martes, 12 de julio de 2022

Con amor, Víctor - Temporada 3

Con amor, Victor - temporada 3
Tanto en el mundo de la industria cinematográfica con sus interminables sagas, secuelas y precuelas, como en el mundo de la televisión con sus series interminables ya más que agotadas (estamos pensando en la española “Élite”), los últimos años se ha impuesto el rentable hábito de estirar el chicle hasta el infinito y más allá.

La verdad, la mayoría de nosotros nos quejamos y mucho de ello, como nos quejamos igualmente de la cancelación prematura de series con potencial de argumento y desarrollo (por ejemplo, “Sense8” o incluso “Santa Clarita Diet”). Parece que no hay término medio, o quizá es que, sí lo hay, pero es complicado llegar a buen puerto con él.

Cuando en 2020 se estrenó la primera temporada de serie “Con amor, Víctor”, claramente inspirada y relacionada con la innovadora y transgresora, en su momento, “Con amor, Simon”, nos temimos lo peor, nos temimos que la serie se estiraría hasta la saciedad, por suerte esto no ha sido así, y después de una segunda temporada, estrenada en 2021, salpicada de tópicos y con claros síntomas de agotamiento, este 2022 se ha estrenado la tercera y última temporada de “Con amor, Víctor”, dándose así, un final en su tiempo.

La tercera temporada de “Con amor, Víctor” empieza exactamente donde acabó la segunda, con un Víctor (Michael Cimino) tocando una puerta después de la boda, la de Benji (George Sear) para pedirle perdón y expresarle su amor para recuperar lo que entre ambos había. Sentados en el mismo banco en que se declararon, deciden continuar su relación.

Unos días más tarde, y yendo en el coche del padre de Benji con este al volante, el joven entra en pánico ante la posibilidad que le hagan un control de alcoholemia. Para tranquilizarlo, se cambian al volante y es Víctor que devuelve el coche a casa, aunque algo raro pasa cuando le devuelven las llaves a su padre, ya que Benji le pide a Víctor que se vaya para poder hablar con su padre.

A la mañana siguiente se descubre todo, Benji se va a ingresar en una clínica para tratarse de su alcoholemia, pues ha vuelto a beber, dejando de nuevo la relación entre ambos suspendida.

En este parón en su relación, Víctor decide explorar otros caminos lanzándose a una relación basada en sexo esporádico con Nick, el hijo de unos feligreses de su nueva iglesia, aunque relativamente pronto se da cuenta que eso, no es lo que quiere para su vida.

Paralelamente a la situación de Víctor y Benji, la trama argumental se enfoca también a otras tres historias, la primera de ellas, la relación entre Pilar Salazar y Félix, una relación que se ve lastrada por la negativa de la chica de hacerlo público en casa, por el miedo a la posible reacción de los Salazar. La segunda historia es la protagonizada por la ex de Víctor, Mia, quien debe enfrentarse a la posible separación de Andrew debido al traslado que no puede frenar su padre, y, la tercera historia es la incipiente relación sentimental de Lake con Georgina.


Todos los protagonistas de "Con amor, Victor" Temporada 3
Todos los protagonistas de "Con amor, Victor" Temporada 3


¿Qué parejas tienen futuro y cuáles no? La verdad, esta es una respuesta que, ni nosotros tenemos, lo que sí sabemos y no os contaremos es cuales acaban juntas al final de “Con amor, Víctor”.

Por raro que parezca en la industria de la televisión actual, “Con amor, Víctor” acaba en esta, su tercera temporada, pero no os engañaremos, técnicamente no lo hace al nivel que esperábamos y deseábamos para una serie que, merecía mucho más de lo que ha tenido.

Desde el punto de vista argumental, esta tercera temporada de “Con amor, Víctor” se centra básicamente en dos puntos, la evolución de Víctor Salazar, su protagonista y el cierre de todas las historias que se han ido abriendo durante las dos temporadas previas consiguiendo un resultado ciertamente desigual. Por un lado, mientras la evolución del protagonista ha quedado perfectamente definida, no podemos decir lo mismo del resto de historias o protagonistas, quedando estas cerradas precozmente o siendo tratadas desde un punto de vista de lo más simplón. Sin lugar a dudas, han perdido una magnífica oportunidad de cerrar una serie por todo lo alto.

Desde el punto de vista interpretativo, nos gustaría comentar que, gran parte del casting continúa desarrollando su trabajo como un reloj, dando credibilidad a las historias que nos cuentan y proximidad a sus problemas, pero la precipitación de esta tercera temporada ha afectado y mucho a dos personajes, el de Lake y el de Rahim. El primero de ellos, se enfrenta al descubrimiento de su sexualidad e inexplicablemente, se pasa de puntillas, sin profundizar, y segundo adolece totalmente de profundidad y construcción.

Por todo lo que os hemos contado, no nos queda más remedio que valorar de forma muy justa esta tercera temporada de “Con amor, Víctor”, aprobándola por los pelos. Nuestra nota final para ella, es de un 5 sobre 10.



Título original: “Love, Victor” – 2022 – USA
Año de creación: 2020
Año de finalización: 2022 (tercera y última temporada)
Duración: 28 capítulos (de unos 30 minutos

 

lunes, 4 de julio de 2022

Minions. El origen de Gru

Minions. El origen de Gru - Poster
Crear nuevos personajes que perduren en el tiempo y marquen a varias generaciones es algo realmente complicado, tanto en el mundo del cine, como de la literatura, como del cine de animación, quizá por eso, cuando en 2010 cuando llegó a nuestras pantallas un nuevo villano, Gru con su banda de pequeños secuaces amarillos, los Minions, rápidamente nos dimos cuenta que sus creadores, lo habían conseguido.

Actualmente, muy pocas personas, y muy desconectadas del mundo no saben quiénes son los pequeños, divertidos, inteligentes (aunque a veces no lo parezca) y simpáticos Minions, esos seres amarillos que hablan un extraño lenguaje sin demasiado sentido y que, seamos sinceros, tienen casi tantos defensores como detractores.

Después de haberlos conocido en 2010 con “Gru. Mi villano favorito” y en 2013 en “Gru 2”, tuvimos la oportunidad de conocer su origen en una película propia estrenada en 2015 “Minions”.

Ahora, siete años y una pandemia más tarde, ha llegado a nuestras pantallas grandes la continuación de esa película protagonizada, como no, por los pequeños seres amarillos, os hablamos de “Minions. El origen de Gru”.

“Minions. El origen de Gru” empieza desplazándonos a mediados de unos imaginarios años 70 del pasado siglo, en un mundo donde una organización criminal lleva de cabeza a la Liga anti villanos, “Los salvajes 6”, quienes después de un acto consiguen hacerse con la poderosa Gema del Zodiaco, aunque para ello pierdan a su miembro fundador, Wild Knuckles.

Poco después de esa acción, el pequeño Gru, un niño de unos 11 años que tiene como su principal objetivo vital, convertirse en villano, recibe una carta de “Los Salvajes 6” para hacer una audición y convertirse en el nuevo miembro de su banda.

Como ya os podéis imaginar, la audición resulta ser un auténtico fracaso, tanto por la falta de maldad de Gru como porqué los seis se ríen del pequeño Gru aunque este, acaba robando ante sus narices la “Gema del Zodíaco” y emprendiendo la fuga del lugar ayudado por 4 pequeños minions, Kevin, Stuart, Bob y el orondo y parlanchín Otto.

Cuando Gru consigue despistar a los villanos y volver a su casa junto al resto de Minions, descubre que Otto ha cambiado la “Gema del Zodíaco” por una piedra mascota provocando que, preso de la furia, despida a todos los minions por incompetentes. Cuando Kevin, preso de la desesperación, sale persiguiendo a Gru ve como este es secuestrado por Wild Knuckles.

A su manera, Kevin, Stuart, Bob y Otto se organizan para encontrar la “Gema del Zodíaco” y llevarla a la guarida de Wild en San Francisco. Una vez en la ciudad, Kevin, Stuart, Bob son perseguidos por los esbirros de Wild mientras este retiene a Gru, llevando a los tres pequeños a conocer a Chow, una acupunturista y maestra de kung-fu que les ayudará.
 
 
El pequeño Gru con Kevin, Stuart y Bob
El pequeño Gru con Kevin, Stuart y Bob

 

Mientras pasa esto, Gru empieza a relacionarse con Wild, convirtiéndose por momentos, en maestro-alumno, aunque muy pronto y por acción de “Los Salvajes 6” todo volverá a cambiar, aunque eso, nos lo guardaremos en el tintero.

No os vamos a engañar, fuimos al cine con cierto miedo ante lo que nos podíamos encontrar, pues, aunque los minions nos encantan como personajes secundarios capaces de robar protagonismo y a la vez, aportar humor (a veces negro) y frescor a las películas y gags, como protagonistas, se nos quedan cortos.

Técnicamente, no os engañaremos, mejora a la original, aunque bajo nuestro punto de vista continua con un exceso de infantilismos, es decir, mientras en la saga Gru hay humor negro, en la saga Minions, el humor es más infantil, de choque y facilón quedando más en evidencia que estamos, evidentemente, ante una película de verano (fresca y sin más pretensiones que arrancarnos una o varias sonrisas).

Con esta película, la segunda de la saga “Minions” continuamos descubriendo los primeros pasos de los parlanchines y adorables minions a las órdenes de un Gru niño que se inicia en el mundo de la villanía, aunque lejos de la maldad oscura que pretende transmitir de mayor y todo, en pro de llegar a juntar ambas sagas, quizá, el punto más brillante del hilo argumental de “los minions”.

En el equipo, no os vamos a engañar, notamos cierto estancamiento en los adorables (y por muchos, detestables) minions y empezamos a pensar que, quizá va llegando el momento de dejarles para gags, cortos y, porque no, aportar toques de humor a películas de Gru, pero poco más, aunque seguramente, esta “Minions. El origen de Gru” arrasará en taquilla y tendremos minions por mucho tiempo.

Por todo lo que os hemos contado, nuestra nota final para “Minions. El origen de Gru”, repite la de la original, un 5 sobre 10.



Título original: “Minions. The rise of Gru” – 2022 – USA
Dirigida por: Kyle Balda, Brad Ableson y Jonathan del Val
Duración: 90 minutos
Género: Animación, secuela

 

 

 

miércoles, 29 de junio de 2022

Philadelphia (1993), crítica y análisis

Póster oficial de Philadelphia (1993), película protagonizada por Tom Hanks y Denzel Washington

Hay películas que marcan de por vida. Algunas pueden incluso llegar a traumatizar; otras, en cambio, consiguen hacer reflexionar, cuestionar ideas y provocar una evolución personal. Son historias que funcionan como una sacudida necesaria, capaces de remover conciencias mucho después de que aparezcan los créditos finales.

Una de esas películas es “Philadelphia” (1993), dirigida por Jonathan Demme, considerada una de las primeras grandes producciones de Hollywood que abordó abiertamente el VIH/SIDA y la discriminación hacia la comunidad homosexual.

El contexto social del VIH/SIDA en los años 80 y 90

A mediados de los años 80, la muerte del actor Rock Hudson, uno de los grandes galanes de Hollywood, a causa del SIDA, provocó una enorme conmoción mediática. Durante aquellos años, gran parte del discurso público señaló injustamente a la comunidad LGTBI (especialmente a los hombres homosexuales) como responsables de una enfermedad que aún se conocía muy poco.

El miedo, la desinformación y el estigma social se expandieron rápidamente. 

Sin embargo, a principios de los años 90 el relato comenzó a cambiar cuando el legendario jugador de baloncesto Earvin “Magic” Johnson anunció públicamente que era portador del virus del VIH. Su anuncio ayudó a romper muchos prejuicios y a visibilizar que el virus no distinguía orientación sexual, fama ni estatus social.

En ese contexto social y mediático nació “Philadelphia”, una película que se convirtió en un referente del cine comprometido de los años 90.

Argumento de Philadelphia

La película “Philadelphia” comienza presentándonos a Andrew Beckett, interpretado por Tom Hanks, un brillante abogado que trabaja en uno de los bufetes más prestigiosos de la ciudad de Philadelphia.

Andrew es un profesional trabajador y respetado por sus compañeros, pero vive con un secreto: es portador del VIH.

Tras ganarse la confianza de los socios del bufete, Andrew recibe un importante caso para un cliente de gran relevancia. Sin embargo, durante una conversación casual uno de los socios observa una lesión en su frente, síntoma relacionado con su enfermedad.

Durante los días siguientes Andrew trabaja intensamente en la demanda mientras su estado de salud empeora. Cuando finalmente entrega el documento preparado, ocurre algo inesperado: la demanda desaparece misteriosamente.Poco después aparece una copia archivada, pero el daño ya está hecho.

Días más tarde, Andrew es citado por los socios fundadores del bufete y despedido de forma fulminante bajo la acusación de incompetencia profesional. 

La lucha legal contra la discriminación

Convencido de que su despido no tiene nada que ver con su rendimiento laboral sino con su enfermedad y su orientación sexual, Andrew decide denunciar al bufete.

Para ello busca un abogado dispuesto a defender su caso y acaba encontrándolo en Joe Miller, personaje interpretado por Denzel Washington. Joe es un abogado competente, pero también un hombre lleno de prejuicios hacia los homosexuales y con un gran miedo al SIDA. En un primer momento se niega a representar a Andrew.

Sin embargo, tras reflexionar sobre la situación y presenciar en primera persona un episodio de discriminación hacia Andrew en una biblioteca pública, Joe decide aceptar el caso. A partir de ese momento comienza una dura batalla judicial contra el poderoso bufete de abogados.

Durante el juicio, Andrew y Joe deben enfrentarse a constantes ataques y a intentos de desacreditar al abogado enfermo. Mientras tanto, la relación entre ambos evoluciona: la amistad crece al mismo ritmo que el deterioro físico de Andrew.

Y, como suele decirse, hasta aquí podemos contar del argumento de “Philadelphia”.


Joe Miller y Andrew Beckett durante el juicio en la película Philadelphia
Joe Miller (Denzel Washington) y Andrew Beckett (Tom Hanks) en las sesiones del juicio en Philadelphia (1993)

Un drama judicial con una fuerte carga humana

Uno de los aspectos más interesantes de “Philadelphia” es su planteamiento narrativo. La película se sostiene principalmente sobre el juicio contra el bufete, lo que permite mostrar de forma natural la vida personal de los protagonistas.

Por un lado vemos la vida de Andrew con su familia y con su pareja Miguel, interpretado por Antonio Banderas. Por otro, conocemos el entorno familiar de Joe Miller, con su esposa y su hija recién nacida.

A través de estas historias paralelas, la película refleja los prejuicios sociales de la época, la discriminación hacia las personas con VIH y el impacto emocional que la enfermedad tiene en su entorno.

Puntos débiles de la película

A pesar de sus virtudes, “Philadelphia” también presenta algunos problemas narrativos. El desarrollo de la trama resulta algo irregular, en parte porque la película no logra transmitir con claridad el paso del tiempo.

El deterioro físico de Andrew es prácticamente la única referencia temporal, lo que provoca que el final pueda sentirse algo precipitado.

Además, el drama familiar podría haberse explorado con mayor profundidad. Probablemente, el tono contenido y el enfoque más sobrio de la película limitan en cierta medida la intensidad emocional de algunas escenas. 

Las interpretaciones de Tom Hanks, Denzel Washington y Antonio Banderas 

En el apartado interpretativo, “Philadelphia” supuso un punto de inflexión para varios de sus actores principales.

Para Antonio Banderas, su papel como Miguel (la pareja de Andrew) representó una de sus primeras apariciones importantes en Hollywood. 

Denzel Washington, por su parte, construye uno de los personajes más interesantes de la película. Joe Miller es quien experimenta la mayor evolución: comienza siendo un hombre lleno de prejuicios y termina enfrentándose a ellos.

Pero quien realmente brilla es Tom Hanks. Antes de “Philadelphia”, el actor era conocido principalmente por sus papeles en comedias. Su interpretación de Andrew Beckett cambió radicalmente la percepción de su carrera y le consolidó como uno de los grandes actores de Hollywood. 

Opinión final: ¿merece la pena ver Philadelphia?

A pesar de algunos fallos narrativos, “Philadelphia” sigue siendo una película muy importante dentro del cine de los años 90. Su valentía al tratar el VIH/SIDA y la discriminación en una gran producción de Hollywood la convirtió en un referente cultural.

Con grandes interpretaciones y un tema complejo tratado con sensibilidad, “Philadelphia” se mantiene como un clásico del cine social contemporáneo.

Por todo lo que hemos comentado, nuestra valoración final para “Philadelphia” es de 8 sobre 10

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Ficha técnica de Philadelphia

Título original: Philadelphia

Año: 1993

Director: Jonathan Demme

Duración: 119 minutos

Género: Drama, LGTBI



martes, 14 de junio de 2022

¿Quién es Anna?

¿Quién es Anna?
Desde hace unos años, una profesión se ha abierto paso rápidamente en nuestras vidas y sobre todo en nuestro día a día, os hablamos de los “influencers”, un colectivo con un perfil realmente sorprendente ya que, amasan grandes sumas de dinero pese a que, en su gran mayoría, carecen de formación alguna y basan todo su poder en vender su imagen, o su palabra sobre los temas más variopintos (video juegos, deportes, moda, tecnología, etc.), seguramente todos tendremos uno o varios nombres en la cabeza.

De todas formas, ¿qué es un influencer? Pues lo podríamos definir como una persona que tiene la capacidad de generar y movilizar opiniones por la credibilidad que esta desprende en un tema concreto. Podríamos encontrar en una hipotética lista de influenciadores, desde Mahoma o Jesucristo hasta Gandhi o de forma más mundana Rubius, las Kardashian y bajando (¡dónde iremos a parar!).

Hoy, en esta entrada, os hablaremos de una miniserie que nos cuenta las hazañas de una influencer reciente que cautivó y embaucó a la clase pudiente de Nueva York entre 2013 y 2017. Os hablamos de Anna Delvey (realmente Anna Sorokin), y de la serie de la plataforma de streaming Netflix, “¿Quién es Anna?”

“¿Quién es Anna?” empieza presentándonos a Vivian Kent (a quien da vida Anna Chlumsky), una periodista en horas bajas que trabaja para una revista llamada “Manhattan Magazine”. Vivian, cuestionada en su propia empresa, se enfrenta a sus jefes porque no quiere el nuevo artículo que le ofrecen (sobre el caso “mee too” en Wall Street) y prefiere investigar el caso de una joven recientemente detenida llamada Anna Delvey (Julia Garner).

Kent ve en lo que conoce de Anna Delvey la posibilidad de una gran historia mientras limpia su imagen después de que, en un pasado reciente, publicara información incierta. Sus jefes, de entrada, poco dispuestos a concederle el artículo que quiere, le dan un plazo corto para que trabaje en él y les presente una maqueta del artículo de Delvey.

Los primeros casos con el paso le llevan al centro penitenciario donde está retenida en espera de juicio la joven Anna Delvey después de pasar por su abogado. Anna, reacia a dar entrevistas, ve en Kent la posibilidad de contar su vida y mantener, de una forma u otra, la popularidad conseguida tiempo atrás, por tanto, la acepta como visita.

Anna, de buenas a primera se muestra fría y dura empieza a contarle a Vivian Kent su vida. Tres años antes, Delvey llegó a Estados Unidos desde Alemania donde se quedó su rica familia, todos emigrantes de Rusia donde tenían en apellido Sorokin. Delvey muy pronto se rodeó de gente poderosa, de la alta sociedad, gente que, como ella puede mover grandes cantidades de dinero en fiestas, arte y lujo, aunque ella tiene una particularidad, está pendiente de recibir un fondo fiduciario de su familia.

Un tiempo después, y con un buen círculo de amistades y conocidos, Delvey tiene la idea de crear la ADF (la Anna Delvey Foundation) un club privado y fundación de arte en el emblemático 281 Park Avenue South. Con su objetivo en mente, Anna va ofreciendo a miembros de alta sociedad incorporarse a su proyecto. Proyecto para el cual necesita una gran cantidad de dinero.


Anna Sorokin ejerciendo su influencia
Anna Sorokin ejerciendo su influencia


Para conseguir esta cantidad, y en base a su labia y su fondo fiduciario Anna entra en contacto con bancos como el City National y fondos como el Fortress quienes, estudian la posibilidad de invertir en la ADF.

Mientras se confirma la multimillonaria inversión Anna vive en hoteles de gran lujo donde paga propinas a sus empleados de 100$ por hacer trabajos rutinarios, viaja en jet privado, asiste a fiestas y todo, lo va publicando en su cuenta de Instagram.

Más adelante, y mientras su proyecto empieza a hacer aguas por la imposibilidad de confirmar el fondo fiduciario que alega, Anna y tres amigas se van una semana a uno de los complejos más lujosos del mundo, el “La Mamounia” de Marruecos donde sus amigos pronto confirman que Anna tiene un problema económico, pues Rachel, una de las amigas tiene que hacer frente a los más de 60000$ de la estancia.

Después de este viaje y de la imposibilidad de Anna de devolverle el dinero a Rachel, y visto que no le concederán el crédito, Anna decide intentar suerte para su fundación en Los Ángeles donde al poco de llegar y a través de una denuncia, es detenida.

“¿Quién es Anna?” llega hasta que Anna Sorokin / Delvey tiene el veredicto de su juicio por fraude bancario y robo de servicios, aunque como llega hasta allí y lo que sucede en el juicio nos lo guardaremos celosamente.

Técnicamente, no os engañaremos “¿Quién es Anna?” es una serie que empieza muy lentamente haciéndose muy difícil de seguir ya que, uno si desconoce la historia corre el riesgo de desengancharse fácilmente. La estructura, basada en 9 capítulos de, como mínimo, una hora de duración, no ayudan a explicar la historia ágilmente hasta casi llegado a su tramo final, donde las acciones se suceden rápidamente y con sentido.

Desde el punto de vista argumental, nos ha sorprendido el montaje de la historia, dando un capítulo a cada una de las personas que, o son amigas de Anna o han sido estafadas o utilizadas por ella en su andadura por Manhattan. Hubiese podido ser una buena idea, pero “¿Quién es Anna?” creemos que necesitaba un argumento más acorde a la línea temporal en que sucedían las acciones, le hubiese dado más coherencia y reduciendo la duración de los capítulos, más rapidez.

Interpretativamente hablando, las dos actrices principales, Julia Garner dando vida a Anna Sorokin / Delvey y Anna Chlumsky interpretando a Vivian, nos han dejado bastante fríos, ya que Garner se ha quedado sin hacerse suyo el personaje, si cuando está en la cárcel ni en las fiestas de Manhattan, y a Chlumsky la hemos visto sobreactuada y poco creíble. De destacar a alguien, destacaríamos a Laverne Cox y a Alexis Floyd, dando vida a la entrenadora personal Kacy y Neff respectivamente, dos de las amigas de Anna.

Por todo lo que os hemos contado, nuestra nota final para “¿Quién es Anna?” es de un 6.5 sobre 10.



Título original: “Inventing Anna” - USA
Género: Drama
Año de creación: 2022
Año de finalización: 2022 (temporada única)
Capítulos: 9 de unos 60 o 75 minutos.
lunes, 6 de junio de 2022

Titanic (1997), crítica y análisis

Titanic Poster
No os vamos a engañar: habíamos perdido la cuenta de las veces que, desde su estreno en 1997, nos repetimos “tenemos que volver a verla”. Sin embargo, siempre había algo que se interponía entre nosotros y la pequeña pantalla. En parte, su extensa duración (más de tres horas) y, en parte, la sensación de que la película “Titanic” había sido tan comentada, analizada y spoileada a lo largo de los años que parecía que ya la habíamos visto una decena de veces.

Al final, tuvo que darse una pequeña carambola: un viaje lejos de casa, una noche tranquila en un hotel y el único entretenimiento posible, la televisión. Entonces apareció el anuncio tentador: “en breves minutos, Titanic”.

Así que, sin más excusas que buscar, nos acomodamos frente a la pantalla para revisitar la historia, mil veces contada, del viaje inaugural del mayor transatlántico de pasajeros del mundo. Una vez más, comenzaba el relato del “Titanic”, la mítica película dirigida por James Cameron que marcó a toda una generación.

“Titanic” empieza desplazándonos a bordo del buque oceanográfico ruso Akadémik Mstislav, donde el buscador de tesoros Brock Lovett acaba de realizar una inmersión al interior del Titanic con el objetivo de obtener joyas, aunque lo que rescata son papeles mojados y un dibujo de una joven desnuda, datado del 14 de abril de 1912, el día en que se hundió el Titanic.

Una vez anunciado el descubrimiento, lejos de allí, una anciana de 101 años, Rose Dawson se reconoce en el boceto y se pone en contacto con Lovett. No sin dificultades, le cuenta la verdadera historia del hundimiento del buque ya que ella, aunque fue dada por muerta en su momento, es una de las únicas supervivientes de la tragedia.

Llegados a este punto, la acción se sitúa en el Southampton de 1912, la noche que zarpa el buque RMS Titanic. De buenas a primeras, vemos embarcando en primera clase nos encontramos a Rose DeWitt Bukater (Kate Winslet) junto a su prometido, el arrogante Cal y su madre. No muy lejos de allí, en una taberna nos encontramos a Jack (Leonardo DiCaprio) ganando en una partida el dinero suficiente para embarcarse, en tercera clase en el Titanic, rumbo a una nueva vida.

La noche en que zarpa el barco, y mientras Jack toma el aire a cubierta, Rose intenta suicidarse arrojándose al mar (no soporta la vida que le espera junto a un hombre que no quiere) pero Jack se lo impide, aunque le acaba costando un enfrentamiento con la policía del barco, por suerte para él, una mentira de Rose le salva del calabozo y consigue que Cal lo invite a cenar la noche siguiente.

A partir de este momento algo se rompe en la vida de Rose, ya que, contra la voluntad de su madre, decide apartarse de Cal y acercarse a Jack, a quien, después de unos paseos por cubierta y varias conversaciones acaba proponiendo que le pinte desnuda (el dibujo que encuentra Lovett al comienzo). Y no solo eso, si no que ambos caen rendidos al amor.

Dos días después de conocerse, la noche del 14 de abril, y después de haber hecho el amor, se producirá un nuevo y radical giro en sus vidas ya que, de la nada, aparecerá un gran iceberg que no podrá esquivar del todo el RSS Titanic, provocando enormes fisuras en su casco.


Jack y Rose en Titanic (1997), la película de James Cameron
Jack y Rose, contra viento y marea en Titanic

Ya con el barco empezando a hundirse y la tripulación intentando salvar a las mujeres y niños de primera clase en los pocos botes disponibles en el Titanic, Jack es apresado y esposado en un camarote de la zona baja, lo que provocará que Rose mueva cielo y tierra para salvarle antes de que muera ahogado.

¿El final de “Titanic”? Pues, aunque es conocido por todos, nosotros dejaremos aquí nuestro desglose argumental, guardándonos la parte más emotiva de toda la cinta.

Os debemos asumir que, cuando uno ve “Titanic” de James Cameron, muy pronto se da cuenta de que está ante una de esas películas únicas, que difícilmente quedarán anticuadas y que, dure lo que dure, no se hará larga, y es verdad ya que, “Titanic” es una de esas películas técnicamente redondas que además se sustenta con un gran trabajo argumental y de ambientación, es decir, “Titanic” es todo un clásico.

Argumentalmente, “Titanic” nos cuenta, muy acertadamente, la historia de amor entre dos jóvenes de clases sociales muy distintas, Jack y Rose, separados no solo por unas cuantas cubiertas de buque si no por un océano social en el que tendrán que sortear múltiples peligros, y todo en un entorno de excepción, el fantásticamente bien documentado viaje inaugural del buque más grande de la historia (por esas fechas), el “RSS Titanic”.

Técnicamente, James Cameron aplicó en 1997 lo efectos especiales más punteros, y lo hizo como sabe él, a la perfección, dando realismo a una situación que, obviamente no se grabó en el Titanic original pero que nadie, ningún espectador, imagina que esto no es así.

Desde el punto de vista interpretativo, nos quitamos el sombrero ante el grandísimo trabajo de todo su casting. Por un lado, por haber escogido a los dos actores más guapos y con más gancho del momento, el veinteañero (por ese entonces) Leonardo DiCaprio y Kate Winslet. Dos actores que, por ese entonces estaban en las carpetas de todos pero que, con sus papeles en esta cinta, saltaron al estrellato de Hollywood por méritos propios.

Poco más añadiremos porqué poco más hay que añadir sobre “Titanic”, así que, por todo lo que os hemos contado, nuestra nota final sobre “Titanic” es un 8.5 sobre 10.



Título original: “Titanic” – USA – 1997
Dirigida por: James Cameron
Duración: 195 minutos
Género: Romántico, Drama