los cinco (Roger-Anita, Pongo-Perdita y el ama de llaves), una curiosa familia.

Todo va tan viento en popa y a toda vela que pronto, nuestro cuadrúpedos protagonistas tienen una preciosa descendencia de 15 cachorros que además de a sus dueños y respectivos padres, hacen las delicias de todos, incluida la malvada Cruella de Vil (amiga de Anita).

Un día, los quince cachorros desaparecen de casa sin dejar rastro generando un gran revuelo, tanto entre sus dueños, como más adelante entre todos los perros de Londres. Aunque, como ya os podéis imaginar, poco más os vamos a contar ya que, aunque se trate de un clásico, lo mejor siempre es ver la película para saber su final.

Técnicamente “Los 101 dálmatas” fue una cinta revolucionaria en su época ya que supuso el espaldarazo definitivo a las primitivas formas de animación, basadas en la repetición y coloreado a mano de cintos de imágenes para cada segundo de animación. Con esta cinta llegó la primera ayuda mecánica, una técnica de fotocopiado en papel transparente que, sin lugar a dudas, abrió un nuevo camino en el mundo de la animación, aunque ahora veamos “Los 101 dálmatas” como una cinta tosca, carente de detalles y hasta cierto punto fría en cuanto a imagen se refiere.

En cuanto al sonido, comentar que esta cinta tiene doblaje en ‘español internacional’, o lo que es lo mismo, en mejicano, algo que para muchos puede ser sorprendente o incluso molesto, ya que no estamos acostumbrados a ello en el cine actual, pero que en 1961 y posteriores era de lo más habitual.

Con todo, y teniendo en cuenta que la historia es más que conocida por todos, le valoramos el efecto técnico innovador para la época, pero no os vamos a negar que estamos acostumbrados a bastante más, por tanto, nuestra nota final es de un 5 sobre 10.




Título original: “One hundred and one Dalmatians”  - USA – 1961
Dirigida por: Wolfgang Reitherman, Clyde Geronimi
Duración: 79 minutos
Género: Animación
domingo, 25 de enero de 2015

El jorobado de Notre-Dame


El jorobado de Notre-Dame - Cartel
Aunque no siempre se cumple con la máxima, es de dominio popular que “algunas cosas mejoran con el tiempo, como el buen vino”. En el caso que nos ocupa, seguramente estemos ante una de esas honrosas ocasiones en que, bajo nuestro modesto punto de vista, estamos ante la “excepción que confirma la regla”.

Hoy os vamos a hablar de una película de Disney que forma parte de la colección “Clásicos Disney”, lo cual, de entrada podría hacernos pensar en que estamos ante una pequeña joya, aunque veremos si es así. Hoy nuestra crítica se centra en “El jorobado de Notre-Dame”.

La historia empieza a orillas del Sena hace muchos años. Allí, una pareja de gitanos y su pequeño bebé recién nacido intentan huir del cruel y despiadado juez Frollo el cual, después de deshacerse del hombre persigue a la mujer hasta las puertas de catedral de Notre-Dame donde es asesinada, descubriendo Frollo que el paquete que con tanto esmero protegía la gitana era un bebé totalmente deforme. Cuando va acabar con la vida del pequeño, el cura de la catedral le detiene, aconsejándole que, para redimir sus crímenes, cuide al pequeño.

La historia se retoma 20 años después con Quasimodo (el bebé rescatado por el cura) viviendo en una de las torres de la catedral, apartado del mundo por su mentor, el juez Frollo, y con Hugo, Víctor y Laverne (tres de las gárgolas de la Notre-Dame) como únicos amigos.

Mientras el pueblo se prepara para su festival para coronar a la persona más fea, llega a la ciudad el guapísimo capitán Febo, el cual, mientras se dirige al Palacio de Justicia, se cruza con la exuberante bailarina gitana Esmeralda. Mientras, desde la torre de Notre-Dame, nuestro protagonista se desvive por bajar a la plaza y participar en la fiesta, aunque para ello tenga que desobedecer a Frollo, lo que finalmente hace.

Vino, bromas, burlas, caretas y muchos bailes marcan la estrafalaria fiesta de coronación del más feo del reino, el cual evidentemente resulta ser Quasimodo, quien avergonzado y vejado tiene que esperar ante la rabia e indiferencia de Frollo a que la bella Esmeralda le rescate, poniéndose ella misma en peligro con este acto.

Todo parece indicar que estamos ante dos hombres enamorados de la misma mujer, ¿alguno de ellos la conseguirá? ¿Conseguirá Quasimodo librarse de la soga opresora de Frollo? Y, lo que es más interesante, ¿acabará pagando Frollo su arrogancia, prepotencia y maldad? Nosotros, evidentemente, sabemos la respuesta a todas estas preguntas y alguna más pero nos las reservamos, ya que, como bien sabéis, para nada queremos romper la magia del cine. Así pues, pasaremos a la segunda fase de nuestra crítica, nuestra visión técnica sobre “El jorobado de Notre-Dame”.

Partiremos de la idea de que estamos ante una película que no cumple estrictamente los cánones básicos de una película Disney, lo cual se nos confirma durante los primeros minutos de metraje de la cinta, cuando con un dramatismo absoluto, el malo de la película se deshace de los padres de nuestro protagonista y queda a escasos segundos de hacer lo propio con él. Desde este momento, la oscuridad y tenebrosidad se apodera del París que nos pinta la película, siendo excesiva bajo nuestro modesto punto de vista.

En cuanto a los personajes sí que podemos decir que hay pocas sorpresas, ya que nos encontramos con una gran heroína (la guapísima Esmeralda) y su mascota (la cabra Djali), el pretendiente guapo (el capitán Febo), tres personajes para dar un toque de humor (las gárgolas) y el malo malísimo de la historia (el juez Frollo), todos ellos girando en torno al desdichado protagonista (Quasimodo).

Otro de los puntos de la mayoría de cintas de Disney, tampoco resalta en esta, os estamos hablando de su BSO, ya que, aunque la música está muy presente, nuestro principal recuerdo nos lo llevamos del tañido de la campana de la catedral y del ruido de las calles de París.

Con todo, deciros que no es para nosotros una de las grandes obras de Disney, más bien, aunque forme parte de “Los clásicos Disney” es lo contrario. Para nosotros, la nota es de un raspado 5 sobre 10.





Título original:“The Hunchback of Notre-Dame” – USA – 1996
Dirigida por: Gary Trousdale, Kirk Wise
Duración: 90 minutos
Género: Animación
jueves, 5 de diciembre de 2013

Frozen. El Reino del Hielo

Forzen. El Reino del hielo - Cartel

Después de estar demasiado tiempo sin pasar por una sala de cine, a los del equipo ya nos empezaba a picar el gusanillo de hacerlo, y más habiendo tenido que dejar pasar unos cuantos títulos que realmente nos apetecían ver. Así que, cuando conseguimos tener la noche del viernes libre, le dimos un repaso a la cartelera y nos fuimos al cine.

Menuda decepción nos llevamos cuando las dos primeras opciones que teníamos en mente (“El consejero” y “Blue Jasmine”) tenían el colgado el cartelito de “agotadas las entradas”. Al final, tuvimos que optar por la tercera opción de nuestra lista: “Frozen. El reino del hielo”, la última apuesta de Disney para volver a estar en la élite, recuperando la esencia de sus clásicos.

La historia empieza situándonos en el muy, muy lejano reino de Arendelle. Allí, el rey y la reina viven felices con sus dos pequeñas princesas, Elsa y Ana. Las niñas, además de hermanas, son grandes amigas y juegan hora tras hora valiéndose del don de Elsa, gracias al cual es capaz de convertir en hielo aquello que toca.

Un día, mientras las niñas están jugando, se produce un accidente por el cual la vida de nuestras pequeñas y sus padres cambia por completo, ya que Elsa es separada totalmente de su hermana y del resto de gente para protegerles de su poder.

Muchos años más tarde, y a raíz de la entronización de Elsa, las dos hermanas se reencuentran desencadenándose una vez más el caos. En esta ocasión, y presa de un ataque de responsabilidad, Elsa huye hacia las montañas dejando tras de sí el invierno perpetuo en pleno verano.

Cuando Ana se da cuenta de lo ocurrido, lo deja todo para lanzarse a la búsqueda de su hermana y poder salvar así a los habitantes de Arendelle.

Por el camino, Ana se encuentra con Kristoff, un joven hombre de las montañas que acompañado de su inteligentísimo reno Sven (no habla, pero se hace entender y no es humano, pero es mucho más fiel que la mayoría de ellos) acabaran formando un fabuloso equipo de búsqueda. Al poco de juntarse los tres, el grupo se va a ver incrementado por un nuevo miembro, Olaf, un muñeco de nieve encantado por Elsa, y que, sin lugar a dudas, pone la parte más divertida de “Frozen. El Reino del hielo”.

Foto de família de los protagonistas de Frozen
Foto de família de los protagonistas de Frozen

Ya os podéis imaginar como acaba la película, y más tratándose de una obra de Disney, pero también os podéis imaginar que nosotros no os lo contaremos desde aquí (solo os diremos que el giro final, llegó incluso a sorprendernos a nosotros), así que, vamos a pasar a la valoración técnica de la misma.

De entrada, os vamos a asumir que cuando vimos el primer tráiler de esta película (que fue el pasado junio, cuando estrenaron “Monstruos University”), casi la descartamos totalmente, ya que nos pareció una película demasiado infantil, demasiado ñoña. Nada más lejos de la realidad.

Los del equipo creemos que con “Frozen. El Reino del hielo”, la factoría Disney ha conseguido lo que tanto ansiaban desde hace años (y que anunciaron a bombo y platillo con la fallida “Tiana y el Sapo”), es decir, han conseguido situarse otra vez en el candelero de la animación digital, modernizando una historia potente (en esta ocasión se trata de una adaptación libre de la obra “La reina de las nieves” de Hans Christian Andersen, dotándola de una brillante banda sonora y de una moralina clara y poco azucarada, es decir, se aprovechan de la filosofía de sus grandes clásicos, actualizando la misma.

Entrar en el cine a ver una película casi de rebote, y encontrarse con una película que con el paso de los minutos te va llenando y haciendo disfrutar, no tiene precio. Los del equipo le valoramos mucho a esta película, la magia que logran trasmitir sus personajes y ritmo pegadizo de su BSO, la cual, sin lugar a dudas es otro de los más grandes aciertos de “Frozen”. Y para muestra, este par de botones:

Si os estáis planteando el cine y os encanta la animación o los musicales o simplemente tenéis que ir con niños, os recomendamos totalmente que optéis por “Frozen. El Reino del hielo”, para nosotros, un 8 sobre 10.




Título original: “Frozen” – USA – 2013
Dirigida por: Chris Buck, Jennifer Lee
Duración: 108 minutos
Género: Animación
domingo, 27 de marzo de 2011

Enredados

Cartel de Enredados
Nos llamaba la atención desde hacía ya unos meses. Sí, habéis leído bien. Lo nuestro con “Enredados” fue casi instantáneo, ya que cuando durante un tráiler previo al inicio de una sesión de cine vimos deslizarse por la pantalla la larga melena de Rapunzel, decidimos que, sin lugar a dudas, la veríamos, aunque en esta ocasión se nos pasó y por mucho el fin de semana de su estreno.

De todas formas, la teníamos ahí, guardada en la recámara para una mejor opción. ¿Y qué mejor opción que un sábado lluvioso para ir al cine? Así que, tras consultar la cartelera y ver que, a pesar de las cuatro salas que Torrente y su troupe ocupaban, Enredados seguía en la lista de películas, cogimos el coche y nos fuimos derechos al cine a verla. Así fue como nos vimos rodeados de papis, mamis y nenes por todas partes.

La historia que nos cuenta la película comienza con la presentación del rey y la reina del reino. Los dos esperan ansiosos la llegada de su retoño cuando, de repente, la reina cae gravemente enferma, siendo su única opción de cura encontrar una extraña flor originada a partir de una gota de sol que posee poderes curativos. Para ello, todo el pueblo se pone en marcha con el objetivo de encontrarla, lo cual logran justo después de que una extraña anciana llamada Gothel probara sus efectos, los cuales también se reflejan en la reina al quedar ésta completamente recuperada, dando a luz a una preciosa niña de cabellos dorados llamada Rapunzel.

Como Gothel no quiere dejar de disfrutar de los beneficios de la flor bajo ningún concepto, una noche se cuela en el castillo con el objetivo de continuar disfrutando de ellos… pero un descubrimiento inesperado hará que, finalmente, secuestre a Rapunzel (la cual continúa siendo un bebé) y se la lleve a vivir con ella a una altísima torre situada en las profundidades del bosque, al ser la niña la que ha heredado los poderes de la misteriosa flor. 

17 años después, un ladrón llamado Flynn Ryder logra robar la corona de la princesa en el castillo de los reyes, consiguiendo ser perseguido por toda la guardia real por todo el bosque, llegando nuestro protagonista masculino a la torre de Rapunzel de forma casual, lo que provoca que el mundo de ambos se ponga patas arriba al comenzar una aventura tan excitante como arriesgada.

¿Queréis saber cómo transcurren los acontecimientos? Pues, sintiéndolo mucho, me temo que no os queda más remedio que ver la película, puesto que, como sabréis, no es intención nuestra fastidiaros la película. Así que, sin más dilación, pasamos a comentaros lo que consideramos que es lo mejor y lo peor de esta película.

Lo mejor de “Enredados”

  • La película consigue sacar a Disney de la decadencia en la que había entrado en los últimos años, ya que ha conseguido realizar una película moderna, divertida y muy dinámica tomando como base un cuento clásico.
  • Técnicamente la película es genial, ya que tanto el diseño como la caracterización de los personajes son buenos, siendo esto algo que sorprende especialmente si tenemos en cuenta que, en esta ocasión, vimos la película en 2D.
  • La banda sonora acompaña en todo momento, ya que tanto la selección de canciones, como la interpretación de las mismas están muy conseguidas.

Lo peor de “Enredados”

  • El hecho de saber cómo acabará la película hace que ésta pierda algo de magia, ya que el enfoque que los personajes reciben hace que podamos anticipar su final.

Con todo, nos encontramos ante una película que gustará tanto a niños como a mayores debido a su equilibrio general en todos los apartados, además de porqué consigue ser amena, divertida, emotiva en ocasiones…

¿Que qué nota le ponemos? Pues los del equipo hemos decidido puntuarla con un 8 sobre 10 de forma unánime, por lo que, sin lugar a dudas, os recomendamos su visionado.






Título original: “Tangled” – USA – 2010
Dirigida por: Nathan Greno, Byron Howard
Duración: 104 minutos
Género: Animación