martes, 16 de marzo de 2021

Megalodón

Megalodón - Poster
Hace más de 45 años, un jovenzuelo judío de Cincinnati (USA) dio su primer gran campanazo en la meca del cine con una película que mezclaba el terror, las aventuras y el suspense usando un gran tiburón blanco, obviamente os estamos hablando de Steven Spielberg y su largometraje “Tiburón” (Jaws).

Desde entonces, se pueden considerar por decenas las apariciones de escualos asesinos en las aguas de nuestras salas de cine, la mayoría de ellos, meros productos de serie B o imitaciones de la original. En 2018, y aprovechando una la novela “Meg: A Novel of Deep Terror”, la industria cinematográfica de Hollywood puso toda la carne y presupuesto en el asador para intentar un nuevo bombazo: Megalodón” (“The Meg”)

Y es precisamente esta “Megalodón” la película que hoy os queremos comentar en este pequeño rincón.

La trama de la película nos desplaza a unas 200 millas de la costa de China. Allí, un grupo de investigadores marinos se disponen a sumergirse en lo más profundo del océano, allí donde nadie ha llegado. Cuando lo consiguen, el submarino es atacado por una extraña bestia que lo deja totalmente maltrecho.

Sorprendidos por el ataque y sin otro submarino que usar para el rescate, la empresa organizadora de la investigación se pone en contacto con Jonas Taylor (a quien da vida Jason Statham), un buzo especialista que vive retirado después de una mala experiencia con un rescate anterior. Aunque de entrada se niega a darles ayuda, finalmente acaba accediendo.

Aún y teniendo que sacrificar a uno de los investigadores atrapados, Taylor consigue rescatar a Suyin (la hija del Dr. Zhang, el amigo de Taylor y director técnico de la investigación) y a su exmujer, Lori (Jessica McNamee). Una vez en la superficie, descubren que, quien les ha atacado es un Megalodón, el tiburón más grande del mundo que, además, se creía extinguido hace millones de años.

Por si la sorpresa fuera poca, pronto descubren que el Megalodón ha escapado de la profunda fosa donde estaba aprovechando la misión de rescate que acaban de realizar, por tanto, tienen una bestia sedienta de sangre libre y haciendo de las suyas.

A partir de ese momento, el equipo de investigación con Taylor al frente, se pondrán, con todo lo que tenga a mano a la búsqueda y captura de la del gran tiburón enfrentándose tanto a este como al magnate y multimillonario Jack Morris (el patrocinador de la investigación).

Después de varios intentos fallidos de captura, descubren que el escualo se dirige a uno de los grandes centros turísticos de la China, la Bahía de Sanha que se encuentra, literalmente, plagada de bañistas. ¿Conseguirá Taylor y sus compañeros acabar con la bestia antes de que esta se dé un festín en la playa? O por el contrario Morris conseguirá sus oscuros deseos… Nosotros como ya os podéis imaginar, lo sabemos, aunque también os podéis imaginar que, nos lo guardaremos bien.


El Megalodón llega a la Bahía de Sanha
El Megalodón llega a la Bahía de Sanha (China)


Técnicamente, “Megalodón” es una película totalmente desconcertante ya que, mientras en el apartado de efectos especiales está realmente bien resuelta, el desarrollo argumental y de guion de la misma hace aguas por todas partes (no sería malo teniendo en cuenta la temática del film) ya que, para empezar, la película es tremendamente lenta hasta más o menos la mitad del metraje y, además, la falta de definición de los personajes impide que el espectador empatice con ninguno de ellos.

Desde el punto de vista interpretativo, “Megalodón” es, bajo nuestro modesto punto de vista, un auténtico fiasco, salvándose únicamente Jason Statham, el protagonista y único personaje que parece tener sangre en las venas. Seguramente, es más debido por la falta de definición de los personajes que por el propio trabajo de los mismo, pero, sin lugar a dudas, es un auténtico lastre.

Por todo lo que os hemos contado, nuestra nota final para “Megalodón” es de un 5 sobre 10, aprobándola únicamente porque cumple, por los pelos, con su objetivo de entretener.



Título original: “The Meg” – 2018 – USA
Jon Turteltaub
Duración: 113 minutos
Género: Acción, Terror, Ciencia ficción
 
 
 
miércoles, 3 de marzo de 2021

El Bar Coyote (2000), crítica y análisis

El Bar Coyote - Cartel

Hay películas, o secuencias de películas que quedan grabadas a fuego en nuestra memoria, y lo hacen, aunque no las hayamos visto. Ahora mismo nos viene a la cabeza la escena de Dicaprio surcando los mares en la proa del Titanic (sí, lo reconocemos… somos nosotros los que aún no hemos visto el “Titanic” de James Cameron), o la de tres chicas jóvenes bailando sobre la barra de un bar al ritmo de “Can’t Fight de moonlight”.

Hoy, en este pequeño rincón os queremos hablar, precisamente, de la película de esta última escena que os hemos contado. Se trata de una película que está a punto de cumplir los 21 años desde su estreno, y aún, a día de hoy, aunque continúa siendo bastante controvertida, se la recuerda por tener una BSO que arrasó en la primera década del presente siglo. Os estamos hablando de “El Bar Coyote”.

“El Bar Coyote” empieza presentándonos a su protagonista, Violet Sanford (a quien va vida Piper Perabo), una joven veinteañera de New Jersey que sueña en convertirse en compositora e intérprete de canciones. Para intentar cumplir su sueño, y aunque tiene pánico escénico, decide dejar su pueblo natal y marcharse a la gran ciudad, Nueva York.

Instalada en un destartalado apartamento de Chinatown, Violet intenta en múltiples ocasiones hacer llegar sus cintas de presentación a múltiples estudios de grabación, aunque nadie le da una oportunidad. Una noche, en un bar musical, un camarero presenta a Violet un productor musical, Kevin O’Donnell (Adam Garcia), aunque muy pronto descubre que ha sido objeto de una cruel broma.

A su vuelta a casa descubre que esta ha sido asaltada. Casi sin dinero y sin apenas confianza, mientras se toma un café en un bar cercano, escucha una conversación entre tres chicas que manejan grandes sumas de dinero, todo, conseguido en un bar de moda, el “Coyote Ugly”.

Como Violet no quiere renunciar a su sueño, busca el “Coyote Ugly” e intenta convencer a Lil, su dueña, para que le dé una oportunidad, y la consigue, aunque para nada, dicha prueba sale como ella esperaba, ya que despedida a las pocas horas. Con todo, Violet se gana una segunda oportunidad al mediar en una trifulca entre dos clientes.

Su segunda oportunidad no va mucho mejor, ya que, en un lance, empapa en agua a un inspector anti incendios, costándole a Lil, 250 dólares, cantidad que debe recuperar antes de finalizar la noche. Por suerte para ella, O’Donnell aparece esa noche por el bar para devolverle la cinta de su audición y a Violet se le ocurre cobrarse la represalia mediante una original subasta, una noche con O’Donnell para la mejor postora, matando así, dos pájaros de un tiro (cobrarse la revancha y recuperar los 250$ de Lil).

Después de esto, la vida de Violet parece tomar un giro ya que, además de empezar a salir con O’Donnell, este se compromete a ayudarla a conseguir una audición mientras que, en el “Coyote Ugly” descubre que puede ser “una gran coyote”, pudiendo cantar sin problemas canciones de otros sobre la barra del bar, ganándose así, el cariño del público y de Lil.


"Las chicas Coyote" en plena acción
"Las chicas Coyote" en plena acción

Con todo, pronto aparece un nuevo escullo, el padre de Violet. Aunque eso y el desenlace de “El Bar Coyote”, nos lo guardaremos para nosotros.

Técnicamente, no os vamos a engañar, “El Bar Coyote” es una película bastante normalita que, salvo por su banda sonora, apenas despunta en nada. Su guion, sin apenas giros ni sorpresas, nos narra la historia de superación de Violet, una chica de pueblo que quiere ser cantante y compositora, aunque tiene miedo escénico, y que mejor forma de superarlo que, en un pub de moda donde el desmadre está en el orden del día, y todo sin olvidar, su primera gran historia de amor. Quizá, en este punto, decir que, pese a la previsibilidad de la historia y su desarrollo (sí, cuando empiezas a ver la película, sabes cómo acabará), “El bar coyote” consigue enganchar de comienzo a fin, y lo hace, además entreteniendo, por lo tanto, punto positivo para ella y su montaje.

Como os hemos dicho antes, “El Bar Coyote” tiene en su lado más positivo, su gran banda sonora que, con una acertada mezcla de temas country con temas compuestos especialmente para esta cinta (como por ejemplo, la célebre “Can’t fight the moonlight”), consigue acompañar y entretener durante sus 90 minutos de metraje.

Interpretativamente hablando, muy poco a remarcar, salvo quizá el buen trabajo de Piper Perabo dando vida a una chica de pueblo que, al poco de llegar a la gran ciudad se va desmelenando sin perder de vista su objetivo. Sin lugar a dudas, buena elección y buen trabajo.

Nosotros catalogamos a “El bar coyote” como una película entretenida que, ayuda a pasar una hora y media dinámicamente y con buena música, por lo tanto, nuestra nota final para ella es un 6 sobre 10.



Ficha técnica de El Bar Coyote

Título original: Coyote Ugly

Año: 2000

Director: David McNally

Duración: 94 minutos

Género: Drama, Musical