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viernes, 20 de febrero de 2026

Wicked: el musical

Cartel oficial de Wicked: el musical en Madrid

La obra musical "Wicked" nació como una reinvención del universo de Oz enfocado, eso sí, desde la perspectiva de sus "villanas". Inspirada en la novela "Wicked: Memorias de una bruja mala" de Gregory Maguire, la historia replantea la amistad y el conflicto entre Elphaba y Glinda antes de los acontecimientos narrados en "El mago de Oz".

El musical que cuenta con música de Stephen Schwartz, transforma rápidamente el imaginario clásico en un relato contemporáneo sobre la diferencia, el poder y la construcción de la identidad, y todo en base a su fuerza visual y su humor inteligente.

Su estreno en Broadway en 2003 marcó un antes y un después en el teatro musical del siglo XXI. Lejos de ser solo una precuela, la obra cuestiona cómo se crean los mitos colectivos, todo envuelto en una producción escénica de gran escala y una partitura que alterna épica y emoción íntima. Con el tiempo, se convirtió en uno de los musicales más longevos y taquilleros del mundo, traducido a múltiples idiomas y culturas.

Décadas después de su debut, el fenómeno aterrizó finalmente en Madrid con una ambiciosa producción en el Nuevo Teatro Alcalá. Esta llegada no solo acerca el espectáculo al público hispanohablante, sino que confirma la vigencia universal de su mensaje: que incluso en los cuentos más conocidos aún quedan voces por escuchar y verdades por descubrir.

"Wicked: el musical" nos sitúa tiempo antes de la llegada de Dorothy (la protagonista de El mago de Oz) al mundo de Oz, justo en el momento en que se anuncia que la Bruja Mala del Oeste, Elphaba, ha muerto, noticia confirmada por Glinda, la adorada Bruja Buena del Norte. Desde este punto, el argumento de Wicked retrocede al pasado para mostrar cómo ambas brujas se conocieron al ingresar en la Universidad de Shiz, donde chocan desde el primer instante: Elphaba, de piel verde, es brillante y sensible; Glinda, en cambio, es popular, ambiciosa y aparentemente superficial.

Con el paso del tiempo, los enfrentamientos iniciales entre Glinda y Elphaba dan lugar a una profunda amistad que acabará marcando su destino y la percepción que el mundo tendrá de ellas. Durante su formación, Elphaba descubre la corrupción del gobierno del Mago de Oz, que ha iniciado una campaña de opresión contra los Animales parlantes del reino. Dotada de poderes mágicos extraordinarios y guiada por un fuerte sentido de justicia, decide enfrentarse al sistema, mientras Glinda opta por adaptarse a él para conservar su estatus y ayudar “desde dentro”. Esta elección provoca que Elphaba sea declarada enemiga del Estado y pase a ser conocida oficialmente como la Bruja Mala del Oeste.

La segunda parte de "Wicked: el musical" muestra con claridad cómo los caminos de las dos amigas divergen por completo. Glinda se convierte en símbolo de bondad ante el pueblo, mientras Elphaba vive perseguida y clandestina, tratando de proteger a quienes ama y desmontar las mentiras del régimen. Si logrará cambiar su destino es algo que el espectáculo revela en escena (aunque muchos espectadores ya conocen parte de la historia gracias a su reciente adaptación cinematográfica).

A nivel técnico, podemos decir que el montaje madrileño de "Wicked: el musical" cumple con creces: su mensaje sobre la identidad, los prejuicios y la manipulación social (tan vigente en los tiempos actuales) queda perfectamente reflejado, además de transmitirse con humor y una banda sonora realmente memorable y bien trabajada. La propuesta conecta con el espectador desde lo emocional y confirma la fuerza temática que ha convertido a Wicked en un fenómeno internacional.

Platea del Nuevo Teatro Alcalá durante el musical Wicked en Madrid
Platea del Nuevo Teatro Alcalá – Wicked: el musical en Madrid

Si algo se le puede señalar a Wicked: el musical en Madrid, y rizando un poco el rizo, es su escenografía, basada en constantes juegos de tramoya e iluminación. Este planteamiento puede restarle algo de espectacularidad frente a otras producciones internacionales, aunque también tiene su lado positivo: el escenario del Nuevo Teatro Alcalá se aprovecha de extremo a extremo, generando dinamismo escénico y continuidad visual.

En el apartado interpretativo, nos quitamos totalmente el sombrero ante el elenco escogido, del que sobresalen especialmente Cristina Picos como Elphaba y Cristina Llorente como Glinda. Ambas están sencillamente maravillosas, con voces potentes y una química escénica que sostiene el corazón emocional del espectáculo.

No vamos a engañaros:"Wicked: el musical"es uno de los grandes títulos que pueden disfrutarse actualmente en Madrid, tan potente en mensaje como en interpretaciones, logrando una conexión muy fuerte con el público. Para nosotros, Wicked es una obra que hay que ver y disfrutar en el teatro. La recomendamos totalmente.

¡No os quedéis sin vuestra entrada!





jueves, 11 de diciembre de 2025

Wicked: Parte II (2025), crítica y análisis

Póster oficial de Wicked Parte II

Parece que fue ayer cuando descubrimos y disfrutamos en la gran pantalla el estreno del musical Wicked: Parte I, pero ya ha pasado un año desde su llegada a los cines. Un año de espera en el que, a pesar de que la segunda parte del musical ya estaba terminada desde hace tiempo, los fans de “Wicked” hemos contado los días para conocer por fin su desenlace.

Ahora, coincidiendo con el inicio de la campaña navideña de 2025, “Wicked: Parte II” llega por fin a los cines  dispuesta a desmontar el viejo tópico de que nunca segundas partes fueron buenas. Esta esperada secuela no solo mantiene el nivel marcado por la primera película, sino que vuelve a brillar con fuerza y consigue elevar aún más la ambición y el espectáculo del musical cinematográfico.

¿Sois de los que estaban esperando la continuación de la historia de Elphaba y Glinda? ¿O simplemente amantes de los musicales?

Si no encajáis en ninguno de esos dos grupos... bueno, quizá este no sea vuestro post. Aunque, por supuesto, estáis más que invitados a quedaros.

“Wicked: Parte II” arranca con un pequeño salto temporal que sitúa la historia cinco años después de los hechos que se nos contaban en la primera película. En ese periodo, el panorama de Oz ha cambiado por completo: Elphaba (interpretada por Cynthia Erivo) ha pasado a ser conocida como “la Bruja Mala del Oeste” por su rebeldía y enfrentamiento al Mago; mientras que Glinda (a quien da vida Ariana Grande) se ha consolidado como “la Buena”, convertida en un símbolo de luz y esperanza para el pueblo.

Elphaba vive aislada y oculta en los bosques del Oeste. Un día, decide ir a visitar a su hermana Nessarose, quien gobierna con mano dura la región de Munchkinland. Entre reproches, Nessarose le exige ayuda con su discapacidad y Elphaba le entrega unos zapatos encantados capaces de volar. En un intento desesperado de asegurar el amor de Boq, Nessarose intenta un hechizo de amor que, al no ser bruja casi le deja sin corazón. Elphaba interviene, pero Boq acaba convertido en el “Hombre de hojalata”.

Tras esto, Elphaba regresa a Ciudad Esmeralda para liberar los monos voladores al servicio del Mago. Está a punto de aceptar un pacto con él y con Glinda, pero cambia de opinión al ver que el Mago tiene todos los animales cautivos. Con la ayuda de Fiyero, ambos huyen del palacio, unidos por una causa común… y por el amor que comienza a manifestarse entre ellos.

Después de sentirse traicionada por Fiyero, Glinda revela al Mago cómo detener a Elphaba: usar a su hermana Nessarose. Sin embargo, la decisión que toma resulta fatal. En lugar de intimidarla, acaban matándola, lo que desencadenará los acontecimientos finales de “Wicked: Parte II”, que, por supuesto, dejaremos en el misterio.

Esta secuela cinematográfica intenta cerrar la historia entre Elphaba y Glinda usando un tono más oscuro y emocional que “Wicked”. Técnicamente, la película tiene fortalezas claras, aunque también algunos puntos débiles.

Glinda y Elphaba en el palacio
Glinda y Elphaba en el palacio

Técnicamente os diremos que, esta “Wicked: Parte II” mantiene un estilo visual de lo más cuidado y trabajado, usando con acierto y eficacia los colores donde contrastan con acierto, el brillo de Ciudad Esmeralda con espacios más sombríos como el Palacio del Oeste u otras zonas de Oz.

Uno de los puntos donde “Wicked: Parte II” se resiente es en su apartado musical. Aunque mantiene un nivel técnico sólido, acorde al estándar de los grandes musicales de Broadway, en el equipo hemos echado en falta alguna canción de esas que se quedan grabadas (vaya, ese “temazo” que todos esperamos encontrar en una producción así).

Las coreografías tampoco tienen la presencia ni la espectacularidad que ofrecían en la primera parte, lo que deja algunas secuencias musicales algo menos vibrantes de lo esperado.

Narrativamente, sí valoramos la coherencia con la que se ha hilado el conjunto de ambas películas. La historia cierra bien sus tramas y encaja de manera sólida con lo que ya conocíamos del mundo de Oz. Aun así, esta segunda entrega presenta algunos saltos y resoluciones un tanto precipitadas que restan tensión dramática en algunos momentos clave.

En lo interpretativo, no hay discusión posible: Cynthia Erivo (Elphaba) y Ariana Grande (Glinda) están realmente brillantes. Ambas sostienen la película con una química arrolladora y convierten cada escena compartida en el verdadero motor emocional de “Wicked. Parte II”.

Por todo lo que os hemos contado, y a la espera de ver la segunda parte, nuestra nota para “Wicked. Parte II” es de un 7 sobre 10.




“Wicked: For Good” – USA – 2025

Dirigida por: Jon M. Chu

Duración: 138 minutos

Género: Musical, Fantástico, Aventuras, Secuela




martes, 10 de junio de 2025

Emilia Pérez (2024), crítica y análisis

Póster oficial de la película Emilia Pérez (2024) dirigida por Jacques Audiard
Póster oficial de Emilia Pérez (2024), película dirigida por Jacques Audiard.

Son muchos los que dicen, y a veces decimos, que en el cine ya está todo contado. No es para menos: secuelas, precuelas y spin-offs abundan más de la cuenta. Sin embargo, de vez en cuando aparece una película que intenta romper esa idea con una propuesta arriesgada, mezclando géneros que hasta ahora parecían inamovibles.

Ese es el caso de “Emilia Pérez” (2024), la cinta franco-mexicana dirigida por Jacques Audiard que combina thriller de narcotráfico, drama de identidad de género y musical.

Pero... ¿funciona realmente esta mezcla? 

“Emilia Pérez” en Cannes 2024 y su polémica

La película alcanzó notoriedad internacional tras su paso por el Festival de Cannes 2024, donde Karla Sofía Gascón obtuvo el premio a la mejor interpretación.

Desde ese momento, “Emilia Pérez” empezó a sonar con fuerza de cara a los Premios Oscar, algo sorprendente teniendo en cuenta su arriesgada mezcla temática: narcos, transición de género y números musicales.

Sin embargo, la película terminó rodeada de polémica debido a una campaña contra su actriz protagonista por antiguos mensajes en redes sociales, lo que terminó afectando seriamente su recorrido mediático

Sinopsis de “Emilia Pérez”

La historia comienza presentándonos a Rita (interpretada por Zoe Saldaña), una brillante abogada que trabaja en un despacho corrupto ayudando a criminales a blanquear dinero. 

Tras un juicio especialmente estresante, recibe una llamada misteriosa que le propone un negocio capaz de cambiarle la vida.

Rita acepta y es llevada, encapuchada, hasta un punto aislado del desierto mexicano donde conoce al poderoso narcotraficante Manitas del Monte, interpretado por Karla Sofía Gascón.

El encargo es claro: quiere desaparecer. Pero no solo eso. Quiere convertirse en mujer. Rita deberá encontrar al mejor cirujano del mundo y diseñar un plan para borrar por completo su identidad anterior 

Para lograrlo, envían a su esposa Jessi (interpretada por Selena Gomez) y a sus hijos a Suiza, mientras se simula la muerte del capo.

Cuatro años después, en París, Rita se reencuentra con una elegante mujer mexicana: Emilia Pérez, la nueva identidad de quien antes fue Manitas del Monte.

A partir de ese momento, Rita se convierte en su aliada mientras Emilia intenta redimirse ayudando a mujeres víctimas de la violencia que ella misma ejerció en el pasado.


Escena de la película Emilia Pérez (2024) con Rita y Emilia Pérez interpretadas por Zoe Saldaña y Karla Sofía Gascón
Escena de Emilia Pérez (2024): Rita y Emilia Pérez en uno de los momentos clave de la película.

Pero el pasado siempre vuelve.

Y cuando reaparecen sus hijos y antiguos vínculos, la vida cuidadosamente reconstruida empieza a desmoronarse.

Crítica de “Emilia Pérez”: una buena idea mal ejecutada

Técnicamente, “Emilia Pérez” sorprende, aunque no siempre para bien

Dirección y montaje

Jacques Audiard tiene momentos de gran acierto visual y narrativo. Sin embargo, la película transmite la sensación de estar constantemente descompensada.

Es como bailar un vals a ritmo de reguetón.

Los números musicales irrumpen en momentos poco orgánicos y, en muchas ocasiones, parecen distraer más que aportar profundidad a la trama.

El montaje resulta irregular.

Hay secuencias donde parece querer contarlo todo en una sola escena y otras en las que el espectador se pregunta qué acaba de suceder. La sensación general es de desconexión narrativa.

La mezcla de géneros (thriller, musical, drama identitario) no termina de ensamblarse con coherencia

Interpretaciones

Aquí es donde la película genera más debate.

Karla Sofía Gascón se entrega completamente a un personaje complejo: carismático, vulnerable, temible y humano al mismo tiempo. Su trabajo es valiente y comprometido. El problema no es su actuación, sino la indefinición del guion, que obliga a cambios de tono difíciles de sostener.

En cuanto al resto del reparto, incluyendo a Zoe Saldaña y Selena Gomez, sus personajes quedan algo desdibujados y funcionan más como soporte que como pilares dramáticos reales

Opinión final: ¿merece la pena ver Emilia Pérez?

Por momentos, parece que estemos viendo un musical dirigido por Quentin Tarantino con personajes que podrían haber salido del universo de Pedro Almodóvar.

El problema es que esa combinación no termina de cocinarse bien.

La idea es potente. Arriesgada. Diferente.

Pero el resultado final deja una sensación de oportunidad desaprovechada.

Por todo lo que os hemos contado, nuestra nota final para “Emilia Pérez” es de un 4 sobre 10.




Ficha técnica de Emilia Pérez

Título original: Emilia Pérez

Año: 2024

Director: Jacques Audiard

Duración: 132 minutos

Género: Drama, Musical, Thriller,LGTBI



martes, 10 de diciembre de 2024

Wicked: Parte 1

Wicked: Parte 1 - Poster
No es muy habitual que una novela se adapte primero al teatro para, muchos años después y tras conseguir un gran éxito en una de las plazas más difíciles, Broadway, salte al cine arrasando además en taquilla.

Una de las últimas ocasiones que ha sucedido esto, ha sido con la novela de 1995 “Memorias de una bruja mala”, una ampliación del clásico de la literatura de L. Frank Baum “El maravilloso Mago de Oz”, adaptación de la cual se estrenó en 2003 en Broadway y está desde entonces cosechando grandes éxitos.

Este 2024 y tras varios retrasos ha llegado a nuestras carteleras con gran éxito, la adaptación de esta obra de teatro y lo ha hecho bajo el título de “Wicked: Parte 1”.

“Wicked: Parte 1” empieza desplazándonos a una pequeña aldea de la Tierra de Oz donde nos encontramos a sus habitantes celebrando la muerte de la “Bruja mala del Oeste”. A dicha celebración se suma Glinda la “Bruja buena del Sur” quien explica a los habitantes del lugar, el origen de la bruja mala y porqué, ambas, eran amigas.

La historia de la “bruja mala del Oeste” se remonta mucho años atrás, justo en su concepción, ya que, aunque es la hija oficial de Melena y del gobernador Frexspar Thropp, realmente es la hija de Melena y un vendedor ambulante. De recién nacida, la pequeña Elphaba Thropp, que así se llama, es rechazada por su padre por el color de su piel ya que esta, es verde.

La infancia de Elphaba trascurre con la contante ridiculización del resto de niños, la ayuda a su hermana menor, Nessarose la cual es tetrapléjica y el absoluto rechazo de su padre.

Años más tarde, Elphaba Thropp (interpretada por Cynthia Erivo) llega a la prestigiosa Universidad de Shiz acompañando a su hermana pequeña Nessarose. Allí, entre burlas del resto de compañeros, se encuentra con Glinda (interpretada por Ariana Grande) y acaba provocando que Elphaba muestre sus poderes mágicos. Este hecho provoca que, la prestigiosa profesora de hechicería Morrible la tome como pupila.

Aunque no se llevan bien, y sus enfrentamientos son constantes, Elphaba y Glinda acaban compartiendo habitación y muchas clases. Un tiempo más adelante, hace aparición un nuevo alumno, el rebelde Fiyero Tigelaar, de quien se enamora Glinda y despierta la atención de Elphaba.

Como buen juerguista, al poco de llegar a Shiz, Fiyero organiza una fiesta en la que todos están invitados. En dicha fiesta, Glinda quiere reírse de Elphaba ante todos, y para ello le regala un viejo y feo sombrero. Con todo, la situación no le acaba de salir del todo bien ya que, aunque consigue que todos los asistentes se rían de Elphaba, esta además de simular que no le importa, le da a Glinda lo que más quiere, una invitación de Morrible a asistir a sus seminarios y cursos. Esto hace que, Glinda se dé cuenta de le que está haciendo y se hace amiga de Elphaba.

Al día siguiente, el profesor Dillamond (un macho cabrío parlante) es jubilado a la fuerza y desposeído de sus derechos siendo sustituido por un profesor sin escrúpulos quien intenta hacer un ejercicio con un cachorro de león. y provocando que Elphaba intervenga juntamente con Fiyero.

 

Glinda y Elphaba en "Wicked: Parte 1"
Glinda y Elphaba, dos brujas, dos historias

Días más tarde, la señora Morrible comunica a Elphaba que el gran Mago de Oz quiere conocerla en persona en su palacio de Ciudad Esmeralda. Sin apenas dudarlo, y con todas las ganas de ayudar a los animales parlantes, Elphaba se monta en el tren junto, a última hora, con Glinda.

Ya en Ciudad Esmeralda, Glinda y Elphaba conocen al gran Mago de Oz, aunque muy pronto se dan cuenta de que el mago tiene unas intenciones muy diferentes a las que ellas esperan ya que, juntamente con Morrible, quien aparece en la reunión de encuentro, tiene el objetivo que Elphaba (la única bruja que puede hacerlo) lea el libro sagrado de hechizos, el Grimmerie, aunque al hacerlo acabe sacando a la luz los auténticos planes del mago y Morrible y condenándola a ella a ser “la bruja mala”.

Y hasta aquí, lo que os podemos contar del argumento de esta “Wicked: parte 1”.

No os vamos a engañar, casi no sabíamos nada de lo que nos encontraríamos en “Wicked: parte 1” salvo que, al tener de protagonista a Ariana Grande, seguramente sería un musical. Os admitimos también que, desgraciadamente no hemos visto la obra teatral que adapta y desconocíamos que había un libro detrás de esta, por tanto no entraremos para nada en valorar la fidelidad de esta.

Técnicamente sí que os diremos que, en “Wicked: parte 1” nos hemos encontrado con una de cal y una de arena. Por un lado tenemos grandes números musicales y una grandísima escenografía llena de color y de magia, aunque por otro lado, tenemos un metraje totalmente excesivo del cual nos damos cuenta al finalizar la película y quedarnos con la sensación de “¿y porqué se ha dedicado tanto tiempo a lo que pasa en la Universidad si no aporta nada al desenlace?”, y es no es para menos ya que, la película dura más de dos horas y cuarenta minutos.

Donde no nos ha gustado nada “Wicked: parte 1", pese a ser un musical, es en la ejecución de su Banda Sonora aunque que reconocemos que es, estrictamente por un tema de traducción ya que, aunque los temas nos gustan no nos ha encajado para nada la traducción al español de todas las canciones, sin lugar a duda, hubiese dado mucho más empuje y fuerza la versión original con las voces de las propias Ariana Grande y Cynthia Erivo.

Interpretativamente os diremos que nos ha encantado el trabajo de su protagonista Cynthia Erivo dando vida a la bruja Elphaba, una mujer despreciada y señalada desde pequeña por ser diferente, por ser verde, pero con todo una mujer luchadora como pocas. En cuanto a los secundarios, pues remarcamos el trabajo de Ariana Grande dando vida a Glinda, una chica engreída, superficial y aprovechada, vaya que, por momentos, no sabíamos si veíamos a Ariana a o Glinda.

Por todo lo que os hemos contado, y a la espera de ver la segunda parte, nuestra nota para “Wicked: parte 1” es de un 6 sobre 10.

 

 

 

Título original: “Wicked: Part One” – USA – 2024

Dirigida por: Jon M. Chu

Duración: 160 minutos

Género: Musical, Fantástico, Aventuras

miércoles, 14 de febrero de 2024

Whiplash (2014), crítica y análisis

Póster oficial de la película Whiplash sobre disciplina y aprendizaje musical

En el mundo de cine hay varios festivales que, de una forma u otra marcan la temporada y, en muchas ocasiones el éxito de una película. A todos nos viene a la cabeza el Festival de Cannes (en Francia), la Biennale de cine de Venecia (en Italia), en más pequeño formato, pero igualmente excepcional el Zinemaldia o Festival Internacional de cine de San Sebastián (en España), pero hay otro que, aunque mucho más reciente que estos, ha sido plataforma de lanzamiento de grandes títulos, os hablamos del Festival de Cine de Sundance (en Utah, Estados Unidos).

En Sundance, a diferencia del resto de festivales, no se presentan las películas más comerciales, sino más bien, las englobadas dentro de lo que conocemos como cine independiente. Con todo, de allí han salidos grandísimas películas como “Precious”, “Whiplash”, “Beach Rats”, “Tierra de Dios”, “Minari” o “Pequeña miss Sunshine” que se han catapultado como mejores a la mayoría de sus rivales comerciales.

En esta entrada nos centraremos en una de estas películas, la ganadora del festival de 2014 “Whiplash”, una cinta de Damien Chazelle que, pese a no conseguir el éxito en taquilla, ha maravillado a quien ha optado por verla, y hoy en este pequeño rincón os contaremos el porqué.

“Whiplash” empieza presentándonos a Andrew Neiman (a quien da vida Miles Teller), un joven estudiante de primer año de jazz en el Conservatorio Shaffer de Nueva York.  Andrew es el primer integrante de su familia en dedicarse a la música, su gran pasión y su gran sueño, ser un baterista de talla mundial.

Un día, mientras estaba practicando en solitario en una de las salas del conservatorio, hace acto de presencia Terence Fletcher (interpretado por J. K. Simmons), un célebre director de orquesta y profesor del Conservatorio. Fletcher es temido por todos los alumnos por sus radicales métodos, pero a la vez, es la ilusión de todo alumno que se fije en él.

El día de su encuentro, y pese a que la prueba a la es sometido no sale bien del todo, Neiman recibe la invitación de Terence para ensayar con su grupo, la Studio Band, ocupando el puesto de batería suplente.

Ya en el primer ensayo, Neiman se da cuenta de cómo las gasta Terence, insultando gravemente a sus estudiantes y echándolos del grupo al menor error. Cuando le toca ensayar “Whiplash”, una complicada pieza, Neiman sufre en sus propias carnes el maltrato del director, quien le acusa de no mantener el ritmo hasta el punto de que, preso de los nervios le lanza una silla y le castiga provocando las lágrimas del joven estudiante.

En día sucesivos, Neiman se deja, literalmente, la piel ensayando y buscando el ritmo que pretende Terence. Esta entrega hace que la relación entre ambos mejore hasta el punto de que el profesor se lleva al alumno a una competición. Allí, Neiman debe sustituir al baterista principal ya que este, ha perdido la partitura y no se la sabe de memoria. El éxito es total valiéndole a Neiman la plaza de batería principal.

Con todo, la alegría le dura poco, pues Terence ficha a un nuevo baterista, bastante menos talentoso que los dos anteriores. En la preparación de una nueva competición, los tres bateristas deben enfrentarse a una maratoniana sesión en la que Terence pierde los nervios, les patea e insulta constantemente.

Neiman y Terence Fletcher ensayando en Whiplash, aprendizaje y disciplina musical
Neiman y Terence Fletcher en pleno ensayo en la película Whiplash

Finalmente, la plaza es para Neiman quien el día de la competición sufrirá un aparatoso accidente después de un calamitoso viaje hacia el concierto. Con todo, y después de enfrentarse a Terence, Neiman toca ensangrentado y herido como baterista en el concierto, aunque a Terence no le gusta y detiene la interpretación despidiéndole allí mismo. Este acto acaba provocando que Neiman agreda al director en pleno escenario. Como es obvio, Neiman es expulsado de Shaffer, no sin antes, y con la ayuda de su padre denunciar a Terence.

Después de unos meses alejado de la música y de su ilusión, las vidas de Neiman y Terence vuelven a encontrarse para la lucha final, aunque esto, como ya os podéis imaginar nos guardaremos celosamente.

Técnicamente os diremos que “Whiplash” se adentra en el mundo de la superación personal, aunque, mezclado magistralmente con el arte, la sumisión y porque no decirlo, en muchas ocasiones, la humillación y lo hace usando un curioso juego de poderes entre maestro y alumno con una dialéctica cruel y descarnada, que es a la postre, lo que le aporta un toque distinto a otras películas que abordan el mismo tema.

Otro de los puntos donde “Whiplash” sobresale es la banda sonora, algo que, realmente se agradece, tanto para suavizar los enfrentamientos como a la vez, para dar profundidad a los mismos y meternos en un mundo, para muchos, desconocido, el del jazz. Gracias a su banda sonora, entramos en el mundo del jazz y casi sin degustarlo, el creciente ritmo y tensión que se le impone a “Whiplash” se nos transmite directamente, sufriendo por Neiman frente al más que exigente Terence.

Interpretativamente os diremos que, “Whiplash” cuenta con dos interpretaciones magistrales, la del tirano Terence Fletcher (interpretado por J. K. Simmons) y la del contenido, constante y luchador Andrew Neiman (a quien da vida Miles Teller), dos trabajos con los que ambos se lucen se compenetran y cumplimentan mientras evolucionan por diferentes estados emocionales. Ambos realmente soberbios.

No os vamos a engañar, en el equipo no conocíamos nada de “Whiplash” y nos cautivó durante todo su metraje, por tanto, por esto y por todo lo que os hemos contado, nuestra nota final para “Whiplash” es de un 8 sobre 10.



Ficha técnica de Whiplash

Título original: Whiplash

Año: 2014

Director: Damien Chazelle

Duración: 103 minutos

Género: Drama, musical



martes, 26 de septiembre de 2023

La sirenita

La Sirenita Poster
Érase una vez, hace mucho, mucho tiempo un joven ilustrador fue despedido de su trabajo por pérdida de ingresos de la empresa donde estaba contratado. Sin apenas despeinarse inició el emprendimiento en lo que más le gustaba, aunque la verdad, sin demasiado éxito hasta que en 1923 se trasladó a la emergente ciudad de Hollywood donde intentó vender una novela gráfica hecha sobre papel semitransparente: “Alicia en el país de las maravillas”, os estamos hablando de Walt Disney, el creador en 1923 de Disney Brothers Studio (el embrión de “The Walt Disney Company”).

Con el paso de los años, varias crisis en el sector, cambios de colaboradores y en definitiva de muchas tormentas, acabaron llegando Mickey Mouse, Blancanieves, Pinocho, Dumbo, Bambi, y un largo etcétera.

Mucho más reciente y sin Walt Disney al frente, en 1989 Disney estrenó en pantalla grande la adaptación de una historia del escritor danés Hans Christian Andersen titulada “La sirenita” que consiguió un notable éxito de taquilla y de crítica convirtiéndose pronto en uno de sus clásicos.

34 años más tarde y sin ganas de dar el “colorín colorado” a la posibilidad de continuar exprimiendo la caja con “La sirenita”, el gigante de Burbank ha continuado con ella, su intención de convertir sus clásicos en películas de acción real o live action.

Como ya hicieron con suerte dispar con “Aladdin”, "Mulan", “Dumbo”, “Alicia en el país de las maravillas”, “El rey León” y muchas más, a mediados de 2023 y rodeada de varias polémicas, se estrenó la versión en live action de “La sirenita” y hoy, os la contaremos en este rincón.

“La sirenita” empieza presentándonos a su protagonista, Ariel (a quien en esta versión da vida Halle Bailey) una sirena, la hija menor del Rey Tritón (Javier Bardem). Al revés que sus hermanas, Ariel está obsesionada con el mundo humano coleccionando todos los objetos que caen en sus manos.

Un día, tras descubrir unos fuegos artificiales en superficie ve como el barco del príncipe Eric es hundido por un fuerte temporal dejando al joven príncipe a la deriva. Sin pensarlo mucho, Ariel le rescata llevándole a la playa y huyendo, enamorada, antes de que el joven príncipe pueda verla.

Como ni la compañía, forzada por Tritón, de Sebastián (un cangrejo) parece tener éxito ni las prohibiciones impuestas son seguidas por Ariel, Tritón intenta conseguir el juramento de Ariel de que esta no subirá nunca más a la superficie. Todo esto provoca que, Ariel sucumba a las promesas de su tía, la malvada bruja Úrsula, la cual le ofrece la posibilidad de, a cambio de su voz, convertirse en humana durante tres días, tiempo en el que tendrá que conseguir un beso de amor de Eric.


Ariel (Halle Bailey) en el fondo del mar
Ariel (Halle Bailey) en el fondo del mar



Ya en el castillo, y tras un inicio titubeante, Ariel y Eric pasan una primera noche juntos viendo y estudiando la colección de objetos que el príncipe ha traído de sus viajes, y todo, sin que Ariel pueda articular palabra.

Al día siguiente y tras un paseo por el pueblo, Sebastián (que ha seguido a Ariel por tierra) descubre que Úrsula ha hecho trampa borrando de la memoria de Ariel la urgencia de recibir el beso de Eric antes de la tercera noche por lo que, pone todos sus medios para ambos jóvenes se besen haciendo reaccionar a una Úrsula que lo observa todo.

Sin tiempo que perder, Úrsula toma forma de la bella Vanessa quien con la voz cautiva de Ariel rápidamente seduce a Eric haciendo que este se quiera casar de inmediato con ella.

¿Podrá conseguir Ariel el amor de Eric y romper el hechizo? O en cambio, ¿será la malvada Úrsula quien gane al príncipe, el reino y destroce así tanto a Ariel como a su padre Tritón? Como es evidente, nosotros lo sabemos, aunque, no os lo contaremos por aquí.

Técnicamente estamos ante “una más” de las películas que, el gigante Disney ha escogido de entre sus clásicos para pasarla por el filtro del CGI para dar vida a sus personajes. La verdad es que, en el equipo entendemos que deberían haber aprendido de sus propios errores, pero, una vez más han repetido el patrón de sus predecesoras. Un patrón que, todo sea dicho, funciona mejor en taquilla que en el resultado final de sus productos.

Hay dos cosas que, para nada nos han gustado, la primera de ellas es que, repitiendo totalmente la historia original, el metraje de esta supera a la de animación en casi 1 hora dándonos muchos momentos superfluos y varios números musicales sin sentido. La segunda de las cosas que no nos ha gustado es la recreación del fondo marino donde han abusado tanto del color que lo han convertido totalmente en irreal.

Interpretativamente, en “la sirenita” nos encontramos con una de cal y varias de arena. Por un lado, deciros que, por nuestra parte felicitamos a la controvertida protagonista, Halle Bailey, quien pese a no despuntar tampoco lo hace mal del todo destacando su interpretación en lo positivo y su inexpresividad en lo negativo. Por el otro lado, nos ha dejado muy fríos el trabajo de la villana de esta película, Melissa McCarthy dando vida a la desdibujada Úrsula.

Con todo, no os diremos que es live action de “La sirenita” sea malo, más bien aceptable, aunque nos ha dejado el claro regusto a “que pena de oportunidad perdida para hacer algo realmente grande sin estropear el clásico”.

Por nuestra parte, nuestra nota final para “La sirenita” es de un 6 sobre 10.



Título original: “The Little Mermaid” – 2023 – USA
Duración 135 minutos
Dirigida por: Rob Marshall
Género: Fantástico, musical,
viernes, 5 de mayo de 2023

El gran showman

El gran showman - Poster
En la industria del cine, el primer fin de semana de una pelen cartelera es totalmente determinante a la hora de catalogar una película como éxito o como fracaso, aunque después haya mercados o países que sigan una tendencia diferente. La verdad es que es una técnica bastante injusta para la mayoría de cintas, si quitamos de este paquete las obras de Disney (y todo su entramado de empresas como Marvel, Pixar, etc.) ya que, el primer fin de semana de su estreno puede coincidir con otros grandes estrenos.

Con todo, hay películas que, en su primer fin de semana en cartelera y pese a sus expectativas previas, pasan sin pena ni gloria y después acaban siendo grandes éxitos, como es el caso de la película que os reseñaremos a continuación en este rincón. Se estrenó en 2017 durante la campaña navideña de dicho año y coincidió con “Jumanji. Bienvenidos a la Jungla”, “Los últimos Jedi” y las principales candidatas a los Oscars de ese año, y no pudo con ellas en taquilla, aunque posteriormente obtuvo el éxito. Os hablamos de “El gran showman”.

“El gran showman” empieza presentándonos a un chiquillo llamado P.T. Barnum, el hijo del sastre de una adinerada familia, los Hallett. Durante una de sus estancias en la casa los Hallett, Barnum se enamora perdidamente de Charity, la hija de los Hallett. Con todo, esta relación entre los pequeños no es aceptada y Charity es enviada a un internado. Durante la época de estudios, Barnum queda huérfano y tiene que malvivir en la calle, aunque nunca pierde el contacto con Charity, con quien se cartea regularmente.

Años más tarde, y pese a la diferencia social entre Barnum y los Hallett, Barnum (a quien da vida de adulto a Hugh Jackman) acaba casándose con Charity y viviendo una vida más que humilde en Nueva York y teniendo dos hijas, Caroline y Helen. Después de un tiempo de tranquilidad P.T. pierde su trabajo de contador en una empresa de navíos.

Dispuesto a hacer algo diferente y a la vez dar una vida mejor a su familia, Barnum consigue un crédito bancario para comprar un viejo museo de cera con la intención de revivirlo. Con todo y cuando la idea está a punto de fracasar, una de sus hijas le da la clave, su museo necesita vida. Bajo esta premisa, Barnum se pone en marcha y busca a gente diferente, con peculiaridades físicas encontrando a un enano, una persona muy alta, un hombre totalmente tatuado, una mujer barbuda, etc.

Muy pronto el éxito en taquilla de los nuevos trabajadores del museo provoca que las primeras críticas duras lleguen y lo hagan con ánimo de hacer mella, incluso llega a llamarles que son “como un circo”. Llegados a este punto, Barnum decide hacer una nueva incorporación, la de un joven dramaturgo de éxito llamado Phillip Carlyle (a quien da vida Zack Efron) para generar números nuevos y nueva publicidad.

Carlyle se integra tanto en el equipo que, además de enamorarse de la trapecista (Zendaya) consigue una premier con la mismísima Reina Victoria. Pese al éxito del circo P.T.Barnum y del propio encuentro con la Reina Victoria, Barnum conoce a una famosa cantante sueca, Jenny Lind con quien inicia una larga gira por Estados Unidos mientras deja su circo en manos de Carlyle.


La familia de "El gran showman" al completo
La familia de "El gran showman" al completo



Con Barnum consiguiendo el favor de las grandes fortunas con los conciertos de Lind, la vida del circo se tambalea en Nueva York, ya que, con un público empezando a dar muestras de agotamiento y fuertes corrientes en contra suyo por exhibir a personas diferentes, la familia que habían creado se tambalea.

Después de un movimiento amoroso de Lind con Barnum provoca que este la rechace y vuelva corriendo a Nueva York, justo en el momento en que los agitadores prenden fuego al circo provocando que todo, literalmente prenda en llamas (Barnum se arruina por dos lados, al perder el circo y cancelarse la gira de Lind, y a la vez, se separa temporalmente de Charity cuando esta descubre lo que pasó con Lind).

¿Podrá conseguir Barnum recuperar su circo y a su familia de las llamas? Nosotros evidentemente lo sabemos, pero ya os decimos que, no os lo vamos a contar por aquí, pues el “El gran showman” es una película que realmente merece la pena ver hasta el final.

Técnicamente os diremos que “El gran showman” es una mezcla entre biopic (se inspira, que no basa, en la vida de P.T. Barnum) y musical de gran formato con muchos toques del típico blanqueo o buenismo americano. Y todo, sin olvidar de reflejar en su metraje temas tan candentes como la explotación del diferente, la lucha por encontrar una salida a los problemas, la ambición y porque no decirlo, el amor. Seguramente tiene sus fallos, pero quedan bastante compensado por el excelente ritmo de la acción y su montaje.

Otro punto a resaltar, aunque se ha llevado algunos palos por parte de la crítica profesional, es su banda sonora, una herramienta que en esta ocasión sí es capaz de enfatizar lo que están viviendo sus personajes.

Interpretativamente os decimos que, nos quitamos el sombrero de copa ante el magistral trabajo de Hugh Jackman un hombre que lejos en encasillarse con un género, es capaz de casi todo en la industria del cine. Jackman se funde con su P.T. Barnum cantando, bailando y transfiriéndole ese carácter luchador que le lleva a superar muchas líneas rojas. Sin lugar a dudas uno de los grandes aciertos de “El gran showman”, sin olvidar a dos secundarios de lujo que, con su historia de amor consiguen robarle algo de protagonismo a Jackman, os hablamos de un acertadísimo Zack Efron y de una, por entonces recién llegada Zendaya.

Seguramente poca gente considerará “El gran showman” como una obra capital, pero la verdad es que es una película que engancha, entretiene y además, cuenta con grandes actuaciones y una buena BSO. ¿Qué más le podríamos pedir?

Por todo lo que os hemos contado, nuestra nota final para “El gran showman” es de un 8 sobre 10.




Título original: “The Greatest showman” – 2017 – USA
Duración: 105 minutos
Género: Musical, drama, biográfico
miércoles, 16 de marzo de 2022

Érase una vez (pero ya no)

Érase una vez... pero ya no - Poster

Cuando descubrimos a Manolo Caro, no os lo negaremos, nos pareció como un soplo de aire fresco, una persona capaz de contar una historia cotidiana, darle un toque cabaretero con el único objetivo de divertir, lo cual, y viendo los tiempos que corren no está nada mal. Un poco más adelante, vimos que varias personas lo consideraban, un poco en plan despectivo, como el nuevo Pedro Almodóvar mexicano.

¿Por qué decimos despectivo? Por que quienes lo dicen lo comparan porque en sus obras siempre hay una referencia o parte de la trama que gira en torno al colectivo LGTBI, nosotros, personalmente, y después haber visto la mayoría de sus series de televisión (“La casa de las flores”, “Alguien tiene que morir”), no le vemos dicho parecido, aunque sí, es inclusivo en este sentido.

Este 2022, ha llegado al catálogo de la plataforma de streaming Netflix su última serie y quizá, la más mamarracha (entendiendo mamarracha como ridícula o extravagante, pensada para hacernos reír) que ha hecho hasta el momento, “Érase una vez  (pero ya no)”.

Érase una vez  (pero ya no)” empieza llevándonos a una época muy, muy lejana y en un recóndito e imaginario reino en España, donde nos encontramos con una princesa, Soledad (interpretada por Mónica Maranillo) en edad de casarse, aunque sus madres, las reinas pretenden que se case con un príncipe, ella está enamorada de Diego (a quien da vida Sebastián Yatra) un humilde pescador.

Como las reinas no aceptan este amor, Diego decide irse a la guerra para demostrar su valía, pero para garantizarse que Soledad le espere, contacta con una bruja (Daniela Vega) quien le hace un conjuro; Soledad deberá cuidar un pequeño dragón azul hasta su vuelta y él estará protegido por un amuleto encantado, eso sí, a cambio de que, hasta que vuelva y liberen el dragón en el lago, nadie del pueblo se enamorará.

El resultado es que, Diego muere en el frente. En la actualidad, y con el conjuro aún en vigor, el castillo se ha convertido en un hotel que se aprovecha, como puede, del dragón azul y la leyenda de Diego y Soledad. El hotel es regentado por Mamen (Rossy de Palma), la madre del joven Maxi (Sebastián Yatra) quien a la vez ejerce de gigoló en el hotel con las clientas que le pasa Candela (Itziar Castro), la guía turística.

Además de estos personajes, nos encontramos al ama de llaves (Lola) que a la vez es la madre de Goya (Mónica Maranillo) una joven animalista vegada interesada en liberar al pequeño dragón azul, y, sobre todo, a una pareja de huéspedes del hotel, Antonio (Asier Etxeandia) y Juana (Nia Correia).

Han pasado varias generaciones, pero el pueblo continúa hechizado, sin amor y todos los personajes actuales (salvo Mamen) son reencarnaciones de los originales, aunque ellos, obviamente no lo saben.

Maxi, irremediablemente cae rendido, enamorado de Juana (vaya, que es el único del pueblo que se puede enamorar), y esta, aunque está con Antonio, cae a brazos de Maxi y más, cuando descubre que su acompañante no dejará a su mujer porque esta está embarazada. Con todo, el resto de pueblo presiona a Maxi para que se enamore de la que creen que es la reencarnación de Soledad, su amiga de la infancia Goya y juntos, liberen al pequeño dragón para que rompa el hechizo que somete al pueblo.


Juana (Mia Correia) y Maxi (Sebastián Yatra)
Juana (Mia Correia) y Maxi (Sebastián Yatra)


Y a partir de este punto se suceden un sinfín de historias y actos a cada cual más mamarracho, pero, aunque así sea, nosotros dejaremos aquí nuestro resumen argumental de “Érase una vez (pero ya no)”.

Técnicamente podríamos decir que en “Érase una vez (pero ya no)” estamos ante un auténtico bodrio donde nada, o casi nada, funciona como debería. La miniserie empieza con una buena secuencia de humor, aunque muy pronto descubriremos que es un oasis, porque a partir de ese momento inicial, la historia salta sin ton ni son entre la propia historia, el musical y momentos supuestamente divertidos que no encajan ni en pintura.

En cuanto a montaje os diremos que Manolo Caro ha conseguido algo realmente difícil, convertir una historia original en un auténtico caos donde uno no sabe si la historia avanza, retrocede o se ha perdido dos secuencias más atrás, aunque eso sí, con una estética realmente colorista (al estilo de lo que ya vimos en su “La casa de las flores”) y una buena selección de canciones pop.

Desde el punto de vista argumental, lo bueno de “Érase una vez (pero ya no)” es que intenta desmitificar ciertos toques machistas (aquí el príncipe no rescata a ninguna princesa), de hecho, la felicidad de la chica no la aporta el hombre si no que esta, está suficientemente empoderada como para disfrutar de su propio cuerpo y decidir sobre su propia vida. Pena que después se estropee todo con el montaje y la propia dirección.

Interpretativamente, la cosa tampoco no mejora mucho no dando el pego ninguno de ellos (quizá más por la falta de definición y profundidad de los propios personajes que por los propios actores) ya que, por un lado, Sebastián Yatra parece más dispuesto a mostrar su sixpack y su cuidado abdomen que en hacer creíble su personaje, Nia Correia tampoco luce y Asier Etxeandia hace de malo, como siempre. Quizá solo salvamos de la quema generalizada a Itziar Castro y a Rossy de Palma, aunque tampoco brillan.

Por todo lo que os hemos contado, y aunque a ratos nos ha entretenido, nuestra nota final para “Érase una vez (pero ya no)” es de un 3 sobre 10.



Título original: “Érase una vez…pero ya no” – España – 2022
Género: Musical, Comedia
Año de creación: 2022
Año de finalización: 2022 (temporada única)
Capítulos: 6 de unos 25 o 30 minutos.

 

 

viernes, 7 de enero de 2022

Encanto

Encanto - Poster
La cultura popular es muy inteligente y nos llena de grandes y sabias frases. Pensando en la película que os queremos comentar hoy, nos vienen dos a la memoria: “Los cántaros, cuanto más vacíos, más ruido hacen” o quizá más célebre aún, “mucho ruido y pocas nueces” que, a modo de resumen para esta película, cumplen de sobras.

A finales de noviembre de 2021 llegó a nuestras carteleras la apuesta del gigante Disney en el género de animación digital para la temporada de Navidad de 2021, y lo hizo con un despliegue publicitario a la altura de la empresa, un poster lleno de color y un tráiler donde dejaba claro que estábamos ante un colorista musical ambientado en Colombia (ahí jugaron claramente con el recuerdo de la gran “Coco”).

Obviamente os hablamos de “Encanto”, la película que, al llegar Navidad, se estrenó, una vez más, a bombo y platillo (no había red social en que no se anunciara) en abierto por la plataforma Disney+, y nosotros, sin pensarlo demasiado la vimos.

“Encanto” nos lleva directamente a una montaña de Colombia donde nos encontramos con una familia extraordinaria, los Madrigal, un matriarcado en toda regla capitaneado por la abuela, Alma Madrigal, una mujer forjada por un hecho que marcó su vida, y la de sus descendientes.

Cuando Alma era joven y acababa de tener a sus trillizos, tuvo que huir de su casa con Pedro, su esposo quien acabó muriendo en la huida, dejándole eso sí, una vela mágica capaz de crear una casita encantada y dar algún poder a todos y cada uno de los descendientes Madrigal.

¿Todos los Madrigal tienen poderes? Pues no todos, hay una excepción, Mirabel, la protagonista de “Encanto”, mientras tíos, padres y resto de familiares se reparten poderes tan dispares como: fuerza descomunal, hablar con los animales, convertirse en quien quiera, controlar el tiempo, la perfección estética, sanar con sus platos, etc., la joven Mirabel no recibe ninguno.

Mirabel se siente desplazada en su familia, aceptada por unos (sus padres, el pequeño Antonio, etc.) y mirada con inferioridad por otros, entre los que está su propia abuela Alma, es a menudo apartada de los quehaceres, cuidados de la casa y eventos que en ella se celebran.

Un día, mientras se prepara el matrimonio pactado de la bellísima Isabela con un joven del pueblo y ella es apartada de los preparativos, ve una cosa en la casa que la preocupa y empieza a investigar, investigaciones que muy pronto le llevan hasta un miembro de la familia desaparecido hace muchos años: “Bruno” el innombrable.

Tras otro aviso de problemas con la magia de los Madrigal, Mirabel empieza la búsqueda Bruno, esperando que le aporte luz a los problemas que se avecinan. Tras una puerta escondida y entre las paredes de la casa mágica, Mirabel encuentra a Bruno, un hombre nervioso e inseguro, marcado por su don, ver el futuro, o mejor dicho, por cómo interpreta el futuro que ve. Después de insistirle mucho, Bruno acepta recuperar la visión que más le marcó y en la que aparece Mirabel cuando esta, aún no había nacido.


La familia Madrigal al completo
La familia Madrigal al completo (o casi)


¿Qué verá Mirabel en la visión de Bruno? ¿Le servirá para salvar la magia de los Madrigal? Y lo que es más importante, ¿le servirá para solucionar sus problemas de aceptación en la familia? Evidentemente, estas preguntas tienen respuesta, pero no os la contaremos aquí.

Técnicamente “Encanto” tiene una de cal y varias de arena, o al revés ya que, en el lado positivo, en “Encanto” nos encontramos con una película visualmente espectacular, con infinidad de luces, de colores, de música y de folclore, algo que, parece quedar algo descolgado y sin fuerza por culpa de una trama argumental previsible, sin fuerza y porque no decirlo, carente de empatía.

Aparentemente, “Encanto” tiene dos puntos fuertes más, su ambientación, en un punto indeterminado de las montañas de Colombia, y su banda sonora. Bajo nuestro punto de vista, ninguna de las dos brilla ya que, al contrario que lo que vimos en “Coco” y “Luca”, ambientadas brillantemente en México e Italia respectivamente, en “Encanto” nos creemos que es Colombia, pero en ningún caso la podríamos ubicar sin que nos lo dijeran. Y en cuanto a la banda sonora, la verdad, más que acompañar a la acción, a veces no va acorde a ella y no sabes si ves una secuencia de drama, una explicación o algo divertido.

En cuanto a los personajes, únicamente remarcar el de Mirabel como auténtica protagonista y el de Alma como esa abuela protectora con su familia y desalmada con Mirabel. El resto, como únicamente los han perfilado, poco podemos decir.

Por todo lo que os hemos contado, a nosotros esta “Encanto” nos ha desencantado, esperábamos mucho más de ella, por tanto, nuestra nota final para esta película es de un 5 sobre 10.



Título original: “Encanto” – 2021 – USA
Dirigida por: Jared Brush, Byron Howard
Duración: 99 minutos
Género: Animación, Drama, Musical
 
lunes, 6 de diciembre de 2021

Tick, tick, … ¡boom!

Tick, tick, … ¡boom!
Estos últimos años, hablar de Andrew Garfield es hablar, de una forma u otra, de Spiderman, una especie de encasillamiento en que, tanto gran parte del público como la propia industria del cine quieren encasillar al californiano de Los Ángeles. Por suerte para él, y para todos los amantes del cine, Garfield es un profesional con tablas y cuando puede, demuestra que su carrera va mucho más allá de las mallas del hombre araña.

A mediados de noviembre de 2021, y después de alguna que otra interrupción por culpa de la pandemia del covid_19, llegó al catálogo de la plataforma de streaming Netflix y a cines muy señalados la última obra de Garfield, obra del debutante Lin-Manuel Miranda. Os hablamos, de la cinta: “Tick, tick, … boom!”.

Bajo este particular título de “Tick, tick, … ¡boom!” nos encontramos con el biopic u obra biográfica del creador teatral Jonathan Larson.

La trama argumental de “Tick, tick, … ¡boom!” empieza presentándonos a Jonathan Larson (a quien da vida Andrew Garfield), un joven de 29 años, a punto de cumplir los 30 que, lleva casi ocho años de su vida creando lo que espera que sea todo un hit en el teatro musical y en Broadway, la futurista obra “Superbia”.

Larson vive sus últimos días en su década de los 20 sumergido en una profunda crisis existencial pues, ve que su vida se ha quedado totalmente estancada mientras que, las de sus amigos han evolucionado con éxito. Uno de estos amigos es, su amigo de la infancia Michael (Robin de Jesús), quien después de dejar el teatro de aficionados se ha convertido en un comercial de éxito en la Gran Manzana, mientras él, continúa trabajando de camarero en un bar de desayunos para poder llegar a fin de mes.

Durante la primera parte de la cinta, además de presentarnos los problemas personales de Larson, se nos cuenta también los avances y problemas en la finalización de su obra “Superbia” para la cual, ha conseguido un taller (una especie de prueba) en Broadway, aunque le falta un tema musical para darla como finalizada, y muy pocos días para hacerlo.

Por si fuera poco, y además de tener que dedicarse en cuerpo y alma a componer la última pieza y a escoger los cantantes que actuarán en su taller, Larson tiene que priorizar entre su vida y su carrera ya que, su novia tiene una importante oferta laboral lejos.

Finalmente consigue el tema que le falta, y aunque el taller acaba resultando un éxito de asistencia, sobre todo por parte de amigos y conocidos, muy pronto la primera mala noticia llega a Larson, aunque ha gustado, no es una obra para Broadway y “Superbia” debe finalizar su recorrido.

Larson (Garfield) intentando su vida
Larson (Garfield) intentando su vida



Esta noticia no hace más que profundizar en su profunda crisis personal de verse en los 30 sin nada en la vida. Con el fracaso de su ópera prima, Larson decide tirar la toalla e irle a pedir a su amigo Michael trabajo en su empresa, pero allí recibe un nuevo mazazo que lo devuelve a la cruda realidad, Michael tiene el VIH y, desgraciadamente, no tiene ni idea de cómo le irá en la vida.

Sorprendentemente está esta noticia llena a Larson de preguntas y la vez de inspiración y realidad poniéndose a componer una nueva obra “Tick, tick, … ¡boom!” y dejándonos entrever entre flash forwards que hará otra “Rent” en Broadway, pero, nosotros dejaremos aquí nuestro resumen argumental.

Técnicamente, en esta “Tick, tick, … ¡boom!” tenemos un poco de mezcla entre cal y arena ya que, si bien, por un lado, la historia transcurre sin chispa y sin asumir ni un solo riego en su primera parte, esto mismo le transfiere un ritmo creciente y fuerza en su segunda (donde muchas películas flaquean). Quizá es buscando ya que, en esto, el paralelismo con la obra de Larson es grande, aunque desgraciadamente lastra un poco la experiencia. Por el lado contrario, la inclusión de múltiples temas sociales, presentes tanto en la actualidad como en los 90, quedan perfectamente integrados en la trama: el drama de la pandemia del VIH, el fracaso social y vital, etc.

Donde “Tick, tick, … ¡boom!” arrasa y lo hace brillando, es en el trabajo de Andrew Garfield. Para nosotros es quizá, hasta el momento mejor trabajo de Garfield dando vida a un Jonathan Larson lleno de contradicciones, de problemas, de luchas internas y hace, sin trampas, sin efectos especiales ni disfraces, pero comiéndose todas y cada una de las escenas. Sin lugar a dudas, un trabajo excelente.

Por todo lo que os hemos contado, nuestra nota final para “Tick, tick, … ¡boom!” es de un 7 sobre 10.



Título original: “Tick, tick, … ¡boom!” – USA – 2021
Dirigida por: Lin-Manuel Miranda
Duración: 115 minutos
Género: Musical, Drama, Biográfico