martes, 27 de enero de 2026

El teléfono del señor Harrigan

Para algunos, Stephen King es un genio literario marcado por etapas de excesos y polémicas; para otros, especialmente parte de la crítica más dura, poco más que un autor industrial, un generador de fast-books en cadena, casi como una gran franquicia de comida rápida. Sin embargo, para el gran público sigue siendo, sin discusión, el rey del terror y uno de los nombres más influyentes de

Lo que resulta indiscutible es que Stephen King, a lo largo de más de cinco décadas de carrera, ha perfeccionado una fórmula basada en la disciplina, la constancia y una pasión inquebrantable por la escritura. El resultado: una colección de bestsellers que no solo han dominado las librerías, sino que han encontrado una segunda vida en el cine y la televisión, convirtiéndose en algunas de las adaptaciones literarias más reconocibles del género.

Podríamos repasar grandes éxitos cinematográficos como "Carrie", "Misery", "Cadena perpetua" o "It", así como sonados tropiezos como "La Torre Oscura", "La cúpula" o "El cazador de sueños". Pero en esta ocasión vamos a centrarnos en una de sus adaptaciones más recientes: "El teléfono del señor Harrigan", basada en uno de sus relatos cortos y estrenada en la pequeña pantalla a finales de 2022.

"El teléfono del señor Harrigan" comienza situándonos en un presente relativamente cercano, en un pequeño pueblo de Maine, escenario habitual en el universo de Stephen King. Allí encontramos a Craig Poole (Jaeden Martell) observando un río desde lo alto de una roca, una imagen silenciosa y cargada de presagio que marca el tono del relato.

Desde ese punto, la narración retrocede mediante un flashback hasta el año 2003, cuando Craig es todavía un niño que asiste a misa tras la reciente muerte de su madre. Durante la ceremonia, el pequeño lee un pasaje de la Biblia, momento que sirve de punto de conexión con John Harrigan, un empresario jubilado y multimillonario interpretado por Donald Sutherland. Tras conversar con el padre de Craig, ambos acuerdan que el niño acudirá a casa de Harrigan tres veces por semana para leerle libros en voz alta.

Con el paso del tiempo, y pese al carácter reservado y aparentemente antisocial del anciano, entre Craig y el señor Harrigan se forja una relación tan peculiar como profunda, que pronto trasciende la simple lectura compartida. A lo largo de más de cinco años, la historia acompaña el crecimiento de Craig, que pasa de la infancia a la adolescencia y se ve obligado a adaptarse a una nueva etapa vital.

Su llegada al instituto supone enfrentarse tanto a nuevos métodos educativos, donde entabla una relación cercana con la señorita Hart, como a una realidad mucho más hostil: Kenny, el matón del centro, que encarna uno de los conflictos más terrenales y reconocibles del relato

Ese mismo año, coincidiendo con la Navidad, Craig resulta premiado con 3.000 dólares gracias al boleto de lotería que el señor Harrigan le envía puntualmente cada año. Con ese dinero, el joven decide corresponder a su anciano amigo con un regalo muy concreto: el mismo que acaba de recibir de su padre, un smartphone.


Craig regala un smartphone al Sr. Harrigan en la película El teléfono del Sr. Harrigan
Craig regala un smartphone al Sr. Harrigan en la película El teléfono del Sr. Harrigan

La reacción inicial de Harrigan es de absoluto escepticismo. Hombre de costumbres firmes y mentalidad tradicional, se muestra reacio ante un objeto que considera innecesario y ajeno a su forma de entender el mundo. Sin embargo, su reflexión sobre el iPhone (el modelo que recibe) resulta tan lúcida como reveladora. Aun así, basta con que descubra que toda la información imaginable cabe en la palma de su mano para que termine aceptándolo, como probablemente haría cualquiera.

Pocos días después, el señor Harrigan fallece de manera repentina. Movido por un impulso emocional, Craig decide colocar el teléfono en el interior del traje del difunto, provocando que ambos sean enterrados juntos. A partir de ese momento, el relato da un giro inquietante.

Tras el funeral, Craig sufre una violenta agresión por parte de Kenny, el matón del instituto, de la que sale claramente perjudicado. Aún conmocionado, y casi sin pensarlo, toma su propio teléfono y envía un mensaje al número de Harrigan, una forma de desahogo más que una acción racional. A la mañana siguiente, Craig recibe una respuesta tan críptica como perturbadora… y poco después se descubre que Kenny ha aparecido muerto en su casa.

Preso del pánico, Craig decide deshacerse del teléfono, sustituyéndolo por otro y tratando de enterrar para siempre lo ocurrido. Sin embargo, el pasado vuelve a alcanzarlo años después, cuando ya se encuentra en la universidad.

La tragedia se repite con la muerte de la señora Hart, su antigua profesora del instituto, que fallece en un accidente de tráfico provocado por un conductor ebrio. Para mayor indignación de Craig, el responsable logra eludir cualquier tipo de castigo legal.

Dominado por la rabia y la impotencia, Craig comete el mismo error que creía haber dejado atrás: vuelve a llamar al número del señor Harrigan, deseando la muerte del conductor. Tiempo después, descubre que su deseo se ha cumplido, confirmando que la conexión con Harrigan (y con algo mucho más oscuro) sigue activa.

¿Cómo acaba "El teléfono del Sr. Harrigan"? Como es obvio nosotros lo sabemos, aunque, como ya os podéis imaginar, para nada os lo contaremos en este rincón.

No os vamos a engañar "El teléfono del señor Harrigan"nos ha sorprendido muy positivamente. Y no es algo menor, ya que en muchas adaptaciones de las obras de Stephen King se suele caer en la tentación de sobredimensionar el terror, añadiendo más elementos sobrenaturales, criaturas o fenómenos paranormales de los que el propio autor plantea en sus textos originales.

En este caso, la película opta por un enfoque mucho más contenido e inteligente, potenciando el componente humano de la historia. La crítica al uso obsesivo de los smartphones, el retrato del acoso escolar o la gestión del duelo y la culpa tienen tanto peso como la intriga sobrenatural, logrando un equilibrio notable entre emoción y misterio. El resultado es una adaptación que entiende que el verdadero terror, muchas veces, no está en lo inexplicable, sino en lo profundamente humano.

La historia de amistad entre un joven y un anciano millonario queda perfectamente reflejada en la película, mostrando además que va mucho más allá de la vida (aunque su vínculo sea un inverosímil teléfono móvil con el que fue enterrado el anciano).

Interpretativamente hablando, nos tenemos que centrar en el trabajo de los dos protagonistas de "El teléfono del sr Harrigan", el de Donald Sutherland dando vida al adinerado y misántropo John Harrigan, y el del joven Jaeden Martell quien interpreta a Craig en toda su etapa de crecimiento, tanto físico como personal, reflejando perfectamente dichas etapas. Para nosotros, en ambos casos, y vista la buena química entre ellos, creemos que hacen un trabajo más que notable.

En "El teléfono del señor Harrigan" nos encontramos ante una buena película a la que quizá le falte un punto de chispa para destacar por encima de otras adaptaciones de Stephen King. Aun así, funciona con solvencia como thriller, apoyada en buenas interpretaciones y en un conjunto de reflexiones interesantes que elevan el material por encima de lo convencional. Por todo ello, nuestra valoración final de "El teléfono del señor Harrigan" es de un 7 sobre 10.



“Mr. Harrigan’s phone” – 2022 – USA

Dirigida por: John Lee Hancock

Duración: 105 minutos

Género: Intriga, Thriller



jueves, 15 de enero de 2026

Brokeback Mountain

Cartel de la película Brokeback Mountain (En terreno vedado)
Cartel oficial de la película Brokeback Mountain

Está claro que para que una película comercial se convierta en un auténtico fenómeno social (y, por supuesto, también de taquilla), necesita ofrecer una mirada distinta sobre un tema relevante. En el caso de Brokeback Mountain, el eje central es la homosexualidad masculina tratada de forma abierta y emocional en un contexto poco habitual: el mundo rural de los vaqueros estadounidenses.

Cuando se estrenó en 2005, la película dirigida por el cineasta taiwanés-estadounidense Ang Lee generó un intenso debate mediático y cultural. La crítica internacional osciló entre el elogio y la polémica, principalmente por mostrar la relación amorosa entre dos cowboys, rompiendo estereotipos profundamente arraigados en el imaginario del western y del cine masculino tradicional. 

La historia de Brokeback Mountain se sitúa en el verano de 1963, en el estado de Wyoming (Estados Unidos). Allí, como cada temporada, un ranchero contrata a dos jóvenes para pastorear ovejas en la aislada montaña de Brokeback. Los elegidos son Ennis del Mar, interpretado por Heath Ledger, y Jack Twist, encarnado por Jake Gyllenhaal.

La misión es clara: vigilar y proteger el rebaño durante el periodo de pasto en las alturas de Brokeback, evitando pérdidas por extravíos, accidentes o ataques de depredadores. Sin embargo, a medida que transcurren los días en la soledad de la montaña, la convivencia transforma la relación entre Ennis y Jack. Lo que comienza como compañerismo se convierte en un vínculo profundo que marcará sus vidas para siempre.

Una fría noche y después de haber tomado bastante whisky, Jack toma de determinación de dar un paso más en su relación con Ennis y cargado de romanticismo, le hace una propuesta sexual que en un inicio, es rechazada frontalmente y aceptada en segunda instancia con la condición de que sólo lo harían una vez.

Al poco, Ennis se da cuenta que para Jack no fue solo un encuentro sexual, por lo que decide romper definitivamente con Jack a la vez que su estancia en la montaña acaba abruptamente.

Cuatro años más tarde, nuestros amigos se reencuentran, aunque ya nada en sus vidas es como antes, ya que Jack se ha casado con Loreen (Anne Hathaway), una acaudalada vaquera de rodeos, y Ennis se ha casado con Alma, su novia de toda la vida. El reencuentro entre Jack y Ennis no puede ser más romántico, ya que ambos hombres se funden en un apasionado beso ante la atenta mirada de una sorprendida Alma.

A partir de este punto, Jack y Ennis se enfrentan a un torbellino de situaciones que vivirán durante bastante tiempo: encuentros furtivos, separaciones, divorcios, peleas, acusaciones, etc. Aunque, como ya os podéis imaginar, ha llegado ya el momento de dejar aquí el argumento de “Brokeback Mountain” para pasar a nuestra particular valoración.

Lo primero que nos gustaría destacar es el espectacular trabajo de los dos actores protagonistas, Jake Gyllenhaal y del malogrado Heath Ledger, ya que, entre ambos la química es total, haciéndonos vivir cada sentimiento, desde el enamoramiento hasta la escena final, pasando como no por los reencuentros, las discusiones, la falta de aceptación de su propia realidad, etc. Según nuestro punto de vista, un excelente para ellos.

En cuanto a la dirección, tenemos algo más de dudas, ya que, aunque consiguió una buena adaptación de la historia original de Annie Proulx, cinematográficamente en el equipo nos quedamos con la sensación de haber dejado una historia un tanto coja y sin la profundidad suficiente, demasiado lastrada quizá, por el puritanismo de la industria de Hollywood.

Con todo, y pese a tratarse de una película demasiado comercial para haber explotado bien la historia de dos vaqueros homosexuales, nuestra valoración para "Brokeback Mountain" es de un más que aceptable 7 sobre 10.



“Brokeback Mountain” – USA – 2005

Dirigida por: Ang Lee

Duración: 138 minutos

Género: Drama romántico



El club del crimen de los jueves

Póster de El club del crimen de los jueves (2025), película de misterio dirigida por Chris Columbus

Cuando uno piensa en una residencia de jubilados, lo normal es imaginar un lugar gris, silencioso y algo triste; un espacio donde, aunque nuestros mayores estén bien cuidados, el tiempo parece limitarse a esperar tranquilamente el final del camino. Es una imagen bastante extendida en el imaginario colectivo y, en muchas ocasiones, injusta.

Porque no todas las residencias son iguales. Para aquellas personas mayores que aún conservan su independencia, estos centros pueden convertirse en auténticos espacios de convivencia donde, bajo la supervisión de profesionales, sus residentes participan en actividades, socializan y siguen sintiéndose útiles y conectados con el mundo que les rodea. Un contexto ideal, por qué no, para que ocurra algo inesperado.

Y es precisamente ahí donde entra “El club del crimen de los jueves”. En agosto de 2025, y casi sin hacer ruido, Netflix añadió a su catálogo esta película que ha pasado sorprendentemente desapercibida. Se trata de la adaptación cinematográfica de la exitosa novela homónima de Richard Osman, dirigida por Chris Columbus, que combina misterio clásico, humor británico y un grupo de protagonistas muy alejados de lo habitual en el género. El resultado es un pasatiempo ligero, agradable y más inteligente de lo que su premisa podría hacer pensar.

“El club del crimen de los jueves” comienza trasladándonos a la apacible campiña inglesa, donde se encuentra Coopers Chase, una tranquila residencia de jubilados en la que un pequeño grupo de sus residentes comparte una afición cuanto menos peculiar.

Muy pronto conocemos a Elizabeth (Helen Mirren), Joyce (Celia Imrie), Ibrahim (Ben Kingsley) y Ron (Pierce Brosnan): cuatro jubilados que, cada jueves, se reúnen en una de las salas de la residencia para repasar asesinatos reales sin resolver, una forma tan curiosa como eficaz de mantener la mente activa.

Durante una de las actividades del centro, la agente Freitas, recién llegada a Londres, entabla amistad con varios miembros del club y, casi sin darse cuenta, acaba formando parte de él. Poco después, la calma de Coopers Chase se rompe cuando Tony, uno de los socios propietarios de la residencia, aparece asesinado tras un conflicto con otro de los dueños, decidido a vender el complejo para levantar apartamentos de lujo.

Como quien no quiere la cosa, la investigación oficial queda en manos de la agente Freitas quien muy pronto se da cuenta que el caso puede ser un auténtico caos. Paralelamente, los del “El club del crimen de los jueves” se ponen a investigar por su cuenta usando su experiencia vital, su capacidad de observación y toda su sabiduría. 

Reparto principal de El club del crimen de los jueves (2025), película de misterio basada en la novela de Richard Osman
El reparto principal de El club del crimen de los jueves (2025)

Con los primeros pasos, descubren que Tony no era tan limpio como pensaban y que, sobre todo, tenía más secretos de los que parecía ya que, para él, la venta de la residencia era solo la punta del iceberg. Como no puede ser de otra forma, las dos investigaciones, totalmente diferentes, acaban cruzándose, demostrándonos que, nadie es exactamente quien parece, y que la experiencia puede ser tan valiosa como cualquier método policial.

Y como ya os podéis imaginar, hasta aquí lo que os podemos contar de “El club del crimen de los jueves”.

Técnicamente os diremos que, la dirección opta en “El club del crimen de los jueves” por una puesta en escena clásica, funcional y elegante, sin excesos visuales ni grandes alardes técnicos. Siguiendo el ritmo de sus protagonistas, la historia se nos presenta pausada, sin grandes giros argumentales ni un suspense extremo.

“El club del crimen de los jueves” no pretende incomodar ni sorprender de forma radical, sino generar una sensación de familiaridad: un misterio que se disfruta como una conversación inteligente acompañada de humor británico.

Sin lugar a duda, el reparto es el verdadero motor de “El club del crimen de los jueves”, Helen Mirren, Pierce Brosnan, Ben Kingsley y Celia Imrie sostienen la historia con solvencia y naturalidad. Sus interpretaciones no buscan el lucimiento individual, sino el equilibrio y lo hacen además con una envidiable química entre ellos.

“El club del crimen de los jueves” no pretende ser un thriller oscuro e intenso ni una obra revolucionaria dentro del cine de misterio. Su mayor virtud está en saber exactamente qué tipo de película quiere ser: una comedia criminal con encanto, sostenida por personajes carismáticos y un tono reconfortante. Seguramente no pasará a la historia del cine, pero seguramente, tampoco lo pretende.

Por todo lo que os hemos contado,nuestra valoración final de “El club del crimen de los jueves” es de un 6 sobre 10.



“The Thursday Murder Club” – 2025 – USA

Dirigida por: Chris Columbus

Duración: 118 minutos

Género: Comedia, Intriga

El poder del perro

El poder del perro - Póster

Hay géneros cinematográficos explotados hasta la extenuación, los musicales, los westerns, las comedias de adolescentes, los superhéroes, etc., en la mayoría de ellos, parece que, a veces, desaparecen durante un tiempo de las carteleras y después, reaparecen con fuerza y nuevas ideas.

Pasó con los musicales clásicos (recordemos que la llegada de “La la land” resultó ser todo un revulsivo y renacimiento del género), pasó con los superhéroes (donde cuando apretó Marvel, llegó a saturar las salas de cine) y puede pasar ahora con el western, un género que, no nos engañemos, parecía que ya nos lo había contado todo llenando tardes de sábado con sus típicas “vaqueradas”, pero no, resulta que aún es posible conmovernos y hacernos pensar con un western.

Cuando uno piensa en un western, enseguida le vienen a la cabeza imágenes de hombre rudos, ganado por todas partes, disparos y mucho polvo, pero ¿por qué no puede haber mucho más? Como, por ejemplo, lo que intentó contarnos “Brokeback mountain”.

A finales de 2021 y después de pasar, con éxito, por festivales de cine tan importantes como los de Venecia, Donostia o Toronto, llegó al catálogo de la plataforma de streaming Netflix la cinta: “El poder del perro”.

“El poder del perro” empieza desplazándonos al lejano oeste durante el primer cuarto del pasado siglo donde nos encontramos a dos hermanos, Phil y George Burbank (interpretados por Benedict Cumberbatch y Jesse Plemons respectivamente), dos vaqueros que guían el ganado para volver a su casa.

En el camino, los hermanos Burbank y su equipo pasan por la posada que regenta la viuda Rose (Kirsten Dunst) ayudada por su hijo Peter (Kodi Smit-McPhee), un chico de apariencia frágil y muy poco varonil. Durante la comida, Phil es tremendamente cruel con Peter haciendo que su madre, una mujer de buenos modales acabe llorando. Avergonzado por la situación, George apoya a Rose ayudándola en el local.

Con el paso de los días, y contra la voluntad de Phil, George y Rose se enamoran y se casan, mudándose al rancho familiar de los Burbank. Sintiéndose rechazado por su hermano, Phil se enfrenta cada vez que puede a Rose haciendo que esta, poco a poco se dé a la bebida.

Un día de verano, después de la vuelta de Peter de la escuela, donde pretende estudiar para médico, encuentra un escondrijo de Phil y en él, una caja con revistas con hombres desnudos. A escasos metros el chico descubre a Phil bañándose desnudo en el río con el pañuelo del que fue su mentor “Bronco Henry”.

Poco después del encontronazo en el río, Phil entabla una especie de amistad con Peter enseñándole a montar y prometiéndole que le regalará la cuerda trenzada de cuero crudo que está haciendo.

Phil y Peter, los dos protagonistas de «El poder del perro»
Phil, acercándose y conversando con Peter

Durante uno de sus paseos a caballo descubre algunas reses muertas lo cual, despierta la curiosidad del joven. Como le indica Phil, a veces es por los lobos y otras por una extraña enfermedad en la piel del animal.

La vida en el rancho continúa, con una Rose cada vez más borracha (incluso llega a intercambiar con unos indios todas las pieles de Phil por un par de guantes) y un Phil cada vez más cercano a Peter, aunque como ya os podéis imaginar, ha llegado el momento de deciros que, “hasta aquí lo que os podemos contar del argumento de ‘El poder del perro’”.

No os vamos a engañar, técnicamente “El poder del perro” nos ha sorprendido y mucho, tanto por temática como por el sorprendente desenlace que tiene ya que, si bien hasta la casi medio hora final la película discurre tranquila contándonos toda la historia, durante la recta final, “El poder del perro” coge ritmo y da un giro total a lo que uno esperaba.

En este sentido remarcar que, el montaje de “El poder del perro” es realmente acertado ya que, sin apenas darnos cuenta, nos va soltando pequeñas pistas que, al final nos encajarán todas a la perfección dando sentido a una película que, sin lugar a dudas puede ser una de las grandes de este 2021.

Otro de los grandes aciertos de “El poder del perro” está en la forma como, de una forma deliberadamente sensible, nos cuenta la exploración de la propia identidad, el abuso de la virilidad, la angustia de varios personajes sometidos a sus propios problemas y, sobre todo, nos cuenta que la mayor violencia no tiene porqué ir asociada a un arma de fuego. Sin lugar a dudas, excepcional.

Interpretativamente hablando, en “El poder del perro” nos tenemos que quitar el sobrero ante el trabajo de dos de sus protagonistas, Benedict Cumberbatch dando vida a un Phil que esconde más de lo que cuenta transmitiendo perfectamente esa pinta de tipo duro y de macho alfa, y Kodi Smit-McPhee interpretando al delicado, pero a la vez, metódico y frío Peter. Ambos sin lugar a dudas, de lo mejor de la película, aunque no nos olvidamos de Kirsten Dunst en su papel de educada, atormentada y alcohólica madre.

Por todo lo que os hemos contado, y sin lugar a dudas, os recomendamos que le deis una oportunidad a “El poder del perro” que, bajo nuestro punto de vista será, una de las películas de este 2021.

Así pues, nuestra nota final para “El poder del perro” es de un 8 sobre 10.



“The Power of the dog” – 2021 – Australia

Dirigida por: Jane Campion

Duración: 128 minutos

Género: western, drama



sábado, 10 de enero de 2026

Boys don’t cry

Cartel oficial de la película Boys Don't Cry (1999) protagonizada por Hilary Swank

En los últimos años, las noticias sobre agresiones a mujeres y ataques homofóbicos contra personas del colectivo LGTBI siguen ocupando titulares. Sin embargo, muchos de estos crímenes de odio continúan quedando en un segundo plano mediático o se convierten en objeto de debate político, perdiendo de vista lo verdaderamente importante: las víctimas y la raíz social del problema.

La intolerancia hacia quienes viven su identidad de género o su orientación sexual de manera diferente sigue siendo una realidad. Todavía existe una parte de la sociedad que no solo rechaza lo diverso, sino que responde a ello con violencia para reafirmar una supuesta superioridad.

En este contexto, resulta inevitable recordar el caso de Brandon Teena, un hombre transgénero de Nebraska (Estados Unidos) cuya trágica historia conmocionó al país en 1993. Su asesinato se convirtió en uno de los casos más representativos de violencia transfóbica en la historia reciente.

Para acercarnos a su historia, nos detenemos en Boys Don't Cry (1999), la aclamada película dirigida por Kimberly Peirce que retrata su vida y su relación con Lana Tisdel. Considerada una de las grandes obras del cine independiente de los años noventa, la película no solo reconstruye los hechos, sino que invita a reflexionar sobre la identidad, el amor y las consecuencias devastadoras del odio.

Boys don’t cry” empieza presentándonos a Brandon Teena (a quien da vida Hilary Swank) un chico transgénero que vive en Lincoln (Nebraska). Brandon, desde el primer momento se siente rechazado por su familia, para quienes es Teena y simplemente tiene un desorden mental.

Cansado del rechazo recibido, Brandon decide cortarse el pelo muy corto, vestirse de chico y salir a vivir la vida como realmente la siente. Esta decisión implica dejar atrás a su familia y su ciudad Lincoln tomándola después de que su madre le obligue a recibir terapia.

Con su decisión en firme, Brandon entra en contacto con un grupo de amigos, Lisa, Lana y dos exconvictos amigos de estas, John Lotter y Tom Nissen con quienes, tras una noche de juerga, se une para ir al pueblo de estos, Falls City (también en Nebraska).

En Falls City Brandon se encuentra como pez en el agua, identificándose ante todos como un hombre, borrando así su pasado. Se instala en casa de una de las chicas, Lisa Lambert quien, muy poco a poco va interesándose y sintiéndose atraída por Brandon.

Inmerso en su nueva y deseada vida, Brandon se siente atraído por Lana Tisdel y ni corto ni perezoso, se lanza y empieza a salir con ella, siendo al poco, completamente correspondido.

Con todo, y como el pasado nunca desaparece del todo, después de que Brandon no se presentara a un juicio pendiente, su foto y su nombre de bautismo, Teena Brandon aparecen en un periódico de tirada nacional despertando la furia de John y Tom, sacándole directamente y de muy malas maneras del armario.


Escena de Brandon Teena y Lana Tisdel en la película Boys Don't Cry (1999)
Escena de Brandon y Lana en Boys Don't Cry (1999), dirigida por Kimberly Peirce.

Lana le acepta tan cual es, pero no sucede lo mismo con John y Tom quienes tras una violenta discusión le desnudan para comprar si es un hombre o una mujer y no contentos con eso, se llevan a Brandon a una antigua cementera donde ambos, le violan y agreden, amenazándolo de muerte si lo cuenta.

Como es obvio, esta acción no podía quedar sin denuncia, aunque lo que tiene que sufrir en comisaria Brandon es, literalmente de juzgado de guardia. Y hasta aquí, lo que os podemos contar del argumento de “Boys don’t cry”, y si os preguntáis si ¿John y Tom cumplen su amenaza de muerte? Os diremos que, lamentablemente este caso es verídico y aunque no os lo diremos, es historia.

Como ya os hemos contado, “Boys don’t cry” está basada en la historia real de Teena Brandon, una joven que vivió y creció en un ambiente marginal, sin ser querida ni aceptada por su familia de quienes decidió alejarse para vivir su propia vida. En este sentido, hay que remarcar que “Boys don’t cry” consigue hacernos partícipes del sufrimiento de Brandon, de sus problemas y sus colosales esfuerzos por adaptarse en una sociedad violenta y salvaje donde apenas tiene cabida el amor puro. En este sentido, y pese a los fallos que, evidentemente tiene “Boys don’t cry”, encontramos también uno de sus grandes aciertos.

Otro de los grandes aciertos de “Boys don’t cry” radica en el excelente trabajo de dos de sus actrices, una inmensa Hilary Swank dando vida a Brandon Teena, trabajo por el cual recibió uno de los Oscar más merecidos de los últimos años, y una joya en potencia, Chloë Sevigny quien pone cara y vida a una excelente Lana Tisdel. ¿El resto de casting? Simplemente muy convincentes.

Sin lugar a dudas, la historia que nos cuenta “Boys don’t cry” es una de esas historias que, como en la vida misma, llegan sin avisar y nos azota sin contemplaciones para quedarse en nuestra memoria. Ojalá algún día, no hagan falta historias de homenaje o de denuncia como esta.

Por todo lo que os hemos contado, nuestra nota final para “Boys don’t cry” es de un 8 sobre 10.



“Boys don’t cry” – USA – 1999

Dirigida por: Kimberly Peirce

Duración: 114 minutos

Género: Drama, LGTBI



Seven

Cartel oficial de Seven (1995), thriller psicológico dirigido por David Fincher

Durante la última década, las carteleras han estado dominadas por el cine de superhéroes. El universo cinematográfico de Marvel y las grandes producciones de Disney han marcado una era en taquilla y cultura popular. Y no es algo negativo: han redefinido el blockbuster moderno.

Sin embargo, si retrocedemos a los años noventa, encontramos otra tendencia que definió aquella época: el auge de las películas sobre asesinos en serie. Fue la década de personajes icónicos que dejaron huella en el thriller psicológico y el cine criminal.

Ahí están Hannibal Lecter en "El silencio de los corderos", Ghostface en "Scream" o Patrick Bateman en "American Psycho". Pero entre todos ellos hay un nombre que, aunque menos mediático, resulta fundamental para entender el thriller oscuro de los 90: John Doe

Puede que no todos recuerden de inmediato ese nombre. Pero si hablamos del asesino que puso contra las cuerdas a los detectives interpretados por Morgan Freeman y Brad Pitt en 1995, la memoria se activa. Nos referimos a "Seven" (1995), la inquietante película dirigida por David Fincher que redefinió el género y se convirtió en un clásico del cine contemporáneo.

Hoy analizamos por qué "Seven" sigue siendo una obra clave del thriller psicológico y una de las mejores películas de asesinos en serie de los años noventa.

La historia de “Seven” empieza presentándonos a Somerset (a quien da vida Morgan Freeman), un detective de homicidios de Nueva York que está en su última de semana de trabajo antes de su jubilación cuando recibe el aviso de que ha aparecido un cadáver en extrañas circunstancias. Dada la situación de Somerset, se le junta en la investigación el detective David Mills (interpretado por Brad Pitt), un joven e impulsivo recién llegado a la gran manzana.

Cuando llegan a la escena del asesinato, se encuentran con algo totalmente impensable, un hombre obeso atado ante una mesa al cual parece que obligaron a comer hasta, literalmente, reventar. Ya de vuelta a la comisaría y vista la actitud de Mills, Somerset intenta pasarle el caso, pero muy pronto, un nuevo asesinato le hace replantear su decisión.

El segundo asesinato es el de un abogado al que parece, le obligaron a cortarse parte de su cuerpo y morir desangrado. Investigando el escenario del crimen encuentran, escritas en sangre, la palabra ‘avaricia’. Somerset al verlo vuelve donde el obeso y encuentra, escondida, la palabra ‘gula’, confirmando su suspecha de que están ante un asesino en serie que representará con sus asesinatos, los siete pecados capitales.

Gracias a las pruebas encontradas en el despacho del abogado, unas huellas escondidas tras un cuadro, Mills y Somerset se dirigen hacia un apartamento donde se encuentran maniatado en la cama a un hombre moribundo, lleva atado un año, y representa la ‘pereza’.

Tres días, tres asesinatos y en todos, la confirmación de que el asesino es una persona metódica que se toma mucho tiempo para llevar a cabo cada acto. Después de un estudio de los libros que hablan sobre los siete pecados capitales y se han prestado en la red de bibliotecas, llegan hasta un hombre que se hace llamar John Doe (interpretado por Kevin Spacey), aunque este logra huir disparándoles.


Escena de uno de los crímenes en Seven (1995), thriller dirigido por David Fincher
Escena de uno de los crímenes en Seven (1995), thriller psicológico dirigido por David Fincher y protagonizado por Brad Pitt y Morgan Freeman.

Poco después de este encontronazo, una prostituta es brutalmente asesinada por su cliente quien confiesa que Doe le ha obligado, representando la ‘lujuria’ y, casi sin tiempo de reacción, una llamada les alerta de que una joven está muriendo en su casa, Mills y Somerset se la encuentran desfigurada con una nota, es la quinta víctima y representa la ‘soberbia’.

¿Encontrarán a tiempo a John Doe? Es más, ¿conseguirán Mills y Somerset evitar que se consuman los asesinatos de los siete pecados capitales? Como ya os podéis imaginar, nosotros no os lo contaremos y menos, en este caso, en el que el final de “Seven” es realmente espectacular y memorable.

Técnicamente “Seven” representó en su momento, y continúa, aún a día de hoy  representando a uno de los máximos exponentes del género del thriller, consiguiendo mezclar con maestría todos los ingredientes que definen dicho género: la tensión, un argumento lleno de giros, una ambientación cuidada, tenebrosa y bien acompañada por la banda sonora que envuelven a un asesino frio y despiadado, capaz de lo más atroz y espeluznante.

En el apartado interpretativo, nos quitamos el sombrero ante el dúo protagonista de “Seven”, dos cracks de la interpretación para los que “Seven” representó un punto y aparte en su carrera, por un lado, nos encontramos con un Brad Pitt haciendo suyo un David Mills que, como él, crece dejando atrás su pasado (Pitt el de guapo de Hollywood, y Mills el de detective pueblo), y por el otro, tenemos a Morgan Freeman dando vida brillantemente a un Somerset, metódico y experimentado, dos caras de la misma moneda que no solo se complementan si no que se compensan. Y todo sin olvidar el buen trabajo de Kevin Spacey dando vida al inteligente y atroz John Doe.

Somos conscientes que, para mucha gente, “Seven” es demasiado fuerte, aunque para nosotros, es todo un clásico del cine, un imperdible. Por todo lo que os hemos contado,nuestra nota final para “Seven” es de un 8.5 sobre 10.



“Seven” – USA – 1995

Dirigida por: David Fincher

Duración: 127 minutos

Género: drama, Thriller, policiaca



miércoles, 7 de enero de 2026

Alice in Borderland - Temporada 2

Alice in Borderland – Temporada 2

Después de dos años manteniendo en vilo a sus seguidores, “Alice in Borderland” regresó en diciembre de 2022 con una segunda temporada. Esta nueva entrega vuelve a apostar por una combinación tan eficaz como despiadada de ciencia ficción, acción y drama, con altas dosis de violencia, adaptando con soltura el manga homónimo en el que se basa la serie.

Con los mismos protagonistas que nos mantuvieron en vilo durante los ocho episodios de la primera temporada, enfrentados entonces a una sucesión de juegos cada vez más crueles y mortales, “Alice in Borderland” retoma su historia exactamente en el punto en el que la dejó. La segunda temporada profundiza en las consecuencias físicas y psicológicas de sobrevivir a Borderland, elevando el nivel de sus desafíos.

Desde su arranque, la segunda temporada de “Alice in Borderland” nos devuelve a Arisu (Kento Yamazaki) y al resto de supervivientes enfrentándose a una sensación tan incómoda como inevitable: la necesidad de recuperar la esperanza cuando el cansancio pesa y cuando cada nuevo juego, cada respuesta obtenida, exige un sacrificio mayor que el anterior.

Sin apenas tiempo para reaccionar, los jugadores descubren que los próximos desafíos estarán representados por las figuras de la baraja, y la serie no se anda con rodeos al presentar al “Rey de Picas”: un tirador experto que convierte las calles de la ciudad en un campo de caza indiscriminado.

En medio del caos, el grupo de Arisu (junto a Usagi, Kuina y Tatta) se separa del formado por Chishiya y Ann para enfrentarse sin tregua a otro desafío, esta vez bajo la figura del “Rey de Tréboles”, que se presenta desnudo y acompañado de su propio equipo de “ciudadanos” de Borderland.

El desafío del “Rey de Tréboles”, bautizado como Osmosis, es un juego por puntos en el que la victoria garantiza la supervivencia del equipo ganador y la derrota implica la muerte del perdedor. Una prueba que lleva a Arisu y a los suyos al límite hasta desembocar en un desenlace tan inesperado como revelador.

Arisu con el Rey de Tréboles en el juego de Osmosis
Arisu con el Rey de Tréboles en el juego de Osmosis

Mientras tanto, Chishiya se las ve en prisión con el juego de la “Sota de Corazones”, un enfrentamiento psicológico en el que la verdad, la lealtad y la traición se entrelazan para ponerlo contra las cuerdas.

Tras estos juegos, la serie nos presenta a un Arisu anímicamente hundido que, en un pueblo masacrado a las afueras de Tokio, descubre por fin el verdadero significado de los fuegos artificiales que los condujeron a Borderland.

Rescatado por un viejo conocido, Aguni, y por su nueva aliada Heiya, Arisu regresa a la ciudad en busca de Usagi, que se ha adentrado en el juego de la “Reina de Picas” para proteger a un niño cuya visa ha expirado. Bautizado como “Jaque Mate”, el desafío vuelve a poner en juego conceptos ya conocidos por la serie: la importancia de la unidad, el trabajo en equipo y la confianza mutua.

Tras esto, Arisu y Usagi deberán enfrentarse a un último juego, el “Croquet” con la Reina de Corazones, pero su desenlace nos lo guardaremos celosamente.

Esta segunda temporada de “Alice in Borderland” profundiza en conflictos más complejos, donde la psicología, el liderazgo y la confianza determinan el desarrollo de unos juegos que, identificados ahora con las figuras de la baraja francesa, dejan de ajustarse necesariamente a la estructura de un episodio por prueba.

La mayoría de los juegos presentados poseen un gran poder simbólico y plantean interesantes dilemas mentales, introduciendo además a unos antagonistas (los reyes, reinas y sotas) que funcionan como auténticos contrapuntos narrativos de los protagonistas.

Jaque Mate de la Reina de Picas
“Jaque Mate” de la Reina de Picas

Como aspecto negativo, la temporada incurre en ciertos excesos emocionales, con una acumulación de “falsos clímax” que diluyen la tensión dramática. A ello se suma una irregularidad en el ritmo: algunos juegos se prolongan más de lo necesario, mientras que otros se resuelven de manera demasiado precipitada, afectando a la sensación de continuidad.

En el apartado técnico, la dirección vuelve a mostrar una gran solidez, apoyada en un eficaz uso de los efectos especiales y una banda sonora que acompaña y refuerza adecuadamente los momentos clave del relato.

Interpretativamente hablando os diremos que nos ha gustado bastante el trabajo de sus dos protagonistas, Kento Yamazaki y Tao Tsuchiya dando vida a Arisu y Usagi respectivamente. El primero ofreciéndonos una actuación intensa y creíble, y la segunda mejorando su trabajo en la primera temporada. También queremos resaltar el trabajo de alguno de los antagonistas, especialmente Tomohisa Yamashita quien da vida a un excepcional Rey de Tréboles.

En definitiva, esta segunda temporada de “Alice in Borderland” se presenta como una propuesta más oscura, ambiciosa y emocional que la anterior, aunque lastrada por ciertos problemas de ritmo.

Por todo lo que os hemos contado, nuestra nota final para esta segunda temporada de “Alice in Borderland” es de un 7 sobre 10.




“Alice in Borderland” – 2020 – Japón

Año de creación: 2020

Año de finalización: 2022 (segunda temporada)

>Duración: 8 capítulos (de 45 a 55 minutos)

martes, 6 de enero de 2026

La boda de mi mejor amiga

Cartel oficial de la película La boda de mi mejor amiga (2011)

El verano cinematográfico de 2011 resultó, sin lugar a dudas, uno de los más fríos de los últimos años. Y no hablamos solo de temperaturas (al menos en nuestra región), sino de una cartelera dominada por la repetición y la falta de riesgo creativo.

Durante estos meses asistimos al regreso de viejos superhéroes como "Capitán América" o "Linterna Verde", al cierre de sagas interminables como "Harry Potter", a precuelas innecesarias ("El origen del planeta de los simios"), secuelas sin alma ("Manuale d’amore 3"), renovaciones forzadas ("Conan el Bárbaro") y una avalancha de comedias veraniegas pensadas para pasar el rato.

Un panorama poco estimulante tanto para los cinéfilos habituales como para quienes simplemente buscan refugiarse del calor en una sala de cine sin la sensación de haber sido estafados por el precio de la entrada.

Visto lo visto, en el equipo teníamos claro que este verano nos situábamos más en el segundo grupo: esperar poco y conformarnos con un entretenimiento ligero, confiando más en las comedias que en las grandes superproducciones.

Por eso, cuando apareció el tráiler de "La boda de mi mejor amiga" (Bridesmaids, 2011), decidimos darle una oportunidad. No acudimos el día del estreno, pero tampoco dejamos pasar demasiado tiempo (el calor extremo en Catalunya ayudó a la decisión), aunque en esta ocasión entramos a la sala sin palomitas... una señal que, en retrospectiva, quizá ya anticipaba el resultado.

La película nos presenta a Annie (Kristen Wiig), una treintañera atrapada en una vida sentimental desastrosa, un trabajo que detesta y una profunda desorientación vital. Todo empeora cuando recibe la noticia de que su mejor amiga, Lilian (Maya Rudolph), va a casarse.

Este anuncio supone un auténtico terremoto emocional para Annie: no solo teme perder a su amiga y confidente, sino que además debe asumir el papel de dama de honor en una boda de alto nivel social para la que claramente no está preparada.


La novia y sus amigas en la película La boda de mi mejor amiga (2011)
La novia y sus amigas en una escena de La boda de mi mejor amiga (2011).

Annie nunca ha sido dama de honor, y mucho menos en un evento rodeado de la jet set. El conflicto se intensifica al conocer al resto del grupo de amigas de la novia:

  • Helen (Rose Byrne), excéntrica, controladora y claramente competitiva

  • Megan (Melissa McCarthy), vasta, deslenguada y excesiva

  • Rita (Wendi McLendon), madre de familia con libido desatada

  • Becca (Ellie Kemper), la clásica chica mojigata

Un cóctel que, sobre el papel, prometía tensiones, rivalidades y situaciones cómicas memorables.

Lamentablemente, "La boda de mi mejor amiga" nos sorprendió, aunque no en el buen sentido. Nos encontramos ante una película excesivamente lineal, con más de dos horas de metraje que se sienten largas, sin ritmo, sin giros narrativos y con una alarmante falta de momentos realmente memorables.

No es que no tenga escenas cómicas (las tiene), pero la mayoría de las mejores ya aparecían en el tráiler, lo que resta impacto a la experiencia. Del resto, solo se salvan claramente las secuencias protagonizadas por Melissa McCarthy, cuyo humor escatológico aporta algo de frescura, especialmente la ya mítica escena en la tienda de vestidos de dama de honor. Ver a la novia cruzando la calle con el vestido mientras Megan ocupa el lavabo… sí, eso es de lo mejor de la película.

Por todo ello, y aunque sea por los pelos, en el equipo no nos queda otra opción que suspender "La boda de mi mejor amiga", otorgándole una nota final de 4 sobre 10.




“Bridesmaids” – USA – 2011

Dirigida por: Paul Feig

Duración: 128 minutos

Género: Comedia