martes, 3 de diciembre de 2019

Call me by your name


¡Qué difícil es olvidar un amor que te ha marcado! Y no es de extrañar, ya que al final, todo lo que se vive desde el corazón acaba siendo mucho más intenso que aquello que vivimos desde una perspectiva mucho más fría o simplemente, porque toca. O sino, decidnos ¿cuántos de los que nos leéis no recordáis vuestro primer amor, estéis o no con él?

La mayoría de nosotros hemos tenido un primer amor y lo hemos vivido de una forma totalmente particular y personal, aunque si analizáramos en profundidad los primeros amores de cada uno, estamos seguros que encontraríamos multitud de puntos en común entre ellos. Quizá fue un amor de verano, o encontraríamos unos inicios furtivos, una playa, larguísimas conversaciones, una rotura inesperada… Y todo, o casi todo, ha sido llevado alguna vez al cine.

Hoy en este rincón os queremos hablar de una de estas historias que llegaron a nuestras pantallas para marcar un hito enganchando a millones de espectadores. Se estrenó en el Festival de Sundance de 2017 y llegó a nuestras carteleras un año más tarde, a finales de enero de 2018, os estamos hablando de “Call me by your name”.

La historia de “Call me by your name” nos desplaza directamente al verano de 1983 en un pequeño pueblo del norte de Italia. Allí nos encontramos a la familia Perlman compuesta por el padre, el Sr. Perlman (Michael Stuhlbarg) profesor de arqueología, Anella Perlman (Amira Casar) la madre y Elio (Timothée Chalamet) el hijo de 17 años de la pareja.

Como cada año, los Perlman invitan a un estudiante a pasar el verano con la familia para ayudar al padre con la documentación académica. Ese verano de 1983 el estudiante elegido es Oliver (Armie Hammer) quien se acaba instalando en la habitación de Elio, para disgusto de este.

Los primeros días de los cuatro en Italia pasan con absoluta normalidad y sin apenas relación entre ambos chicos. Elio pasa el tiempo leyendo, tocando el piano y saliendo con una amiga suya, Marzia, mientras que Oliver pasa su tiempo trabajando e intentando relacionarse con una chica local.

Poco a poco, Elio y Oliver van pasando más tiempo juntos y aunque la relación entre Elio y Marzia avanza hasta el punto de mantener algunas relaciones sexuales, el chico no puede quitarse de la cabeza a Oliver sintiéndose cada vez más atraído por él. Al final, Elio se lanza y, sutilmente le cuenta a Oliver lo que siente por él dándole un furtivo beso en los labios.

Aunque de buenas a primeras Oliver duda sobre qué hacer, al final y siguiendo sus propias palabras, se deja llevar y empieza una relación con el enamorado Elio. Pero como ya os podéis imaginar, el verano va llegando a su final y nosotros, dejaremos aquí el desarrollo argumental de “Call me by your name”.

Técnicamente no os diremos que “Call me by your name” es una película maravillosa porque no lo es, pero lo que sí os diremos es que “Call me by your name” tiene un gran punto a su favor, un grandísimo guion capaz de contarnos una historia de amor de lo más normal que partiendo de una premisa positiva (el inesperado encuentro entre Elio y Oliver), y sin grandes dosis de drama ni lecciones o moralinas, consigue engancharnos a su trama y a sus personajes implicándonos con ellos.

Además del guion, “Call me by your name” destaca también por su cuidada BSO, con temas que se adaptan perfectamente a la historia de amor y a los sentimientos y situaciones que viven Elio y Oliver.

En el apartado interpretativo, en “Call me by your name” nos encontramos con dos grandes interpretaciones, la del joven Timothée Chalamet y la del más veterano Michael Stuhlbarg. En el caso de Chalamet, por dar vida a un Elio inseguro que descubre el amor autentico, dejando ver que, no solo es un actor en estado de gracia, sino que además con este papel continúa demostrando su gran potencial y progresión. En el caso de Stuhlbarg, pese a hacer un papel totalmente secundario, nos gustaría remarcarlo sobre todo por su brillante escena casi final hablando con Elio. En cuanto al resto, poco a decir, sólo que dan vida a sus personajes más que correctamente.

Para los miembros de este equipo, el único gran punto negativo de “Call me by your name” es su primer tercio de metraje, el cual se hace lento, sin que apenas suceda nada remarcable. Por suerte, el segundo y tercer tercio del mismo tienen un ritmo totalmente incremental.

Por todo lo que os hemos contado, nuestra nota final para “Call me by your name” es de un 7.5 sobre 10, y os la recomendamos, sobre todo para aquellos que aun a fecha de hoy, piensan que el amor entiende de sexo o de edad.




Título original: “Call me by your name” - 2017 – Italia
Duración: 130 minutos
Dirigida por: Luca Guadagnino
Género: Drama, Homosexualidad



jueves, 28 de noviembre de 2019

Frozen 2


Cartel de Frozen 2
Casi seis años después de que “Frozen” llegara a nuestras pantallas como un auténtico soplo de aire fresco, Disney, el gigante californiano de la industria del cine se ha sacado de la manga, como no podía ser de otra forma, la primera secuela de dicha cinta, titulada “Frozen II”.

No os vamos a engañar, sin haber leído absolutamente nada sobre el argumento de “Frozen 2” pero con muchas ganas de reencontrarnos con Olaf, Sven, Kristoff y las princesas Ana y Elsa, el fin de semana de su estreno nos hicimos con nuestras entradas y, puntuales como un reloj nos dispusimos a verla.

La historia de “Frozen 2” se sitúa cronológicamente tres años después de la coronación de Elsa como reina de Arendelle. Un día, con la tranquilidad del otoño reinando en Arendelle, Elsa escucha un misterioso canto. Días después y con el canto repitiéndose en su cabeza sin que nadie más pueda oírlo, Elsa lo interpreta como una señal y sin pensárselo demasiado sigue el sonido provocando que los espíritus de la Tierra, el Aire, el Agua y el Fuego despierten poniendo en grave peligro Arendelle.

Cuando Elsa descubre que ha puesto en peligro a su gente, toma la determinación de solucionar el problema, aunque para ello tenga que adentrarse en el Bosque Encantado, el inhóspito lugar donde años atrás, su abuelo construyó una gran presa en tierra de los Northuldra. Como ya os podéis imaginar, Ana no deja que Elsa se enfrente sola a los peligros del Bosque Encantado sumándose con Kristoff, Olaf y Sven a la aventura de dar con el origen del problema que azota Arendelle.

Al poco de adentrarse en el Bosque Encantado, nuestros amigos empiezan a enfrentarse con los primeros espíritus, descubriendo en consecuencia, alguno de los sorprendentes secretos del pasado de los padres de Elsa y de Ana, secretos que, a la vez, forman parte de sus propios orígenes.

Después de apaciguar alguno de los espíritus, nuestros protagonistas descubren que un pequeño reducto de soldados Arandellianos continua en conflicto con los Northuldra, tocándole a Elsa, como reina, imponer la paz entre ambos pueblos. Una vez hecho, Elsa, Ana y Olaf se separan del grupo continuando su viaje hacia un mitológico río que, según cuenta la leyenda, tiene todas las explicaciones del pasado.

¿Imagináis lo que encuentran en dicho río? O mejor aún, ¿imagináis las aventuras que viven las protagonistas de “Frozen 2” para llegar al río? Sobre el desenlace no os pregunto nada, porque, aunque últimamente hayan innovado, estamos ante una obra de Disney y eso ya os da muchas pistas. Nosotros, como bien os podéis imaginar, dejaremos aquí el resumen argumental para pasar a nuestra valoración técnica de “Frozen 2”.

Como os comentamos en nuestra crítica de “Frozen. El Reino del hielo”, dicha película supuso para Disney, después de muchísimos intentos fallidos, su llegada al candelero de la animación digital en base de recuperar sus principales señas de identidad (una gran BSO, una historia potente, mucha moralina y un poco de azúcar) usando la última tecnología en animación digital. Ya os podemos decir que, seis años después, Disney no ha abandonado el camino, ya que con “Frozen 2” volvemos a tener los mismos ingredientes y un resultado más que parejo.

Los miembros de este equipo le agradecemos a los creadores de “Frozen 2” esos toques de gran clásico y, sobre todo, esa potente BSO con temas como “Muéstrate” (espectacular), “Mucho más allá” o “Lo que no cambiará” que hacen que uno se quede pegado ante la pantalla disfrutando de la música y de la letra. También para nosotros, es muy remarcable que la historia que nos cuenta “Frozen 2”, pese a estar vinculada a la original, esta sea también totalmente original sin hacer falta, para nada, haber visto la primera.

En cuanto a los personajes os diremos que celebramos que Ana haya crecido (en muchos aspectos), que Elsa continúe con ese espíritu de gran protagonista y luchadora que tanto nos gustó cuando la conocimos y, sobre todo, celebramos que Olaf, nuestro muñeco de nieve favorito, lleve completamente el peso del humor en “Frozen 2”.

Con todo, no os vamos a decir que todo sea perfecto en “Frozen 2”, porque no es verdad, pero sí os diremos que es una película que mantiene muy bien el nivel de la primera y que, aunque “Frozen 2” no es una película pensada para los más pequeños (no van a entender el significado real de lo que nos cuenta) sí que es una obra ideal para disfrutar en familia.

Por todo lo que os hemos contado, nuestra nota final para “Frozen 2” es de un 7.5 sobre 10.




Título original: “Frozen II” – 2019 – USA     
Dirigida por: Chris Buck, Jennifer Lee
Duración: 103 minutos
Género: Animación, Secuela

miércoles, 20 de noviembre de 2019

El juego


El juego Poster Francia
Desde hace unos años, en casi todos los foros que vayan un poco más allá de temas deportivos (y políticos por extensión), hay un tema que más temprano que tarde se pone sobre la mesa, el del uso y del abuso de los smartphones, esos modernos aparatos que debemos ir cambiando regularmente para estar permanentemente en contacto con otras personas, mientras las que tenemos al lado esperan a que uno acabe de mirar la pantalla.

¿Cuántas veces hemos estado sentados en una mesa, ya sea en casa o en un restaurante con amigos o familiares y uno o varios de los ellos están la mayor parte del tiempo “hablando” por Whatsapp o contestando mensajes de redes sociales sin poner atención al resto de la mesa? Apostamos que más de una y más de dos… y que desgraciadamente, cada vez es una situación más frecuente.

En 2016, el italiano Paolo Genovese se atrevió a llevar esta situación a la gran pantalla con la comedia dramática “Perfetti sconosciuti”. Desde entonces, y precedido por el éxito de esta, casi cada país con industria cinematográfica ha sacado su propia versión adaptada. Hoy, nos centraremos en una de estas versiones, concretamente en la francesa: “El juego”.

“El juego” llegó a nuestras pantallas a finales de 2018 con un planteamiento de lo más simple, juntar a cuatro parejas, amigas desde hace muchos años alrededor de una mesa para cenar.

El juego” empieza con la llegada al apartamento de la pareja anfitriona de las otras tres parejas de amigos, bueno, de dos parejas y un amigo que llega en solitario, ya que su pareja no les ha podido acompañar.

Mientras los anfitriones empiezan a preparar la mesa y los entrantes, aparecen entre ellos las primeras tensiones. Unos minutos después, los siete toman asiento alrededor de la mesa, aunque pronto se dan cuenta que no estarán ellos solos cenando, pues las melodías y pitidos de sus respectivos smarphones pronto toman el protagonismo.

Viendo que los protagonistas de la cena iban a ser los teléfonos móviles, uno de los asistentes propone realizar un curioso y a la vez peligroso reto en forma de juego. La propuesta es que todos los comensales deberían poner su teléfono móvil sobre la mesa y mientras dure la cena, todos deberán contestar públicamente todas llamadas, mensajes y emails que reciban, de forma que, todos los asistentes podrán escucharlos, leerlos, etc.

Después de las más lógicas reticencias, el grupo de amigos acepta el juego pensando en que, seguramente no les tocará descubrir ninguno de sus secretos más personales. Craso error ya que, a las primeras de cambio, y a raíz de los primeros mensajes, los celos y la desconfianza entre los miembros de las parejas aparecen sin contemplaciones.

¿Os imagináis una situación parecida? Suena el teléfono de vuestra pareja y recibe un mensaje subido de tono de un desconocido ¿cómo reaccionaríais? ¿el puntal de toda pareja, la confianza, se vería afectado? Nosotros, sabemos lo que pasa en “El Juego”, aunque como ya os podéis imaginar no os lo contaremos… aunque, quizá, con un whatsapp…

Técnicamente no os diremos que “El juego” sea una genialidad, más bien, y sin que suene despectivo os diremos que es la típica comedia francesa con toques de drama. Su argumento es claro y conciso, su montaje ciertamente dinámico, e incluso es capaz de sorprender con su final. La verdad es que Fred Cavayé, el director de “El juego” y su equipo consiguen una buena comedia con la que pasar un buen rato y además hacernos pensar.

Desde el punto de vista interpretativo, y sin entrar en detalle en cada protagonista os diremos que, para nosotros, el casting entero es realmente bueno consiguiendo con su trabajo dar vida a un grupo de amigos perfectamente definidos y dibujados, con sus fortalezas, sus dudas, sus faltas de confianza y sus secretos.

Sinceramente os diremos que, pese a no ser una obra de arte, esta versión de “El juego” nos ha gustado, se deja ver muy bien y tiene toques, pese al drama que destila, de fino humor. Nuestra nota final para “El juego” es de un 7 sobre 10.





Título original: “Le jeu” – Francia – 2018
Dirigida por: Fred Cavayé
Duración: 90 minutos
Género: Comedia, Drama