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miércoles, 25 de septiembre de 2024

Rocketman

Rocketman - Poster
Cualquier amante de la música (en este grupo no incluimos a los reguetoneros) conoce al cantante, compositor y músico de rock y pop británico Elton John, una auténtico mito y leyenda en vida, responsable o creador de grandes temas como “Sacrifice”, “Rocket man”, “Candle in the wind”, etc.

Cuando sucede que un personaje es conocido por una gran mayoría despertando el interés por su vida privada, algún productor o estudio cinematográfico acaba viendo el filón y buscando la opción de contar su vida en un biopic (del inglés, “biographical picture”). Lo hemos visto con Freddie Mercury (“Bohemian Rhapsody”), Tonya Harding (“Yo, Tonya”), Stephen Hawking (“La teoría del todo”), etc.

Como el gran Elton John no podía ser menos, en 2019 se entrenó, bajo su propia tutela, el drama musical biográfico “Rocketman” contándonos su propia vida.

“Rocketman” empieza presentándonos a un Elton John (interpretado por Taron Egerton) completamente superado, llegando a un grupo de ayuda a adictos tras, aparentemente abandonar uno de sus shows, pues llega vestido con un extravagante traje rojo de demonio.

Elton se declara politoxicómano y agotado de la vida y de ello. Sin mucho respiro, se pone a contarnos su vida desplazándonos medio siglo atrás.

A mediados de los años 50 del pasado siglo, nos encontramos con el pequeño Reginald Dwight (el nombre original de Elton), un chico introvertido criado por una madre distante, un padre ausente y por la única persona que le da su amor, su abuela Ivy. Reginald pronto muestra una virtud, sin conocimientos, es capaz de reproducir en el piano cualquier melodía que acabe de escuchar.

Cuando tiene edad para ello, y gracias a su abuela Ivy, el adolescente Reginald (interpretado ahora por Kit Connor) ingresa en la prestigiosa Real Academia de la música, aunque un tiempo después, su interés por la música clásica decae ante la fuerza del rock y de artistas de la época como el gran Elvis Presley. Su destreza y su talento le llevan a tocar por varios bares donde va haciendo contactos con gente del sector. Ahí es donde nace el artista, Elton John.

Ya como Elton, entra en contacto con su primera discográfica, aunque pronto debe enfrentarse a un primer escollo, le piden temas propios y él, no compone. Por suerte para él, le presentan a un hombre cambiará su vida, el letrista Bernie Taupin (interpretado por Jamie Bell) con quien pronto hace migas y empiezan a trabajar con letras de canciones.

Ante una de las letras, “Your song”, la discográfica monta una presentación en Los Ángeles que resulta ser todo un éxito, tanto la presentación como las fiestas posteriores en las casas más selectas de Hollywood donde a Elton se le agudiza su sensación de soledad, incrementada cuando Bernie empieza a salir con una chica.

Aprovechando esta situación, John Reid (interpretado por Richard Madden), un representante musical, se acerca a Elton, atraído por él. Al final, ambos pasan la noche juntos y se convierten en pareja, tanto emocional como comercial, ya que John pronto se hará con la representación de Elton.

No mucho tiempo más allá, la relación entre Elton y John Reid se convierte en una relación tóxica a la misma velocidad que el personaje triunfador y extravagante de Elton arrasa por donde pasa, pero su vida privada entra en una espiral destructiva de abusos y adicciones al alcohol, las drogas y al sexo.


Elton (Egerton) en plena actuación
Elton (Egerton) en plena actuación



Tras la traumática separación de la pareja, Elton intenta varias veces suicidarse hasta que un día, decide abandonar un concierto en el Madison Square Garden para buscar ayuda. Y ahí, es donde dejaremos nuestro resumen del argumento de “Rocketman”.

Técnicamente os diremos que nos ha gustado “Rocketman” ya que consigue algo poco habitual en los biopics (o películas biográficas), contarnos la vida, en este caso del célebre Elton John sin caer ni en la superficialidad, ni el enaltecimiento de este o el maquillaje de sus puntos más oscuros (tampoco se hurga en estos). En este caso tenemos el surgimiento de una celebridad, su caída y posterior resurgimiento, sin olvidar sus problemas con las drogas, el alcohol y la aceptación de su homosexualidad.

También nos han parecido muy acertados los abundantes números musicales, no olvidemos que en "Rocketman" estamos ante un musical biográfico, ya que nos ayudan a comprender y acompañar a Elton en todas sus fases vitales.

Desde el punto de vista interpretativo os diremos que en “Rocketman” hay una personal que brilla por encima del resto, nos referimos a Taron Egerton dando vida a Elton John, Egerton se ha fundido con el personaje, lo ha entendido y lo ha trasmitido a la perfección. También nos gustaría destacar el gran trabajo que realizan Jamie Bell dando vida a su amigo y Richard Madden interpretando al despreciable John Reid. Sin lugar a duda, brillantes.

Por todo lo que os hemos contado, nuestra nota final para “Rocketman” es de un 8 sobre 10.



Título original: “Rocketman” – Reino Unido – 2019
Dirigida por: Dexter Fletcher
Duración: 121 minutos
Género: Biográfico, Drama, Musical, LGTBI

viernes, 5 de mayo de 2023

El gran showman

El gran showman - Poster
En la industria del cine, el primer fin de semana de una pelen cartelera es totalmente determinante a la hora de catalogar una película como éxito o como fracaso, aunque después haya mercados o países que sigan una tendencia diferente. La verdad es que es una técnica bastante injusta para la mayoría de cintas, si quitamos de este paquete las obras de Disney (y todo su entramado de empresas como Marvel, Pixar, etc.) ya que, el primer fin de semana de su estreno puede coincidir con otros grandes estrenos.

Con todo, hay películas que, en su primer fin de semana en cartelera y pese a sus expectativas previas, pasan sin pena ni gloria y después acaban siendo grandes éxitos, como es el caso de la película que os reseñaremos a continuación en este rincón. Se estrenó en 2017 durante la campaña navideña de dicho año y coincidió con “Jumanji. Bienvenidos a la Jungla”, “Los últimos Jedi” y las principales candidatas a los Oscars de ese año, y no pudo con ellas en taquilla, aunque posteriormente obtuvo el éxito. Os hablamos de “El gran showman”.

“El gran showman” empieza presentándonos a un chiquillo llamado P.T. Barnum, el hijo del sastre de una adinerada familia, los Hallett. Durante una de sus estancias en la casa los Hallett, Barnum se enamora perdidamente de Charity, la hija de los Hallett. Con todo, esta relación entre los pequeños no es aceptada y Charity es enviada a un internado. Durante la época de estudios, Barnum queda huérfano y tiene que malvivir en la calle, aunque nunca pierde el contacto con Charity, con quien se cartea regularmente.

Años más tarde, y pese a la diferencia social entre Barnum y los Hallett, Barnum (a quien da vida de adulto a Hugh Jackman) acaba casándose con Charity y viviendo una vida más que humilde en Nueva York y teniendo dos hijas, Caroline y Helen. Después de un tiempo de tranquilidad P.T. pierde su trabajo de contador en una empresa de navíos.

Dispuesto a hacer algo diferente y a la vez dar una vida mejor a su familia, Barnum consigue un crédito bancario para comprar un viejo museo de cera con la intención de revivirlo. Con todo y cuando la idea está a punto de fracasar, una de sus hijas le da la clave, su museo necesita vida. Bajo esta premisa, Barnum se pone en marcha y busca a gente diferente, con peculiaridades físicas encontrando a un enano, una persona muy alta, un hombre totalmente tatuado, una mujer barbuda, etc.

Muy pronto el éxito en taquilla de los nuevos trabajadores del museo provoca que las primeras críticas duras lleguen y lo hagan con ánimo de hacer mella, incluso llega a llamarles que son “como un circo”. Llegados a este punto, Barnum decide hacer una nueva incorporación, la de un joven dramaturgo de éxito llamado Phillip Carlyle (a quien da vida Zack Efron) para generar números nuevos y nueva publicidad.

Carlyle se integra tanto en el equipo que, además de enamorarse de la trapecista (Zendaya) consigue una premier con la mismísima Reina Victoria. Pese al éxito del circo P.T.Barnum y del propio encuentro con la Reina Victoria, Barnum conoce a una famosa cantante sueca, Jenny Lind con quien inicia una larga gira por Estados Unidos mientras deja su circo en manos de Carlyle.


La familia de "El gran showman" al completo
La familia de "El gran showman" al completo



Con Barnum consiguiendo el favor de las grandes fortunas con los conciertos de Lind, la vida del circo se tambalea en Nueva York, ya que, con un público empezando a dar muestras de agotamiento y fuertes corrientes en contra suyo por exhibir a personas diferentes, la familia que habían creado se tambalea.

Después de un movimiento amoroso de Lind con Barnum provoca que este la rechace y vuelva corriendo a Nueva York, justo en el momento en que los agitadores prenden fuego al circo provocando que todo, literalmente prenda en llamas (Barnum se arruina por dos lados, al perder el circo y cancelarse la gira de Lind, y a la vez, se separa temporalmente de Charity cuando esta descubre lo que pasó con Lind).

¿Podrá conseguir Barnum recuperar su circo y a su familia de las llamas? Nosotros evidentemente lo sabemos, pero ya os decimos que, no os lo vamos a contar por aquí, pues el “El gran showman” es una película que realmente merece la pena ver hasta el final.

Técnicamente os diremos que “El gran showman” es una mezcla entre biopic (se inspira, que no basa, en la vida de P.T. Barnum) y musical de gran formato con muchos toques del típico blanqueo o buenismo americano. Y todo, sin olvidar de reflejar en su metraje temas tan candentes como la explotación del diferente, la lucha por encontrar una salida a los problemas, la ambición y porque no decirlo, el amor. Seguramente tiene sus fallos, pero quedan bastante compensado por el excelente ritmo de la acción y su montaje.

Otro punto a resaltar, aunque se ha llevado algunos palos por parte de la crítica profesional, es su banda sonora, una herramienta que en esta ocasión sí es capaz de enfatizar lo que están viviendo sus personajes.

Interpretativamente os decimos que, nos quitamos el sombrero de copa ante el magistral trabajo de Hugh Jackman un hombre que lejos en encasillarse con un género, es capaz de casi todo en la industria del cine. Jackman se funde con su P.T. Barnum cantando, bailando y transfiriéndole ese carácter luchador que le lleva a superar muchas líneas rojas. Sin lugar a dudas uno de los grandes aciertos de “El gran showman”, sin olvidar a dos secundarios de lujo que, con su historia de amor consiguen robarle algo de protagonismo a Jackman, os hablamos de un acertadísimo Zack Efron y de una, por entonces recién llegada Zendaya.

Seguramente poca gente considerará “El gran showman” como una obra capital, pero la verdad es que es una película que engancha, entretiene y además, cuenta con grandes actuaciones y una buena BSO. ¿Qué más le podríamos pedir?

Por todo lo que os hemos contado, nuestra nota final para “El gran showman” es de un 8 sobre 10.




Título original: “The Greatest showman” – 2017 – USA
Duración: 105 minutos
Género: Musical, drama, biográfico
lunes, 2 de enero de 2023

Rush

Rush - Poster
Los más jóvenes apenas le conocerán, pero los que nacimos en los 70 y 80 del pasado siglo (sí, en los mejores casos, los que ya criamos más que canas), le recordamos con asombro y hasta cierto punto con admiración, os hablamos del piloto de F1 austríaco, Niki Lauda.

Aunque se retiró definitivamente 1985, seremos muchos los que sólo le conocemos por los reportajes sobre los grandes pilotos y, sobre todo, por las increíbles y dramáticas marcas de quemaduras que tenía en su deformado rostro.

Para poner un poco de luz a su historia y especialmente darle a conocer a las nuevas generaciones, en 2013 llegó a nuestras pantallas el biopic sobre su vida “Rush” que hoy, os queremos comentar en este rincón.

“Rush” nos desplaza directamente a la Inglaterra de los años 70 donde nos encontramos a dos jóvenes pilotos de Fórmula 3, James Hunt (interpretado por Chris Hemsworth) y Niki Lauda (a quien da vida Daniel Brühl), James y Niki son radicalmente opuestos y muy pronto chocan creando una profunda rivalidad entre ellos ya que, mientras Hunt es un piloto temerario, juerguista y tendente a los excesos, Lauda destaca especialmente por sus dotes para poner a punto sus monoplazas, estudiar los circuitos y confiar totalmente en la precisión de sus máquinas.

Al poco de conocerse, Lauda discute con su padre quien quiere que siga la tradición familiar (vaya, dedicarse a la política o a los negocios) algo que el joven no accede y después de una dura discusión, toma la determinación de, alejado de su familia, invertir absolutamente todo su dinero en comprar una plaza de piloto en la escudería BRM.

Paralelamente a esto, tanto Lauda como Hunt inician sendas relaciones con chicas, el primero con Marlene Knaus y el segundo llega a casarse con Suzy Miller (Olivia Wilde).

Un tiempo después, y con un Hunt ansioso de competir, este consigue plaza en una nueva escudería sin patrocinadores, la Kesketh Racing pudiendo así entrar en la F1 durante unas cuantas carreras.

El campeonato de 1975 se inicia con Lauda en la escudería Ferrari y Hunt sin equipo, pues al no tener patrocinadores, Kesketh Racing abandona el circo de la F1. En la recta final del campeonato, y gracias a la salida de Emerson Fittipaldi de la escudería McLaren, Hunt es contratado para sustituirlo. Al finalizar el año, Niki Lauda consigue su primer título de Campeón Mundial de la Fórmula 1.

El siguiente campeonato, el de 1976 se inicia con la gran rivalidad entre Lauda y Hunt en los circuitos, repartiéndose entre los dos los primeros pódiums, hasta llegar al Gran Premio de España donde Ferrari denuncia a McLaren y este es desposeído de la victoria. Hunt mermado en su confianza y con problemas sentimentales con su esposa Suzy tiene algún momento de bajón, hasta que se recupera y gana una carrera.

El hecho determinante del campeonato de 1976 y de la vida de Lauda llega con el Gran Premio de Alemania en Nürburgring donde una lluvia torrencial hacía recomendable cancelar el Gran Premio por inseguro, pero Lauda no consiguió el soporte de sus compañeros pilotos y el premio se disputó teniendo Lauda un terrible accidente en la tercera vuelta y acabando su coche envuelto en llamas.

Hunt (Hemsworth) y Lauda (Brühl) en Rush
Hunt (Hemsworth) y Lauda (Brühl) en Rush



Con terribles quemaduras en la cabeza y los pulmones llenos de humos tóxicos, Lauda inicia una recuperación en la que muy pocos confían. Casi dos meses después y desobedeciendo a médicos y a su esposa Marlene, Lauda vuelve a los circuitos dejando muy buenas sensaciones, aunque finalmente, el Mundial de 1976 se dirime en la última carrera.

Y como acostumbramos a deciros, hasta aquí lo que os podemos contar del argumento de “Rush”.

Técnicamente lo primero que queremos destacar de “Rush” es su acertadísima puesta en escena, con una fotografía que realmente nos desplaza casi 50 años atrás (a mediados de los 70 del pasado siglo), reflejando más que fielmente tanto los coches como la indumentaria del momento.

Otro punto realmente bien desarrollado es la confrontación entre ambos protagonistas ya que, a ellos solo les une un punto, la necesidad imperiosa de ganar (y hasta cierto punto, un toque de chulería). Realmente la película explota cuando ambos están en pantalla y quizá, flojea algo al centrarse en la historia de uno de ellos.

Interpretativamente hablando, tenemos de quitarlos el sobrero ante el gran trabajo que hacen los dos actores protagonistas de “Rush”, pero muy especialmente Daniel Brühl donde sus grandes dotes de actor y una perfecta caracterización tras el accidente consigue hacernos ver al auténtico, cerebral y analítico Niki Lauda. Con todo, Chris Hemsworth también realiza un gran trabajo, mucho más pasional (incluso con algún que otro semi-desnudo mostrando cuerpo) y dado a los excesos de todo tipo que tiene su personaje. Sin lugar a dudas, ellos dos son uno de los grandes sustentos de “Rush”.

Por todo lo que os hemos contado, nuestra nota final para “Rush” es de un 8 sobre 10.



Título original: “Rush” – 2013 – Reino Unido
Dirigida por: Ron Howard
Duración: 123 minutos
Género: Drama, Biográfico, automovilismo

 

 

lunes, 3 de octubre de 2022

La teoría del todo

La teoría del todo - Cartel
La historia de la humanidad nos ha dado grandísimos personajes, desde científicos como Isaac Newton o Albert Einstein hasta fundadores de religiones como Buda o Jesucristo pasando por filósofos como Karl Marx, Aristóteles. Todos ellos grandes influyentes que, de una manera u otra han conseguido marcar y dejar su rastro.

Quizá no en este grupo, pero seguramente si os hablamos de Stephen Hawking, casi todo el mundo lo sabrá ubicar, ya sea por sus estudios sobre el origen del universo como por su imagen de un señor débil prostrado en una silla de ruedas eléctrica que le ayudaba tanto a moverse como a comunicarse.

Como gran personaje reciente, en 2014 llegó a nuestras pantallas la adaptación de un libro de memorias escrito por Jane Hawking en el que se narraba una parte de la vida del célebre físico Stephen Hawking, se tituló “La teoría del todo” y hoy, en este rincón os contaremos nuestra visión sobre ella.

“La teoría del todo” empieza presentándonos a un joven Stephen Hawking (interpretado por Eddie Redmayne), un estudiante británico de cosmología quien, un poco contra su voluntad va a una fiesta junto a un compañero suyo en la facultad. Aunque apenas tiene dotes para la socialización, en la fiesta Stephen conoce a una joven, Jane Wilde (Felicity Jones).

Contra todo lo que pudieran pensar sus amigos, Jane y Stephen empiezan una amistad que, muy pronto se convierte en un compromiso de boda. Por el camino, y mientras Stephen continua con sus estudios, empieza a notar ciertas debilidades en sus extremidades que impiden que estas actúen como deberían.

Poco tiempo después, mientras sale de la facultad, Stephen empieza a no controlar sus pies y cruzándolos involuntariamente y cayendo al suelo y recibiendo un gran golpe en la cabeza. Durante su estancia en el hospital, además de curarle del golpe, le buscan el motivo a su caída y lo encuentran en una enfermedad neuromuscular degenerativa, la ELA (Esclerosis Lateral Amiotrófica). El pronóstico no puede ser más desolador, le quedan 2 años de vida.

Pese a la pésima noticia, Jane le dice que le ama y que quiere casarse con él y pasar juntos todo el tiempo que le quede. Ambos, Jane y Stephen se casan y muy pronto llegan sus primeros hijos, Lucy y Robert.

Con todo, la enfermedad no tiene freno y aunque los peores pronósticos no se cumplen, sí que, cada día, Stephen está más impedido teniendo la necesidad de desplazarse en silla de ruedas y de depender para casi todo de Jane.

Mientras sus estudios en cosmología continúan a buen ritmo, en casa debe aceptar que Jane busque ayuda, encontrando para ello a Jonathan, el director del coro de la iglesia local. Jonathan ayudará a Robert con clases de piano y poco a poco, a Jane en el cuidado de Stephen.

Al poco tiempo, la simple presencia de Jonathan pone a prueba la consistencia del matrimonio Hawking, ya que visto el estado de Stephen surgen muchas dudas sobre la paternidad de su tercer hijo, Timothy. Cuando Jonathan se entera, se sincera con Jane y ella con él, aunque finalmente deja la casa.


Stephen con sus hijos Lucy y Robert
Stephen con sus hijos Lucy y Robert


Solos de nuevo otra vez, y con la fama de Stephen creciendo a nivel mundial, durante un viaje a Burdeos sufre una neumonía severa requiriendo ser ingresado de urgencia. En el hospital, el único recurso que le dan, es practicarle una traqueotomía dejándolo sin poder hablar permanentemente.

Para paliar esa situación contratan a Elaine Mason, una enfermera que le ayudará a comunicarse, tanto que de nuevo su matrimonio se tambaleará, aunque, como ya os podéis imaginar, aquí dejaremos el desarrollo argumental de “La teoría del todo”.

Técnicamente, no os vamos a engañar, “La teoría del todo” nos ha dejado fríos. Stephen Hawking era un hombre con mucha vida, con una de las mentes más científicas más privilegiadas que se han conocido nunca y, mal que nos pese, no se ha explotado en la película. Sus trabajos en investigación, su eclosión mundial, la defensa de su tesis doctoral, todo queda reducido a la mínima expresión.

También nos ha sorprendido negativamente es el mensaje que nos da “La teoría del todo”, ya que, creemos que sí, que puede tener un claro enfoque positivo (es más, hay que vivir la vida a tope con lo que nos dé), pero en esta película se aplica de una forma que, a nosotros, nos ha descolocado quizá por un guion excesivamente flojo que en muchas ocasiones parecía buscar el buenísmo (por no usar la cursilería) en su discurso. La verdad, “La teoría del todo” nos ha parecido un gran desaprovechamiento.

Interpretativamente es donde “La teoría del todo” brilla por su excelencia, con un Eddie Redmayne espectacular, capaz de hacerse suyo el personaje extraordinario de Stephen Hawking haciéndonos participe de su lucha por la vida, de la superación de la sentencia de muerte que dieron los médicos al ser diagnosticado, y todo con una aureola (a veces excesiva) de positivismo. Sin lugar a dudas, una interpretación excelente. También, para nosotros, es muy positivo el trabajo de Felicity Jones dando vida a otra gran luchadora, Jane Hawking. Muy bien para ella también.

Por todo lo que os hemos contado, y pese a que ”La teoría del todo” se nos ha quedado un poco coja (y porque no decirlo, la vemos excesivamente sobrevalorada por la prensa), nuestra nota final para ella es de un 6.5 sobre 10.



Título original: “The Theory of Everything” – 2014 – Reino Unido
Dirigida por: James Marsh
Duración: 123 minutos
Género: Drama, Biográfico.

 

 

 

lunes, 25 de abril de 2022

El pianista

El pianista - Cartel
Después de casi 60 años, hablar de uno de los grandes dramas que hemos tenido que vivir como sociedad durante el pasado Siglo XX continúa doliendo, aunque continúa siendo necesario hacerlo para que nadie olvide la barbarie de que es capaz el ser humano, y no solo con el planeta sino también con sus semejantes.

Son múltiples los autores que lo han hecho con grandísimo acierto, por ejemplo, Thomas Keneally con su obra “El arca de Schindler” (que años más tarde adaptaría al cine Steven Spielberg con su brillante “La lista de Schindler”), o las memorias del músico polaco Wladyslaw Szpilman, “El pianista del gueto de Varsovia” que fue llevada al cine por Roman Polanski en 2002 bajo el título “El pianista”.

Hoy en este pequeño rincón os queremos hablar de esta gran película de Roman Polanski, “El pianista”, ganadora de la Palma de Oro de Cannes, varios premios César y tres premios Óscar.

“El pianista” empieza presentándonos a Wladyslaw Szpilman (a quien da vida Adrien Brody) un pianista polaco y judío de cierto renombre que trabaja en una radio de Varsovia cuando empieza la invasión nazi de Polonia, siendo uno de los primeros lugares bombardeados. Cuando Szpilman llega a casa y junto a su familia, escuchan que Francia e Inglaterra han declarado la guerra a Alemania, alegrándose de ello y vaticinando que esta será corta y propicia para ellos.

Por desgracia, se equivocaban y meses después, con todos sus derechos menoscabados (no pueden tener dinero y deben ir marcados por la calle), los judíos son obligados a ocupar un barrio concreto de Varsovia que, en nada, se convierte en un auténtico Gueto desde donde deberán enfrentarse al hambre, al maltrato alemán, a las torturas y, como no, a la muerte.

Meses después, todos los judíos del gueto son obligados a abandonarlo para ser llevados, aunque ellos no tengan confirmación, al campo de exterminio de Treblinka. Cuando ya estaba a punto de entrar en el tren con su familia, Szpilman es “salvado” por un antiguo amigo suyo, un miembro de la policía judía de Varsovia.

A partir de este momento Szpilman se ve con la obligación de sobrevivir en el devastado Gueto de Varsovia haciendo lo que buenamente pueda hasta que consigue contactar con antiguos amigos no judíos que, jugándosela, le ayudan para que pueda salir del Gueto y pueda vivir escondido en algunos pisos francos de la resistencia.

Tiempo después de haber presenciado duras represiones y masacres, el ejército nazi decide acabar con la resistencia destruyendo todo el Gueto. Por poco, pero Szpilman sobrevive, aunque desde ese momento debe afrontar, en solitario, el hambre, las enfermedades, el frío extremo y la propia autodestrucción psicológica.

En el último suspiro de sus fuerzas, Szpilman se cruza con Hosenfeld, un capitán del ejército nazi quien, antes de tomar una decisión le dice a Szpilman que toque algo en el piano. ¿Cuál será el resultado de esta audición privada? ¿Sobrevivirá Szpilman a la invasión nazi? Como ya os podéis imaginar, nosotros lo sabemos, pero para nada, os lo contaremos aquí.


Adrien Brody dando vida a Wladyslaw Szpilman
Adrien Brody dando vida a Wladyslaw Szpilman


Técnicamente, nos quitamos el sombrero ante el soberbio trabajo de Roman Polanski quien, con extremo realismo es capaz de reflejar el drama de lo que tuvieron que vivir los judios en el Gueto de Varsovia haciéndolo con absoluta sobriedad, sin divismos, sin buscar moralejas, aunque eso sí, mostrándonos en cada secuencia la degradación progresiva que vivió la sociedad, como quien ve acercarse la guadaña de la parca sin poder hacer nada.

No nos olvidaremos en este apartado tampoco de dos puntos más que, para nosotros son claves en “El pianista”, la excelente fotografía, con unos primeros planos brillantes en un fondo de destrucción brutal, y sobre todo, la acertada elección de su banda sonora, donde por encima del estruendo de la guerra, suena siempre la música clásica.

Interpretativamente, queremos resaltar el soberbio trabajo de Adrien Brody dando vida, brillantemente a Wladyslaw Szpilman, un hombre que, con sus gestos y su postura consigue darle un realismo total al sufrimiento de un hombre que debe dejar atrás su filosofía de vida para buscar, incluso bajo las piedras el menor soplo de aire que le permita sobrevivir.

Sin lugar a dudas “El pianista” es una de esas obras que todo el mundo debería ver, como mínimo una vez en la vida ya que, para nosotros, es una de esas películas irrepetibles, una auténtica joya del cine, una Obra Maestra.

Por todo lo que os hemos contado, nuestra nota final para “El pianista” es de un 9 sobre 10.



Título original: “The pianist” – Reino Unido – 2002
Dirigida por: Roman Polanski
Duración: 148 minutos
Género: Drama, Histórico, Biográfico
lunes, 6 de diciembre de 2021

Tick, tick, … ¡boom!

Tick, tick, … ¡boom!
Estos últimos años, hablar de Andrew Garfield es hablar, de una forma u otra, de Spiderman, una especie de encasillamiento en que, tanto gran parte del público como la propia industria del cine quieren encasillar al californiano de Los Ángeles. Por suerte para él, y para todos los amantes del cine, Garfield es un profesional con tablas y cuando puede, demuestra que su carrera va mucho más allá de las mallas del hombre araña.

A mediados de noviembre de 2021, y después de alguna que otra interrupción por culpa de la pandemia del covid_19, llegó al catálogo de la plataforma de streaming Netflix y a cines muy señalados la última obra de Garfield, obra del debutante Lin-Manuel Miranda. Os hablamos, de la cinta: “Tick, tick, … boom!”.

Bajo este particular título de “Tick, tick, … ¡boom!” nos encontramos con el biopic u obra biográfica del creador teatral Jonathan Larson.

La trama argumental de “Tick, tick, … ¡boom!” empieza presentándonos a Jonathan Larson (a quien da vida Andrew Garfield), un joven de 29 años, a punto de cumplir los 30 que, lleva casi ocho años de su vida creando lo que espera que sea todo un hit en el teatro musical y en Broadway, la futurista obra “Superbia”.

Larson vive sus últimos días en su década de los 20 sumergido en una profunda crisis existencial pues, ve que su vida se ha quedado totalmente estancada mientras que, las de sus amigos han evolucionado con éxito. Uno de estos amigos es, su amigo de la infancia Michael (Robin de Jesús), quien después de dejar el teatro de aficionados se ha convertido en un comercial de éxito en la Gran Manzana, mientras él, continúa trabajando de camarero en un bar de desayunos para poder llegar a fin de mes.

Durante la primera parte de la cinta, además de presentarnos los problemas personales de Larson, se nos cuenta también los avances y problemas en la finalización de su obra “Superbia” para la cual, ha conseguido un taller (una especie de prueba) en Broadway, aunque le falta un tema musical para darla como finalizada, y muy pocos días para hacerlo.

Por si fuera poco, y además de tener que dedicarse en cuerpo y alma a componer la última pieza y a escoger los cantantes que actuarán en su taller, Larson tiene que priorizar entre su vida y su carrera ya que, su novia tiene una importante oferta laboral lejos.

Finalmente consigue el tema que le falta, y aunque el taller acaba resultando un éxito de asistencia, sobre todo por parte de amigos y conocidos, muy pronto la primera mala noticia llega a Larson, aunque ha gustado, no es una obra para Broadway y “Superbia” debe finalizar su recorrido.

Larson (Garfield) intentando su vida
Larson (Garfield) intentando su vida



Esta noticia no hace más que profundizar en su profunda crisis personal de verse en los 30 sin nada en la vida. Con el fracaso de su ópera prima, Larson decide tirar la toalla e irle a pedir a su amigo Michael trabajo en su empresa, pero allí recibe un nuevo mazazo que lo devuelve a la cruda realidad, Michael tiene el VIH y, desgraciadamente, no tiene ni idea de cómo le irá en la vida.

Sorprendentemente está esta noticia llena a Larson de preguntas y la vez de inspiración y realidad poniéndose a componer una nueva obra “Tick, tick, … ¡boom!” y dejándonos entrever entre flash forwards que hará otra “Rent” en Broadway, pero, nosotros dejaremos aquí nuestro resumen argumental.

Técnicamente, en esta “Tick, tick, … ¡boom!” tenemos un poco de mezcla entre cal y arena ya que, si bien, por un lado, la historia transcurre sin chispa y sin asumir ni un solo riego en su primera parte, esto mismo le transfiere un ritmo creciente y fuerza en su segunda (donde muchas películas flaquean). Quizá es buscando ya que, en esto, el paralelismo con la obra de Larson es grande, aunque desgraciadamente lastra un poco la experiencia. Por el lado contrario, la inclusión de múltiples temas sociales, presentes tanto en la actualidad como en los 90, quedan perfectamente integrados en la trama: el drama de la pandemia del VIH, el fracaso social y vital, etc.

Donde “Tick, tick, … ¡boom!” arrasa y lo hace brillando, es en el trabajo de Andrew Garfield. Para nosotros es quizá, hasta el momento mejor trabajo de Garfield dando vida a un Jonathan Larson lleno de contradicciones, de problemas, de luchas internas y hace, sin trampas, sin efectos especiales ni disfraces, pero comiéndose todas y cada una de las escenas. Sin lugar a dudas, un trabajo excelente.

Por todo lo que os hemos contado, nuestra nota final para “Tick, tick, … ¡boom!” es de un 7 sobre 10.



Título original: “Tick, tick, … ¡boom!” – USA – 2021
Dirigida por: Lin-Manuel Miranda
Duración: 115 minutos
Género: Musical, Drama, Biográfico

jueves, 10 de diciembre de 2020

El Gordo y el Flaco (Stan & Ollie)

¿Os habéis preguntado alguna vez cuales son vuestros personajes favoritos del cine mudo? Seguramente los más jóvenes os quedaréis con el más grande, con Charles Chaplin, básicamente porque es quizá, el único que de vez en cuando alguna plataforma digital recupera sus películas, pero había bastantes más que, con su trabajo hicieron grande el séptimo arte.

Este que os escribe que, ya cuida más canas que cabello de su color, recuerda con cariño las tardes de fin de semana de su infancia cuando descubrió, gracias a la televisión, a los grandes del cine mudo, Charles Chaplin, Buster Keaton, Harold Lloyd, los Hermanos Marx y una extraña pareja, tan divertida como simpática, El Gordo y el Flaco (en original, “Stan & Ollie”). La mayoría de ellos grandes actores que nos hacían sentir sin los recursos técnicos que actualmente dispone la industria del cine.

Hace un tiempo, y en plena oleada de biopics (ya sabéis, de películas que nos cuentan la biografía de algún personaje) vimos, en nuestro cine de referencia un cartel que nos hizo marcar una sonrisa de cariño en nuestras caras, el que anunciaba: “El Gordo y el Flaco (Stan & Ollie)”.

Por motivos de agenda no pudimos verla en pantalla grande, así pues, esperamos que alguna de las plataformas que tenemos apostara por ella, cosa que ha sucedido recientemente y hoy, nosotros os contaremos nuestras sensaciones al verla.

La historia de “Stan and Ollie” empieza desplazándonos a un lejano ya 1937, donde nos encontramos con los dos consagrados actores, Stan Laurel (Steve Coogan) y Oliver Hardy (John C. Reilly) acudiendo a la grabación de una de sus películas. La situación es complicada pues Stan finaliza contrato, mientras que el de Oliver continua. Stan se siente menospreciado ya que entiende que no se le quiere reconocer su fama así que, se planta y exige un contrato a la altura con el compromiso de su compañero de apoyarle. Finalmente, eso no sucede y la pareja se acaba rompiendo.

Dieciséis años más tarde, en 1953 nos volvemos a encontrar con Stan y Ollie, en esta ocasión alejados de los estudios de cine, ambos actores embarcándose en una larga gira teatral por el Reino Unido e Irlanda donde, a primera de cambio deben enfrentarse a teatros de poco renombre y a la postre, casi vacíos. A la vez que se dedican a la dicha gira, intentan en la distancia conseguir una nueva película en Hollywood, una adaptación cómica de la historia de Robin Hood.

Poco a poco, y gracias a las apariciones de los cómicos en público, su éxito en los teatros va aumentando, realizando algunos plenos. Justo cuando el dúo llega a Londres, Stan (quien escribe el guion de una película) descubre que dicho proyecto se ha cancelado por falta de presupuesto, aunque para evitar el hundimiento de Ollie, se lo esconde.


Stan Laurel y Oliver Hardy
Stan Laurel y Oliver Hardy


Estando en Londres, Ida y Lucille, las esposas de Stan y Ollie llegan al hotel donde estos se hospedan con la intención de acompañarles en su cada vez más exitosa gira. Desgraciadamente, el carácter de ambas mujeres pronto hace reaparecer las diferencias entre Stan y Ollie y las heridas de un pasado no curado provocando un duro golpe en su amistad.

Poco tiempo después, y con su amistad tambaleándose, Ollie sufre un ataque al corazón justo cuando tiene que entregar el premio a la ganadora. Como es casi imposible que se recupere para la gira, el organizador de la misma le ofrece a Stan un cómico inglés como sustituto, pero cuando van a realizar su primera actuación Stan la suspende.

¿Volverán juntos Stan y Ollie a Estados Unidos? ¿Continuarán siendo amigos ambos cómicos? Y lo más importante de todo, ¿Se recuperará Ollie de su dolencia cardíaca? Nosotros evidentemente sabemos todas las respuestas, pero como ya os podéis imaginar, nos las guardaremos bien.

Técnicamente de “El Gordo y el Flaco (Stan & Ollie)” nos gustaría remarcar, básicamente, dos grandes puntos, el primero de ello el guion ya que, al revés de lo que podríamos pensar de un biopic, “Stan & Ollie” no se centra en los años más esplendorosos de la pareja de cómicos, sino que se centra en su declive, empezando muy acertadamente, por el acto que marcó su carrera (casi 20 años antes de la trama principal). El segundo punto a remarcar es la puesta en escena ya que consigue dar una gran naturalidad a la acción.

Desde el punto de vista interpretativo, hay que remarcar, sin paliativos el excelente trabajo de los dos actores protagonistas, John C. Reilly dando vida a Oliver Hardy y Steve Coogan a Stan Laurel, ambos motores de esta película ya que consiguen transferir a sus personajes vida y personalidad, o quizá, mejor podríamos decir, consiguen hacernos creer que ellos son los auténticos Stan Laurel y Oliver Hardy.

En definitiva, “Stan & Ollie” es una película que, pese a no ser una Obra Maestra, sí que es una obra que funciona y consigue implicar al espectador en el drama que marca la decadencia con el valor de la amistad de telón de fondo.

Por todo lo que os hemos contado, nuestra nota para “El Gordo y el Flaco (Stan & Ollie)” es de un 7.5 sobre 10.

 

Título original: “Stan and Ollie” – 2018 – Reino Unido
Dirigida por: Jon S. Baird
Duración: 97 minutos
Género: Drama, Biopic

domingo, 16 de febrero de 2020

El escándalo


Poster de "El escándalo"
Hasta no hace mucho tiempo, todos teníamos idealizado el mundo de Hollywood y de las celebrities: vestidos de lujo, móviles de última generación, apariciones estelares en televisión, sobre todo, fiestas diarias donde codearse con el resto de celebridades mientras el alcohol fluía sin límites.

Poco a poco, muchos nos dimos cuenta que, quizá, esa era una imagen idealizada de ese mundo ya que, al final, no tenía por qué ser tan diferente de lo que se estaba destapando en círculos políticos, donde la corrupción y el abuso del poder estaba en el orden del día.

Y efectivamente, gracias al poder de las redes sociales, en 2017 se hizo viral un movimiento, hasta el momento desconocido, el #MeToo que denunciaba el acoso y las agresiones sexuales contra las mujeres del productor de cine estadounidense Harvey Weinstein. Fue y continúa siendo, únicamente la punta del iceberg ya que, han sido muchos quienes han abusado de su poder y continúan haciéndolo.

Un año antes, en 2016 estalló otro caso que, aunque no tuvo la repercusión del #MeToo, afectó igualmente a un gran número de mujeres y a uno de los magnates con más poder de Nueva York, Roger Ailes, el fundador y ejecutivo de “Fox News”. Sobre los abusos y sobre los actos de Roger Ailes, se basa “El escándalo”, la película de la que os hablaremos en esta entrada.

“El escándalo” empieza presentándonos a sus tres protagonistas principales, por un lado a Roger Ailes (interpretado por John Lithgow), el cruel y autoritario productor de televisión y jefe de noticias de “Fox News”, la veterana estrella televisiva Gretchen Carlson (a quien da vida Nicole Kidman) y la nueva estrella mediática de la cadena Megyn Kelly (Charlize Theron).

Después de haber sido una de las presentadoras más influyentes de Estados Unidos, Gretchen ve como su carrera empieza una peligrosa carrera en descenso, con programas de menos calado, en canales secundarios, etc., y todo porque se ha plantado y no quiere seguir colaborando con el acoso sexual a que lleva siendo sometida desde hace años.

Moviéndose en el mismo edificio nos encontramos con la implacable e incisiva Megyn Kelly, la única periodista capaz de enfrentarse, durante la campaña electoral que al final ganó, al mismísimo Donald Trump, poniéndole entre la espada y la pared por el trato de este contra las mujeres, al tiempo que le sirvió de enfrentamiento a sus propios jefes Rupert Murdoch y  Roger Ailes.

Viéndolo todo a cierta distancia nos encontramos con la tercera chica de la historia, la recién llegada Kayla Pospisil (Margot Robbie). Kayla idolatra a Megyn y quiere a toda costa su oportunidad para ponerse ante las cámaras de “Fox News” e iniciar su carrera hacia la fama, cosa que pronto descubrirá que tiene un coste que deberá pagar en el despacho de Ailes.

Un tiempo después y tras rechazar a Ailes, la veterana Carlson es despedida fulminantemente de la “Fox News” sin que nadie levantara la voz en contra ni ayudara a la periodista. Quince días después y totalmente en solitario, Gretchen Carlson denuncia públicamente el acoso sexual a que fue sometida durante los más de 10 años que estuvo en la cadena, esperando que, el resto de estrellas de la misma se unan a su causa.

¿Se acaban uniendo Megyn Kelly, Kayla Pospisil y el resto de estrellas de “Fox News” contra su jefe y en favor de su compañera? Nosotros, como es evidente, conocemos la respuesta a esta pregunta pero, ya nos permitiréis guardárnosla.

Lo que no nos guardaremos es nuestra visión de “El escándalo”, una película que optaba a tres premios Oscar este 2020, el de Mejor actriz (Charlize Theron), el de Mejor actriz de reparto (Margot Robbie) y el Mejor maquillaje y peinado.

No os vamos a engañar, para los miembros de este equipo y desde el punto de vista argumental y de dirección, “El escándalo” es una película totalmente desaprovechada, ya que, aunque tiene muy claro lo que nos quiere contar (el escándalo de abusos sexuales que cometió durante años Roger Ailes) por momentos no lo consigue, difuminando los dramas que viven sus dos protagonistas principales (Gretchen Carlson  y Megyn Kelly) metiendo historias secundarias que no aportan nada, más allá de intentar suavizar lo que pasó, causando además, unos saltos de trama y de ritmo que no ayudan, para nada, a seguir el verdadero argumento.

Interpretativamente, por el contrario, es donde encontramos el principal valor de “El escándalo” ya que, los tres intérpretes principales y la secundaria (Charlize Theron, Nicole Kidman, John Lithgow y Margot Robbie) dan vida a sus personajes casi a la perfección. Sin ellos “El escándalo” hubiese sido un auténtico fracaso.

Por todo lo que os hemos contado, y teniendo en cuenta que “El escándalo” es una de las películas más flojas y desaprovechadas que hemos visto en el cine últimamente, nuestra nota final para ella es de un 5 sobre 10.






Título original: “Bombshell” – 2019 – USA
Dirigida por: Jay Roach
Duración: 108 minutos
Género: Drama, Biográfico

lunes, 8 de julio de 2019

Mi nombre es Harvey Milk


Mi nombre es Harvey Milk Cartel
En la vida de todo ser humano hay hechos o hitos que marcan su forma de pensar, de actuar y en definitiva, de vivir. En la sociedad pasa exactamente lo mismo ya que, aunque se intenten cambiar las cosas, muchas veces hace falta un acto o una acción para hacernos reaccionar.

Este año se han cumplido los 50 años de los disturbios de Stonewall, donde los miembros del colectivo LGTB decidieron salir a la calle en manifestaciones espontáneas protestando por las redadas y linchamientos que sufrían. Fue el origen de lo que actualmente conocemos como las “marchas del orgullo LGTB”. Pocos años más tarde y al otro lado del país, se alzaba una nueva voz en defensa del colectivo, la de Harvey Milk.

Hoy en este pequeño rincón os traemos nuestra crítica de una cinta de Gus Van Sant que llegó a nuestras carteleras en 2008. Su título es: “Mi nombre es Harvey Milk” y narra la historia del político y activista Harvey Milk.

La historia empieza en 1978, con un Harvey Milk (a quien da vida Sean Penn) grabando lo que parece ser su testamento vital o su historia contada por él mismo. Para hacerlo, la acción nos lleva ocho años atrás durante la víspera de su 40 cumpleaños, cuando conoce accidentalmente al que será su pareja durante muchos años, el joven Scott (James Franco).

Dos años después, y cansados de la vida que llevan, Milk y Scott se desplazan a San Francisco donde además de instalarse, abren un pequeño negocio de fotografía y revelados en el corazón del barrio de Castro. Molesto por la homofobia y oposición que se encuentra, Harvey se convierte enseguida en activista gay.

Después de algunos parlamentos y marchas, Harvey decide dar un paso más y da el salto a la política para intentar convertirse en el primer hombre abiertamente homosexual en ser elegido en unas elecciones para ostentar un cargo público. Ayudado por el fiel Scott como director de campaña y sus discípulos Cleve Jones y Danny Nicoletta intenta, por tres veces, conseguir el cargo de supervisor de San Francisco, aunque en ningún caso lo consigue, como tampoco consigue ser nombrado senador por California.

Harvey vive totalmente volcado en su carrera de activista y de político, tanto que ni reacciona cuando Scott le deja al imponer su carrera a su relación. En 1977 y con Anne Kronenberg como directora de campaña, Milk consigue el cargo de Supervisor y empieza desde dentro a mover las cosas para garantizar los derechos de los homosexuales.

En un primer intento Milk intenta conseguir el apoyo de Dan White un supervisor conservador, pero pronto, y pese a una incipiente amistad entre ambos, acabarán chocando frontalmente, incluso cuando Milk consigue derogar la “Proposición 6”, un proyecto de Ley que podía suponer el despido de todos los profesores homosexuales y de quienes les apoyaran.

Harvey Milk


Finalmente y como ya sabéis, Harvey Milk fue asesinado en 1978, aunque como bien sabéis también los que nos seguís, no os vamos a contar aquí, ni como, ni cuándo ni en manos de quien, aunque lo que sí os contaremos es nuestra opinión sobre “Mi nombre es Harvey Milk”.

Lo primero que nos gustaría remarcar de “Mi nombre es Harvey Milk”, es el sublime trabajo de Sean Penn dando vida a Harvey Milk. Penn consigue desde el primer momento fusionarse con su personaje, dotándole de la personalidad que tenía el propio Milk, mostrándonos su lucha, su capacidad de enamorarse, de querer, de sacrificarse. Sin lugar a dudas, su elección fue un acierto total. En cuanto al resto de personajes, muy poco que decir, aunque eso sí, todos cumplen y lo hacen a la perfección.

Técnicamente nos gustaría remarcar el trabajo del, para nosotros, controvertido Gus Van Sant, quien en “Mi nombre es Harvey Milk” consigue encarar y superar los tabús que, aún a día de hoy, sufren los activistas por los derechos del colectivo LGTB y lo hace implicándose con un guion que pone los pelos de punta para hacernos llegar el mensaje que marcó la vida de Milk eso sí, sin caer en el encumbramiento del mismo.

Tras dos horas de metraje, con imágenes reales de 1978 y de grandes frases de Milk, uno acaba conociendo un poco más la figura de este, para muchos, desconocido luchador. Por todo lo que os hemos contado, nuestra nota final para “Mi nombre es Harvey Milk” es de un 8.5 sobre 10.






Título original: “Milk” – USA – 2008
Dirigida por: Gus Van Sant
Duración: 128 minutos
Género: Drama, Biográfico, Homosexualidad