miércoles, 24 de febrero de 2016

Pequeña Miss Sunshine


Pequeña Miss Sunshine - Cartel
Hay películas que inesperadamente te atrapan desde el primer momento hasta el final, aunque uno deje pasar casi 10 años desde su estreno para verlas. Una de las últimas cintas con las que nos ha pasado esto es “Pequeña Miss Sunshine”, una comedia dramática en formato roadmovie que acaparó gran éxito tanto de crítica como de público en todos los certámenes en los que se presentó.

Nosotros hemos visto esta película hace apenas unos días desde la tranquilidad de nuestro salón, cuando ya sólo está en la mente de algunas televisiones que de vez en cuando la reponen y de aquellos espectadores a los que les marcó en su estreno en las salas comerciales.

La historia nos traslada a Alburquerque, Nuevo México, y más concretamente a casa de los Hoover, una familia totalmente desestructurada compuesta por Sheryl (Toni Collette), la agotada matriarca de la familia, su marido Richard (Greg Kinnear), quien intenta hacerse un hueco profesional como motivador laboral, los dos hijos de ambos, Dwayne (Paul Dano), un adolescente conflictivo que ha jurado voto de silencio y Olive (Abigail Breslin), la benjamina de la familia. Con ellos, temporalmente viven Edwin (Alan Arkin), el abuelo expulsado del asilo donde vivía por traficar con drogas y Frank (Steve Carrell),  el hermano homosexual de Sheryl que vive con ellos tras un frustrado intento de suicidio.

Por si no fuera suficiente, la vida da una nueva vuelta de tuerca en casa de los Hoover en el momento en que la pequeña Olive recibe la noticia de que ha sido seleccionada para formar parte del concurso de belleza “Pequeña Miss Sunshine”, que se celebrará a los dos días en California (a más de 1000 kilómetros de su casa). Como el dinero no sobra en casa, Sheryl decide organizar un viaje por carretera con toda la familia en la vieja furgoneta Volkswagen de la que disponen.

Forzados a convivir durante largas horas en la vieja furgoneta, cada uno de los seis integrantes sacará a relucir sus problemas y paranoias generando incómodas tensiones que se juntarán con incontables problemas mecánicos que irán surgiendo con el paso de los kilómetros hasta llegar a California, donde descubrirán que el mundo de superficialidad de las pasarelas se ha expandido también entre las pequeñas concursantes y sus familias, aunque claro, nosotros dejaremos aquí nuestro despiece argumental y nos centraremos en la crítica técnica.

De buenas a primeras, cuando nos decidimos por “Pequeña Miss Sunshine” los del equipo no nos esperábamos para nada encontrarnos con una trama argumental tan profunda en una comedia montada en torno a una roadmovie, sin olvidar en ningún momento los puntos básicos de los dos géneros.

La película nos sorprendió muy gratamente por el brutal encaje de personalidades de los miembros de la familia Hoover, situándonos ante seis personas fracasadas en un mundo diseñado por y para los ganadores, superando nuestros protagonistas sus problemas y fobias personales a base de kilómetros, dejando atrás enfados silenciosos con el mundo, consejos de auto superación que ni ellos mismos pueden cumplir y desengaños amorosos por el bien de la benjamina de la familia, la única con la vitalidad suficiente para tener ilusiones en la vida, aunque se centren en el corrompido y falso mundo de los concursos de belleza. Todo contado muy clara y emotivamente, sin olvidar, eso sí, el sentido del humor.

Interpretativamente poco os podemos decir, ya que los del equipo apenas conocíamos al casting de “Pequeña Miss Sunshine”, lo que sí que os diremos es que, su trabajo es convincente y creíble, lo que en este tipo de películas no es poco.

Con todo, os decimos que a los del equipo “Pequeña Miss Sunshine” nos ha encantado y emocionado a partes iguales, por tanto, nuestra nota final es de un 7.5 sobre 10. Sin lugar a dudas, os la recomendamos.





Título original: “Little Miss Sunshine” – 2006 – USA
Dirigida por: Jonathan Dayton, Valerie Faris
Duración: 101 minutos
Género: Comedia, Drama
sábado, 6 de febrero de 2016

Star Wars. Episodio II: El ataque de los clones


Star Wars. Episodio II: El ataque de los clones - Cartel
Pocos días después de haber iniciado la visualización de la saga entera de “Star Wars”, a los del equipo nos llegó la hora de tomar posesión de nuestro sofá y poner en marcha la reproducción de la segunda parte de la saga galáctica. Dicha parte fue estrenada 2002 bajo la dirección del creador de la misma, George Lucas, y recibió el título de: “Star Wars. Episodio II: El ataque de los clones”.

La acción se sitúa cronológicamente, unos 10 años después de los hechos contados en “La amenaza fantasma”. En estos diez años, el pequeño Anakin Skywalker se ha convertido en todo un padawan (interpretado por Hayden Christensen) que técnicamente ya casi ha superado a su maestro Obi-Wan Kenobi (Ewan McGregor) mientras la República se encuentra sumergida en una profunda crisis y al borde de una guerra civil.

Después de un intento de asesinato de la senadora Padmé Amidala (Natalie Portman), el consejo Jedi asigna a Anakin a la protección personal de la senadora, mientras el maestro Kenobi recibe el encargo de investigar el origen de esos intentos de asesinato.

Padmé y Anakin se trasladan a Naboo (el planeta natal de la senadora) donde ambos se muestran sus sentimientos, aunque decidirán ocultarlos por las duras normas de la orden de los Jedi. Poco después, ante las constantes pesadillas de Anakin con su madre, ambos jóvenes deciden ir a Tatooine en su búsqueda. Anakin da con ella poco antes de que esta muera, lo que hace que una rabia descontrolada aflore en él.

Mientras, el maestro Kenobi descubre en el lejano planeta de Kamino que sus habitantes han preparado un gran ejército de clones para servir a la República por orden de un antiguo jedi muerto años atrás. También en Kamino se cruza con Jango, el personaje que intentó matar a Padmé. Después de una dura lucha, Jango escapa a Geonosis perseguido por Obi-Wan, donde este descubre la organización de los Separatistas, dando parte inmediatamente al Consejo Jedi utilizando la nave de Anakin y Padmé como reemisor del mensaje.

Como es evidente, Anakin y Padmé deciden ir a Geonosis para ayudar a su amigo, aunque claro, contaros más del argumento ya sería contradecir nuestra máxima de no destrozar ninguna película, por tanto, dejamos aquí nuestro resumen argumental.

Interpretativamente, al igual que os dijimos en nuestra crítica del “Episodio I. La amenaza fantasma” en esta parte, nos han gustado las interpretaciones de todos los personajes principales (Hayden Christensen, Ewan McGregor y Natalie Portman), aunque todos continúan embutidos en unos personajes que, aunque se abren camino en la historia, continúan resultando un tanto fríos. En cuanto a los secundarios, simplemente correctos en sus papeles, sin nada que destacar ni en positivo, ni en negativo.

En cuanto a la trama os debemos reconocer que es una digna sucesora del “Episodio I. La amenaza fantasma”, manteniendo una extraña combinación de un ritmo narrativo ciertamente cansino mezclado con unas espectaculares escenas de acción para llegar a contarnos la conversión al lado oscuro del personaje central del universo de Star Wars. Ciertamente interesante, aunque excesivamente larga para lo que realmente nos cuenta.

Finalmente, teniendo en cuenta todo lo que os hemos contado en esta entrada, nuestra valoración final es, como en la primera parte de la saga, de un 5.5 sobre 10.






Título original: “Star Wars. Episode II: Attack of the Clones“ – USA – 2002
Dirigida por: George Lucas
Duración: 136 minutos
Género: Ciencia ficción, Aventuras.




lunes, 25 de enero de 2016

No es tan fácil


No es tan fácil - Cartel
Cuando uno se pone a pensar en los problemas de pareja y en las relaciones con los respectivos ‘ex’, aunque no sean los nuestros propios, siempre acaba poniéndose en tensión. Quizá por eso, cuando los del equipo descubrimos por sorpresa en una de esas noches de sofá que podíamos disfrutar de una comedia romántica sobre este tema teniendo, además, como protagonista a nuestra querida Meryl Streep, lo dejamos todo y nos acomodamos en nuestro sofá para ver “No es tan fácil”.

La historia nos presenta a Jane Adler (a quien da vida Meryl Streep), una mujer de mediana edad, madre de tres hijos ya adultos y propietaria de un restaurante – pastelería que va viento en popa, como viento en popa parece ir también su vida después de haber superado un su divorcio hace ya más de 10 años.

Una vez presentada la protagonista, la trama se centra básicamente en la relación de ésta con Jake (interpretado por Alec Baldwin), y en cómo empieza a cambiar a partir de una cena en la que coinciden con motivo de la graduación de uno de sus hijos. En esa cena, el recuerdo de los momentos vividos durante casi dos décadas de matrimonio y el vino provocan que su relación de ‘ex’ tome una dimensión diferente.

Desde ese momento, Jake, que actualmente está casado con una mujer mucho más joven que él y que Jane llamada Agnes, recupera en su vida a su exmujer, aunque claro, en esta nueva fase pasa a ser “la otra”, a la vez que ésta duda mucho en si dar más opciones a un nuevo hombre en su vida, Adam (interpretado por Steve Martin), el arquitecto que ha contratado para una reforma en su casa.

Ya veis con que pocos ingredientes tenemos montado un auténtico trio amoroso que deberá enfrentarse a no pocas situaciones que podríamos catalogar entre divertidas y desternillantes que se van a entremezclar con otras ya más manidas por un sinfín de comedias románticas, aunque ya os podéis imaginar que en este rincón no vamos a airear. No obstante, y como viene siendo habitual, lo que sí haremos es dar nuestra visión técnica sobre “No es tan fácil”.

Interpretativamente esta comedia nos ha sorprendido muy gratamente, ya que no es fácil encontrarse con buenas interpretaciones en una comedia, y en esta ocasión nos tenemos que quitar el sombrero ante los dos protagonistas principales, Meryl Streep y Alec Baldwin, ya que ambos, además de mostrar un entendimiento digno de los mejores matrimonios, son capaces de hacernos creer sus papeles y hacernos reír a partes iguales. Quien nos ha dejado un poco más fríos es Steve Martin, quizá porque no tiene mucho papel. En todo caso, éste se centra mucho en los gags divertidos de la película sin aportar apenas nada a la vertiente amorosa.

Argumentalmente no os vamos a negar que tiene bastantes lagunas ya que, en no pocas ocasiones, se limita a transformar una buena situación para sacar jugo a nuestro trío protagonista en un simple gag, aunque eso sí, acostumbra a ser acertado y a arrancar al espectador, como mínimo, una sonrisa.

Con todo, los del equipo consideramos “No es tan fácil” como a una buena comedia romántica apta sobre todo para pasar un buen rato ante la pantalla disfrutando de buenos gags y de una buena química entre sus protagonistas. Nuestra nota final es de un 6,5 sobre 10.



Título original: “It’s Complicated” – 2009 – USA
Dirigida por: Nancy Meyers
Duración: 122 minutos
Género: comedia, comedia romántica
sábado, 16 de enero de 2016

Star Wars. Episodio I: La Amenaza Fantasma

Star Wars. Episodio I. La amenaza fantasma - Cartel
Después de la llegada a nuestras carteleras de la séptima parte de “Star Wars” de las manos de Disney, y antes de decidirnos a verla o no, los del equipo decidimos sumarnos a la moda de las televisiones y recordar la saga entera, siguiendo, eso sí, el orden de los episodios en vez de seguir el orden del estreno de cada uno de los seis episodios previos a este último estreno.

Así pues, la primera parte de la saga a pasar por nuestro reproductor de DVD ha sido “Star Wars. Episodio I: La Amenaza Fantasma”. Estrenada en 1999, no estuvo exenta de expectación y de cierta polémica al haber transcurrido más de 15 años desde la finalización de la trilogía original.

La historia nos traslada a una galaxia muy, muy lejana en un tiempo desconocido. Allí, el gobierno de la República empieza a tener problemas con la Federación de Comercio quienes, sin motivo aparente, han bloqueado comercialmente el pequeño planeta de Naboo. Para desatascar la situación, la República envía al Caballero Jedi Qui-Gon Jinn (interpretado por Liam Neeson) y a su aprendiz Obi-Wan Kenobi (Ewan McGregor) a negociar.

Después de comprobar que no eran bien recibidos, los dos Jedi escapan al planeta Naboo donde descubren que la joven reina Amidala (Natalie Portman) está retenida. Junto al torpe Jar Jar Binks, Qui-Gon y Obi-Wan rescatan a la reina y huyen del planeta, teniendo que buscar refugio en un pequeño planeta neutral llamado Tatooine.

Mientras buscan recambios para reparar su nave en Tatooine descubren que el joven esclavo del tendero que les puede proporcionar piezas tiene una fuerza interior poco común. Poco después, el pequeño Anakin Skywalker (que así se llama el joven esclavo), ofrece refugio a los maestros Jedi y su sequito en su casa donde el pequeño esclavo y la reina profundizan su amistad.

Anakin, además de ser un auténtico especialista reparando piezas y construyendo robots, tiene una habilidad que sorprende al maestro Jedi, es un experto en carreras de vainas. Qui-Gon está convencido de que Anakin es “el elegido” para compensar la Fuerza del Imperio, por tanto, ante una nueva carrera de vainas, apuesta a que si el joven Skywalker gana dicha carrera se lo llevará con él, juntamente con todos los repuestos que necesite para reparar su nave.

Gracias a la destreza del pequeño Anakin, este gana la carrera de vainas y es incorporado a la comitiva de la reina Padme Amidala. Ya en la capital de la República, Qui-Gon y Obi-Wan lo presentan ante el consejo Jedi, aunque eso sí, antes deberán superar alguna que otra prueba que nosotros ya sabemos, pero que nos guardaremos fielmente. Lo que no nos guardaremos es nuestra opinión técnica sobre “Star Wars. Episodio I: La Amenaza Fantasma”.

Cuando uno acaba de ver esta película y recuerda la trilogía original lo primero que se pregunta es: “¿Hacía realmente falta esta parte?”. Entendemos que George Lucas, el creador del universo Star Wars, quería dar una explicación de los orígenes del personaje más oscuro de la saga, pero realmente, bajo nuestro punto de vista le ha quedado una explicación demasiado larga para la historia que realmente nos cuenta.

Interpretativamente, no os vamos a negar que nos han gustado los trabajos de todos los actores que han dado vida a los personajes principales (Liam Neeson, Ewan McGregor y Natalie Portman), aunque todos ellos quedan demasiado embutidos en unos personajes que no acaban de encontrar su sitio en la historia. Aunque claro, para no encontrar su sitio, el nuevo personaje de la saga Jar Jar Binks, un ”gungan” que intenta ser gracioso pero que se acaba convirtiendo en una pesadilla difícil de soportar y digerir.

Lo que sí mantiene el nivel es la excelente banda sonora, una vez más bien diseñada y ejecutada por el maestro John Williams. Sin ella, las escenas de lucha o carreras de vainas hubiesen quedado posiblemente en el olvido cinematográfico.

Finalmente, teniendo en cuenta todo lo que os hemos contado, los del equipo le ponemos un 5.5 sobre 10.





Título original: “Star Wars. Episode I: The Plantom Menace” - USA – 1999
Dirigida por: George Lucas
Duración: 130 minutos
Género: Ciencia ficción, Aventuras







domingo, 10 de enero de 2016

Somos los Miller (2013), crítica y análisis

En el equipo nos encantan esas noches en las que, sin planificación alguna, acabamos sentados en nuestro sofá cinéfilo descubriendo una película casi por casualidad y que termina siendo un fantástico pasatiempo. Eso es justo lo que nos ocurrió con Somos los Miller, una comedia gamberra de 2013 protagonizada por Jennifer Aniston y Jason Sudeikis que nos mantuvo con una sonrisa constante durante todo su metraje.

Como ya habíamos disfrutado de ambos actores en "Cómo acabar con tu jefe", decidimos darle una oportunidad a esta película... y el resultado fue acabar completamente enganchados.

Argumento de Somos los Miller

La historia de Somos los Miller nos traslada al sur de Estados Unidos, donde conocemos a David (Jason Sudeikis), un traficante de poca monta que, tras un golpe fallido, se ve obligado a aceptar el encargo de su jefe Brad (Ed Helms): transportar un gran cargamento de marihuana desde México hasta Estados Unidos.

Para no levantar sospechas en la frontera, David idea un plan tan absurdo como brillante: crear una familia falsa y viajar en autocaravana simulando unas vacaciones. Para ello recluta a tres personajes tan improbables como complementarios: la stripper Rose (Jennifer Aniston), la adolescente sin hogar Casey (Emma Roberts) y Kenny (Will Poulter), un vecino ingenuo y algo torpe.

Sin pensarlo demasiado y movidos por sus propios intereses, los cuatro inician el viaje hacia México a bordo de una gigantesca caravana, intentando aparentar una familia normal. Sin embargo, dadas sus enormes diferencias, el plan resulta tan complicado como hilarante.

Tras varios gags desternillantes, la falsa familia logra cruzar la frontera sin problemas... hasta que descubren que el supuesto “paquete” que deben transportar no es otro que dos toneladas de marihuana escondidas por toda la autocaravana.

Desde ese momento, Somos los Miller se convierte en una auténtica road movie cómica en la que los protagonistas deberán escapar de narcotraficantes, completar la misión y, al mismo tiempo, lidiar con los inesperados lazos afectivos que empiezan a surgir entre ellos.

Crítica de Somos los Miller

A nivel argumental, aunque la película recurre a algunos tópicos del género, Somos los Miller logra diferenciarse de muchas comedias alocadas de Hollywood gracias a un arranque sorprendentemente más serio en la presentación de personajes, que evoluciona hacia una divertida road movie cargada de humor.

La película combina con acierto distintos registros cómicos: desde gags gamberros (como la célebre escena de la picadura de tarántula) hasta momentos de romance y ternura inesperada entre los protagonistas. Esta mezcla funciona especialmente bien y mantiene el interés durante todo el viaje

Reparto y personajes

En el apartado interpretativo destaca el trabajo de Jennifer Aniston, quien, pese a estar muy asociada a la comedia, se muestra aquí segura, convincente y especialmente divertida.

Sin embargo, la gran sorpresa del reparto es Will Poulter. Su personaje, Kenny, pasa de resultar incómodo en sus primeras apariciones a convertirse en la fuente principal de humor de la película, con una evolución cómica muy efectiva.

Opinión final: ¿merece la pena ver Somos los Miller?

Con todo lo que ofrece, nuestra valoración para Somos los Miller es de 6,5 sobre 10. No es una comedia revolucionaria, pero sí un entretenimiento muy eficaz, ideal para esas noches en las que apetece disfrutar de cine ligero, divertido y sin pretensiones.

Si buscas una comedia gamberra con buen ritmo, personajes carismáticos y situaciones absurdas pero efectivas, Somos los Miller es una opción muy recomendable



Ficha técnica de Somos los Miller

Título original: We're the Millers

Año: 2013

Director: Rawson Marshall Thurber

Duración: 110 minutos

Género: Comedia