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martes, 14 de abril de 2026

Hijos de los hombres (2006) crítica y análisis

Cartel de El hijo de los hombres, película distópica dirigida por Alfonso Cuarón

La destrucción del mundo ha sido una preocupación constante en la historia del pensamiento humano, y el cine no se ha quedado al margen. Películas como Hijos de los hombres reflejan nuestros miedos más profundos sobre el futuro, el colapso social y la fragilidad de la civilización.

En el contexto actual, donde las crisis climáticas, los conflictos globales y la deshumanización parecen intensificarse, la idea del fin de la humanidad deja de ser solo ficción para convertirse en una posibilidad inquietante. Este escenario no solo plantea la desaparición física del mundo, sino también la pérdida de valores, empatía y propósito colectivo.

Todo esto fue llevado al cine de forma brillante por Alfonso Cuarón en 2006, creando una de las mejores películas distópicas modernas: una poderosa metáfora sobre la decadencia humana y la desesperanza global.

Sinopsis de Hijos de los hombres

Hijos de los hombres es una historia distópica ambientada en 2027, en un mundo donde la humanidad enfrenta una crisis sin precedentes: la infertilidad global. Han pasado casi dos décadas desde el nacimiento del último niño, y la sociedad se ha sumido en el caos, la desesperanza y el colapso de las estructuras políticas.

En medio de este panorama, el Reino Unido se presenta como uno de los últimos estados funcionales, aunque profundamente autoritario, donde los inmigrantes son perseguidos y tratados de forma brutal.

El protagonista, Theo Faron, es un exactivista que vive atrapado en la apatía tras la muerte de su hijo años atrás. Su vida cambia cuando su exesposa Julian, ahora líder de un grupo rebelde, le pide ayuda para conseguir documentos de tránsito para una joven inmigrante llamada Kee. A lo largo del viaje, Theo descubre que Kee está milagrosamente embarazada.

Tras 20 años sin embarazos, la misión de Theo con Kee se convierte en algo crucial para la humanidad ya que, además de protegerla debe llevarla a “Proyecto humano” un lugar seguro para que su hijo, pueda nacer. Esta situación hace que Theo poco a poco empiece a recuperar la esperanza, la empatía y el sentido del propósito.

Crítica de Hijos de los hombres

Alfonso Cuarón consigue construir en Hijos de los hombres un futuro tan creíble como inquietante. La película destaca por su realismo, su atmósfera opresiva y una narrativa llena de detalles que hacen que el colapso social se sienta cercano.

Theo y Kee en El hijo de los hombres, escena de la película distópica
Theo y Kee en una escena de El hijo de los hombres

Más que una simple película de ciencia ficción, estamos ante una crítica social muy directa. Temas como la inmigración, el autoritarismo o la pérdida de esperanza colectiva se desarrollan con una crudeza que incomoda, pero que también invita a reflexionar.

Eso sí, su ritmo pausado y su tono oscuro pueden no ser para todo el mundo. No es una película ligera, pero precisamente ahí está su fuerza.

Reparto y actuaciones

En el apartado interpretativo, la película apuesta por actuaciones sobrias y realistas, alejadas del dramatismo exagerado.

Destaca especialmente Clive Owen como Theo Faron, construyendo un personaje creíble que evoluciona de forma natural a lo largo de la historia. Su interpretación encaja perfectamente con el tono íntimo y humano de la película.

También merece mención Julianne Moore, quien aporta fuerza y carisma al personaje de Julian, dejando una huella notable pese a su limitada presencia en pantalla.

Opinión y nota final

Hijos de los hombres es de esas películas que te dejan pensando mucho después de verla. Va mucho más allá de la ciencia ficción convencional: no busca impresionar con efectos, sino hacerte reflexionar sobre la humanidad, el miedo y la esperanza.

La dirección de Alfonso Cuarón, junto a su uso del plano secuencia, consigue una inmersión total que te mantiene en tensión constante. Todo se siente real, cercano y, en muchos momentos, incómodamente posible.

En definitiva, es una película imprescindible si te gusta el cine que te hace pensar y sentir. Puede que no sea para todos, pero si conectas con su propuesta, te deja huella.


Nota final: 8.5/10



Ficha técnica de Hijos de los hombres

Título original: Children of Men

Año: 2006

Director: Alfonso Cuarón

Duración: 105 minutos

Género: Thriller, Ciencia ficción



miércoles, 4 de marzo de 2026

La chica danesa (2015), crítica y análisis

La chica danesa poster

La chica danesa es una de las películas más destacadas sobre identidad y transformación personal. En esta crítica y análisis exploramos su historia, sus personajes y el significado de una obra que aborda la disforia de género desde una perspectiva íntima y emocional.

A pesar de los avances en muchas sociedades occidentales en materia de respeto y aceptación, todavía hoy muchas personas siguen siendo señaladas por ser y sentir diferente. Uno de los colectivos que más ha sufrido este rechazo social es el de las personas con disforia de género, un tema complejo y profundo que el cine ha tratado en pocas ocasiones con la sensibilidad que merece.

Dirigida por Tom Hooper y estrenada en 2015, La chica danesa nos traslada al Copenhague de los años 20 para contarnos la historia de Einar Wegener y su transformación en Lili Elbe, en una de las narrativas más delicadas y personales del cine reciente.

Crítica de La chica danesa

La película comienza situándonos en la vida de Einar Wegener, un pintor paisajista, y su esposa Gerda, retratista. Ambos forman un matrimonio sólido, unido tanto en lo personal como en lo artístico, aunque con trayectorias distintas dentro del mundo del arte.

Todo cambia cuando, de forma aparentemente anecdótica, Einar sustituye a una modelo para ayudar a su esposa a terminar un cuadro. Ese momento, casi casual, despierta en él sensaciones desconocidas que poco a poco irán dando forma a una identidad que siempre había estado latente.

Así nace Lili Elbe, primero como un juego, después como una presencia cada vez más dominante en la vida de Einar.

Análisis de la historia y personajes

La historia de La chica danesa se construye como un viaje emocional intenso, donde el protagonista se enfrenta a una lucha interna constante entre lo que es y lo que siente ser.

La evolución de Einar hacia Lili está tratada con una sensibilidad notable, mostrando tanto la liberación personal como el sufrimiento que conlleva. La película no solo se centra en la identidad de género, sino también en el impacto que este proceso tiene en su entorno más cercano, especialmente en Gerda.


Lili (Eddie Redmayne) en un acto social
Lili (Eddie Redmayne) en un acto social

El personaje de Gerda es clave en el desarrollo de la historia. Su amor, comprensión y sacrificio aportan una dimensión emocional que eleva la película más allá de un simple drama biográfico.

A medida que la historia avanza, los protagonistas se trasladan a París, una ciudad más abierta y tolerante que permite a Lili desarrollarse con mayor libertad. Es allí donde entra en juego la posibilidad de una intervención quirúrgica pionera, marcando un punto de no retorno en la historia.

Interpretaciones y dirección

Uno de los mayores aciertos de La chica danesa es, sin duda, su apartado interpretativo.

Eddie Redmayne ofrece una actuación sobresaliente, dando vida tanto a Einar como a Lili con una sensibilidad y profundidad admirables. Su interpretación transmite fragilidad, conflicto y valentía, convirtiéndose en el eje emocional de la película.

Por su parte, Alicia Vikander brilla con luz propia en el papel de Gerda, aportando humanidad, empatía y una enorme carga emocional a su personaje. La química entre ambos actores es fundamental para que la historia funcione y conecte con el espectador.

Ambientación y ritmo

La ambientación es otro de los puntos fuertes de la película. Tanto el Copenhague como el París de los años 20 están recreados con gran detalle, logrando sumergir al espectador en la época.

En cuanto al ritmo, La chica danesa apuesta por una narración pausada, algo que puede no encajar con todos los públicos. Sin embargo, esta elección permite profundizar en los conflictos internos de los personajes y reforzar el tono íntimo de la historia.

Opinión final de La chica danesa

¿Merece la pena ver La chica danesa? Sin duda, sí.

No estamos ante una obra perfecta ni ante una película especialmente arriesgada en su narrativa, pero sí ante un drama sólido, bien interpretado y emocionalmente potente.

En definitiva, La chica danesa es una película que deja huella, tanto por la importancia de su temática como por la forma en la que está contada. Una obra recomendable para quienes buscan cine reflexivo, humano y con una gran carga emocional.

Nota: 8/10 


Ficha técnica de La chica danesa


Título original: The Danish girl

Año: 2015

Director: Tom Hooper

Duración: 120 minutos

Género:  Drama, LGTBI



lunes, 2 de febrero de 2026

Slumdog millionaire (2008) una historia de superación

Slumdog millionaire - Cartel

Cuando uno deja pasar un éxito de taquilla y premiado en festivales, corre el riesgo de encontrarse con spoilers o, peor aún, de olvidarlo por completo. Eso fue exactamente lo que nos ocurrió con Slumdog Millionaire, una película que en su momento arrasó… pero que hemos redescubierto años después.

Estrenada en 2008 y ganadora de 8 premios Oscar, esta obra dirigida por Danny Boyle sigue siendo hoy una de esas películas imprescindibles que merece la pena ver al menos una vez en la vida.

Sinopsis de Slumdog millionaire

a historia nos lleva a la India contemporánea, concretamente al plató del programa “Who Wants to Be a Millionaire?”. Allí conocemos a Jamal Malik, interpretado por Dev Patel, un joven de origen humilde que está a punto de responder la última pregunta para ganar 10 millones de rupias.

Su presencia en el concurso genera sospechas: ¿cómo puede alguien sin estudios haber llegado tan lejos?

ras ser detenido, Jamal deberá explicar cómo conoce cada respuesta. Y lo hará a través de recuerdos de su vida: una serie de flashbacks que revelan una infancia marcada por la violencia, la pobreza y el amor.

Argumento y Narrativa

Uno de los puntos más destacados de Slumdog Millionaire es su estructura narrativa. A través de saltos en el tiempo, descubrimos:

  • La muerte de su madre en disturbios religiosos
  • Su supervivencia junto a su hermano Salim
  • Su relación con Latika, el gran amor de su vida
  • Su paso por redes criminales en Bombay

Lejos de resultar confuso, el uso de flashbacks está perfectamente integrado y aporta profundidad emocional a cada respuesta del concurso.

Reparto y actuaciones

El trabajo de Dev Patel es uno de los grandes aciertos de la película. Su interpretación logra transmitir vulnerabilidad, determinación y esperanza, conectando fácilmente con el espectador.

El resto del reparto acompaña con solidez una historia intensa y emocional.

Banda sonora, dirección y premios

La película destaca no solo por su historia, sino también por su impecable apartado técnico:

  •  8 premios Oscar, incluyendo:
    • Mejor película
    • Mejor director
    • Mejor guion adaptado
    • Mejor banda sonora
    • Mejor sonido

La música y el ritmo narrativo elevan la experiencia, manteniendo la tensión y la emoción de principio a fin. 

Opinión final: ¿merece la pena ver Slumdog Millionaire

Sin duda. Nos encontramos ante una película que combina:

  • Amor
  • Acción
  • Superación personal

Todo ello con una narrativa original y un ritmo que engancha desde el primer minuto.

Nuestra valoración: 8.5/10 

 


Ficha técnica de Slumdog millionaire


Título original: “Slumdog Millionarie”

Año: 2008

País: Reino Unido

Director: Danny Boyle

Duración: 123 minutos

Género: Drama




jueves, 18 de diciembre de 2025

Sin tiempo para morir (2021), crítica y análisis

Póster de Sin tiempo para morir (No Time to Die, 2021)

Poca gente podía imaginar el fenómeno cinematográfico que estaba a punto de nacer cuando en 1962 llegó a la gran pantalla “Dr. No”, la primera película de James Bond. El irreverente y descarado personaje creado por Sir Ian Fleming no solo presentó al mundo al agente 007, sino también a uno de los mejores Bond de la historia del cine: Sean Connery. A partir de ese momento, la saga no ha hecho más que crecer hasta sumar, a día de hoy, 25 películas.

En más de 60 años de historia, la franquicia James Bond ha sobrevivido a cambios de formato, tecnología y tendencias: del cine en 35 mm al VHS, del uso práctico de efectos especiales al CGI y al constante reinicio de la saga. Todo ello manteniendo intactos sus señas de identidad: licencia para matar, el mundo siempre al borde del colapso y, por supuesto, el esmoquin impecable del agente 007.

Hoy ponemos el foco en la que es, hasta ahora, la última película de James Bond protagonizada por Daniel Craig. Hablamos de “Sin tiempo para morir”, una cinta que no adapta ninguna de las novelas de Ian Fleming, pero que sí se atreve a cerrar una etapa clave dentro de la saga, poniendo punto final a la era de uno de los James Bond más complejos y humanos del cine moderno.

“Sin tiempo para morir” arranca con un flashback ambientado años atrás, en el que encontramos a James Bond (interpretado por Daniel Craig) disfrutando de una vida retirada junto a Madeleine Swann (a quien da vida Léa Seydoux) en Italia. Sin embargo, durante su estancia el pasado irrumpe de forma brutal cuando ambos sufren un atentado perpetrado por agentes de SPECTRE, liderados por el implacable Cíclope.

En plena huida, Madeline recibe una llamada que despierta las sospechas de Bond. La desconfianza vuelve a abrir viejas heridas y acaba provocando la ruptura definitiva entre ambos, separando sus caminos.

Cinco años después, encontramos a un Bond retirado del servicio secreto, viviendo en Jamaica. La calma aparente en la que vive se rompe cuando un viejo amigo, Felix Leiter, agente de la CIA, le pide ayuda para localizar a un científico ruso responsable del desarrollo de una poderosa arma biológica.

La misión resulta un auténtico desastre y Felix muere en ella, un golpe que empuja a Bond a regresar al MI6, aunque lo hace cargado de desconfianza, tanto hacia M como hacia su sustituta como 007, Nomi.

Poco después, Bond descubre que tanto el arma como el científico han caído en manos de Safin (Rami Malek), un enigmático personaje con vínculos directos con Madeleine. A partir de ahí, la película vira hacia un tono más íntimo y emocional, sin renunciar al espectáculo y la acción que definen a la saga.

Ese giro emocional convierte la misión en algo más que una simple operación de espionaje. Bond, tras perder a Madeleine y a la hija de esta en una persecución, acaba llegando a la isla donde ambas están retenidas. Allí, además de ellas, están Safin y el científico ruso quien ha conseguido, nada más y nada menos que una factoría donde producir a gran escala el arma biotecnológica.

Bond (Daniel Craig) buscando una salida
Bond (Daniel Craig) buscando una salida

Para Bond, el conflicto deja de ser solo una amenaza global y pasa a ser profundamente personal, obligándolo a enfrentarse no solo a Safin, sino también a las decisiones que lo alejaron de Madeleine y a las consecuencias de su pasado.

A partir de este momento, “Sin tiempo para morir” empieza entonces a funcionar como un cierre de ciclo, donde la acción, el sacrificio y la introspección caminan de la mano, llevando al personaje a un desenlace tan inesperado como coherente con el Bond de Daniel Craig.

Y como os decimos siempre, hasta aquí, lo que os podemos contar del argumento de “Sin tiempo para morir”.

Desde el punto de vista técnico, “Sin tiempo para morir” nos demuestra que, tras 25 películas, la saga Bond sigue sabiendo jugar en primera división. Su dirección, apuesta en esta ocasión por un tono elegante, con mucha acción pero también con pausas para mostrarnos el momento vital de su protagonista. Es decir, no todo explota, a veces la trama pesa y pasa sin explosiones.

Hay dos puntos que, a menudo no le prestamos mucha atención pero que, en esta ocasión, funcionan a la perfección y además aportan, nos referimos a la BSO (Banda Sonora Original) de Hans Zimmer y, sobre todo, a la fotografía donde nos muestra de manera impecable los escenarios, tanto interiores como exteriores con una luz realmente maravillosa.

En cuanto al montaje, en el equipo aplaudimos su agilidad y que, a la vez, nos haga sentir que a veces, no es necesario andar corriendo ya que, cada paso cuenta y a veces, duele.

Interpretativamente hablando, nos ha convencido mucho el trabajo de Daniel Craig, que da vida a un James Bond más contenido, más humano y menos fanfarrón. Aun así, sigue siendo el auténtico eje de la película y quien se la echa a la espalda sin discusión.

El resto del reparto queda algo más desdibujado: Léa Seydoux cumple en su papel, aunque sin terminar de destacar, mientras que Rami Malek, como villano, resulta claramente desaprovechado pese a su potencial interpretativo.

En resumen, “Sin tiempo para morir” es una película técnicamente sólida, elegante y consciente de su peso en la saga. Puede que no sea la más ligera ni la más espectacular, ni tan siquiera la más divertida de la saga, pero sí es una de las más cuidadas.

Aquí tenemos a un Bond que dispara menos chistes, más balas emocionales y que, por una vez, parece saber exactamente cuándo ha llegado el momento de levantar el pie del acelerador.

Por todo lo que os hemos contado, nuestra nota final para “Sin tiempo para morir” es de un 7.5 sobre 10.




“No Time to Die” – 2021 – Reino Unido

Dirigida por: Cary Joji Fukunaga

Duración: 163 minutos

Género: Thriller, Acción, Secuela


jueves, 18 de septiembre de 2025

Los Rose (2025), crítica y análisis

Los Rose - Poster

Hay películas que te llevan a la sala de cine por sus potentes campañas publicitarias, otras que no te llevarían a él ni que te pagaran mientras que otras, uno decide ir por la fuerza o trayectoria de, como mínimo, uno de sus protagonistas. Hoy, en este rincón os reseñaremos una película incluida en el último grupo, la vimos por su actriz protagonista, Olivia Colman.

 

Adaptando la novela “La guerra de los Rose” de Warren Adier, a finales de agosto de 2025 llegó a nuestras carteleras una comedia negra protagonizada por Benedict Cumberbatch y la británica Olivia Colman. Cuando lo descubrimos, nos faltó tiempo para disfrutar en pantalla grande de la gran Olivia. Os hablamos de la cinta británico-estadounidense, “Los Rose”.

 

“Los Rose” empieza presentándonos a sus dos protagonistas, Theo Rose (interpretado por Benedict Cumberbatch), un famoso arquitecto y su esposa, Ivy Rose (a quien da vida Olivia Colman), una buena repostera y chef que dedica sus días a cuidar a sus hijos y hacer pasteles como una posesa.

 

La situación de la pareja es casi idílica, con sus dos gemelos, su bonita casa y la carrera de Theo en ascenso, tanto que le asignan un proyecto que le puede llevar al estrellato. Para compensar, Theo le propone a Ivy que coja un viejo restaurante ubicado en primera línea de la costa para que, en él, pueda desarrollar su talento en la repostería y ofrecerlo a todos.

 

Tras pensarlo, Ivy acepta y pone en marcha el proyecto de pequeño restaurante, abriendo inicialmente solo dos o tres días a la semana.

 

El edificio de Theo es un auténtico éxito de diseño, llevándole a codearse con los mejores. Con todo, meses después de su inauguración, una potente tormenta azota la zona, derrumbándolo sin remedio e iniciando así aún desprestigio profesional que le lleva su despido.

 

Para ayudar a la economía familiar, Ivy decide abrir el restaurante todos los días. Al poco de hacerlo, una prestigiosa crítica gastronómica acude de sorpresa quedando prendada de la cocina de Ivy, lo que le supone una gran crítica y que, como consecuencia, el restaurante se convierta en todo un éxito.

 

Las carreras de ambos van absolutamente en sentido contrario, mientras Theo está vetado en casi todas las empresas de arquitectura y se encierra en casa para convertirse en padre y amo de casa, Ivy se convierte en una afamada cocinera que asiste a eventos, gana premios y en definitiva, entra en una fase de realización profesional que no había tenido nunca.

 

Este cambio de roles en la vida profesional y personal de Ivy y Theo provoca una tensión creciente entre la pareja. A media que Ivy incrementa visiblemente su éxito profesional, Theo experimenta resentimientos, frustración y sobre todo, celos.

 

Ivy al frente de su pequeño restaurante
Ivy al frente de su pequeño restaurante

 

Los roces cotidianos van en aumento como las discusiones, la falta de reconocimiento y autoridad, etc. Para intentar solucionar todo esto, y mientras Ivy no deja de abrir restaurante a lo largo y ancho de la geografía, le propone a Theo que cree su casa nueva, a su gusto y sin ninguna limitación.

 

Obviamente, lo hace y crea una mansión a todo lujo que se acabará convirtiendo en un símbolo de todo lo que había en juego en la pareja, para uno, una obra arquitectónica, para la otra, el sacrificio personal y económico que supuso.

 

Al final, y en pleno camino al divorcio, la pareja y la propia película llega a su clímax con la casa de fondo, aunque, como bien os podéis imaginar, nos guardaremos el desenlace bajo llave.

 

Técnicamente os diremos que “Los Rose” es una película bastante bien hecha aunque no sobresale ni en innovaciones técnicas ni en estética y tiene varios puntos donde podría mejorar. La dirección consigue mantener muy equilibrado durante todo el metraje el drama con el humor, funcionando a bien gran parte de la película, sin caer nunca en lo emocional ni el dramatismo extremo. Desafortunadamente, “Los Rose” pierde fuelle hacia el final, volviéndose excesivamente predecible.

 

En cuanto al guion, también tenemos parte de cal y parte de arena ya que, aunque “Los Rose” cuenta con diálogos muy bien escritos, irónicos y con sarcasmo, además de una fresca inversión de roles en la pareja, son muchas las ocasiones en que el ritmo narrativo se atasca repitiendo una y otra vez los mismos recursos humorísticos.

 

Hablando del montaje de “Los Rose”, este funciona bien en los intercambios verbales y los momentos de tensión aunque a medida que avanza la película, las escenas de choque o confrontación empiezan a hacerse repetitivas.

 

Interpretativamente hablando, nos quitamos el sombrero ante el trabajo de Olivia Colman y Benedict Cumberbatch dando vida a los protagonistas, ambos transmiten orgullo, enfado, ambición y porqué no, vulnerabilidad. Brillantes, sin lugar a duda, de lo mejor de “Los Rose”. Del resto de secundarios, poco a decir ya que, carecen de profundidad y no aportan casi nada a la historia.

 

En resumen, os diremos que “Los Rose” cumple sin ser una maravilla, entretiene aunque no es para nada memorable. Por todo lo que os hemos contado nuestra nota final para “Los Rose” es de un 6 sobre 10.

 

 

 

 

Título original: “The Roses” – Reino Unido – 2025

Dirigida por: Jay Roach

Duración: 105 minutos

Género: Comedia, Comedia negra.

 

 

 

domingo, 7 de septiembre de 2025

Cónclave (2024), crítica y análisis

Casi todo el mundo, con independencia de su religión, sabe lo que es un cónclave, bueno, o debería saberlo (ya, actualmente con tanto influencer y tanto creador de contenido, quizá es algo que a algunos se les escapa). Aunque durante el último medio siglo ha habido cinco, no se puede negar que es un proceso que despierta el interés y la atención de todo el mundo.

Pero ¿qué es un cónclave? El cónclave es el proceso que se inicia tras la muerte de un Papa (el líder espiritual de la Iglesia católica en todo el mundo) y que tiene como objetivo, la elección a puerta cerrada, de un nuevo Papa. Con todo, cada uno tiene su percepción sobre lo que este evento histórico es, yendo desde un momento solemne hasta una encubierta lucha de poder pasando por un evento mundial que se resuelve con la esperada “fumata blanca”.

En 2025 hemos podido vivir el, por el momento, último conclave, lo cual mantuvo en el candelero la cinta británico-estadounidense “Cónclave” de 2024.

“Cónclave” empieza situándonos en los pasillos del Vaticano, pocos minutos después de la muerte del Papa tras sufrir un ataque cardíaco. Con nervios, el cardenal decano Thomas Lawrence (interpretado por Ralph Fiennes), un hombre que ha perdido la fe, se hace cargo de la situación y pone en marcha el mecanismo del cónclave para escoger el sucesor del sumo pontífice.

Muy poco antes de encerrarse en el cónclave, Lawrence recibe la noticia que Tremblay (John Lithgow) uno de los cardenales mejor posicionados en la elección, recibió la orden de presentar su dimisión como cardenal pocas horas antes de la muerte del papa. Tremblay lo niega enérgicamente viendo que eso, podría apartarle de la carrera por el papado.

Casi coincidiendo con el inicio del cónclave, Lawrence recibe un cardenal inesperado, el cardenal Benítez, ordenado en secreto durante el último año y cardenal de Kabul.

Ya en la primera votación del cónclave, se aprecia una gran división entre los cardenales, dejando al frente a los conservadores Adeyemi (nigeriano) y Tremblay (canadiense), al tradicionalista extremista Tedesco (italiano) y a los progresistas Bellini y Lawrence.

Dos votaciones más tarde, una monja nigeriana causa un revuelo en el comedor al enfrentarse a Adeyemi. Cuando Lawrence investiga, conoce en secreto de confesión que Adeyemi y la monja tuvieron una relación sexual de la que nació un hijo dado en adopción. Adeyemi lo niega, y se mantiene el secreto hasta que, la jefa de las monjas explota ante todos los cardenales, apartando así al nigeriano de las votaciones.

Mientras, Bellini pide a sus seguidores que no le voten y cede su voto a Tremblay para intentar frenar a Tedesco. Con el Vaticano lleno de rumores, Lawrence, tras una nueva votación decide entrar en las dependencias papales donde, escondidos, encuentra documentos en los que se demuestra que Tremblay sobornó a varios cardenales para obtener su voto.

Lawrence investigando a los papables en el cónclave
Lawrence investigando a los papables

Cuando este se lo cuenta a Bellini este le insta a destruir la documentación alegando que a la iglesia no le interesa un escándalo de corrupción lo que demuestra que, Bellini también recibió dinero por su voto.

Tras una acalorada discusión la candidatura de Tremblay cae por corrupción dejando en la carrera a Lawrence, Tedesco y Benítez quien ha ido ganando votos poco a poco. Al empezar la sexta votación, el vaticano sufre un atentado integrista matando a varias personas y causando destrozos en la Capilla Sixtina.

Este atentado saca a relucir el carácter y vocación de Tedesco (un extremista y radical que considera a los musulmanes animales sedientes de sangre) lo que provoca que Benítez tome la palabra en un emotivo discurso que remueve la conciencia de los cardenales.

Al final, el cardenal Benítez es elegido nuevo Papa, aunque esconda algo en su vida que, puede desestabilizar al Vaticano, aunque, como ya os podéis imaginar, lo que esconde nos lo reservaremos para nosotros.

Técnicamente os diremos que “Cónclave” es un thriller que mantiene completamente la tensión, de comienzo a fin, apoyándose en un perfecto control estético y contrastando a la perfección la tradición del Vaticano con la modernidad (todos los cardenales van con su Iphone...) y todo, con una cercanía emocional que salva, por momentos, la lentitud en su desarrollo.

En cuanto al guion os diremos que, “Cónclave” adapta la novela de Rober Harris, dotándolo de una narrativa que combina la intriga, el drama político y como no, la religión, aunque deja muy en segundo plano a la mayoría de los personajes secundarios.

Interpretativamente hablando os diremos que nos quitamos el sombrero ante la gran interpretación de un Ralph Fiennes dando vida al cardenal Lawrence con un despliegue interpretativo al alcance de pocos y transmitiéndonos la investigación y la lucha por su propio conflicto interno sin agobios. Del resto, poco a decir, salvo que nos ha gustado mucho el trabajo de Stanley Tucci dando vida al cardenal Bellini, aunque la poca profundidad de este, le ha quitado puntos al final.

Por todo lo que os hemos contado, nuestra nota final para “Cónclave” es de un 7.5 sobre 10 .



“Conclave” - Reino Unido – 2024

Dirección: Edward Berger

Duración: 115 minutos

Género: Drama, Thriller



martes, 29 de abril de 2025

La sustancia (2024), crítica y análisis

Póster oficial de la película La Sustancia

Vivimos en una época en la que el consumo ha dejado de representar una necesitad para convertirse de forma desmesurada en una seña de identidad. En la sociedad que estamos construyendo entre todos, parece cada día más importante el poder de la imagen sobre lo que realmente se es, para comprobarlo solo es necesario echar un viste a las redes sociales o a los programas de televisión: valemos en medida de lo que somos visibles y deseables.

Con todo, ¿hasta que punto estamos dispuestos a ser visibles y deseables? Si lo pensáis bien, la presión para ser guapos y atractivos es constante, parece que la superficialidad tiene más valor que la inteligencia y eso, genera además de ansiedad, una gran desconexión emocional.

Hoy en este rincón os queremos hablar de una película de 2024 que aborda, con crudeza, esta situación, exponiendo una realidad pasmosa, la de una sociedad, la nuestra, que ha convertido la imagen en una marca de identidad y el consumo desmesurado en una creencia. Todo esto lo hace mediante un relato de ciencia ficción que, por su contenido, nos ha parecido dura y dolorosamente cercano. Os estamos hablando de “La sustancia”.

“La sustancia” empieza presentándonos a Elisabeth Sparkle (interpretada por Demi Moore), una mujer que, en su momento tuvo su éxito en el cine (con estrella en el Hollywood Boulevard incluida) aunque en la actualidad tiene un programa de ejercicios aeróbicos en televisión.

El día de su cincuenta aniversario Elisabeth recibe de su productor un curioso regalo, es despedida fulminantemente por su “avanzada edad”. Trastornada, mientras vuelve a casa sufre un aparatoso accidente de tráfico que, aún sin consecuencias para su salud, la lleva directamente al hospital donde se cruza con un enfermero quien al despedirse le da un pendrive con un nombre grabado, “La sustancia”.

Aunque de entrada no le hace mucha gracia, lo pone en el televisor y ve lo que es, la propuesta de un suero que le generará una versión más avanzada de ella misma, más joven, más guapa y más “perfecta”. Aunque de entrada descarta la opción, tras pensarlo y ver como su imagen es eliminada de su mundo (televisión, carteles, etc.) acaba pidiendo “La Sustancia”.

Al revés de lo que pasaría con algo oficial Elisabeth tiene que ir a buscarla en un polígono industrial medio abandonado donde encuentra un kit y una escuetas instrucciones, tiene un activador, comida en inyectable y las herramientas necesarias para extraer e inyectarse las dosis de estabilizador.

Al ponerse el activador, empieza una extraña reacción en su cuerpo, con convulsiones que acaban desembocando en la aparición a través de su espalda de un nuevo cuerpo, una mujer joven, su versión mejorada, Sue (interpretada por Margaret Qualley).

Las instrucciones son claras, los dos cuerpos son uno, y cada siete días, sin excepción, deben transferirse la conciencia dejando al otro cuerpo inconsciente. Durante su inconsciencia, Elisabeth genera el liquido estabilizador que Sue se quita mediante punción lumbar y se inyecta diariamente.

Al poco de aparecer Sue en el mundo, se presenta al casting para el nuevo programa de aerobic y es automáticamente contratada llegando en un santiamén al estrellato y a la fama gracias a su cuerpo y sus movimientos.

Dos vidas y dos formas de vivir totalmente diferentes ya que, mientras la consciente es Elisabeth esta vive recluida en su casa, pero cuando la consciente es Sue, esta disfruta de una vida a todo lujo, confiada y creída.

Sue extrayendo el estabilizador del cuerpo de Elisabeth en la película La Sustancia
Sue extrayendo el estabilizador del cuerpo de Elisabeth en La Sustancia.

Una semana, tras una noche de excesos Sue extrae una dosis adicional de líquido estabilizador, lo cual tiene como consecuencia que Elisabeth despierta con un dedo necrosado, envejecido.

A partir de este momento, aunque sean dos cuerpos con una misma conciencia, Sue y Elisabeth inician una sensación de desprecio mutuo por los celos que siente Elisabeth por su imagen mejorada y Sue cada vez necesita más tiempo consciente para crecer y crecer. Al final, a ambas mujeres su desprecio las lleva a un camino sin retorno ya que, Sue se niega a volver a intercambiar el cuerpo y le roba todo el líquido estabilizador que puede.

Tras tres meses con Elisabeth inconsciente, el líquido estabilizador se acaba y Sue debe transferirse a lo que queda de Elisabeth, una deforme y jorobada anciana quien pide a la organización el remedio para acabar con el experimento aunque finalmente no se atreve provocando que ambas mujeres queden conscientes a la vez, lo que provoca que Sue mate a su matriz.

Sin Elisabeth, la vida de Sue no tiene sentido, aunque el desenlace, nos lo guardaremos celosamente.

No os engañaremos, cuando se estrenó “La sustancia” los miembros de este equipo no teníamos claro que quisiéramos verla ya que intuíamos que la película derraparía rápidamente al gore, lo cual, por suerte para en muy pocos momentos de su metraje.

Por el contrario, os diremos que “La sustancia” nos ha enganchado con su narrativa totalmente envolvente y cargada de simbolismos, poniendo en todo momento en primer plano las consecuencias de haber creado una sociedad que ha perdido todo contacto con lo esencial: la vida humana, su estabilidad emocional y la propia responsabilidad colectiva.

“La sustancia”, mediante esa pócima misteriosa y original nos expone con total crudeza los vacíos existenciales que deja en las personas un sistema basado en la imagen y el consumo.

Desde sus primeras imágenes, “La sustancia” se muestra como una película que busca incomodar al espectador, tanto emocional como visualmente y lo hace con un lenguaje cargado de símbolos y atmósferas densas para mostrarnos una realidad totalmente inestable.

Nos ha sorprendido también el montaje de “La sustancia” con una sucesión de pequeños saltos en el tiempo para mostrarnos, sin muchos tapujos, el estado mental de sus protagonistas, desorientadas por los propios efectos de la sustancia y de una sociedad que valora lo que valora.

Interpretativamente hablando os diremos que “La sustancia” tiene, como uno de sus pilares fundamentales el trabajo de sus dos actrices principales, Demi Moore y Margaret Qualley. La primera nos presenta una mujer que ve como su mundo de diluye de la noche a la mañana y, en pro de mantener lo que tiene, acaba diluyendo su estabilidad emocional en medio de un rápido deterioro físico. Qualley, en su papel nos muestra el camino contrario, con el mismo resultado mental, la destrucción emocional de si misma. Ambas, brillantes dotando de una humanidad un relato que nos habla justamente de lo contrario.

Por todo lo que os hemos contado, nuestra nota final para “La sustancia” es de un merecido 8 sobre 10.




Ficha técnica de La sustancia

Título original: The substance

Año: 2024

Director: Coralie Fargeat

Duración: 140 minutos

Género: Terror, Thriller, Ficción



lunes, 10 de marzo de 2025

Mi policía (2022) crítica y análisis

Póster oficial de la película Mi Policía (2022) protagonizada por Harry Styles

Nadie en su sano juicio puede negar que el tiempo avanza inexorable, y a veces con él, la sociedad también avanza, aunque esto resulta más cuestionable cuando uno se informa en los noticiarios serios o incluso, está al caso de los comentarios que abundan, y mucho, en las principales redes sociales.

A veces pensamos que, como sociedad, somos mucho más abiertos y respetuosos que antaño pero si estamos más atentos a lo que sucede a nuestro alrededor sin creernos el ombligo del mundo o poseedores de la verdad absoluta, podremos observar que aunque hemos avanzado, la violencia contra el más débil, el machismo y la homofobia latente continúa entre nosotros.

Con todo, no nos engañaremos, estamos mucho mejor en la mayoría de los casos de lo que estaban nuestros padres y abuelos a mediados del pasado siglo XX., cuando se ambienta la película que os vamos a comentar en este pequeño rincón.

Basada en la novela homónima de la escritora británica Bethan Roberts publicada en 2021, la película que os traemos hoy en este rincón explora el dolor de la represión, el deseo y las decisiones difíciles en un mundo donde ser auténtico es un riesgo. Os hablamos de : “Mi policía”.

“Mi policía” empieza situándonos a finales de la pasada década de los 90, donde nos encontramos con Tom Burgess postrado en una silla de ruedas dialogando con Marion, su esposa. El tema de conversación es Patrick, un viejo conocido de ambos al que parece que Tom no quiere ver y al parecer, no quiere ni oír hablar, aunque poco podrá hacer porque Marion le ha invitado a su casa.

Una vez presentados, la historia realiza un flashback hasta el Brighton de la década de 1950, allí nos encontramos con una joven y tímida maestra, Marion (interpretada por Emma Corrin) conociendo al hermano de su mejor amiga, el joven policía Tom (a quien da vida Harry Styles). Sin apenas darse cuenta, Marion cae irremediablemente enamorada de Tom.

Poco a poco, Tom y Marion van compartiendo más y más tiempo, aficiones y lecturas. Unos años más tarde, y durante una visita al Museo de Arte de la ciudad, Tom conoce a Patrick (interpretado por David Dawson), el conservador del museo, con quien entablará una relación de amistad mostrándole este el gusto por el arte.


Patrick, Tom y Marion en una escena de la película Mi policía (2022)
Patrick, Tom y Marion en una escena de Mi Policía.

Los tres realizan una infinidad de actos juntos, desde visitar exposiciones, ir a cenas e incluso disfrutar de la ópera lo cual no tardará en levantar las primeras sospechas en la retrógrada y conservador sociedad británica de la época.

De buenas a primeras Marion no entiende los rumores, aunque cuando Patrick invita a Tom a un viaje a Venecia para acompañarle en calidad de ayudante en sus tareas de conservador de museo, empieza a sospechar la verdad, que no es otra que Tom y Patrick mantienen una relación sentimental paralela a la suya.

A la vuelta del viaje, ambos hombres son detenidos y acusados de desorden público por homosexualidad. En el juicio que son sometidos y al que Marion acude en defensa de Tom y de su también a amigo Patrick, tiene que escuchar lo escrito en el diario del conservador en el que este se refiere a Tom como “Mi policía”.

¿Qué es de su relación a partir de ese momento? ¿Volverán a hablarse o a verse en los 90 ambos hombres? Como es evidente, nosotros sabemos la respuesta estas y a otras preguntas pero, obviamente nos las guardaremos.

Técnicamente, “Mi policía” tiene uno de sus puntos fuertes en la ambientación y en el ritmo narrativo de la historia que nos cuenta, un ritmo lento, constante y sin precipitaciones, ideal para desarrollar plenamente las relaciones que unen a Tom, Patrick y Marion, mostrándonos sus caracteres y los puntos principales de su personalidad, lo cual nos permite entender en todo momento cómo y porqué actúan como lo hacen.

Desde el punto de vista argumental, nos gustaría remarcar como una historia ya vista en varias ocasiones en el cine o en televisión, continúa enganchándonos en “Mi policía”. Esto lo consigue con el más que acertado retrato de la conservadora sociedad británica frente conductas personales de parte de sus miembros (pertenecientes al colectivo LGTBI) al considerarlos aberrantes o enfermizos.

El punto, quizá, más débil de “Mi policía” es la falta de sorpresas en el desarrollo de la historia ya que, cuando se confirma la relación amorosa entre Tom y Patrick, uno ya sabe, aunque intentan camuflarlo, el lazo con la historia de finales de los 90 y el desenlace final.

Interpretativamente hablando queremos aplaudir y mucho, el trabajo del trío protagonista, Emma Corrin, Harry Styles y David Dawson ya que todos ellos consiguen transmitirnos totalmente su lucha contra los prejuicios, la homofobia y en favor del amor.

Por todo lo que os hemos contado, nuestra nota final para “Mi policía” es de un 7 sobre 10.



“My Policeman” – 2022 – Reino Unido

Dirigida por: Michael Grandage

Duración: 113 minutos

Género: Drama, romántica, LGTBI



domingo, 2 de marzo de 2025

Beautiful thing (1996), crítica y análisis

Para muchas personas, el paso de la adolescencia a la edad adulta supone una etapa profundamente compleja. A la necesidad de romper la dependencia familiar y luchar por cumplir las propias ilusiones se suman la aceptación de la sexualidad, la búsqueda de la identidad personal y el intento de encajar en una sociedad que, pese a presentarse como moderna, sigue imponiendo clichés y prejuicios.

El cine no ha permanecido ajeno a esta realidad y ha contado numerosas historias de amor adolescente, muchas de ellas siguiendo caminos narrativos previsibles. Sin embargo, la película "Beautiful Thing" (1996) destaca como una obra emocionalmente conmovedora dentro del cine LGBTI, al retratar con honestidad la realidad de los jóvenes que descubren su orientación sexual en un entorno hostil.

Dirigida por Hettie MacDonald y ambientada en un barrio obrero de Londres, Beautiful Thing narra de forma sensible las emociones, dudas y conflictos internos de Jamie y Ste, dos adolescentes que comienzan a explorar su sexualidad en un contexto marcado por el escepticismo social y el rechazo al amor entre personas del mismo sexo. La película se convierte así en un retrato íntimo del descubrimiento personal, la aceptación y el primer amor.

A través de sus personajes vulnerables, “Beautiful Thing” no solo celebra el amor en su forma más pura, sino que también pone en evidencia los desafíos emocionales, sociales y familiares que enfrentan muchos jóvenes LGBT al salir del armario, mostrándonos que, a pesar de las dificultades, siempre hay espacio para la esperanza y la aceptación.

“Beautiful Thing” empieza desplazándonos a un barrio obrero de Londres a comienzos de la década de los 90 del pasado siglo, y lo hace para presentarnos a Jamie (a quien da vida Glen Berry), un joven de unos 16 años quien vive permanentemente sometido al bullying de sus compañeros de instituto ya que, no le gusta el futbol, ni correr y, además, aunque no lo haya aceptado aún, tiene claras inclinaciones homosexuales.

Un día, tras escaparse de la clase de gimnasia donde estaba siendo sometido a burlas y vejaciones, vuelve a su casa antes de tiempo y tras enfrentarse a Sandra (Linda Henry), su madre, por esto, sale al rellano y se encuentra con Ste (interpretado por Scott Neal), su vecino y compañero de instituto.

Ste es un joven también de 16 años que vive en el apartamento de al lado de Jamie y va al mismo instituto, pero al revés que este, Ste es deportista, aunque muy introvertido. En casa Ste vive una situación muy dura con un padre borracho y agresivo y un hermano mayor igualmente dominante y agresivo.

Un día, Ste es brutalmente golpeado por su hermano. Cuando lo descubre Sandra le ofrece pasar la noche en su casa, aunque, por el tamaño de esta, deberá compartir cama con Jamie. Ambos jóvenes aceptan hacerlo, pero durmiendo cabeza con pies.

Jamie poniendo crema y ayudando a Ste en Beautiful Thing (1996)
Jamie poniendo crema y ayudando a Ste

La segunda vez que Ste recibe una paliza y es aceptado en casa de Jamie, ambos tienen una conversación más seria sobre sentimientos mientras Jamie pone crema en la golpeada espalda de Ste. Al final, ambos aceptan dormir de lado y Jamie besa a Ste por primera vez.

A partir de este momento, Ste se aleja de Jamie mientras este empieza a aceptar su homosexualidad. En una fiesta, Jamie va a buscar a Ste para hablar de sentimientos, aunque la noche acaba fatal por la intromisión de Leah, una vecina de los chicos que amenaza con hacer público la relación de estos.

Poco a poco Ste acepta el amor de Jamie hasta el punto de iniciar una relación tras visitar un pub de ambiente al otro lado de la ciudad, aunque tras esto, deberán enfrentarse a un nuevo reto ya que Sandra les ha descubierto, aunque esto, nos lo guardaremos celosamente para no desvelar el desenlace de “Beautiful Thing”.

Técnicamente os diremos que, “Beautiful Thing” es una película que, bajo la sutil y empática dirección de Hettie MacDonald, se centra en una historia de amor adolescente, aunque eso sí, sin caer en las etiquetas (o clichés) y sentimentalismos innecesarios. Esta naturalidad se ve reforzada por el eficaz uso del espacio, centrando casi totalmente la acción en los alrededores y dentro de los pequeños apartamentos donde viven los protagonistas, reforzando así el encierro y la propia limitación de los personajes.

En esta ocasión nos gustaría remarcar el guion como uno de los puntos más fuertes de “Beautiful thing” ya que, como adaptación de la obra teatral homónima, se consigue manejar casi a la perfección y con gran delicadeza la sexualidad adolescente, enfocándose, sobre todo, en el propio autodescubrimiento en un entorno realmente hostil.

Desde el punto de vista interpretativo os diremos que, “Beautiful thing” cuenta con dos grandes interpretaciones, las de sus jóvenes protagonistas, Glen Berry (Jamie) y Scott Neal (Ste) quien gracias a profundidad de sus personajes e interpretaciones logran transmitirnos sus conflictos internos, su inseguridad, su confusión y al mismo tiempo que transmiten ternura y una conexión genuina y especial. La química entre ambos es total.

"Beautiful Thing" es una película conmovedora y técnicamente sólida. Por tanto, y por todo lo que os hemos contado, nuestra nota final para ella es de un 8 sobre 10.




Título original: “Beautiful thing” – Reino Unido – 1996

Dirigida por: Hettie MacDonald

Duración: 89 minutos

Género: Drama, Adolescente, LGTBI

lunes, 10 de febrero de 2025

Saltburn (2023), crítica y análisis

Póster oficial de la película Saltburn

Saltburn (2023), la película escrita y dirigida por Emerald Fennell, plantea una pregunta tan incómoda como sugerente: ¿qué pasaría si tu mayor deseo no fuera cumplir tus sueños vitales, sino desprenderte de las máscaras y armaduras que has construido con el paso de los años?.

Esta reflexión fue el punto de partida creativo de Fennell cuando comenzó a escribir Saltburn, una historia que explora la tentación de lo prohibido mientras su protagonista disecciona la vida de quienes parecen tenerlo todo y, aun así, viven atrapados en el vacío y la desilusión.

Estrenada en 2023, "Saltburn" supuso la tercera película de Emerald Fennell como directora y guionista, y logró un notable impacto tanto por su estética y estilo visual como por la audaz y perturbadora narrativa que propone. Una obra intrigante que atrapa al espectador desde su primer acto y confirma a "Saltburn" como una de las películas más comentadas del año.

Sinopsis de Saltburn

“Saltburn” empieza desplazándonos a un no muy lejano 2006 cuando un joven estudiante, Oliver Quick (interpretado por Barry Keoghan) llega becado a la famosa Universidad de Oxford donde empieza, totalmente desplazado entre los alumnos de la alta sociedad británica.

Al poco, se hace amigo de uno de los chicos más populares el momento, el rico heredero Felix Catton (a quien da vida Jacob Elordi) quien empatiza con Oliver por las historias que este le cuenta sobre su desestructurada familia.

Un tiempo más adelante, Oliver recibe la mala notica que su padre ha muerto lo que, acaba provocando que Felix lo invite a pasar el verano en su palacio familiar, “Saltburn”.

Ya en el palacio, conoce al resto de la familia de Felix, a su hermana Venetia, al primo Farleigh y a los padres, Sir James y Lady Elspeth quienes pronto quedan prendados de la personalidad de Oliver. Quizá, el único que duda de los objetivos de él, es Farleigh.

Tras el primer choque con Farleigh, Oliver una noche le hace una visita a su habitación y abusa sexualmente de él, amenazándole de contarlo todo, aunque eso finalmente no pasa ya que Farleigh es expulsado de la mansión después de que Sir James sea informado del intento de venta de un artículo parte de este.

A finales del verano, y con la llegada del cumpleaños de Oliver, la familia Catton le organiza una gran fiesta de cumpleaños, aunque, justo antes, Felix le prepara una sorpresa a Oliver llevándole a su pueblo para ver a su madre, aunque quien se lleva una sorpresa es el propio Felix descubriendo que todo, o casi todo, es un engaño de Oliver.

Ya la noche de la fiesta, Felix le dice a Oliver que tiene que irse de Saltburn porque le ha mentido, no convenciéndole ni cuando Oliver le confiesa que le adora y le admira.

A la mañana siguiente, Felix aparece muerto en el jardín de la mansión, insinuando Oliver que puede haber sido por las drogas con las que trafica Farleigh (quien había vuelto para la fiesta).Poco después del funeral, quien aparece muerta es Venetia.


Oliver despertándose tras la fiesta de cumpleaños en la película Saltburn
Oliver despertándose tras su fiesta de cumpleaños en la película Saltburn.

Tras esto, y viendo que su familia se desmorona, Sir James acaba sobornando a Oliver para que abandone la mansión, lo cual hace y, como decimos siempre, hasta aquí lo que os podemos contar de “Saltburn”.

Crítica de Saltburn: obsesión, clase social y decadencia

La premisa de Saltburn gira en torno a un tema clásico: el joven de origen humilde que intenta integrarse en la alta sociedad. Sin embargo, Emerald Fennell lo lleva a un terreno mucho más oscuro, explorando la obsesión, la manipulación emocional y el deseo de pertenecer a cualquier precio.

La película se divide claramente en tres actos:

  • Oxford: introducción lenta pero necesaria para entender la exclusión social de Oliver.

  • La estancia en Saltburn: la parte más potente, donde el ambiente gótico y decadente domina el relato.

  • El desenlace: acelerado, aunque culmina en una secuencia final tan provocadora como memorable (un baile final con Barry Keoghan completamente desnudo).


Estética y puesta en escena


Donde sí nos ha parecido realmente maravillosa “Saltburn” es en la escenografía con su espectacular acabado visual que abarca tanto la majestuosa y decadente mansión como los propios excesos (las drogas, el alcohol y el libertinaje están tras cada recoveco del fastuoso jardín) de los personajes en la gran fiesta.


Reparto y actuaciones


Barry Keoghan ofrece una interpretación perturbadora y magnética como Oliver Quick, sosteniendo la película con un personaje ambiguo y obsesivo que evoluciona hacia zonas cada vez más inquietantes.

Jacob Elordi aporta carisma y fragilidad a Felix, mientras que Rosamund Pike destaca como la decadente Lady Elspeth.


Opinión final de Saltburn


Saltburn es un thriller psicológico estilizado y provocador que, aunque previsible en su premisa, destaca por su atmósfera, su audacia visual y la interpretación de Barry Keoghan. Una película incómoda y fascinante sobre la obsesión social y el deseo de pertenencia.

Nota: 7,5 / 10.



Ficha técnica de Saltburn

Título original: Saltburn

Año: 2023

Director: Emerald Fennell

Duración: 127 minutos

Género: Drama, Thriller


miércoles, 8 de enero de 2025

El Padre (2020): una película sobre el Alzheimer y la demencia

El Padre - Poster

Todos, como seres humanos, convivimos con distintos miedos: a la oscuridad, a ciertos animales o a lo desconocido.

Sin embargo, uno de los más profundos tiene que ver con la salud y, especialmente, con enfermedades graves que pueden cambiar nuestra vida.

Entre ellas, el cáncer suele ser una de las más temidas. No obstante, con el paso del tiempo, muchas personas desarrollan otro tipo de patologías igual o incluso más devastadoras: las demencias, enfermedades que afectan a la memoria, el pensamiento y la capacidad de realizar actividades cotidianas.

A diferencia de otras enfermedades, las demencias no siempre muestran síntomas físicos evidentes ni reducen rápidamente la esperanza de vida. Pero tienen un impacto silencioso y progresivo: la pérdida de recuerdos, identidad y, en última instancia, de uno mismo.

El Alzheimer en el cine: un reto difícil de representar

El cine ha abordado en pocas ocasiones las demencias, principalmente por la dificultad de retratar de forma fiel el deterioro cognitivo.

Un ejemplo conocido es la película El diario de Noa, pero no es hasta la llegada de El Padre cuando se logra una representación especialmente inmersiva y realista del Alzheimer.

El Padre (2020): sinopsis

La película El Padre, dirigida por Florian Zeller, adapta su propia obra teatral Le Père y fue ampliamente reconocida por la crítica, incluyendo premios en los Premios Óscar.

La historia sigue a Anthony, interpretado magistralmente por Anthony Hopkins, un hombre de 83 años que vive solo en Londres.

Su hija Anne, interpretada por Olivia Colman, intenta cuidar de él mientras lidia con el progresivo deterioro de su memoria.

Anthony rechaza la ayuda de cuidadores y comienza a experimentar confusión sobre su entorno: personas que aparecen y desaparecen, espacios que cambian y recuerdos que ya no encajan.

Una narrativa desde la mente de una persona con demencia

Uno de los grandes aciertos de El Padre es su forma de contar la historia. La película sitúa al espectador dentro de la mente del protagonista, creando una narrativa fragmentada, confusa e inquietante

Los cambios en el escenario, los personajes y la línea temporal reflejan de forma brillante cómo se percibe la realidad cuando se sufre Alzheimer

Este enfoque convierte la película en una experiencia emocional intensa, evitando el dramatismo fácil y apostando por una representación honesta

Interpretaciones magistrales

El trabajo actoral es, sin duda, uno de los pilares de la película:

  • Anthony Hopkins ofrece una interpretación desgarradora, transmitiendo la confusión, frustración y miedo de su personaje.
  • Olivia Colman representa el dolor de los familiares con una sensibilidad extraordinaria, especialmente a través de silencios y miradas.

Ambos logran una conexión emocional que eleva la película a otro nivel.


Anne escuchando lo que dice Anthony a su enfermera
Anne escuchando lo que dice Anthony a su enfermera

Interpretaciones magistrales

A nivel técnico, la película apuesta por la sencillez: pocos escenarios, un reparto reducido y una puesta en escena minimalista.

Sin embargo, su fuerza reside en el guion, la dirección y la manera en que construye la experiencia del espectador

El Padre no es solo una película sobre el Alzheimer, sino una reflexión profunda sobre la identidad, la memoria y el paso del tiempo.

Por su originalidad, su enfoque narrativo y sus brillantes interpretaciones, El Padre es una de las mejores películas sobre la demencia jamás realizadas.

Puntuación: 8/10



Ficha técnica de El Padre



Título original: The Father

Año: 2020

Duración: 97 minutos

Dirigida por: Florian Zeller

Género: Drama



lunes, 22 de noviembre de 2021

Antes de ti (2016), crítica y análisis

Antes de ti - Poster
Desde hace ya bastante tiempo, de hecho, desde la irrupción de las plataformas de streaming en nuestras casas como si fueran auténticos elefantes entrando en tromba en una cristalería, se no hace casi impensable buscar una película en un canal generalista de televisión y sentarnos a verla. El exceso de publicidad, los retrasos y un catálogo de títulos más bien anticuado tienen la culpa.

Con todo, hace unos días, justo cuando acabábamos de cenar y mientras deshojábamos la margarita de que ver, nos encontramos con una película recién empezada que nos llamó poderosamente la atención, estaba protagonizada por una chica de sonrisa hechicera (Emilia Clarke) y pintaba a drama del bueno, así que, sin remediarlo tomamos asiento en nuestro sofá y nos pusimos a verla.

La película en cuestión era “Antes de ti” de 2016, la ópera prima de Thea Sharrock, una adaptación de la novela homónima escrita en 2012 por la inglesa Jojo Moyes.

“Antes de ti” empieza presentándonos a Louisa “Lou” Clark (a quien da vida Emilia Clarke) una joven entusiasta que trabaja en una pequeña tienda de un pueblo de Inglaterra. Lou es el sustento de su familia y su única fuente de ingresos, lamentablemente, la crisis azota fuerte y muy pronto debe buscar un nuevo trabajo.

En esta búsqueda, “Lou”, que aspira a cualquier trabajo que le permita mantener a su familia, se cruza con la familia más adinerada el pueblo, los Traynor quienes buscan una asistente para su hijo, Will (a quien interpreta Sam Claflin), un treintañero postrado en una silla de ruedas después de perder todo lo que tenía (sus negocios, sus aventuras de riesgo, sus fiestas, etc.) en un accidente.

Sin pensárselo mucho, Lou acepta el trabajo, aunque muy pronto se dará cuenta que ni con su risueño carácter y su vitalidad tendrá fácil entrar en la vida del huraño, antipático y asocial Will, quien en su mente solo tiene una cosa, su eutanasia.

Los primeros días y semanas acaban resultado complicadas para la joven Lou quien al final, decide apartarse un poco de Will evitando así los reproches de este por su jovial carácter. Durante ese tiempo, Lou decide, por su cuenta, conocer a Will a través de los otros cuidadores para así saber cómo reaccionar y como motivar en cada una de las situaciones que se le presenten.

Durante su investigación, Lou descubre cómo era Will antes del fatídico accidente y entiende su postura, aunque, lógicamente, no la comparte. Con el paso del tiempo, su relación va mejorando y estrechando lazos, aunque muy pronto descubrirá porque los Traynor le han hecho un contrato de seis meses, es el tiempo que Will se ha dado antes de aplicar su eutanasia.

Como es evidente, Lou intentará con todas sus fuerzas sacar a Will de casa, llevarle a dar paseos, a las carreras de caballos, a fiestas e incluso a un viaje romántico, pero, ¿será suficiente con todo lo que hace Lou para hacerle cambiar de opinión sobre su eutanasia? Evidentemente nosotros lo sabemos, pero también es evidente que nos reservaremos la respuesta.


Lou y Will en  "Antes de ti"
Lou (Emilia Clarke) y Will (Sam Clafin) en  "Antes de ti"


Argumentalmente os diremos que, “Antes de ti” tiene una particularidad, engancha, es decir, con su desarrollo, no os negaremos que ciertamente tramposo, consigue que el espectador quede enganchado ante la pantalla, tanto si es fan de los dramas como si, simplemente pasaba por allí, algo que, nos reconoceréis, es ciertamente difícil. Quizá el gran mérito hay que dárselo a Jojo Moyes quien además de escribir el libro, lo adaptó al cine, aunque claro, eso no siempre es garantía de éxito.

En el apartado técnico de “Antes de ti” nos gustaría remarcar el excelente trabajo de montaje y realización ya que consigue, no diremos que, sin esfuerzo, encajar perfectamente el drama de la situación con un toque cómico que, realmente, se agradece.

Interpretativamente os diremos que, nos han gustado los trabajos de los protagonistas principales, Emilia Clarke y Sam Claflin. En todo caso, nos quedamos con el de Clarke, de quien queremos resaltar especialmente el hecho de que tiene la capacidad de destilar sencillez con su Lou, un personaje que, pese a las circunstancias personales siempre tiene una sonrisa y destila optimismo, llenando en toda escena la pantalla.

Por todo lo que os hemos contado, y teniendo en cuenta el bofetón final, nuestra nota para “Antes de ti” es de un 8 sobre 10.



Título original: “Me before you” – Reino Unido – 2016
Dirigida por: Thea Sharrock
Duración: 110 minutos
Género: Drama, Romántico