En cada etapa de nuestra vida percibimos la realidad de una manera diferente. Durante la infancia, por lo general, todo parece bonito, sencillo y divertido. Los problemas apenas existen y, cuando aparecen, contamos con la protección de esos seres imprescindibles que son los padres, capaces de amortiguar casi cualquier golpe de la vida.
Con la llegada de la adolescencia, todo comienza a transformarse. Surgen los amigos, los primeros conflictos con ellos, las exigencias académicas y las dudas personales. Aun así, nada se compara con lo que ocurre cuando dejamos atrás esa etapa y nos adentramos en la edad adulta: las diferencias individuales se acentúan, los choques con los amigos y la familia se hacen más evidentes y aparece ese elemento tan temido como inevitable, el mundo laboral.
Podríamos seguir recorriendo las distintas fases de la vida (la formación de nuevas familias o la ruptura con lo socialmente establecido), pero en esta entrada nos centraremos en uno de los momentos más complejos y decisivos: el difícil paso de la adolescencia a la edad adulta. Para ello, tomaremos como referencia la película francesa "Cuando tienes 17 años", una obra que retrata con sensibilidad y realismo este periodo de transición vital.
“Cuando tienes 17 años” empieza presentándonos a uno de los protagonistas, Damien (Kacey Mottet-Klein) un joven adolescente que vive con su madre Marianne (Sandrine Kiberlain), en un pequeño pueblo de los Pirineos, mientras el padre, Nathan está de misión militar en África.
Lo que de entrada podría ser una situación idílica pronto da un pequeño giro, pues Damien vive una situación difícil en el instituto ya que, aunque es un alumno brillante, sufre el acoso y maltrato de uno de sus compañeros, Tomas (a quien da vida Corentin Fila).
Sin motivo aparente, Tomas empuja, derriba y pega a Damien quien, sin muchos miramientos se revuelve también contra su agresor convirtiendo su relación en una relación de odio y violencia quizá, demasiado traumática.
Paralelamente a todo esto descubrimos que la vida de Tomas es más complicada de lo que aparenta pues, además de tener que andar cada día 3 horas para poder asistir al instituto, en casa su madre adoptiva está gravemente enferma. Un día, después de recibir un aviso, Marianne llega a la casa de Tomas para visitar a su madre y hacerle unas analíticas.
Aunque no se trata de una enfermedad muy grave, está embarazada, como tiene cierto riesgo, la mujer es internada en un hospital provocando que Marianne ofrezca una habitación de su casa a Tomas mientras su madre esté en tratamiento. Como es evidente, cuando Damien se entera monta en cólera.
El comienzo de la relación entre Damien y Tomas no puede ser más tensa y aunque ante Marianne se comportan, a escondidas continúan totalmente enfrentados, aunque poco a poco, y gracias que Damien ayuda en los estudios a Tomas y este en casa, la situación entre ambos se va suavizando poco a poco.
Con el paso del tiempo, Tomas tiene que volver a su casa y en ese momento, se despierta en Damien un sentimiento que no puede controlar ni ante Marianne ni ante el propio Tomas, se ha enamorado de este, aunque como bien os podéis imaginar, hasta aquí, lo que os contaremos del argumento de “Cuando tienes 17 años”.
No os vamos a decir que “Cuando tienes 17 años” es una grandísima película ya que tiene algunas lagunas (y no purificadoras como las que usa Tomas), tanto en su argumento como en su ejecución, pero sí que os diremos que es una buena película que explora más que correctamente el complicado paso de la adolescencia a la edad adulta en medio de un entorno complicado y más cuando nuestros protagonistas descubren que, el amor muchas veces no está del lado de la corriente más extendida socialmente.
Para los miembros de este equipo, a “Cuando tienes 17 años” le sobran algunos minutos de metraje, concretamente los que se gastan con la historia del padre militar que, no aportan absolutamente nada al desarrollo de la historia principal.
Interpretativamente nos gustaría remarcar los buenos trabajos de, sobre todo, Sandrine Kiberlain dando vida a la sufrida y comprensiva madre de Damien quien, con su buen trabajo da una consistencia total a la historia. También es muy remarcable el trabajo de Corentin Fila interpretando a quizá, el personaje más complejo de “Cuando tienes 17 años”, y lo hace genialmente bien, sin miedo a desnudarse ante la cámara (ni en sentimientos ni físicamente) para dar fuerza a un personaje digno de recordar.
Por todo lo que os hemos contado, nuestra nota final para “Cuando tienes 17 años” es de un 7 sobre 10.
Título original: “Quand on a 17 ans” – Francia – 2016
Dirigida por: André Tachiné
Duración: 114 minutos
Género: Drama, LGTBI







