sábado, 29 de octubre de 2016

Un monstruo viene a verme (2016), crítica y análisis

Cartel de Un monstruo viene a verme
Que levante la mano aquel que alguna vez no ha sentido miedo al moverse por su garaje o trastero, o aquel que de pequeño no se levantaba cada noche a mirar debajo de la cama al menor ruido o aquel que no haya rebotado alguna vez en la cama después de caer por un precipicio en sueños (el resto nos lo podéis contar en un comentario ;) ).

La verdad es que, de una forma u otra, el miedo es un sentimiento común en todos nosotros. Sin ir más lejos, cuando vimos el título de la última obra de J.A. Bayona (“Un monstruo viene a verme”) tuvimos el miedo que se tratara de una de las típicas cintas de terror con monstruos. Por suerte, como pasa con la mayoría de los miedos, el nuestro se esfumó al leer las impresiones que causó la cinta en el pasado festival “Zinemaldia 2016 de San Sebastián”. Por tanto, le buscamos un hueco en nuestras agendas para verla como se merece, en pantalla grande.

Este fin de semana, con éxito en taquilla un poco más superado, nos hicimos con nuestras entradas y nos dispusimos a ver “Un monstruo viene a verme”, la tercera y, por el momento, última obra del barcelonés Juan Antonio Bayona.

Puntuales a la cita, los del equipo llegamos a la sala dispuestos a comprobar si en esta ocasión estaríamos en el grupo de espectadores del “no hay para tanto” o del “pásame un kleenex”, dado que ambas sensibilidades se han apiñado en dos bandos muy diferenciados.

Sinopsis de Un monstruo viene a verme


La cinta empieza presentándonos a Connor O’Malley (Lewis MacDougall) un chico de 12 años que se ve sumergido en, seguramente, la fase más dura de su vida, haciéndose cargo tanto de su hogar como del cuidado que le puede dar a su madre (Felicity Jones) enferma de cáncer. Además, y por si fuera poco, Connor cada día debe hacer frente a otra de las grandes lacras de la sociedad actual, el bullying que sufre en el colegio por parte de varios de sus compañeros.

El único refugio del pequeño está en su habitación y en sus dibujos, los cuales le sirven para escapar de su agobiante rutina mientras expresa lo que le está pasando. No obstante, todo cambia un día en el que, tras haber estado dibujando durante toda la tarde, se duerme para despertarse sobresaltado posteriormente a causa de una misteriosa pesadilla que le sucede en el cementerio que ve desde su habitación, el cual está flanqueado por un viejo tejo y una iglesia.

Una noche, al despertar de su pesadilla nocturna se encuentra con un gigantesco monstruo en jardín de la casa aunque, al revés de lo que se podía imaginar, no se trata de una criatura sanguinaria y aterradora sino que pretende algo bien especial… algo que, evidentemente, no os vamos a contar en este rincón ya que para nada queremos romper la magia del cine.

Argumentalmente podríamos definir “Un monstruo viene a verme” como a una apuesta segura y ganadora de Juan Antonio Bayona, ya que, como ha demostrado en sus dos trabajos anteriores (“El Orfanato” y “Lo imposible”) es realmente bueno reflejando las relaciones familiares, y si a esto le añadimos el efecto psicológico del cáncer y el bullying, argumentalmente la película tenía y tiene, todas las de ganar.

Personajes e interpretaciones


En cuanto a las interpretaciones, nos gustaría remarcar el trabajo y expresividad facial del pequeño Lewis MacDougall quien consigue implicar al espectador en sus traumas y sus constantes luchas, en definitiva un auténtico descubrimiento. Para los mayores, nuestro reconocimiento va para fría y calculadora abuela de Connor, interpretada por Sigourney Weaver, quien hasta el desenlace final consigue que la despreciemos sin demasiados remordimientos. En definitiva, bajo nuestro punto de vista, un buen casting.

Opinión y nota final


Quizá, el punto más bajo de “Un monstruo viene a verme” sea su montaje ya que, aunque consigue ir subiendo el clímax psicológico hasta la traca final (los últimos 30 minutos son, en nuestra opinión, para verlos con pañuelo en mano), realmente echamos de menos un poco más dinamismo en los primeros minutos de la misma.

Con todo, consideramos “Un monstruo viene a verme” como a una película notable.
 
Nota final: 7.5 / 10




Ficha técnica de Un monstruo viene a verme


Titulo original: “A monster calls”  - 2016 – España / USA
Dirigida por: J. A. Bayona
Duración: 108 minutos
Género: Drama, Fantástico
lunes, 17 de octubre de 2016

Bridget Jones’s baby

Cartel de Bridget Jones's Baby (2016) protagonizada por Renée Zellweger

Ser madre primeriza después de los 40 es un tema mucho más actual de lo que pensamos. La inestabilidad laboral, el ritmo de vida actual y las dificultades para establecer relaciones hacen que cada vez más mujeres retrasen la llegada de su primer hijo. A este contexto social se suma la personalidad de la solterona más célebre del cine contemporáneo, dando todos los ingredientes para la última entrega de la saga "Bridget Jones", la recién estrenada "Bridget Jones’s Baby" (2016).

Todos recordamos, con cariño o nostalgia, a la insegura y regordeta treintañera Bridget Jones, interpretada por Renée Zellweger, siempre indecisa entre Marc Darcy y Daniel Cleaver, o intentando lidiar con su torpeza cotidiana y sus divertidos momentos románticos.

Tras 12 años de espera, y después de la polémica operación de estética a la que se sometió Zellweger en 2014, llega a nuestras pantallas la tercera parte de la saga: "Bridget Jones’s Baby", una comedia romántica que combina humor, romance y las reflexiones sobre la maternidad tardía, convirtiéndose en una película ideal para los seguidores de la saga y los temas de maternidad y vida adulta.

En esta tercera parte la historia se sitúa unos 10 años después de las últimas aventuras que conocíamos de Bridget, habiendo dejado atrás tanto su treintena como unos cuantos kilos, así como a sus dos amores, Marc Darcy y Daniel Cleaver. A sus 43 años continua soltera, algo más segura de sí misma y volcada en su carrera como productora de noticias.

El día de su cumpleaños, Miranda, su amiga y presentadora de las noticias le regala por sorpresa una entrada con noche incluida a un festival de música. Allí, después de desmadrarse completamente conoce a Jack (Patrick Dempsey), un guapo y millonario inventor de un algoritmo capaz de detectar el grado de compatibilidad entre dos personas.

Una semana después de conocer a Jack, un viejo fantasma del pasado de Bridget vuelve a cruzarse en su vida, el estirado y recién separado Marc Darcy (Colin Firth), recuperando cual ave fénix la extinguida llama de lo que años atrás les unía.

Nuevamente dos hombres física y personalmente opuestos llegan a la vez a la vida de Bridget, lo que en principio no supone ninguna novedad en su vida hasta que conoce que está embarazada, complicándose todo cuando descubre que por las fechas con las que cuenta el bebé puede ser tanto de Jack como de Marc.

A vosotros ¿quién os gustaría que fuera el padre del retoño de Bridget? Aunque no os los vamos a decir, sí que os avanzamos que nos equivocamos en nuestras quinielas.

Argumentalmente, y aunque os pueda parecer mentira, os diremos que esta “Bridget Jones’s baby” nos ha parecido un poco una vuelta a los orígenes, con una trama argumental sencilla, repleta de chistes y de situaciones divertidas que, como mínimo a nosotros nos han reportado dos horas de diversión, consiguiendo hacernos salir de la sala con una sonrisa sincera en la boca, siendo esto algo que, sinceramente, cuesta encontrar en el cine.

Interpretativamente pocas sorpresas, con una Renée Zelweger haciendo de su personaje (aunque parece que sea otra) a la perfección, un Colin Firth magistral que, una vez más, nos demuestra que es tan capaz de enfundarse en el papel de un rey tartamudo como de hacernos reír con su papel de abogado estirado y sieso, mientras que Patrick Dempsey cumple más que a la perfección ejerciendo de contrapunto a Firth.

Realmente para nosotros, y una vez pasado el efecto sorpresa de “El diario de Bridget Jones”, esta “Bridget Jones’s baby” es sin lugar a dudas la mejor entrega de la saga, aunque quizá para algunos pueda ser la primera de las entregas sin Bridget Jones gracias al radical y para nosotros desafortunado cambio de aspecto al que se sometió su protagonista hace un par de años.

Si os gustan las comedias con la que salir de la sala sonriendo, os la recomendamos totalmente. Nuestra nota final es de un 8 sobre 10.



Título original: “Bridget Jones’s baby” – 2016 – Reino Unido

Dirigida por: Sharon Maguire

Duración: 122 minutos

Género: comedia 




lunes, 19 de septiembre de 2016

Ocean’s eleven

Ocean's Eleven cartel

Tras la visualización de esta película en el momento de su estreno, los dos miembros que a día de hoy componemos este equipo llegamos a la misma conclusión. ¿Cómo podían reunirse tantas estrellas en una misma cinta haciendo que ésta no sólo no se resienta en ningún momento, sino logrando que todo funcione a las mil maravillas?

Corría el 2001 y la cinta de la que os estamos hablando es “Ocean’s eleven”, de la que hace unos días tuvimos la oportunidad de disfrutar desde la comodidad de nuestro sofá.

En los primeros compases de la cinta, la historia nos traslada a las puertas de la cárcel donde aparece, bajo libertad condicional, Danny Ocean (George Clooney). Al poco de salir se encuentra con su amigo Rusty Ryan (Brad Pitt), a quien le propone un estrafalario y lucrativo negocio que evidentemente no puede rehusar, robar tres grandes casinos de Las Vegas: el Bellagio, el Mirage y el MGM.

Como el proyecto es de gran envergadura, Ocean y Ryan se dirigen a Las Vegas en busca de la ayuda del ex magnate de los casinos Tishkoff, quien, de entrada, se niega hasta conocer que los casinos escogidos son propiedad de su archienemigo Terry Benedict (Andy García).

Con la organización y la financiación montada, a Danny Ocean sólo le falta confeccionar un equipo capaz de entrar en la caja central de los casinos para, posteriormente, sustraer su recaudación y salir de la ciudad con ella encima, cosa que, hasta el momento nadie ha conseguido.

Poco a poco, el equipo del gran golpe se va conformando: Frank (un habilidoso crupier), Caldwell (un hábil carterista interpretado por Matt Damon), los hermanos Malloy (dos Amish que son unos genios en mecánica), Livingston Dell (un experto en electrónica y vigilancia), Tarr (un explosivo experto en explosivos), el veterano Saul, y Yen (el increíble chino de goma). Así, todo el equipo comienza inmediatamente a poner en marcha de un plan de robo que parece ir viento en popa hasta que aparece en escena Tess (Julia Roberts), antigua esposa de Ocean y actual novia de Benedict, siendo esto algo que genera nerviosismo en el equipo e influye, como no, en el atraco.  

“Ocean’s eleven” es uno de esos casos raros en los que, pese a tratarse de un  remake de otra cinta del mismo nombre de 1960, no lo parece. De hecho, los de este equipo únicamente hemos visto algo similar con “The Italian Job”. En este caso, creemos que Soderberg hace un gran trabajo, ya que, además de actualizar totalmente la trama llevándola a pleno siglo XXI, logra juntar a 8/10 de las más rutilantes estrellas del Hollywood actual logrando que todas ellas trabajen como un auténtico equipo.

Interpretativamente nos parece una cinta que tiene un nivel muy alto, mostrando una buena compenetración entre todos. Con todo, nos gustaría destacar el trabajo de tres miembros de su casting, George Clooney dando vida a todo un estratega como Danny Ocean, Brad Pitt poniendo cara a todo un segundón como Rusty Ryan y la gran Julia Roberts que, aunque tiene sólo un pequeño papel, brilla con luz propia. En cuanto al resto de reparto, indicar que para nada llevan a cabo un mal trabajo, simplemente tienen un poco menos de peso en el desarrollo de trama.

Con todo, para nosotros “Ocean’s eleven” es una muy buena cinta de entretenimiento, apta tanto para disfrutarla con un buen bol de palomitas, como para hacerlo con amigos, como mezclando ambas cosas. Nuestra nota final es de un 7.5 sobre 10.




Título original: “Ocean’s Eleven” – 2001 – USA
Dirigida por: Steven Soderbergh
Duración: 117 minutos
Género: Thriller, acción.

sábado, 20 de agosto de 2016

Mascotas


Cartel de Mascotas
Los miembros de este equipo tenemos cada vez más claro que cuando una película cuenta con un despliegue publicitario fuera de lo común, todo apunta a que sus creadores cuentan con pocas esperanzas en las propias armas de la película para hacerse un hueco en los listados de éxitos.

No obstante, este miedo estaba algo diluido al ser “Mascotas” una producción perteneciente a “Illumination Entertainment” (ya sabéis, el estudio responsable de “Gru. Mi villano favorito”, “Gru 2” y “Los minions”), una de las últimas pequeñas grandes compañías de cine de animación con capacidad para plantar cara a las todopoderosas Pixar y Disney.

En nuestro caso, y aunque no compartimos la sala con un montón de niños, decidimos acudir a visionar esta cinta la misma semana de su estreno para ver qué nos deparaba esta, de entrada, original idea.

La historia transcurre en unos apartamentos de Manhattan (Nueva York). Allí nos encontramos con Max, un pequeño perro sumamente fiel a Katie, la chica que le adoptó cuando el pequeño peludo no era más que un bebé. Un día, cuando Katie vuelve al apartamento, Max recibe una inesperada sorpresa, ya que su fiel amiga regresa acompañada del gigantón y torpe Duke.

El primer encuentro entre ambos perros no resulta sencillo, ya que el destronado rey de la casa (Max) deberá controlar sus celos y sus miedos para asumir el gran cambio que se le viene encima. Para ello, intenta buscar ayuda en sus amigos (Chloe una oronda gata, la guapa y divertida Bridget, el perro salchicha Buddy y un bulldog francés llamado Mel), siendo todos ellos los vecinos del mismo bloque de edificios con los que se reúne cuando sus dueños les dejan solos en casa para ir a trabajar. Por desgracia, los consejos de sus amigos servirán de poca ayuda, ya que sin tan siquiera pretenderlo Duke y Max acaban perdidos y solos en la gran ciudad.

Durante su periplo por las calles de New York, nuestros amigos conocerán una parte de la vida desconocida para ellos, la vida de los animales callejeros y lo harán de la mano del malo de cinta, el conejito Pompón. Pero, ¿qué les deparará Pompón a Duke y Max? ¿Conseguirán Bridget y el resto dar con sus amigos? Evidentemente nosotros lo sabemos, pero como también es evidente, aquí no encontraréis las respuestas.

Argumentalmente, debemos reconoceros que esperábamos mucho más, ya que bajo la premisa de: “¿Cómo es exactamente la vida de nuestras mascotas cuando salimos por la puerta de casa?” caben muchas cosas, pero no nos encaja que tengan que centrarse en exclusiva en actividades surrealistas para una mascota como las persecuciones de coches o las carreras por las cloacas. Lo cierto es que, como dueños de una mascota, esto nos disgustó tanto como ver a los coches de “Cars 2” haciendo de James Bond. Sinceramente una buenísima idea tirada directamente a la basura y en la que ni tan siquiera cabe la excusa de que Mascotas “es una película para niños”.

En cuanto a los personajes, los del equipo nos quedamos con uno de cada bando, eso sí, los dos blanquitos, esponjosos y súper achuchables. Por un lado, escogemos a Bridget por su carácter adorable, imprevisible, divertido y loco a la vez, y, por el otro, a Pompón, el “malo malísimo” porque… ¿a quién no le gustaría achucharle un poco?

Técnicamente la cosa cambia ya que, en este apartado “Mascotas” está realmente bien, al menos a la misma altura del resto de películas de Illumination Entertainment.

A nosotros nos ha decepcionado, y por las caras de los pocos niños que había en la sala, diríamos que a ellos también, por lo que no nos queda más remedio que ponerle a “Mascotas” un 3 sobre 10, porqué sinceramente para nosotros, no ha cumplido.



Título original: “The secret life of pets” – USA – 2016
Dirigida por: Chris Renaud
Duración: 90 minutos
Género: Animación digital

viernes, 12 de agosto de 2016

Star Wars. Episodio III: La venganza de los Sith


Cartel de La venganza de los Sith. Star Wars
Como si de la ficción real se tratara, los del equipo nos hemos tomado un tiempo entre la consecución de las guerras de los clones y el despertar de la llama del amor entre Anakin Skywalker y la senadora Padmé (relatados en “Episodio II: El ataque de los clones”) antes de continuar con la evolución de la historia de la quizá, saga más famosa de la historia del cine.

Así pues, unos meses después de empezar con la saga Star Wars, hemos retomado las aventuras del maestro Jedi Obi-Wan Kenobi y su discípulo Anakin  Skywalker en defensa de la República.

Cronológicamente este “Episodio III: La venganza de los Sith” se sitúa un tiempo después del inicio de la expansión de las guerras clon por toda la galaxia, con los caballeros Jedi repartidos a lo largo y ancho de los confines de la misma. En uno de los lances de estas guerras, el canciller Palpatine ha sido secuestrado por el general Grievus, poniendo en jaque al gobierno de la República.

Los Jedi envían a Obi-Wan y Anakin al rescate del Canciller lo cual consiguen después de una encarnizada lucha. Una vez puesto a salvo, Palpatine nombra su representante en el consejo Jedi al joven Anakin mientras intenta convencerle para que abandone Obi-Wan y explote todo su potencial.

Esta intromisión de Palpatine en el consejo Jedi sienta realmente mal, así que le asignan a Anakin la tarea de controlar los movimientos del canciller, a modo de agente doble, un papel que pesa y mucho en un joven aprendiz que cada día que pasa siente más fuerte la llamada del lado oscuro.

Cuando Anakin se entera que Padmé espera su primer hijo, un miedo atroz a que su querida muera se apodera de él. Este miedo al final será usado por Palpatine, quien le cuenta al aprendiz de Jedi que en el Lado Oscuro tendrá la posibilidad de prevenir la muerte de cualquier persona.

Una vez Palpatine se descubre como Lord Sidious (el señor de los Sith), Anakin corre al Consejo Jedi para prevenirles, aunque allí no le acaban de creer. Esta falta de confianza acabará provocando que Anakin cruce la línea y se convierta en Darth Vader, caballero Sith.

A partir de este punto, un cúmulo de traiciones casi provocará la extinción de la Orden Jedi, mientras los Sith se harán con el control absoluto de la República.

Y como acostumbramos a decir… hasta aquí os podemos contar del nacimiento de Darth Vader y del argumento de “Episodio III: La venganza de los Sith”

Argumentalmente esta tercera parte de la saga Star Wars es quizá, la más completa de primera trilogía, ya que realmente nos cuenta los motivos de la conversión al lado oscuro de Skywalker, digamos que es una parte imprescindible para entender la trilogía original, pero esto no quita que George Lucas, el creador del universo Star Wars, podría haber hecho esta primera trilogía como una única película ahorrándonos así, bastantes minutos de historias y personajes innecesarios.

En cuanto a interpretaciones poco os podemos comentar, ya que una vez más (como esta primera trilogía entera) son correctas y solventes, es decir, tanto Hayden Cristensen como Ewan McGregor hacen suyos sus papeles transfiriendo fuerza y credibilidad a sus personajes.

Lo que nos parece realmente sorprendente para tratarse de una cinta de ciencia ficción de 2005, perteneciente además a la saga más grande del género, son los “pobres” efectos especiales de la misma, ya que ni siquiera los ríos de lava del planeta Mustafar donde luchan Obi-Wan y Vader logran convencernos lo más mínimo. De nuestra parte, un tirón de orejas a los responsables.

Con todo, consideramos que esta “Venganza de los Sith” es un buen final de trilogía, manteniendo un buen ritmo durante las poco más de 2 horas de metraje y cerrando bien los temas importantes, por tanto, le ponemos un 7 sobre 10 en nuestra valoración.




Título original: “Star Wars: Episode III Revenge of the Sith” – 2005 – USA
Dirigida por: George Lucas
Duración: 135 minutos
Género: Ciencia ficción, acción, secuela